Sevilla, 11/X/2023, Día de las librerías
No puedo dejar pasar la celebración del Día de la Librerías 2023 sin dedicar unas palabras a esta efeméride, sobre un lugar que tanto respeto, con sus libreros y libreras dentro. Además, este año, la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL), “ha encargado al ilustrador madrileño Javier Navarrete, conocido como El Chico Llama, diseñar la ilustración de la edición de este año, con la que hemos querido destacar que en las librerías hay vida. Sobre la ilustración Javier nos cuenta: “En la gran mayoría de mis ilustraciones siempre incluyo personas leyendo… Son instantes individuales y privados que no solemos dar importancia, pero que entrañan belleza en sí mismos. Siempre he tenido las librerías como un espacio casi mágico cargado de historias que te invita a abandonar el ajetreo de las calles y a viajar a lugares remotos simplemente cruzando la puerta. Tener la oportunidad de ilustrar el cartel del Día de las Librerías 2023 ha sido una suerte porque me ha permitido, en cierta manera, poder recrear esa sensación y representar con vectores lo que siento al visitar una librería de toda la vida, donde un libro en sí mismo se convierte en librería y te abre sus puertas a un mundo lleno de aventuras”. Sobran palabras para dar sentido a esta celebración en este año tan complejo y lleno de vicisitudes de todo tipo, en el que necesitamos más que nunca buscar sentido a la vida y las librerías pueden ser un lugar perfecto para encontrarlo.
CEGAL, ofrece servicios de librerías abiertas las veinticuatro horas, en alta disponibilidad, a través de la plataforma TodosTusLibros.com, una web de librerías independientes con locales de proximidad, como “servicio de consulta bibliográfica, de interacción con el público, difusión cultural y comercio del sector del libro fruto de la unión de las librerías a través de sus asociaciones y gremios que forman parte de CEGAL y la colaboración de las diferentes entidades operadoras del sector (editoriales y empresas de distribución), con el apoyo de las instituciones públicas”. En esta celebración tan especial, CEGAL quiere destacar “el esfuerzo de las librerías por mantenerse vivas y activas, generando cultura y comunidad a través de los libros y la lectura. Además, queremos dar las gracias a todas las personas usuarias que eligen las librerías independientes para preservar su espacio en el mundo de la lectura”. Es muy interesante el enfoque de CEGAL ante la arrolladora maquinaria de la industria del libro, ofreciendo servicios y herramientas en red, teniendo en cuenta y con carácter prioritario que existen librerías que están situadas en localidades por debajo de los 5.000 habitantes, a las que hay que hacerles llegar todas las posibilidades para que puedan llevar a cabo su tarea de forma digna, profesional y cercana al lector, profesionalizando la gestión de las mismas.
Quien lee este cuaderno digital sabe que estas páginas están impregnadas siempre de un amor profundo a las librerías, porque alguna vez he escrito que estos espacios, con el tiempo dentro, son la atención primaria del alma, siendo este el motivo por el que cuido la mía con la lectura de libros. Recuerdo que sobre las estanterías o nichos (bibliotecas, en griego) donde se colocaban los rollos de papiros que se podían leer en la Biblioteca de Alejandría, figuraba siempre un letrero sobrecogedor: lugar del cuidado del alma o más exactamente “Clínicas del alma”, tal y como nos lo ha transmitido el historiador siciliano Diodoro de Sículo en el siglo I a.C. Amo la lectura, los libros, los libreros y libreras, las librerías y tengo un respeto casi reverencial a las personas que están detrás de cada página bien escrita, sobre todo con alma. De los que critican cada publicación y aconsejan su lectura. De cada persona que está detrás de este círculo virtuoso del libro en todas sus proyecciones posibles, librerías incluidas y sobre las que, repito, he escrito en muchas ocasiones en este cuaderno digital porque las admiro.
Las librerías son una antesala de las bibliotecas, a modo de atención primaria del alma, si consideramos lo manifestado anteriormente al considerar las citadas bibliotecas como lugares del cuidado del alma o más exactamente “Clínicas del alma”. Como ya he escrito en ocasiones anteriores en páginas de este cuaderno digital, nunca olvido el mensaje de Guido Orefice, el protagonista de la preciosa película La vida es bella, por su ilusión de poner una librería, que le jugaría al final una mala pasada por la invasión nazi en Italia, teniendo que explicar a su hijo Josué, de nombre hebreo, qué cartel van a poner en la librería para prohibir determinadas entradas como la que han leído al detenerse en un escaparate para ver un posible regalo para su madre: prohibida la entrada a hebreos y perros. Para quitar hierro a la dramática situación que está viviendo con su hijo, lo resuelve con una respuesta genial:
Josué: – Pero nosotros dejamos entrar a todo el mundo en la librería.
Guido: – ¡No, mañana mismo también pondremos un cartel! A ver dime algo que te caiga mal.
Josué: – Las arañas. ¿Y a ti?
Guido – ¡A mí, los visigodos! A partir de mañana vamos a poner un cartel que diga. “prohibida la entrada a las arañas y a los visigodos”. Me tienen frito los visigodos. Se acabó.
Guido era un judío pobre que tenía tres ilusiones en su vida humilde: abrir una librería, comprender bien a Schopenhauer (por su canto a la voluntad como motor de la dialéctica pendular de la vida) y saber distinguir el norte del sur (que también existe). Todo quedaría en nada excepto su dignidad humana y el ejemplo para su hijo en el campo de concentración, sin libros ya, casi sin nada. En la celebración del Día de la Librerías, estas palabras son un pequeño homenaje a los libros con alma y a Guido Orefice, un librero digno, como tantos miles que en este país, en esta Comunidad, intentan abrir sus puertas todos los días, para una comprensión de la vida diferente, como cooperantes necesarios e imprescindibles para la promoción y consolidación de la cultura, porque casi todo está en los libros, hasta la posibilidad de ser más felices en tiempos de dolor y mudanzas del alma, cuando la situación actual no nos da, a veces, la vida.

Hay silencios al leer que hablan por sí solos y que cuidan con mimo nuestra alma. Es el motivo principal de por qué se hace imprescindible proclamar la necesidad de la lectura como medio de descubrimiento de la palabra articulada en frases preciosas, cuando lo que se lee nos permite comprender la capacidad humana de aprehender la realidad de la palabra escrita o hablada. Maravillosa experiencia que se convierte en arte cuando la cuidamos en el día a día, aunque paradójicamente tengamos que aprender el arte de leer siendo mayores, porque la realidad amarga es que muchas veces no lo sabemos hacer. El alma busca siempre refugio en la dignidad humana, un cortafuegos que suele encontrar su sitio en libros preciosos para comprender la imprescindible condición humana de la libertad. Para que no se olvide en un día tan importante como hoy, porque cómo lo ha expresado muy bien el ilustrador del cartel oficial de este año, en las librerías hay vida.
CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.
UCRANIA – ISRAEL/HAMÁS, ¡Paz y Libertad!








