El Club de las Personas Dignas (II)

Llevo tiempo navegando en una patera muy particular, que cuando llueve se moja como las demás, muy frágil, lejos de los cruceros existenciales en los que siempre me quieren meter con la consabida frase: es que al fin y al cabo, José Antonio, todos vamos en el mismo barco… (1)

Me han animado muchas personas a seguir escribiendo sobre este Club, que ya advertí que acepta a personas como yo, a diferencia del que preconizaba Groucho Marx. Lo hago por responsabilidad personal e intransferible en momentos de desasosiego y frustración ante las diferentes variables de crisis que sufre la sociedad, en las que no todos estamos en la misma posición, pero de la que sí participamos de un modo u otro.

El Club de las Personas Dignas, al que pertenezco, pretende construir permanentemente e ir siempre hacia adelante, como esta Isla Desconocida, ante un estado de opinión en el que predomina el todo vale porque, al final, todos son iguales y poco se puede hacer por cambiar las cosas, embargados por la tristeza, conformismo y tibieza que le es consustancial: ¡total, para qué vamos a luchar, si el final ya lo conocemos y da igual, hagas lo que hagas! La indignación que recorre plazas mayores y calles de ciudades y pueblos, por todo el país, es una muestra de que algo está cambiando de nuevo, a través de gritos de protesta que simbolizan muy bien que esto no puede continuar así. ¿Qué está pasando, para que se trate y descalifique por igual a casi todo el mundo al que se considera que está enfrente de la situación real que viven muchas personas, jóvenes sobre todo, con carencias sustanciales para vivir, para no sufrir más allá de lo que parece razonable, para alcanzar una felicidad real y legítima en este primer mundo? Porque todos no somos iguales.

Para empezar a trabajar de forma anónima en el Club, muy respetuoso con este clamor popular del 15M o con la crisis en general, se exige una dosis especial de autoexigencia en el trabajo diario, porque es la gran carencia social en la actualidad y espejo en el que se miran muchas personas paradas, por supuesto. Si somos empleados públicos, como es mi caso, se nos debe exigir más que a nadie una respuesta ética diaria, en los términos que ya escribía en este blog en junio de 2010, sobre “La dignidad de los funcionarios”: “Creo en la dignidad de la función pública, aunque soy consciente de que hay que ganar segundos de credibilidad a diario, porque se pierden con una facilidad inusitada todos los días. Credibilidad que pasa por recuperar ética pública en las pequeñas cosas: puntualidad en los tiempos públicos, sobre todo cuando son de los demás, que están esperando ser atendidos por nosotros, trabajar mucho y bien, de forma impecable, desde dentro, desde la trastienda pública, para mejorar día a día la Administración en el trabajo que nos corresponde, con el denominador común del interés público, sabiendo que nos movemos siempre en un triángulo crítico: tiempo, espacio y dinero, públicos. Credibilidad pública, para quien la trabaja, para quien la recibe. Es una auténtica lástima que solo se produzcan movimientos de denuncia pública de la situación funcionarial cuando nos tocan el bolsillo [o nuevas formas y estilos de ser funcionarios], no preocupándonos a diario cuando nos tocan el alma a muchos funcionarios por culpa de algunos, internos, externos y mediopensionistas, que tiran por tierra el trabajo digno que defendemos muchas personas que ejercemos funciones públicas desde los numerosos puestos de trabajo que nos permiten ofrecer al ciudadano lo mejor de nuestra Casa Pública, de lo que llevamos dentro de la propia Administración, en la que trabajamos día a día y en el puesto que nos corresponde”.

Es decir, dignidad personal e intransferible, dignidad pública, frente a la tristeza y tibieza, públicas, que también existen.

Sevilla, 30/V/2011
(1) http://www.joseantoniocobena.com/?p=1477

Un comentario en “El Club de las Personas Dignas (II)

  1. Clara Palos dijo:

    En relación a la dignidad del funcionario (creo que denostado y perseguido injustamente últimamente en el ámbito de la Junta de Andalucía) les dejo un enlace a un artículo para los lectores de este blog que considero interesante. Trata sobre el divorcio buscado entre el poder político de la junta y sus funcionarios, por cierto, situación inédita en la historia de la democracia española y que puede servir para cualquier cosa menos para conseguir ir “todos a una” en el interés general.

    Se titula “Creadores del caos. Cómo entrar en un laberinto y no encontrar la salida” aunque podría haber sido “Cómo quererlo cambiar todo para luego no poder cambiar nada” o “Venían a inventar la rueda cuando hacía milenios que había carros”.

    http://eltercerladoasociacion.blogspot.com/2011/06/creadores-de-caos-como-entrar-en-un.html

    Luego, quería comentar el siguiente párrafo:

    “Es una auténtica lástima que solo se produzcan movimientos de denuncia pública de la situación funcionarial cuando nos tocan el bolsillo” Lamento no compartir esa opinión, que además considero muy injusta porque de todos es sabida la perdida de poder adquisitivo continuada del funcionario que podría estar en torno a un 30% en los últimos veinte años. Y sin embargo, siempre permaneció callado. Aunque puedo comprender que desde otras posiciones de más solvencia económica de la noosfera se tenga otra percepción.

    En referencia a la cita de cabecera: “El mundo sólo tiene interés hacia adelante”. Depende. Cuando una persona tiene la incertidumbre de no saber qué ocurrirá con su vida laboral después del verano, depende. Bueno, lo reconozco la idea de fondo me gusta, pero veo que choca un poco con algunas realidades terrenales.

    Finalmente, hacerle una sugerencia: el requisito único para pertenecer al club de las personas dignas debería ser que las personas fueran dignas.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s