Misión de amor

WINNIPEG

Que la crítica borre toda mi poesía. Pero este poema [Misión de Amor], que hoy recuerdo, no podrá borrarlo nadie

Pablo Neruda, El Winnipeg y otros poemas, en Para nacer he nacido.

Sevilla, 5/IX/2019

Ayer se cumplió el 80 aniversario de la misión humanitaria del Winnipeg. Misión de amor. Así se llama el poema que Neruda dedicó a la acción que llevó a cabo con exiliados españoles en Francia, una vez acabada la guerra civil, en concreto el 3 de septiembre de 1939, enrolándolos en el barco Winnipeg rumbo a Chile. Neruda había solicitado al Gobierno chileno presidido por Pedro Aguirre Cerdá, de Unidad Popular, que le nombraran cónsul encargado de la emigración española con sede en París. Llevaba en su corazón este país al haber permanecido en él durante años difíciles de la guerra civil, donde había sido cónsul en Barcelona y Madrid.

En estos días en los que estamos viviendo a diario el drama de la emigración debemos recuperar memoria histórica para reconocer las situaciones de miles de exiliados españoles que pidieron asilo en otros países y lo obtuvieron, desterrados por el mero hecho de haber confesado su ideología republicana.

Neruda recordó siempre esta gesta humanitaria y con la ayuda del Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles (SERE) en Francia, organizó la expedición del Winnipeg, de la que se beneficiaron más de 2.300 exiliados de toda edad y condición que sabían de antemano que en razón de su conocimiento y oficio iban a colaborar con el pueblo chileno en su renacer diario.

La travesía hacia el puerto de Valparaíso duró un mes y el 3 de setiembre de 1939 desembarcaron en ese puerto tan querido por Neruda, siendo recibidos por el presidente Aguirre Cerdá y por el jovencísimo y recién nombrado Ministro de Salubridad, Previsión y Asistencia Social, Salvador Allende: “[…] Al descender las movedizas escalinatas, ante ellos se abría la posibilidad de rehacer sus vidas y de retribuir con su trabajo y esfuerzos la hospitalidad que generosamente les brindaban el pueblo y el Gobierno chilenos. Manos fraternas acogieron a los inmigrantes, rescatados por el humanitario corazón de Neruda, para quienes, a contar de ese momento, la esperanza comenzó a ser una realidad. Y para el poeta, su misión de amor, el magno poema de toda su creación (1).

Yo los puse en mi barco.
Era de día y Francia
su vestido de lujo
de cada día tuvo aquella vez,
fue
la misma claridad de vino y aire
su ropaje de diosa forestal.
Mi navío esperaba
con su remoto nombre “Winnipeg”
Pero mis españoles no venían
de Versalles,
del baile plateado,
de las viejas alfombras de amaranto,
de las copas que trinan
con el vino,
no, de allí no venían,
no, de allí no venían.
De más lejos,
de campos de prisiones,
de las arenas negras
del Sahara,
de ásperos escondrijos
donde yacieron
hambrientos y desnudos,
allí a mi barco claro,

al navío en el mar, a la esperanza
acudieron llamados uno a uno
por mí, desde sus cárceles,
desde las fortalezas
de Francia tambaleante
por mi boca llamados
acudieron,
Saavedra, dije, y vino el albañil,
Zúñiga, dije, y allí estaba,
Roces, llamé, y llegó con severa sonrisa,
grité, Alberti! y con manos de cuarzo
acudió la poesía.

Labriegos, carpinteros,
pescadores,
torneros, maquinistas,
alfareros, curtidores:
se iba poblando el barco
que partía a mi patria.
Yo sentía en los dedos
las semillas
de España
que rescaté yo mismo y esparcí
sobre el mar, dirigidas
a la paz
de las praderas (2).

Para que cundo juzgamos lo que ocurre en la actualidad con los migrantes no olvidemos nunca esta Misión de Amor.

NOTA: la imagen ha sido recuperada del documental “El Winnipeg, el barco de la esperanza”: https://youtu.be/9HLdZqLbGZo

(1) https://winnipeg70.wordpress.com/la-historia-del-winnipeg/

(2) Neruda, Pablo. Misión de Amor, en Memorial de Isla Negra, 1964. Buenos Aires: Losada.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja para ninguna empresa u organización religiosa, política, gubernamental o no gubernamental, que pueda beneficiarse de este artículo, no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de jubilado.