Los cerebros ciegos al color

CEREBROS CIEGOS

El día de salida. Ammar Awad (REUTERS) – 25-03-2011. Una mujer usa su teléfono móvil para filmar a manifestantes durante una concentración que exige la destitución del Presidente Ali Abdullah Saleh, de Yemen (Fotografía recuperada de El País, el 27 de marzo de 2011)

La foto que antecede estas líneas me ha recordado una enfermedad que estudié hace años, la acromatopsia [ceguera del color, enfermedad que no permite agregar a la óptica de la vida el color], atraído por la lectura de un libro excelente, La isla de los ciegos al color, de Oliver Sacks, que ya presenté en noviembre de 2009, con motivo de la experiencia sentida por una foto de Erick Lessing, que comenté en un post: Nuevas sonrisas, nuevas lágrimas.

Mujeres, vestidas de negro, en actitud de oración y sumisión. Todas menos una, con una gorra blanca, teléfono con cámara digital en mano, que se levanta simbólicamente, captando un mensaje de necesidad de progreso en el conocimiento, en la libertad: manifestantes contra la tiranía en Yemen. También aparece un niño, con camiseta azul, buscando algo perdido: ¿libertad? Es una imagen que sugiere muchas interpretaciones, sobre todo la que representa la necesidad de integrar la vida en todas sus capacidades cromáticas. Porque en el mundo árabe, el color siempre fue interpretado con matices de belleza, con policromías que hemos heredado en este país, por ejemplo, por las cerámicas tan maravillosamente trabajadas con las manos.

La vida es algo más que el blanco y negro, que los grises. Porque el cerebro está preparado para interpretar todos los matices cromáticos de la vida en libertad, sin dejar ninguno atrás, como reflexionaba en el post citado: la vida de cada una, de cada uno, que es lo más parecido a una película en blanco y negro, con la acromatopsia ética que corresponda, permite descansos, para recuperar esos momentos que tanto nos reconfortan y que nos devuelven felicidad. Pero también sabemos que la dialéctica de las sonrisas y las lágrimas, permite apartarnos junto a una pared de la vida personal e intransferible, sentir el abrazo de los que nos quieren, aunque inmediatamente nos llamen mediante megafonía para seguir rodando, viviendo en definitiva, en la filmación jamás contada. O para protestar, en clave religiosa, como el símbolo fotográfico de esta mujer de Yemen. Toda una lección.

Sevilla, 26/III/2011

La inteligencia es bella

Ayer celebré el día de mi santo. Suena como algo muy antiguo, pero tengo que reconocer que me despierta sentimientos y emociones de mi niñez madrileña y de la reniñez andaluza. Y con este motivo, un amigo entrañable que me conoce muy bien me regaló un video de Roberto Benigni, en una intervención memorable en el último Festival de San Remo, cantando a capella, sin más, el himno italiano (1), en momentos tan difíciles para Italia en búsqueda de su dignidad humana y política. Pasen y vean…, e intenten comprender su mensaje:

Contesté a este regalo, que deja su estela, recordando mensajes que aprendí del guión de la película interpretada por Benigni, La vida es bella, leído por mí en bastantes ocasiones. Me ayudó a comprender también que la inteligencia es bella, cuando ayuda a resolver problemas del día a día. Guido Orefice o Roberto Benigni, tanto monta-monta tanto, el protagonista, explicaba bien cómo podíamos ser inteligentes al soñar en proyectos: poniendo (creando) una librería, leyendo a Schopenhauer por su canto a la voluntad como motor de la vida y sabiendo distinguir el norte del sur. También, porque cuidaba de forma impecable la amistad con su amigo Ferruccio, tapicero y poeta. Hasta el último momento.

Gracias a los que me recordaron. Os devuelvo a todos estas palabras de afecto a través de la Noosfera, como muestra del respeto que me produce el hecho de que un personaje histórico, José, hace muchísimos años, ocupara un papel tan destacado en la historia de la humanidad: respetar a una mujer que era diferente, de nombre María. Nada más, porque no podía entender por qué ocurren determinadas cosas en la vida bella.

Sevilla, 20/III/2011

(1) http://es.wikipedia.org/wiki/Il_Canto_degli_Italiani