Otra Andalucía es posible (II). Empoderamiento.

EMPODERAMIENTO

Tenemos muchas posibilidades de participar en las decisiones públicas de Andalucía. Es urgente hacerlo porque Andalucía necesita una mayor implicación ciudadana en la toma de decisión diaria de los poderes públicos. Lo que ocurre es que desconocemos muchos procedimientos de participación porque no existe cultura de empoderamiento, entendido como conocimiento y poder activo de la ciudadanía, que garantiza la accesibilidad a la Administración Pública correspondiente en todos sus procesos y procedimientos de información pública y participación ciudadana. Si además, lo enmarcamos en el mundo digital actual, comprometiendo a la Administración de la Junta de Andalucía, podríamos definir esta participación en el seno del empoderamiento digital, como la capacidad que tienen los poderes públicos para transferir conocimiento y poder digital a la ciudadanía, que garantiza la accesibilidad a la Administración Pública de la Junta de Andalucía mediante el uso racional de las tecnologías de la información y comunicación, así como de las redes sociales.

Empoderamiento no es un neologismo al uso, sino el fruto de una reflexión mundial sobre el papel que desempeñan las personas en la toma de decisiones múltiples en relación con el poder establecido, tal y como lo defendió Paulo Freire en dos libros que han marcado mi vida personal y profesional: Pedagogía del oprimido (1966) y La educación como práctica de la libertad (1967), que conservo en mi biblioteca como oro en paño. En los últimos años he trabajado sobre este vocablo en el marco semántico establecido en 1997, en un libro clásico para comprender bien esta palabra de difícil intelección a veces: “proceso multidimensional de carácter social en donde el liderazgo, la comunicación y los grupos autodirigidos reemplazan la estructura piramidal mecanicista por una estructura más horizontal en donde la participación de todos y cada uno de los individuos dentro de un sistema forman parte activa del control del mismo con el fin de fomentar la riqueza y el potencial del capital humano que posteriormente se verá reflejado no solo en el individuo sino también en la propia organización” (1).

Como ejemplo real de empoderamiento que vale más que mil palabras, estamos viviendo un momento importante de participación ciudadana en estos días, donde Andalucía se juega mucho frente a un determinado poder político (todos no son iguales) y de mercado que critica con dureza el bienestar social y desea ajustarlo a servicios sociales como mera mercancía y no como derechos subjetivos. Me refiero en concreto a la apertura de información pública y consiguiente posibilidad de participación en la presentación de alegaciones al Anteproyecto de Ley de Servicios Sociales de Andalucía, una ocasión fantástica para que se escuche la llamada voz de la ciudadanía en su toma de decisión sobre el ordenamiento jurídico y administrativo en Andalucía, en un asunto de tanta trascendencia para el presente y futuro de las políticas sociales en nuestra Comunidad. Personalmente, he presentando alegaciones al citado Anteproyecto, muy centradas en la aplicación efectiva de política digital de carácter público en la Administración de la Junta de Andalucía. Creo que es un derecho y un deber ciudadano, como aplicación real y efectiva del empoderamiento, facilitado hoy por las tecnologías de la información y comunicación. Todavía se puede participar, porque el plazo de presentación de alegaciones finaliza el próximo 26 de septiembre, inclusive (Resolución de 5 de agosto de 2014, de la Secretaría General Técnica, por la que se acuerda someter a información pública el anteproyecto de Ley de Servicios Sociales de Andalucía (BOJA núm. 156, de 12 de agosto de 2014).

Es cierto que la publicidad oficial se centra hoy en procedimientos legales básicamente y no en campañas directas que promuevan la participación. Por ello, hay que exigir a la Administración que si verdaderamente se trabaja en términos de transparencia y empoderamiento ciudadano, hay que abrir puertas y ventanas oficiales y convertir los edificios públicos en espacios de cristal, transparentes, para conocer qué hacen y cómo se puede acceder a ellos, participando activamente en su funcionamiento diario, atendiendo a los principios constitucionales que debe regir la Administración.

Las alegaciones que he presentado en mi calidad de ciudadano en Andalucía se han formulado sobre la necesaria consolidación de la estrategia de Gobierno Electrónico, abierto, en la Junta de Andalucía, no ajena a este anteproyecto de Ley, mediante la declaración de un marco unificado de la política digital y de modernización de los servicios, que garantiza la elaboración, desarrollo e implantación de la política informática en la Administración de la Junta de Andalucía y sus entidades instrumentales, que permite la prestación de servicios públicos, el acceso a la información pública y participación ciudadana, como en este anteproyecto se pretende, mediante la transformación interna y externa de los modelos de relación que se definan, con base en el uso racional de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, reduciendo costes de forma notoria y practicando economías de escala, mediante el establecimiento de un entorno homogéneo para el Gobierno de los servicios, utilizando plataformas electrónicas en el espacio abierto de Internet.

Esta visión se basa en los principios de eficiencia, eficacia y racionalización administrativa, preconizados en la Ley 9/2007, de 22 de octubre, de la Administración de la Junta de Andalucía y es la que permite configurar un modelo organizativo digital que conjuga dichos principios con los de igualdad de trato entre hombres y mujeres y modernización del aparato administrativo de cada Consejería, con la mejora continuada de la calidad de los servicios y la permanente innovación en nuevas tecnologías en orden a simplificar la gestión administrativa para acercarla a la realidad humana y social de la ciudadanía, mediante medios electrónicos, cumpliendo los resultados previstos y mejorando la forma de llevar a cabo las transacciones electrónicas.

Indudablemente, ejerciendo el compromiso de empoderamiento de la ciudadanía, y de los profesionales públicos, entendido como la capacidad que tienen los Gobiernos y las Administraciones Públicas para transferir conocimiento y poder digital a la ciudadanía (en el sentido amplio preconizado en la Ley 11/2007, de acceso electrónico de los ciudadanos a los servicios públicos), y a sus empleados públicos, dado que la Constitución de 1978 alumbró un nuevo concepto de Administración, sometida a la Ley y al derecho, acorde con la expresión democrática de la voluntad popular. La Constitución consagra el carácter instrumental de la Administración, puesta al servicio de los intereses de los ciudadanos y la responsabilidad política del Gobierno correspondiente, en cuanto que es responsable de dirigirla (Exposición de motivos, apartado 3, de la Ley 30/1992).

Asimismo, al hacerse estas propuestas he querido introducir una distinción esencial entre Gobierno electrónico (o digital y abierto) y Administración electrónica, porque la importancia de la estrategia digital de esta Ley se centra en la visión que se tenga en el marco referencial de Gobierno digital y abierto, no de Administración electrónica en sí misma. El constructo Gobierno electrónico (o digital y abierto) se debe comprender como la continua optimización en la prestación de servicios públicos, acceso a la información pública y participación ciudadana mediante la transformación interna y externa de las relaciones con base en el uso de las TIC, como actitud política sostenida en el tiempo y en programas políticos en las Administraciones Públicas.

Administración electrónica, es la utilización de las Tecnologías de la Información y Comunicación como soporte del Gobierno electrónico, como componentes del mismo. Es decir, no existe Administración Electrónica sin Gobierno Electrónico, no se deben alterar los términos, porque se da el caso de Administraciones que tienen magníficas infraestructuras electrónicas sin Gobierno electrónico alguno o muy desdibujado.
Antecedente: el Gobierno electrónico, para dirigir la Administración Electrónica, como actividad consecuente, no al revés.

Todo lo expuesto anteriormente es un mero ejemplo de participación, gracias al empoderamiento bien entendido. Todos los días hay múltiples posibilidades de participar en la gestión pública desde el rol de ciudadanos. Hacerlo es responsabilidad de todos, pero es urgente tomar medidas de equidad en la accesibilidad a la Administración pública y de participación en ella, pero no para garantizarlo solo a los exquisitos digitales, sino a cualquier persona que desee hacerlo y que lo necesite, atendiendo sobre todo a las personas más desfavorecidas.

El asociacionismo debe tomar cartas en el asunto y fomentar esta participación, en sus múltiples formas de hacerlo, con el apoyo extraordinario de las redes sociales. Un teléfono móvil es hoy una herramienta crucial para el empoderamiento. Andalucía necesita retomar urgentemente estas actitudes de cooperación y co-creación, porque es posible recuperar valores que se dan ya como trasnochados. Todos no somos iguales y los poderes públicos necesitan también estos refuerzos positivos de la ciudadanía responsable, que tiene conocimiento suficiente porque le ofrecen la información pública necesaria que le permite participar de forma activa en los asuntos públicos y tomar las mejores decisiones. Ahí radica el éxito del empoderamiento.

Sevilla, 16/IX/2014

(1) Blanchard, K., Carlos, J. & Randolph, A. (1997). Empowerment: 3 Claves para lograr que el proceso de facultar a los empleados funcione en su empresa. Bogotá: Norma S.A.

NOTA: la imagen está tomada de la siguiente URL: http://asociacionportimujer.blogspot.com.es/2010/08/educacion-arma-vital-para-empoderar-las.html.

Otra Andalucía es posible. Ha llegado la hora.

FUNDACION CIVIO
Fundación Civio

Inicio una serie que estará marcada por el compromiso con Andalucía, asumiendo mi rol actual de ciudadano a secas. Soy un ex de mi vida profesional, respecto de cargos y cargas públicas en la Administración de la Junta de Andalucía y siento la necesidad, ahora más que nunca, de contribuir desde la base de ciudadanía con este medio excelente digital que es internet, para colaborar en la construcción de una Andalucía diferente, porque creo que es posible. Soy un «ex», pero también un “in”: estoy interesado en el activismo de carácter público y solidario, incorporado a la acción social por convencimiento personal e inmerso en el trabajo por y en Andalucía. Voy a procurar hacerlo todos los días, escribiendo sin descanso en este cuaderno de inteligencia digital, porque la situación actual es de urgencia ideológica y de compromiso activo para salir de este clima irrespirable que atenaza a esta Comunidad desde hace unos años, fundamentalmente porque todos no somos iguales a la hora de asumir derechos y deberes ciudadanos y porque no podemos permanecer callados ante silencios cómplices.

Tengo grabadas en mi persona de secreto las escenas del reloj en El último tren de Gun Hill o de Solo ante el peligro. Son momentos estelares que han marcado la historia del cine, que podemos traer a nuestra realidad presente, salvando lo que haya que salvar, acosados por un clima irrespirable al conocer la información diaria sobre esta Comunidad, en relación con el paro y la corrupción de algunos representantes públicos, que ahora mismo no son un ejemplo para el mundo. Son escenas de hora límite. Matt Morgan esperó seis horas interminables para levantarse ante el silencio cómplice de un pueblo, Gun Hill. En el segundo recuerdo cinematográfico, todo se centra en la llegada del tren de mediodía, donde Will Kane se encuentra en la soledad más absoluta para enfrentarse a cuatro pistoleros, ante un nuevo silencio cómplice de otro pueblo, Hadleyville. Tramas parecidas, realidades compartidas, soledad pareja, compromisos personales, pero siempre una actitud digna de admiración ante silencios y miedos cómplices.

En estos casos, cualquier parecido con la realidad de decir hasta aquí hemos llegado, con un reloj histórico actual por medio, no es pura coincidencia. Es una metáfora sobre la necesidad urgente de levantarnos como andaluces, haciendo caso de la letra del himno de la Comunidad, porque ha llegado la hora de hacerlo, dado que la cuenta atrás temporal actual exige tensión y acción respecto de una respuesta activa. Sobran las otras escenas, que no me interesan, porque solo me quedo con las de la tensión y espera activa ante el reloj. No existen bálsamos de Fierabrás, ni recetas escritas para abordar fácilmente esta situación, pero creo que el trabajo celular de construcción y regeneración ética de cada ciudadano por sí mismo u organizado en tejidos sociales de carácter público y privado es una respuesta imprescindible. Y recuerdo: ha llegado la hora de levantarse y ponerse a trabajar por una Andalucía diferente, limpia sobre todo de corrupción en cualquier grado que se dé y volcada en dar o devolver trabajo a quien no lo tiene, empezando por los más necesitados.

El pasado 2 de julio escribía ya en este blog sobre alternativas a la situación actual, pero en el marco de Estado y sobre la Segunda Transición, que también están de plena actualidad en y para Andalucía: “Como el compromiso intelectual también existe, voy a proponer seis reflexiones acerca de lo que llamo la segunda transición, a modo de urdimbre de un tejido crítico que podemos tejer entre todos, sobre todo creando un estado de teoría crítica frente a la opinión generalizada de que ya no se puede hacer casi nada, porque la política no sirve para nada ya que los políticos son todos iguales, sin excepción”. Es interesante volver a leerlas otra vez porque creo que son de aplicación posible en esta Comunidad.

Ahora se abre una etapa muy importante para Andalucía, cuando se está abordando el Presupuesto de 2015 y puede ser un buen ejemplo para levantarnos y actuar. Soy consciente de las dificultades actuales, sobre todo por la asfixia económica y de contenidos ideológicos nada inocentes que inflige el Gobierno Central, pero deberíamos estar muy atentos al proceso de elaboración actual de este presupuesto, con participación ciudadana activa que pasa por el ciclo de información, acceso y disponibilidad de la misma, estudio personal y colectivo de su contenido y participación final de la forma que sea posible, porque el presupuesto no es tarea solo de los políticos de turno, sino también de la ciudadanía. Deberíamos llegar a decir algún día, que la información del presupuesto de la Comunidad Autónoma de Andalucía es como el campo, para quien la trabaja, que debería ser básicamente la ciudadanía. De ahí la importancia de participación en las diferentes fases de elaboración del mismo.

Sé que el Presupuesto maneja términos diseñados a veces por el enemigo, pero conozco casos muy emblemáticos y didácticos para comprenderlo. Pongo el ejemplo del trabajo que realiza actualmente en España la Fundación Civio con algunas Comunidades Autónomas que se están situando cada vez más en clave de Gobiernos abiertos y transparentes, a través de la herramienta basada en la aplicación de los Presupuestos Abiertos de Aragón que Aragón Open Data ha abierto al uso público, que aporto en el gráfico que figura a continuación y que recomiendo analizar con detalle respecto de Andalucía, donde se muestra y demuestra con creces que cuando hay voluntad política de difundir un Presupuesto es posible hacerlo. Se analiza la distribución del presupuesto regional en España durante los años 2006 al 2012, pudiéndose observar tanto el gasto presupuestado total, como el presupuesto por habitante. Se pueden ver las cantidades por área funcional, como por ejemplo Sanidad, referidas a cada región o a todo el territorio nacional. Conozco a David Cabo, trabajador incansable a favor del conocimiento accesible y libre, Patrono Fundador y Director de la Fundación, porque en su momento trabajé con mucha ilusión por incorporar esta herramienta en Andalucía, solución que finalmente no se llevó a cabo, con gran decepción por mi parte.

FUNDACION CIVIO1
Fundación Civio. Distribución del presupuesto regional en España durante los años 2006 al 2012. Presupuesto por persona en Andalucía (Sanidad).

Es un ejemplo práctico de participación activa y responsable, alejada de la mera opinión que nada cambia. Por aquí podemos empezar, estando muy atentos a la evolución de su elaboración para el año próximo, accediendo ya a la información pública de la Consejería responsable de su elaboración, es decir, la de Hacienda y Administración Pública, así como la que ofrece el Parlamento de Andalucía, fundamentalmente a través de su Diario de Sesiones, porque es clave para la implantación y aseguramiento de políticas de gran espectro público, que garanticen la educación, salud y atención social de carácter público y universal, no de cualquier política. El presupuesto de la Comunidad Autónoma de Andalucía, por tanto, no es inocente. La cuenta atrás para trabajar sin descanso por y para Andalucía ya ha comenzado, es decir, ha llegado la hora de participar y decidir por nosotros mismos y junto a los representantes políticos elegidos democráticamente en las urnas, mientras no cambiemos las reglas de juego democrático.

No estamos solos ante el peligro del desencanto y la desafección política en Andalucía.

Sevilla, 15/IX/2014

Gracias a Lucy y Selam, naturales de Afar, el último rincón del mundo

Conocí a Selam (Paz), la niña de Dikika, en 2006, con motivo del descubrimiento en 2000 de los restos de su esqueleto a escasos diez kilómetros de Lucy, siendo un acontecimiento mundial porque ayuda a comprender el nacimiento de una determinada especie humana, los australopithecus afarensis, hace tres millones, trescientos mil años, aproximadamente. Este descubrimiento se siguió con especial interés científico porque “cuando se descubre un niño es que muestra mejor que un adulto los caracteres genéticos de la especie y permite observar elementos de base porque la acción del medio sobre la persona no se manifiesta todavía. Por eso, el descubrimiento es extremadamente importante. El estudio confirma el carácter bípedo y arborícola de Lucy, a través de estos dos esqueletos que, entre paréntesis, son los más completos de los australopitecos descubiertos”, de acuerdo con lo manifestado en su momento por Yves Coppens, descubridor de Lucy, vecina de Selam, en Dikika (Afar).

Hoy, he leído un reportaje solidario y excelente dedicado a la región de Afar, en Etiopía, la cuna de ambas niñas, región sobre la que nadie quiere saber nada, la gran olvidada entre otras muchas regiones, incluso por los propios etíopes. He escuchado a Paco Moreno, un abogado madrileño “que abandonó España hace siete años para fundar la ONG Amigos de Silva, que con su labor humanitaria ha logrado aumentar la atención médica en el territorio gracias a la rehabilitación y ampliación del único centro de salud de la demarcación” (1). El vídeo que encabeza este post es un ejemplo claro de generosidad sin límites ante una situación concreta en uno de los países más pobres del mundo.

La verdad es que me ha sobrecogido conocer la situación que está atravesando este pueblo nómada. Sobre todo cuando pienso que hace millones de años fueron los artífices de que naciera la especie humana y que progresara con el paso de millones de años y nos ofrecieran uno de las claves de nuestra especie, la capacidad de hablar, gracias a un pequeño hueso que se ha encontrado en los fósiles de Selam, sobre el que escribí el día que se presentó al mundo el descubrimiento de la niña de Dikika: “Y lo que me ha llamado la atención poderosamente, desde la anatomía de estos fósiles, ha sido el hallazgo de un hueso, el hioides (2), que es el auténtico protagonista del hallazgo, porque su función está vinculada claramente a una característica de los homínidos: el hioides permite fosilizar el aparato fonador, es decir, hay una base para localizar la génesis del lenguaje, aunque tengamos que aceptar que el grito fuera la primera seña de identidad de los australopithecus afarensis”.

Paco Moreno resume muy bien qué se aprende estando en Etiopía”: “Muchas cosas: la primera y fundamental es que hay que ser feliz. La gente es feliz sin tener nada y lo poco que tienen lo comparten. Lo segundo es aprender a valorar lo que tienes: en España se dan por hecho cosas como la luz, el agua o la comida, cosas que aquí no dispones de ellas todos los días. Y lo tercero y último, que ayudando y haciendo felices a los demás, es como realmente uno alcanza la felicidad”.

En los tiempos que corren, es una gran lección, digna de ser conocida por todos los que creemos que otro mundo es posible. Y Paco Moreno lo puede comentar hoy día porque existieron allí Selam y Lucy, unas niñas que probablemente permitieron que sus familias salieran de África hace ya millones de años y comunicarse mediante palabras, gracias al hueso hioides, que las hacía muy diferentes a las demás especies. Es lógico que estemos agradecidos hoy a su nacimiento y vida en la región de Afar, llevándoles soluciones, como Paco, a sus problemas actuales: cobertura sanitaria, alimentación y agua, habiéndonos aportado la felicidad de lo sencillo, porque siendo “magníficos cazadores-recolectores, decidieron hace 50.000 años, aproximadamente, salir de su territorio y comenzar la aventura jamás contada. Aprovechando, además, un salto cualitativo, neuronal, que permitía articular palabras y expresar sentimientos y emociones. Había nacido la corteza cerebral de los humanos modernos, de la que cada vez tenemos indicios más objetivos de su salto genético, a la luz de los últimos descubrimientos de genes diferenciadores de los primates, a través de una curiosa proteína denominada “reelin” (3).

Mientras, Selam correteaba con sólo tres años por los campos de Dikika, donde había paradójicamente mucha agua, porque junto a su esqueleto se descubrieron también los de hipopótamos y cocodrilos, lo que aventura pensar que Selam fue una niña feliz en un medio fértil y adecuado a sus necesidades (4). Y así lo contaron a lo que hoy se llama el primer mundo.

Sevilla, 12/IX/2014

(1) Escuer, Vanessa (2014, 11 de septiembre). Sobrevivir en el último rincón del mundo. El País.com.
(2) Hueso impar, simétrico, solitario, de forma parabólica (en U), situado en la parte anterior y media del cuello entre la base de la lengua y la laringe.
(3) Pollard, K.S., Salama, S.L. (2006). An RNA gene expressed during cortical development evolved rapidly in humans. Nature advance online: publicado el 16 de Agosto de 2006 (consultado on-line en la dirección: http://www.nature.com).
(4) Selam, la niña de Dikika : http://www.joseantoniocobena.com/?p=149.

Andalucía: una realidad positiva (IV). La escuela de los sueños cumplidos.

ild2014 spain

“Este premio pertenece al Polígono Sur, a sus hombres y mujeres, porque a pesar de cargar día a día con la lacra social y el aislamiento que este injusto sistema y los medios de comunicación perpetúan, Polígono Sur es mucho más que el morbo de las 3000 viviendas, que se empeñan en retratar. Su gente, sueña con transformar los seis barrios que componen esta castigada zona de Sevilla, que tiene las cifras más altas de desempleo y donde aún existe analfabetismo. No parten con las mismas oportunidades que aquellos que tienen un nivel socioeconómico más alto. Pero se levantan día a día para formarse y poder trabajar dignamente. Son un ejemplo de comunidad vecinal, de lucha y dignidad. Por eso es tan importante el papel de la Educación, y la Escuela pública, es la única presente en la zona, la única que ofrece oportunidades a todos y a todas.”

Extracto del discurso que no se pudo leer en la entrega del Premio Nacional Miguel Hernández al Centro de Educación Permanente (CEPer) de adultos Polígono Sur, en Sevilla, por decisión del Ministerio de Educación. Probablemente, no les gustó su contenido que animo a leer de forma íntegra porque estimo que es impecable. Una gran lección de dignidad.

Ayer se celebró el Día Internacional de la Alfabetización y para Andalucía fue un acontecimiento especial, simbolizado en el Premio Confucio de Alfabetización de la Unesco que ha recibido el Centro de Educación Permanente (CEPer) de adultos Polígono Sur de Sevilla, así como el primer Premio Nacional Miguel Hernández que concede el Ministerio de Educación para distinguir proyectos de nuevos lectores y que fue entregado en el mes de junio, en un acto polémico porque la directora del centro no pudo leer en público el breve discurso que había preparado, porque básicamente defendía la escuela pública. Sin comentarios.

He leído con atención el reportaje que publicó ayer el diario El País, sobre esta realidad lacerante en la sociedad española y que afecta obviamente a Andalucía, con 216.000 personas analfabetas, resaltando de forma extraordinaria la vida diaria de un Centro de estas características, donde se recupera la dignidad de muchos andaluces y andaluzas que la vida no les permitió aprender a leer y escribir, escribiendo una historia muy triste de este país que algunos se empeñan en olvidar. Es necesario leerlo con suma atención, porque dibuja una historia difícil de contar hoy día por su proyección de futuro inmediato: “Yo le solía decir a la mujer del banco que me leyera lo que tenía que firmar, que no me había traído las gafas y no veía la letra pequeña. Pero era mentira, claro”, cuenta Dolores Fernández, de 68 años. Ahora enseña orgullosa sus apuntes con la palabra historia bien escrita tras el dictado de la clase de alfabetización de la asociación Los Vencedores, situada en el barrio Martínez Montañés de Sevilla, con un 50% de analfabetismo, declarado por la Unión Europea de actuación preferente por su alto grado de exclusión social y ubicado en una zona conocida como las Tres Mil Viviendas. “Nunca pude estudiar porque empecé a trabajar cuando era una niña y después me casé y crié a mis hijos. Ahora sé expresarme mejor”, cuenta. De las 490.000 mujeres analfabetas que hay en España, 280.000 (el 57%) tienen entre los 65 y 84 años” (1).

Queda mucho por hacer en este sentido, pero es maravilloso constatar que cuando la solidaridad tiene carácter público y se utilizan fondos públicos para ajustar las desigualdades, el esfuerzo merece la pena y así se reconoce. Los premios citados anteriormente son un revulsivo para Andalucía y un reconocimiento explícito de realidades positivas de esta Comunidad Autónoma tan castigada últimamente por corrupción pública y privada. Nada mejor que seguir haciéndolo hasta la erradicación plena de esta injusta realidad que se cebó básicamente con las mujeres, en una discriminación histórica que como diría mi abuela, “no tiene perdón de Dios” o de realidades históricas muy cercanas en el tiempo que no hay por dónde cogerlas.

Si queremos tomar conciencia de esta realidad, es necesario leer y releer con nuestra suerte de haber ido a la Escuela desde muy pequeños, un tesoro de periódico digital, Andaluces.es, con un título emblemático desarrollado en este número: “La escuela de los sueños cumplidos”. Comprenderemos, mejor que nunca, por qué debemos alegrarnos del premio recibido por este centro tan olvidado en el día a día de esta ciudad que Manuel Machado no fue capaz de describir nada más que con su nombre…, probablemente el que ya escriben estas mujeres y hombres que guardan con orgullo en sus personas de secreto junto a la primera palabra que leyeron y escribieron a pesar de su avanzada edad cronológica y de dignidad.

Sevilla, 9/IX/2014

(1) Lucas, Ángeles (2014, 8 de septiembre). La historia muda de los analfabetos. El País.

_____________________________________________________________
Publicaciones anteriores de esta serie:

Andalucía: una realidad positiva (III)
Andalucía: una realidad positiva (II)
Andalucía: una realidad positiva (I)

La extimidad

KNAUSGARD
Karl Ove Knausgård (1)

Soy consciente de que extimidad es un neologismo de uso muy restringido todavía, que nació en 1958 a través de Lacan (La ética del psicoanálisis), pero creo que refleja bien una situación que se está amplificando en la actualidad de forma vertiginosa en los medios de comunicación y en las redes sociales, al referirse a la situación antagónica de la intimidad, es decir, está de moda exhibir lo más íntimo de la propia intimidad, si seguimos a San Agustín. Extimidad hasta límites insospechados. Y creo que va para largo, porque la sociedad denota un cierto cansancio de guardar hasta que la muerte nos separe, aquello que vivimos en lo más profundo del corazón, aunque sigo creyendo que todo está en el cerebro…

¿Cómo, si no, se pueden justificar los programas de televisión en los que se exhibe la intimidad hasta situaciones vergonzantes? Algo está pasando en el mundo de todos y en el de secreto de muchas personas, que necesitan dar a conocer lo que hasta ahora se guardaba en el baúl de los recuerdos y exhibirlo a pública subasta. Lo que sea: amores, desamores, pobreza, riqueza, éxito, fracaso, adicciones, desapegos, desajustes emocionales, odios, rencores, amenazas expresas, no veladas, insultos, rabia, etc., etc.

Algo está pasando para que se abra paso esta nueva realidad. Es difícil examinar el fenómeno si se quiere huir de la superficialidad tertuliana que nos rodea, que también está a flor de piel, pero creo que es necesario parar este mundo para bajarse de él el tiempo que sea necesario, para recomponernos y preguntarnos al menos por qué está sucediendo este fenómeno, en todas las edades. El striptease diario de nuestras vidas es una realidad en las redes sociales, que están siendo canales privilegiados de este nuevo fenómeno, donde contar al mundo mundial qué hago a lo largo del día es una necesidad vital para muchas personas hasta el punto de que si se olvidan el móvil en algún sitio corren despavoridas para localizarlo porque no puedo vivir sin él, sin el instrumento maravilloso para la extimidad.

El problema además es recíproco, porque unos necesitan la extimidad y otros la ven, la buscan desesperadamente, son voyeurs permanentes de este tipo de experiencias, porque buscan en los demás lo que curiosamente necesitan saber por si acaso y, normalmente, para venderlo como mercancía, sin compasión alguna. Creo que una parte del problema radica en el pánico que sentimos al estar cada día más solos y por ello necesitamos contar al mundo lo que nos pasa, sea lo que sea. Muchas veces porque no tenemos a nadie cerca que escuche de forma generosa lo que nos ocurre. Lo peor estriba en que no queremos tener tiempo ni para escucharnos a nosotros mismos, salimos a la calle del mundo, hoy las redes sociales, los medios de comunicación (sobre todo la televisión) y lo contamos todo con pelos y señales hasta dejar nuestras almas vacías. También los cerebros, la vida afectiva, los sentimientos, las emociones. Y siempre hay un cazaextimidades que cobra además por convertir este fenómeno en una suculenta pieza de mercado, porque se pagan muy bien los desnudos del alma.

Extimidad o intimidad. Esa es la cuestión. Me explico ahora por qué está teniendo tanto éxito un escritor noruego de moda: Karl Ove Knausgård, un autor que está arrasando por ser un exponente claro de la extimidad novelada, de la exposición pública de la realidad personal e intransferible, como la estoy viviendo en este momento, sin edulcoración alguna, caiga quien caiga: “Cientos de artículos, reseñas, críticas y entrevistas han confirmado al otro lado del Atlántico su estatus de sensación literaria, un fenómeno que arrancó en Noruega con la publicación de las tres primeras entregas en 2009, las dos siguientes en 2010 y la última, de mil páginas, un año después. Allí vendió cerca de 458.000 ejemplares entre los cinco millones de habitantes y provocó un terremoto mediático y social. En Estados Unidos el impacto comercial que ha tenido, con 32.000 ejemplares vendidos, según los datos de julio de Nielsen Bookscan, no es por el momento tan espectacular, pero el debate que ha generado es similar” (2).

Estamos inmersos en la extimidad. Preferiría que hoy día se pudiera escribir más sobre el arte de lo íntimo, su belleza, la de la persona de secreto que todos llevamos dentro y que solo en contadas ocasiones abrimos su puerta sigilosamente, para que no sufra. Lejos de la telerrealidad o de la realidad novelada, sin mezcla de ficción alguna. Para que no suframos en soledad y con los demás, aunque tengamos que utilizar Facebook y, sobre todo, Twitter, para decir al mundo mundial, en pocas palabras de una vez, pero muchas veces cuando se juntan en un episodio de horas -¡qué paradoja!-, que nos acabamos de levantar… a una nueva vida por mi ansiada manía sincopada de 140 palabras como máximo, para ser más ¿éxtimos o íntimos? (perdón por el neologismo) que nunca.

Sevilla, 8/IX/2014

(1) Karl Ove Knausgård. Imagen recuperada el 8 de septiembre de 2014, de http://n.ink-live.com/magazine/features/2013/06/interview-eith-karl-ove-knausgyrd.
(2) Aguilar, Andrea (2014, 5 de septiembre). Yo, ficción. El País, Babelia.

HAGAMOS UN AGOSTO DIFERENTE (IX) Un poeta imaginario: Nicanor Parra

Culmino hoy esta serie dedicada a un mes especial, que he querido tratar de forma diferente. Agosto es siempre una oportunidad de descanso activo para muchas personas, mientras otras lo aprovechan en sus negocios buscando que sea también especial, haciendo probablemente su agosto particular. He pretendido a través de estos post resaltar sobre todo lo que hacen algunas personas en Agosto, o lo que han hecho, aportando vidas ejemplares desde diversas ópticas de interpretación de lo que merece la pena destacar en la rutina diaria, resaltando la importancia del aprendizaje de personas que aportan muchas cosas a la vida, sobre todo su forma de pensar diferente, sin ruido ni alharacas, su forma de ser y estar en el mundo. Finalizo hoy dando gracias a la vida por poder escribir pensando en lo que nos puede interesar de los demás, en un mes a veces anodino pero que también puede ser una oportunidad de vivirlo de forma diferente, positiva, lejos del ruido infernal que nos produce el sinsentido humano de guerras, corrupción y desencanto pasivo.

El próximo 5 de septiembre cumplirá cien años el poeta Nicanor Parra. Es verdad que su obra no ha sido una lectura personal habitual, solo recordada con motivo del Premio Cervantes que recibió en 2011, que me permitió volver a la lectura compleja de la antipoesía que representa, comprometido sobre todo con la contradicción de la vida, porque para él es una fuerza que le permite seguir viviendo, conduciendo su viejo coche del pueblo (Volkswagen), camino de un lugar muy querido para él: Las Cruces. Y esa forma de pensar, de transgredir la vida instalada, me sorprendió siempre, tanto como el crucifijo que preside el salón principal de la biblioteca que lleva su nombre en la Universidad Diego Portales, con una inscripción memorable escrita a mano en un cartel rutinario: “Voy y vuelvo”.

“Yo me preguntaba por qué cresta los poetas hablaban de una forma y escribían de otra. ¿Por qué utilizan esa jerga que se llama lenguaje poético y que no tiene nada que ver con el lenguaje de la realidad?». Lo resolvió con un poema inolvidable:

Durante medio siglo
La poesía fue
El paraíso del tonto solemne.
Hasta que vine yo
Y me instalé con mi montaña rusa.

Y muere casi de forma contemporánea al esplendor de su obra, en 1967, su hermana Violeta Parra, una extraordinaria mujer que siempre recuerdo en una canción grabada en mi persona de secreto, que daba gracias a la vida por sus dos luceros, por el oído, el sonido, el abecedario, sus pies cansados, el corazón, la risa, el llanto:

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio dos luceros que, cuando los abro,
Perfecto distingo lo negro del blanco,
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amo.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el oído que, en todo su ancho,
Graba noche y día grillos y canarios;
Martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
Y la voz tan tierna de mi bien amado.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
Con él las palabras que pienso y declaro:
Madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
La ruta del alma del que estoy amando.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
Con ellos anduve ciudades y charcos,
Playas y desiertos, montañas y llanos,
Y la casa tuya, tu calle y tu patio.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
Cuando miro el fruto del cerebro humano;
Cuando miro el bueno tan lejos del malo,
Cuando miro el fondo de tus ojos claros.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.
Así yo distingo dicha de quebranto,
Los dos materiales que forman mi canto,
Y el canto de ustedes que es el mismo canto
Y el canto de todos, que es mi propio canto.

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Comprendo más que nunca que un día le dedicara su hermano estas hermosas palabras:

Pero yo no confío en las palabras
¿Por qué no te levantas de la tumba
A cantar
a bailar
a navegar
En tu guitarra?

Cántame una canción inolvidable
Una canción que no termine nunca
Una canción no más
una canción
Es lo que pido.

Probablemente se pare un día la montaña rusa de su poesía, solo cuando no la pueda interpretar él directamente, aunque hayamos aprendido de su testimonio vital que hay que mantenerla viva, transmitiendo la cruda realidad, sin palabras artificiales, recurriendo sin descanso a su canto con la imaginación más bella, para que no termine ni se olvide nunca, para que cuando cumpla ahora cien años pueda bailarla al ritmo de una cueca, porque todavía va y viene por su vida de todos, por la de secreto. Poniendo música a su persona imaginaria, a la que a todos nos gustaría copiar algún día:

El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario

Sevilla, 31/VIII/2014

HAGAMOS UN AGOSTO DIFERENTE(VIII) Una obrera del arte: Kati Horna

KATI HORNA
Kati Horna en el estudio de József Pécsi en Budapest en un retrato atribuido a Robert Capa (1)

La actitud permanente de aprender es la que nos posibilita conocer a personas extraordinarias, anónimas en la mayor parte de los casos, pero que han contribuido a mantener vivas las imágenes de este país en un momento muy doloroso, la guerra civil. Y la historia hay que conocerla, sobre todo para no volver a repetirla, como en este caso. Esta reflexión la hago al conocer la vida y obra de una mujer Kati Horna (Szilasbalhási, Hungría, 1912 / México, 2000), fotógrafa anarquista, de la que se recupera ahora su obra gráfica más significativa y se pone a disposición de quien quiera seguir aprendiendo de la trayectoria de personas que aportan vida, siendo solo eso, obreras de la vida. O del arte, como en este caso.

Esta fotógrafa “Difuminó el rastro de sus primeros trabajos durante años, se mostró esquiva o directamente contraria a la realización de exposiciones, entrevistas o publicaciones, renunció con firmeza al mercado y en general a cualquier actividad que tuviera que ver con la promoción de su obra. Por el contrario, afirmó con rotundidad a lo largo de toda su vida, que su oficio de fotógrafa era una misión, sus fotos un instrumento útil y ella misma una obrera del arte” (2).

La exposición retrospectiva que se ha inaugurado en París, en el Jeu de Paurne en colaboración con el Museo Amparo de Puebla (México), recoge por primera vez en Europa su itinerario personal a través de su obra gráfica: sus primeros pasos en Budapest, París (1933-1937), España y la guerra civil (1937-1939), París (1939) y México. También se ha editado un libro con bastantes fotografías suyas y artículos de Péter Baki, Jean-François Chevrier, Estrella de Diego, Norah Horma, Juan Manuel Bonet junto a los comisarios de la exposición, Ángeles Alonso Espinosa y José Antonio Rodríguez. España también ha aportado fotografías a la exposición del fondo existente en el Centro Documental de la Memoria Histórica, ubicado en Salamanca, que contiene las 272 fotografías referidas a la guerra civil que fueron compradas a la autora.

La historia archivística de estas fotografías realizadas en España, nos ha permitido saber que la mayor parte de su trabajo en el periodo 1937-1939 “se quedó en España al ser derrotada la República, probablemente esté disperso o destruido. Sin embargo, según declaraciones de la autora, logró llevar en su exilio una pequeña caja de hojalata con una selección de negativos tomados durante la contienda. Durante los cuarenta años siguientes no quiso hacer uso de ese material, por la convicción de que debía ser devuelto y utilizado por el pueblo español. El 12 de mayo de 1983, la serie fotográfica sobre la Guerra Civil, fue ofertada al Estado Español por la fotógrafa que residía entonces en México [se incorporó al Centro Documental de la Memoria Histórica el 7 de noviembre de 1983]. En 2002 se publicó el catálogo de las fotografías, realizado por Blanca Desantes Fernández”. Las fotografías “son un excelente reportaje de gran calidad artística sobre la contienda civil española durante los años 1937 y 1938, tanto en los frentes como en la retaguardia, especialmente de testimonios de la vida de la población civil durante la tragedia bélica. Son fotos poco conocidas pues quedaron fuera de los circuitos internacionales de distribución”.

Kati Horna colaboró en diversas revistas anarquistas como ‘Libre Studio’, ‘Mujeres Libres’, ‘Tierra y Libertad’, ‘Tiempos Nuevos’ y ‘Umbral’, de la que fue redactora gráfica y donde conoció a José Horna, su esposo, pintor español que también colaboró en la mencionada publicación.

Invito a contemplar diez fotografías extraordinarias de Kati Horna, de las cuales tres son del tiempo que dedicó a España, durante la guerra civil, extraídas del álbum que dedicó a España, realizado por petición expresa del gobierno republicano entre 1937 y 1939, en una mezcla muy interesante de surrealismo y fotoreportaje.

Merece la pena verlas y agradecer que se mantenga viva la realidad de la España que nos heló el corazón y que ella retrató magistralmente, porque gracias a los trabajos de una obrera del arte hoy podemos seguir valorando mediante imágenes el sinsentido de una guerra que solo aportó dolor y sufrimiento.

Ella cumplió una misión, sus fotos son hoy un instrumento útil y ella misma nos aportó el hilo conductor de su vida, lejos de la realidad del mercado, siendo solo una obrera del arte, porque no le preocupó nunca hacer un agosto especial con su obra gráfica, es decir, no confundió tampoco valor y precio, en un proverbio especial que cantó Antonio Machado por esos campos de Dios como contemporáneo suyo en una de las dos Españas que ella conoció muy bien, a quien estoy seguro que le hubiera gustado hacerle un retrato para la posteridad democrática en un blanco y negro muy especial, tan serio él, utilizando solo gelatino-bromuro de plata seca.

Sevilla, 29/VIII/2014

(1) Martín, Alberto (2014, 28 de agosto). Un puzle en el tiempo y el espacio. El País (Babelia).
(2) Ibídem.

HAGAMOS UN AGOSTO DIFERENTE (VII) Una reflexión política ejemplar: Michael Ignatieff

MICHAEL IGNATIEFF

…pensemos en la política como una llamada que nos empuja hacia adelante, siempre hacia adelante, como una estrella que nos guía… Aquellos de nosotros que respondimos a la llamada sabemos que el éxito o el fracaso importan menos que el hecho de haber respondido…

Michael Ignatieff, Fuego y cenizas

El hombre es un lobo para el hombre (Homo homini lupus). Aprendí este principio social de Hobbes y no lo he olvidado nunca, porque lleva una parte de razón. Solo es necesario leer estos días las principales noticias del mundo bélico y político que nos rodea para comprender bien este aserto. En este contexto, he leído un libro reciente de Michael Ignatieff, Fuego y cenizas (1), que no me ha dejado indiferente, que puede hacernos comprender que el hombre también puede ser un cordero para el hombre. Lo he vuelto a leer hasta en dos ocasiones porque me han impactado sus reflexiones acerca de la experiencia política que vivió en su país natal, Canadá, desde 2008 a 2011, liderando la oposición y con una clara opción a gobernar ese país como Primer ministro. Un profesor universitario en Harvard que es captado para iniciar una carrera política implacable, tal y como nos la narra él en sus reflexiones cargadas sobre todo de sentimientos y emociones, éxitos y fracasos, fuego y cenizas…

El libro es excelente y lo recomiendo sin ninguna duda, porque es bueno e higiénico leerlo con detenimiento en cualquier posición que uno ocupe en la sociedad como ciudadano. Da igual, porque es importante conocer cómo todos los políticos no son iguales y cómo existen también políticos dignos, por mucho que en este país cueste creerlo, visto el panorama actual, aunque personalmente no pertenezca a este club del desencanto permanente.

Tengo la tentación de hacer una reflexión pormenorizada en este post sobre sus principales puntos de vista, una vez culminada la experiencia y no con éxito político, indudablemente, aunque sí ético. Por ello, solo voy a subrayar varias puntualizaciones de los tres primeros capítulos, con objeto de que si interesa su contenido iniciático, se pueda acometer la lectura completa del libro sin adelantar las claves subjetivas que puedo introducir sobre el mismo.

1ª. El ideal democrático es la fe, continuamente puesta a prueba, en que los hombres y mujeres corrientes puedan elegir adecuadamente a aquellos que van a gobernar en su nombre, y en que aquellos que elijan puedan gobernar con justicia y compasión.

Es una declaración de principios, en toda regla, en el primer capítulo. Ignatieff habla de creencia en los procesos democráticos para elegir personas, de forma abierta (adecuadamente) a los que se traslada un poder mediante empoderamiento compartido y que mediante esta confianza transmitida, a veces fe ciega, se actúe dando a cada uno lo suyo y sintiendo de verdad lo que siente la ciudadanía de a pie. Por ello, es urgente transformar los procesos democráticos de elección de candidatos y las votaciones consiguientes, porque ya no funciona el sistema actual.

2ª. Nada te va a causar más problemas en la política que decir la verdad.

Comienzo con la que me ha parecido el hilo conductor de todo lo que narra el autor. Es escalofriante el poder de esta reflexión, porque es una realidad ciudadana que emerge sobre todas las querellas más o menos criminales en torno a las personas que trabajan en política, porque muchas personas están convencidas de que en política se miente continuamente: “los políticos, mienten más que hablan”. Es una realidad flagrante, que solo se puede combatir si el poder político en todas sus escalas se instala una vez por todas en la verdad, teniendo una clave machadiana contundente al respecto: “¿Tu verdad? No, la verdad. Y ven conmigo a buscarla. La tuya guárdatela”. Así de sencillo, pero así de difícil en la situación actual. Muchos siglos antes, un tal Jesús de Nazareth ya lo había declarado con contundencia: “La verdad os hará libres (Jn, 8,32)”.

3ª. La pregunta de por qué quieres ser un político significa en realidad por quién quieres serlo.

Sin lugar a duda, establece una jerarquía de intereses generales de la ciudadanía, en política, sobre los particulares. Ahí estriba el secreto de esta reflexión sobre la ambición política, de tanta actualidad en este país con los casos de corrupción que todos los días saltan a la luz pública. En el caso de Ignatieff, él reconoce el error de no haber dado la respuesta correcta en su momento, porque fundamentalmente lo hizo para homenajear a sus padres, un interés legítimo, pero equivocado. No vale solo la estirpe o experiencias anteriores de tu familia, de amigos, de camaradas, de compañeros y compañeras, porque en política hay que ganarse todos los días los votos de forma certera, es decir, con la verdad por delante, y ya hemos dejado constancia de que no es precisamente la verdad la flor que adorna la política hoy en día. El tuvo también un gran maestro, que preservó el interés general de los canadienses, Pierre Trudeau, primer ministro en una etapa floreciente del partido de Ignatieff, porque sabía por qué y por quienes estaba en política. Es probable que intentara sacarse la espina del fallido nombramiento de su padre como Gobernador general, por parte de Trudeau, que llenó de desolación su casa, aunque él lo transmita como una de las mejores lecciones de su padre, al confiarle que esa experiencia, el fracaso, era lo mejor que le había ocurrido en su vida. Toda una premonición.

4ª La política se desarrolla bajo la mirada de Fortuna, una diosa caprichosa.

Aquí hace una digresión aprendida en la Academia a través de Maquiavelo, llena de interés. Piensa que las aptitudes para entender la Fortuna pueden aprenderse pero no enseñarse, porque hay un factor en política, el tiempo, donde todo es imprevisible: “Un intelectual puede estar interesado en las ideas y las políticas en sí mismas, pero el interés de un político reside exclusivamente en saber si el tiempo para una determinada idea ha llegado o no. Cuando llamamos a la política el arte de lo posible nos referimos a lo que es posible aquí y ahora” (hic et nunc). Ya lo dijo Harold Macmillan en su momento, cuando le preguntaron cuál era la parte más difícil de su trabajo: “Los acontecimientos, querido, los acontecimientos”. Precisamente, en el capítulo dedicado a Fortuna, recoge un aspecto de transparencia nada desdeñable, referido al pasado de cada político y cómo se interpreta normalmente por la oposición, en un trabajo sucio que hay que cuestionar siempre, ante una “investigación de oposición” casi siempre torticera y fuera de contexto. Esa situación también está tocada por la diosa caprichosa Fortuna. Otra vez aparece la verdad, como auténtica vía para hacer política de altura, con visión, no de salón, aunque estas situaciones de combate total solo tiene un fin correcto: ganar la pelea, porque la buena o mala fe en política, al final, no cuentan. Terrible reflexión.

De aquí en adelante, se abordan temas de un interés excelente, tales como la necesidad de entender al público, la dialéctica del dinero y el lenguaje, la responsabilidad y la representación, el derecho a ser escuchado, la identificación de los enemigos y adversarios, las reflexiones sencillas de un taxista y la llamada, con unas palabras mágicas de Max Weber. Impecables reflexiones para alcanzar un grado de conocimiento de la política desde la óptica de una persona que estuvo a punto de ser Primer ministro pero que la diosa Fortuna no lo acompañó en el momento y sitio oportunos.

Dice Ignatieff, reinterpretando una frase de Ernest Renan, que la democracia es un “plebiscito diario” mediante el que evalúas “cómo te mira la gente en la calle, como te saludan cuando les estrechas la mano, cómo reaccionan cuando atraviesas el pasillo del avión buscando tu sitio”. Y hace hincapié en la necesidad de que en política siempre haya un hilo conductor como pregunta permanente: ¿cómo cree Vd. que lo estoy haciendo?. Y que sirvan para algo estas respuestas de forma directa, no solo a través de las encuestas.

Para finalizar estas breves reflexiones voy a utilizar unas palabras de Ignatieff, sin reinterpretación alguna, que me han parecido excelentes. Espero que sirvan de acicate para animarte/animarle a comprar el libro y leerlo sin desmayo, para comprender mejor la política y a quienes la desempeñan. Estoy convencido que saldrá fortalecido o fortalecida como persona ante el desafío de la política, que es más cercana a nosotros de lo que a veces creemos, porque “Los ciudadanos saben la diferencia entre alguien que busca su aprobación y alguien que busca su respeto. No siempre tienes que ser popular para tener éxito. No necesitas gustar a tu gente, pero su respeto es esencial. Deben notar que eres una persona íntegra y que estás esforzándote por ellos”.

Sevilla, 25/VIII/2014

(1) Ignatieff, Michael (2014). Fuego y cenizas. Éxito y fracaso en política. Madrid: Taurus.
La fotografía de Michael Ignatieff está tomada de la siguiente URL: http://blogs.elpais.com/.a/6a00d8341bfb1653ef017d3dff73be970c-pi

HAGAMOS UN AGOSTO DIFERENTE (VI) Una viñeta ejemplar: El Roto

EL ROTO1
Viñeta de El Roto. El País, 31 de julio de 2014

A veces vale más una imagen que mil palabras. Me suele pasar con las viñetas de El Roto, normalmente cargadas de denuncia expresa a través de sus dibujos descarnados, teñidos en ocasiones de rojo. Esta es de una dureza especial, programática en el mes de agosto, porque nos recuerda aquella expresión de Groucho cuando deseaba que parasen el mundo para bajarse de él. Cambiar de conciencia, ahí es nada o todo, porque es muy difícil mantener la que tenemos en la actualidad ante lo que está pasando a nuestro alrededor, si no queremos permanecer quietos en un silencio cómplice vergonzante.

Muchos interrogantes abre esta imagen, pero deseo reivindicar la permanencia en la buena conciencia de cada uno, porque de la mala ya procuramos librarnos con más frecuencia de la que pensamos. Pero ¿a qué llamamos “conciencia”? El Diccionario de la RAE nos ofrece hasta cinco acepciones, todas ellas de interés público: propiedad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales y en todas las modificaciones que en sí mismo experimenta, conocimiento interior del bien y del mal, conocimiento reflexivo de las cosas, actividad mental a la que solo puede tener acceso el propio sujeto y, la más profesional: acto psíquico por el que un sujeto se percibe a sí mismo en el mundo.

La que hemos introyectado desde la infancia es, probablemente, la segunda, porque decimos que “la tenemos” cuando creemos saber discernir el bien del mal, es decir, siempre con una carga ética fruto de la historia de todos y la de cada uno. Creo que la última es mucho más cercana en la actualidad, porque tener conciencia es saber que estamos en un mundo determinado, del que probablemente deseamos salir haciendo autostop en la carretera de cada vida. O al que nos lleva la desilusión de cada día, situación de la que deberíamos aprender para no tratar la conciencia como mercancía alojada en el hipermercado mundial de la ética a la carta, sino como un derecho que coincide con la primera acepción de la RAE, que es la experiencia de muchas personas convertida en un lema: que no me roben esta propiedad del espíritu de cada persona de reconocerse en sus atributos esenciales y en todas las modificaciones que en sí mismo experimenta a lo largo de la vida.

Quizá nos ayude a cambiar la conciencia la conversión en consciencia, porque es el momento en que nos enfrentamos con la realidad de la estructura cerebral que nos permite conocernos a nosotros mismos para tomar la mejor decisión –en conciencia- a la que nos invita El Roto y sobre la que ya escribí en 2008 en este cuaderno de inteligencia digital, de forma expresa (La consciencia, según Eric Kandel), haciendo una manifestación sincera de algo que desconocemos: “Aún no sabemos qué es la consciencia. Ahora comprendemos sólo del 15% al 20% del cerebro. Hemos progresado mucho, y no se resolverá en menos de cien años. Cuando yo empecé en los cincuenta, teníamos el 5%. Parecía un sueño imposible. Según mi filosofía, uno debiera tener sueños imposibles sólo si supone que los va a transformar en posibles. Dedicarse a sueños imposibles que uno sabe que no son realizables es perder el tiempo” (1). De esta forma se expresaba el Nobel de Medicina, Eric Kandel, en una entrevista que mantuvo en Viena el pasado 16 de julio [de 2008], con motivo de su incorporación al Instituto de Ciencias y Tecnología de Austria, su país natal”.

Hoy, más que nunca, comprendo perfectamente la ilusión científica, convertida en sueño realizable, de Eric Kandel al calcular el reto científico del descubrimiento real de la conciencia/consciencia humana, porque también lo viví de forma contemporánea a él (2): “Avanzando en esta reflexión crítica, me he encontrado con una anotación mía, de hace treinta y ocho años, sobre esta frase de corte teilhardiano: “Así en el cosmos entero, el lado exterior material, el único que la ciencia suele tomar en consideración, está acompañado de un lado interior consciente, las más de las veces oculto”. Y escribo así: “esta frase resume todo lo dicho anteriormente”. Es verdad, porque lo oculto es lo que apasiona menos en la verdad científica. Aunque a mí me supuso poner en crisis la razón de la razón y la del corazón en una dialéctica pascaliana que permite hoy la realidad de una enorme pre-ocupación (así escrito) sobre el lado interior del cerebro y de su máxima expresión comprensiva y de aprehensión a través de la inteligencia. Y culmina esta teoría en una definición apasionante, también subrayada: la consciencia es una propiedad cósmica de intensidad variable, que podemos seguir a través de todos los grados ascendentes de crecimiento de la vida, hasta el pensar reflejo del hombre”. Una maravilla.

Sevilla, 23/VIII/2014

(1) Rudich, J. (2008, 17 de julio). “¡Ya he logrado comprender el 15% del cerebro!”, El País, p. 44.
(2) http://www.joseantoniocobena.com/?p=88

HAGAMOS UN AGOSTO DIFERENTE (V) El ejemplo de una paloma equivocada

Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.

Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo,
que la noche la mañana.
Se equivocaba.

Que las estrellas, rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama).

Rafael Alberti, La paloma, en Entre el clavel y la espada (1941)

Acabo de leer las noticias del día y he recordado este maravilloso poema de Rafael Alberti, Se equivocó la paloma, en una interpretación para hoy mismo. Lo que ocurre a diario muestra un mundo en permanente confusión, aquí y allá, con daños y duelos diferentes, pero siempre con los interrogantes de una paloma confundida. Para personas que muchas veces pensamos que nos hemos equivocado de siglo al nacer e intentar vivir en otro mundos posible, no el del nunca jamás de Peter Pan, volver a leer pausadamente el poema de Alberti y escuchar la versión tan querida para mí de Serrat, sobre la primitiva del compositor argentino Carlos Guastavino, nos llena de interrogantes positivos que debemos despejar.

Por ejemplo, buscar los roles que nos corresponden y ser consecuentes con nuestra persona de secreto, pero sin renunciar a lo que cada uno tiene que hacer en la vida, para no equivocarnos. Es probable que si crecemos en valores, el mar seguirá siendo mar y la noche…, noche, aunque a veces tengamos que dormir en orillas que no nos corresponden, porque otros se han ido por las ramas.

El problema radica en que estamos viviendo momentos muy difíciles para hacer distinciones tan finas y al final…, mucha gente cree que todos somos iguales. Pero no es así. Todavía hay personas que son capaces de hacer reflexiones como las de Alberti y componer partituras para despejar esa confusión tan vigente hoy.

Es probable que haya palomas que ya no se equivocan, porque han aprendido de sus propios errores. Son las que vuelan alto y son capaces de estar por encima de lo que ocurre a los seres humanos. A cada uno lo suyo, aunque creo que todos estamos convencidos de que las palomas son el símbolo de la paz para las personas de bien, que somos multitud a pesar de que algunos se encarguen de ignorarlo. Aunque a veces se equivoquen y confundan -desgraciadamente para Andalucía- el sur con el norte, tan frío él…

Sevilla, 19/VIII/2014