El otoño, según Vivaldi

Sevilla, 23/IX/2019

El tiempo también tiene su timbo al tambo particular. Hoy sale el verano y entra el otoño. Esta estación la tengo asociada musicalmente a Vivaldi y es una obra que conozco en su partitura original que frecuento habitualmente. Forma parte de una obra catalogada como la octava del maestro, con un título sugerente: La base de la armonía y de la invención, doce conciertos escritos entre 1723 y 1725 y que se publicaron el último año. Se concibieron para violín fundamentalmente, flauta, oboe y bajo continuo. Los cuatro primeros conciertos son los que conocemos como Las cuatro estaciones.

Es interesante saber que este concierto, Otoño, tiene una base poética de Vivaldi en la forma de soneto:

El otoño

EI aldeano, con bailes y con cantos, celebra con alborozo la vendimia y encendido con el licor de Baco su gozo termina con el sueño.

Se entregan a los bailes y los cantos, al aire que, templado, da alborozo a la estación, que está invitando a tantos de un dulcísimo sueño al bello gozo.

Cazadores al alba van saliendo con cuernos, escopetas y jaurías.

Huye la fiera, mas la van siguiendo; pasmada y quieta por la algarabía de escopetas y perros, va muriendo herida, amenazando todavía.

Cada movimiento intenta representar una escena de este equinoccio (el día y la noche duran casi lo mismo): el Allegro, representa el baile y el canto de los campesinos, el Largo, a unos borrachos dormidos y el último movimiento, Allegro, la caza. Hoy ofrezco en el vídeo una breve audición comentada que tiene un componente didáctico de gran valor. Me parece extraordinario intentar comprender qué quiso transmitir Vivaldi en esta partitura, tan cerca de la naturaleza de la ciudad de Mantua que lo acogió durante la composición de esta obra.

Sobran las palabras. Hay que dejar fluir los sentimientos y las emociones y no dejar pasar hoy, sin pena ni gloria, este regalo de la naturaleza. Sobre todo, comprender al maestro Vivaldi y su forma de expresar la vida humana y la forma en que mueren determinados seres vivos.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja para ninguna empresa u organización religiosa, política, gubernamental o no gubernamental, que pueda beneficiarse de este artículo, no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de jubilado.