Luis de Pablo puso música a la Gruta de las Maravillas

Lo que hacemos, bueno o malo, es representativo, y no hay que ir más allá. Los artistas proponen espejos a los hombres, grandes o pequeños, y un código ético distinto. Por eso somos a veces, en frase de León Felipe, «el payaso de las bofetadas».

Luis de Pablo, en un acto de presentación de un libro dedicado a él, en Madrid, en 1980

Sevilla, 11/X/2021

Desde mis años jóvenes, siempre me acompañó en sucesivas visitas a la majestuosa Gruta de las Maravillas, en Aracena (Huelva), una sonorización continua que compuso expresamente para este enclave el compositor Luis de Pablo, que falleció ayer en Madrid y al que quiero dedicar estas palabras como un sencillo homenaje póstumo y por lo que ha supuesto en mi vida. En el año 1977, se publicó en el diario El País, una entrevista al compositor, en la que detallaba cómo había llevado a cabo la sonorización de la Cueva de las Maravillas [sic] por encargo del Ayuntamiento que pensaba convertirla, además, de una original creación electrónica para la cueva en una obra orquestal.: “[…] Es una obra sobre la cual he trabajado con ganas porque, primero, es bastante distinto a lo corriente, hacer música con destino a una cueva, para acompañar la visita turística a la misma y, segundo, porque cuando yo era mucho más joven hice bastante espeleología. Y me interesaba mucho. Por eso, lo de hacer música para una cueva me parece muy bien. La obra se titula La cueva de Aracena y yo la subtitulo Tinieblas del agua, ya que, en realidad, eso es prácticamente la base sonora de la obra. A su vez, esta obra que es de una cierta envergadura—pasa de los 40 minutos, más o menos, lo que viene a durar el paseo— me ha sugerido una idea, digamos un tanto extraña, pero que voy a llevar a cabo”.

Continuaba exponiendo en la citada entrevista que la citada transcripción de una obra electrónica a orquesta sinfónica tradicional, que según él era algo así como hacer la cuadratura del círculo, se había convertido en algo bastante difícil de componer. La obra entregada al Ayuntamiento de Aracena, la composición electrónica, se resumía en lo siguiente: “Entrego dos cintas, original y copia para que tengan dónde disponer. En una cinta lo más sólida posible para que admita audiciones indefinidas. Además, en el caso de que hubiera algún accidente siempre me podrían pedir a mí una copia. La música está realizada en mi propio estudio. Yo tengo un pequeño estudio de música electrónica, aunque la última mezcla, el master, suelo realizarla en los estudios de Hispavox, que, claro, dan una calidad como para hacer un disco”.

Luis de Pablo estaba muy contento con su obra final orquestal inspirada en el encargo para la Gruta de las Maravillas: “[…] porque he empleado una serie de artilugios técnico-musicales, o técnico-expresivos nuevos para mí, y que creo pueden tener consecuencias interesantes en lo referente a la transcripción de orquesta”. Esta obra se ha interpretado en el mundo y la Cueva de las Maravillas ha sido conocida a nivel mundial por la sinfonía orquestal que finalmente se estrenó en Metz (Francia) en 1978 (1), derivando posteriormente en el Concierto nº 1 para piano y orquesta, estrenado en 1980 por Claude Heiffer y la Orquesta de la RTVE dirigida por Jacques Mercier.

Hoy he recordado a Luis de Pablo por esta experiencia musical que guardo en la banda sonora de mi vida. A Aracena, su Gruta y a Fuenteheridos, los llevo siempre en el corazón. Gracias, Luis de Pablo, por haber musicado una parte de mi vida. Desde tu cielo particular, sé que recuerdas también aquella conversión musical electrónica a orquestal para que todo el mundo pudiera disfrutar tus Tinieblas del Agua, porque al igual que la luz de Moguer, según Juan Ramón Jiménez, llevaba su tiempo dentro, en Aracena sigue estando aquella oscuridad acuática en lo más profundo de la Gruta de las Maravillas.

(1) López Estelche, Israel, Luis de Pablo: vanguardias y tradiciones en la música española de la segunda mitad del siglo XX, 2013, Tesis doctoral: Universidad de Oviedo: Oviedo, p. 107.

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