Sevilla, 5/V/2024
Ayer acudí al cine para contemplar una obra maestra de arte, Siempre nos quedará mañana (C’e ancora domani), con guion, dirección e interpretación de la actriz, escritora y cantante Paola Cortellesi, título que me gusta traducirlo personalmente del italiano como Todavía hay un mañana. Curiosamente, he encontrado mi traducción en una consulta sobre la película, en la BBC, acerca del éxito obtenido en su país de origen. No es lo mismo siempre que todavía, en el largo camino de la vida, sobre todo cuando se convive con el dolor humano, porque cada segundo cuenta en nuestra forma de ser y estar en el mundo, con el tiempo dentro. Todavía, es camino. Siempre, es final.
El título no era inocente y así lo comprendí cuando conocí su intrahistoria oficial: “Roma, año 1946. Delia tiene tres hijos y está casada con el malhumorado Ivano, que no la trata demasiado bien. Tras la guerra, ambos luchan por sacar a su familia adelante con varios trabajos mal pagados. Pero un día, una maravillosa noticia les alborota: Marcella, la hija mayor, acaba de comprometerse con Giulio, un chico muy simpático de buena familia. Delia está muy ilusionada con este nuevo comienzo que traerá un futuro mejor para todos. Sin embargo, recibe una misteriosa carta que promete cambiar los planes de toda la familia para siempre…”.
Cuido mucho no hacer espóiler en relación a una película actualmente con proyección comercial en salas de cine, pero se intuye con el tráiler que es una historia no lejana en nuestra sociedad actual. Me refiero a la importancia que cobra hoy día llevar al cine el drama social que sufren miles de mujeres en el mundo, en nuestro país, exponiendo el sufrimiento continuo por malos tratos, violencia de género en todas las manifestaciones posibles, que llegan al límite con asesinatos, feminicidios y la violencia vicaria agregada. Basta verificar los últimos datos en nuestro país que facilita la Secretaría de Estado de Igualdad y para la erradicación de la violencia contra las mujeres, referidos a marzo de este año, en los que se puede comprobar la realidad tan cercana de la violencia de género existente, real, en todas y cada una de sus manifestaciones:
Feminicidios en pareja o expareja.
1. El número de casos de mujeres asesinadas por violencia de género confirmados entre el 1 de enero de 2003 y el 31 de marzo de 2024 ha sido de 1.251.
2. Desde el 1 de enero y hasta el 31 de marzo del año 2024, han sido asesinadas 7 mujeres por violencia de género. El 57,1% de las víctimas mortales tenían edades comprendidas entre los 31 y los 50 años.
3. Durante el mes de marzo de 2024 han sido asesinadas dos mujeres por violencia de género. Esta cifra es inferior al número medio (5) de mujeres víctimas mortales en los meses de marzo sobre el total de años de los que se tienen datos disponibles.
4. Entre el 1 de enero de 2013, primer año del que se dispone de información, y hasta el 31 de marzo de 2024 se han confirmado 57 casos de menores de edad asesinados/as por violencia de género.
5 Desde el 1 de enero hasta el 31 de marzo del año 2024, cuatro personas menores de edad han sido asesinadas por violencia de género.
6. Durante el mes de marzo de 2024, dos personas menores de edad han sido asesinadas por violencia de género.
7. El número de huérfanos y huérfanas menores de 18 años víctimas de violencia de género desde 2013, primer año del que se dispone de información, hasta el 31 de marzo de 2024 es de 441.
8. Del 1 de enero al 31 de marzo, ha habido 8 huérfanos/as menores de 18 años por violencia de género.
9. Durante el mes de marzo de 2024, dos menores de edad se han quedado huérfanos/as por violencia de género.
Feminicidios fuera de la pareja o expareja. Año 2023.
1. El número de feminicidios fuera de la pareja o expareja durante el año 2023 ha sido 22. De ellos, 12 han sido feminicidios familiares, 4 feminicidios sexuales, 6 feminicidios sociales, y no ha habido ningún feminicidio vicario.
2. El número de huérfanos menores de 18 años durante el año 2023 dentro de este contexto ha sido de 3.
También se aporta información sobre las llamadas al teléfono del Servicio de Información y Asesoramiento Jurídico en Materia de Violencia contra las mujeres por razón de género – 016, con datos escalofriantes, entre los que destaco los siguientes:
1. Desde la puesta en marcha del Servicio de Información y Asesoramiento Jurídico en Materia de Violencia contra las mujeres por razón de género – 016 en septiembre de 2007 y hasta el 31 de marzo de 2024, se han recibido 1.270.632 llamadas pertinentes. Durante marzo de 2024 se han recibido 8.753 llamadas pertinentes, lo que supone una disminución del 4.2% con respecto al mismo período del año 2023 (9.137 llamadas pertinentes).
2. Por persona que efectúa la llamada, durante el mes de marzo de 2024, el 75,0% de las llamadas fueron efectuadas por la propia usuaria, lo que supone un incremento de 4,0 puntos porcentuales con respecto a marzo de 2023; el 19,7% de las llamadas fueron efectuadas por familiares y personas allegadas, lo que supone una disminución de 2,9 puntos porcentuales con respecto a marzo del año 2023; y el 5,3% de las llamadas fueron efectuadas por otras personas o no consta quién las realizó, lo que supone una disminución de 1,1 puntos porcentuales con respecto a marzo de 2023
Por todo lo anteriormente expuesto, considero que Siempre nos quedará mañana es una película necesaria porque, nunca mejor dicho, cualquier parecido con la realidad actual de la violencia de género en nuestro país no es pura coincidencia, a pesar del tiempo transcurrido desde el contexto histórico de los hechos que se narran, setenta y ocho años después, con un trasfondo social y un mensaje aleccionador sobre la importancia de la memoria democrática, con hechos tan relevantes como el voto femenino en el Referéndum constitucional de Italia, por primera vez, el domingo 2 de junio de 1946, donde la participación femenina fue un auténtico acontecimiento democrático y de género, que desembocó en la constitución de la República unos días después.
Para contextualizarlo todo, la película tiene una banda sonora excepcional, pero me quedo con dos composiciones de la misma: Aprite le finestre (Fiorella Bini) y La sera dei miracoli (Lucio Dalla), a modo de títulos de crédito finales de este artículo. La primera, Abrid las ventanas, en español, porque simboliza lo que hay que hacer ante la vida asfixiante que nos rodea a diario y como hilo conductor de la película desde sus primeros planos: Abrid las ventanas al nuevo sol / Es primavera, es primavera / Dejad entrar un poco de aire puro / con el aroma de los jardines y los prados en flor // Abrid las ventanas a nuevos sueños / chicas hermosas, enamoradas / Es quizás el sueño más hermoso que podéis soñar / Llegará mañana la felicidad. La segunda, La noche de los milagros, por mi debilidad por el compositor y cantautor de mi juventud, Lucio Dalla, con letras siempre no inocentes, como es también en este caso, refiriéndose a lo que puede pasar por la noche en una noche en las calles de Roma, peligro para caminantes: Pero esta noche vuela, sus velas en las casas son mil sábanas / También hay delincuentes / No tienes que tener miedo, pero ten cuidado / Dos a dos los amantes / derriten velas como piratas / y en medio de este mar trataré de averiguar qué estrella eres / Porque me perdería si tuviera que darme cuenta de que no estás aquí esta noche / Es la noche de los milagros. Ten cuidado.
Al salir del cine, recordé algo que pensé y viví hace ya muchos años, cuando bajaba las escalerillas del avión que me había llevado a Roma, peligro para caminantes, junto a Leonardo da Vinci, su aeropuerto, para quedarme allí durante bastante tiempo: “Roma: tu lectura al revés, amor me entrega, algo es”, aunque llevaba grabada a fuego, en el corazón, una estrofa final de un poema de Rafael Alberti que nunca he olvidado: “Dejé por ti todo lo que era mío. Dame tú, Roma, a cambio de mis penas, tanto como dejé para tenerte”. Algo así pensaría Delia, la protagonista de anoche, de su amada Roma, a cambio de sus penas, al depositar su voto como mujer, para que Italia fuera un país libre y democrático. Era una parte importante de su mañana especial.
CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.
UCRANIA Y GAZA, ¡Paz y Libertad!
