
Sevilla, 14/V/2026 – 12:35 h CET (UTC+2)
Presidente:
Me dirijo a usted en su calidad de presidente actual de la Junta de Andalucía y candidato por el Partido Popular en las elecciones al Parlamento de Andalucía 2026, que se celebrarán el próximo 17 de mayo.
Le escribo como ciudadano de esta Comunidad y como paciente actual del Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA). Mi ideología es transparente, como socialdemócrata convencido, que puede conocer con detalle a través de mi blog, que a lo largo de veinte años recoge mi forma de entender el compromiso ciudadano tanto personal como profesional.
No deseo dirigirme a usted escribiendo del todo y de la nada, sino centrando mis palabras en relación con el Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA), en el que he trabajado durante décadas.
No voy a utilizar la dinámica del “y tú más” o “menos”, según se mire, pero me va a permitir que le explique por qué soy crítico con la situación actual, presente y futura, porque el problema del Sistema Sanitario Público de Andalucía es esencialmente ideológico y las ideologías no son inocentes ni cambian por unas elecciones. Al buen entendedor con pocas palabras basta.
Reitero que el problema actual en Andalucía es esencialmente ideológico respecto de la forma de estructurar el Sistema Sanitario Público Andaluz. Usted manifiesta continuamente y de forma cansina que durante sus ocho años de presidencia se han dedicado al mismo miles de millones de euros más y contratado a miles de profesionales como mejora de recursos humanos, en relación a cómo estaba el Sistema antes de su toma de posesión como presidente en enero de 2019. Los doy por buenos, pero no han servido de mucho, porque el problema de la situación actual es ideológico, estructural y, obviamente de recursos de todo tipo, por este orden. Millones de euros y miles de profesionales, según afirma usted, no han servido para paliar la situación caótica de la sanidad pública en Andalucía.
Comenzando por el problema ideológico, es claro que su partido es de corte liberal-conservador y muy ligado al capital. Con estos mimbres es difícil solucionar la situación actual del Sistema Sanitario Público de Andalucía, porque la salud nunca es mercancía en el Estado del Bienestar, esencialmente de corte socialdemócrata, sino que debe ser protegida como un derecho inalienable constitucional y contemplado igualmente en la Ley de Salud de Andalucía. Este es el núcleo actual de la desastrosa situación del SSPA, porque partiendo de las ideologías liberales y capitalistas, la Sanidad la convierten ustedes en negocio y no en estrategias públicas en defensa del interés general sanitario, constitucional por cierto, porque no es admisible que el llamado éxito político en sanidad se obtenga a cambio de una mera cuenta óptima de resultados económicos. De estos polvos economicistas vienen los lodos de la concertación sanitaria privada, que tanto daño hacen al Sistema Sanitario Público de Andalucía, siendo un ejemplo último la aprobación en plena campaña electoral del Plan Estratégico de Salud Mental y Adicciones (Pesma-A) en Andalucía, para el periodo 2026-2029, una muestra más de su deriva privatizadora en una situación sanitaria tan sensible para la población andaluza como es su necesaria salud mental y de adicciones, con cobertura integral y pública por parte del SSPA.
El problema también es estructural, porque no se trata sólo de inyectar dinero para las infraestructuras y profesionales, a veces sin orden ni concierto, recordando la solución de Groucho Marx, “más madera” para un tren sanitario que viaja hacia ninguna parte. He participado en planes estratégicos del SAS en varias ocasiones y mi conclusión es que si no no se sabe dónde ir o si se sabe, se prescinde de los principios de sanidad pública en beneficio exclusivo del interés general, dejando la puerta abierta de par e par para los refuerzos indirectos en beneficio de la sanidad privada, se convierte la sanidad pública en mercancía y nada más. Es definitiva, “más madera” para las coberturas de seguros sanitarios privados y múltiples conciertos con la sanidad privada.
También, me duele especialmente en estos momentos, lo que ha ocurrido recientemente con las pacientes incluidas en el programa de detección precoz del cáncer de mama, porque las mujeres afectadas y tantas veces señaladas sin compasión alguna, siguen siendo ninguneadas por el SSPA, dado que la responsabilidad patrimonial de la Administración no aparece por ningún sitio. Ante las reclamaciones actuales, su tesis es: “nos veremos en los Juzgados”. Lamentable.
Por último, le informo que siento en primera persona la situación actual de las listas de espera en atención especializada, más de ochocientas mil personas en la actualidad. En casa, formamos parte de esa lista y nos hemos visto obligados a acudir varias veces a urgencias y buscar un diagnóstico privado para poder sobrellevar una sospecha de enfermedad diagnosticada en Atención Primaria, con un comportamiento excelente a pesar de su deterioro actual como puerta de entrada al Sistema Público, pero que al final se encuentra con el muro infranqueable de las listas de espera. Siento decirlo como paciente en la actualidad, con un proceso complejo también, muy bien atendido por el SSPA, esa es la contradictoria verdad, lo que confirma que cuentan con profesionales excelentes que merecen su atención y respeto, sosteniéndose el Sistema Público por ellos, a duras penas, con esfuerzos y desgastes personales memorables. Ellos necesitan la tranquilidad y confianza de trabajar en un Sistema Público que les ofrezca garantías de respuesta inmediata a sus múltiples necesidades organizativas, presupuestarias y de gestión sanitaria ordinaria.
Presidente: he sentido la necesidad de escribirle esta carta abierta, porque no quiero participar de silencios cómplices ante el gran momento democrático que es la emisión del voto el próximo 17 de mayo. No le voy a votar, pero creo que debía justificar ante usted, con el debido respeto, así como ante la sociedad andaluza, las razones de por qué lo hago y por qué deseo que haya un cambio de gobierno en Andalucía. La sanidad pública lo necesita urgentemente y el millón de pacientes en listas de espera en atención especializada y quirúrgica, así como la sistemática de demora de citas en Atención Primaria, muy presentes a la hora de escribir estas palabras, que aún me quedan en mi conciencia de clase ciudadana y política, necesitan una respuesta urgente para ser atendidos como merecen por un Sistema Sanitario Público, bien organizado, financiado y formando parte activa y esencial del Estado del Bienestar en Andalucía.
Atentamente,
José Antonio Cobeña Fernández
Exsecretario general del Servicio Andaluz de Salud
