Modos de ver lo que está pasando y estamos viendo

John Berger, 1925-2017 – Portada del libro, Modos de ver, edición española en Gustavo Gili

Sevilla, 28/VII/2024

Me lo ha recordado hoy una excelente escritora, Irene Vallejo, que la he incorporado a las grandes maestras de mi vida, de las que tanto aprendí y aprendo: es necesario -yo diría que urgente- reflexionar sobre los modos de ver lo que está pasando y estamos viendo. En la tribuna publicada hoy en el diario El País, Quizás, quizás, quizás, cita a sus queridos clásicos populares, Pirrón, Platón y Sócrates, también a Mafalda, para recordarnos que no hay nada más importante en la vida que reconocer el gran beneficio de la duda, sobre todo en nuestro aquí y ahora, en días en que apenas sobrevivimos a una Gran Mentira, en sesión continua, propiciada por grandes y potentes máquinas de fango, con sus maquinistas dentro, personajes mediocres y no inocentes, por cierto.

Junto a sus queridos clásicos, cita a un ”moderno”, de cuyo nombre quiero acordarme especialmente hoy, John Berger, que saltó a la fama mundial en los primeros años de la televisión, a través de un programa de la BBC, Modos de ver, que no daba nada por resuelto en el modo de proceder los artistas de la pintura, bien sintetizado en su sinopsis oficial: «El programa televisivo Ways of seeing, dirigido en 1972 por un jovencísimo John Berger, se propuso analizar cómo nuestros modos de ver afectan a la forma de interpretar. La serie recibió diversos premios, revolucionó la teoría del arte y fue adaptada al presente libro, convirtiéndose desde entonces en un título indispensable de la teoría del arte y de la comunicación visual. En estas páginas, Berger analiza cuatro aspectos de la interpretación de la pintura al óleo: su origen relacionado con el sentido de la propiedad, el uso continuado de la mujer como objeto pictórico, la relación entre la herencia visual de la pintura y la publicidad y, finalmente, la transformación del significado de la obra original en el marco de sus múltiples reproducciones. En esta nueva edición, minuciosamente revisada, se ha recuperado el diseño original de Richard Hollis». Así ,lo explica también Irene Vallejo en su artículo: «Aconsejó al público de la BBC buscar en los museos, más allá del aura de misterio y religiosidad que impregna las obras expuestas, el discurso agazapado del poder. Advirtió que todas las imágenes incorporan los sesgos, prejuicios y manipulaciones de su tiempo y, por eso, la mirada nunca debería renunciar a su potencia crítica. Y para dar fe de ello, lo dejó claro en sus palabras de despedida al finalizar la emisión de su exitoso programa: “Espero que tomen en cuenta lo que les he dicho. Pero sean escépticos con ello”. En una palabra: duden.

Julio Numhauser, junto a su hijo Maciel – Todo cambia (vídeo oficial, 2016)

Personalmente amo el cambio ante muchas dudas existenciales, porque detesto el conformismo, inmovilismo y la mediocridad galopante de la sociedad que no duda ante nada, salvando los principios éticos que, en mi caso, los mantengo aunque no gusten a los demás, porque no tengo otros y son el suelo firme de mi vida, la solería que he ido poniendo poco a poco en mi persona de secreto para justificar mis actos, no por el ajustamiento mediocre que nos rodea por tierra, mar y aire, según aprendí hace ya muchos años de mi querido profesor José Luis López Aranguren. Permanecer en el Club del Cambio, gran maestro de la vida, sé que me va a ayudar ante esas dudas diarias, porque sé también que Cambia lo superficial /Cambia también lo profundo / Cambia el modo de pensar / Cambia todo en este mundo. Por tanto, Cambia el rumbo el caminante / Aunque esto le cause daño / Y así como todo cambia / Que yo cambie no es extraño. En esta ocasión, esa actitud la aprendí de la letra de la canción de Julio Numhauser, Todo cambia, uno de los fundadores de Quilapayún, junto a Mercedes Sosa, la voz como cantora que era, que llevaba la duda existencial dentro, que -salvando lo que haya que salvar- poco tenían que envidiar a Pirrón o Sócrates, cerca siempre de John Berger, porque tenían algo en común: su modo de ver lo que pasa en la vida y vemos a diario, que nunca fue ni será inocente. Quizás, quizás, quizás, que yo dude ya de casi todo a esta altura de mi matusalénica edad, les aseguro que no es extraño.

NOTA: la imagen de John Berger se ha recuperado hoy de https://www.theartsdesk.com/visual-arts/john-berger-art-and-property-now-somerset-house

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

En las Olimpiadas de París 2024, añoro el pentatlón de las musas

 ¡Oh Deporte, tú eres la Paz! Estableces relaciones amistosas entre los pueblos, acercándolos en el culto de la fuerza controlada, organizada y dueña de sí misma. A través de ti, la juventud del mundo aprende a respetarse y, de este modo, la diversidad de las virtudes nacionales se convierte en fuente de una emulación generosa y pacífica.

Pierre de Coubertin (bajo el seudónimo de Georges Hohrod y Martin Eschbach), Oda al deporte, IX, en el Pentatlón de las Musas de Estocolmo, 1912, galardonada con la medalla de oro.

Lema: «Ouvrons Grand les Jeux»
(«Abramos a lo grande los Juegos»)

Sevilla, 26/VII/2024

No es la primera vez que recuerdo a Píndaro de Tebas, el precursor de narrar bellas historias sobre lo que ocurría en cuatro localizaciones de los Juegos Olímpicos, en los siglos V y IV a. C., Olimpo (olímpicas), Nemea, Delfos (la pitia délfica) y Corinto (Ístmicas), con expresiones que no olvido ensalzando a la figura olímpica y también terrenal del ser humano: ¡Seres de un día! ¿Qué es cada uno? ¿Qué no es? Sueño de una sombra, eso es el hombre (Pítica VIII, 95). Es lo que podemos añorar hoy cuando se inauguran los Juegos Olímpicos de París 2024, en los que al igual que hizo Píndaro en su tiempo y momento, conoceremos a los grandes triunfadores que obtendrán medallas de oro, plata y bronce, convirtiéndose en seres especiales de un día.

En este sentido, sé que dentro de la persona de secreto de los y las atletas actuales, que participan en estos Juegos Olímpicos, habita el alma de personas muy dignas, aunque la verdad sea que no siempre somos los más rápidos, los más altos, ni los más fuertes en la Olimpiada de la Vida. Incluso ellos o yo mismo, porque tengo que reconocer que como millones de personas que poblamos este planeta Tierra, no soy Citius (el más rápido), Altius (el más alto), Fortius (el más fuerte), aunque sí emocionente [sic], es decir, podemos vivir unidos por las emociones en esa Olimpiada real de la Vida, sin ser los más altos, rápidos o más fuertes, sólo porque nuestro cerebro trae de fábrica ese recurso humano, fantástico, llamado hipocampo, la cuna cerebral de las emociones, sin necesidad de tener que comprarlo en el gran Mercado del Mundo, es decir, no es mercancía. Además, porque somos inteligentes, aunque muchos sepamos que cada día tenemos que salir a cabalgar en un curioso equino cerebral, el hipocampo (caballo encorvadocaballito del mar), que juega un papel tan importante en la carrera de la vida humana, para susurrar a este pequeño corcel, en sus oídos, que hay que identificar bien el largo camino hacia Ítaca de la memoria emocional. Cabalgando despacio, porque sabemos que es posible conocerlo bien y saber qué papel tan trascendental juega en la vida de cada una, de cada uno, en la Olimpiada Diaria de la Vida.

La Olimpiada de París inicia hoy su recorrido deportivo, con una situación que clama a los cuatro vientos la urgencia del cambio en el espíritu meramente competitivo de la misma, atendiendo lo ocurrido a grandes atletas y deportistas de élite en general por la ansiedad que viven en sus carreras deportivas, donde la competición y el triunfo final es lo más importante, no tanto participar, que queda sólo como reclamo olímpico trasnochado, desde aquella famosa frase que pronunció monseñor Ethelbert Talbot, arzobispo de Pensilvania, en la catedral de Saint Paul, en el oficio de la víspera de la jornada inaugural de los Juegos de 1908, celebrados en Londres, atribuida erróneamente a Pierre de CoubertinLo más importante en los Juegos Olímpicos no es ganar, sino participar, así como en la vida lo más importante no es el triunfo, sino la lucha. Lo más importante no es la conquista, sino el combate. Lo digo porque en la intrahistoria de los Juegos Olímpicos, que se celebran por la magna decisión y empeño del barón de Coubertin, desde 1896 (Atenas), hay que reconocer una realidad del olimpismo mundial porque en los Juegos de Estocolmo, en 1912 y en su quinta edición, es la primera vez que se recupera algo esencial en las Olimpiadas desde su nacimiento en el siglo VII antes de Cristo: la relación íntima entre el arte y el deporte. Ya lo había manifestado el barón de Coubertin en un artículo publicado en Le Figaro el 4 de agosto de 1904, titulado “L’Olympiade romaine”: “Ha llegado la hora de iniciar una nueva etapa y restaurar la Olimpíada en su belleza primera. En la época de esplendor de Olimpia –e incluso después, cuando Nerón, vencedor de Grecia, ambicionaba recoger en las riberas del Alfeo unos laureles siempre envidiados- las letras y las artes, armoniosamente combinadas con el deporte, garantizaban la grandeza de los Juegos Olímpicos. En el futuro debe ocurrir lo mismo” (1).

En esa ocasión, Olimpiada de 1912, volvieron a ser convocados artistas en general, al igual que en aquellas Olimpiadas griegas, donde escritores, poetas, filósofos, escultores, historiadores y otros líderes en diferentes ramas del saber, se encontraron de nuevo en una competición artística denominada Pentatlón de las Musas, que contemplaba cinco manifestaciones artísticas relacionadas con la arquitectura, música, literatura, pintura y escultura, con el requisito esencial de que las obras tenían que estar basadas en el deporte, sabiendo que en las Olimpiadas originales también se contemplaba el Pentatlón deportivo: lucha, carreras, lanzamiento de jabalina, lanzamiento de disco y salto de longitud. Coubertin, bajo el seudónimo de Georges Hohrod y Martin Eschbach, participó también con una Oda al deporte en el Pentatlón de las Musas de Estocolmo, en 1912, que fue galardonada con la medalla de oro, en la que ensalzaba el deporte como placer de dioses, esencia de la vida, porque representa la belleza, la justicia, la audacia, el honor, la alegría, la fecundidad, el progreso y la paz: ¡Oh Deporte, tú eres la Paz! Estableces relaciones amistosas entre los pueblos, acercándolos en el culto de la fuerza controlada, organizada y dueña de sí misma. A través de ti, la juventud del mundo aprende a respetarse y, de este modo, la diversidad de las virtudes nacionales se convierte en fuente de una emulación generosa y pacífica.

Recuerdo ahora también que en la Olimpiada de Londres, en 1948, se entregó la última medalla de oro a la poetisa finlandesa Aale Maria Tynni, por versos como: «Laurel de Grecia de noble origen el más celebrado de los árboles, mirando a tu noble corona, deslumbrada debe estar la mente». Fue la última vez que se celebraron este tipo de encuentros, con un manifiesto deterioro por la Olimpiada celebrada en Berlín, en 1936, por las maniobras del fascismo alemán al mando de Goebbels, donde se escoraron todas las medallas a favor de poetas alemanes e italianos por razones obvias. El espíritu de este Pentatlón, auspiciado por el barón de Coubertin, en su primera celebración en la Olimpiada de Estocolmo de 1912, se perdió íntegramente, desapareciendo definitivamente en la Olimpiada de Helsinki de 1952.

Sería maravilloso que el Comité Olímpico Internacional recuperara este pentatlón de las musas y, también, una nueva visión de la ética del deporte en general, debiéndose operar un giro copernicano en su ordenación y organización a través del Comité Olímpico Internacional (COI). Creo que es urgente su recuperación y contar con muchas más manifestaciones artísticas. Es probable que en esa relación del deporte con el arte o del arte con el deporte, tanto monta monta tanto, se pudiera recuperar la belleza de la vida ensalzada por Coubertin en su Oda, que ahora se podría completar con una nueva Oda al Deporte y al Arte. No faltarían candidatos. Otro gallo cantaría si un día decidiéramos buscar las musas de nuestra vida, sin distinción de género buscador y sin necesidad de Olimpiadas específicas, como si lo pudiéramos considerar como una rutina diaria, participando todos los días de nuestro quehacer cotidiano, sin competitividad alguna. Nos daríamos cuenta de que sólo consiste en estar atentos a lo que nos transmite la vida a través de pequeñas cosas, sobre todo de palabras que suenan como la música, el auténtico secreto de las musas que desean transmitir en todo momento.

Las nueve Musas que nos ha legado la historia de la humanidad, representan disciplinas artísticas de un valor incalculable, sin olvidar la perspectiva de género a lo largo de los siglos, porque fueron el mejor incentivo para interpretar la belleza de vivir despiertos: Calíope, la elocuencia, belleza y poesía épica o heroica; Clío, la historia; Erató, la elocuencia, belleza y poesía épica o heroica; Euterpe, la música; Melpómene: la tragedia; Polimnia, los cantos sagrados y la poesía sacra; Talía, la comedia; Terpsícore, la danza y la poesía coral y Urania, la astronomía, poesía didáctica y las ciencias exactas. ¿No sería fantástico recuperar, para empezar, estas musas en una Olimpiada de la Cultura y el Deporte? Para empezar a recorrer este camino es recomendable leer el único libro que hasta ahora, salvo error por mi parte, se ha dedicado a esta interesante historia del arte en el Olimpismo mundial, The Forgotten Olympic Art Competitions: The Story of the Olympic Art Competitions of the 20th Century, escrito por Richard Stanton: “Todas las personas con las que he hablado acerca de esto han quedado sorprendidas” dice Richard Stanton, autor de The Forgotten Olympic Art Competitions (Las olvidadas competiciones Olímpicas de arte) “Me enteré de éstas mientras leía un libro de historia, en él me encontré con un pequeño comentario acerca de las competiciones olímpicas de arte, sólo alcancé a pensar —¿Qué competiciones?—”. Impulsado por su curiosidad, escribió el primer y único libro publicado sobre el tema…” (2).

Llevamos siglos con una invocación muy bien relatada por John Milton, en El paraíso perdido, cuando pide a las musas algo muy sutil: “Canta, celeste Musa, la primera desobediencia del hombre. Y el fruto de aquel árbol prohibido cuyo funesto manjar trajo la muerte al mundo y todos nuestros males con la pérdida del Edén, hasta que un Hombre, más grande, reconquistó para nosotros la mansión bienaventurada”. Como si no existieran otras Musas que nos indicaran una y mil veces el camino de la belleza y del amor sin tener que recurrir al pecado, al fracaso humano, a perder muchas veces en las diversas carreras de la vida sin alcanzar los sueños soñados. Lo explicó de forma espléndida Píndaro de Tebas hace ya veinticinco siglos, hablando de las Olimpiadas en Delfos: ¡Seres de un día! ¿Qué es cada uno? ¿Qué no es? Sueño de una sombra, eso es el hombre (Pítica VIII, 95).

(1) Redalyc.COUBERTIN Y LOS CONCURSOS ARTÍSTICOS EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS MODERNOS

(2) Cuando las olimpiadas daban medallas al arte (horyou.com)

NOTA: la fotocomposición de cabecera representa (izquierda) el cartel original de la Olimpiada de Estocolmo, celebrada en 1912, donde tuvo lugar por primera vez el Pentatlón de las Musas. A la derecha (arriba), figura un cuadro del pintor francés Michel Dorigny, Apolo y las Musas (El Parnaso), pintado en 1640 (ca.) y que figura en la actualidad en los fondos del Szépmûvészeti Múzeum, en Budapest (Hungría). Abajo, a la derecha, figura la escultura El trotón americano, “un caballo de 20 pulgadas de altura, tirando de un pequeño carro”, que fue premiada por primera vez con medalla de oro, en el Pentatlón citado, realizada por el tirador, escritor, escultor y pintor estadounidense Winans Walter para esa ocasión. Se da la feliz coincidencia de que también había conseguido ya su primera medalla de oro en la Olimpiada de Londres, de 1908, en la modalidad de tiro de precisión.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Yo, un menor no acompañado, soy tu vecino. ¿Y tú me llamas extranjero?

Sevilla, 25/VII/2024

Tu dios es judío, tu música es negra, tu coche es japonés, tu pizza es italiana, tu gas es argelino, tu café es brasileño, tu democracia es griega, tus números son árabes, tus letras son latinas.

Yo soy tu vecino. ¿Y tú me llamas extranjero?

Eduardo Galeano, Extranjero, en El cazador de historias

Hace ya unos años que tomé nota de esta frase de Galeano, en una presentación de su obra Los hijos de los días y no la he olvidado. Buscando historias propias y asociadas junto a él, en mi calidad de averiguador de la vida, tal y como lo pensaban los mayas, he encontrado una de título muy breve, Extranjero (1), que me suena muy próxima en estos días en los que hemos asistido en el Congreso de los Diputados a un espectáculo de falta absoluta de solidaridad con los menores migrantes en nuestro país, al no aprobarse el pasado martes la modificación de la Ley de Extranjería que permitiría la obligatoriedad de asumir cada Comunidad Autónoma un cupo detallado en la citada modificación legal, como muestra de solidaridad y corresponsabilidad ante la migración de menores, que desborda en la actualidad a Canarias.

Galeano cuenta en Extranjero una experiencia personal, probablemente durante su estancia en Barcelona como consecuencia de su exilio, que ahora no olvido:

“En un periódico del barrio de Raval, en Barcelona, una mano anónima escribió:

Tu dios es judío, tu música es negra, tu coche es japonés, tu pizza es italiana, tu gas es argelino, tu café es brasileño, tu democracia es griega, tus números son árabes, tus letras son latinas.

Yo soy tu vecino. ¿Y tú me llamas extranjero?”

Creo que sobran palabras para demostrar que una cosa es ser extranjero y otra muy diferente sentirlo como algo propio en esta aldea global en la que hemos convertido el mundo al revés. Por si nos quedaba alguna duda, todavía es más lacerante opinar sobre los extranjeros, entre los que se encuentran los menores migrantes citados anteriormente, como diablos responsables de los males de este mundo o de este país, como si se tratara del Infierno de Dante. Es Galeano el que reflexiona de nuevo sobre esta realidad en El diablo es extranjero (2), en una historia con nombre propio que no admite paliativos:

El culpómetro indica que el inmigrante viene a robarnos el empleo. Y el peligrosímetro lo señala con luz roja. Si el intruso, el venido de afuera, es joven y pobre y no es blanco, está condenado a primera vista por indigencia o inclinación al caos o portación de piel. Pero si no es joven ni pobre, ni oscuro, de todos modos merece la malvenida porque ha venido a trabajar el doble a cambio de la mitad.

El pánico a la pérdida del empleo es uno de los miedos más poderosos en estos tiempos del mundo gobernado por el miedo.

Y la verdad es que el inmigrante está siempre situado a primera mano, ahí no más, a la vista, a la hora de encontrar culpables del desempleo, de la inseguridad y de otras muchas temibles desgracias.

Antes Europa derramaba sobre el mundo, sobre el mundo entero: soldados, presos, campesinos muertos de hambre… que eran protagonistas de las aventuras coloniales y han pasado a la historia como mensajeros de Dios. Era la civilización lanzada al rescate de la barbarie.

Ahora el viaje ocurre al revés. Eso quiere ser la invasión de los invadidos. Los que llegan o intentan llegar desde el sur al norte son protagonistas de las desventuras coloniales que pasan a la historia como mensajeros del Diablo. Es la barbarie lanzada al asalto de la civilización.

Creo que debe llegar el día en el que hablemos con estos menores migrantes “de extranjeros a extranjeros”, porque de eso sabemos mucho a través de la Historia, que -por cierto- se nos olvida en este país muy pronto. Como decía Galeano, los humanitos somos contradicciones que caminan, extranjeros de cuerpo y alma, en cualquier lugar o en alguna parte de la gran Aldea Global en la que se ha convertido el mundo al revés en el que vivimos, también nuestro país. Lo que puedo asegurar ante lo sucedido en el Congreso, es que detesto el culpómetro y el peligrosímetro hacia los menores no acompañados y migrantes en general, extranjeros en definitiva, porque reconozco que también lo soy en este mundo al revés, en este país, diseñado a veces por el enemigo.

NOTA: La imagen se ha recuperado hoy de https://www.savethechildren.es/actualidad/menas-es-un-estigma-son-ninos-y-ninas-solos

(1) Galeano, Eduardo. El cazador de historias, 2016, Madrid: Siglo XXI España, p. 69..

(2) Galeano, Eduardo. Espejos. Una historia casi universal, 2008. Madrid: Siglo XXI España.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

¿Hemos cuidado bien el voto de hace un año, en el día de las elecciones generales?

El día de ayer no es sino sueño y el de mañana es sólo una visión. Pero un hoy bien empleado hace de cada ayer un sueño de felicidad y de cada mañana una visión de esperanza. ¡Cuida bien, pues, este día!

Juan Ramón Jiménez,
Diario de un poeta recién casado, 1916-1917

Sevilla, 23/VII/2024

Hoy cumple un año la legislatura actual, plagada de sobresaltos y situaciones políticas nada edificantes, propiciadas por un hecho irrefutable: la derecha, en todas sus versiones, incluyendo la ultraderecha ultramontana y su más allá, no aceptó los resultados de las urnas, porque lo que pensaron que iba a ser un paseo triunfal para entrar en La Moncloa, se perdió para ellos hasta hoy, un año después, más cada día después que la democracia agregue hasta el final de la legislatura, gracias a la realidad objetiva de los votos de la izquierda y nacionalismos históricos de este país, convirtiendo aquellos resultados en la crónica de una coalición progresista anunciada para llevar adelante el Gobierno progresista, legítimo, de este país.

He vuelto a leer el artículo que publiqué ese Día Grande de la Democracia, ¡Cuidemos bien el voto, en este día tan esencial para la democracia!, hace exactamente un año, y respetando lo allí expuesto, incluso con palabras idénticas, lo he contextualizado en la realidad actual, tarea nada fácil porque estoy muy preocupado con el telón de fondo de la política en este país al revés, en pleno ocaso de la democracia. Cambiando los tiempos de los verbos utilizados hace un año, surgen muchas preguntas sin respuesta en la misión diaria de cuidar del voto, aunque lo importante es no olvidar aquellas palabras que aprendí de Julio Numhauser, en su preciosa canción, “Cambia, todo cambia”: Pero no cambia mi amor / Por mas lejos que me encuentre / Ni el recuerdo ni el dolor / De mi pueblo y de mi gente

Pasen y lean…

Hoy, un año después de la celebración de las elecciones generales, un día clave para la democracia en nuestro país, en el que gracias a él se eligieron los miembros del Congreso de los Diputados y del Senado, he recordado de nuevo unas palabras preciosas de Juan Ramón Jiménez, poeta al que tanto admiro, a modo de introducción a su querido diario como poeta recién casado (1), recogidas del sánscrito -¡ay, la influencia de Zenobia!-, porque resumen perfectamente el cuidado extremo que debemos observar con nuestras responsabilidades individuales y colectivas en cada día después de este día grande para la democracia:

¡Cuida bien de este día! Este día es la vida, la esencia misma de la vida. En su leve transcurso se encierran todas las realidades y todas las variedades de tu existencia: el goce de crecer, la gloria de la acción y el esplendor de la hermosura.

El día de ayer no es sino sueño y el de mañana es sólo una visión. Pero un hoy bien empleado hace de cada ayer un sueño de felicidad y de cada mañana una visión de esperanza. ¡Cuida bien, pues, este día!

Es difícil encontrar un prontuario de cómo actuar de forma responsable en tiempos difíciles para la política digna, pero estas palabras de Juan Ramón Jiménez descubren todos los ámbitos de la vida de cada persona que ahora, más que nunca, debemos tener en cuenta mediante actos responsables, personales e intransferibles. Cuidamos aquél día, el de hace un año, en el que se votó un proyecto de país, que encerraba también todas las realidades y todas las variedades de la existencia, proyectadas en tres situaciones que ese día nos llenaron de esperanza al conocer los resultados de las votaciones, en momentos que personas progresistas y del amplio espectro de las izquierdas y nacionalismos democráticos, necesitábamos reforzar ilusiones y oportunidades para seguir adelante, políticamente hablando: crecer, caminando siempre hacia adelante, actuar de forma saludable de tal forma que ennoblezca cada acto humano y descubrir la belleza de la hermosura de todo aquello que se hace bien respondiendo a la ética personal y colectiva, atendiendo al suelo firme (la solería de nuestra vida) que justifica todos los actos humanos, algo sobre lo que escribo con frecuencia en este cuaderno digital.

Este principio de realidad freudiano, nos permite, un año después, reflexionar sobre lo que ha ocurrido hasta ahora en la política general en este país, para mí unos hechos muy preocupantes para la consolidación del Estado de Bienestar en este año de legislatura, con voladuras controladas de las bases democráticas que lo sustentan, lo que nos lleva a reflexionar que con lo que está pasando y estamos viendo, no se sabe cómo será el mañana. Juan Ramón Jiménez abordó esta dialéctica con una recomendación muy sabia: si hoy, 24 de julio de 2024, hacemos bien las cosas, cuidando nuestro voto progresista de forma responsable, puede convertirse el tiempo transcurrido hasta ayer en un sueño y cada mañana en una visión de esperanza. Esa es la razón y no otra, de seguir cuidando bien el voto de hace un año, de aquél día que, un año después, sigue siendo mío, que es también tuyo, de los demás, de todos, porque encierra todas las realidades y todas las variedades de nuestra existencia: el goce de crecer, la gloria de la acción y el esplendor de la hermosura de la vida digna, viviendo la libertad que nos entregó el resultado final de las elecciones generales, en un camino vivo para seguir defendiendo hoy la democracia en nuestro país: Pero un hoy bien empleado hace de cada ayer un sueño de felicidad y de cada mañana una visión de esperanza. ¡Cuida bien, pues, este día, 23 de julio de 2024.

(1) Jiménez, Juan Ramón, Diario de un poeta recién casado (1916-1917), Madrid: Visor Libros, 2011.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

El maestro que prometió el mar, antes del 18 de julio de 1936

El mar será muy grande, muy ancho y muy hondo: ¡la gente va allí a bañarse! Yo no he visto nunca el mar. El maestro nos dice que iremos a bañarnos. Yo digo que no voy a ir porque tengo miedo de que me voy a ahogar.

Lucía Carranza, enero de 1936

Sevilla, 18 de julio de 2024, en el 88 aniversario del comienzo de la guerra civil

El texto que figura en la cabecera de este artículo lo escribió Lucía Carranza, una alumna de la Escuela Nacional Mixta de Bañuelos de Bureba (Burgos), en el cuaderno El MarVisión de unos niños que no lo han visto nunca, editado artesanalmente en enero de 1936. Si hoy lo rescato es para simbolizar, con las palabras que aún nos quedan, un pequeño homenaje a las personas que sufrieron en nuestro país el escarnio de la guerra civil durante casi tres años y, posteriormente, durante casi cuarenta años de dictadura franquista, víctimas del mal llamado “glorioso alzamiento nacional”, que comenzó el 18 de julio de 1936 y que tristemente recordamos hoy, con un profundo respeto a la memoria histórica y democrática de este país.

Con este motivo, vuelvo a publicar hoy el artículo que figura en este cuaderno digital desde el 8 de noviembre de 2023, con un título, En memoria de Antoni Benaiges Nogués, un maestro imprescindible, que encierra en sus palabras un relato que sobrecoge y da a conocer razones de fondo para amar, 88 años después y con todas nuestras fuerzas, la democracia y no las guerras propiciadas por el fascismo y las ultraderechas de todo tipo.

En memoria de Antoni Benaiges Nogués, un maestro imprescindible

En mi singladura diaria por el mar abierto de mi vida, he llegado a una isla desconocida por mí, la vida y obra de Antoni Benaiges Nogués, un maestro olvidado por la España que, todavía hoy, siempre hiela el corazón, que decía Antonio Machado, una persona de las imprescindibles de Bertolt Brecht, de cuyo nombre quiero acordarme especialmente mediante este pequeño homenaje que deseo tributarle con palabras, que nos quedan, en este cuaderno digital, pero no sólo a él, sino a miles de maestros y maestras que fueron maltratados de mil formas indeseables, incluso con la muerte, durante la guerra civil y años posteriores de dictadura.

Esta localización extraordinaria la he podido llevar a cabo gracias al cine, ¡bendito cine!, a una película,  El maestro que prometió el mar, que se presentó en la Semana Internacional del Cine (SEMINCI), de Valladolid, en octubre pasado, dirigida por Patricia Font y cuya sinopsis ya es atractiva, de por sí, para almas inquietas: “Ariadna, descubre que su abuelo busca desde hace tiempo los restos de su padre, desaparecido en la Guerra Civil. Decidida a ayudarlo, viaja a Burgos, donde están exhumando una fosa común en la que podría estar enterrado. Durante su estancia allí, conocerá la historia de Antoni Benaiges, un joven maestro de Tarragona que antes de la guerra fue profesor de su abuelo. Mediante un innovador método pedagógico Antoni inspiró a sus alumnos y les hizo una promesa: llevarlos a ver el mar”, poniendo en valor la lucha de tantas familias que todavía buscan a sus familiares enterrados anónimamente en fosas comunes a lo ancho y largo de este país. He procurado buscar antecedentes históricos de esta historia verdadera, porque en esta ocasión cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia, al estar basado el guion en la vida y obra de un maestro, nacido en un pueblo de Tarragona, Mont-roig del Camp, en 1903, que ejerció su preciosa tarea en un destino rural desde 1934, concretamente en la Escuela Nacional Mixta de Bañuelos de Bureba, un pequeño pueblo de Burgos, de infeliz memoria por su trágico fusilamiento, llevado a cabo el 25 de julio de 1936, recién iniciada la guerra civil, siendo enterrado en una fosa común que todavía no se ha podido localizar, para mayor escarnio de sus familiares y allegados más directos, así como para la memoria histórica y democrática de este país.

Gracias a la búsqueda citada, he localizado también una obra imprescindible para conocer detalles necesarios para comprender el alcance de la vida y obra de Antonio Benaiges, El maestro que prometió el mar, una publicación coordinada por Francesc Escribano, junto a textos de Francisco Ferrándiz y Queralt Solé, con trabajo de documentación y fotografías de Sergi Bernal, en una coedición llevada a cabo por las editoriales Blume y Ventall, que ha servido de base para el guion de la película, cuya sinopsis amplia la intrahistoria de esta vida ejemplar llevada al cine: “Antoni Benaiges, un maestro de Mont-roig del Camp, Tarragona, fue destinado a la Escuela Nacional Mixta de Bañuelos de Bureba, un pequeño pueblo de la provincia de Burgos, en 1934. Gracias a una metodología de enseñanza pionera y revolucionaria para la época, basada en la participación activa de los niños y el uso de la imprenta, comenzó a transformar la vida de sus alumnos y la del pueblo. A finales de julio de 1936, el maestro desapareció. Durante más de 75 años, su trabajo y personalidad permanecieron en la intimidad del recuerdo de sus antiguos alumnos y su familia, hasta que, en agosto de 2010, a pie de fosa, un vecino de Bañuelos haría emerger la figura del maestro asesinado en 1936 y la conmovedora historia de una promesa que no se pudo cumplir. «El mar será muy grande, muy ancho y muy hondo. La gente va allí a bañarse. Yo no he visto nunca el mar. El maestro nos dice que iremos a bañarnos».

Me ha sobrecogido conocer algo que deseo compartir con quienes me acompañan a menudo en esta singladuras hacia islas desconocidas. Se trata del pequeño homenaje que el 18 de julio de 2021 se celebró en el cementerio de Bañuelos de Bureba, al levantarse un cenotafio, un pequeño monumento funerario dedicado a este maestro inolvidable, imprescindible, sin su cadáver, porque no se sabe dónde está, en un nicho en el que depositaron objetos y recuerdos actuales sobre su vida y obra, el guion de la película citada, por ejemplo y en el que sobre una lápida roja se colocó una inscripción que todavía, al escribirla, me emociona y conturba: “ANTONI BENAIGES NOGUÉS, MAESTRO DE NUESTRA ESCUELA.  Nos dejó ser niños, antes de ser hombres, nos enseñó el valor de la palabra, nos prometió el mar”.

Como una premonición de la censura que viene y que ya está presente en las ciudades y pueblos gobernados por la derecha y su más allá en este país, la ultraderecha intolerante por principio, esta historia real llevada a una producción teatral dirigida por Xavier Bobés y Alberto Conejero, El mar: visión de unos niños que no lo han visto nunca, fue vetada durante el verano pasado por el alcalde de Briviesca (Burgos) del Partido Popular, recién formado el nuevo gobierno de la localidad, aludiendo a razones “económicas y técnicas”, cuando con el consistorio anterior todo habían sido facilidades para su representación. 

Para que no se olvide la maravillosa obra didáctica de Antoni Benaiges Nogués, ni siquiera un momento, hay que decirlo alto, claro y fuerte: estamos avisados. Como ejemplo a secundar, podemos aprender y reforzar la historia democrática de este país, viendo esta película a partir del próximo viernes 10 de noviembre en cines de este país, difundiéndola a los cuatro vientos para reforzar nuestra democracia, en momentos cruciales como los que estamos viviendo en la actualidad ante la próxima investidura progresista y de futuro alentador, cargado también de legítimas esperanzas. Como las que transmitió el maestro Benaiges a tantos niños y niñas de un pueblo burgalés, Bañuelos de Bureba, recordados hoy gracias a la magia del cine y de la memoria democrática. 

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Vuelvo a los 17, los de Lamine Yamal

Volver a los diecisiete / después de vivir un siglo / es como descifrar signos / sin ser sabio competente.

Violeta Parra, Volver a los diecisiete

Sevilla, 17/VII/2024

El fútbol, al igual que la música militar, nunca me supo levantar, pero si se está cerca de la realidad social en nuestro país, no puedo dejar pasar ni un día más sin referirme a lo que ha sucedido con el joven Lamine Yamal (Esplugas de Llobregat, 2007), jugador de la selección española en la reciente Eurocopa, un icono mundial en estos momentos, que ha roto muchos esquemas, dando una lección a nuestro país de cómo podemos asumir la realidad de la migración con todas sus consecuencias, precisamente en días complejos en nuestro país ante la situación en la que se encuentran en Canarias los casi seis mil menores migrantes, muchos próximos a la edad de Yamal, así como por los cambios legales que se han presentado en el Congreso para modificar la vigente Ley de Extranjería, que permita dignificar esta situación en términos de corresponsabilidad y solidaridad humanitaria por parte de todas las Comunidades y Ciudades Autónomas del país.

Comenzó Lamine Yamal la Eurocopa con 16 años y la finalizó con 17, con dos triunfos, el de la finalización de la ESO y el de su equipo en la final de Berlín. Esta realidad de vivencia íntima de un salto temporal, a modo de metáfora para los que estamos saboreando ya una “matusalénica” edad, como diría Benedetti, me ha traído a mi memoria de secreto una canción preciosa, Volver a los diecisiete, escrita e interpretada como nadie por Violeta Parra, que nunca he olvidado y que hoy, gracias a este muchacho tan despierto a la vida, vuelvo a rescatar en mi mundo de sentimientos y emociones, como lo aprendí de esta cantora: Lo que puede el sentimiento / no lo ha podido el saber, / ni el más claro proceder / ni el más ancho pensamiento.

Efectivamente, Violeta Parra era una cantora para ilusionar y ayudar a los demás, sobre todo a los que menos tienen (Facundo Cabral afirmaba que cantante es el que puede cantar, mientras que cantor es el que debe cantar). De principio a fin, es fantástico repasar estrofas de su mensaje implícito:

Volver a los diecisiete
después de vivir un siglo
es como descifrar signos
sin ser sabio competente.
Volver a ser de repente
tan frágil como un segundo,
volver a sentir profundo
como un niño frente a Dios,
eso es lo que siento yo
en este instante fecundo.

Se va enredando, enredando,
como en el muro la hiedra,
y va brotando, brotando,
como el musguito en la piedra,
ay, sí sí sí.

Creo que lo afirmado anteriormente me ha ocurrido a mí con este cuaderno digital, donde escribo hoy este pequeño homenaje a Lamine Yamal, porque si vuelvo la vista atrás tomo conciencia de que solo puedo descifrar signos de lo aquí escrito sin ser sabio competente. El tiempo transcurrido me lleva a tomar conciencia, también, de que soy tan frágil como un segundo.

Mi paso retrocedido,
cuando el de ustedes avanza;
el arco de las alianzas
ha penetrado en mi nido
con todo su colorido,
se ha paseado por mis venas
y hasta las duras cadenas
con que nos ata el destino
es como un diamante fino
que alumbra mi alma serena.

La declaración de principios de este blog sigue intacta y sólo he navegado en la carabela virtual de Saramago, en la que me enrolé cuando leí su Cuento de la isla desconocida, hace ya muchos años, del que aprendí algo esencial a través de la mujer limpiadora y zurcidora del palacio real: “Si no sales de ti, no llegas a saber quién eres, El filósofo del rey, cuando no tenía nada que hacer, se sentaba junto a mí, para verme zurcir las medias de los pajes, y a veces le daba por filosofar, decía que todo hombre es una isla, yo, como aquello no iba conmigo, visto que soy mujer, no le daba importancia, tú qué crees, Que es necesario salir de la isla para ver la isla, que no nos vemos si no nos salimos de nosotros, Si no salimos de nosotros mismos, quieres decir, No es igual…”.

Lo que puede el sentimiento
no lo ha podido el saber,
ni el más claro proceder
ni el más ancho pensamiento.
Todo lo cambia el momento
cual mago condescendiente,
nos aleja dulcemente
de rencores y violencia:
solo el amor con su ciencia
nos vuelve tan inocentes.

No lo puedo expresar mejor que Violeta Parra, a quien he recordado en diversas ocasiones en este cuaderno de hojas vivas. He procurado siempre que el sentimiento estuviera presente en mis palabras, a veces mucho más fuerte que el viento, como diría Rafael Alberti, porque estoy convencido de que la vida, sin sentimiento, sin alma, es solo eso, vida a secas. ¿Existe una expresión mejor que la de esta canción: Todo lo cambia el momento / cual mago condescendiente, / nos aleja dulcemente / de rencores y violencia: / solo el amor con su ciencia / nos vuelve tan inocentes? ¿Cómo no recordar también a Enrique Morente en su Soleá de la ciencia, como escuchaor del mundo, de Andalucía, de lo que dice y hace ahora Lamine Yamal, para trasladar los sentimientos de soledad acompañada a este blog: Presumes que eres la ciencia / Yo no lo comprendo así / Porque siendo tú la ciencia / No me has comprendido a mí.

El amor es torbellino
de pureza original;
hasta el feroz animal
susurra su dulce trino,
detiene a los peregrinos,
libera a los prisioneros;
el amor con sus esmeros
al viejo lo vuelve niño
y al malo solo el cariño
lo vuelve puro y sincero.

De par en par la ventana
se abrió como por encanto,
entró el amor con su manto
como una tibia mañana;
al son de su bella diana
hizo brotar el jazmín,
volando cual serafín,
al cielo le puso aretes
y mis años en diecisiete
los convirtió el querubín.

El querubín que me ha acompañado a lo largo de estos años, es verdad que ya matusalénicos, ha dado fiel cumplimiento a lo que ocurrió cuando nació este cuaderno digital, hasta llegar hoy a homenajear a Lamine Yamal y su alma migrante que tanto respeto. Puedo decir hoy, alto y claro, que al escribir estas palabras sigo siempre las instrucciones de un rey desconocido, que me presentó José Saramago hace ya muchos años: que el barco navegara bien, en el mar proceloso de Internet y que fuera seguro. Y aprendí que aunque no era un hombre de Internet, quería serlo, asumiendo el nuevo lenguaje de los blog, un medio que me respeta y que me ayuda a respetar a los demás, porque el lenguaje creo que lo conozco y puede ser un buen medio para hacerme a la mar digital. Y recordé una frase preciosa del cuento de la isla desconocida: todas las islas, incluso las conocidas, son desconocidas mientras no desembarcamos en ellas. Y esta isla me fascinó, por sus inmensas posibilidades por descubrir. Y me hice a la mar y desembarqué en ella.

Personalmente, susurraría al oído del joven futbolista Yamal, a sus diecisiete años recién cumplidos, que el mundo sólo tiene interés hacia adelante. Le hablaría del cuento de Saramago, de lo que significan las islas desconocidas y cómo una mujer muy sencilla, la de la limpieza del palacio del rey del cuento, quiso ser un día libre, porque estaba convencida de que enfrentándose a lo desconocido, lo que quería por encima de todo era baldear barcos de libertad. Le contaría, también, que un día me hice con una carabela digital, elaborada de forma colaborativa por nuevos carpinteros de ribera digital y le invitaría a que subiera a «La isla desconocida» para ocupar su sitio en la amura no inocente de babor.

A modo de confidencia final, le diría que ha iniciado una inolvidable y arriesgada singladura de fama, amplificada por los recursos digitales de todo tipo, que deberá cuidar para comprender cuál es el sentido de las islas desconocidas que está ahora descubriendo a sus diecisiete años. Sobre todo se tendrá que curtir con los aires marinos de Internet, con las redes sociales, porque lo más difícil es encontrar tripulación digna y decente, frente a los agoreros que afirman que ya no hay islas desconocidas.

Vuelvo al estribillo de la canción de Violeta Parra, dedicada hoy a Laminen Yamal:

Se va enredando, enredando,
como en el muro la hiedra,
y va brotando, brotando,
como el musguito en la piedra,
ay, sí sí sí.

Hoy he escrito estas palabras con alma, para manifestar mi admiración a este joven jugador, nacido en España, hijo de unos migrantes provenientes de Guinea Ecuatorial, de Fátima, su madre, y de Marruecos, su padre, Mounir. Agradezco también a Violeta Parra, su compañía sempiterna al haberme permitido volver a los diecisiete. Estas palabras se han ido enredando como en el muro la hiedra y tengo que reconocer, que han ido brotando, brotando, / como el musguito en la piedra, / ay, sí sí sí, / Lamine Yamal.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

España es hoy roja, pero mañana continuará con un fondo gris

Peter Sloterdijk – Gris. El color de la contemporaneidad

Y es que en el mundo traidor
nada hay verdad ni mentira;
todo es según el color
del cristal con que se mira.

Ramón de Campoamor (1817-1901), en Las dos linternas, 1846.

Sevilla, 14/VII/2024

La verdad es que decir que “España es hoy roja” no deja de ser una utopía temporal, de recorrido muy corto, porque hay que reconocer que después del partido final de la Eurocopa, nuestro país, gane o pierda, volverá a recuperar su tonalidad gris que la caracteriza en los últimos tiempos. Lo cierto es que los colores no son inocentes, como tantas veces he expuesto en este cuaderno digital. Basta recordar, repasando la memoria histórica de nuestro país, que el color de la camiseta del equipo nacional nació rojo en 1920, con un león rampante en el pecho, escogido por Gonzalo Figueroa y Torres, presidente del Comité Olímpico Español (C.O.E), utilizado desde ese año con motivo de la participación en los Juegos Olímpicos en Amberes. El cambio al color azul se produjo al finalizar la guerra civil, en 1939, por el acuerdo del Consejo Nacional de Deportes por el que los jugadores sólo podían vestir camiseta azul marino y pantalón blanco, llevando en el pecho el escudo nacional con sus colores. Así fue hasta que en 1947, se cambió de nuevo por el rojo gracias a la decisión tomada por el general Moscardó, Delegado Nacional de Deportes, militar por supuesto. Queda demostrado que el color de la equipación del equipo nacional tampoco fue y es inocente.

Escribir hoy sobre esta dialéctica rojo y gris, se debe a la publicación reciente de un libro excelente, Gris. El color de la contemporaneidad (1), de Peter Sloterdijk, en el que su sinopsis nos ilumina sobre lo que está pasando y estamos viendo en esta sociedad, en el ocaso de la democracia, con el color gris de fondo, no inocente por supuesto: “A lo largo de cuatro digresiones, Sloterdijk sigue el hilo de este «no-color» desde el Génesis hasta la fotografía, desde el mito platónico de la caverna hasta Hegel, desde los fenómenos atmosféricos hasta las vanguardias de Piero Manzoni y Marcel Duchamp, y traza la historia de la humanidad a la luz de los significados simbólicos de este tono fluido y ambiguo. «Mientras no se haya pintado un gris, no se es pintor». Estas palabras de Cézanne, escribe Peter Sloterdijk, suscitan otra afirmación: mientras no se haya pensado en el gris, no se es filósofo. En un ensayo lúcido y provocador explora este tono, aparentemente el color de la indiferencia y la neutralidad, cuya presencia ha permeado la historia de la política, la filosofía y las artes, así como la mitología y la religión. Sloterdijk presenta una nueva teoría estética y filosófica sobre la relación entre la luz y la oscuridad, en la que los colores tienen una fuerza icónica innegable. Analiza aspectos tan diversos como la hegemonía del gris en la Alemania reunificada, como resultado de la mutua desilusión del reencuentro, y que marcaría a más de una generación con el «gris Merkel», o la gran cantidad de automóviles grises de alta gama, con una amplia variedad de tonos y nombres que sugieren exclusividad y privilegio. El autor afirma que la capacidad de mutabilidad del gris lo convierte en el color de nuestro tiempo, pues es símbolo de una era de indiferenciación y —nos alerta Sloterdijk— puede llevarnos hacia una neutralización moral que se opone a la celebración contemporánea de la diversidad”.

En este contexto afirmo de nuevo que, desde una perspectiva científica de la psicología del color, éste proyecta siempre un acorde cromático, entendido como la asociación del mismo a un determinado efecto, promovido siempre por el sistema límbico en el cerebro, es decir, los sentimientos y las emociones, demostrando que el color no tiene una presencia inocente en nuestras vidas: “Ningún color aparece aislado; cada color está rodeado de otros colores. En un efecto intervienen varios colores -un acorde de colores-. Un acorde cromático se compone de aquellos colores más frecuentemente asociados a un efecto particular. Los resultados de nuestra investigación ponen de manifiesto que colores iguales se relacionan siempre con sentimientos e impresiones semejantes. Por ejemplo a la algarabía y a la animación se asocian los mismos colores que a la actividad y la energía. A la fidelidad, los mismos colores que a la confianza. Un acorde cromático no es ninguna combinación accidental de colores, sino un todo inconfundible. Tan importantes como los colores aislados más nombrados son los colores asociados. El rojo con el amarillo y el naranja produce un efecto diferente al del rojo combinado con el negro o el violeta; el efecto del verde con el negro no es el mismo que el verde con el azul. El acorde cromático determina el efecto del color principal (2). Sin ir más lejos, estamos asistiendo en estos días al efecto “la Roja”, en el que el color rojo de la equipación del equipo de España, demuestra que no fue, no es, ni será inocente en la vida de centenares de miles de personas en este país.

Es verdad que todo depende del color con el que se mire la vida. No hay nada más terrible que permanecer ciegos al color, tal y como lo aprendí de Oliver Sacks en un libro suyo, La isla de los ciegos al color, que me aproximó a su investigación de cómo los pacientes aprenden a vivir con su enfermedad, la acromatopsia, hasta alcanzar un mimetismo asombroso con ella, aunque sufren ceguera del color, porque no les permite agregar color a la óptica de sus vidas. Todo se ve siempre de color gris en dos islas de la Micronesia, Pingelap y Pohnpei, donde se concentra esta enfermedad, que permiten “experimentos de la naturaleza, lugares benditos y malditos por su singularidad geográfica, que albergan formas de vida únicas”, en frase del propio Sacks. Surge entonces la pregunta del doctor Sacks en su fascinante libro, cuando se refiere a la persona ciega al color: “¿nos considerarían acaso seres singulares, engañados por aspectos irrelevantes o triviales del mundo visual, o insuficientemente sensibles a su verdadera esencia visual?” (3). Esa es la cuestión a dilucidar en la niña o niño “coloreados” de azul o rosa que, todavía, algunas o algunos llevamos dentro…, porque es verdad que no depende todo del color con el que el mercado del fútbol, hoy, más allá del cristal, nos obliga casi siempre a mirar la vida. La ceguera al color democrático de cada día, seguirá mañana presente en nuestro país, en nuestras vidas.

Creo que comprendí bien el trasfondo de su libro, cuando contemplé en una ocasión una foto en blanco y negro del fotógrafo Erich Lessing en pleno rodaje de la película “Sonrisas y lágrimas”: “La vida de cada una, de cada uno, que es lo más parecido a una película en blanco y negro, con la acromatopsia ética que corresponda, permite descansos, para recuperar esos momentos que tanto nos reconfortan y que nos devuelven felicidad. Pero también sabemos que la dialéctica de las sonrisas y lágrimas permite apartarnos junto a una pared de la vida personal e intransferible, sentir el abrazo de los que nos quieren, aunque inmediatamente nos llamen mediante megafonía para seguir rodando, viviendo, en definitiva, en la filmación jamás contada. Esa es la auténtica obra maestra, el extraordinario guion que está detrás, que nos entrega Lessing con la instantánea asociada de su cámara cerebral”.

Vuelvo a leer algunas reflexiones de Juan Ramón Jiménez en torno a su color preferido, el de su persona de secreto, muy cerca de lo que veía por el cristal amarillo de su querida cancela de la calle Nueva, en Moguer: “Todo allí acababa bien; era un término como el del beso en el amor, como el de la gloria verdadera e íntima en el arte; después de mirar por el cristal amarillo ya no quería yo más y me quedaba contento”. Nada que ver con lo que será la revolución del color rojo hoy en Berlín, en la final de la Eurocopa, en el supermercado grotesco del primer mundo, porque el negro y el gris de la realidad actual de los que sufren es el color predominante, por mucho que le pese al Mundo Pantone de cada año, que intenta imponer el color de mercado en nuestras vidas. Al final, es verdad lo afirmado por Ramón de Campoamor: todo depende del color del cristal existencial no inocente por el que se contempla la vida y cómo cada uno, cada una, la siente y la vive.

(1) Sloterdijk. P., Gris. El color de la contemporaneidad, Madrid: Siruela, 2024.

(2) Heller, E., Psicología del color. Cómo actúan los colores sobre los sentimientos y la razón. Barcelona: Gustavo Gili, 2004.

(3) Sacks, O., La isla de los ciegos al color. Barcelona: Anagrama, 1999, p. 22.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Lo que está en juego es el deber de acogida de los menores migrantes, obligatoria, urgente y digna, en todas las Comunidades del país

Si se callan…, las personas que escriben o sueñan, los que hacen una política digna, las personas dignas, las que son artistas, las ciudadanas y ciudadanos anónimos, las personas que cantan o componen, todos ellos y ellas no conformes con las injusticias que pasan en el mundo cotidiano de nuestro país al revés, se calla la vida y la palabra.

Sevilla, 12/VII/2024

Lo dijo en una frase escueta el presidente de Canarias, el pasado miércoles, durante la Conferencia Sectorial de Infancia celebrada en Tenerife y presidida por la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, junto al ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres: “Somos incapaces de preservar los derechos de los niños”. En pocas palabras, pero de una evidencia atronadora, reflejó la situación límite e insostenible en la que se encuentra el sistema de acogida de menores extranjeros no acompañados en Canarias y ante la falta de solidaridad con esta realidad flagrante por parte del país, atendiendo a los datos de lo que ocurrió en 2023, que son patéticos y lo que está pasando ya en 2024.

En la citada Conferencia Sectorial se acordó que se podían llevar a cabo 347 traslados, de los que 209 tendrían como destino las Comunidades regidas por el Partido Popular. Este acuerdo tiene sólo un carácter de reparto voluntario, no obligatorio, junto a la aprobación de un crédito de 20 millones para compensar el esfuerzo que hagan las comunidades de acogida. Es una victoria pírrica del Gobierno, porque la realidad es dantesca dado que, en la actualidad, Canarias tiene su límite de acogida en 3.000 niños, cuando la realidad a día de hoy es que ya está cerca de los 6.000, unido a una realidad clamorosa, la farragosidad de los trámites burocráticos que enlentece cualquier traslado. También se trató en la citada reunión de reformar la ley de Extranjería, con objeto de que los repartos tengan carácter de obligatorios y lo suficientemente numerosos como para aliviar a los territorios, más allá de Canarias, que en algún momento se encuentren superados por la acogida. El texto presentado pretende añadir a la vigente ley de extranjería la obligatoriedad de acoger menores extranjeros cuando Canarias, Ceuta y Melilla vean sus sistemas de acogida por encima del 150% de su capacidad. Ante esta situación, “las comunidades tendrían 12 meses para asumir a unos 2.500 niños y adolescentes que se encuentran en estas tres comunidades, además de asumir en un plazo de 15 días cada menor nuevo que llegue. El protocolo de reparto se desactiva una vez que el territorio sobrepasado vuelva a estar por debajo de ese 150% de su capacidad”.

La realidad de lo expuesto anteriormente, tiene una importancia extrema para tres territorios del país, Canarias, Ceuta y Melilla, seriamente afectados por este hecho irrefutable de falta de acogida solidaria de los menores migrantes que llegan a sus puertos y costas, a veces en condiciones extremas. Esta situación de abordaje de una vez por todas de esta situación límite, es lo que ha desencadenado la salida abrupta de los representantes de alto nivel de VOX en las Comunidades Autónomas donde participan en sus gobiernos, porque según su presidente, Santiago Abascal, acoger a estos menores asegura “la distribución de la inseguridad por toda España”, por lo que su partido no está dispuesto a ser “cómplice de robos, machetazos y violaciones”. Por respeto a la dignidad de los derechos fundamentales que merecen estos menores migrantes, no le dedico ni una palabra más a este personaje, de cuyo nombre preferiría hoy no haberme acordado.

Visto lo visto ante lo que todavía hoy queda acordado sólo con carácter voluntario, y con los datos expuestos a continuación, de lo que ocurrió el año pasado, facilitados por elDiario.es, en un artículo excelente, Doce comunidades no recibieron a ninguno de los menores migrantes que pactaron acoger pese a los fondos concedidos, es obvio que nos dejan muchas dudas sobre la mesa política y legislativa en relación con la acogida real de menores migrantes que se deberá llevar a cabo en 2024, sin las garantías de obligatoriedad legal, cambio que se debería introducir ya en la vigente Ley de Extranjería. Una vez más, una imagen vale más que mil palabras. Me duele contemplarla.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Hoy ha ganado en Francia la libertad, la «libertad amada» de la Marsellesa

Sevilla, 7/VII/2024

Tan sólo unas horas después de haber publicado hoy un artículo sobre las elecciones en Francia, vuelvo a utilizar las palabras utilizadas en él, que nos quedan (Blas de Otero, dixit), cambiando los tiempos de los verbos y con un denominador común, porque lo que queríamos que pasara desde la izquierda, desde el progreso social democrático, ha pasado. Ha triunfado la izquierda, el Nuevo Frente Popular, con un resultado sin paliativos de lo que Francia ha elegido democráticamente mediante el voto: continuar viviendo en libertad, su amada libertad, la que cantan en su himno nacional.

Ha vencido la memoria histórica republicana, recordada siempre en “La Marsellesa”, cuyo texto vuelvo a repasar, palabra por palabra, para comprender mejor su significado, himno que me sigue emocionando desde su primera estrofa, ahora mucho más al conocer el triunfo del Nuevo Frente Popular, donde se demuestra que la izquierda unida jamás será vencida.

Nada mejor para comprender lo que siente en estos momentos una parte importante del pueblo francés, los votantes del frente popular de izquierdas, para recordar este hermoso canto a la libertad, con texto difícil de comprender hoy pero que tiene su valor en la memoria histórica de su país, que no quieren olvidar. Hoy día, conviene conocerlo completo para comprender mejor su pasado de libertad, igualdad y fraternidad, porque ahora soy, somos…, Francia, como territorio de Libertad, su amada Libertad.

La Marsellesa, interpretada por Mireille Mathieu

La Marsellesa, Himno de Francia, (letra en francés y español)

Primera estrofa

Allons enfants de la Patrie,
Le jour de gloire est arrivé!
Contre nous de la tyrannie
L’étendard sanglant est levé (bis)

Entendez-vous dans les campagnes
Mugir ces féroces soldats?
Ils viennent jusque dans vos bras
Égorger vos fils, vos compagnes!

¡En marcha, hijos de la Patria,
ha llegado el día de gloria!
Contra nosotros, la tiranía alza
su sangriento pendón. (bis)

¿Oís en los campos el bramido
de aquellos feroces soldados?
¡Vienen hasta vosotros a degollar
a vuestros hijos y vuestras esposas!

Estribillo

Aux armes, citoyens!
Formez vos bataillons!
Marchons, marchons!
Qu’un sang impur
Abreuve nos sillons!

¡A las armas, ciudadanos!
¡Formad vuestros batallones!
¡Marchemos, marchemos!
¡Que una sangre impura
inunde nuestros surcos!

Segunda estrofa

Que veut cette horde d’esclaves,
De traîtres, de rois conjurés?
Pour qui ces ignobles entraves,
Ces fers dès longtemps préparés? (bis)

Français, pour nous, ah, quel outrage!
Quels transports il doit exciter!
C’est nous qu’on ose méditer
De rendre à l’antique esclavage!

¿Qué pretende esa horda de esclavos,
de traidores, de reyes conjurados?
¿Para quién son esas innobles cadenas,
esos grilletes preparados de hace tiempo? (bis)

Para nosotros, franceses, ¡ah, qué ultraje!
¡Qué transportes debe suscitar!
¡A nosotros, se atreven a intentar
reducirnos a la antigua servidumbre!

Tercera estrofa

Quoi des cohortes étrangères
Feraient la loi dans nos foyers!
Quoi ces phalanges mercenaires
Terrasseraient nos fils guerriers! (bis)

Grand Dieu! par des mains enchaînées
Nos fronts sous le joug se ploieraient
De vils despotes deviendraient
Les maîtres de nos destinées!

¡Cómo, cohortes extranjeras,
harían la ley en nuestros hogares!
¡Cómo, esas falanges mercenarias,
abatirían a nuestros fieros guerreros! (bis)

¡Dios santo! Encadenadas por otras manos,
nuestras frentes se inclinarían bajo el yugo.
Unos déspotas viles serían
los dueños de nuestros destinos.

Cuarta estrofa

Tremblez, tyrans et vous perfides
L’opprobre de tous les partis
Tremblez ! vos projets parricides
Vont enfin recevoir leurs prix! (bis)

Tout est soldat pour vous combattre,
S’ils tombent, nos jeunes héros,
La France en produit de nouveaux,
Contre vous tout prêts à se battre!

Temblad, tiranos, y vosotros, pérfidos,
oprobio de todos los partidos,
¡temblad! ¡Vuestros planes parricidas
recibirán por fin su merecido! (bis)

Todos son soldados para combatiros,
Si nuestros jóvenes héroes caen,
Francia produce otros,
¡listos para luchar contra vosotros.

Quinta estrofa

Français, en guerriers magnanimes
Portez ou retenez vos coups!
Épargnez ces tristes victimes
À regret s’armant contre nous. (bis)

Mais ces despotes sanguinaires,
Mais ces complices de Bouillé,
Tous ces tigres qui, sans pitié,
Déchirent le sein de leur mère!

¡Franceses, asestad vuestros golpes
o retenedlos, magnánimos guerreros!
perdonad a esas víctimas tristes,
que a su pesar se arman contra nosotros. (bis)

¡Pero no a esos déspotas sanguinarios,
esos cómplices de Bouillé,
todos esos tigres que, despiadados,
desgarran el seno de su madre!

Sexta estrofa

Amour sacré de la Patrie,
Conduis, soutiens nos bras vengeurs
Liberté, Liberté chérie,
Combats avec tes défenseurs! (bis)

Sous nos drapeaux que la victoire
Accoure à tes mâles accents,
Que tes ennemis expirants
Voient ton triomphe et notre gloire!

¡Amor sagrado de la Patria,
conduce y sostén nuestros brazos vengadores!
¡Libertad, Libertad amada,
combate con tus defensores! (bis)

¡Que la victoria, a tus voces viriles,
acuda bajo nuestras banderas!
¡Que tus enemigos, al expirar,
vean tu triunfo y nuestra gloria!

Séptima estrofa

Nous entrerons dans la carrière
Quand nos aînés n’y seront plus,
Nous y trouverons leur poussière
Et la trace de leurs vertus (bis)

Bien moins jaloux de leur survivre
Que de partager leur cercueil,
Nous aurons le sublime orgueil
De les venger ou de les suivre

Entraremos en el camino
cuando nuestros mayores ya no estén aquí,
encontraremos sus cenizas
y la huella de sus virtudes. (bis)

Menos deseosos de sobrevivirles
que de compartir su tumba,
tendremos el orgullo sublime
de vengarlos o de seguirlos.

NOTA: la imagen se ha recuperado hoy de: https://elpais.com/internacional/2024-07-07/la-segunda-vuelta-de-las-elecciones-legislativas-en-francia-en-imagenes.html


CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN
: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Hoy se vota en Francia la libertad, la libertad amada de la Marsellesa

La Marsellesa, interpretada por Mireille Mathieu

Sevilla, 7/VII/2024

Dedico hoy estas palabras al pueblo francés, a los hijos de esa patria que votan un nuevo gobierno, que ojalá resulte el soñado por su memoria histórica republicana, recordada todavía hoy por “La Marsellesa”, cuyo texto he repasado hoy, palabra por palabra, para comprender mejor su significado, himno que me sigue emocionando desde su primera estrofa.

Nada mejor para comprender lo que siente en estos momentos una parte importante del pueblo francés, su frente popular de izquierdas, para recordar este hermoso canto a la libertad, con texto difícil de comprender hoy pero que tiene su valor en la memoria histórica de su país, que no quieren olvidar. Hoy día, sólo se suele recordar la primera estrofa y el estribillo, pero conviene conocerla completa para comprender mejor su pasado de libertad, igualdad y fraternidad, porque ahora soy, somos…, Francia, como territorio de Libertad, amada Libertad.

La Marsellesa, Letra en francés y castellano

Primera estrofa
(Himno de Francia)

Allons enfants de la Patrie,
Le jour de gloire est arrivé!
Contre nous de la tyrannie
L’étendard sanglant est levé (bis)

Entendez-vous dans les campagnes
Mugir ces féroces soldats?
Ils viennent jusque dans vos bras
Égorger vos fils, vos compagnes!

¡En marcha, hijos de la Patria,
ha llegado el día de gloria!
Contra nosotros, la tiranía alza
su sangriento pendón. (bis)

¿Oís en los campos el bramido
de aquellos feroces soldados?
¡Vienen hasta vosotros a degollar
a vuestros hijos y vuestras esposas!

Estribillo

Aux armes, citoyens!
Formez vos bataillons!
Marchons, marchons!
Qu’un sang impur
Abreuve nos sillons!

¡A las armas, ciudadanos!
¡Formad vuestros batallones!
¡Marchemos, marchemos!
¡Que una sangre impura
inunde nuestros surcos!

Segunda estrofa

Que veut cette horde d’esclaves,
De traîtres, de rois conjurés?
Pour qui ces ignobles entraves,
Ces fers dès longtemps préparés? (bis)

Français, pour nous, ah, quel outrage!
Quels transports il doit exciter!
C’est nous qu’on ose méditer
De rendre à l’antique esclavage!

¿Qué pretende esa horda de esclavos,
de traidores, de reyes conjurados?
¿Para quién son esas innobles cadenas,
esos grilletes preparados de hace tiempo? (bis)

Para nosotros, franceses, ¡ah, qué ultraje!
¡Qué transportes debe suscitar!
¡A nosotros, se atreven a intentar
reducirnos a la antigua servidumbre!

Tercera estrofa

Quoi des cohortes étrangères
Feraient la loi dans nos foyers!
Quoi ces phalanges mercenaires
Terrasseraient nos fils guerriers! (bis)

Grand Dieu! par des mains enchaînées
Nos fronts sous le joug se ploieraient
De vils despotes deviendraient
Les maîtres de nos destinées!

¡Cómo, cohortes extranjeras,
harían la ley en nuestros hogares!
¡Cómo, esas falanges mercenarias,
abatirían a nuestros fieros guerreros! (bis)

¡Dios santo! Encadenadas por otras manos,
nuestras frentes se inclinarían bajo el yugo.
Unos déspotas viles serían
los dueños de nuestros destinos.

Cuarta estrofa

Tremblez, tyrans et vous perfides
L’opprobre de tous les partis
Tremblez ! vos projets parricides
Vont enfin recevoir leurs prix! (bis)

Tout est soldat pour vous combattre,
S’ils tombent, nos jeunes héros,
La France en produit de nouveaux,
Contre vous tout prêts à se battre!

Temblad, tiranos, y vosotros, pérfidos,
oprobio de todos los partidos,
¡temblad! ¡Vuestros planes parricidas
recibirán por fin su merecido! (bis)

Todos son soldados para combatiros,
Si nuestros jóvenes héroes caen,
Francia produce otros,
¡listos para luchar contra vosotros.

Quinta estrofa

Français, en guerriers magnanimes
Portez ou retenez vos coups!
Épargnez ces tristes victimes
À regret s’armant contre nous. (bis)

Mais ces despotes sanguinaires,
Mais ces complices de Bouillé,
Tous ces tigres qui, sans pitié,
Déchirent le sein de leur mère!

¡Franceses, asestad vuestros golpes
o retenedlos, magnánimos guerreros!
perdonad a esas víctimas tristes,
que a su pesar se arman contra nosotros. (bis)

¡Pero no a esos déspotas sanguinarios,
esos cómplices de Bouillé,
todos esos tigres que, despiadados,
desgarran el seno de su madre!

Sexta estrofa

Amour sacré de la Patrie,
Conduis, soutiens nos bras vengeurs
Liberté, Liberté chérie,
Combats avec tes défenseurs! (bis)

Sous nos drapeaux que la victoire
Accoure à tes mâles accents,
Que tes ennemis expirants
Voient ton triomphe et notre gloire!

¡Amor sagrado de la Patria,
conduce y sostén nuestros brazos vengadores!
¡Libertad, Libertad amada,
combate con tus defensores! (bis)

¡Que la victoria, a tus voces viriles,
acuda bajo nuestras banderas!
¡Que tus enemigos, al expirar,
vean tu triunfo y nuestra gloria!

Séptima estrofa

Nous entrerons dans la carrière
Quand nos aînés n’y seront plus,
Nous y trouverons leur poussière
Et la trace de leurs vertus (bis)

Bien moins jaloux de leur survivre
Que de partager leur cercueil,
Nous aurons le sublime orgueil
De les venger ou de les suivre

Entraremos en el camino
cuando nuestros mayores ya no estén aquí,
encontraremos sus cenizas
y la huella de sus virtudes. (bis)

Menos deseosos de sobrevivirles
que de compartir su tumba,
tendremos el orgullo sublime
de vengarlos o de seguirlos.


CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN
: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!