En esta vacunación sólo avanzamos unidos

#EnestaVacunacionsoloavanzamosUnidos

Sevilla, 7/I/2021 / 12:19

En política siempre hay que tener en cuenta las prioridades que atiendan el interés general y la vacunación COVID-19 debería ser una de ellas, si no la primera. Ante esta breve reflexión que está tan de actualidad en el sentir de todas las personas de bien, nos encontramos con una situación, refrendada por los datos oficiales del Ministerio de Sanidad, que estremece nuestra mente y nuestra alma, suscitando muchos interrogantes éticos y políticos:

Fuente: Ministerio de Sanidad. Informe de actividad de la Gestión Integral de la vacunación COVID-19

¿Cómo puede ser que después del esfuerzo mundial científico y después político y económico de la Unión Europea, nos encontremos en esta situación? La fría estadística nos muestra que analizando los datos a fecha de 5 de enero de 2021, de los que se dispone oficialmente en el país hasta el momento de escribir esta reflexión, sin mezcla de interés partidista alguno, aunque no exento de ideología, tan necesaria en este tipo de acciones públicas, de las 743.925 dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech entregadas a las Comunidades desde el pasado 26 de diciembre, sólo se han utilizado hasta el pasado 5 de enero un total de 139.339, es decir, el 18,7% de las dosis recibidas.

Decían los clásicos que contra facta non valent argumenta o lo que es lo mismo, contra hechos no valen argumentos. ¿Cómo ha podido ocurrir esto? Hemos escuchado razonamientos y excusas de todo tipo, algunos bastante peregrinos e impresentables,  pero la realidad es que no es admisible, democráticamente hablando, que en una semana hayamos “desperdiciado” la oportunidad de vacunar a más de 600.000 personas, que ahora son las que más la necesitan, siendo un auténtico escándalo que debería llevar a una cascada de dimisiones de gestores públicos de todo tipo, partido y lugar del país, con una urgente intervención del Estado.

Ha vencido la estrategia de “salvar la navidad” antes que nada y no atender la precariedad en la que se encuentra la Sanidad Pública. De aquellos polvos vinieron estos lodos y ahora no nos deben llevar a engaño alguno porque la estrategia necesaria de vacunación se conocía y la necesidad más urgente era la disponibilidad de profesionales y logística adecuada en una acción de vacunación masiva que no es la misma que la de la gripe, aunque se haya querido justificar así “porque ya hay experiencia”. No es lo mismo, de verdad que no es lo mismo que con otras campañas de vacunación. Era y es una situación excepcional y así se tenía que haber abordado en la estrategia de vacunación de Estado y de cada Comunidad Autónoma, con visión de Estado, valga la redundancia.

También echo de menos el silencio clamoroso y no sé si en algunos casos incluso cómplice, de la oposición de los Gobiernos y de sus mandatarios principales en los Parlamentos de las Comunidades Autónomas más rezagadas, que en algunos casos es de verdadera dejadez e irresponsabilidad pública manifiesta, aunque según los datos oficiales de los que dispongo en este momento, la responsabilidad creo que es prácticamente colectiva.

Es un espectáculo lamentable y cuando se inicia la cuesta de enero, nos atrevemos a pensar que si la situación no se corrige urgentemente, en vez de “cuesta” la estrategia de vacunación se va a convertir en el “Mulhacén y Veleta” de esta campaña, cimas o vacunas que sólo alcanzarán unos pocos y con una afectación irreversible para miles de personas que posiblemente morirán o sufrirán mucho por una razón: la vacuna no llegará a tiempo a sus vidas porque unos pocos irresponsables no están a la altura de las circunstancias, perdidos en una guerra política fratricida y de alta mediocridad, tan arraigada en un país clásicamente olvidadizo como el nuestro con las cosas (por llamar así de alguna forma a asuntos públicos de extraordinario interés general) que siempre se han hecho mal, muy mal y que si ahora se atendieran a tiempo y bien todavía podrían tener remedio.

Siento escribir en este tono, pero estoy profundamente indignado en mi permanente y ardiente impaciencia actual y en defensa de los nadies que ahora somos casi todos, no sólo los que describe Eduardo Galeano en su inolvidable poema. Estaremos muy atentos en este salón virtual y en la responsabilidad individual y colectiva que a cada uno le corresponde.

#EnestaVacunacionsoloavanzamosUnidos

NOTA: la imagen de cabecera se ha recuperado hoy de HELLO! (mscbs.gob.es)

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.