En clave digital

FRANCESCHINI 2

Desde Japón, atravesando mares de nubes, han llegado a mi clave digital dos láminas preciosas para intercambiarlas en su tapa, aunque una de ellas, la que denominan “Latín”, era la más deseada después de haberla contemplado en el cuadro de Vermeer, La lección de música. El texto recoge la quintaesencia del periodo barroco: Musica laetitiae comes, medicina dolorum (La música es compañera en la alegría y medicina en el dolor). En un mundo digitalizado nos sigue asombrando la belleza atómica de estas muestras de arte que se pueden ver y tocar, nunca mejor dicho.

Pero la gran sorpresa ha sido la segunda lámina, Ángel, para cambiar el decorado de este clave todavía no muy bien temperado a pesar de los consejos de Bach. Es un fragmento superior de un cuadro que desconocía, El éxtasis de Santa María Magdalena, del pintor boloñés Marcantonio Franceschini (Bolonia 1648-1729), censurado en esta ocasión, porque solo aparecen los ángeles laicos, tocando instrumentos de época, pero no entendiendo nada de lo que le estaba pasando más abajo a María Magdalena, que todos los pintores han representado siempre como la mala de la historia más grande de Jesús peor contada.

FRANCESCHINI 1

Esta lámina sacra pertenece a la colección del director de orquesta italiano Francesco Molinari Pradelli, ya fallecido, que autorizó su reproducción a Roland, fabricante del clave digital citado para que figurase en esta serie instrumental. Es una pintura en cobre, realizada en torno a 1680 y que acabó siendo un regalo diplomático de la ciudad de Bolonia, al Papa Clemente X, en 1709.

Es maravilloso conocer esta sencilla historia gracias al mundo digital que la rodea. El clave lo es, con registros maravillosos de época que puedo reproducir hasta llegar al fortepiano, pasando por el órgano y los diversos temperamentos de un instrumento de sonido celeste. El cuadro de Vermeer donde aparece el texto en latín citado, porque se puede visitar virtualmente en el Museo donde está colgado. La pintura de Marcantonio Franceschini, que se puede conocer por diversas fuentes de Google y Wikipedia. También, la vida de mecenas de Francesco Molinari Pradelli, porque el cuadro sigue en su ciudad natal, Bolonia, aunque desde hoy lo pueda contemplar todos los días cuando abra el clave y aparezcan allí unos ángeles que seguirán siendo virtuales ante la realidad tan humana de una mujer, María Magdalena, que solo quiso comprender un día ya muy lejano qué le pasaba a un tal Jesús, de carne y hueso, que tan bien se había portado con ella. Para que no lo olvide nunca en el mundo digital, aunque allí no esté.

Sevilla, 3/IV/2016

La enciclopedia mecánica

ENCICLOPEDIA MECANICA

http://www.rtve.es/alacarta/videos/con-ciencia/ciencia-angela-ruiz-robles/2138256/

El lunes pasado, Google dedicó su doodle a la Enciclopedia Mecánica, inventada por una maestra española excelente, Dª Ángela Ruiz Robles, pensando siempre en la forma de hacer más amable el aprendizaje de los niños y niñas de la posguerra, aligerando el peso de sus abultadas mochilas físicas y mentales… Su invento, que ya contemplaba tres idiomas, español, francés e inglés, se patentó en 1949 como “un procedimiento mecánico, eléctrico y a presión de aire para su lectura” dentro de una caja metálica tipo maletín, con carretes intercambiables dibujados y escritos por ella misma, con un peso inferior a 150 gramos y un precio de 75 pesetas de la época.

No consiguió su objetivo de fabricación en serie de su invento, a pesar de recomendaciones y peticiones de ayuda económica de calado como fue incluso la efectuada a Franco.  El invento durmió el sueño de los injustos hasta que hace solo cuatro días lo recuperó Google a nivel mundial como homenaje a una mujer precursora del libro electrónico.

DOODLE ENCICLOPEDIA

Es una historia muy sencilla pero que merece todo mi respeto digital. Excelente trabajo de Dª Angelita, una maestra de las de antes que me ha recordado a Dª Antonia, mi encantadora maestra que también sabía hacernos más amable la vida en Madrid de la posguerra, aliviando el peso de nuestras carteras vitales, cabases físicos y mentales, muy lejos del sueño de esta inventora tan olvidada como siempre en un país que despreciaba y desprecia muchas veces a los que intentaban e intentan  desarrollar talentos especiales, siguiendo desgraciadamente al pie de la letra aquella memorable y controvertida frase «¡Que inventen ellos!», del ínclito y nunca bien ponderado D. Miguel de Unamuno y Jugo.

Sevilla, 1/IV/2016

Política digital / 3. ¿Inversión o gasto?

INVERSION GASTO

Esta es la pregunta del millón de dólares para muchos descreídos digitales, que ya han resuelto determinados responsables TIC, políticos y técnicos, que aun conociendo la realidad digital en España miran para otro lado y con gran desparpajo vergonzante tienen respuesta a la misma: gasto y solo gasto. Pero esto no es así y no es verdad para los que conocemos la realidad del gasto público digital en España desde hace muchos años, porque es un clamor entre los profesionales del sector que en España se gasta mucho en soluciones digitales de software y, sobre todo, hardware, con una proliferación de chiringuitos digitales, porque no se toman medidas contundentes y claras para contenerlo con soluciones tecnológicas de reutilización de software y consolidación de centros de procesos de datos, por ejemplo, que supondrían ahora una inversión inicial pero que contendría el gasto a muy corto plazo.

Para ello es necesario que de una vez por todas se eleven estas decisiones a rango de política digital llevada a cabo por un Gobierno Digital fuerte, bien armado, con altura de miras y dependiente directamente de la presidencia del Gobierno, para abordar con carácter inmediato una revolución digital en este país, con altura de miras y que suponga un beneficio a corto plazo, tanto cualitativo, como cuantitativo, con una estrategia digital declarada con disposiciones de carácter sustantivo que se pueda proyectar luego en las Comunidades Autónomas que respeten en determinados artículos las peculiaridades de cada una, pero nunca permitiendo la falta de equidad en la accesibilidad digital a los recursos públicos.

Esta política digital acabaría con las tómbolas digitales de recursos financieros, subvenciones, Fondos FEDER, financiación de planes y proyectos sin mezcla de beneficio alguno, sin orden ni concierto en muchas ocasiones por controles políticos no inocentes, solo para exquisitos digitales o buscadores digitales de última hora, que no benefician ni buscan el interés general digital que debería perseguir su finalidad pública implícita. También con los miles de chiringuitos digitales montados e instalados, que no implantados, por todo el país, bajo el eslogan de que “a mí que no me llamen”, despreciando casi siempre el buen hacer digital de los otros. Otro gallo cantaría si pudiéramos conocer de una vez por todas los extraordinarios recursos digitales que ya existen tanto en software y hardware pagados con dinero público, de todo el país, y se pudiera disponer de ello a modo de Repositorio Común Digital, por imperativo legal, no por mera discrecionalidad, con plena disponibilidad para las Administraciones Públicas, como está ya legislado de forma tímida todavía y que tan poco caso se le hace.

Tengo la respuesta muy clara a la pregunta formulada: inversión cualitativa y cuantitativa, inversión urgente para controlar urgentemente también el gasto digital actual. Si hubiera política digital administrada por un Gobierno Digital a nivel de Estado, con proyección legal a las Comunidades Autónomas que serían participantes activas en el desarrollo de esta nueva política, podríamos abordar con carácter inmediato una auditoría para conocer, una vez más con urgencia, la situación digital del país, desoladora por supuesto desde la perspectiva de gasto público nacional y territorial, para que se pudieran tomar medidas urgentes de contención del mismo en reutilización del software y consolidación masiva de infraestructuras digitales, por un efecto inversor inmediato que supondría taponar la hemorragia económica de gasto TIC que se está produciendo todos los días. Acciones que llevarían a clausurar de forma inmediata tómbolas y chiringuitos digitales extendidos por todo el país.

La catetez digital, que también existe, nos lleva a situaciones pintorescas de despreciar casi siempre lo que los demás hacen bien y con soluciones digitales a veces de más calidad que las nuestras. Pero nos puede la trinchera de la autonomía mal entendida y lo de los demás, en principio, es para no fiarse mucho. No digamos nada, si el Estado o esa Comunidad la preside otro partido político. Las TIC no son inocentes, pero permiten practicar ética digital de una gran calidad cuando garantizan la equidad en la accesibilidad a servicios públicos digitales a través de algo tan sencillo y al alcance toda la ciudadanía como un teléfono, instrumento revolucionario para obtener bienestar social. Eso sí, a precios razonables.

Sabemos, por desgracia, que todo necio digital, confunde hasta la saciedad, valor y precio. Ese es el auténtico problema de fondo de la pregunta con la que iniciaba este artículo y antes de plantear respuesta alguna.

Sevilla, 31/III/2016

NOTA: la imagen se ha recuperado hoy de: http://www.soyconta.mx/contratar-asesores-gasto-o-inversion/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=contratar-asesores-gasto-o-inversion

Política digital / 2. Vocabulario propio

VOCABULARIO DIGITAL

La política digital goza de buena salud a la hora de darse a conocer porque tiene un vocabulario propio que hay que incorporar a la vida diaria de los ciudadanos y ciudadanas de este país, cuando ante las tecnologías de la información y comunicación (TIC) dejamos de considerarlos como “ignorantes molestos”, según explicaba hace años Hans Magnus Enszerberger en un momento histórico mundial en el que se abordaban análisis de los peligros de las tecnologías de la información y comunicación en la vida ordinaria.

Es conveniente, por tanto, destacar catorce palabras o constructos, digitales por supuesto, que se pueden considerar jerga digital de cuasi obligado conocimiento, con ánimo descriptivo, representativo y no exhaustivo. Es más, me atrevería a decir que estamos obligatoriamente obligados a conocerlas y comprenderlas en su justo significado, máxime cuando se deberían considerar como objetivos y funciones integrados en una futura Ley de Política Digital, en la que se reconocieran derechos y deberes digitales.

No están todas las palabras que son, pero si son todas las que figuran a continuación a modo de declaración de principios digitales a considerar y desarrollar en la vida diaria de la ciudadanía, pero en un contexto de derechos y deberes públicos digitales, porque parto de la base de que las TIC no son inocentes:

  1. Gobierno Digital. Continua optimización en la prestación de servicios públicos, acceso a la información pública y participación ciudadana mediante la transformación interna y externa de las relaciones institucionales, personales y sociales, con base en el uso de las TIC, como actitud política sostenida en el tiempo y en programas políticos llevados a cabo por la Administración Pública Digital.
  2. Estrategia Digital. Proceso organizativo mediante el cual el Gobierno Digital correspondiente, a través de la Política Digital, incorpora a sus funciones directivas y funcionales los sistemas y las tecnologías digitales de la información y comunicación, como escenario y motor de su progreso, y como modelo de integración tecnológica orientada a la ciudadanía.
  3. Planificación Digital. Proceso de ordenación y organización administrativa y técnica para garantizar la implantación en un tiempo delimitado de la estrategia digital dirigida por el Gobierno Digital correspondiente, ajustándose necesariamente a compromisos de Legislatura. Es extraordinariamente opuesta a la planificación clásica porque existen factores que condicionan su implantación de base digital, tales como perentoriedad de plazos por las innovaciones tecnológicas y obsolescencia implícita, inversiones imprescindibles para optimizar las infraestructuras en un análisis exhaustivo del coste total de retorno, valores basados en la nueva ética digital, participantes en nuevos ecosistemas de redes digitales, entornos cambiantes y urgencia en obtener resultados inmediatos. Integra un proceso de importancia vital en términos de transparencia pública, la evaluación de programas y planes de implantación digital que permitan tanto al Gobierno como a la ciudadanía emitir juicios bien informados a lo largo de la implantación de planes y programas (evaluación formativa), como al finalizar los mismos (evaluación sumativa).
  4. Inversión Digital vs. Gasto Digital. Aplicación práctica de inversiones digitales en contraposición al mero gasto digital, que permite el abordaje de financiación pública digital, en un marco constitucional, con objeto de aplicar los grandes principios de equidad y solidaridad en la accesibilidad digital a determinados derechos constitucionales. Se entienden como tales, entre otros, el de protección de la salud y la organización de los servicios correspondientes por parte de los “poderes públicos” que garanticen el citado derecho, con elementos garantistas de financiación asegurada de mínimos en carteras de servicios digitales de salud (historia clínica, receta electrónica, identificación digital) y servicios sociales homogéneos, para evitar los desequilibrios actuales, donde existen respuestas digitales marcadas por el principio de desigualdad desgraciadamente, con evidente peligro de aplicar respuestas solo para poblaciones específicas y en territorios concretos, como puede ocurrir en carteras de servicios y determinados proyectos de telemedicina o de servicios sociales.
  5. Empoderamiento Digital. Capacidad que tienen los Gobiernos y las Administraciones Públicas para transferir conocimiento y poder digital a la ciudadanía, a sus empleados públicos y a las empresas del sector TIC.
  6. Equidad Digital. Implantación tutelada por el Gobierno digital correspondiente, de principios de igualdad en la accesibilidad a productos y servicios digitales, con objeto de superar la brecha digital existente entre las personas que tienen conocimientos digitales y los aplican a su vida diaria y las que son declaradas analfabetas digitales, con independencia de su condición social.
  7. Administración Digital. Utilización de las Tecnologías de la Información y Comunicación como soporte del Gobierno Digital, como componentes del mismo. Es decir, no existe Administración Digital sin Gobierno Digital, no se deben alterar los términos, porque se da el caso de Administraciones que tienen magníficas infraestructuras digitales sin Gobierno Digital alguno o muy desdibujado.
  8. eMovilidad. Imperativo categórico constitucional, recogido en la Constitución Española, en una sección, la primera, de los derechos fundamentales y de las libertades públicas, cuando en su Artículo 19, sobre Libertad de residencia y circulación, se dice taxativamente que “Los españoles tienen derecho a elegir libremente su residencia y a circular por el territorio nacional”. Esta determinación constitucional debe servir a un Gobierno Digital, respetando igualmente los grandes principios declarados en el Artículo 103 de la carta Magna sobre la Administración que tendrá que desarrollarlo, para obrar en consecuencia con este derecho fundamental, respetando los principios de eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y coordinación [digitales], con sometimiento pleno a la ley y al Derecho, sirviendo con objetividad los intereses generales.
  9. Interoperabilidad. Capacidad de los sistemas y tecnologías de la información y las comunicaciones de intercambiar datos y posibilitar la puesta en común de información y conocimiento, según un modelo prescrito, en los ámbitos técnico, semántico y organizativo.
  10. Consolidación. Unificación de infraestructuras digitales territoriales, de carácter público, para garantizar principios de economía de escala, calidad, interoperabilidad, eficacia, eficiencia y ciberseguridad al servicio de la ciudadanía.
  11. Reutilización. Capacidad del Gobierno Digital para utilizar e intercambiar sistemas y tecnologías de la información y comunicación ya existentes, con calidad certificada y que se ponen a disposición del país y de su ciudadanía, a través del Gobierno/Almacén Digital, evitando gasto público digital innecesario, que supondrá obtener economías de escala muy considerables y la interoperabilidad necesaria e imprescindible para compartir productos y servicios digitales ya experimentados satisfactoriamente o a implantar.
  12. Gobierno-Almacén Digital (Govern/Store). Recurso de interés general para la ciudadanía, puesto a su disposición por el Gobierno Digital correspondiente, en el que se alojan recursos digitales públicos declarados previamente, que se pueden obtener/bajar tanto por la propia Administración y sus entidades instrumentales, como organizaciones de interés social y ciudadanía, con categoría de servicio público, con especial prelación en relación con la educación, salud y servicios sociales.
  13. Inteligencia Digital.
    1. Destreza, habilidad y experiencia práctica de las cosas que se manejan y tratan con la ayuda de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación, nacidas de haberse hecho muy capaces de ellas.
    2. Capacidad que tienen las personas de recibir información, elaborarla y producir respuestas eficaces, a través de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación.
    3. Capacidad para resolver problemas o para elaborar productos y servicios que son de gran valor para un determinado contexto comunitario o cultural, a través de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación.
    4. Factor determinante de la habilidad social, del arte social de cada ser humano en su relación consigo mismo y con los demás, a través de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación.
    5. Capacidad y habilidad de las personas para resolver problemas utilizando los sistemas y tecnologías de la información y comunicación cuando están al servicio de la ciudadanía, es decir, cuando han superado la dialéctica del doble uso y de estricta mercancía.
  14. Inteligencia Pública Digital.
    1. La ciudadanía es capaz de adquirir destreza, habilidad y experiencia práctica de las cosas que se manejan y tratan en la relación con la Administración digital, con la ayuda de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación, nacida [la habilidad] de haberse hecho muy capaz de ella [por la voluntad del Gobierno correspondiente], en el marco de lo propugnado por el Artículo 103 de la Constitución al referirse de forma muy breve a la Administración.
    2. El Gobierno digital correspondiente, a través de la Administración Pública, decide y aprueba mediante disposiciones, el desarrollo de la capacidad que tienen las personas de recibir información, elaborarla y producir respuestas eficaces, a través de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación.
    3. El Gobierno digital correspondiente, a través de la Administración Pública, decide y aprueba que la inteligencia pública digital permita a la ciudadanía, a la que sirve, adquirir conocimiento por empoderamiento, como capacidad para resolver problemas o para elaborar productos que son de gran valor para el contexto comunitario o cultural en el que viva, a través de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación.
    4. El Gobierno digital correspondiente, a través de la Administración Pública, debe saber discernir que la inteligencia digital es un factor determinante de la habilidad social, del arte social de cada ser humano en su relación consigo mismo y con los demás, a través de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación.
    5. El Gobierno digital correspondiente, a través de la Administración Pública, debe desarrollar la capacidad y habilidad de las personas para resolver problemas utilizando los sistemas y tecnologías de la información y comunicación cuando están al servicio de la ciudadanía, es decir, cuando ha superado la dialéctica del doble uso, con una vigilancia adecuada por parte de la Administración Pública.
    6. Nos queda la palabra digital, estas palabras en concreto. En definitiva, las palabras no son inocentes, nunca lo han sido. La publicación de un hipotético diccionario de política digital sería una buena ocasión para seguir conociendo nuestra lengua, sus significantes y significados. Uno de los problemas ordinarios que generan muchos desencuentros es cuando se produce la famosa situación de discrepancia entre dos o más personas sobre una determinada cuestión que se intenta explicar con palabras, aunque en el diálogo se suele reconocer al final que en el fondo queríamos decir lo mismo. Pero no es así. En los tiempos que corren, no todos vamos en el mismo barco ni somos iguales y el diccionario sabe distinguir muy bien qué es un transatlántico y qué es una patera, tan frágil ella.

      Sevilla, 30/III/2016

      NOTA: la imagen se ha recuperado hoy de http://www.espacioblanco.es/glosario-digital-de-marketing/

El futuro no se puede comprar

Ayer volví a recordar este gran aserto, por un mensaje explícito de una película muy bella, Brooklyn, que retrata una forma diferente de abordar todos los momentos presentes que conforman cada futuro real, personal e intransferible. Precisamente, el futuro es eso, la concatenación de presentes, de sucesivos carpe diem, sin concesión alguna a la seguridad plena de lo que ocurrirá hoy o mañana en cada momento después.

Se pueden comprar cosas, pero no el futuro, porque no es una mercancía que esté a la venta en el gran mercado del mundo, sino un derecho y un deber. Se puede planificar o soñar, pero garantizar lo que ocurrirá en un futuro próximo o lejano no es posible. Existe siempre un factor sorpresa llamado libertad que puede dar al traste el mejor futuro soñado, sin tener que recurrir a la melancolía de Groucho Marx cuando afirmaba de forma rotunda que el futuro ya no es lo que era.

La vida es una oportunidad para atender el mundo presente a través de la inteligencia, lo más preciado que tiene el ser humano. He estudiado durante muchos años la proximidad real al concepto [la inteligencia] y hoy, más que nunca, comprendo que la mejor definición sería aquella que asume la realidad social de cada uno en cada carpe diem: ser inteligente es ser capaz de resolver problemas en la relación consigo mismo y con los otros. Donde somos, estamos y vivimos. Desde la perspectiva actual no hay nada más ultramoderno e inteligente, en la clave de José Antonio Marina: explicar, embellecer y transformar la realidad a través de la inteligencia creadora. Siempre que nos demos cuenta que también es importante e inteligente frecuentar el futuro, tal y como recomendaba el Dr. Cardoso al Sr. Pereira en “Sostiene Pereira”: “… deje ya de frecuentar el pasado, frecuente el futuro. ¡Qué expresión más hermosa!, dijo Pereira”.

Quizá necesitamos hoy y siempre recordar al Sr. Pereira cuando perdió de vista al Dr. Cardoso al salir de su querido Café Orquídea, en Lisboa, sintiendo la nostalgia de lo vivido por la inseguridad que nos crea salir del confort en determinados momentos presentes, en los de la vida pasada, pero también por lo que nos pueda ocurrir en la futura que a veces soñamos y abrazamos hasta perdernos en ella. Hasta el día en el que nos enfrentamos a nuestro yo hegemónico, poniendo orden en la confederación de almas inquietas, como le decía aquél sorprendente doctor Cardoso en la Clínica Talasoterápica de Parede, un presente real con necesidad de futuro. Porque contrariamente a lo que el evangelista Mateo escribió para la posteridad a lo largo de los siglos, a cada día humano no le suele bastar a veces su propio afán.

Sevilla, 27/III/2016

Hasta Tintín llora en Bélgica

TINTIN

He crecido de la mano de Tintín y me ha acompañado en muchas horas de soledad sonora en Madrid, ciudad en la que crecí y me eduqué para vivir apasionadamente. He visto una viñeta en las redes sociales muy simbólica sobre los atentados de ayer en Bruselas, en la que aparece llorando el héroe de sempiterna juventud, Tintín, junto a su perro fiel, Milou. Sé que el último álbum inconcluso del dibujante belga Hergé sobre su personaje tan querido, Tintín y el Arte-Alfa, “finaliza con una viñeta en la que los malos se llevan a Tintín con una pistola apuntándole su espalda. Podría parecer evidente que Tintín se hubiera salvado, de haberse finalizado la historia. Sin embargo, diversos datos apuntan a que realmente podría no haber sido así: el testimonio de personas cercanas a Hergé, así como el hecho de que Hergé consultara a un amigo acerca de si podía hacer que Tintín muriera en la terraza de su casa. Estos indicios parecen apuntar a un final poco usual” (1).

¿Una premonición? No lo sé, pero Hergé nos deja una pregunta en el aire ante situaciones en las que todo es posible, incluso matar personas, personajes y sueños tan queridos por niños y adultos de un mundo diseñado a veces por el enemigo. Hoy no me quiero bajar de él, porque hay que luchar contra el terrorismo, cada uno desde su posición de coherencia social en la vida, aunque en mi persona de secreto tenga que imitar en este momento a Tintín y llorar, mirando a Bélgica desde la pequeña ventana de la vida en la que a veces vivo sin vivir en mí.

Sevilla, 23/III/2016

(1) https://es.wikipedia.org/wiki/Tint%C3%ADn_y_el_Arte-Alfa

 

Política digital en España

GOBIERNO DIGITAL

Empezar una serie de artículos sobre política digital “es un instante crucial, como cuando se empieza a escribir una novela…Es el instante de la elección: se nos ofrece la oportunidad de decirlo todo, de todos los modos posibles; y tenemos que llegar a decir algo, de una manera especial”.

Adaptado de ITALO CALVINO, El arte de empezar y el arte de acabar

He tomado la decisión de iniciar una serie de artículos sobre un asunto candente en el ámbito público, referido a la política digital en España y en un momento candente de elección de un nuevo Presidente y de un nuevo Gobierno. Soy consciente de las prioridades políticas actuales centradas en la generación de empleo y en el blindaje constitucional de derechos y deberes sociales referidos a educación, salud y atención social, sobre todo de los que menos tienen, del envejecimiento y en la realidad inexorable de la dependencia. Pero la realidad digital está ahí, cada día más presente en nuestras vidas, siendo lo más íntimo de nuestra propia intimidad (según el aserto agustiniano) a través de instrumentos digitales tan útiles e imprescindibles ya como los teléfonos inteligentes, tabletas, portátiles y televisiones interactivas.

Vivimos en un mundo digital, tal y como lo aprendí hace casi veinte años de Nicholas Negroponte, que me abrió una perspectiva diferente de la vida, aunque siempre estuve de acuerdo con él en un aserto irreversible, para poner cada cosa en su sitio y no se nos suban las tecnologías de la información y comunicación a la cabeza: “Los bits no se comen; en este sentido no pueden calmar el hambre. Los ordenadores tampoco son entes morales; no pueden resolver temas complejos como el derecho a la vida o a la muerte. Sin embargo, ser digital nos proporciona motivos para ser optimistas. Como ocurre con las fuerzas de la naturaleza, no podemos negar o interrumpir la era digital”.

Se trata de reconocer que somos ya digitales en un mundo digital por excelencia, que nos puede hacer la vida más amable en todas las perspectivas de la vida desde una perspectiva de nueva revolución digital que supere con creces a la industrial que tanto ha beneficiado ya a la humanidad. Por esta razón, creo que la política digital es un asunto de Estado, no una cuestión baladí protagonizada solo por los amantes de las tecnologías de la información y comunicación. Además, cuando sustenta las políticas sociales por excelencia, se troca en un asunto que nos pertenece a todos, sin excepción. El marco de la política digital no es un asunto tecnológico sino constitucional. Esa es su gran fortaleza en el argumentarlo de elevarla a asunto de Estado, máxime cuando tiene que atender a realidades tan inexorables como la salud y la enfermedad o los servicios sociales.

He escrito en este blog muchas veces sobre política digital. Valga como ejemplo la serie dedicada al Gobierno electrónico, abierto, en Andalucía, en un momento ilusionante para este territorio autonómico. El jueves pasado retomé mi presencia pública presentando este constructo en un Máster en la Escuela Nacional de Sanidad, que me devolvió la ilusión por construir teoría crítica sobre esta realidad que trasciende a la salud en sí misma, pero que la comprende con carácter prioritario porque las tecnologías de la información y comunicación no son inocentes, como no lo son las ideologías políticas subyacentes en su implantación, que no mera instalación tecnológica. Sabia distinción que se constituye en un elemento de gran interés público en la construcción de un nuevo paradigma público de carácter digital que podríamos construir mediante estas plataformas digitales y a la que invito desde hoy a quien desee participar en la generación de teoría crítica digital que se pudiera convertir en un movimiento celular, de tejidos sociales co-creadores mediante foros digitales en principio, con actividades virtuales y presenciales, que acabe en la definición de sistemas y aparatos políticos digitales que permitan la toma de decisiones públicas de gran relevancia social, preservando el interés general como raíz de la que deben nacer todos los actos digitales que nazcan en la sabia política digital del Gobierno digital correspondiente.

Publico a continuación mi intervención en Madrid en la Escuela Nacional de Sanidad,  Política Digital en el Sistema Nacional de Salud. Hacia un nuevo paradigma tecnológico de carácter público y estratégico, el jueves pasado, como homenaje a los alumnos y alumnas que me desafiaban en sus preguntas (¿rompiendo la cuarta pared?) sobre cómo se podría abordar ya una política digital de amplio espectro en el ámbito de la salud, por ejemplo. Es solo una presentación de apoyo, porque lo que sucedió allí no se puede repetir: nadie se baña dos veces en el mismo río. Pero puede ser un buen punto de partida para compartir pre-ocupación [sic] sobre este asunto de Estado y que debería estar presente en las agendas políticas de los que preparan en el Congreso de los Diputados acuerdos de Gobierno y Estado.

¿Qué te/le parece? Lo que puedo asegurar es que deseo decir y construir entre todos algo diferente, de una manera especial, tal y como lo aprendí hace ya muchos años de Ítalo Calvino, a quien tanto debo.

Sevilla, 20/III/2016

 

España no es laica

Acabamos de conocer por los medios de comunicación la sentencia del juicio penal celebrado hace hoy un mes exactamente, contra Rita Maestre y otros, por el denominado “asalto” a la capilla de la Universidad de Somosaguas, en 2011, que ha adquirido un protagonismo especial por la presencia política actual de Rita en el Ayuntamiento de Madrid.

Creo que esta sentencia de culpabilidad, con calificación de delito por ofensas a los sentimientos religiosos, manifiesta que España tiene problemas con el tratamiento de la laicidad de la vida ordinaria, sobre todo si la ofendida es la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, como en este caso. En tal sentido vuelvo a publicar el post que el 19 de febrero pasado dediqué a este asunto, Noches laicas…, en España, aprovechando la inauguración de una exposición temporal, preciosa, en el Museo del Prado, del pintor de la laicidad social, Georges de La Tour.

Se debería analizar en profundidad lo ocurrido y como dije en el artículo citado anteriormente, abordar de una vez por todas, en la reforma constitucional tan deseada, la laicidad total del Estado.

Sevilla, 18/III/2016

Noches laicas…, en España

EL RECIEN NACIDO-LA TOUR

Este óleo de Georges de La Tour, El recién nacido, un pintor desconocido durante siglos para la historia del arte, se podrá contemplar a partir del 23 de febrero en la exposición temporal sobre este autor en el Museo de Prado. Sobrecoge el silencio y austeridad en este cuadro tan realista en los últimos años del pintor: “Sus célebres “noches”, de aparente simplicidad, silenciosas y conmovedoras, dan vida a personajes que surgen con magia en espacios sumidos en el silencio, de colorido casi monocromo y formas geometrizadas. La total inexistencia de halos u otros atributos sacros, así como los tipos populares empleados, justifican la lectura laica que a veces se ha hecho de sus nocturnos en obras como La Adoración de los pastores del Louvre o El recién nacido de Rennes“(1).

Necesitamos lecturas laicas como las de La Tour en el realismo cotidiano de este país, carente de la magia de García Márquez. Ayer asistimos al juicio penal de Rita Maestre, por su “performance” (así lo llamaron sus correligionarios) en la ocupación de la capilla de la Universidad de Somosaguas, en 2011, que considero irreverente y nada oportuna, pero que más allá de las formas, tiene una crítica de fondo que sí se debería tratar con urgencia en este país, tan descreído por horas, por mucho que le cueste reconocerlo a la Iglesia de toda la vida. No es lógico que un Estado laico siga manteniendo a día de hoy espacios católicos, apostólicos y romanos, sólo de una determinada creencia y con exclusividad absoluta, en edificios públicos y no se hagan análisis críticos de esta situación para abordarla legalmente como corresponde.

Soy consciente de la existencia del Concordato y de los Convenios con las Diócesis, pero esta lección realista de la religión según de La Tour es una metáfora que no deberíamos olvidar. Un nuevo Gobierno de cambio y progreso debe analizar lo sucedido e incorporar en el lugar que corresponda de prioridades (hay otras mucho más candentes y urgentes por supuesto) la declaración laica de estas circunstancias tan discriminatorias sobre la presencia de la Iglesia Católica en nuestro país.

Creo sinceramente que era lo que en el fondo quería denunciar Rita Maestre en su representación crítica con sus 21 años y a través de su compromiso activo con el realismo difícil de nuestro país, en un área que muchos entienden como de heridas de sentimientos religiosos, legítimos por supuesto, pero que obvian el análisis objetivo y certero de la necesidad de laicidad total en nuestro Estado. Espero que la nueva Constitución resuelva a favor del Estado su laicidad real y objetiva, dejando que la Iglesia copie a de La Tour la sencillez de sus noches de silencio laicas y no religiosas, con el afán evangélico del cada día, según San Mateo, para que nazca quizá una fe nueva en un mundo cada vez más descreído y con menos luz en su alma de secreto. Por mucho que algunos hayan querido renombrar el cuadro como La Navidad, cuando no era eso lo que se quería representar. Esa es la lección magistral de laicidad por parte de La Tour.

Sevilla, 19/II/2016

(1) https://www.museodelprado.es/actualidad/exposicion/georges-de-la-tour/369d61b8-c430-4c43-9f51-8ed8995aa949

 

 

 

La educación es bella

LA MUJER CONQUISTA AL MUNDO

Nena Sánchez (2010). Educándose, la mujer conquista el mundo – JA COBEÑA

Hoy se ha inaugurado en San Juan de Puerto Rico el VII Congreso Internacional de la Lengua Española. Con este motivo quiero dedicar unas palabras a un lema, educación, que se comprende de la misma forma por parte de más de quinientos millones de personas que hablan nuestra lengua. Nos queda, afortunadamente, la palabra “educación”, un lema que nos une de forma extraordinaria al comprender todos, sin excepción, su significado de “crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes” para ser personas libres y responsables, así como ciudadanos del mundo. Aunque la educación no es una acción inocente porque debido a los contextos sociales en los que se desarrolla, debe ser un derecho fundamental a proteger en cualquier país por la legislación y gobierno correspondiente.

He leído recientemente un “españolario” de autor, en el que 27 lingüistas y escritores de las dos orillas del Atlántico han retratado un idioma que pone distintas músicas a las mismas letras. Cada lema, en argot académico, brilla, fija y da esplendor a las diferentes formas de comprender un todo semántico, pero sin sacarlo de contexto. De todas las palabras “retratadas”, me he detenido en una que marca la pauta de una forma de entender la quintaesencia de la vida. Me refiero a “educación”, que la define Ángel Gabilondo, catedrático de Filosofía en la Universidad Autónoma de Madrid y exministro de Educación de España entre 2009 y 2011, con estas palabras tan bellas:

E: EDUCACIÓN En el aprendizaje de la lengua, cabe enseñar y transmitir el cuidado de la palabra. Educar ya desde el hogar para hablar, leer y escribir bien es decisivo para el adecuado ejercicio de la libertad y la convivencia. Y dominar la lengua materna es condición para el plurilingüismo. En la literatura, las artes, la cultura y la ciencia late y vive una forma de comprenderla, un legado que hemos de recrear. Singularmente, con la lectura, la escritura, el libro, las nuevas tecnologías y la conversación se propicia el amor y el conocimiento de la lengua española. Y nada sustituye al profesorado, al aula y a la biblioteca.

La educación se expresa siempre en un texto y un contexto. Creo que, desde una postura razonable, del día a día, todas y todos coincidimos en que este país ha avanzado mucho en todos los frentes y que los últimos cuarenta años vienen a dar la razón a aquellas personas que hicieron lo posible para que pudiéramos vivir para convivir, juntos, después de la muerte de Franco y que se enterrara su régimen. Contra facta non valent argumenta, en latín castizo (contra hechos, no valen argumentos). Pero lo que también constatamos a diario es que existe una crisis galopante de valores básicos, de educación para vivir y con-vivir con los demás, que se traduce en actitudes cotidianas de mala o pésima educación –así, a palo seco-, de cada mañana, en cada trabajo, en las vivencias familiares, en las diversiones individuales y colectivas, siendo fiel exponente de ello la televisión feroz que se come la educación de las niñas y niños, de las adolescentes y jóvenes en general (por cierto cada vez está más alto el valor de joven: 30 años?…), de adultos, de personas mayores, como si fuera turrón. La mala educación, un secreto a voces que muchas personas ocultan, probablemente porque viven inmersos en ella.

La pregunta es obvia: ¿por qué? ¿No hemos avanzado tanto en casi cuarenta años, en democracia, en libertades? ¿Por qué, ahora, lo que recogemos es desaires, malas contestaciones, agresividad a flor de piel (si no, que nos lo cuenten las estadísticas de peleas resultantes del tráfico diario), en casa, en el trabajo, con las amigas y amigos, en la cola del cine, en la gasolinera, en la panadería, en el hipermercado? ¿Cómo es que hemos votado a partidos que desafían muchas veces la justicia y el derecho, con vocabulario insultante hacia el Estado de derecho, revalidando mayorías aparentemente imposibles desde una ética sensata, nada más? Y no pararíamos en el rosario de preguntas sobre el desconcierto al que estamos asistiendo por la mala educación como personas en el mundo, ciudadanas y ciudadanos, como peatones, como compradores de servicios sin IVA, por definición, como parejas que necesitan espacios de libertad personal y no se consienten (llevándose casi siempre la peor parte la mujer), como compañeras y compañeros de viaje con emigrantes que nos sirven, normalmente, que cuidan sistemáticamente de nuestros padres mayores porque ya no es trabajo digno para los nativos del lugar, que lavan nuestros coches del primer mundo, que cocinan hasta horas inadmisibles nuestras cenas de amistad y, por último, como votantes que nos permitimos -con más frecuencia de lo habitual- exigir diariamente lo que luego no consolidamos con el acto más democrático, por excelencia: el voto. Como ciudadanía que se traduce en posturas tan extendidas por desgracia en el sentido de que “si no gano”, justifico la derrota solo con la teoría de la conspiración o volcando la tinta del calamar diciendo aquello de que “todos los políticos son corruptos, sin excepción alguna”.

Mala educación por tener mal perder en todas las manifestaciones posibles que nos ofrece la vida diaria. Mala educación al no comprender la diversidad plena para ser y estar en el mundo, para aquellas personas que su carné genético, que su cerebro, las preparó para ser de otra manera, pero con los mismos derechos humanos, no los de la letra del libro de la declaración universal, sino la que hace posible vivir y convivir sin hacernos daño.

Porque, sinceramente, la educación es bella, pero hay que cuidarla todos los días en el diccionario ético de la vida, tal y como lo explicaba Gabilondo: “Educar ya desde el hogar para hablar, leer y escribir bien es decisivo para el adecuado ejercicio de la libertad y la convivencia”. Impecable.

Sevilla, 15/III/2016

Si Beethoven levantara la cabeza

El 4 de noviembre de 2015 tuvo lugar en Hamburgo una experiencia extraordinaria en torno a un nuevo concepto, spaxel (palabra formada por space -espacio- y pixel), a modo de 3D, acuñado por Horst Hörtner, director senior del Ars Electronic Future Lab, aplicado a distintos campos como la arquitectura, el diseño, exhibiciones interactivas o la realidad virtual: “¿Quién dice que no será posible en unos pocos años construir spaxels del tamaño de los píxeles que hoy vemos en los monitores de nuestros ordenadores? Y, si asumimos que será así, ¿quién preferiría sentarse frente a una pantalla plana si puede salir y ver imágenes tridimensionales e interactuar con ellas”.

La experiencia consistió en que al mismo tiempo que se tocaba la 5ª Sinfonía de Beethoven, cien drones lanzaban luces radiantes mediante leds instalados en ellos, dibujando en el cielo de Hamburgo imágenes que daban corporeidad a las notas sinfónicas mediante una coreografía digital jamás soñada.

Es inteligencia digital en estado puro, entendida como la habilidad artística para expresar sentimientos y emociones mediante las tecnologías de la información y comunicación más avanzadas. Comprenderíamos la gran meta de Hörtner con estas experiencias: “conseguir que el arte nos ayude a entender la ciencia y la tecnología que nos rodea” (1).

CARRIL BICI FLUORESCENTE

El primer carril bici fluorescente del mundo, en Nuenen. El cielo estrellado de Van Gogh sobre el asfalto.

Esta experiencia me ha recordado la unión de tecnología y arte sobre la que escribí en un post dedicado a Van Gogh el año pasado, cuando comentaba un cuadro pintado por él al que tengo un gran aprecio, La cosecha, sobre el que el gran maestro opinaba que «En la llanura de la Crau, en Arlés, donde está situada su pintura, “no hay nada más que… infinitud y… eternidad”.

He comprendido bien el mensaje del pintor y su rareza en un mundo diseñado a veces por el enemigo, así como el de Beethoven y Hörtner. Mundo infinito y eterno, para hacerlo más habitable y humano a través del arte. Es lo que en el fondo y forma quise pintar siempre o quiero tocar ahora en el piano, incluso con palabras, recorriendo virtualmente un carril-bici en su pueblo adoptivo, en un homenaje diario de sus paisanos que simboliza el cielo estrellado al que Van Gogh tanto quiso. O quedarnos asombrados ante el cielo iluminado por cien drones sobre el que Beethoven nos diría, al igual que en el cuento de Monterroso, que al despertar en el siglo XXI su sinfonía todavía estaba allí.

Sevilla, 11/III/2016

(1) http://one.elpais.com/una-espectacular-coreografia-de-100-drones-ilumina-el-cielo-con-musica-de-beethoven/