Andalucía: una realidad positiva (II)

Lucas Macias Navarro2

Estoy empeñado en hablar de Andalucía desde una perspectiva positiva, en unos días difíciles para esta región. El domingo pasado, un andaluz universal, Lucas Macías Navarro, de Valverde del Camino (Huelva) por más señas, llevaba a esta tierra en volandas, en olor de multitud, a través de su maestría con un instrumento complejo, antiguo, el oboe, por una intervención calificada de magistral, en un concierto dirigido en Madrid por Claudio Abbado. Lo decía el cronista del diario “El País”, en su edición de 26 de marzo de 2013: “No le gusta a Abbado que le llamen maestro. Prefiere que se dirijan a él como Claudio. Al oboísta Lucas Macías Navarro todos le conocen por Lucas. Claudio y Lucas demostraron ayer la importancia del diálogo intergeneracional en música. Realizaron juntos un Concierto para oboe y orquesta de Mozart verdaderamente antológico. El oboísta de Valverde del Camino nació en 1978 y es solista de su instrumento en la Concertgebouw de Ámsterdam y en la Orquesta del Festival de Lucerna. Es de los músicos más completos que han salido de nuestro país en mucho tiempo. Ayer demostró su musicalidad intachable, su técnica asombrosa, su instinto endiablado tanto cuando tocó como solista como cuando se integró en la orquesta. La comunicación musical entre Claudio y Lucas es absoluta”.

He puesto el altavoz digital en funcionamiento ininterrumpido para estas noticias maravillosas de andaluzas y andaluces que demuestran cómo una formación y educación de determinados conocimientos permiten a esta tierra dar un claro ejemplo de excelencia musical, de dignidad personal y profesional.

El Sur musical también existe, a través de una obra de Mozart que con la edad de Lucas, hoy, ya había dejado al mundo una obra perdurable en el tiempo. El domingo pasado, a través de una interpretación prodigiosa de su Concierto para oboe y orquesta, un andaluz muy joven ha marcado un antes y un después junto a la dirección magistral de Claudio Abbado. Un espejo en el que hay que mirarse aquí y ahora, siempre, con actitud positiva.

Sevilla, 30/III/2013

NOTA 1: La fotografía la he recuperado hoy, de la dirección http://www.orchestramozart.com/index.php?page=lucas-macias-navarro-2

Andalucía: una realidad positiva

ANDALUCIA

Estamos viviendo momentos muy difíciles en Andalucía. No hay que negar este principio de realidad, pero es necesario aportar luz a un túnel que se prolonga en el tiempo haciendo sufrir a muchas personas, fundamentalmente a los de siempre, a los que menos tienen, no a los que menos son.

Abrimos los periódicos, vemos los informativos de televisión y Andalucía tiene estos días un protagonismo que no es la realidad general de lo que ocurre en el terco día a día de la región de mayor extensión de España, con una población que representa un porcentaje muy relevante en el Estado. Es una región azotada por el paro, que no se comprende bien hasta que no se vive en primera persona y la realidad de las últimas noticias sobre los ERE avergüenza a cualquier persona bien nacida, pero es importante resaltar que gracias a estos fondos más de seis mil trabajadores/familias se han beneficiado de una decisión que en sí misma no es reprochable, aunque la corrupción manifiesta se hace inaceptable desde el primer euro que no se ha entregado a sus legítimos destinatarios.

Siendo esta realidad inapelable, debemos trabajar en una clave diferente, no amplificando continuamente esta realidad amarga. Y lo podemos hacer, por ejemplo, las personas que dedicamos el esfuerzo diario de nuestro trabajo en la Administración para hacer más real y efectivo el servicio a los ciudadanos, bajo el imperativo categórico del interés público. Porque todos no somos iguales y porque la corrupción no está generalizada, pudiendo dar fe de ello las personas, en calidad de empleados públicos, que trabajan en la Administración de la Junta de Andalucía y en sus entidades instrumentales, con dignidad personal e intransferible y que son multitud. También hay que hablar de esta realidad, porque si no se hace, sólo se alimenta el principio de maldad y corrupción colectiva cuando no es real, ni lo debemos aceptar con actitud vergonzante.

Hace quince días estuve en un hospital de Sevilla y los profesionales que me atendieron dieron un ejemplo de servicio público impecable. Y constaté que el Servicio al que acudí funcionaba muy bien. Y debo decirlo a los cuatro vientos. En la sala de espera me acompañaban ciudadanas y ciudadanos andaluces, anónimos entre sí, que esperaban ser atendidos con dignidad, gracias a un Sistema Público que beneficia a todos, sin excepción.

Lo he leído hoy, en palabras del cardiólogo Valentín Fuster: “Yo puedo estar hablando todo el rato del desastre que hay en España. Pero igual podemos sacar unos minutos para saber si algo funciona…” o lo que es lo mismo, puedo estar hablando todo el rato del desastre que hay en Andalucía, pero igual podemos sacar unos minutos para saber si algo funciona…. Y comprobaremos que es verdad, que funcionan muchas cosas en esta maravillosa región.

Sevilla, 24/III/2013