El filósofo Markus Gabriel propone una nueva red social: AGORA

Sevilla, 20/XI/2024

Estoy educado en escuelas presocráticas y en la historia de la filosofía clásica según Johannes Hirchsberger, es decir, mi pensamiento se ha formado en las raíces aristotélicas y platónicas por definición, que posteriormente han sido reformuladas por filósofos de todo tipo, mientras que la ciencia ponía a la filosofía en su sitio, como ocurrió con la famosa revolución copernicana y el creacionismo de Darwin, por marcar dos hitos transcendentales en la historia de la humanidad. Hay que asumir también y es mi caso, que la historia de las religiones y la de la Iglesia hizo el resto. En este contexto, tengo que confesar que al igual que hizo Diógenes, junto a su famosa linterna, busco filósofos que me ayuden a interpretar la vida en su situación actual. Esta es la razón de que hoy comente en mi singladura diaria por mares procelosos, algo importante: he vuelto a localizar a Markus Gabriel (Remagen, Alemania, 1980), un filósofo alemán de vanguardia y representante destacado del Nuevo Realismo, catedrático de epistemología, filosofía moderna y contemporánea en la Universidad de Bonn, director del Centro Internacional de Filosofía (International Center for Philosophy NRW) y del Centro para la Ciencia y el Pensamiento (Center for Science and Thought) en la Universidad de Bonn, que cuida el intercambio interdisciplinario entre la filosofía y las ciencias naturales para encontrar soluciones productivas y sostenibles a varias de las cuestiones más urgentes de nuestro tiempo.

Además, mi interés estriba en que está iluminando la salida del túnel crítico actual del tiempo que nos toca vivir, diciendo cosas tan interesantes como que “el mundo no existe”, porque existen sólo personas individuales y cosas que pasan, expuesto magistralmente en su obra  Por qué el mundo no existe (Pasado & Presente, 2015), hasta llegar a nuestros días en los que defiende la tesis de que el camino más acertado es buscar los puntos de encuentro entre realidad y ficción, donde en el momento actual la  balanza mundial sufre un gran desequilibrio “gracias” a Internet o a una proyección muy peligrosa en redes sociales: los bulos, las mentiras, las falsas noticias, porque le ética digital, por ejemplo, va siempre detrás de los acontecimientos, la realidad: “vivimos en una nueva posmodernidad porque la sociedad digital ha transformado el espacio público en una Matrix donde es imposible distinguir entre realidad y ficción”, dice Gabriel. Se da el hecho de que cuando se quieren poner finalmente las puertas al campo digital, el mundo está hecho trizas, por lo que es evidente que siempre llega tarde la solución a los problemas actuales que nos acucian.

En 2021 escribí un artículo sobre la obra que acababa de publicar, Ética para tiempos oscuros. Valores universales para el siglo XXI, donde según la sinopsis oficial de la editora “analizaba los grandes problemas humanos de estos tiempos oscuros: la amenaza a la democracia por parte de la ultraderecha, la xenofobia, el populismo, la coerción a la libertad y al pensamiento a través de la digitalización a ultranza y la obsesión con la tecnología, el consumismo desaforado y los retos de nuestro entorno, en especial, el coronavirus y el cambio climático. Para poder enfrentarnos a ellos necesitamos recuperar los valores universales nacidos de la Ilustración, y la filosofía será una herramienta fundamental para crear una sociedad más libre y justa, capaz de desafiar a los retos del siglo XXI!”. Vuelvo a considerar, años después, el indudable interés por su lectura en tiempos oscuros y difíciles por definición, en pleno ocaso de la democracia. En este libro ya abordaba los peligros que nos acechan: “A los peligros de la crisis ecológica, así como de las nuevas guerras debidas a la potenciación del nacionalismo, que amenazan la vida de cientos de millones de personas, solo se les puede responder por medio del progreso moral. Ha llegado la hora de que el ser humano se acuerde de su capacidad moral y empiece a admitir que solo una cooperación global —que deje a un lado los egoísmos de los Estados nacionales— puede frenarnos en nuestro acercamiento cada vez más acelerado al precipicio de la historia mundial”. Y presentaba también determinadas respuestas a esta crisis galopante de valores, ofreciendo vías para alcanzar un nuevo progreso moral en el siglo XXI, entre las que destaca la detección de la nueva esclavitud humana que existe en la actualidad, el progreso y retroceso moral en tiempos de desafección democrática, los límites que tiene el economicismo, arrojando una luz sobre una posible y necesaria pandemia metafísica, porque la ética es hoy más necesaria que nunca, la ética de todos y para todos.

Ahora, días después de haberme dado de baja en “X”, he escuchado algo de Gabriel que me ha interesado sobremanera, según lo ha manifestado en una entrevista reciente: “¿por qué no producimos una nueva red, Ágora, para intercambiar ideas, como queríamos que fuera Twitter? Ahora no existe”. Esta reflexión me ha recordado algo que aprendí cuando me acerqué hace ya muchos años a la filosofía presocrática y descubrí que los atenienses, que amaban las palabras quietas y andantes, corrían todos los días hacia el Ágora porque estaban “ávidos de las últimas noticias”, que “volaban” también, aunque su primer deseo, el de los emisores de aquellas palabras fugaces, fuera andar acompañando a la ciudadanía política, en su sentido primigenio, a las personas que a través de ellas conformaban con sus actos la Ciudad, la Polis, su mundo real circundante Era un círculo saludable y perfecto, que ha perdurado a lo largo de los siglos, fundamentalmente porque era la base de la última noticia, la mejor red social que ha existido basada en la palabra y con un aliciente especial: el encuentro personal, físico, real, no virtual. De ahí les venía el temor hacia la palabra escrita frente a la tradición oral, un hecho que nos debería dar que pensar hoy día. Lo que se escribe sin sentido todos los días en las redes sociales al uso, confundiendo a la humanidad con noticias falsas por doquier, done al final no se dice nada verdadero, descubre en multitud de ocasiones que se conoce a quien las escribe, cuestión ésta no inocente en el mundo digital donde el anonimato es el rey. En este respeto del tiempo cíclico de los clásicos, de Sócrates por ejemplo, en boca de Platón, hay que estar muy atentos a lo que él decía sobre la autosuficiencia humana que desprecia el conocimiento a lo largo de los siglos: “Lo que una vez está escrito rueda de mano en mano, pasando de los que entienden la materia a aquellos para quienes no ha sido escrita la obra, sin saber, por consiguiente, ni con quién debe hablar, ni con quién debe callarse. Si un escrito se ve insultado o despreciado injustamente, tiene siempre necesidad del socorro de su padre, porque por sí mismo es incapaz de rechazar los ataques y de defenderse”. Me basta en estos momentos de radiografía permanente de lo que está pasando a nuestro alrededor, por ejemplo, referirnos a la escritura actual que aparece en las redes digitales para comprender bien el problema expuesto por Platón, porque la belleza no solo está en escribir bien lo que se pretende decir con palabras, sino en el fondo de las mismas. 

En este contexto, Markus Gabriel ha revolucionado la visión del mundo actual con su llamado “novismo”, con una proyección esencial, el Nuevo Realismo, somo señala en la entrevista citada: “El posmodernismo y grandes filósofos como Kant o Nietzsche entendían la realidad como algo incomprensible y por ello construyeron una visión del pensamiento aislado de la realidad. Eso es un daño político para la humanidad porque produce un espacio público de pura lucha: competición en vez de cooperación. Y la textura de la sociedad moderna necesita una forma de cohesión social. Tras la Revolución Francesa y la Industrial, la diferenciación del trabajo ha sido la forma de la sociedad moderna y funcionaba. Pero ahora, como dice el sociólogo Luhmann, lo que tenemos es una diferenciación de sistemas sin una visión del bien que nos una. El Nuevo Realismo quiere producir una nueva visión del bien, algo que nos una más allá del compromiso progresista contra la extrema derecha. La unión en la lucha contra los locos no es suficiente. Necesitamos un retorno a la realidad y el Nuevo Realismo es un discurso sobre los hechos. La existencia de más de dos géneros no es una construcción social, es un hecho. El cambio climático también. El Nuevo Realismo cambia la visión: ya no se trata de lucha de clases, de géneros o de intereses, sino de la cooperación de la humanidad frente a la realidad”. Esta corriente filosófica la ha desarrollado en su trilogía compuesta entre 2013 y 2018 en Por qué el mundo no existeYo no soy mi cerebro y El sentido del pensamiento.

Finalmente, lo que me ha llamado la atención sobremanera es su nueva conceptualización de “la filosofía del “entre”, el punto de encuentro para que se salve la polarización actual: “Todo lo que inventé hasta ahora en términos de conceptos tiene algo de nuevo: Nuevo Realismo, Nueva Ilustración, neoexistencialismo… Por eso mis estudiantes dicen que la doctrina de Gabriel es el novismo [ríe]. Pero lo que hace falta es un concepto positivo que capte la línea entre los polos de la polarización, algo que esté entre y más allá de la izquierda y de la derecha. Aún no lo tenemos. Necesitamos una política del “entre” y para eso no tenemos conceptos. Sabemos que es un “entre”, ya no es un centro. Todos los centrismos están siendo deconstruidos por las buenas razones. No hay centro. Tampoco periferia. Pero ¿qué hay? El gran desafío de la filosofía para los próximos decenios sería un concepto positivo del “entre”.

Entre los extremos hay que buscar los puntos de encuentro, el consenso, el diálogo permanente. La preposición “entre” juega un papel transcendental, porque relativiza los dogmatismos, la sinrazón, los extremismos, la búsqueda de la verdad juntos, guardándose cada uno la suya en esta travesía mundial en la que estamos instalados, mientras que descubrimos lo que nos une en la búsqueda de la línea delgada roja entre dos ideologías políticas diferentes, por ejemplo, con el nexo lógico del interés general, del bien común. Lo anteriormente expuesto da la razón a un aserto de Gabriel Markus que no he olvidado: “Vivimos en una época que necesita la filosofía”. También su expresión en un nuevo espacio digital: Ágora, porque también lo necesita.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

La ley ELA dará una respuesta del Estado del Bienestar a una verdad humana que no tiene tiempo que perder

Congreso de los Diputados – 18 de septiembre de 2024 La presidenta, Francina Armengol, junto a los representantes del Consorcio Nacional de Entidades de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ConELA) y de la Fundación Luzón, en el marco de la firma del acuerdo para la Proposición de Ley para mejorar la calidad de vida de personas con ELA

Sevilla, 19/IX/2024

La atención integral que garantizará la llamada ley ELA, que dará respuesta a una realidad humana, verdadera, a una enfermedad, la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), que afecta de forma severa a 4.000 personas de este país, que la sufren en mayor o menor grado y, por extensión, a sus familias y amigos, cuidadores de estos pacientes en casi todos los casos, dio ayer un paso de gigante después de tres largos años de tramitación parlamentaria en el Congreso de los Diputados, concretamente desde el primer primer proyecto de ley que fue presentado por el grupo Ciudadanos en diciembre de 2021. Esta demora de tres años en la necesaria tramitación que ahora se acelera tiene una realidad que asumir en su deber político: más de 2.500 personas con ELA han muerto sin beneficiarse de las ayudas que ahora propone la ley.

Este avance se produjo ayer con la firma de un acuerdo, por parte de los grupos parlamentarios PSOE, Sumar, PP y Junts, por el que se tramitará de forma urgente la futura Ley ELA, con un futuro próximo de aprobación, en torno al 10 de octubre, después de que a principios de semana PP, PSOE, Sumar y Junts llegaran a un consenso y elaboraran un único texto que recibió el visto bueno de los enfermos, que también han estado presentes en el acto oficial de la firma a través de representantes de «conELA», el Consorcio Nacional de Entidades de ELA, manifestando su presidente, Fernando Martín, que «La ley ELA no podía tener ideología porque es una verdad humana». También asistió la representación de la Fundación Francisco Luzón. Creo que todavía resuena en la mente y en la conciencia de los parlamentarios, en general, las palabras que pronunció en febrero pasado, en sede parlamentaria, Juan Carlos Unzué, también enfermo de ELA  y muy conocido en el país por su pasado en el mundo del fútbol, cuando afirmó, desolado por la escasa asistencia de señores y señoras diputadas, lo siguiente: «¿Cuántos hay en la sala? Creo que he contado cinco. Imagino que el resto de diputados tendrá algo muy importante que hacer, porque hemos venido a vuestra casa, sabéis lo que ha costado a muchos de mis compañeros estar aquí, no solo económicamente, sino de esfuerzo físico. Espero que esto quede grabado y nos escuchen. Les pediría voluntad para tramitar esa ley, para que esas ayudas lleguen lo antes posible, y empatía, para que, aunque sea un ratito, se pusieran en nuestro lugar para entender nuestras necesidades y reivindicaciones». Aprovechó también para cargar contra el Gobierno y contra la oposición: «La bloqueó [la futura Ley] 50 veces y la proposición quedó en un cajón sin tramitar antes de las pasadas elecciones» […] Ellos tienen responsabilidad, pero el resto de los partidos políticos que conformaban la oposición deberían haberse unido, haber presionado al Gobierno y tampoco lo hicisteis. Sois responsables todos de que esa tramitación no esté hecha y de que esas ayudas no hayan llegado. No nos vale con buenas intenciones y palabras bonitas, necesitamos hechos, acciones, que esa ley se tramite ya y que esas ayudas estén al servicio de los afectados lo antes posible. Les pido por favor que nos cuiden. Si algo no tenemos es tiempo que perder»

El documento aprobado, cuyo contenido se recogerá finalmente y de forma íntegra en un proyecto de Ley, responderá a las reivindicaciones que llevaban reclamando años los pacientes para afrontar en las mejores condiciones posibles el final de esta cruel y durísima enfermedad, entre los que sobresalen a personas diagnosticadas con ELA y otros procesos neurológicos irreversibles que cumplan ciertos criterios, el reconocimiento de la discapacidad y dependencia para las personas afectadas, contemplando un procedimiento de urgencia para la revisión de estos grados, con un plazo máximo de tres meses para su resolución. También se recogerá algo que ha siso un clamor en la atención a estos pacientes, los cuidados continuados las 24 horas de cada día, especialmente dirigidos a las personas afectadas por esta enfermedad que dependan completamente de terceros para realizar actividades básicas (como respirar o comer) contarán con asistencia continuada las 24 horas. Igualmente, los servicios de rehabilitación y fisioterapia, tanto en el hospital como en el propio domicilio, para mejorar o mantener las capacidades funcionales de los pacientes, ayudando a prolongar su autonomía en la medida de lo posible. Una especial atención dedicará también la Ley a las personas cuidadoras de estos pacientes, de forma que aquellos cuidadores que hayan dejado su empleo para dedicarse al cuidado de una persona en situación de gran dependencia (Grado III) podrán mantener la base de cotización de su última actividad laboral, siempre que esta sea superior al mínimo del Régimen General. Esto permite que su futura pensión no se vea afectada negativamente por haber dejado de trabajar. El 50% del coste adicional de cotización será asumido por el cuidador, mientras que el otro 50% será cubierto por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO). Esto alivia la carga económica que supone mantener su cotización a la Seguridad Social. Además, recibirán prioridad en las políticas de empleo y formación específica para cuidar a los enfermos. La protección a los electrodependientes, con bonificaciones especiales y la garantía de la continuidad del suministro eléctrico, también estará presente en la Ley. Por último, se creará y regulará un Registro Estatal de Enfermedades Neurodegenerativas, así como una estructura dentro del Instituto de Salud Carlos III dedicada específicamente a la investigación de la ELA.

Cuando la Ley entre en vigor, a mediados de octubre si se cumplen las expectativas contempladas en la actualidad en las sedes del Congreso y del Senado, las Comunidades Autónomas desempeñarán un papel especial en relación con el seguimiento de lo dispuesto en la Ley. Una cuestión crucial es que esta Ley no va acompañada de una memoria económica, pero se basa en la actualidad en la previsión de lo que supondrá su puesta en marcha, con cifras facilitadas por el Consorcio de entidades conELA, en torno a 240 millones de euros anuales.

Finalmente deseo puntualizar algo que considero esencial para comprender lo anteriormente expuesto. Sólo desde una perspectiva social de consolidación del Estado de Bienestar, se podrá garantizar la atención integral a lo que se disponga finalmente en el texto legal, es decir, el blindaje político de la llamada cuarta pata de ese Estado del Bienestar, a la que tanto se maltrata en la actualidad desde las posiciones políticas de la derecha y todas sus extensiones políticas de su más allá, al buen entendedor sobran las siglas, que no defienden precisamente la atención de los servicios públicos, favoreciendo en muchos casos su desmantelamiento o cuando menos, la infrafinanciación de la dotación necesaria para su subsistencia digna, dejándolos morir poco a poco. Este debate es necesario que se aborde en el Congreso de los Diputados con carácter general, ante el ocaso de la democracia que nos asola por tierra, mar y aire, con un afectado principal, el Estado del Bienestar, con millones de personas detrás. Esta Ley, así como otras de índole social, sólo subsistirán con la dignidad legal y social que les corresponde, si el Estado del Bienestar se consolida y, en el caso que nos ocupa, la atención integral a los enfermos de ELA y las personas que los cuidan, garantiza el cuarto pilar del mismo, evidentemente junto a los otros tres que se tambalean políticamente en este momento, la educación, la salud y las pensiones. Sólo a través de atención política de Estado, que permita construir y cuidar un sistema de cuidados justo, eficiente y sostenible, permitirá que los pacientes de ELA sean atendidos como la Ley prevé en todos los supuestos que el texto contempla en la actualidad.

Ante lo expuesto, no olvido las palabras de Juan Carlos Unzué en el Congreso, en febrero de este año, dirigidas a las señoras y señores diputados, ausentes la mayoría: «Les pido por favor que nos cuiden. Si algo no tenemos es tiempo que perder». Hoy, siguen resonando estas palabras en mi conciencia social de clase.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Federico García Lorca fue un socialista puro

Eduardo Ugarte (i), Pedro Salinas (c) y Federico García Lorca (d), delante del camión de La Barraca

El más terrible de los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza muerta

Federico García Lorca, en Doña Rosita la soltera, o el lenguaje de las flores (1935)

Sevilla, 18/IX/2024

Tengo que agradecer al cantor Miguel Poveda (sabiendo que cantor es el que debe y cantante el que puede hacerlo, diferencia clave para comprender el compromiso social de los artistas, tal y como aprendí en su día de Facundo Cabral), que me recordara el viernes pasado, en su espectáculo en la bienal de Flamenco de Sevilla, muy centrado en Federico García Lorca, concretamente en su Poema del Cante Jondo, la necesidad de rescatar en cada aquí y ahora, su vida y obra como la mejor expresión de que olvidamos el olvido de la memoria histórica y democrática de este país.

El poeta granadino, al igual que hace ahora Miguel Poveda como artista, defendió la necesidad de las expresiones de la cultura al alcance de todos, fundamentalmente de los que menos tienen, implicándose en el proyecto de La Barraca, durante el tiempo que fue posible hasta la llegada de la guerra civil. En una entrevista del 7 de abril de 1933 en el diario La Voz, García Lorca defendió que en los momentos tan críticos como los que vivía España, el teatro tenía el deber de afrontar los problemas sociales, porque la noción del arte por el arte ya resultaba insostenible. Y con respecto a su última obra, La Casa de Bernarda Alba, manifestó algo que no deberíamos olvidar: «Ahora estoy trabajando en una nueva comedia. Ya no será como las anteriores. Ahora es una obra en la que no puedo escribir nada, ni una línea, porque se han desatado y andan por los aires la verdad y la mentira, el hambre y la poesía. Se me han escapado de las páginas. Mientras haya desequilibrio económico, el mundo no piensa. Ya lo tengo visto. Van dos hombres por la orilla de un río. Uno es rico, otro es pobre. Uno lleva la barriga llena, y el otro pone sucio el aire con sus bostezos. Y el rico dice: ‘¡Oh, qué barca más linda se ve por el agua! Mire, mire usted, el lirio que florece en la orilla.’ Y el pobre reza: ‘Tengo hambre, no veo nada. Tengo hambre, mucha hambre.’ Natural. El día que el hambre desaparezca, va a producirse en el mundo la explosión espiritual más grande que jamás conoció la Humanidad. Nunca jamás se podrán figurar los hombres la alegría que estallará el día de la Gran Revolución. ¿Verdad que estoy hablando en socialista puro?”.

Por si quedara alguna duda sobre su ideología, tampoco olvido lo manifestado en una entrevista en el diario madrileño El Sol, fechada en 1934, en la que el poeta expresó claramente su posición: “Yo siempre soy y seré partidario de los pobres. Yo siempre seré partidario de los que no tienen nada. Y hasta la tranquilidad de la nada se les niega”. Se refería concretamente a los nadies de siempre, que todavía existen por doquier, a los que dedicó Eduardo Galeano hace ya bastantes años unas palabras especiales, cargadas de un profundo significado: Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. / Los nadies: los ningunos, los ninguneados, / corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:/ Que no son, aunque sean. / Que no hablan idiomas, sino dialectos. / Que no profesan religiones, sino supersticiones. / Que no hacen arte, sino artesanía. / Que no practican cultura, sino folclore. / Que no son seres humanos, sino recursos humanos. / Que no tienen cara, sino brazos. / Que no tienen nombre, sino número. / Que no figuran en la historia universal, / sino en la crónica roja de la prensa local. // Los nadies que cuestan menos que la bala que los mata.

Vemos a los nadies de hoy a diario, cerca, muy cerca, mucho más cerca de lo que creemos, en nuestro país, en nuestra Comunidad y surge la gran pregunta: ¿qué hacemos por ellos, por los migrantes, como un ejemplo paradigmático del mundo actual de nadies y que arrastra tanta hambre? Tristemente, poco, porque hay que reconocer que la Gran Revolución, con la que García Lorca soñaba, sigue sin llegar. Mientras, el hambre hace estragos, hambre de casi todo, incluso la de los hambrientos de paz que aspiran a la explosión espiritual más grande que jamás conoció la Humanidad. Son palabras de García Lorca que nos quedan, las de un socialista puro.

Me quedo ahora escuchando la interpretación de Miguel Poveda, ensalzando un poema de García Lorca, ¡Ay!, uno de sus poemas del cante jondo, junto a la guitarra espléndida de Jesús Guerrero, con una buena letra, breve, dos veces buena. Quizás entendamos mejor que nunca la frase enunciada anteriormente, “Yo siempre soy y seré partidario de los pobres. Yo siempre seré partidario de los que no tienen nada. Y hasta la tranquilidad de la nada se les niega”:

El grito deja en el viento
una sombra de ciprés.

(Dejadme en este campo,
llorando.)

Todo se ha roto en el mundo.
No queda más que el silencio.

(Dejadme en este campo,
llorando.)

El horizonte sin luz
está mordido de hogueras.

(Ya os he dicho que me dejéis
en este campo,
llorando.)

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

La democracia se debilita cuando cedemos terreno al miedo global

La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.
Los civiles tienen miedo a los militares. Los militares tienen miedo a la falta de armas.
Las armas tienen miedo a la falta de guerra.
Es el tiempo del miedo.

Eduardo Galeano, El miedo global, en Patas arriba. La escuela del mundo al revés.

Sevilla, 17/IX/2024

Leyendo estos días con atención reverencial un libro del filósofo coreano Byung-Chul Han,  La tonalidad del pensamiento (1), que me ha parecido extraordinario en su concepción y estructura, al romper moldes del canon oficial libresco, he llegado al capítulo tercero, Sobre la esperanza, donde recuerda una cita del expresidente de EE.UU, Barack Obama, extraída del discurso de despedida de su mandato presidencial, pronunciado el 10 de enero de 2017, que no he olvidado y la rescato hoy cuando asistimos a un hecho irrefutable que me ocupa y pre-ocupa en estos momentos complejos del país: «La democracia puede debilitarse cuando cedemos ante el miedo». No es la primera vez que escribo en este cuaderno digital sobre la terca realidad del miedo en democracia, un sinsentido si nos detenemos a reflexionar de forma pausada sus razones de existir en estos momentos.

Byung-Chul Han lo afirma con convencimiento pleno: «El clima de miedo que hoy está tan extendido ahoga cualquier germen de esperanza. Con el miedo, además, se extiende un ambiente depresivo. El miedo y el resentimiento empujan a las personas hacia el populismo de derechas. Atizan el egoísmo y el odio. Erosionan la solidaridad, la amistad y la empatía. El miedo y el resentimiento contribuyen a que la sociedad en su conjunto se embrutezca. […] Los discursos del odio son también producto del miedo que, en ultimo término, pone en peligro la democracia». De ahí su referencia al expresidente Obama, que advirtió en su discurso bastantes más referencias al miedo como agente destructor de la democracia, que las traigo a colación porque no han perdido valor alguno: «Pero la protección de nuestra forma de vida requiere de más que nuestros militares. La democracia puede debilitarse cuando cedemos ante el miedo [la cursiva es mía]. Por lo tanto, al igual que, como ciudadanos, debemos permanecer vigilantes contra la agresión externa, debemos estar en guardia contra un debilitamiento de los valores que nos hacen ser quienes somos. Por eso, durante los últimos ocho años, he trabajado para darle a la lucha contra el terrorismo una firme base jurídica. Por eso hemos terminado la tortura, trabajado para cerrar Gitmo [Guantánamo, en Cuba], y reformar nuestras leyes que rigen la vigilancia para proteger la privacidad y las libertades civiles. Es por eso que rechazo la discriminación contra los estadounidenses musulmanes. Es por eso que no podemos retirarnos del combate mundial – para expandir la democracia y los derechos humanos, los derechos de la mujer, y los derechos de las personas LGBT – no importa cuán imperfectos sean nuestros esfuerzos, no importa cuán oportuno pueda parecer hacer caso omiso a esos valores. Pues la lucha contra el extremismo, la intolerancia y el sectarismo son parte de la lucha contra el autoritarismo y la agresión nacionalista. Si el alcance de la libertad y el respeto al estado de derecho se reducen en todo el mundo, la posibilidad de una guerra dentro y entre las naciones aumenta, y nuestras propias libertades eventualmente se verán amenazadas».

Veo el miedo metido en su cuerpo en muchas personas de bien que conozco, sobre todo miedo distribuido por los profesionales de esa desesperanza que difunden a capa y espada, alistados en un ejército de personas mediocres en todo lo que se mueve en nuestro país, disfrutando de un aserto terrible: cuanto peor, mejor, caiga quien caiga. Son mediocres de profesión y lo repito hoy de nuevo hasta la saciedad: lo que representan sólo es mediocridad de mediocridades, porque (casi) todo es mediocridad. El miedo que proclaman estos agoreros mayores de su reino, es de calidad media, tirando a malo, como nos enseña nuestro Diccionario de la Lengua, pero está de moda. Lo digo una y mil veces: los mediocres que operan el miedo están haciendo de cada día su día, su mes, su año, de forma silenciosa, poniendo los cimientos de la mediocracia, el antónimo no inocente de la democracia en su sentido más puro, que también existe. Al igual que Diógenes de Sínope, tendremos que coger una linterna ética y gritar a los cuatro vientos ¡buscamos personas dignas y honestas, no mediocres, que no cedan terreno al miedo! Es probable que los mediocres y profesionales del miedo salgan huyendo porque no soportan dignidad alguna que les pueda hacer sombra, si es que alguna vez tuvieron cuerpo presente de altura de miras, que no es el caso. Ni de los que los eligen para puestos claves en la sociedad. ¿Qué quiere decir esto? Que entre tibios, hacedores de miedo, mediocres y tristes anda el juego mundial de dirigir la vida a todos los niveles, nuestro país incluido, con especial afectación en determinados partidos que nos representan. Cuando los mediocres se instalan en nuestras vidas, en nuestra política o en nuestro trabajo diario, hay que salir corriendo porque no hay nada peor que una persona mediocre con poder equivocado, además triste y tibia, sin dignidad alguna, que azuza el miedo continuamente. Pero es necesario estar orientados y correr hacia alguna parte, hacia la dignidad en todas y cada una de sus posibles manifestaciones. Es la mejor forma de luchar contra la lacra social del miedo instaurado por mediocres y la mediocridad que los acompaña siempre, convirtiéndose casi sin darnos cuenta en sus indignos representantes, porque intentan invadirnos por tierra, mar y aire, sin compasión alguna. Cada vez tenemos menos tiempo para descubrirlos, aunar voluntades para ocupar su sitio y, de forma celular, boca a boca, recuperar tejido crítico social para crear nuevos liderazgos de esperanza en nuestro país, tan dañado en la actualidad y que tanto los necesita.

Obama llevaba razón cuando afirmó que la democracia puede debilitarse cuando cedemos ante el miedo, que nos rodea continuamente. Por esta razón, confieso que tengo miedo a no comprender bien qué quiso exponer Eduardo Galeano en su declaración del miedo global (2), fundamentalmente porque en él se dice algo verdaderamente sobrecogedor y porque reconozco que lo que está pasando y estamos viendo en Ucrania, Gaza, países del Sahel en África o con la migración de menores no acompañados, que huyen de esas guerras en el continente africano, da miedo, sintetizado en uno de sus versos: Las armas tienen miedo a la falta de guerra y un corolario anterior: Los militares tienen miedo a la falta de armas, porque la realidad es que estamos viviendo en un mundo al revés presidido por el miedo interesado que muchos meten en nuestras vidas:

Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.
Y los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.
Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.
Los automovilistas tienen miedo a caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados.
La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.
Los civiles tienen miedo a los militares. Los militares tienen miedo a la falta de armas.
Las armas tienen miedo a la falta de guerra.
Es el tiempo del miedo.
Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo.
Miedo a los ladrones y miedo a la policía.
Miedo a la puerta sin cerradura.
Al tiempo sin relojes.
Al niño sin televisión.
Miedo a la noche sin pastillas para dormir y a la mañana sin pastillas para despertar.
Miedo a la soledad y miedo a la multitud.
Miedo a lo que fue.
Miedo a lo que será.
Miedo de morir.
Miedo de vivir.

Lo más trágico que dice Galeano es tener “miedo de vivir”. Es verdad que en su ocaso actual la democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir. Hoy he decidido no tenerlo y escribir esta reflexión leyendo el libro de Byung-Chul Han, con palabras de esperanza que me ayudan a obviar el miedo de soñar y vivir despierto: «Sólo a través de la esperanza recuperaremos una vida que sea algo más que mera supervivencia. Sólo la esperanza amplia el horizonte de lo que tiene sentido, lo que vuelve a avivar la vida, a darle alas, a inspirarla. Sólo la esperanza nos brinda futuro». Estas son las razones de la mi razón y de mi corazón para leer su nuevo libro, El espíritu de la esperanza (3), dedicado monográficamente a la esperanza, cuya sinopsis oficial nos muestra evidentes muestras de lo que significa su visión de la esperanza en un mundo cada vez más hostil: «De la desesperación más profunda nace también la esperanza más íntima. La esperanza nos lanza hacia lo desconocido, nos pone camino de lo nuevo, de lo que jamás ha existido. Guerras, migraciones masivas, atentados, catástrofes climáticas, crisis y pandemias: escenarios apocalípticos muy diversos nos confrontan con una inminente amenaza de hundimiento y extinción. Y mientras vamos de catástrofe en catástrofe, nuestra verdadera vida se asfixia y se ve reducida a una pura supervivencia. Sin embargo, la esperanza nos abre tiempos futuros y espacios inéditos, en los que entramos soñando. Es toda una manera de existir, que no resulta de hechos dados, sino que posibilita nuevos acontecimientos precisamente cuando más imposibles parecerían. […] En el espíritu humano anida la capacidad de hacer fecundo lo más yermo. Precisamente en los escenarios más desoladores el espíritu es capaz de remover ese viento que nos trae aires de esperanza».

(1) Byung-Chul Han, La tonalidad del pensamiento, 2024, Barcelona: Editorial Planeta.

(2) Eduardo Galeano, Patas arriba. La escuela del mundo al revés, 1998. Madrid: Siglo XXI Editores de España.

(3) Byung-Chul Han, El espíritu de la esperanza, 2024, Barcelona: Herder Editorial.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Ayer fui “escuchaor” de Miguel Poveda

Miguel Poveda (i) – Antonio López Sancho, Caricatura del I Concurso de Cante Jondo, organizado por Falla y García Lorca en Granada, 1922.

A todos los que a través de su vida se han emocionado con la copla lejana que viene por el camino, a todos los que la paloma blanca del amor haya picado en su corazón maduro, a todos los amantes de la tradición engarzada con el porvenir, al que estudia en el libro como al que ara la tierra, les suplico respetuosamente que no dejen morir las apreciables joyas vivas de la raza, el inmenso tesoro milenario que cubre la superficie espiritual de Andalucía.

Federico García Lorca, extracto de la presentación oficial en 1922, en Granada, del l Concurso de Cante Jondo.

Sevilla, 15/IX/2024

Una de las señas de identidad de los andaluces y andaluzas es ser escuchaores de la realidad en Andalucía, en el Mundo al Revés también. Lo he expresado en diversas ocasiones en este cuaderno digital: las personas que vivimos en Andalucía, que respetamos su identidad, es decir, su extraordinaria «superficie espiritual», que decía García Lorca, porque llevamos la luz con el tiempo dentro, como Juan Ramón Jiménez definía a Moguer, su pueblo y las personas que vivían en él, hemos aprendido a escuchar la vida de nuestro alrededor y llevarla al cante, al baile, al sentir cotidiano, el de todos los días. Luis Cernuda hizo un retrato precioso del andaluz porque somos un enigma a pesar de la luz interior que el dolor de nuestra historia no olvida, siempre con el tiempo dentro, amor desbordante, pasión en nuestra música que acompaña siempre la alegría y calma el dolor, que compartimos hasta buscar la luz con el tiempo fuera, como escuchaores y escuchaoras de todo lo que se canta con el dolor de esta tierra. Nos tratamos como hermanos, cuando a veces no sabemos si somos amigos o seres lejanos, aunque lo único que sabemos, en tiempos políticos, es que unos de otros -no inocentes- lejos estamos.

Ayer tuve la oportunidad de volver a ser escuchaor de esta tierra, del cante jondo a través del cantor, que no cantante, Miguel Poveda, dedicado a Federico García Lorca y el cante, explicado de forma sucinta en el programa del evento: “Federico García Lorca encontró en el flamenco y en los cantes populares una fuente inagotable de inspiración. Hoy es el flamenco quien encuentra en el poeta un manantial infinito en el que reflejarse y avivarse. Esta pasión de Federico por el flamenco cristalizó en dos hitos claves: la organización junto a su amigo y maestro Manuel de Falla del Concurso de Cante Jondo de Granada en 1922 y la publicación del Poema del Cante Jondo en 1931. De esta devoción correspondida entre el poeta y el flamenco nace Federico y el cante, la propuesta que Miguel Poveda presenta en la Bienal de Sevilla. Un recorrido por la constelación de voces flamencas que dejaron impronta en la vida y obra del poeta desde su infancia en la Vega de Granada hasta sus últimos días. Poveda interpreta gran parte del devocionario flamenco de Lorca. Así los cantes de Manuel Torre, Tomás Pavón, La Niña de los Peines, Antonio Chacón, La Argentinita, Niño Caracol, El Tenazas, entre otros, resonarán en la voz de Miguel Poveda. Además, sigue los rastros de figuras legendarias como Silverio Franconetti o Juan Breva, de los que Lorca dejó vivísimos retratos en sus textos. Para la ocasión, Miguel Poveda ha querido acompañarse de un elenco excepcional. El espectáculo cuenta con la colaboración especial de Las Tatas del Barrio de Santiago (La Majuma, La Yoya, Luisa Garrido y Victoria Prado), Diego del Morao, la bailaora granaína Eva Yerbabuena, la Agrupación Musical Virgen de Los Reyes y la de un jovencísimo Manuel Monje, y toda la dramaturgia de la mano del poeta Alberto Conejero”.

Poveda conoce bien el cante jondo y lo interpreta a su manera, siempre con el sentimiento dentro, la elegancia de sus manos bailando al aire que marca el compás de su cante, sin excesos, comedido, pero con una expresión de voz jonda que lleva su alma dentro. Me llamó la atención el papel de Manuel Monje, un niño jerezano que lleva el cante jondo dentro a sus doce años, que fue el guionista acertado de lo que pasaba en el escenario. La guitarra de Jesús Guerrero brilló durante todo el espectáculo. Las obras elegidas mostraron el respeto de Poveda a la historia legendaria del cante jondo y las preferencias de García Lorca: Cabal de Silverio, Retrato de Silverio Franconetti (Seguiriya), La caña de Diego Bermúdez ‘El Tenazas’, Media granaína de Chacón, Taranto y Fandango de Manuel Torre, Tientos / Tangos de Pastora, Cantiñas Lorqueñas, Petenera Bulería de Jerez, Soleares de Tomás Pavón, Juan Breva (Malagueña y Verdial de Juan Breva), Bamberas, Sevilla (Poema del Cante Jondo) y Gitano de Sevilla (Saeta), como homenaje expreso a la ciudad que le escuchaba con devoción anoche.

Ser escuchaor ayer de Miguel Poveda y de su elenco artístico, me ayudó a comprender las palabras pronunciadas hace tan solo ciento dos años, en el primer Concurso de Cante Jondo, “canto primitivo andaluz”, tal y como rezaba en el cartel promocional del evento, celebrado en Granada en los días 13 y 14 de junio de 1922, porque me emocioné con su cante, porque la paloma blanca del amor me picó otra vez en mi corazón maduro, porque sigo siendo amante de la tradición engarzada con el porvenir, porque estudio los libros como al que ara la tierra. También, porque asistir anoche a este espectáculo de cante jondo, es sólo una muestra de que seguiré luchando para no dejar morir las apreciables joyas vivas de la raza, el inmenso tesoro milenario que cubre la superficie espiritual de Andalucía.

Es verdad que me queda la palabra de Federico García Lorca, interpretada ahora con la dignidad de un cantor, Miguel Poveda, que debe cantarlo jondamente y sabe hacerlo. En Andalucía ha tenido siempre un sentido muy especial la palabra “escuchaor”, vinculada al flamenco, porque una cosa es cantar y tocar la guitarra, cantaores y cantaoras, así como guitarristas y, otra, escuchar, por parte de los escuchaores o escuchaoras, como le gustaba decir a Antonio Mairena: ¨[…]  la actitud experimental, la búsqueda, la inquietud y la curiosidad, son cualidades imprescindibles para ser y hacer flamenco. La cantaora y el bailaor, la guitarrista o el fotógrafo que intenta captar el duende inaprensible, así como el oyente o escuchaor -que diría Antonio Mairena- buscan -o deberían buscar- no salir indemnes de la experiencia. Quiero decir con ello que el flamenco no resbala por la piel, sino que la modifica para siempre. Es un elogio de la caricia o, si quieren, una exaltación del impacto” (1).

(1) Ordóñez Eslava, Pedro, Flamenco y vanguardia. En un instante, un quejío y un anhelo, en Andalucía en la historia, 74, 2022, p. 41.

NOTA: En la imagen de cabecera figura, junto a la imagen actual de Miguel Poveda, el cantaor Diego el Tenazas acompañado por el guitarrista Ramón Montoya y a la izquierda, en primer plano, La Niña de los Peines. Entre los caricaturizados: Manuel de Falla, Ignacio de Zuloaga, García Lorca, Santiago Rusiñol, Andrés Segovia, Fernando de los Ríos, Miguel Cerón. Imagen y texto recuperados de El Concurso de Cante Jondo de Granada, de 1922, organizado por Falla y Lorca, en la Biblioteca Nacional – Generación del 27 – Diputación de Málaga (malaga.es)

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Necesito leer “Nexus”, el nuevo ensayo de Yuval Noah Harari

Yuval Noah Harari, Nexus

Sevilla, 14/IX/2024

Ayer abandoné definitivamente el trasatlántico digital “X”, capitaneado por un peligroso líder, Elon Musk, convertido a la facción ultraderechista del mundo, para volver a mi patera de siempre: no tiene quilla, es insegura por definición y sólo depende de mi mente y mis brazos para navegar y tomar el rumbo adecuado en este mundo al revés. Lo he manifestado muchas veces en este cuaderno de inteligencia digital que busca islas desconocidas, porque pertenezco a una generación convencida de que todos no vamos en el mismo barco. Ese conformismo me rebela continuamente y prefiero el riesgo de navegar en patera surcando con mi ansiada libertad mares procelosos, algo en lo que se han convertido hoy las redes sociales.

Aprendí de Miguel Hernández, hace muchos años debido a mí matusalénica edad (que diría Benedetti), que para la libertad, sangro, lucho, pervivo, que para la libertad, mis ojos y mis manos, como un árbol carnal, generoso y cautivo, doy a los cirujanos. Por ello creo que la gente de bien, frente a la gente de mal en las redes sociales, que son legión en el mundo, en nuestro país, en mi Comunidad, debemos crear, al igual que deseaba Miguel Hernández, futuras miradas, solidarias, respetuosas con los demás, dignas y luchadoras en favor de una democracia que proteja el bienestar para todos.

Estas son las razones para buscar conocimiento que me permita proteger valores inalienables y el nuevo libro de Yuval Noah Harari, Nexus, creo que lo ofrece por lo que he podido leer sobre él hasta ahora. Harari es un autor al que sigo desde la publicación de Sapiens, una obra magna. La sinopsis oficial ayuda a comprender el hilo conductor de la nueva obra: “En Nexus, Harari contempla a la humanidad desde la amplia perspectiva de la historia para analizar cómo las redes de información han hecho y deshecho nuestro mundo. Durante los últimos 100.000 años, los sapiens hemos acumulado un enorme poder. Pero, a pesar de todos los descubrimientos, inventos y conquistas, ahora nos enfrentamos a una crisis existencial: el mundo está al borde del colapso ecológico, abunda ladesinformación y nos precitamos hacia la era de la I.A. Con todo el camino andando, ¿por qué somos una especie autodestructiva? A partir de una fascinante variedad de ejemplos históricos, desde la Edad de Piedra, pasando por la Biblia, la caza de brujas de principios de la Edad Moderna, el estalinismo y el nazismo, hasta el resurgimiento del populismo en nuestros días, Harari nos ofrece un marco revelador para indagar en las complejas relaciones que existen entre información y verdad, burocracia y mitología, y sabiduría y poder. Examina cómo diferentes sociedades y sistemas políticos han utilizado la información para lograr sus objetivos e imponer el orden, para bien y para mal. Y plantea las opciones urgentes a las que nos enfrentamos hoy en día, cuando la inteligencia no humana amenaza nuestra propia existencia”.

En tiempos de polarización política, pensamiento único, deserciones políticas, corrupción, noticias falsas, desencanto con casi todo lo que se mueve, justificaciones imposibles, desafección del compromiso social y mala prensa del sector público, es fácil iniciar conversaciones en las que los que piensan de forma diametralmente opuesta a nuestras convicciones suelen rematar la faena dialógica diciendo con sonrisa sarcástica algo que me enerva: al fin y al cabo, da igual lo que estamos discutiendo porque estamos diciendo lo mismo. Por si había alguna duda sobre este aserto tan vano, agregan un estrambote final más impresentable todavía: es que todos vamos en el mismo barco. No. Hay que huir como de la peste de las personas que opinan de esta forma con maniobras envolventes, para agregarnos al Club de los Tibios, Tristes e Indignos, que todos los días fletan barcos de desencanto y conformismo, porque no soportan verte en la cola del Club que está siempre enfrente: el de las Personas Dignas, siempre abierto, sobre todo para los que navegan en patera, en mares sociales procelosos y no suelen tirarse al mar cuando la sociedad en general va a la deriva.

Me quedo hoy con la última frase de la citada sinopsis: “La información no es el principio activo de la verdad; tampoco una simple arma. Nexus explora el esperanzador término medio entre estos extremos”. Es lo que busco ahora a bordo de mi patera virtual.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Candidato Trump: los migrantes no se comen las mascotas

Debate Trump-Harris, 10/09/2024

Sevilla, 13/IX/2024

En el debate Harris-Trump del pasado martes, que escuché y vi completo, porque me preocupa conocer bien qué puede suceder en las elecciones presidenciales del próximo noviembre en EE.UU. y su impacto mundial, Trump dio una noticia falsa de las que conoce bien su impacto según el aforismo clásico de “hombre muerde a perro”, pero yendo mucho más allá: “En Springfield, [los migrantes] se están comiendo a los perros, la gente que ha llegado, se está comiendo a los gatos, se está comiendo a las mascotas de la gente que vive allí”. Es un ejemplo claro de las noticias falsas que están haciendo su calendario anual programado, a diario, contaminando la verdad todo lo que pueden y más.

Uno de los moderadores lo desmintió aludiendo a fuentes oficiales de Springfield, pero a Trump le daba igual, porque sabía que esa era una “noticia” impactante, sin inmutarse lo más mínimo. Para él, la verdad de la migración es lo de menos. Lo verdaderamente preocupante es que esta afirmación, para millones de personas, que la derecha ultramontana llama “gente de bien”, considerando que todos lo que no pensamos como ellos somos “gente de mal”, lo cree a pies juntillas, sólo porque lo ha dicho Trump. Palabra de Trump.

No contento con la barbaridad anterior, Trump volvió a la carga con la migración al afirmar lo siguiente: “Tenemos millones de personas que llegan a nuestro país procedentes de prisiones y cárceles, de instituciones psiquiátricas y manicomios”. Y se quedó tan tranquilo, cuando la realidad es que de un total de 10 millones de migrantes identificados que cruzaron la frontera de EE.UU. desde enero de 2021, sólo “un 1,4 millones de personas que cruzaron la frontera ilegalmente en lo que va de este año fiscal (hasta septiembre de 2024) unas 14.700 tenían condenas penales previas, constató la Patrulla Fronteriza de EE.UU., según un análisis llevado a cabo por BBC Verify, lo que “equivale aproximadamente al 1% de todas las detenciones fronterizas en este período y no asciende a los “millones” que afirma Trump”.

El filósofo Hobbes hizo popular una frase que marcó tendencia en el siglo XVII y que copió de Plauto (254-184 a. C.): el hombre es un lobo para el hombre (homo homini lupus), aunque en la construcción del comediógrafo latino la frase era más aleccionadora todavía: lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro. Efectivamente Trump es un lobo porque desconoce quienes son los otros, los migrantes y en el reino animal un lobo es un lobo, muy capaz para hacer daño. Luego seamos serios a la hora de tratar el problema de la migración, una realidad lacerante que sacude al mal llamado «primer mundo». Nuestro país conoce bien esta situación y muchos se refugiarán en Trump para soltar bulos de migrantes que acaban comiéndose mascotas por doquier, patos de los parque públicos, como les acusan también a los haitianos en Springfield, convirtiéndose en noticias que no son más que mentiras impresentables que hacen daño, mucho daño. Mucho más cuando se les culpabiliza de todo lo malo que nos rodea, sobre todos de cara a la violencia con mujeres, niños y niñas, robos y asaltos de locales, por no hablar de la responsabilidad adjudicada en las ocupaciones ilegales de pisos y propiedades ajenas de todo tipo. Nos deberíamos preocupar más por conocer las auténticas raíces de la migración mundial, también la que nos afecta en este país pero, por encima de todo, es una realidad que no se debe maltratar con bulos de la categoría que utiliza Trump, como modelo paradigmático de cómo hay que tratar a los migrantes, porque son «gente de mal» y de lo que nos puede pasar si no actuamos a tiempo (mascotas incluidas).

A mayor abundamiento de lo que está ocurriendo con Trump y el apoyo incondicional de la red «X» (antes Twitter) en su campaña actual, he conocido hoy que un día antes del debate, el todopoderoso Elon Musk, dueño de esta red e íntimo amigo y colaborador del expresidente, publicó en «X» las afirmaciones de un estratega republicano de que 20.000 inmigrantes haitianos se habían mudado allí, cuando oficialmente no pasan de los 15.000 a lo largo de muchos años, y estaban matando y comiéndose a los animales de los residentes. «¡Voten por Kamala si quieren que esto le pase a su vecindario!», escribió Musk, y luego compartió una imagen generada por IA en la que figuraba Trump abrazando un patito y un gatito con el título «Sálvenlos». Bochornoso.

Para que no se olvide, ni siquiera un momento. Personalmente, cancelo hoy mi pertenencia a «X» después de quince años de vinculación con una red, entonces Twitter, que en su día deslumbró al mundo, a la malla pensante de la humanidad, la Noosfera en la que soñó tantas veces uno de mis maestros, Pierre Teilhard de Chardin. La comunidad migrante internacional lo merece. Su dignidad humana y verdad existencial, igualmente.

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¡Paz y Libertad!

Cuido la memoria democrática, recordando a Salvador Allende

Sevilla, 11/IX/2024

Cuido la memoria democrática, porque es el ancla del futuro democrático que demandan nuestros pueblos, cumpliendo un compromiso como español, ciudadano del mundo, que admira al pueblo chileno, utilizando los términos que figuraban en el compromiso final de la carta «Compromiso: Por la democracia, siempre», firmada el año pasado, en el 50 aniversario del fatídico golpe de Estado, por el presidente actual Gabriel Boric, junto a cuatro expresidentes chilenos, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Ricardo Lagos Escobar, Michelle Bachelet Jeria y Sebastián Piñera Echenique, en la que hicieron una reflexión profunda y breve sobre los 50 años del golpe de Estado que puso fin al Gobierno de Salvador Allende y que dio inicio a la triste, injusta y malévola dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Hoy, en el 51 aniversario de aquel hecho luctuoso, recuerdo cómo viví en mis años jóvenes de dictadura franquista la muerte de Salvador Allende, excelente presidente democrático en ese país, que sigue muy presente en este cuaderno digital a través de su vida y obra política, así como sus inolvidables palabras de despedida del pueblo chileno, pronunciadas en la sede del Palacio de la Moneda y transmitidas al pueblo chileno por la Radio Magallanes, a las 9:10 a.m., aquel fatídico 11 de septiembre de 1973, que no olvido, algo que se puede constatar hasta en veintisiete artículos, en los que lo cito con respeto reverencial, porque ha significado mucho en mi vida y a pesar de mi matusalénica edad, que diría Benedetti: “¡Trabajadores de mi patriatengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor”.

Cuido la memoria histórica y democrática de Chile, también la de mi país. Por esta razón, hoy es un día especial en mi vida personal como ciudadano del mundo. Me consta que cincuenta y un años después de aquellos tristes acontecimientos que sumieron a Chile en un derrotero de falta de libertades y venganzas sin límite por parte de los golpistas, esas grandes alamedas, alojadas en mi memoria de secreto, siguen sorteando inmensas dificultades en el devenir político del país. 

En este sueño de pasear un día, de verdad, por las grandes alamedas de libertad en cualquier lugar del mundo, también en nuestro país, las palabras de Salvador Allende cobran una importancia especial cuando asistimos a un ocaso de la democracia en nuestro país, en un clima de polarización enferma, donde expresarse en libertad cuesta cada día más. Cada día es más difícil dialogar sin insultos y descalificaciones en cualquier ámbito, con un ambiente crispado vaya donde vayas, estés donde estés.

Como Chile cuida su memoria, el Presidente Boric inauguró ayer el Camino de la Memoria junto a otras autoridades del Gobierno y a la alcaldesa de Ñuñoa, Emilia Ríos, horas antes de que se cumpla el 51 aniversario del golpe de estado. «El Camino de la Memoria es un recorrido peatonal de 450 metros de extensión que conecta el anillo del Coliseo con la Caracola Sur del velódromo en el Parque Estadio Nacional que simula el recorrido de prisioneras y prisioneros políticos en dictadura. A partir del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, prisioneras y prisioneros políticos eran trasladados desde los camarines del Coliseo hacia el sector de tortura en los baños públicos del velódromo, conocidos como “caracolas”. Todos los días los militares hacían caminar a grupos de entre 30 a 100 personas detenidas, quienes llevaban sus cabezas cubiertas por sus frazadas y veían solo el camino de tierra». El “Camino de la Memoria” ha sido diseñado por el arquitecto y Premio Nacional Teodoro Fernández y «considera seis estaciones de descanso como espacios de contemplación, cada una con una pérgola sombreada, asientos y una obra de arte, parte del proyecto “Grieta”, que consiste en una línea negra serpenteante que recorre el camino, simbolizando una cicatriz en la memoria de Chile, incorporando «en letras de acero un texto poético elaborado por Raúl Zurita junto a los sobrevivientes del Estadio Nacional». El Presidente dijo en el acto de inauguración que «Desde el Gobierno, tenemos la convicción de seguir impulsando con mucha firmeza la memoria. A partir de la memoria podemos trazar el futuro que queremos para nuestro pueblo y por eso estos días son significativos. Mañana se cumplen 51 años del infame 11 de septiembre de 1973 y no vamos a dejar de recordar a quienes no están porque nosotros estamos gracias a ellos. Los invito a todos y todas a visitar este espacio, caminarlo lento, hacer de él un punto de encuentro, compartir aquí nuestra historia, contárselas a sus niños y crear de un futuro compartido de un Chile libre, democrático y justo en el que siempre prevalezcan los derechos humanos, la democracia y el compromiso por el Nunca Más”. 

Por todo lo expuesto anteriormente, recuerdo hoy a Chile y cuido la democracia dondequiera que esté presente. Las grandes alamedas resaltadas con fuerza democrática por Salvador Allende en sus últimas palabras al pueblo chileno, donde podrían pasear personas libres, mucho más temprano que tarde, resuenan hoy de forma especial en las palabras del vídeo que encabeza estas palabras, sentidas por el pueblo chileno democrático desde los balcones que sirven hoy para mirarse entre ellos, desde donde les saluda su historia, aunque hoy recordamos a escala mundial que un balcón del Palacio de la Moneda fue bombardeado el 11 de septiembre de 1973, que miles de compatriotas chilenos fueron víctimas de detención, tortura, exilio, asesinato y desaparición. Ha costado muchos años reconstruir Chile, reconstruir sus balcones, su democracia. No la olvidemos, cuidando sobre todo la memoria democrática, algo que nuestro país debe hacerlo día a día, en democracia, siempre.

Una cosa más, que nos obliga a cuidar la memoria democrática de este mundo al revés. Lo sucedido también hace veintitrés años en la Torres Gemelas, un 11 de septiembre como hoy, marcó un antes y un después en la democracia mundial y el terrorismo pasó a ocupar todas las cabeceras de los medios de comunicación del globo terráqueo. A partir de ese día, ya nada sería igual y veintitrés años después seguimos viviendo con dolor y espanto aquellas imágenes irrepetibles del derrumbamiento de las famosas torres y creo que de una forma de ser y estar en el mundo por parte de sus pobladores. Para que tampoco se olvide en los cuidados especiales, urgentes y necesarios de la democracia.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Noam Chomsky sigue iluminando la Autoridad Legítima de la democracia mundial

Noam Chomsky, Autoridad ilegítima

Sevilla, 9/IX/2024

Noam Chomsky, lingüista, filósofo, politólogo y activista estadounidense, que ha cumplido 95 años y lucha para superar un ictus reciente que le ha afectado el habla y su movilidad ordinaria, acaba de publicar dos obras, Autoridad ilegítima y Sobre Cuba, esta última junto al historiador marxista Vijay Prashad. Su capacidad de trabajo y de comunicación de su teoría política, en la actualidad, demuestra con estas obras que sigue intacta a pesar de su avanzada edad.

Hoy, me voy a referir en este artículo a la obra citada en primer lugar, cuya sinopsis oficial ayuda a comprender su hilo conductor: “En estas cáusticas entrevistas, Noam Chomsky aborda las cuestiones más urgentes de esta época tumultuosa, hablando sobre el deterioro de la democracia en Estados Unidos y los conflictos geopolíticos que están tensionando el delicado orden global que resultó del fin de la Guerra Fría. Con extraordinaria lucidez, el intelectual norteamericano se detiene en el inexorable desgaste del tejido social, los incontrolables efectos de la polarización de la opinión pública, el incierto y accidentado camino de las potencias occidentales hacia una economía verde, o las consecuencias de la pandemia. No falta tampoco un análisis de las causas más hondas de la guerra de Ucrania y una mirada, como siempre aguda y polémica, al complejo trasfondo del conflicto entre Israel y Palestina. Autoridad ilegítima es una denuncia apasionada y apremiante, un compendio del pensamiento político de Chomsky, un j’accuse contemporáneo contra quienes ejercen el poder en búsqueda de su propio interés y en detrimento de la res publica. Pero es, a la vez, una valiosa guía que traza el rumbo hacia una resistencia pacífica y organizada frente a todas las prevaricaciones”.

Como he afirmado en otras ocasiones, las teorías del Chomsky lingüista sobre significante y significado, con Ferdinand Saussure de fondo, tuve que estudiarlas a fondo en mis años jóvenes, después enseñé sus teorías en la Universidad oficial y en “la de la calle” (Michel Onfray, dixit) y, más tarde, las asumí en mi persona de secreto y en la de todos, en pocas palabras, integré su eterna dialéctica en mi vida, hasta que comprendí bien aquel ejemplo fantástico de que “una pipa no es una pipa” (de Magritte) sólo por el mero hecho de verla. Por otra parte, me preocupa desde mis años jóvenes algo que Michel Foucault tradujo en una reflexión impecable: “La razón política no está al lado del poder, sino en su límite, en su borde” o lo que es lo mismo, el poder no se posee sino que se ejerce y la política no es solo una cuestión de poder, sino también de resistencia y lucha contra el poder. Esta es la razón principal de por qué comento esta obra de Chomsky, sobre todo porque expresa qué significan poder y política en el siglo XXI, en un auténtico mundo al revés, el que expuso magistralmente Eduardo Galeano en sus clases virtuales de la escuela de este mundo tan inhóspito.

Mediante estas palabras deseo compartir con la Noosfera, la malla pensante de la Humanidad, mi pensamiento sobre la estrecha relación entre razón y política, expuesta ya por mi parte en estas páginas, pero que no me pertenecen sólo a mí desde la perspectiva de conocimiento compartido. Esto es así porque determinados mensajes éticos se pueden descubrir en la Universidad de la Calle.

Pintada mural / Marcos COBEÑA / 6 de febrero de 2010

Recuerdo que en un viaje que hice en 2010 a la sierra de Cádiz, descubrí en un pueblo muy querido por mí la preciosa frase de Foucault, LA RAZÓN POLÍTIKA NO ESTÁ AL LADO DEL PODER [así, con K], en una pintada mural, sobre la que sentí en esas fechas la necesidad de escribir desde la perspectiva de la ética de la razón política, que hoy rescato en su fondo y forma a la hora de enfrentarme a la lectura de Autoridad ilegítima. ¿Qué quiso expresar el autor o autora de la pintada, en la vertiente de significantes y significados en este aquí y ahora, según Chomsky, gran protagonista de la historia y superviviente de este siglo XXI? Me pareció muy sugerente el planteamiento reflejado en aquella tapia de la Universidad de la Calle, con unas reflexiones que escribí en los siguientes términos y que, hoy, catorce años después, comparto de nuevo porque creo que no han perdido su valor:

– La razón es una oportunidad para el poder, no para cualquier poder, pero a veces éste huye de ella, porque poder y razón son contrarios que están obligatoriamente obligados a entenderse en determinadas ideologías. A desentenderse, en otras, cuando el poder está fundado en la manipulación del conocimiento, de la ciencia, de la política y de la religión. En la sinrazón (Chomsky).

– La razón política suele vivir desesperadamente junto al poder autoritario, porque es irreconciliable para determinadas poderes fácticos con gran ausencia de valores (a pesar de que ostenten el poder).

– La razón política de determinados ciudadanos hace crisis con determinados poderes. Es cuestión de principios y de valores, porque no todo vale.

– La democracia suele estar muy atenta a la razón política, pero no a cualquiera. Esta es la razón de los partidos. Y por qué hay que elegir a uno en concreto (todos no son iguales).

– La inteligencia política es la capacidad de ser ciudadanos aun estando rodeados del poder.

– La auténtica razón política puede hacer libres a las personas que no buscan estrictamente cualquier poder, porque sabe que es mal consejero en determinadas ideologías, dado que ninguna es inocente, afortunadamente (pero no todas son iguales, afortunadamente).

– La auténtica razón política suele viajar en patera, al lado de los yates en los que suelen viajar siempre los que dicen que todas y todos viajamos en el mismo barco.

– El poder es necesario para cambiar la sociedad forjada en valores humanos y sociales, construidos de forma responsable con razones políticas.

Sólo me queda agradecer a Noam Chomsky, en este aquí y ahora político, que nos siga iluminando en el ocaso de la democracia que asola el mundo al revés en el que sobrevivimos a diario. También, doy las gracias al profesor o a la profesora de la Universidad de la Calle, en un pueblo de Andalucía, que pintó así, hace ya años, una página de la vida política inteligente, no confundiendo como todo necio, el valor y el precio que hay que pagar por administrar sabiamente el poder ético junto a la razón política. Para que no se olvide, ni siquiera un momento, que existe un valor con un poder inmenso, a veces perdido, la ética de la razón política.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

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¡Paz y Libertad!

Venecia premia con el León de Oro, la visión de Pedro Almodóvar sobre la decisión personal de morir dignamente

Sevilla, 8/IX/2024

Pedro Almodóvar ya alzó su voz cinematográfica en la Bienal de Venecia de 2020, con La voz humana, cortometraje rodado íntegramente en inglés y protagonizado por Tilda Swinton, presentado fuera de concurso. Ahora, ha cumplido un sueño, rodar en inglés un largometraje, La habitación de al lado, que finalmente ha sido premiado con el León de Oro del Festival de Venecia, tratando un asunto muy especial, el derecho a morir dignamente. Quien hojea páginas de este cuaderno digital, que busca siempre islas desconocidas, las de José Saramago en su famoso cuento homónimo, sabe mi amor al cine, pero no de cualquier cine sino el de compromiso social activo. Esta película de Almodóvar cumple con mis expectativas de forma sobrada sobre el derecho inalienable de elegir la muerte digna, porque aborda una realidad, la eutanasia, que he tratado en bastantes ocasiones en la escritura circular en este cuaderno de derrota, como metáfora, utilizando el lenguaje del mar o de la mar, según Rafael Alberti.

Todo presagiaba que los 17 minutos de ovación que recibió tras la proyección de su película el día asignado para su pase en el Festival, eran un aviso para navegantes en busca del mejor premio cinematográfico en Venecia. Así ha sido, en el momento en que Isabelle Huppert, presidenta del jurado de esta 81ª edición, anunció que el director ganador del León de Oro era Pedro Almodóvar, con su primera película en inglés, protagonizada por Tilda Swinton y Julianne Moore. 57 años después, otro director español recibe la afamada estatuilla, recordando la que recibió Luis Buñuel en 1967, en ese caso por una película francesa, Belle de Jour, por imperativo del régimen.

Me reconfortan las palabras de Pedro Almodóvar en el acto de recogida del Premio: «Acompañar a un enfermo terminal, saber estar al lado, a veces sin decir una palabra, es una de las grandes cualidades que poseemos las personas. La película habla, entre otras cosas, no solo de la solidaridad sin límites del personaje de Julianne Moore, sino también de la decisión del personaje de Tilda Swinton de terminar con su vida cuando ésta solo le ofrece un dolor sin solución”, para proseguir con un mensaje aleccionador y lleno de esperanza humana: «Despedirse de este mundo limpia y dignamente creo que es un derecho fundamental de todo ser humano. No es un asunto político, sino humano, y es desde la humanidad desde donde hay que abordarlo, aunque los gobiernos tengan que articular las leyes adecuadas para que esto se pueda llevar a cabo. Sé que este derecho atenta contra cualquier religión o credo que tenga a Dios como única fuente de vida y por lo tanto de terminar con ella. Yo le pediría a los practicantes de cualquier credo que respeten y no intervengan en decisiones individuales al respecto. El ser humano debe ser libre para vivir y para morir cuando la vida sea insufrible”.  

Mejor sinopsis oficial de La habitación de al lado, es imposible obtenerla. El cine es un medio extraordinario para crear conciencia y tejido crítico social sobre muchos asuntos de la vida ordinaria. Cumple una función cultural y social muy importante. Gracias, Pedro, desde una habitación del mundo, posiblemente lejana, por explicarnos qué has querido transmitir a la humanidad con esta película. La eutanasia regulada, como ya existe en nuestro país desde 2021, es un derecho individual para salvaguardar la dignidad humana. Necesitamos mensajes de esperanza ante esta realidad tan humana en un mundo diseñado a veces por el enemigo y tú eres capaz de entregárnoslos a través del cine en pleno ocaso de la democracia. Impecable función artística y de compromiso social. Por todo ello, gracias Pedro, gracias.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

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