Recuerdo en esta campaña electoral que Federico García Lorca hablaba como socialista puro

Eduardo Ugarte (i), Pedro Salinas (c) y Federico García Lorca (d), delante del camión de La Barraca

El más terrible de los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza muerta

Federico García Lorca, en Doña Rosita la soltera, o el lenguaje de las flores (1935)

Sevilla, 3/V/2026 – 12:40 h CET (UTC+2)

Como escuchaor de mi tierra, tengo que agradecer al cantor Miguel Poveda (sabiendo que cantor es el que debe y cantante el que puede hacerlo, diferencia clave para comprender el compromiso social de los artistas, tal y como aprendí en su día de Facundo Cabral), que me recuerde siempre su pasión por la vida y obra de Federico García Lorca, concretamente su Poema del Cante Jondo, así como la necesidad de rescatar en cada aquí y ahora, su vida y obra como la mejor expresión de que olvidamos el olvido de la memoria histórica y democrática de este país.

El poeta granadino, al igual que hace ahora Miguel Poveda como artista, defendió la necesidad de las expresiones de la cultura al alcance de todos, fundamentalmente de los que menos tienen, implicándose en el proyecto de La Barraca, durante el tiempo que fue posible hasta la llegada de la guerra civil. En una entrevista del 7 de abril de 1933 en el diario La Voz, García Lorca defendió que en los momentos tan críticos como los que vivía España, el teatro tenía el deber de afrontar los problemas sociales, porque la noción del arte por el arte ya resultaba insostenible. Y con respecto a su última obra, La Casa de Bernarda Alba, manifestó algo que no deberíamos olvidar: «Ahora estoy trabajando en una nueva comedia. Ya no será como las anteriores. Ahora es una obra en la que no puedo escribir nada, ni una línea, porque se han desatado y andan por los aires la verdad y la mentira, el hambre y la poesía. Se me han escapado de las páginas. Mientras haya desequilibrio económico, el mundo no piensa. Ya lo tengo visto. Van dos hombres por la orilla de un río. Uno es rico, otro es pobre. Uno lleva la barriga llena, y el otro pone sucio el aire con sus bostezos. Y el rico dice: ‘¡Oh, qué barca más linda se ve por el agua! Mire, mire usted, el lirio que florece en la orilla.’ Y el pobre reza: ‘Tengo hambre, no veo nada. Tengo hambre, mucha hambre.’ Natural. El día que el hambre desaparezca, va a producirse en el mundo la explosión espiritual más grande que jamás conoció la Humanidad. Nunca jamás se podrán figurar los hombres la alegría que estallará el día de la Gran Revolución. ¿Verdad que estoy hablando en socialista puro?”.

Querido lector, querida lectora, ¿les suenan estas palabras, en el contexto actual de nuestro país, de nuestra Comunidad? Por si quedara alguna duda sobre la ideología de Garcia Lorca, tampoco olvido lo manifestado en una entrevista en el diario madrileño El Sol, fechada en 1934, en la que el poeta expresó claramente su posición: “Yo siempre soy y seré partidario de los pobres. Yo siempre seré partidario de los que no tienen nada. Y hasta la tranquilidad de la nada se les niega”. Se refería concretamente a los nadies de siempre, que todavía existen por doquier, a los que dedicó Eduardo Galeano hace ya bastantes años unas palabras especiales, cargadas de un profundo significado: Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. / Los nadies: los ningunos, los ninguneados, / corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:Que no son, aunque sean. / Que no hablan idiomas, sino dialectos. / Que no profesan religiones, sino supersticiones. / Que no hacen arte, sino artesanía. / Que no practican cultura, sino folclore. / Que no son seres humanos, sino recursos humanos. / Que no tienen cara, sino brazos. / Que no tienen nombre, sino número. / Que no figuran en la historia universal, / sino en la crónica roja de la prensa local. // Los nadies que cuestan menos que la bala que los mata.

Vemos a los nadies de hoy a diario, cerca, muy cerca, mucho más cerca de lo que creemos, en nuestro país, en nuestra Comunidad y surge la gran pregunta: ¿qué hacemos por ellos, por los migrantes, como un ejemplo paradigmático del mundo actual de nadies y que arrastra tanta hambre? Tristemente, poco, porque hay que reconocer que la Gran Revolución, con la que García Lorca soñaba, sigue sin llegar. Mientras, el hambre hace estragos, hambre de casi todo, incluso la de los hambrientos de paz que aspiran a la explosión espiritual más grande que jamás conoció la Humanidad. Son palabras de García Lorca que nos quedan, las de un socialista puro.

Me quedo ahora escuchando la interpretación de Miguel Poveda, ensalzando un poema de García Lorca, ¡Ay!, uno de sus poemas del cante jondo, junto a la guitarra espléndida de Jesús Guerrero, con una buena letra, breve, dos veces buena. Quizás entendamos mejor que nunca la frase enunciada anteriormente, “Yo siempre soy y seré partidario de los pobres. Yo siempre seré partidario de los que no tienen nada. Y hasta la tranquilidad de la nada se les niega”: 

¡Ay!

El grito deja en el viento
una sombra de ciprés.

(Dejadme en este campo,
llorando.)

Todo se ha roto en el mundo.
No queda más que el silencio.

(Dejadme en este campo,
llorando.)

El horizonte sin luz
está mordido de hogueras.

(Ya os he dicho que me dejéis
en este campo,
llorando.)

Lo escribo, con alma, para lo que sirva en esta campaña electoral al Parlamento de Andalucía 2026, porque algunos, algunas, ¡ojalá fueron cientos de miles de andaluces y andaluzas!, soñamos con construir una Comunidad diferente, con un Gobierno diferente también: El más terrible de los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza muerta. Palabras de Federico García Lorca, que hablaba en socialista puro.

oooooOOOooooo

🕵️‍♀️ Yo apoyo el periodismo que exige transparencia. 🔎 Conoce Civio: https://civio.es/ #TejeTuPropioAlgoritmo

oooooOOOooooo

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, IRÁN, ORIENTE MEDIO, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA O LO MÁS PARECIDO A ELLA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Grándola, Vila Morena, cincuenta y dos años después, como si fuese ayer

José Zeca Afonso, Grándola, Vila Morena

En cada esquina, un amigo
En cada rostro, igualdad
Grândola, Vila Morena
Tierra de fraternidad

Sevilla, 25/IV/2026 – 09:08 h CET (UTC+2)

Una vez más, cuando llega el 25 de abril de cada año, no olvido estas palabras de Grândola, Vila Morena, cantada por Jose Zeca Afonso. Recuerdo como si fuese ayer la revolución de los claveles en Portugal. Es un día muy especial en mi agenda personal de asuntos importantes e inolvidables que, año tras año, he explicado en este cuaderno digital. Igualmente, porque tal día del calendario como hoy, fue para mí un día mágico en la historia de Andalucía, cuando presenté en el año 2000 el proyecto Diraya por primera vez, en sus primeros pasos como historia de salud del ciudadano en Andalucía, de base digital, para que siempre estuviera disponible, para quien la necesitara recuperar, escribir o estudiar en ella, como ya ocurre en la actualidad. Ha sido un viaje digital muy largo, hoy se cumplen veintiséis años desde su puesta en marcha, con muchas personas, profesionales extraordinarios y empresas tecnológicas, que han trabajado en este excelente proyecto para que sea una realidad casi mágica hoy día y con un claro beneficio propio y asociado con otros proyectos, como la receta electrónica o la gestión de la cita previa en Atención Primaria por Internet. Fue en un encuentro de directivos del Servicio Andaluz de Salud, en el Salón de Actos del recién inaugurado Hospital de Antequera, en el que se firmaba también el contrato-programa de aquél año, un formato nacido para la gestión que aún perdura como método incontestable en el Sistema Sanitario Público de Andalucía. En la diapositiva de presentación del proyecto incluí la imagen de un clavel, un símbolo portugués importante para representar la revolución digital que se presentaba en ese acto oficial.

Confieso que necesito leer con atención reverencial esta reflexión recurrente en torno a la revolución de los claveles en Portugal, junto a otro hecho importante en mi vida, porque también se celebra hoy la festividad de San Marcos, aunque siempre he preferido bajarlo de la peana y hablar de él como un joven de nombre Marcos, muy atrevido en tiempos de cólera social ante un revolucionario muy próximo a él. Para mí, un excelente periodista que contaba lo que interesaba en aquel momento a la gente, en la clave que aprendí de Eugenio Scalfari, el fundador de La Repubblica de Roma, cuando decía que “periodista es gente que le dice a la gente lo que le pasa a la gente”.

No voy a descubrir hoy nada nuevo que no haya dicho en páginas especiales de este cuaderno digital, cerca de Marcos y Jose Zeca Afonso, pero quiero compartir de nuevo la lectura de palabras llenas de compromiso activo en mi alma, dado que cada año vivo este día de forma especial. En primer lugar, porque celebramos también el santo de nuestro hijo Marcos, no tanto por el olor de la santidad de su nombre sino porque su nombre programático, que ya he explicado otras veces en este cuaderno digital, me activa la memoria de hipocampo para recordar que poner el nombre no debe ser nunca una tarea inocente, sino un programa de vida que hay que cumplir. Marcos, un avezado “periodista” en tiempos de Jesús de Nazareth, hizo un trabajo encomiable: preparar las buenas noticias de un tal Jesús a pesar de hacer una maravillosa crónica de una muerte anunciada (lo que luego se llamó “evangelio”). También, del anuncio esperanzador de que el mundo podía cambiar, de que podemos ser diferentes, más siendo que teniendo: “Al apearlo de la peana santa, Marcos es hoy símbolo de revolución humana, de los que pensamos que todavía es posible ser personas en su real medida, la que cada uno desea a pesar de los pesares”. Marcos fue el intérprete directo y sincero de las historias que contaba Pedro sobre la amistad que tuvo con Jesús de Nazaret, y que le sobrecogió de tal forma que decidió grabarlas en su cerebro y transmitirlas boca a boca a toda aquella persona que quisiera escucharle, tal como lo ha confiado a la historia Eusebio de Cesarea: Porque todo su empeño lo puso en no olvidar nada de lo que escuchó y en no escribir nada falso (Eusebio, Hist. Ecl. iii. 39). ¡Ay el drama de las fake news y máquinas de fango en la actualidad!

Es cierto que tal día como hoy, hace ya cincuenta y dos años, aprendimos de la revolución de los claveles que era verdad, que la vida puede y debe ser más agradable para todos, sobre todo para los que menos tienen. Y que las revoluciones silenciosas o ruidosas existen, son necesarias y triunfan cuando compartimos ideologías, sentimientos y emociones: en 1974, tal día como hoy, 25 de abril, festividad de San Marcos, muchos portugueses pensaron en sus corazones que otro mundo era posible en su país y surgió la revolución de los claveles, con expresiones cantadas por Jose Zeca Afonso (Grândola, Vila Morena) de forma admirable:

“[…] en cada esquina, un amigo
en cada rostro, igualdad…

[…] El pueblo es quien más ordena”

No es una fecha inocente, como le ocurre siempre a las ideologías cuando son sinceras y comprometidas con las personas que nos acompañan a vivir juntos, con el tu quiero y mi puedo que cada uno, cada una, mejor conoce, se aplica a sí mismo y entrega a los demás. El pueblo es quien más ordena, es una estrofa preciosa de la canción cantada por Zeca. Lo recuerdo hoy porque lo aprendí de Marcos, del siglo I, en Galilea y de Jose Afonso, del siglo XX, en su pequeño rincón de Grândola.

En plena crisis mundial de guerras y de manifestaciones diarias de confusión de ideas y principios, siguen vivos hoy, cincuenta y dos años después, los recuerdos de lo que nos enseñó Portugal en su revolución y nos sigue enseñando hoy día en su acción política democrática, tan cercana y ejemplar (aunque con los últimos reveses electorales y la llegada en tromba de la ultraderecha también), de épocas en las que luchábamos como ellos por salir del túnel de la dictadura, sobre todo cuando escucho también una canción contemporánea de Luis Pastor, que me marcó desesperadamente, gracias a la composición de fondo creada por Mario Benedetti en su compromiso activo y porque ahora, más que nunca, ya no somos inocentes / ni en la mala ni en la buena / cada cual en su faena / porque en esto no hay suplentes:

Audio de Mario Benedetti recitando Vamos juntos

Vamos juntos (Letras de emergencia, 1969-1973, Versos para cantar)

Con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

compañero te desvela
la misma suerte que a mí
prometiste y prometí
encender esta candela

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

la muerte mata y escucha
la vida viene después
la unidad que sirve es
la que nos une en la lucha

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

la historia tañe sonora
su lección como campana
para gozar el mañana
hay que pelear el ahora

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

ya no somos inocentes
ni en la mala ni en la buena
cada cual en su faena
porque en esto no hay suplentes

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

algunos cantan victoria
porque el pueblo paga vidas
pero esas muertes queridas
van escribiendo la historia

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

Versión de Luis Pastor, Vamos juntos

oooooOOOooooo

🕵️‍♀️ Yo apoyo el periodismo que exige transparencia. 🔎 Conoce Civio: https://civio.es/ #TejeTuPropioAlgoritmo

oooooOOOooooo

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, IRÁN, ORIENTE MEDIO, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA O LO MÁS PARECIDO A ELLA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Recordando el 95 aniversario de la proclamación de la Segunda República en este país

El motor de una democracia es un pueblo educado

Niceto Alcalá Zamora, primer presidente de la Segunda República española

Sevilla, 14/IV/2026 – 13:19 h CET (UTC+2)

En mi compromiso existencial de olvidar el olvido, sobre todo para respetar la memoria democrática de este país, recuerdo que hoy se cumple el 95 aniversario de la proclamación de la Segunda República, en años complejos de nuestra historia, un día especial para los que amamos la “res publica”, la cosa pública, el interés general en beneficio de todos como ideología, nómadas redomados y, a veces, nadies, que hacemos un largo viaje en un mundo complejo y bastante desajustado, en medio de tumultos civilizados, entre claroscuros y la dura monotonía de los días que pasan, esperando siempre un nuevo despertar.

Así empezaba la canción de Franco Battiato, Nómadas (1987), que forma parte de la banda sonora de mi vida: Nómadas que buscan los ángulos de tranquilidad, / en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados, / entre los claroscuros y la monotonía de los días que pasan. Battiato me susurraba a los oídos, en mis años jóvenes, algo transcendental en la vida de los nómadas de espíritu: Caminante que vas buscando la paz en el crepúsculo / la encontrarás, la encontrarás al final de tu camino. / Bajo el tránsito de la aparente dualidad, / la lluvia de Septiembre despierta el vacío de mi cuarto / y los lamentos de la soledad aún se prolongan.

Con este estado de ánimo, me enfrento a la página en blanco en este recuerdo tan especial y sensible para nuestro país, junto a mi admirado Franco Battiato, que lo cantaba así, como buen cantor, que no cantante (cantor es el que debe cantar y cantante el que puede, que no es lo mismo, como decía Facundo Cabral): Como un extranjero no siento ataduras del sentimiento, / y me iré de la ciudad, esperando un nuevo despertar. / Los viajantes van en busca de hospitalidad, / en pueblos soleados, en los bajos fondos de la inmensidad.

En este largo viaje existencial que vivo apasionadamente, recuerdo también la última estrofa de la canción de Battiato, porque en el fondo soy un forastero que busca el sentido de la vida, como un nómada impenitente en este loco mundo diseñado a veces por el enemigo: Forastero que buscas la dimensión insondable / la encontrarás fuera de la ciudad, al final de tu camino.

Estoy convencido de que el mundo sólo tiene interés hacia adelante, el hilo conductor de este cuaderno digital, un largo viaje existencial, como el de Ulises hacia Ítaca, aunque ahora, ante el resultado incierto de las próximas elecciones al Parlamento de Andalucía, mi recuerdo de lo que sucedió con la República en este país, hará pronto 90 años, sea a veces sólo una isla desconocida en el archipiélago ético de la sociedad española actual, que tanto olvida. De ahí mi humilde homenaje a la llegada de la Segunda República, como demócrata nómada inmerso en un largo viaje existencial.

Vuelvo a recordar la frase de D. Niceto Alcalá Zamora, primer presidente de la Segunda República, un hombre bueno, en el sentido puro de la palabra bueno, tal y como me lo enseñó hace ya bastantes años, D. Antonio Machado. Y los dos, con su compromiso especial para defender la educación como pilar básico de la democracia, para que en España fuéramos mejores ciudadanos y ciudadanas, tuvieron que morir alejados de su país, nómadas en el exilio, porque muchos no entendieron nada de lo que decían y escribían. Ni querían entender, ni lo entienden todavía hoy, en un aniversario tan especial.

oooooOOOooooo

🕵️‍♀️ Yo apoyo el periodismo que exige transparencia. 🔎 Conoce Civio: https://civio.es/ #TejeTuPropioAlgoritmo

oooooOOOooooo

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, IRÁN, ORIENTE MEDIO, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA O LO MÁS PARECIDO A ELLA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Elecciones al Parlamento de Andalucía 2026 / 10. Hay que aunar voluntades hasta que la dignidad se haga costumbre

Con el amor y el sufrimiento se fueron aunando voluntades

Quilapayún, Cantata de Santa María de Iquique – Relato II

Sevilla, 9/IV/2026 – 08:00 h CET (UTC+2)

Estamos en la cuenta atrás de la decisión más importante de la democracia en Andalucía, elegir el próximo 17 de mayo el destino político de la Comunidad a través del Gobierno que se vote mediante las urnas y deberíamos tomar conciencia de que no hay tiempo que perder. Como las ideologías no son inocentes, tengo que manifestar que en mi caso crecí muy cerca de cantores, no cantantes, de este país y de Latinoamérica (cantante es el que puede cantar, mientras que cantor es el que debe cantar, según Facundo Cabral) y, sobre todo, de un grupo inolvidable, Quilapayún, junto a uno de sus fundadores, Víctor Jara. Me acompañaron y acompañan todavía hoy en mis creencias, valores y fortalecimiento de mi ideología e identidad política, en su sentido aristotélico.

En la banda sonora ideológica de mi vida suena todavía hoy, con más fuerza que nunca, la música y letra de fondo de Quilapayún en su memorable Cantata Popular de Santa María de Iquique, que tantas veces he citado en este cuaderno digital, porque ante la posibilidad de una transformación solidaria de mi Comunidad por un cambio de gobierno en las próximas elecciones de 17 de mayo, creo que puede ser una gran ayuda recordar la letra de esta cantata tan sobrecogedora, de la que siempre he destacado una frase que llevo grabada en mi corazón: con el amor y el sufrimiento se fueron aunando voluntades, perteneciente al Relato II de la Cantata, que emociona más cuando inmediatamente después escuchamos la preciosa canción “Vamos mujer”. Inolvidable.

Relato II

Se había acumulado mucho daño,
mucha pobreza, muchas injusticias;
ya no podían más y las palabras
tuvieron que pedir lo que debían.

A fines de mil novecientos siete
se gestaba la huelga en San Lorenzo
y al mismo tiempo todos escuchaban
un grito que volaba en el desierto.

De una a otra Oficina, como ráfagas,
se oían las protestas del obrero.
De una a otra Oficina, los Señores,
el rostro indiferente o el desprecio.

Qué les puede importar la rebeldía
de los desposeídos, de los parias.
Ya pronto volverán arrepentidos,
el hambre los traerá, cabeza gacha.

¿Qué hacer entonces, qué, si nadie escucha?
Hermano con hermano preguntaban.
Es justo lo pedido y es tan poco
¿tendremos que perder las esperanzas?

Así, con el amor y el sufrimiento
se fueron aunando voluntades,

en un solo lugar comprenderían,
había que bajar al puerto grande.

La cantata, aún pasando por el túnel del tiempo, resume muy bien el compromiso de mi recuerdo activo sobre la unidad popular democrática y el estado de vigilancia para cuidar la democracia en cada momento, situación que en este país y, ahora, en nuestra Comunidad, cobra una importancia extrema. Además, tampoco he olvidado algo que aprendí en plena pandemia a través del proyecto “El CANTO NO BASTARÁ”, junto al emblemático grupo Quilapayún, que se unieron en 2023 para conmemorar los 50 años del triunfo de la Unidad Popular. Sobre todo porque esta alianza soñaba con la unidad de la izquierda, en torno a un eslogan extraordinario y no inocente: ¡Pronto nos volveremos a encontrar. Hasta que la dignidad se haga costumbre! ¡Qué bien suenan estas palabras ante las elecciones al Parlamento de Andalucía, el próximo 17 de mayo!

La letra de la canción de despedida de la Cantata, en la versión auténtica de Luis Advis, su creador, tampoco la he olvidado en su fondo y forma. Escucharla de nuevo y, si es posible, en el contexto global de todo el relato, es el mejor homenaje que podemos hacer hoy a todas y cada una de las personas que luchamos en cualquier lugar del mundo por la libertad, la paz, la fraternidad y por la dignidad humana en todas las manifestaciones posibles «hasta que se haga costumbre». También, en nuestro país, en nuestra Comunidad Autónoma, porque lo necesitamos.

Ustedes que ya escucharon
la historia que se contó
no sigan allí sentados
pensando que ya pasó.
No basta sólo el recuerdo,
el canto no bastará.
No basta sólo el lamento,
miremos la realidad.

Quizás mañana o pasado
o bien, en un tiempo más,
la historia que han escuchado
de nuevo sucederá.
Es Chile un país tan largo,
mil cosas pueden pasar
si es que no nos preparamos
resueltos para luchar.
Tenemos razones puras,
tenemos por qué pelear.
Tenemos las manos duras,
tenemos con qué ganar.

Unámonos como hermanos
que nadie nos vencerá.
Si quieren esclavizarnos,
jamás lo podrán lograr.
La tierra será de todos
también será nuestro el mar.
Justicia habrá para todos
y habrá también libertad.
Luchemos por los derechos
que todos deben tener.
Luchemos por lo que es nuestro,
de nadie más ha de ser.

Así la deberíamos seguir recordando, ahora más que nunca, luchando unidos HASTA QUE LA DIGNIDAD SE HAGA COSTUMBRE en nuestro país, ahora en Andalucía con motivo de las próximas elecciones, para que esta realidad posible se instale en nuestras vidas, porque sé que es posible cuando con el amor y el sufrimiento se aúnan las voluntades políticas.

oooooOOOooooo

🕵️‍♀️ Yo apoyo el periodismo que exige transparencia. 🔎 Conoce Civio: https://civio.es/ #TejeTuPropioAlgoritmo

oooooOOOooooo

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, IRÁN, ORIENTE MEDIO, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA O LO MÁS PARECIDO A ELLA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Andalucía canta de nuevo al “Cristo resucitao”, porque para Él “tos somos iguales”

Manolo Sanlúcar, Rocío Jurado y El Lebrijano, Anunciación de la Pascuaen Ven y Sígueme. Un gitano llamado Mateo (1982)

Y para Él, y para Él no hay judíos ni ciegos, / ni blancos ni negros, / ni payos ni gitanos. / Que para Él, tos somos iguales. / Que para Él, tos somos hermanos. // ¡Cristo ha resucitao! / ¡Cristo ha resucitao! / 

Sevilla, 5/IV/2026 – 09:00 h CET (UTC+2) – Actualizado

Convencido, como estoy, de que en la «superficie espiritual» de Andalucía (García Lorca, dixit) somos “escuchaores” de su dolor y de su alegría, vuelvo a dar hoy, domingo de Resurrección para el calendario gregoriano, un sentido muy especial a esta palabra, escuchaor, vinculada al flamenco, porque una cosa es cantar y tocar la guitarra, cantaores y cantaoras, así como guitarristas y, otra, escuchar, por parte de los escuchaores o escuchaoras, como le gustaba decir a Antonio Mairena: ¨[…]  la actitud experimental, la búsqueda, la inquietud y la curiosidad, son cualidades imprescindibles para ser y hacer flamenco. La cantaora y el bailaor, la guitarrista o el fotógrafo que intenta captar el duende inaprensible, así como el oyente o escuchaor -que diría Antonio Mairena- buscan -o deberían buscar- no salir indemnes de la experiencia. Quiero decir con ello que el flamenco no resbala por la piel, sino que la modifica para siempre. Es un elogio de la caricia o, si quieren, una exaltación del impacto” (1).

Por este motivo, he recurrido a la banda sonora de mi vida, para rescatar una joya bastante desconocida en nuestra tierra, Ven y Sígueme. Un gitano llamado Mateo (1982), una obra discográfica llevada a cabo por Manolo Sanlúcar, Rocío Jurado y El Lebrijano, escogiendo hoy una canción adecuada a la celebración de este día, Anunciación de la Pascua.

Lo he expresado en diversas ocasiones en este cuaderno digital: las personas que vivimos en Andalucía, que respetamos su identidad, es decir, su extraordinaria «superficie espiritual», que decía García Lorca, porque llevamos la luz con el tiempo dentro, como Juan Ramón Jiménez definía a Moguer, su pueblo y las personas que vivían en él, hemos aprendido a escuchar la vida de nuestro alrededor y llevarla al cante, al baile, al sentir cotidiano, el de todos los días. Luis Cernuda hizo también un retrato precioso del andaluz porque somos un enigma a pesar de la luz interior que el dolor de nuestra historia no olvida, siempre con el tiempo dentro, amor desbordante, pasión en nuestra música que acompaña siempre la alegría y calma el dolor, que compartimos hasta buscar la luz con el tiempo fuera, como escuchaores y escuchaoras de todo lo que se canta con el dolor de esta tierra. Nos tratamos como hermanos, cuando a veces no sabemos si somos amigos o seres lejanos, aunque lo único que sabemos, en tiempos políticos, es que unos de otros —no inocentes— lejos estamos (Manuel Gerena, dixit)

Personalmente, sigo viviendo con la esperanza de que el dios que corresponda comprenda qué significa hoy ser andaluz o andaluza en Andalucía, más allá de los que nos llevan al diccionario de uso del andaluz corriente como una sola palabra, cuando lo que necesitamos es una definición urgente como personas con luz interior, pero con un enigma de fuego y nieve dentro, escuchaores y escuchaoras por definición cuando el pueblo canta y clama a través de sus “palos”, como palabras hilvanadas en la melodía del dolor diario, incluso cuando canta la “Anunciación de la Pascua”. Como lo soñó Luis Cernuda en un día ya lejano, esperando el alba de su tierra que, muchos años después, seguimos esperando para todos, sobre todo para los que menos tienen y no pueden salir a día de hoy de las jaulas de pobreza en que viven. Son casi setecientas mil personas paradas y casi un millón de pensionistas en el umbral de pobreza, sin ir más lejos, o el millón cien mil personas que sufren las listas de espera ignominiosas para recibir una atención sanitaria especializada o quirúrgica, que están entre los andaluces y andaluzas que esperan una “resurrección” digna en sus vidas y que llevan también la soledad dentro, tal y como lo expresó nuestro paisano, sevillano y andaluz, Luis Cernuda, que siempre soñó con el despertar del alba de la libertad y dignidad en Andalucía, su auténtica resurrección laica: “Sombra hecha de luz, / que templando repele, / es fuego con nieve / el andaluz. // Enigma al trasluz, / pues va entre gente solo, / es amor con odio / el andaluz. // Oh hermano mío, tú. / Dios, que te crea, / será quién comprenda / al andaluz. Con las letras de su cante jondo, desgarrado, que escucho siempre con atención reverencial para seguir luchando y viviendo en pleno siglo XXI: no te creas si te dicen que ya no sufre [Andalucía], mi pueblo, porque aunque los pobres reímos y algunas veces cantamos, la procesión va por dentro, que cantaba Ricardo Cantalapiedra en mis años jóvenes, porque el quejío del flamenco, como escuchaor, no resbala por mi piel, sino que la modifica para siempre. 

He comprendido bien que escuchar el dolor actual de esta tierra es un elogio de la caricia o, si quieren, una exaltación de su impacto en mi alma de secreto, para honra de Andalucía y sus gentes, tal y como lo aprendí de las palabras de García Lorca pronunciadas hace tan solo cien años, en el primer Concurso de Cante Jondo, “canto primitivo andaluz”, tal y como rezaba en el cartel promocional del evento, celebrado en Granada en los días 13 y 14 de junio de 1922: A todos los que a través de su vida se han emocionado con la copla lejana que viene por el camino, a todos los que la paloma blanca del amor haya picado en su corazón maduro, a todos los amantes de la tradición engarzada con el porvenir, al que estudia en el libro como al que ara la tierra, les suplico respetuosamente que no dejen morir las apreciables joyas vivas de la raza, el inmenso tesoro milenario que cubre la superficie espiritual de Andalucía.

Escuchen atentamente esta canción. La Anunciación de la Pascua, es un mensaje laico, alentador, en un Domingo de Resurrección de estos tiempos tan modernos, difíciles y rodeados de un mundo al revés, que busca la dignidad humana continuamente. No hacen falta más palabras, porque para Él, tos somos iguales, tos somos hermanos.

No temáis, ¡no!,
porque el que habéis 
matao
no está muerto, ¡no!,
que ha 
resucitao.

Y para Él, y para Él no hay judíos ni ciegos,
ni blancos ni negros,
ni payos ni gitanos.
Que para Él, tos somos iguales.
Que para Él, tos somos hermanos.

¡Cristo ha resucitao!
¡Cristo ha resucitao!
¡Victoria, victoria, victoria de la raza humana!

No miréis tristes al cielo —gitanos, gitanos—,
gitanos sin alegría,
lo que hoy parece duelo —gitanos, gitanos—
ya es 
vía y cercanía.

Venid, gitanos, venid,
gitanos venid, gitanos… venid,
que Cristo aquí nos aguarda.

Todos nosotros veremos
el gran día de la Pascua,
—¡ay, Jesús, ay, Jesús!—
el gran día de la Pascua.

Cantareis con alegría —gitanos, gitanos—,
decía todo el que crea,
que Cristo ha 
resucitao —gitanos, gitanos—,
comienza nuestra tarea.

Todos nosotros creemos
que en Él la muerte no manda,
—¡Jesús, ay, Jesús!—
que en Él la muerte no manda.

(1) Ordóñez Eslava, Pedro, Flamenco y vanguardia. En un instante, un quejío y un anhelo, en Andalucía en la historia, 74, 2022, p. 41.

oooooOOOooooo

🕵️‍♀️ Yo apoyo el periodismo que exige transparencia. 🔎 Conoce Civio: https://civio.es/ #TejeTuPropioAlgoritmo

oooooOOOooooo

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, IRÁN, ORIENTE MEDIO, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA O LO MÁS PARECIDO A ELLA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

En el día de mi santo, recuerdo siempre que José fue un buen compañero

Georges de la Tour (1593- 1652), San José carpintero, hacia 1642 – 1644

Sevilla, 19 de marzo de 2026, festividad de San José – 09:43 h UTC (CET+1)

El calendario gregoriano, vigente en la actualidad, nos recuerda hoy la celebración de un santo importante para la creencia católica, apostólica y romana, San José, aunque hoy, en mi caso y por llevar su nombre, vuelve a ser una oportunidad para reflexionar sobre una historia inseparable, la de José, María y Jesús, que tiene más de dos mil años de antigüedad y que ha inspirado momentos transcendentales en la historia de la humanidad en general y de las artes en particular. Me refiero en esta ocasión a la música que ensalza la dignidad de José, que hoy quiero simbolizar a través de un compositor francés, Michel Corrette (1709-1795), un perfecto desconocido, pero que supuso en su día un descubrimiento extraordinario en mi aprendizaje diario para tocar el clavecín y el violín e interpretar dignamente sus partituras. Igualmente, a la obra encomiable del pintor Georges de la Tour (1593-1652), en torno a la figura del carpintero José.

Todo surgió en 2019 al localizar en la ingente obra musical de Corrette seis sinfonías dedicadas a la Navidad, preciosas, de las que quiero destacar hoy dos movimientos en concreto: Adán fue un pobre hombre (Sinfonía I, Allegro) y José es un buen compañero (Sinfonía III, Allegro), porque me permitió contextualizar una historia de hombres (en el genérico griego, hoy personas) que han supuesto mucho para el devenir de la humanidad, unas historias que hablan siempre de soledad y silencio ante la libre elección para la difícil tarea de vivir dignamente. La historia de Adán, el pobre hombre de Corrette que lo lleva al cuarto y último movimiento de su primera Sinfonía, después de títulos sugerentes de los tres restantes movimientos, A la llegada de la Navidad (Moderato), El Rey de los Cielos acaba de nacer (Andante) y He aquí el día solemne (Moderato), por este orden, es una historia contradictoria que siempre me ha fascinado. Entre pobres hombres [sic] y buenos compañeros [sic] anda a veces el juego de la historia. Veamos por qué.

Michel Corrette (1709-1795), Adán fue un pobre hombre (Seis sinfonías de Navidad, Sinfonía I, Allegro), interpretado por La Fantasía.

En relación con Adán, ¿un pobre hombre?, la historia nos lo ha recordado siempre como la causa de todos los males de la humanidad. Así lo he interpretado a lo largo de mi vida al analizar la reacción de Adán y Eva en el Paraíso: “Durante muchos siglos, la respuesta [ante la causa del Mal] solo la sabía Dios y cuando tuvimos la oportunidad de haberla conocido, eso sí, cuando Dios hubiera querido, a Adán y Eva no se les ocurrió mejor idea que mudarse de sitio, recordando unas palabras que escribí en este cuaderno de derrota (en argot marinero) en 2007: “Adán y Eva… no fueron expulsados. Se mudaron a otro Paraíso. Esta frase forma parte de una campaña publicitaria de una empresa que vende productos para exterior en el mundo. Rápidamente la he asociado a mi cultura clásica de creencias, en su primera fase de necesidad y no de azar (la persona necesita creer, de acuerdo con Ferrater Mora) y he imaginado -gracias a la inteligencia creadora- una vuelta atrás en la historia del ser humano donde las primeras narraciones bíblicas pudieran imputar la soberbia humana, el pecado, no a una manzana sino a una mudanza. Entonces entenderíamos bien por qué nuestros antepasados decidieron salir a pasear desde África, hace millones de años y darse una vuelta por el mundo. Vamos, mudarse de sitio. Y al final de esta microhistoria, un representante de aquellos maravillosos viajeros decide escribir al revés, desde Sevilla, lo aprendido. Lo creído con tanto esfuerzo. Aunque siendo sincero, me entusiasma una parte del relato primero de la creación donde al crear Dios al hombre y a la mujer, la interpretación del traductor de la vida introdujo por primera vez un adverbio “muy” (meod, en hebreo) –no inocente- que marcó la diferencia con los demás seres vivos: y vio Dios que muy bueno. Seguro que ya se habían mudado de Paraíso”. Podemos juzgar así todo lo ocurrido.

Michel Corrette (1709-1795), José es un buen compañero (Seis sinfonías de Navidad, Sinfonía III, Allegro), interpretado por La Fantasía.

El caso de José, un buen compañero, es también un hecho que nunca ha pasado desapercibido en nuestras vidas y en nuestra celebración anual de la navidad y el día de su santo. José, el carpintero de Nazareth, siempre ocupó una segunda fila en la historia más maravillosa jamás contada bien. Era la pareja oficial de María, asunto que me ha emocionado en muchas ocasiones al describirlo así, a pesar de que la historia lo ha encumbrado siempre a los altares. Recuerdo en este momento el óleo de Georges de La Tour, El recién nacido, un pintor desconocido durante siglos para la historia del arte, donde no aparece José por ningún sitio porque realmente nunca fue protagonista de esta historia mágica. Sobrecoge el silencio y austeridad en este cuadro tan realista en los últimos años del pintor: “Sus célebres “noches”, de aparente simplicidad, silenciosas y conmovedoras, dan vida a personajes que surgen con magia en espacios sumidos en el silencio, de colorido casi monocromo y formas geometrizadas. La total inexistencia de halos u otros atributos sacros, así como los tipos populares empleados, justifican la lectura laica que a veces se ha hecho de sus nocturnos en obras como La Adoración de los pastores del Louvre o El recién nacido de Rennes. Sin medallas, sin atributos laicos ni sacros. Sin collares o anillos. Sin nada, solo con el regalo precioso del silencio sonoro de la noche y contemplando a su niño”.

El silencio permanente de José es un secreto a voces de la asunción de su papel en la historia difícil de María. Me gusta recordarlo despojado de su santidad, ocupando su sitio en la historia, básicamente como un hombre humilde, trabajador y bueno, con un profundo respeto a María, una persona que la historia ha colocado en un sitio muy especial difícilmente entendible si te falta la fe que nos enseñaron nuestros mayores, como le gustaba decir a Antonio Machado. Además, creo que fue un buen compañero.

Escucho ahora a Corrette y comprendo mejor que nunca el difícil papel de Adán en la historia de la humanidad y la categoría humana de José, ignorado hasta por el evangelista Marcos. Solo sabemos que en el capítulo 6, versículos 1 a 3 de su crónica de la muerte anunciada de Jesús (como buen periodista), dijo lo siguiente: “Se marchó [Jesús] de allí y vino a su tierra, y sus discípulos le acompañaban. Cuando llegó el sábado se puso a enseñar en la sinagoga. La multitud, al oírle, quedaba maravillada; y decía: “¿De dónde le viene esto? y qué sabiduría es ésta que le ha sido dada ¿Y esos milagros hechos por sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, de Josét, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí con nosotros? Y se escandalizaban a causa de él”. José, siempre solo ante el peligro.

Adán, se mudó un buen día de Paraíso porque no entendió la pregunta del dios desconocido y José no aparecía por ningún sitio en la noticia contada por Marcos pero, dueño de su soledad y de sus silencios, siempre tuvo el sentido de la medida que tanto aprecio. En este día de mi «santo», me gusta pensar en estas personas, en su verdad verdadera, en su humanidad, porque me ayudan a comprender unas historias casi siempre muy mal contadas. Corrette sabía lo que componía. También, Georges de la Tour…, lo que pintaba para la posteridad.

oooooOOOooooo

🕵️‍♀️ Yo apoyo el periodismo que exige transparencia. 🔎 Conoce Civio: https://civio.es/ #TejeTuPropioAlgoritmo

oooooOOOooooo

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, IRÁN, ORIENTE MEDIO, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA O LO MÁS PARECIDO A ELLA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Diario de mi zaratán / y 7. Venceremos

Sevilla, 18/III/2026 – 09:41 h UTC (CET+1)

Este diario no es inocente, porque tiene una ideología dentro que no lo es, como afirmaba Lukács en El asalto a la razón y a quien profeso un gran respeto desde mis años jóvenes: “no hay ninguna ideología inocente: la actitud favorable o contraria a la razón decide, al mismo tiempo, en cuanto a la esencia de una filosofía como tal filosofía en cuanto a la misión que está llamada a cumplir en el desarrollo social. Entre otras razones, porque la razón misma no es ni puede ser algo que flota por encima del desarrollo social, algo neutral o imparcial, sino que refleja siempre el carácter racional (o irracional) concreto de una situación social, de una tendencia del desarrollo, dándole claridad conceptual y; por tanto, impulsándola o entorpeciéndola” (1).

Por esta razón, la palabra ¡Venceremos! resuena siempre en mis oídos como un himno a la resistencia ante acontecimientos no deseados, que podemos modular en cada tiempo presente y futuro, con una misión posible y no inocente: vencer al enemigo que acecha en cada momento y lugar, representado por injusticias, miedos, pobreza, paro, represión de todo tipo y, ahora, un zaratán en mi vida como aviso para navegante confiado en la búsqueda de islas desconocidas, el hilo conductor de este blog.

He puesto mi banda sonora a funcionar y cincuenta y seis años después de conocerse la primera versión de ¡Venceremos!, en 1970, compuesta por Sergio Ortega, que fue interpretada por la Orquesta Sinfónica Popular de Chile, dirigida por Eduardo Moubarak, junto a Quilapayún en la formación en la que figuraban en ese momento Eduardo Carrasco, Carlos Quezada, Willy Oddó, Hernán Gómez, Rodolfo Parada y Rubén Escudero, deseo rescatarla hoy para reinterpretarla en un momento delicado personal.

He consultado la carátula de aquél disco prohibido en una España que tenía una parte con el corazón helado, que me ha vuelto a emocionar, fundamentalmente por su significado en los años siguientes y porque en el rostro del niño que figura como reclamo del contenido revolucionario que había en la música y letra anunciada en esta grabación de estudio, se notaba un rictus de futuro imperfecto aunque acompañado de verde esperanza, que desembocaría sólo unos años después en el golpe de estado que sumió a Chile en un destino muy triste y desolador. 

Además, he elegido hoy en este pequeño homenaje a una palabra que me conmueve siempre que la recuerdo, la versión 2ª con letra de Víctor Jara, a quien tampoco olvido, porque frente a la primera versión de Claudio Iturra, incorpora matices inolvidables que envuelven palabras que la engrandecen todavía más cuando lo recordamos cincuenta y seis años después, con un respeto intacto a su trayectoria vital: campesinos, estudiantes, obreros, compañeros, mujeres que se unen a la causa o cómo “el pueblo” se sabrá levantar. En mi caso actual, yo personalmente, junto a los profesionales del Sistema Sanitario Público de Andalucía, del que me siento orgulloso pertenecer a él, ¡venceremos a mi zaratán!

Canto ahora, como persona nueva, al estilo de Alberti (creemos el hombre nuevo cantando, el hombre nuevo de España cantando, el hombre nuevo del mundo cantando), el estribillo que nos unirá a todos los que sufren como yo, grabado en nuestra mente y en nuestros corazones, porque estamos convencidos de que venceremos, venceremos, mil cadenas habrá que romper, venceremos, venceremos, la miseria sabremos vencer. Cada uno sabrá qué nombre poner a su actual miseria y a la de todos, zaratán por ejemplo, sin olvidar otros sufrimientos a los que hay que seguir siendo sensibles: pobreza severa, miedo, paro, desencanto total, desafección política, fracaso social, violencias gratuitas de género y de convivencia diaria, gobierno de mediocres, política impresentable y el terrible olvido de los nadies de Galeano, los hijos de nadie, los dueños de nada. / Los nadies: los ningunos, los ninguneados, / corriendo la liebre, muriendo la vida.

Me retiro ahora a mi clínica del alma, mi biblioteca, donde guardo también las bandas sonoras de mi vida, con una elección para este momento muy clara, la versión de Quilapayún de ¡Venceremos! en su verdadero sentido de cuerpo y alma, la que siempre recuerdo como si fuera ayer en mi actual futuro imperfecto.

Hasta aquí las páginas de este diario. Gracias, lector, lectora, por acompañarme con su lectura. Queda mucho camino por delante, lo sé, pero si he compartido ahora esta realidad con la Noosfera, la malla pensante de la humanidad, es porque hay que normalizar el lenguaje y contenidos existenciales de esta enfermedad, el cáncer, mi zaratán actual, creyendo cada día que pasa en los avances científicos actuales para vencerla, con la garantía, como es mi caso, de poder confiar en el excelente trabajo que realizan los profesionales del Sistema Sanitario Público de Andalucía y en la creencia acompañada de esperanza, que cada uno profese: Dios o dioses, la Naturaleza, las Personas o la Sociedad, tal y como lo aprendí hace ya muchos años de un gran filósofo en el exilio, José Ferrater Mora, volviendo hoy a leer su libro, El hombre en la encrucijada. Es la mía…, en la actualidad.

Gratitud plena hacia todos, gratitud.

(1) Lukács, G. (1976). El asalto a la razón. Barcelona: Grijalbo, pág. 5.

NOTA: la imagen de cabecera se ha obtenido de la página oficial de Quilapayún, a quienes profeso respeto y agradecimiento por su trayectoria histórica y compromiso político a lo largo de los años: Quilapayún – Sitio oficial (quilapayun.com). El gráfico con las dos versiones de la letra de ¡Venceremos!, se ha realizado con las letras publicadas en el sitio web anterior. Reitero mi agradecimiento por esta disponibilidad pública.

oooooOOOooooo

🕵️‍♀️ Yo apoyo el periodismo que exige transparencia. 🔎 Conoce Civio: https://civio.es/ #TejeTuPropioAlgoritmo

oooooOOOooooo

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, IRÁN, ORIENTE MEDIO, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA O LO MÁS PARECIDO A ELLA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Diario de mi zaratán / 5. Pausa

Sonia Lafuente, patinadora olímpica

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca 
pide que el camino sea largo, 
lleno de aventuras, lleno de experiencias. 
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón, 
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta 
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.

Constantino Cavafis, Ítaca 

Sevilla, 15/III/2026 – 07:21 UTC (CET+1)

Estoy haciendo un camino muy largo para vencer a mi zaratán, una singladura ciclópea en su fondo y forma. Durante los fines de semana descanso de los ciclos semanales de radioterapia y hoy lo vivo de forma especial porque finalizo esta difícil etapa terapéutica la semana próxima.

Es verdad que siguiendo al pie de la letra a Cavafis, cada uno de nosotros nos podemos convertir en un Ulises redivivo y pensar que esta dura etapa que vivo en la actualidad es sólo eso, una etapa, un alto en un puerto hasta ahora desconocido, porque el viaje es muy largo: Ten siempre a Ítaca en tu mente. / Llegar allí es tu destino. / Mas no apresures nunca el viaje. / Mejor que dure muchos años / y atracar, viejo ya, en la isla, / enriquecido de cuanto ganaste en el camino / sin esperar a que Ítaca te enriquezca.

También acudo a Benedetti, tan presente en este diario, cuando hago esta pausa para escribir en este largo viaje ético a mi Ítaca particular, porque él siempre supo poner hermosura a la vertiente más triste de la vida, porque nos ofreció una forma de entender las necesarias pausas en el caminar diario personal, familiar, profesional y social con altura de miras éticas hacia la Ítaca de cada uno: De vez en cuando hay que hacer una pausa / contemplarse a sí mismo / sin la fruición cotidiana / examinar el pasado / rubro por rubro / etapa por etapa / baldosa por baldosa / y no llorarse las mentiras / sino cantarse las verdades.

Me acuerdo ahora de un conjunto madrileño de música indie, Izal, ya desaparecido, que lo cantaba extraordinariamente, acompañando una danza visible para quienes tienen los ojos abiertos para otear con dignidad el largo viaje ético hacia la Ítaca de cada uno, de cada una: Yo sólo pido pausa y tú me das ojos de huracán. / Yo sólo pido calma y tú haces espuma el agua del mar. / Sólo pido silencio y gritas que no digo la verdad. / ¿Tú qué sabrás? Si despiertas lejos de esta casa. / ¿Tú qué sabrás? Si no vives dentro de esta jaula. / Yo sólo quiero pausa, tú rebobinar. / Yo sólo busco un ritmo lento, tú velocidad. / Yo sólo pido una dulce mentira, tú toda la verdad. / ¿Tú qué sabrás? Si despiertas lejos de esta casa. / ¿Tú qué sabrás? Si no vives dentro de esta jaula. / ¿Tú qué sabrás? Si nunca nadaste en mis entrañas. / ¿Tú qué sabrás? Si no vives dentro de esta jaula. Sonia Lafuente, patinadora olímpica, bailaba maravillosamente esta pausa necesaria, porque quizá, viéndola, la comprendemos mejor.

Es verdad que solo necesitamos hacer pausas de vez en cuando y no tanto rebobinar, porque no queremos perder el sentido de la vida. Es lo que Herman Hesse llamaba obstinación, una virtud, a la que admiraba mucho, una sola, porque es obediencia a una sola ley que lleva al “propio sentido” de la vida. Fundamentalmente, algo que necesitamos con urgencia: cantarnos las verdades sobre lo que nos pasa, pisando las baldosas que vamos poniendo en nuestra vida a modo de solería, que es lo único que justifica nuestros actos éticos para no tener que llorar las mentiras. Sin prisa, con pausa, buscando con ética personal y de situación la Ítaca que todos tenemos derecho a soñar y alcanzar algún día. Aunque ahora tenga que luchar contra un zaratán, un cíclope con ojos de huracán, al que venceré si mi pensar es elevado, si selecta es la emoción que toca mi espíritu y mi cuerpo. Porque ahora no olvido hacer una pausa ética cuando navego a diario hacia Ítaca, a la que tengo la legítima ilusión de llegar, aunque ahora viva encerrado en una jaula llamada zaratán.

Benedetti hace el resto, cuando leo y releo su mensaje: De vez en cuando hay que hacer una pausa / contemplarse a sí mismo / sin la fruición cotidiana / examinar el pasado / rubro por rubro / etapa por etapa / baldosa por baldosa / y no llorarse las mentiras / sino cantarse las verdades.

No lo olvido.

oooooOOOooooo

🕵️‍♀️ Yo apoyo el periodismo que exige transparencia. 🔎 Conoce Civio: https://civio.es/ #TejeTuPropioAlgoritmo

oooooOOOooooo

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, IRÁN, ORIENTE MEDIO, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA O LO MÁS PARECIDO A ELLA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

A pesar de todo, Andalucía es un sueño que varios andaluces llevamos dentro

Luis Cernuda (Sevilla, 1902 – Ciudad de México, 1963)

Pero no es más andaluz quien de andaluz se disfraza, sino quien lleva intacto dentro de sí, límpido y seductor, el reflejo de esta tierra misteriosa, perezosa y activa, vívida y soñadora.

Luis Cernuda, en Divagación sobre la Andalucía romántica, 1936.

Sevilla, 28/II/2026, Día de Andalucía – 08:22 h UTC (CET+1)

Luis Cernuda, el poeta universal nacido en Sevilla, dijo en 1931 en un artículo publicado sobre “José Moreno Villa o los andaluces en España”, que “Andalucía, ya se sabe, es el Norte de España; pero no la busquéis en parte alguna, porque no estará allí. Andalucía es un sueño que varios andaluces llevamos dentro”. Es una metáfora preciosa basada en la actitud transformadora del aquel poeta malagueño, olvidado por muchas personas instaladas en el síndrome del Sur o que sufren el complejo territorial español de nuevo cuño, por mucho que Mario Benedetti se esforzara en resaltar las virtudes de esta localización privilegiada.

Hoy se cumple el 46º aniversario de la celebración del referéndum sobre la iniciativa del proceso autonómico de Andalucía del año 1980, que dio autonomía plena a la comunidad andaluza. Me reitero en la idea ya expresada en este cuaderno digital al recordar otra fecha memorable, el 4 de diciembre de 1977, para reivindicar la identidad de Andalucía en el nuevo escenario que se abría en el país después de tantos años de dictadura, recordando esta idea preciosa de Cernuda para acabar de una vez por todas con el complejo del Sur, para salir de las trincheras de la ignominia histórica que pesa como una losa en el ideario de esta tierra. Porque a pesar de lacras actuales como el paro real, la pobreza infantil y familiar, en miles de casos extrema y severa, las listas de espera en atención especializada y quirúrgica, los abandonos tempranos en educación, junto a la privatización universitaria, escasez de tejido industrial, problemas crónicos de su agricultura y ganadería, Andalucía puede ser el Norte de España en muchos caminos que se hacen hoy al andar.

La razón es clara y es la que deberíamos celebrar hoy en una fecha muy importante: Andalucía es un sueño que varios andaluces, no todos, llevamos dentro. Esta apreciación de algunos y no todos no era inocente para Cernuda porque él, mejor que nadie, sabía del comportamiento de sus paisanos en muchas manifestaciones sociales, culturales y políticas, porque todos los andaluces no somos iguales: «Más el trabajo humano, con amor hecho, merece la atención de los otros» (A sus paisanos, en La desolación de la quimera). En 2017 recordé en este día de celebración a Juan Ramón Jiménez, otro poeta andaluz en el exilio como tantos otros, porque tenemos la suerte de comprobar que aunque ligeros de equipaje llevaban en sus maletas luz y sueños dentro: “[…] como Juan Ramón Jiménez entendía su pueblo y las personas que vivían en él; que somos nobles porque sabemos perdonar y comprender tanto a los que nos ofenden con el paro y la corrupción que a veces no hay nada que perdonar”.

También, porque somos un enigma a pesar de la luz interior que el dolor de nuestra historia no olvida, siempre con el tiempo dentro, amor desbordante, pasión en nuestra música que acompaña siempre la alegría y calma el dolor, que compartimos hasta buscar la luz con el tiempo fuera. Nos tratamos como hermanos, cuando a veces no sabemos si somos amigos o seres lejanos, porque lo único que sabemos, en tiempos políticos, es que unos de otros -no inocentes- lejos estamos, como Manuel Gerena me enseñó personalmente en un poema suyo muy querido. Con la esperanza de que el dios que corresponda comprenda qué significa hoy ser andaluz en Andalucía, más allá de los que nos llevan al diccionario de uso del andaluz corriente como una sola palabra, cuando lo que necesitamos es una definición urgente como personas con luz interior, pero con un enigma de fuego y nieve dentro. Como Cernuda soñó un día esperando el alba de su tierra.

Son mis principios andaluces y no tengo otros. Es verdad, porque Andalucía es un sueño que varios andaluces, todavía hoy y con la que está cayendo, llevamos con su luz y su tiempo dentro.

Rocío Jurado y Joan Manuel Serrat cantan el Himno de Andalucía, durante la Gala conmemorativa desde Almería, con motivo del Día de Andalucía, el 28 de febrero de 1996, emitida por Canal Sur

oooooOOOooooo

🕵️‍♀️ Yo apoyo el periodismo que exige transparencia. 🔎 Conoce Civio: https://civio.es/ #TejeTuPropioAlgoritmo

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, IRÁN, ORIENTE MEDIO, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA O LO MÁS PARECIDO A ELLA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

No olvido a Joan Margarit, porque aprendí de él que ‘la libertad es una librería’

Joan Manuel Serrat y Ana Belén, durante su intervención en el acto de homenaje a Joan Margarit / Instituto Cervantes, 18/II/2026

Es la razón de nuestra vida / La razón de los viejos, matizamos ahora / La libertad es un extraño viaje / La libertad es hacer el amor en los parques. / Es morir libre… / Las palabras República y Civil. / La libertad es una librería. / Ir indocumentado. / Las canciones prohibidas. / Una forma de amor … la libertad.

Joan Margarit, Libertad

Sevilla, 19/II/2026 – 13:38 h UTC (CET+1)

Ayer ofreció el Instituto Cervantes un homenaje al poeta  Joan Margarit (1938–2021), en el quinto aniversario de su fallecimiento, con el lema Así que pasen cinco años / En memoria de Joan Margarit, presentado por Luis García Montero, director del Instituto, en el que participaron Joan Manuel Serrat, Ana Belén y Miguel Poveda, entre otros representantes culturales, tales como la librera Lola Larumbe, el periodista Juan Cruz, el crítico literario Jordi Gracia, así como la hija del poeta, Mònica Margarit.

Ana Belén y Joan Manuel Serrat recitaron los siguientes poemas de Margarit: Dona de primavera / Mujer de primavera; Autoretrat / Autorretrato; Tancant l’apartament de la platja / Cerrando el apartamento de la playa; Voldran que et moris / Querrán que te mueras y La muntanya més alta / La montaña más alta. El cantor Miguel Poveda interpretó un poema de Margarit, No te veré más / No et veuré més (1), que conoce bien y con su habitual sentimiento.

No olvido en este recuerdo tan emotivo, las palabras que dediqué al poeta con motivo de su fallecimiento, el 16 de febrero de 2021, Joan Margarit o la dignidad de no asustarnos de nuestro destino, que vuelvo a publicar hoy, porque sigo defendiendo su concepto de libertad, expresado en un poema homónimo, del que destaco siempre un verso profundo: la libertad es una librería.

oooOooo

Joan Margarit o la dignidad de no asustarnos de nuestro destino

Miguel Poveda canta a Joan Margarit – Telediario RTVE / 16/II/2021

Sevilla, 17/II/2021

No me gustan los panegíricos ni los efluvios cantores cuando una persona nos deja para siempre. Ayer falleció el poeta Joan Margarit, no conocido por mí como merece, pero le tengo un gran respeto a su vida y obra poética y arquitectónica, aunque no se sabe bien cual fue antes. Anoche, intenté seguir de cerca la letra de su poema No te veré más (1) que interpretó excelentemente el cantor Miguel Poveda, con el sentimiento que le caracteriza, como cierre de las noticias del día en el informativo de la noche de RTVE, la televisión pública que, una vez más, tuvo altura de miras en su edición y realización:

Es la piel violeta de una noche
Que dejamos pendiente.
Tu silencio suena como un saxo
De oro negro al fondo de los días sin ti.
Como jadea en tu pecho el contrabajo,
Y el flanco cálido de oscuridad
Que por siempre soñaré avanzando
Con mi mano lenta hacia ti.
Músicos en la penumbra, instrumentos de oro
En las bocas lilas: ya, la vida
Nunca más me devolverá lo que me he jugado
En tu cuerpo desnudo desde que fuiste una fiesta
Sólo queda, al piano, un negro ciego,
Nuestro amor.
Toca solo en este poniente de oscuridad
Y mi sueño se adormece en sus dedos.

Bellas palabras para un triste momento. Sólo recuerdo ahora las respuestas que dio en 2019 a Babelia, dos semanas después de recibir el prestigioso Premio Cervantes, porque sintetizaba muy bien su pensamiento y sentimiento, donde siguiendo a Rafael Alberti descubrí aquel día que escuchaba siempre al corazón, porque en esa dialéctica sabía que era más fuerte que el viento. Él dijo que lo que le hizo querer ser poeta fue el amor, porque “con 17 años me enamoré de una chica y le escribí el único poema mío que me sé de memoria (y el único que nunca he recitado ni recitaré en público). Que le hubiera gustado escribir, como poema ajeno, Un español habla de su tierra, de Luis Cernuda. Que le hubiera gustado ser Neruda, de joven, porque “me influyó tanto que, si me descuido, se me come y dejo de existir como poeta”. Sorprendentemente y ante la pregunta “De no haber tenido la arquitectura como oficio y la poesía como vocación, ¿qué habría sido usted?”, contestó de forma tajante: “¡Nada! Me temo que un vago, un mendigo o un aprovechado». Confesó que utilizaría como autorretrato Les feuilles mortes, cantada por Yves Montand y que tarareó en ese momento: “Oh! je voudrais tant que tú te souviennes”. Pensaba que “todo lo social está sobrevalorado. Lo único que tiene verdadero valor es lo individual, lo personal, lo secreto”. Y también respondió a una pregunta, entre otras, que cobra hoy plena actualidad: “¿Una solución para el problema catalán? Tengo 81 años y ya no veré esa solución… Cuando dos discuten, tiene más culpa el que más poder tiene. Dicho esto, ni los políticos catalanes ni los españoles han hecho nada durante años para que pudiera solucionarse».

Este retrato de Margarit me parece entrañable y esclarecedor. Seguiré leyendo con respeto su obra porque es el mejor homenaje que le puedo hacer a partir de ahora, sabiendo que no le veremos más pero que lo recordaremos siempre. Sobre todo por su concepto de la dignidad: “Por lo que a mí respecta, en este otro exilio que es, por su propia naturaleza, la etapa final larga o corta de la vida, siento que yo soy mi propio interlocutor. Ahora, ya no se está a tiempo de improvisar, debo haber hablado ya, desde hace mucho tiempo, con los sabios antiguos o modernos para que, efectivamente, y en muchas ocasiones a través de mis propios poemas, pueda reencontrarme conmigo mismo en el territorio de la dignidad. La dignidad de no asustarme de mi destino” (2).

(1) Margarit, Joan (2003). Poesía amorosa completa. Madrid: Hiperión.

(2) Joan Margarit, del epílogo a No estaba lejos, no era difícil, Visor libros, col. Palabra de honor, Madrid, 2011.

oooooOOOooooo

🕵️‍♀️ Yo apoyo el periodismo que exige transparencia. 🔎 Conoce Civio: https://civio.es/ #TejeTuPropioAlgoritmo

oooooOOOooooo

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA O LO MÁS PARECIDO A ELLA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!