Ayer fui “escuchaor” de Miguel Poveda

Miguel Poveda (i) – Antonio López Sancho, Caricatura del I Concurso de Cante Jondo, organizado por Falla y García Lorca en Granada, 1922.

A todos los que a través de su vida se han emocionado con la copla lejana que viene por el camino, a todos los que la paloma blanca del amor haya picado en su corazón maduro, a todos los amantes de la tradición engarzada con el porvenir, al que estudia en el libro como al que ara la tierra, les suplico respetuosamente que no dejen morir las apreciables joyas vivas de la raza, el inmenso tesoro milenario que cubre la superficie espiritual de Andalucía.

Federico García Lorca, extracto de la presentación oficial en 1922, en Granada, del l Concurso de Cante Jondo.

Sevilla, 15/IX/2024

Una de las señas de identidad de los andaluces y andaluzas es ser escuchaores de la realidad en Andalucía, en el Mundo al Revés también. Lo he expresado en diversas ocasiones en este cuaderno digital: las personas que vivimos en Andalucía, que respetamos su identidad, es decir, su extraordinaria «superficie espiritual», que decía García Lorca, porque llevamos la luz con el tiempo dentro, como Juan Ramón Jiménez definía a Moguer, su pueblo y las personas que vivían en él, hemos aprendido a escuchar la vida de nuestro alrededor y llevarla al cante, al baile, al sentir cotidiano, el de todos los días. Luis Cernuda hizo un retrato precioso del andaluz porque somos un enigma a pesar de la luz interior que el dolor de nuestra historia no olvida, siempre con el tiempo dentro, amor desbordante, pasión en nuestra música que acompaña siempre la alegría y calma el dolor, que compartimos hasta buscar la luz con el tiempo fuera, como escuchaores y escuchaoras de todo lo que se canta con el dolor de esta tierra. Nos tratamos como hermanos, cuando a veces no sabemos si somos amigos o seres lejanos, aunque lo único que sabemos, en tiempos políticos, es que unos de otros -no inocentes- lejos estamos.

Ayer tuve la oportunidad de volver a ser escuchaor de esta tierra, del cante jondo a través del cantor, que no cantante, Miguel Poveda, dedicado a Federico García Lorca y el cante, explicado de forma sucinta en el programa del evento: “Federico García Lorca encontró en el flamenco y en los cantes populares una fuente inagotable de inspiración. Hoy es el flamenco quien encuentra en el poeta un manantial infinito en el que reflejarse y avivarse. Esta pasión de Federico por el flamenco cristalizó en dos hitos claves: la organización junto a su amigo y maestro Manuel de Falla del Concurso de Cante Jondo de Granada en 1922 y la publicación del Poema del Cante Jondo en 1931. De esta devoción correspondida entre el poeta y el flamenco nace Federico y el cante, la propuesta que Miguel Poveda presenta en la Bienal de Sevilla. Un recorrido por la constelación de voces flamencas que dejaron impronta en la vida y obra del poeta desde su infancia en la Vega de Granada hasta sus últimos días. Poveda interpreta gran parte del devocionario flamenco de Lorca. Así los cantes de Manuel Torre, Tomás Pavón, La Niña de los Peines, Antonio Chacón, La Argentinita, Niño Caracol, El Tenazas, entre otros, resonarán en la voz de Miguel Poveda. Además, sigue los rastros de figuras legendarias como Silverio Franconetti o Juan Breva, de los que Lorca dejó vivísimos retratos en sus textos. Para la ocasión, Miguel Poveda ha querido acompañarse de un elenco excepcional. El espectáculo cuenta con la colaboración especial de Las Tatas del Barrio de Santiago (La Majuma, La Yoya, Luisa Garrido y Victoria Prado), Diego del Morao, la bailaora granaína Eva Yerbabuena, la Agrupación Musical Virgen de Los Reyes y la de un jovencísimo Manuel Monje, y toda la dramaturgia de la mano del poeta Alberto Conejero”.

Poveda conoce bien el cante jondo y lo interpreta a su manera, siempre con el sentimiento dentro, la elegancia de sus manos bailando al aire que marca el compás de su cante, sin excesos, comedido, pero con una expresión de voz jonda que lleva su alma dentro. Me llamó la atención el papel de Manuel Monje, un niño jerezano que lleva el cante jondo dentro a sus doce años, que fue el guionista acertado de lo que pasaba en el escenario. La guitarra de Jesús Guerrero brilló durante todo el espectáculo. Las obras elegidas mostraron el respeto de Poveda a la historia legendaria del cante jondo y las preferencias de García Lorca: Cabal de Silverio, Retrato de Silverio Franconetti (Seguiriya), La caña de Diego Bermúdez ‘El Tenazas’, Media granaína de Chacón, Taranto y Fandango de Manuel Torre, Tientos / Tangos de Pastora, Cantiñas Lorqueñas, Petenera Bulería de Jerez, Soleares de Tomás Pavón, Juan Breva (Malagueña y Verdial de Juan Breva), Bamberas, Sevilla (Poema del Cante Jondo) y Gitano de Sevilla (Saeta), como homenaje expreso a la ciudad que le escuchaba con devoción anoche.

Ser escuchaor ayer de Miguel Poveda y de su elenco artístico, me ayudó a comprender las palabras pronunciadas hace tan solo ciento dos años, en el primer Concurso de Cante Jondo, “canto primitivo andaluz”, tal y como rezaba en el cartel promocional del evento, celebrado en Granada en los días 13 y 14 de junio de 1922, porque me emocioné con su cante, porque la paloma blanca del amor me picó otra vez en mi corazón maduro, porque sigo siendo amante de la tradición engarzada con el porvenir, porque estudio los libros como al que ara la tierra. También, porque asistir anoche a este espectáculo de cante jondo, es sólo una muestra de que seguiré luchando para no dejar morir las apreciables joyas vivas de la raza, el inmenso tesoro milenario que cubre la superficie espiritual de Andalucía.

Es verdad que me queda la palabra de Federico García Lorca, interpretada ahora con la dignidad de un cantor, Miguel Poveda, que debe cantarlo jondamente y sabe hacerlo. En Andalucía ha tenido siempre un sentido muy especial la palabra “escuchaor”, vinculada al flamenco, porque una cosa es cantar y tocar la guitarra, cantaores y cantaoras, así como guitarristas y, otra, escuchar, por parte de los escuchaores o escuchaoras, como le gustaba decir a Antonio Mairena: ¨[…]  la actitud experimental, la búsqueda, la inquietud y la curiosidad, son cualidades imprescindibles para ser y hacer flamenco. La cantaora y el bailaor, la guitarrista o el fotógrafo que intenta captar el duende inaprensible, así como el oyente o escuchaor -que diría Antonio Mairena- buscan -o deberían buscar- no salir indemnes de la experiencia. Quiero decir con ello que el flamenco no resbala por la piel, sino que la modifica para siempre. Es un elogio de la caricia o, si quieren, una exaltación del impacto” (1).

(1) Ordóñez Eslava, Pedro, Flamenco y vanguardia. En un instante, un quejío y un anhelo, en Andalucía en la historia, 74, 2022, p. 41.

NOTA: En la imagen de cabecera figura, junto a la imagen actual de Miguel Poveda, el cantaor Diego el Tenazas acompañado por el guitarrista Ramón Montoya y a la izquierda, en primer plano, La Niña de los Peines. Entre los caricaturizados: Manuel de Falla, Ignacio de Zuloaga, García Lorca, Santiago Rusiñol, Andrés Segovia, Fernando de los Ríos, Miguel Cerón. Imagen y texto recuperados de El Concurso de Cante Jondo de Granada, de 1922, organizado por Falla y Lorca, en la Biblioteca Nacional – Generación del 27 – Diputación de Málaga (malaga.es)

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Galicia, un filme de culto

Luar na Lubre, Romeiro ao lonxe

Sevilla, 30/VIII/2024

Decía Manuel Rivas en su libro Galicia, Galicia, que “Ni Otero Pedrayo ni Álvaro Cunqueiro tenían coche propio, como tampoco lo tiene Manuel María. He comentado muchas veces con Paco Martín la desgracia de tener coche e ir por la vida de volantista. Gentes como Novoneyra, Pepe de Nora y algún otro no conducen y por eso conocen tan bien Galicia y ven cosas que los demás no vemos. El carecer de coche, y renunciar al volante, tiene además la ventaja añadida de que puedes escoger quien te lleve. Allá van los pasajeros gozando en la ventana de ese filme de culto llamado Galicia. Y donde tú ves un tractor, ellos ven la comitiva de Merlín. Y cuando tú ves un ceda el paso, ellos contemplan una hermosa cruz de piedra, las espinas del Cristo también de piedra. Y mientras tú maniobras para esquivar una gallina, ellos van viendo el crepúsculo del Antiguo Reino en pancolor”.

He regresado de un viaje reciente a Galicia, como “volantista“ a ratos, acompañado por una pasajera esencial en mi peregrinar diario, contemplando en esta ocasión su territorio oriental y cantábrico, como si fuera un espectador o pasajero que ama los filmes de culto, que decía Rivas en la cita anterior, porque ese es el título que retengo de esta hermosa película, Galicia, que he vivido y sentido en primera persona, con escenas que no olvido y que retengo en mi memoria de hipocampo, en pancolor, por más señas.

Comencé el viaje en Ribadeo localizando a sus vecinos ilustrados e indianos, destacando dos, uno por cada lado: Antonio Raimundo Ibáñez Gastón de Isaba y Llano Valdés (1750-1809), conocido como Marqués de Sargadelos, y José María Alonso y Trelles Jarén (1857-1924), conocido como El Viejo Pancho. Aprendí del ilustrado Ibáñez lo que hizo por su tierra, incorporándome como “actor” de un teatro de calle que la Compañía Os Quinquillans, se esforzó en sintetizar en una representación teatral con ideología dentro, no inocente por cierto. Me emocionó tanto la historia del Marqués, que visité su primera obra industrial, las Reales Fábricas de Siderurgia integral y la primera fábrica de cerámica, ambas en Sargadelos (Cervo). Sobre El Viejo Pancho, descubrí su vida y obra en Uruguay, donde encumbró la presencia gallega en ese país, con su producción literaria. Gran lección.

En la fábrica actual de Sargadelos, pude conocer su proyecto cultural, unido a la manufactura cerámica, con una dilatada historia de compromiso social desde 1963, a través del Laboratorio de Formas, con dos miembros fundadores de recuerdo obligado, Isaac Díaz Pardo y Luis Seoane. Un ejemplo claro de su compromiso de respeto a la memoria democrática de Galicia fue la creación de Ediciós do Castro, vinculada a este proyecto, “una editorial que pretendía recoger y difundir las distintas manifestaciones de la cultura gallega y recuperar la memoria histórica, sobre todo la de las décadas anteriores a la Guerra Civil y a la del exilio, silenciadas por la Dictadura franquista”, que facilitó la publicación de una obra, “Memorias de un niño campesino” (Memorias dun neno labrego), publicada por primera vez en Argentina en 1961, de José Neira Vilas, considerado como el libro más leído de la literatura gallega. Sus primeras palabras nos llevan a comprender siempre el mundo de los nadies, a los que retrató perfectamente Eduardo Galeano y que nunca olvido: Yo soy Balbino. Un chico de aldea. Como quien dice, un nadie. Y, además, pobre. Fue una experiencia conmovedora e inolvidable.

El filme imaginario continuó con escenas en la Playa de las Catedrales, un entorno que sobrecoge, convertido hoy en fenómeno turístico que pierde su encanto por la masificación descontrolada que nos asola por tierra, aire y, en este caso, la mar, que cada día es la que da permiso para contemplarla de forma laica, únicamente cuando ella quiere. Creo que exige una reflexión pública, para salvar su interés general.

La película avanzaba por caminos sorprendentes en su capital oriental, Lugo (Locus Augusti), donde Roma se afincó durante siglos, hasta que la Iglesia capitalizó esta secuencia histórica a través de La Virgen de los Ojos Grandes, tal como suena. Así hasta hoy, sin olvidar el descubrimiento de la casa del centurión que adoraba, probablemente de forma oculta, al dios Mitra.

De allí era fácil avanzar en el filme imaginario, siempre de culto, de Galicia hasta Burela, puerto de identidad ballenera, hoy bonitero, que se refugia -¡como no!- en un barco bonitero construido con la madera de antes, Reina del Carmen, visitable y varado ya en puerto seguro, donde un capitán también imaginario, Lino, eleva el esfuerzo de hombres marineros y mujeres, las rederas, hasta los cielos, dejando bien patente que Sorolla tenía mucha razón cuando pintó como nadie una obra fresca siempre y no perecedera: ¡Aún dicen que el pescado es caro!.

Este filme, dedicado a Galicia, finalizó su rodaje en San Andrés de Teixidó. He ido vivo (fun de vivo) como mandan los cánones, he dejado una piedra en un milladoiro junto a la puerta principal de la ermita, bajé a la fuente para cumplir con el rito de beber allí, aunque una triste pintada, No potable, me desaconsejó hacerlo. Preparé mi deseo, como peregrino de la vida y contemplé el Cantábrico con mar fuerte ese día. Me regalaron unas herbiñas de enamorar y escuché a Luar na Lubre interpretando Romeiro ao lonxe, que sonó en aquel entorno de manera especial. Enamorados.

Finalizó ayer la película, Galicia, un filme de culto, contemplando el faro de la isla Pancha. Sólo me queda decirle algo a Manuel Rivas, siempre con saudade: “Ándele Don Manuel, cuénteme un poco cómo es Galicia”.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Otro turismo es posible: el método para conocer Galicia

Luar Na Lubre – Romeiro Ao Lonxe (Con Diana Navarro)

Sevilla, 17/VIII/2024

Estamos asistiendo a una contestación generalizada al turismo que nos invade en toda la geografía española, sin excepción, porque se constata que morimos de éxito ante tantos desmanes y desbordamiento de situaciones que hacen la convivencia insoportable. Pronto lo veremos en las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), como una de las preocupaciones principales en nuestro país. El ejemplo de la proliferación descontrolada de las viviendas de uso turístico que, en algunas zonas como Baleares, hacen un desalojo salvaje de los que residían en ellas hasta ahora, ha alcanzado unos límites también insoportables, injustos y faltos de toda ética. Otra realidad es la gentrificación galopante de los cascos históricos de muchas ciudades importantes del país, con desalojos abusivos por el capital de fondos de inversión que todo lo pueden, a cualquier precio y sin compasión alguna.

Sé que es un asunto controvertido, pero en este contexto he recordado un texto precioso que leí hace ya algunos años en Galicia, Galicia (1), del escritor al que admiro tanto, Manuel Rivas, que recupero hoy por su calidad intrínseca y porque pone muchas cosas en su sitio. En este libro, un libelo de repudio al conservacionismo gallego de viejo cuño, político incluido, Rivas explica un método para conocer su tierra que cobra hoy una especial actualidad. Viajamos a partir de ahora con él, porque al final, caemos siempre en lo mismo: criticamos hasta la saciedad a este turismo que nos invade, a los otros, sin caer en la cuenta de que nosotros también hacemos a veces un turismo descontrolado, por imperativo del mundo actual, acabando como turistas al uso, a veces sin sentido y viajando hacia ninguna parte.

Comienza Manuel Rivas su exposición, con una referencia a un escritor autóctono, Ramón Otero Pedrayo, que escribió la afamada Guía de Galicia, que también he leído personalmente al recuperarla para mi biblioteca desde una librería de viejo, sobre todo porque no la escribió como “volantista” en un coche, sino viajando en un autobús público de la empresa Castromil: “Y nosotros [dice Rivas], con la miseria de tener coche propio, debemos contentarnos con leer lo que él vio o poner, de viaje, una de las grabaciones de este patriarca que rescató Alfonso Monxardín. Encendemos el radiocasete y, con la mirada puesta en el cambio de rasante, murmuramos con saudade: “Ándele Don Ramón, cuénteme un poco cómo es Galicia”.

A continuación recojo el texto completo de este método para conocer Galicia, a título de ejemplo de dignidad turística por mi parte, con saudade, intentando comprender qué significan las herbiñas de enamorar visitando una vez en la vida San Andrés de Teixidó, siguiendo las indicaciones de Luar na Lubre, recomendando que cada uno, cada una, al leerlo, cambie nombres, apellidos y situaciones, pero intentando quedarse con el fondo de lo expuesto. Comprenderán entonces qué significa el turismo digno y ético que tanto necesitamos recuperar en nuestro país, abandonando el rol de volantistas por un tiempo y escogiendo un libro como la mejor guía para iniciar el mejor viaje posible a nuestra persona de secreto.

Método para conocer Galicia

Ahora que se multiplican las ofertas de viaje, yo no sé lo que escoger. El año pasado por estas fechas me dirigí a la agencia Otero Pedrayo, pagué un billete en la aeronave ‘Os camiños da vida’, e hice un viaje inolvidable por el tiempo y el espacio. Todo muy económico y maravilloso. Tengo otra agencia de confianza que nunca me falla, la Compañía Álvaro Cunqueiro. Ofrece unos vuelos charter, que ni Halcón Viajes. Y unos programas alternativos, tipo ‘Tesouros novos e vellos’, que ya quisieran los de Port Aventura. A precio de bicoca, con asiento asegurado en ventanilla, y parada con siesta de primera clase debajo de un roble que te toca ‘Para Elisa’ mientras duermes. Incluye una vuelta al mundo de feria en feria y un masaje curandero con las hierbas de San Juan. Vuelves como del trinque.

Otra propuesta para conocer bien Galicia por su envés más hechizante es la de la agencia Hortas Vilanova Tours, de la que es acionista mayoritario el poeta Manuel María, con una abundancia de opciones recogidas en el ‘Andando a terra” (Ediciones ANT). Trekking literario, Surfing imaginativo. Parapente auténtico. Desde el robledal de San Xusto a Florencia y desde Florencia a la Ribeira Sacra en una cabriola de sofá y libro.

Yo no sé cómo la gente se complica tanto la vida a la hora de viajar. Te sientas en casa, al fresquito de los libros y pronto te sientes un comandante de jetgaviota tomando pista en la playa de Traba de Laxe. Hablas por megafonía y anuncias con voz de vocalista de verbena: “Amigos viajeros, primero vamos a Carcasona y luego a los Caneiros de Betanzos, con paradita en Cuba y en el Ribeiro”.

Hay un dato para la meditación en lo relativo a los mejores pasajeros que dio Galicia. Ni Otero Pedrayo ni Álvaro Cunqueiro tenían coche propio, como tampoco lo tiene Manuel María. He comentado muchas veces con Paco Martín la desgracia de tener coche e ir por la vida de volantista. Gentes como Novoneyra, Pepe de Nora y algún otro no conducen y por eso conocen tan bien Galicia y ven cosas que los demás no vemos. El carecer de coche, y renunciar al volante, tiene además la ventaja añadida de que puedes escoger quien te lleve. Allá van los pasajeros gozando en la ventana de ese filme de culto llamado Galicia. Y donde tú ves un tractor, ellos ven la comitiva de Merlín. Y cuando tú ves un ceda el paso, ellos contemplan una hermosa cruz de piedra, las espinas del Cristo también de piedra. Y mientras tú maniobras para esquivar una gallina, ellos van viendo el crepúsculo del Antiguo Reino en pancolor.

Ramón Otero Pedrayo fue capaz de escribir la magnífica ‘Guía de Galicia’ porque viajaba siempre en el autobús Castromil. Y nosotros, con la miseria de tener coche propio, debemos contentarnos con leer lo que él vio o poner, de viaje, una de las grabaciones de este patriarca que rescató Alfonso Monxardín. Encendemos el radiocasete y, con la mirada puesta en el cambio de rasante, murmuramos con saudade: “Ándele Don Ramón, cuénteme un poco cómo es Galicia«.

(1) Rivas, Manuel, Galicia, Galicia, 2002, Madrid: Santillana – Suma de Letras.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

¡Gran noticia, han abierto una nueva librería en Sevilla!

Librería en el Centro Comercial Lagoh, en Sevilla, inaugurada el 8 de agosto / JA COBEÑA

Lo hermoso no es el brillo momentáneo, la atracción inmediata, sino la silenciosa persistencia de la estela. La belleza es una rezagada. No es hasta un tiempo después cuando las cosas revelan su fragante esencia, compuesta de sedimentos temporales de lenta fosforescencia.

Byung-Chul Han, en La tonalidad del pensamiento

Sevilla, 11/VII/2024

Es verdad, es una gran noticia la apertura de una nueva librería en esta ciudad, que es muy «de bares», acostumbrada ya en los últimos tiempos a asistir a cierres de otras, tal y como lo he recogido en páginas de este cuaderno digital. Para mí es un gran acontecimiento, culturalmente hablando, con la que está cayendo por tierra, mar y aire en el terreno ideológico de este país, donde la cultura es pariente pobre de determinadas políticas, uno más en la gran familia de la derecha ultramontana y su más allá, con sus censuras incluidas. Además, en el caso de La Casa del Libro, es algo especial para mí porque me recuerda mis primeras aproximaciones, cuando era un niño y hacía las cosas de niño, a sus grandes escaparates en lo que se denominaba la «casa madre» de esta librería, en la Gran Vía de Madrid, lugar al que iba con frecuencia porque en mi casa la llamaban también El Palacio del Libro, que así era su nombre fundacional, algo muy sugerente para mi alma lectora de niño. No en vano, el año pasado se cumplieron los cien años de su primera apertura, decían que con gran asombro de los que la visitaron por primera vez porque vieron que se podían hojear los libros en mostradores y así tocarlos, olerlos, no sólo pedirlos a dependientes para que los bajaran de las estanterías, muy lejos de los presuntos implicados en su compra.

Ayer fui a visitar la nueva librería con la ilusión rediviva de mi infancia en Madrid, como si fuera una cita obligada. Durante la obra de adaptación del local, aparecía ya un reclamo interesante: «una vida de libros, una vida más libre«. Me sentí como ese niño de Madrid con zapatos nuevos, Gorila por supuesto, hojeando los libros clasificados por materias en una superficie pequeña, sólo 200 metros, pero ajustada a las necesidades actuales de sedes físicas. Disfruté con algo que me llamó la atención: la presencia de bastantes familias, donde cada miembro cogía un libro, creo que porque les llamaba la atención, contando con el asesoramiento, en su caso, de una librera muy joven (¡que rol tan fundamental, perdido en muchas ocasiones!), que también acabó orientándome dónde podía encontrar un libro que andaba buscando desde que supe de su publicación este año. Se trataba de La tonalidad del pensamiento, del escritor norcoreano pero nacionalizado berlinés, Byung-Chul Han (1), porque coincido con él en el amor a la música y lo que es capaz de transmitir cada momento que se la escucha, así como la confianza plena en que el amor mueve el mundo y que la esperanza justifica nuestra ardiente impaciencia de vivir apasionadamente. También, porque la edición de este libro, es muy original por petición expresa del autor, en el sentido de que no quiere que sus intervenciones públicas aparezcan en las grandes plataformas de internet, convirtiéndolas en mercancía pura y dura, sino que a través de la editora, Paidós, a la que personalmente manifiesto un profundo respeto profesional desde hace ya muchos años, se pongan al alcance de los lectores los textos, las filmaciones y las fotografías de sus más recientes conferencias. ¿Cómo? utilizando el código QR al inicio de cada uno de los textos que figuran en el libro citado, dando acceso a los vídeos de dichas conferencias. Esta decisión ética del autor, justifica de forma sobrada que su libro se incluya en el equipaje cultural de cada uno, cada una, este verano.

Para comprender el alcance de lo expuesto por el autor, nada mejor que leer la sinopsis oficial de su libro: «En abril de 2023, Byung-Chul Han viajó por primera vez a Portugal e impartió unas conferencias en Oporto y Lisboa. Días después ofreció, también por primera vez, una conferencia musical en Leipzig. De ahí nace La tonalidad del pensamiento, el libro que el lector tiene hoy en sus manos y que reúne estas conferencias. En la primera de ellas, de título «Amor / Eros», el autor se pregunta por el sentido del amor en una sociedad en la que el otro se desvanece por falta de contacto físico y personal. La segunda, «Sobre la esperanza», es una reflexión sobre la transcendencia de esta virtud que, en palabras del filósofo, «es el espíritu de una idea que va más allá de lo que podemos imaginar». La última ponencia da título a esta obra: en «La tonalidad del pensamiento», Han expone los tonos y temas que atraviesan su filosofía. Sus libros, dice, no son repeticiones, sino variaciones: notas que van desplegándose en torno a grandes conceptos. Por ello, la conferencia contó con la interpretación en piano de las piezas favoritas del autor: las Variaciones Goldberg y las Suites francesas de Bach y las Kinderszenen de Schumann».

Profeso un respeto reverencial a la librerías y por esta razón recomiendo la lectura de un artículo que publiqué en enero de este año, Hay que cuidar las librerías de Sevilla, del país en general, porque son las clínicas del alma, porque en él expresaba mi dolor por el cierre de librerías en Sevilla. Creo que se comprende bien mi alegría, como lector empedernido, al conocer esta nueva apertura y disfrutar de ella.  Las librerías permiten cuidar el alma con la lectura (dispensación) de libros. Recuerdo que sobre las estanterías o nichos (bibliotecas, en griego) donde se colocaban los rollos de papiros que se podían leer en la Biblioteca de Alejandría, figuraba siempre un letrero sobrecogedor: lugar del cuidado del alma o más exactamente “Clínicas del alma”, tal y como nos lo ha transmitido el historiador siciliano Diodoro de Sículo en el siglo I a. C. Amo la lectura, los libros, las librerías y tengo un respeto casi reverencial a las personas que están detrás de cada página bien escrita, sobre todo con alma. De los que critican cada publicación y aconsejan su lectura. De cada persona que está detrás de este círculo virtuoso del libro en todas sus proyecciones posibles, librerías incluidas y sobre las que he escrito en muchas ocasiones en este cuaderno digital porque las admiro. Las librerías son la antesala de las bibliotecas, a modo de atención primaria del alma, si consideramos lo manifestado anteriormente al considerar las citadas bibliotecas como lugares del cuidado del alma o más exactamente “Clínicas del alma”. No olvido tampoco el mensaje de Guido Orefice, el protagonista de La vida es bella, por su ilusión de poner una librería (que también tuve yo en una época de mi vida), que le jugaría al final una mala pasada por la invasión nazi en Italia, teniendo que explicar a su hijo Josué, de nombre hebreo, qué cartel van a poner en la librería para prohibir determinadas entradas como la que han leído al detenerse en un escaparate para ver un posible regalo para su madre: prohibida la entrada a hebreos y perros. Para quitar hierro a la dramática situación que está viviendo con su hijo, lo resuelve con una respuesta genial:

Josué: – Pero nosotros dejamos entrar a todo el mundo en la librería.
Guido: – ¡No, mañana mismo también pondremos un cartel! A ver dime algo que te caiga mal.
Josué: – Las arañas. ¿Y a ti?
Guido – ¡A mí, los visigodos! A partir de mañana vamos a poner un cartel que diga. “prohibida la entrada a las arañas y a los visigodos”. Me tienen frito los visigodos. Se acabó.

Ayer, cuando salía de la nueva librería en Lagoh, recordé aquellas palabras de compromiso activo de Guido Orefice, a través de uno de sus sueños, abrir una librería, sin dejar atrás los otros dos, leer a Schopenhauer y aprender a distinguir el Norte del Sur, que también existe… Inolvidable, en agosto de 2024.

(1) Byung-Chul Han, La tonalidad del pensamiento, 2024, Barcelona: Editorial Planeta,

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UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Modos de ver lo que está pasando y estamos viendo

John Berger, 1925-2017 – Portada del libro, Modos de ver, edición española en Gustavo Gili

Sevilla, 28/VII/2024

Me lo ha recordado hoy una excelente escritora, Irene Vallejo, que la he incorporado a las grandes maestras de mi vida, de las que tanto aprendí y aprendo: es necesario -yo diría que urgente- reflexionar sobre los modos de ver lo que está pasando y estamos viendo. En la tribuna publicada hoy en el diario El País, Quizás, quizás, quizás, cita a sus queridos clásicos populares, Pirrón, Platón y Sócrates, también a Mafalda, para recordarnos que no hay nada más importante en la vida que reconocer el gran beneficio de la duda, sobre todo en nuestro aquí y ahora, en días en que apenas sobrevivimos a una Gran Mentira, en sesión continua, propiciada por grandes y potentes máquinas de fango, con sus maquinistas dentro, personajes mediocres y no inocentes, por cierto.

Junto a sus queridos clásicos, cita a un ”moderno”, de cuyo nombre quiero acordarme especialmente hoy, John Berger, que saltó a la fama mundial en los primeros años de la televisión, a través de un programa de la BBC, Modos de ver, que no daba nada por resuelto en el modo de proceder los artistas de la pintura, bien sintetizado en su sinopsis oficial: «El programa televisivo Ways of seeing, dirigido en 1972 por un jovencísimo John Berger, se propuso analizar cómo nuestros modos de ver afectan a la forma de interpretar. La serie recibió diversos premios, revolucionó la teoría del arte y fue adaptada al presente libro, convirtiéndose desde entonces en un título indispensable de la teoría del arte y de la comunicación visual. En estas páginas, Berger analiza cuatro aspectos de la interpretación de la pintura al óleo: su origen relacionado con el sentido de la propiedad, el uso continuado de la mujer como objeto pictórico, la relación entre la herencia visual de la pintura y la publicidad y, finalmente, la transformación del significado de la obra original en el marco de sus múltiples reproducciones. En esta nueva edición, minuciosamente revisada, se ha recuperado el diseño original de Richard Hollis». Así ,lo explica también Irene Vallejo en su artículo: «Aconsejó al público de la BBC buscar en los museos, más allá del aura de misterio y religiosidad que impregna las obras expuestas, el discurso agazapado del poder. Advirtió que todas las imágenes incorporan los sesgos, prejuicios y manipulaciones de su tiempo y, por eso, la mirada nunca debería renunciar a su potencia crítica. Y para dar fe de ello, lo dejó claro en sus palabras de despedida al finalizar la emisión de su exitoso programa: “Espero que tomen en cuenta lo que les he dicho. Pero sean escépticos con ello”. En una palabra: duden.

Julio Numhauser, junto a su hijo Maciel – Todo cambia (vídeo oficial, 2016)

Personalmente amo el cambio ante muchas dudas existenciales, porque detesto el conformismo, inmovilismo y la mediocridad galopante de la sociedad que no duda ante nada, salvando los principios éticos que, en mi caso, los mantengo aunque no gusten a los demás, porque no tengo otros y son el suelo firme de mi vida, la solería que he ido poniendo poco a poco en mi persona de secreto para justificar mis actos, no por el ajustamiento mediocre que nos rodea por tierra, mar y aire, según aprendí hace ya muchos años de mi querido profesor José Luis López Aranguren. Permanecer en el Club del Cambio, gran maestro de la vida, sé que me va a ayudar ante esas dudas diarias, porque sé también que Cambia lo superficial /Cambia también lo profundo / Cambia el modo de pensar / Cambia todo en este mundo. Por tanto, Cambia el rumbo el caminante / Aunque esto le cause daño / Y así como todo cambia / Que yo cambie no es extraño. En esta ocasión, esa actitud la aprendí de la letra de la canción de Julio Numhauser, Todo cambia, uno de los fundadores de Quilapayún, junto a Mercedes Sosa, la voz como cantora que era, que llevaba la duda existencial dentro, que -salvando lo que haya que salvar- poco tenían que envidiar a Pirrón o Sócrates, cerca siempre de John Berger, porque tenían algo en común: su modo de ver lo que pasa en la vida y vemos a diario, que nunca fue ni será inocente. Quizás, quizás, quizás, que yo dude ya de casi todo a esta altura de mi matusalénica edad, les aseguro que no es extraño.

NOTA: la imagen de John Berger se ha recuperado hoy de https://www.theartsdesk.com/visual-arts/john-berger-art-and-property-now-somerset-house

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

¿Hemos cuidado bien el voto de hace un año, en el día de las elecciones generales?

El día de ayer no es sino sueño y el de mañana es sólo una visión. Pero un hoy bien empleado hace de cada ayer un sueño de felicidad y de cada mañana una visión de esperanza. ¡Cuida bien, pues, este día!

Juan Ramón Jiménez,
Diario de un poeta recién casado, 1916-1917

Sevilla, 23/VII/2024

Hoy cumple un año la legislatura actual, plagada de sobresaltos y situaciones políticas nada edificantes, propiciadas por un hecho irrefutable: la derecha, en todas sus versiones, incluyendo la ultraderecha ultramontana y su más allá, no aceptó los resultados de las urnas, porque lo que pensaron que iba a ser un paseo triunfal para entrar en La Moncloa, se perdió para ellos hasta hoy, un año después, más cada día después que la democracia agregue hasta el final de la legislatura, gracias a la realidad objetiva de los votos de la izquierda y nacionalismos históricos de este país, convirtiendo aquellos resultados en la crónica de una coalición progresista anunciada para llevar adelante el Gobierno progresista, legítimo, de este país.

He vuelto a leer el artículo que publiqué ese Día Grande de la Democracia, ¡Cuidemos bien el voto, en este día tan esencial para la democracia!, hace exactamente un año, y respetando lo allí expuesto, incluso con palabras idénticas, lo he contextualizado en la realidad actual, tarea nada fácil porque estoy muy preocupado con el telón de fondo de la política en este país al revés, en pleno ocaso de la democracia. Cambiando los tiempos de los verbos utilizados hace un año, surgen muchas preguntas sin respuesta en la misión diaria de cuidar del voto, aunque lo importante es no olvidar aquellas palabras que aprendí de Julio Numhauser, en su preciosa canción, “Cambia, todo cambia”: Pero no cambia mi amor / Por mas lejos que me encuentre / Ni el recuerdo ni el dolor / De mi pueblo y de mi gente

Pasen y lean…

Hoy, un año después de la celebración de las elecciones generales, un día clave para la democracia en nuestro país, en el que gracias a él se eligieron los miembros del Congreso de los Diputados y del Senado, he recordado de nuevo unas palabras preciosas de Juan Ramón Jiménez, poeta al que tanto admiro, a modo de introducción a su querido diario como poeta recién casado (1), recogidas del sánscrito -¡ay, la influencia de Zenobia!-, porque resumen perfectamente el cuidado extremo que debemos observar con nuestras responsabilidades individuales y colectivas en cada día después de este día grande para la democracia:

¡Cuida bien de este día! Este día es la vida, la esencia misma de la vida. En su leve transcurso se encierran todas las realidades y todas las variedades de tu existencia: el goce de crecer, la gloria de la acción y el esplendor de la hermosura.

El día de ayer no es sino sueño y el de mañana es sólo una visión. Pero un hoy bien empleado hace de cada ayer un sueño de felicidad y de cada mañana una visión de esperanza. ¡Cuida bien, pues, este día!

Es difícil encontrar un prontuario de cómo actuar de forma responsable en tiempos difíciles para la política digna, pero estas palabras de Juan Ramón Jiménez descubren todos los ámbitos de la vida de cada persona que ahora, más que nunca, debemos tener en cuenta mediante actos responsables, personales e intransferibles. Cuidamos aquél día, el de hace un año, en el que se votó un proyecto de país, que encerraba también todas las realidades y todas las variedades de la existencia, proyectadas en tres situaciones que ese día nos llenaron de esperanza al conocer los resultados de las votaciones, en momentos que personas progresistas y del amplio espectro de las izquierdas y nacionalismos democráticos, necesitábamos reforzar ilusiones y oportunidades para seguir adelante, políticamente hablando: crecer, caminando siempre hacia adelante, actuar de forma saludable de tal forma que ennoblezca cada acto humano y descubrir la belleza de la hermosura de todo aquello que se hace bien respondiendo a la ética personal y colectiva, atendiendo al suelo firme (la solería de nuestra vida) que justifica todos los actos humanos, algo sobre lo que escribo con frecuencia en este cuaderno digital.

Este principio de realidad freudiano, nos permite, un año después, reflexionar sobre lo que ha ocurrido hasta ahora en la política general en este país, para mí unos hechos muy preocupantes para la consolidación del Estado de Bienestar en este año de legislatura, con voladuras controladas de las bases democráticas que lo sustentan, lo que nos lleva a reflexionar que con lo que está pasando y estamos viendo, no se sabe cómo será el mañana. Juan Ramón Jiménez abordó esta dialéctica con una recomendación muy sabia: si hoy, 24 de julio de 2024, hacemos bien las cosas, cuidando nuestro voto progresista de forma responsable, puede convertirse el tiempo transcurrido hasta ayer en un sueño y cada mañana en una visión de esperanza. Esa es la razón y no otra, de seguir cuidando bien el voto de hace un año, de aquél día que, un año después, sigue siendo mío, que es también tuyo, de los demás, de todos, porque encierra todas las realidades y todas las variedades de nuestra existencia: el goce de crecer, la gloria de la acción y el esplendor de la hermosura de la vida digna, viviendo la libertad que nos entregó el resultado final de las elecciones generales, en un camino vivo para seguir defendiendo hoy la democracia en nuestro país: Pero un hoy bien empleado hace de cada ayer un sueño de felicidad y de cada mañana una visión de esperanza. ¡Cuida bien, pues, este día, 23 de julio de 2024.

(1) Jiménez, Juan Ramón, Diario de un poeta recién casado (1916-1917), Madrid: Visor Libros, 2011.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Vuelvo a los 17, los de Lamine Yamal

Volver a los diecisiete / después de vivir un siglo / es como descifrar signos / sin ser sabio competente.

Violeta Parra, Volver a los diecisiete

Sevilla, 17/VII/2024

El fútbol, al igual que la música militar, nunca me supo levantar, pero si se está cerca de la realidad social en nuestro país, no puedo dejar pasar ni un día más sin referirme a lo que ha sucedido con el joven Lamine Yamal (Esplugas de Llobregat, 2007), jugador de la selección española en la reciente Eurocopa, un icono mundial en estos momentos, que ha roto muchos esquemas, dando una lección a nuestro país de cómo podemos asumir la realidad de la migración con todas sus consecuencias, precisamente en días complejos en nuestro país ante la situación en la que se encuentran en Canarias los casi seis mil menores migrantes, muchos próximos a la edad de Yamal, así como por los cambios legales que se han presentado en el Congreso para modificar la vigente Ley de Extranjería, que permita dignificar esta situación en términos de corresponsabilidad y solidaridad humanitaria por parte de todas las Comunidades y Ciudades Autónomas del país.

Comenzó Lamine Yamal la Eurocopa con 16 años y la finalizó con 17, con dos triunfos, el de la finalización de la ESO y el de su equipo en la final de Berlín. Esta realidad de vivencia íntima de un salto temporal, a modo de metáfora para los que estamos saboreando ya una “matusalénica” edad, como diría Benedetti, me ha traído a mi memoria de secreto una canción preciosa, Volver a los diecisiete, escrita e interpretada como nadie por Violeta Parra, que nunca he olvidado y que hoy, gracias a este muchacho tan despierto a la vida, vuelvo a rescatar en mi mundo de sentimientos y emociones, como lo aprendí de esta cantora: Lo que puede el sentimiento / no lo ha podido el saber, / ni el más claro proceder / ni el más ancho pensamiento.

Efectivamente, Violeta Parra era una cantora para ilusionar y ayudar a los demás, sobre todo a los que menos tienen (Facundo Cabral afirmaba que cantante es el que puede cantar, mientras que cantor es el que debe cantar). De principio a fin, es fantástico repasar estrofas de su mensaje implícito:

Volver a los diecisiete
después de vivir un siglo
es como descifrar signos
sin ser sabio competente.
Volver a ser de repente
tan frágil como un segundo,
volver a sentir profundo
como un niño frente a Dios,
eso es lo que siento yo
en este instante fecundo.

Se va enredando, enredando,
como en el muro la hiedra,
y va brotando, brotando,
como el musguito en la piedra,
ay, sí sí sí.

Creo que lo afirmado anteriormente me ha ocurrido a mí con este cuaderno digital, donde escribo hoy este pequeño homenaje a Lamine Yamal, porque si vuelvo la vista atrás tomo conciencia de que solo puedo descifrar signos de lo aquí escrito sin ser sabio competente. El tiempo transcurrido me lleva a tomar conciencia, también, de que soy tan frágil como un segundo.

Mi paso retrocedido,
cuando el de ustedes avanza;
el arco de las alianzas
ha penetrado en mi nido
con todo su colorido,
se ha paseado por mis venas
y hasta las duras cadenas
con que nos ata el destino
es como un diamante fino
que alumbra mi alma serena.

La declaración de principios de este blog sigue intacta y sólo he navegado en la carabela virtual de Saramago, en la que me enrolé cuando leí su Cuento de la isla desconocida, hace ya muchos años, del que aprendí algo esencial a través de la mujer limpiadora y zurcidora del palacio real: “Si no sales de ti, no llegas a saber quién eres, El filósofo del rey, cuando no tenía nada que hacer, se sentaba junto a mí, para verme zurcir las medias de los pajes, y a veces le daba por filosofar, decía que todo hombre es una isla, yo, como aquello no iba conmigo, visto que soy mujer, no le daba importancia, tú qué crees, Que es necesario salir de la isla para ver la isla, que no nos vemos si no nos salimos de nosotros, Si no salimos de nosotros mismos, quieres decir, No es igual…”.

Lo que puede el sentimiento
no lo ha podido el saber,
ni el más claro proceder
ni el más ancho pensamiento.
Todo lo cambia el momento
cual mago condescendiente,
nos aleja dulcemente
de rencores y violencia:
solo el amor con su ciencia
nos vuelve tan inocentes.

No lo puedo expresar mejor que Violeta Parra, a quien he recordado en diversas ocasiones en este cuaderno de hojas vivas. He procurado siempre que el sentimiento estuviera presente en mis palabras, a veces mucho más fuerte que el viento, como diría Rafael Alberti, porque estoy convencido de que la vida, sin sentimiento, sin alma, es solo eso, vida a secas. ¿Existe una expresión mejor que la de esta canción: Todo lo cambia el momento / cual mago condescendiente, / nos aleja dulcemente / de rencores y violencia: / solo el amor con su ciencia / nos vuelve tan inocentes? ¿Cómo no recordar también a Enrique Morente en su Soleá de la ciencia, como escuchaor del mundo, de Andalucía, de lo que dice y hace ahora Lamine Yamal, para trasladar los sentimientos de soledad acompañada a este blog: Presumes que eres la ciencia / Yo no lo comprendo así / Porque siendo tú la ciencia / No me has comprendido a mí.

El amor es torbellino
de pureza original;
hasta el feroz animal
susurra su dulce trino,
detiene a los peregrinos,
libera a los prisioneros;
el amor con sus esmeros
al viejo lo vuelve niño
y al malo solo el cariño
lo vuelve puro y sincero.

De par en par la ventana
se abrió como por encanto,
entró el amor con su manto
como una tibia mañana;
al son de su bella diana
hizo brotar el jazmín,
volando cual serafín,
al cielo le puso aretes
y mis años en diecisiete
los convirtió el querubín.

El querubín que me ha acompañado a lo largo de estos años, es verdad que ya matusalénicos, ha dado fiel cumplimiento a lo que ocurrió cuando nació este cuaderno digital, hasta llegar hoy a homenajear a Lamine Yamal y su alma migrante que tanto respeto. Puedo decir hoy, alto y claro, que al escribir estas palabras sigo siempre las instrucciones de un rey desconocido, que me presentó José Saramago hace ya muchos años: que el barco navegara bien, en el mar proceloso de Internet y que fuera seguro. Y aprendí que aunque no era un hombre de Internet, quería serlo, asumiendo el nuevo lenguaje de los blog, un medio que me respeta y que me ayuda a respetar a los demás, porque el lenguaje creo que lo conozco y puede ser un buen medio para hacerme a la mar digital. Y recordé una frase preciosa del cuento de la isla desconocida: todas las islas, incluso las conocidas, son desconocidas mientras no desembarcamos en ellas. Y esta isla me fascinó, por sus inmensas posibilidades por descubrir. Y me hice a la mar y desembarqué en ella.

Personalmente, susurraría al oído del joven futbolista Yamal, a sus diecisiete años recién cumplidos, que el mundo sólo tiene interés hacia adelante. Le hablaría del cuento de Saramago, de lo que significan las islas desconocidas y cómo una mujer muy sencilla, la de la limpieza del palacio del rey del cuento, quiso ser un día libre, porque estaba convencida de que enfrentándose a lo desconocido, lo que quería por encima de todo era baldear barcos de libertad. Le contaría, también, que un día me hice con una carabela digital, elaborada de forma colaborativa por nuevos carpinteros de ribera digital y le invitaría a que subiera a «La isla desconocida» para ocupar su sitio en la amura no inocente de babor.

A modo de confidencia final, le diría que ha iniciado una inolvidable y arriesgada singladura de fama, amplificada por los recursos digitales de todo tipo, que deberá cuidar para comprender cuál es el sentido de las islas desconocidas que está ahora descubriendo a sus diecisiete años. Sobre todo se tendrá que curtir con los aires marinos de Internet, con las redes sociales, porque lo más difícil es encontrar tripulación digna y decente, frente a los agoreros que afirman que ya no hay islas desconocidas.

Vuelvo al estribillo de la canción de Violeta Parra, dedicada hoy a Laminen Yamal:

Se va enredando, enredando,
como en el muro la hiedra,
y va brotando, brotando,
como el musguito en la piedra,
ay, sí sí sí.

Hoy he escrito estas palabras con alma, para manifestar mi admiración a este joven jugador, nacido en España, hijo de unos migrantes provenientes de Guinea Ecuatorial, de Fátima, su madre, y de Marruecos, su padre, Mounir. Agradezco también a Violeta Parra, su compañía sempiterna al haberme permitido volver a los diecisiete. Estas palabras se han ido enredando como en el muro la hiedra y tengo que reconocer, que han ido brotando, brotando, / como el musguito en la piedra, / ay, sí sí sí, / Lamine Yamal.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Hoy ha ganado en Francia la libertad, la «libertad amada» de la Marsellesa

Sevilla, 7/VII/2024

Tan sólo unas horas después de haber publicado hoy un artículo sobre las elecciones en Francia, vuelvo a utilizar las palabras utilizadas en él, que nos quedan (Blas de Otero, dixit), cambiando los tiempos de los verbos y con un denominador común, porque lo que queríamos que pasara desde la izquierda, desde el progreso social democrático, ha pasado. Ha triunfado la izquierda, el Nuevo Frente Popular, con un resultado sin paliativos de lo que Francia ha elegido democráticamente mediante el voto: continuar viviendo en libertad, su amada libertad, la que cantan en su himno nacional.

Ha vencido la memoria histórica republicana, recordada siempre en “La Marsellesa”, cuyo texto vuelvo a repasar, palabra por palabra, para comprender mejor su significado, himno que me sigue emocionando desde su primera estrofa, ahora mucho más al conocer el triunfo del Nuevo Frente Popular, donde se demuestra que la izquierda unida jamás será vencida.

Nada mejor para comprender lo que siente en estos momentos una parte importante del pueblo francés, los votantes del frente popular de izquierdas, para recordar este hermoso canto a la libertad, con texto difícil de comprender hoy pero que tiene su valor en la memoria histórica de su país, que no quieren olvidar. Hoy día, conviene conocerlo completo para comprender mejor su pasado de libertad, igualdad y fraternidad, porque ahora soy, somos…, Francia, como territorio de Libertad, su amada Libertad.

La Marsellesa, interpretada por Mireille Mathieu

La Marsellesa, Himno de Francia, (letra en francés y español)

Primera estrofa

Allons enfants de la Patrie,
Le jour de gloire est arrivé!
Contre nous de la tyrannie
L’étendard sanglant est levé (bis)

Entendez-vous dans les campagnes
Mugir ces féroces soldats?
Ils viennent jusque dans vos bras
Égorger vos fils, vos compagnes!

¡En marcha, hijos de la Patria,
ha llegado el día de gloria!
Contra nosotros, la tiranía alza
su sangriento pendón. (bis)

¿Oís en los campos el bramido
de aquellos feroces soldados?
¡Vienen hasta vosotros a degollar
a vuestros hijos y vuestras esposas!

Estribillo

Aux armes, citoyens!
Formez vos bataillons!
Marchons, marchons!
Qu’un sang impur
Abreuve nos sillons!

¡A las armas, ciudadanos!
¡Formad vuestros batallones!
¡Marchemos, marchemos!
¡Que una sangre impura
inunde nuestros surcos!

Segunda estrofa

Que veut cette horde d’esclaves,
De traîtres, de rois conjurés?
Pour qui ces ignobles entraves,
Ces fers dès longtemps préparés? (bis)

Français, pour nous, ah, quel outrage!
Quels transports il doit exciter!
C’est nous qu’on ose méditer
De rendre à l’antique esclavage!

¿Qué pretende esa horda de esclavos,
de traidores, de reyes conjurados?
¿Para quién son esas innobles cadenas,
esos grilletes preparados de hace tiempo? (bis)

Para nosotros, franceses, ¡ah, qué ultraje!
¡Qué transportes debe suscitar!
¡A nosotros, se atreven a intentar
reducirnos a la antigua servidumbre!

Tercera estrofa

Quoi des cohortes étrangères
Feraient la loi dans nos foyers!
Quoi ces phalanges mercenaires
Terrasseraient nos fils guerriers! (bis)

Grand Dieu! par des mains enchaînées
Nos fronts sous le joug se ploieraient
De vils despotes deviendraient
Les maîtres de nos destinées!

¡Cómo, cohortes extranjeras,
harían la ley en nuestros hogares!
¡Cómo, esas falanges mercenarias,
abatirían a nuestros fieros guerreros! (bis)

¡Dios santo! Encadenadas por otras manos,
nuestras frentes se inclinarían bajo el yugo.
Unos déspotas viles serían
los dueños de nuestros destinos.

Cuarta estrofa

Tremblez, tyrans et vous perfides
L’opprobre de tous les partis
Tremblez ! vos projets parricides
Vont enfin recevoir leurs prix! (bis)

Tout est soldat pour vous combattre,
S’ils tombent, nos jeunes héros,
La France en produit de nouveaux,
Contre vous tout prêts à se battre!

Temblad, tiranos, y vosotros, pérfidos,
oprobio de todos los partidos,
¡temblad! ¡Vuestros planes parricidas
recibirán por fin su merecido! (bis)

Todos son soldados para combatiros,
Si nuestros jóvenes héroes caen,
Francia produce otros,
¡listos para luchar contra vosotros.

Quinta estrofa

Français, en guerriers magnanimes
Portez ou retenez vos coups!
Épargnez ces tristes victimes
À regret s’armant contre nous. (bis)

Mais ces despotes sanguinaires,
Mais ces complices de Bouillé,
Tous ces tigres qui, sans pitié,
Déchirent le sein de leur mère!

¡Franceses, asestad vuestros golpes
o retenedlos, magnánimos guerreros!
perdonad a esas víctimas tristes,
que a su pesar se arman contra nosotros. (bis)

¡Pero no a esos déspotas sanguinarios,
esos cómplices de Bouillé,
todos esos tigres que, despiadados,
desgarran el seno de su madre!

Sexta estrofa

Amour sacré de la Patrie,
Conduis, soutiens nos bras vengeurs
Liberté, Liberté chérie,
Combats avec tes défenseurs! (bis)

Sous nos drapeaux que la victoire
Accoure à tes mâles accents,
Que tes ennemis expirants
Voient ton triomphe et notre gloire!

¡Amor sagrado de la Patria,
conduce y sostén nuestros brazos vengadores!
¡Libertad, Libertad amada,
combate con tus defensores! (bis)

¡Que la victoria, a tus voces viriles,
acuda bajo nuestras banderas!
¡Que tus enemigos, al expirar,
vean tu triunfo y nuestra gloria!

Séptima estrofa

Nous entrerons dans la carrière
Quand nos aînés n’y seront plus,
Nous y trouverons leur poussière
Et la trace de leurs vertus (bis)

Bien moins jaloux de leur survivre
Que de partager leur cercueil,
Nous aurons le sublime orgueil
De les venger ou de les suivre

Entraremos en el camino
cuando nuestros mayores ya no estén aquí,
encontraremos sus cenizas
y la huella de sus virtudes. (bis)

Menos deseosos de sobrevivirles
que de compartir su tumba,
tendremos el orgullo sublime
de vengarlos o de seguirlos.

NOTA: la imagen se ha recuperado hoy de: https://elpais.com/internacional/2024-07-07/la-segunda-vuelta-de-las-elecciones-legislativas-en-francia-en-imagenes.html


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: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Hoy se vota en Francia la libertad, la libertad amada de la Marsellesa

La Marsellesa, interpretada por Mireille Mathieu

Sevilla, 7/VII/2024

Dedico hoy estas palabras al pueblo francés, a los hijos de esa patria que votan un nuevo gobierno, que ojalá resulte el soñado por su memoria histórica republicana, recordada todavía hoy por “La Marsellesa”, cuyo texto he repasado hoy, palabra por palabra, para comprender mejor su significado, himno que me sigue emocionando desde su primera estrofa.

Nada mejor para comprender lo que siente en estos momentos una parte importante del pueblo francés, su frente popular de izquierdas, para recordar este hermoso canto a la libertad, con texto difícil de comprender hoy pero que tiene su valor en la memoria histórica de su país, que no quieren olvidar. Hoy día, sólo se suele recordar la primera estrofa y el estribillo, pero conviene conocerla completa para comprender mejor su pasado de libertad, igualdad y fraternidad, porque ahora soy, somos…, Francia, como territorio de Libertad, amada Libertad.

La Marsellesa, Letra en francés y castellano

Primera estrofa
(Himno de Francia)

Allons enfants de la Patrie,
Le jour de gloire est arrivé!
Contre nous de la tyrannie
L’étendard sanglant est levé (bis)

Entendez-vous dans les campagnes
Mugir ces féroces soldats?
Ils viennent jusque dans vos bras
Égorger vos fils, vos compagnes!

¡En marcha, hijos de la Patria,
ha llegado el día de gloria!
Contra nosotros, la tiranía alza
su sangriento pendón. (bis)

¿Oís en los campos el bramido
de aquellos feroces soldados?
¡Vienen hasta vosotros a degollar
a vuestros hijos y vuestras esposas!

Estribillo

Aux armes, citoyens!
Formez vos bataillons!
Marchons, marchons!
Qu’un sang impur
Abreuve nos sillons!

¡A las armas, ciudadanos!
¡Formad vuestros batallones!
¡Marchemos, marchemos!
¡Que una sangre impura
inunde nuestros surcos!

Segunda estrofa

Que veut cette horde d’esclaves,
De traîtres, de rois conjurés?
Pour qui ces ignobles entraves,
Ces fers dès longtemps préparés? (bis)

Français, pour nous, ah, quel outrage!
Quels transports il doit exciter!
C’est nous qu’on ose méditer
De rendre à l’antique esclavage!

¿Qué pretende esa horda de esclavos,
de traidores, de reyes conjurados?
¿Para quién son esas innobles cadenas,
esos grilletes preparados de hace tiempo? (bis)

Para nosotros, franceses, ¡ah, qué ultraje!
¡Qué transportes debe suscitar!
¡A nosotros, se atreven a intentar
reducirnos a la antigua servidumbre!

Tercera estrofa

Quoi des cohortes étrangères
Feraient la loi dans nos foyers!
Quoi ces phalanges mercenaires
Terrasseraient nos fils guerriers! (bis)

Grand Dieu! par des mains enchaînées
Nos fronts sous le joug se ploieraient
De vils despotes deviendraient
Les maîtres de nos destinées!

¡Cómo, cohortes extranjeras,
harían la ley en nuestros hogares!
¡Cómo, esas falanges mercenarias,
abatirían a nuestros fieros guerreros! (bis)

¡Dios santo! Encadenadas por otras manos,
nuestras frentes se inclinarían bajo el yugo.
Unos déspotas viles serían
los dueños de nuestros destinos.

Cuarta estrofa

Tremblez, tyrans et vous perfides
L’opprobre de tous les partis
Tremblez ! vos projets parricides
Vont enfin recevoir leurs prix! (bis)

Tout est soldat pour vous combattre,
S’ils tombent, nos jeunes héros,
La France en produit de nouveaux,
Contre vous tout prêts à se battre!

Temblad, tiranos, y vosotros, pérfidos,
oprobio de todos los partidos,
¡temblad! ¡Vuestros planes parricidas
recibirán por fin su merecido! (bis)

Todos son soldados para combatiros,
Si nuestros jóvenes héroes caen,
Francia produce otros,
¡listos para luchar contra vosotros.

Quinta estrofa

Français, en guerriers magnanimes
Portez ou retenez vos coups!
Épargnez ces tristes victimes
À regret s’armant contre nous. (bis)

Mais ces despotes sanguinaires,
Mais ces complices de Bouillé,
Tous ces tigres qui, sans pitié,
Déchirent le sein de leur mère!

¡Franceses, asestad vuestros golpes
o retenedlos, magnánimos guerreros!
perdonad a esas víctimas tristes,
que a su pesar se arman contra nosotros. (bis)

¡Pero no a esos déspotas sanguinarios,
esos cómplices de Bouillé,
todos esos tigres que, despiadados,
desgarran el seno de su madre!

Sexta estrofa

Amour sacré de la Patrie,
Conduis, soutiens nos bras vengeurs
Liberté, Liberté chérie,
Combats avec tes défenseurs! (bis)

Sous nos drapeaux que la victoire
Accoure à tes mâles accents,
Que tes ennemis expirants
Voient ton triomphe et notre gloire!

¡Amor sagrado de la Patria,
conduce y sostén nuestros brazos vengadores!
¡Libertad, Libertad amada,
combate con tus defensores! (bis)

¡Que la victoria, a tus voces viriles,
acuda bajo nuestras banderas!
¡Que tus enemigos, al expirar,
vean tu triunfo y nuestra gloria!

Séptima estrofa

Nous entrerons dans la carrière
Quand nos aînés n’y seront plus,
Nous y trouverons leur poussière
Et la trace de leurs vertus (bis)

Bien moins jaloux de leur survivre
Que de partager leur cercueil,
Nous aurons le sublime orgueil
De les venger ou de les suivre

Entraremos en el camino
cuando nuestros mayores ya no estén aquí,
encontraremos sus cenizas
y la huella de sus virtudes. (bis)

Menos deseosos de sobrevivirles
que de compartir su tumba,
tendremos el orgullo sublime
de vengarlos o de seguirlos.


CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN
: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Una orquesta de marionetas sabe interpretar el tránsito de la vida

Orquesta de marionetas en Sevilla / MJ MORIÁN

La vida es tránsito. El hombre nace en un punto y desaparece en otro: el tránsito que hay en medio es lo que importa. Hay una mudanza constante en lo que hago, figuras que no se sabe si van, si vienen, si esperan.

Cristóbal Toral

Sevilla, 30/VI/2024

Dedicado a Adrián y Alejandro, a quienes tanto quiero

Ayer puede contemplar, asombrado como el niño que siempre llevo dentro, una orquesta de calle compuesta por ocho marionetas semi autómatas, tocando ocho instrumentos diferentes e interpretando Paradise (Mimmo Mirabelli), en una acera de Sevilla entre las sempiternas «aceras» consideradas por la urbanista Jane Jacobs como las grandes maestras de la vida en la gran ciudad: “Bajo el aparente desorden de la ciudad vieja, en los sitios en que la ciudad vieja funciona bien, hay un orden maravilloso que mantiene la seguridad en las calles y la libertad de la ciudad. Es un orden complejo. Su esencia es un uso íntimo de las aceras acompañado de una sucesión de miradas” (1).

En ese encuentro callejero recordé también la visita que hice en 2017 al Museo de la Ciudad de Antequera, donde contemplé la colección de cuadros de Cristóbal Toral (Torre Alháquime (Cádiz), 1940), que sobrecogen por su realismo trágico, siendo las maletas su hilo conductor: “La vida es tránsito. El hombre nace en un punto y desaparece en otro: el tránsito que hay en medio es lo que importa. Hay una mudanza constante en lo que hago, figuras que no se sabe si van, si vienen, si esperan» (2).

¿Por qué este recuerdo en un momento tan mágico? Fundamentalmente, porque acompañando al «director» de la orquesta, sentado y dirigiendo el artilugio móvil que daba vida a los ocho músicos de esa orquesta de calle, formaban parte del decorado improvisado dos maletas que, una vez finalizado el espectáculo, imagino que guardan con especial cuidado a cada músico junto a sus instrumentos, formando una familia bien avenida que cumple diariamente su ritual de encantar a grandes y pequeños al contemplarla tocando, una y otra vez, Paradise, en una interpretación de ensueño a lo largo y ancho de las aceras del mundo, en un viaje siempre hacia adelante, hacia alguna parte en el largo tránsito de la vida, el que muestra siempre Toral en sus sempiternas maletas pintadas. Quizás, esas maletas de la orquesta de marionetas, reflejaron en mi ánimo que su vida como músicos es tránsito, que ayer estaban en una acera de Sevilla y mañana en otra muy lejana, porque el tránsito es su modo de vida. Reflejan una mudanza permanente, porque son figuras que no se sabe si van, si vienen, si esperan. Todo, a cambio de unas monedas en el cubo blanco y lo que es mejor, la mirada de niños y niñas asombrados. Su mejor pago, el mejor valor, sin precio alguno.

Orquesta de marionetas en Sevilla / MJ MORIÁN

Al escribir hoy estas líneas, me acuerdo… también, siguiendo la dinámica que aprendí en su día de Joe Brainard, de un discurso que me marcó mucho la vida cuando leí, con un título sugerente, La maleta de mi padre, de Orhan Pamuk, premio Nobel de Literatura en 2006, porque comprendí la metáfora de su discurso en el acto de recepción oficial del galardón, como homenaje a lo que su padre le entregó un día en una pequeña maleta que contenía su tránsito por la vida: “Recuerdo que, después de que mi padre se fuera, estuve unos días dando vueltas alrededor de la maleta sin tocarla. Conocía desde niño aquella maleta pequeña de cuero negro, sus cierres y sus esquinas redondeadas. Mi padre la usaba cuando salía a algún viaje breve o cuando quería llevar algún peso a su oficina. Me acordaba de que cuando era pequeño, después de que regresar de algún viaje, me gustaba abrir la maleta y revolver sus cosas y aspirar olores a colonia y a país extranjero que salían de su interior. Aquella maleta era un objeto conocido y atractivo que me traía muchos recuerdos del pasado y de mi infancia, pero ahora no podía ni tocarla. ¿Por qué? Por el misterioso peso de la carga que ocultaba en su interior, por supuesto” (3).

Sin desvelar su contenido, les aseguro que tiene mucho que ver con el efecto balsámico de la literatura y de la música, como sentí ayer al escuchar una orquesta de marionetas, en una acera de la Sevilla antigua, en una muestra de su uso íntimo, acompañado de una sucesión de miradas de personas, pequeñas sobre todo, compartiendo con mis nietos la grandeza de la música. Confieso lo que viví ayer, porque en mi memoria de hipocampo mantengo vivo el mensaje de las obrasde Toral y Pamuk, que justifican hoy la realidad de las maletas imaginarias y reales que me han acompañado a lo largo de mi vida. Todo es tránsito y siempre hay en ellas un misterioso peso de carga o belleza, que ocultan en su interior. porque es verdad que todo depende del color del cristal con el que se miren en nuestro caminar continuo para saber de verdad lo que llevan dentro. La orquesta de marionetas de ayer, nada menos que un Paradise eterno.

(1) Jacobs, Jane, Muerte y vida en las grandes ciudades americanas, 1961, Nueva York: Vintage, pág. 50.

(1) http://www.elcultural.com/revista/letras/Cristobal-Toral/6606

(2) Pamuk, O., La maleta de mi padre, 2007. Barcelona: Mondadori, p. 11-44.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

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