La salud mental debería ser una prioridad de Estado

Es el tiempo del miedo […] Miedo a la noche sin pastillas para dormir y a la mañana sin pastillas para despertar. Miedo a la soledad y miedo a la multitud. Miedo a lo que fue. Miedo a lo que será. Miedo de morir. Miedo de vivir.

Eduardo Galeano, El miedo global, en  Patas arriba. La escuela del mundo al revés.

Sevilla, 10/X/2023, Día Mundial de la Salud Mental

Hoy se celebra el Día Mundial de la Salud Mental 2023, en el que se desea mostrar al mundo que la salud mental es un derecho humano universal, porque todo el mundo debería tener derecho a vivir una vida con dignidad, equidad, igualdad y respeto, y esto incluye a las personas con problemas de salud mental. En este contexto, el ministro de Sanidad de nuestro país, intervino el pasado 5 de octubre en la V Cumbre Mundial en Salud Mental, celebrada en Buenos Aires, donde trasladó el compromiso del Gobierno de España para reforzar esta materia en las políticas sanitarias, recordando que “este trabajo arrancó el pasado mes de julio coincidiendo con dos hitos relevantes: la publicación por parte de la Comisión Europea de una Comunicación sobre salud mental y el compromiso de financiación por valor de 1.230 millones de euros. Asimismo, ha añadido que en esta Reunión de Ministros y Ministras de Sanidad (RIM) de la UE, todos los Estados Miembros coincidieron en la necesidad de actuar de manera conjunta, aplicando medidas concretas a partir de la comunicación de la UE publicada”. En la Comunicación citada sobre salud mental, publicada el pasado 7 de junio de 2023, se expone que una de cada seis personas sufría algún problema de salud mental antes de la pandemia de COVID-19 en la UE, que uno de cada cuatro trabajadores padecen todavía estrés relacionado con el trabajo y que el coste de no hacer nada para atajar la crisis de salud mental de la UE se eleva a la cantidad de 600 000 millones de euros al año.

Según una nota oficial de prensa del Ministerio de Sanidad, en relación con esta Cumbre, “[…] el Gobierno de España, consciente de la importancia de dedicar a la salud mental la misma implicación y recursos que a otras necesidades, ha incluido esta cuestión en la agenda política como una prioridad de Estado. La pandemia, ha comentado, ha sido un punto de inflexión en cuanto a la salud mental, que está pasando de ser una epidemia silenciada a formar parte del debate y la lucha frente al estigma y el tabú asociado a la enfermedad en un desafío para buscar soluciones. También ha apuntado la necesidad de proteger a los colectivos más vulnerables como la juventud o de afrontar el fenómeno de la soledad no deseada de las personas mayores y su impacto en la salud mental, una necesidad evidente y urgente, que aún no se aborda en la mayoría de los planes estratégicos. Miñones ha detallado algunas de las acciones emprendidas en España, como la actualización, en el año 2021, de la Estrategia nacional en Salud Mental que llevaba más de 12 años sin desarrollo, poniendo en marcha, por primera vez en la historia de nuestro país, un Plan de acción de Salud Mental dotado con 100 millones de euros para el periodo 2022 a 2024, que cuenta con 6 líneas estratégicas y 44 acciones. Entre esas líneas de acción prioritarias, ha destacado el refuerzo de los recursos humanos dirigidos a salud mental a través de la creación de una especialidad de Psiquiatría infantil y adolescente, la lucha contra el estigma o la atención continuada, donde la detección precoz es una cuestión clave. A ese respecto, se ha referido a un recurso que muestra de forma clara la necesidad de proteger a los más vulnerables, el teléfono 024, una línea nacional de atención continuada con especial foco en la conducta suicida que funciona las 24 horas del día, todos los días del año y que es atendida por profesionales formados a tal fin. El 024, ha explicado el ministro, es “una llamada a la vida”, que es confidencial, gratuita e inclusiva, para estar al alcance de quien lo necesite y que este primer año de funcionamiento deja aprendizaje, vivencias y datos concluyentes: 35 profesionales han atendido más de 158.000 llamadas, de las que cerca de 5.000 se han derivado a los servicios de urgencias por alto riesgo de suicidio. Finalmente, Miñones ha agradecido al Gobierno de Argentina la acogida y esta Cumbre para seguir rompiendo el silencio, para pasar del debate a la acción y liderar un cambio de paradigma en el manejo de la salud mental. “Saben que cuentan con España para seguir trabajando juntos en alcanzar el objetivo más importante de todos y que nos une hoy aquí, que no es otro que mejorar la vida de la gente”, ha concluido”.

Efectivamente y en este contexto conviene recordar que en el acto de presentación del Plan de Acción 2021-2024 Salud Mental y COVID-19, por parte del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a la ministra de Sanidad, Carolina Darias, el 9 de octubre de 2022, que se celebró en La Moncloa con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, el presidente afirmó que de acuerdo con la OMS “tener salud mental es tener un estado completo de bienestar físico, mental y social, y aquí es cuando te surgen las preguntas. ¿Cuántas personas a nuestro alrededor poseen ese estado de plenitud? ¿Cuántas veces a lo largo de nuestra vida nos sentimos en plenitud? En el día a día, incluso, ¿cuántas veces nos sentimos así y durante cuánto tiempo? Yo creo que ese bienestar está claro que no es fácil de conseguir y, por desgracia, para algunas personas es casi imposible y, sin embargo, es a lo que todos y todas debíamos de aspirar, también desde los poderes públicos, y es a construir una felicidad individual y también una felicidad colectiva”. Agregó también, en el contexto de la pandemia, «Que el 10,8% de la población española haya consumido tranquilizantes, relajantes o pastillas para dormir y el 4,5% haya tomado antidepresivos o estimulantes en los últimos días dice mucho del estado de salud de nuestra sociedad y de sus problemas estructurales» ha destacado. «Tenemos que analizarlos y hacerles frente con toda la responsabilidad y el poder que tiene el Estado, y también con el apoyo de las sociedades científicas. Nuestra responsabilidad es actuar»”.

La responsabilidad del Estado es actuar sin dilación alguna ante una realidad, la salud mental, que desborda al Sistema Nacional de Salud, con una lentitud en la toma de decisiones e implementación de medidas verdaderamente alarmante. Lo he manifestado en diversas ocasiones en este cuaderno digital porque como me ocurre con todo lo humano, la locura de vivir no me es ajena. En el acto citado, el Presidente citó a la escritora Almudena Sánchez “en un libro publicado recientemente [Fármaco] sobre su depresión, y en el que decía lo siguiente: «es hora de que la fragilidad salga al escenario». Y aquí también habéis hecho referencia a la necesidad de visibilizar esta realidad. Y así es. Yo creo que es importante pasar del silencio al debate y del debate tenemos que pasar a la acción porque lo que es evidente es que no podemos normalizar que tantas personas necesiten pastillas para poder dormir o para poder levantarse y vivir. Tampoco podemos normalizar que el trabajo produzca ansiedad, no podemos normalizar que el sufrimiento se viva en soledad y tampoco que los cuidadores y cuidadoras de las personas que sufren también se sientan solos”.

Es extremadamente urgente y necesario abordar un gran debate de Estado sobre la salud mental, en el que se dé prioridad absoluta a la participación ciudadana y profesional vinculada a esta actividad de atención prioritaria de Estado, en todas sus manifestaciones posibles. Las palabras de la escritora Almudena Sánchez traducen de forma espléndida lo que sentimos con la realidad del suicidio, por ejemplo, cuando surge siempre una catarata de preguntas del porqué de esas ausencias para siempre: “El suicidio es un momento de no pensar. Es un acto que se hace con el corazón en agua hirviendo, como las langostas. No eres consciente hasta que ya no estás con los pies en la tierra, porque morirse es no estar. Es no participar. Hablarán de ti y no podrás intervenir. Verás a un niño con los ojos brillantes y no lo podrás abrazar. No puedes nada. Suicidarse es prohibirse”.

Hoy, en el Día Mundial de la Salud Mental, me acerco de nuevo, en silencio, a la realidad del suicidio en este país, sobre todo de personas jóvenes, algunas muy cerca de nosotros, aunque la mayoría de los por qué en torno a la vida y muerte sigan sin respuesta en nuestro loco mundo de todos los días y a la espera, con la ardiente impaciencia de Neruda de que se atienda la salud mental como una emergencia nacional, de amplio espectro. Creo, firmemente, que “de Estado”. La fragilidad de vivir está muy presente en nuestras vidas, porque vuelvo a recordar el dato que me sobrecoge cada vez que lo escribo: el suicidio sigue siendo en España la primera causa externa de mortalidad, con más de cuatro mil fallecimientos al año, con una media de diez personas al día, lo que demuestra que acciones como las de Rozalén, a través de una canción, Agarrarte a la vida, tal y como lo explicó el año pasado en un reportaje en el diario El País y que deberíamos leer y escuchar todos en sus explicaciones rotundas sobre el comportamiento humano ante el suicidio, porque estoy convencido de que como ciudadana cantora escribe y compone esta canción porque debe hacerlo, no sólo porque puede llevarlo a cabo como actividad principal de su vida, tal y como lo definía el cantor argentino de mi juventud Facundo Cabral, porque no es lo mismo poder que deber hacerlo. Esta forma de llegar a la juventud, principal afectada por la realidad del suicidio, nos permite pensar que la ilusión de vivir puede volver en el difícil día a día, agarrándonos a la vida de la mejor forma que sabemos hacerlo, sin olvidar que “en esta orilla / Hay un ejército que lucha con amor / Sin juicios, ni culpas, ni reproches / Llevan por escudo un corazón. Porque la ilusión puede volver / distinta, pero puede volver, incluso para los familiares y amigos de quienes un día jugaron a ser dios sin saberlo.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!