EDUCO informa: alrededor de 1,2 millones de estudiantes en situación de vulnerabilidad (54,7 %) queda fuera del sistema de becas y ayudas en España

Vuelta al cole, ¿vuelta al comedor? Informe sobre el acceso escolar en España 2026

Sevilla, 4/IX/2026 – 12:24 h CET (UTC+2)

La ONG Educo, a la que sigo de cerca en sus actuaciones benefactoras en este país, en el ámbito, entre otros, de la realidad de los comedores escolares en España, tratado en bastantes ocasiones en este cuaderno digital, ha presentado un nuevo informe Vuelta al cole, ¿vuelta al comedor? Informe sobre el acceso escolar en España 2026, donde según su resumen ejecutivo oficial, «analiza la situación del comedor escolar en España a partir de los datos más recientes sobre acceso, cobertura, ayudas económicas y precios. Sus resultados muestran que, pese a los avances registrados en los últimos años, el sistema actual sigue dejando fuera una parte importante de la infancia y la adolescencia, especialmente a quienes viven en situación de vulnerabilidad y al
alumnado de educación secundaria obligatoria». El comedor escolar «es mucho más que un servicio de alimentación. Forma parte de la jornada educativa y, cuando cuenta con recursos y condiciones adecuadas, puede contribuir al bienestar, la protección, el aprendizaje, la convivencia y la participación de niñas, niños y adolescentes», tal y como se ha manifestado siempre en informes anteriores.

El inform recoge los principales hallazgos encontrados en el estudio llevado a cabo, referidos al Curso 2024/2025, destacando una realidad cuantitativa muy significativa: «2.567.858 niñas, niños y adolescentes utilizan el comedor escolar en España, el 40,03 % del alumnado matriculado en las etapas analizadas, desde Educación Infantil hasta
Educación Secundaria Obligatoria. Es decir, cuatro de cada diez estudiantes acceden al comedor escolar. Sin embargo, esta media estatal oculta grandes diferencias según la etapa educativa, la titularidad de los centros y la comunidad autónoma de residencia. El uso del comedor disminuye a medida que avanza la trayectoria educativa. Mientras que en el primer ciclo de educación infantil utiliza el comedor más del 70 % del alumnado, en educación primaria lo hace aproximadamente la mitad. La situación cambia de forma muy acusada en la ESO. En los centros públicos, solo el 3,03 % del alumnado accede al comedor, frente al 28,21 % en los centros concertados y privados. Esta diferencia de 25,18 puntos porcentuales es la mayor registrada entre las diferentes etapas analizadas».

Los datos anteriores descubren la desigualdad en el uso del comedor que tiene una relación directa con ls dispomibilidad, con un grave desequilibrio en favor de los centros concertados y privados: «En los centros públicos que imparten ESO, únicamente el 18,44 %
dispone de comedor escolar, frente al 75,79 % de los centros concertados y privados. Esta carencia en educación secundaria pública constituye una barrera estructural que limita las posibilidades de acceso durante una etapa educativa obligatoria y decisiva para el desarrollo de la adolescencia.

También se abordan las barreras económicas como determinantes de esta situación tan preocupante: «En España, el 33,8 % de la población menor de 18 años se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social. Para una familia formada por dos personas adultas y dos menores situadas en el umbral de riesgo de pobreza, el coste anual del comedor para sus dos hijas o hijos supondría, como mínimo, el 7,6 % de sus ingresos anuales. Este esfuerzo aumenta en los hogares con menores ingresos o con un mayor número de hijos e hijas que utilizan el servicio.

Ante lo expuesto anteriormente, se refuerza todavía más algo que es el hilo conductor de la acción educativa en EDUCO: «Las becas y ayudas al comedor son actualmente el
principal instrumento para reducir estas barreras. La inversión pública alcanzó los 659,4 millones de euros en el curso 2024/2025, un 2,6 % más que el curso anterior. Asimismo, entre 2019/2020 y 2024/2025, la inversión por estudiante pasó de 43,21 a 102,79 euros, un incremento del 137,9 %, superior al aumento del precio medio del comedor en el mismo periodo. No obstante, el aumento de la inversión no ha resuelto los problemas de cobertura ni garantiza la gratuidad efectiva para las familias que más lo necesitan. Las ayudas alcanzaron al 15,30 % del alumnado, una proporción muy inferior al 33,8 % de niños, niñas y adolescentes en riesgo de pobreza o exclusión social (AROPE). De acuerdo con la estimación realizada, alrededor de 1,2 millones de estudiantes en situación de vulnerabilidad (54,7 %) quedarían fuera del sistema de becas y ayudas.

Los datos expuestos llevan a urgir a las autoridades educativas de este país a implantar un modelo universal que garantice el comedor para todo el alumnado, lo que » exige avanzar hacia la universalidad y la gratuidad, en el marco del derecho a la educación. El informe estima que ofrecer gratuitamente el comedor escolar al alumnado de educación infantil,
primaria, educación especial y ESO tendría un coste anual de 6.165,9 millones de euros, equivalente al 0,37 % del PIB español. Con este incremento, el gasto público en educación en España pasaría del 4,34 % al 4,71 % del PIB, acercándose a la media europea del 4,65 % en 2023. Esta estimación evidencia que avanzar hacia un comedor escolar universal y gratuito supone un esfuerzo relevante, pero asumible dentro del conjunto de la inversión
pública en educación y protección social. Además de su impacto sobre la alimentación, esta medida contribuiría a reducir desigualdades, reforzar la equidad educativa y garantizar que el tiempo de mediodía sea un espacio de cuidado, bienestar y aprendizaje para toda la infancia».

Los datos reflejados en el informe correspondientes a la realidad de los comedores escolares en Andalucía, la Comunidad por la que lucho y pervivo, que decía Antonio Machado, Quizás sea el gráfico siguiente el que refleja la realidad más dura para el país y, en este caso, para Andalucía, donde se aprecia el gran desajuste que se produce entre el porcentaje de alumnado en riesgo de pobreza o exclusión social y porcentaje de alumnado beneficiario de becas y ayudas al comedor, por Comunidad Autónoma:

Finalmente, el in forme culmina con conclusiones y recomendaciones que recomiendo leer íntegramente, destacando en este momento dos esenciales, «los resultados del informe apuntan a una conclusión clara. Mientras el acceso al comedor escolar dependa de la etapa educativa, de la titularidad del centro, del territorio y de la renta de las familias, seguirá siendo una oportunidad para algunos niños, niñas y adolescentes y una barrera para otros. Reconocer el comedor escolar como parte del derecho a la educación implica garantizar que ninguna niña ni ningún niño quede fuera por motivos económicos, por la falta
de plazas o por la ausencia de infraestructura en su centro». La segunda recomendación que destaco es que hay que impulsar definitivamente «políticas de mirada amplia y estratégica que reconozcan el comedor escolar como parte del derecho a la educación, dejando atrás la concepción de servicio complementario. Esto se debe concretar garantizando que pasa a formar parte del proyecto educativo, y por tanto que todo el
alumnado pueda disfrutar del comedor escolar, y asegurando que es un espacio de aprendizaje, protección, alimentación saludable y bienestar. Este camino implica garantizar la infraestructura necesaria y que no haya barreras económicas para el acceso: poner las bases hacia la universalización, y mientras tanto establecer sistemas de becas y ayudas robustos que aseguren que ningún niño, niña o adolescente en situación de vulnerabilidad
se queda fuera del comedor escolar».

Para que no se olvide: más de dos millones y medio de niños y niñas de nuestro país, en riesgo de pobreza y exclusión, merecen nuestra atención, la que corresponda a cada uno, porque hoy, sin esperar a mañana, es una obligación ética dar visibilidad a esta situación y denunciarla, ofreciendo alternativas. Fundamentalmente, porque existe otra forma de atender esta situación tan dolorosa e inhumana y porque es un deber hacerlo y una responsabilidad pública del Gobierno correspondiente. El dato es escalofriante: 1,2 millones de estudiantes en situación de vulnerabilidad (54,7 %) queda fuera del sistema de becas y ayudas o lo que es lo mismo, 1.200.000 niños y niñas seguirán este curso escolar, tan próximo, sin disfrutar de un derecho combinado de educación y alimentación necesarias para desarrollar una vida digna.

NOTA PARA LECTORES Y LECTORAS DE ESTE ARTÍCULO: si te preocupa la situación descrita, divúlgala. La acción ciudadana de conocer datos reales, verdaderos, sobre lo que está pasando y estamos viendo, es la que permite emitir juicios bien informados que sirvan para la transformación social en nuestro país. Eduardo Galeano nos lo recordó hace ya muchos años: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”. Gracias por haber llegado hasta aquí.

oooOooo

CIVIO

🕵️‍♀️ Yo apoyo el periodismo que exige transparencia. 🔎 Conoce Civio: https://civio.es/ #TejeTuPropioAlgoritmo

IMPRESCINDIBLE – NUEVA CAMPAÑA: civio.es/perdiendo-amigos

oooOooo

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, IRÁN, ORIENTE MEDIO, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA O LO MÁS PARECIDO A ELLA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.