La dignidad debe rodear siempre al último suspiro

Sevilla, 27/IX/2024

Se celebra esto días, en San Sebastián, su Festival de Cine, al que sigo siempre de cerca por mi amor al cine. Efectivamente, dentro de su gran oferta, he encontrado en él, en mi sempiterna búsqueda del sentido de la vida humana, una guía espiritual actual a través de una película, que presumo excepcional, porque su director franco-griego, Konstantinos Gavras, más conocido como Costa-Gavras, al que sigo de cerca desde hace ya muchos años, hace un cine no inocente. «Missing» fue un gran ejemplo para mí en 1982, como «Z» o «Estado de sitio», entre otras realizaciones impecables.

Me refiero hoy a El último suspiro, basada en la obra de título homónimo, “Le dernier souffle”, coescrita por el filósofo Regis Debray y el médico Claude Grange. A Costa-Gavras, gran exponente del cine comprometido y político, en el sentido primigenio de estos términos, le interesa a sus 91 años explorar la lógica del envés de la vida, es decir, la muerte, una realidad de la que huimos con frecuencia, cuando no debería ser así, porque los ciclos vitales son irrefutables.

He escrito bastantes reflexiones sobre esta realidad en este cuaderno digital, siempre desde la perspectiva de la dignidad que debe rodearla siempre. Al fin y al cabo, ¡mueren tantas realidades que están cerca de nuestras vidas! Lo que aprendemos día a día, segundo a segundo, es que la vida no es eterna y cada uno, cada una, busca como puede su mejor sentido final, nunca mejor dicho “como cada dios le da a entender”. Siempre doy la razón al filósofo en el exilio, José Ferrater Mora, un gran maestro en mi vida, cuando en su obra dedicada a la encrucijada humana (1), decía que hay cuatro caminos a escoger a lo largo de la vida: a las personas, a la naturaleza, a la sociedad o a Dios (dioses).

La elegancia ideológica de Costa-Gavras la mostró en su comparecencia en el Festival, cuando manifestó que “El cine es un espectáculo que busca generar emociones en el espectador, luego a partir de esas emociones éste puede llevar a cabo una reflexión o no, pero en todo caso el cine no está para impartir doctrina”, a lo que agregó: “Yo nunca podría rodar una película sobre algo que me resultara indiferente. Cuando he intentado hacerlo, he desistido y he abandonado el proyecto. Rodar una película es como vivir una historia de amor, hay que hacerlo hasta el final. A mis 91 años y con la muerte asomando en el horizonte es normal que a menudo me pregunte: ¿cómo acabará todo esto? ¿Cuándo llegue el momento seré presa del terror o podré acabar mis días con dignidad?”.

La sinopsis oficial es escueta, para no interferir las emociones y sentimientos del espectador: «En una suerte de diálogo filosófico, el doctor Augustin Masset y el célebre escritor Fabrice Toussaint debaten sobre la vida y la muerte… Una vorágine de encuentros en los que el médico es el guía y el escritor, su pasajero, conducido a confrontar sus propios miedos y angustias… Una danza poética en la que cada paciente es un compendio de emociones, risas y lágrimas… Un viaje al corazón palpitante de nuestras vidas».

Costa-Gavras se despidió en su comparecencia oficial de presentación de su película, dejando un mensaje aleccionador: “Buena parte de ese vivir de espaldas a la muerte está motivado por nuestra educación religiosa. Las religiones nos invitan a resignarnos ante el sufrimiento, pero sufrir es algo obsceno, no hay nada de bueno en ello. Sufrir es lo peor de la vida y del mismo modo que ya hay métodos para que las mujeres puedan parir sin sufrir, debería implementarse algo parecido en medicina paliativa […] Sea cual sea nuestro estado físico, yo creo que nunca hay que rendirse, merece la pena luchar hasta el final”.

Como los hechos de los que se trata en la película deben ser amores y no sólo buenas razones, es justo y necesario recordar que en este país se han dado pasos importantes para regular la muerte digna de las personas, así como grandes avances en cuidados paliativos. El 25 de junio de 2021 fue un día muy importante para la democracia española porque entró en vigor la Ley Orgánica 3/2021 de regulación de la eutanasia, aprobada por el Congreso en el mes de marzo de ese año, tres meses después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE). El recorrido de esta disposición fue muy largo en este país tan dual y controvertido, pero finalmente es un derecho más para la ciudadanía y un deber que hay que desarrollar todavía a través de las Comunidades Autónomas, con sus famosas “peculiaridades”, donde la política nunca es inocente. Muestra de ello es la batalla que se ha planteado desde hace tiempo por todos los sectores conservadores del país, con el objetivo de presentar recursos de inconstitucionalidad de esta norma sustantiva, que se abre paso lentamente para la consecución de sus objetivos legítimos. Sin olvidar tampoco la objeción de conciencia en el ámbito de los profesionales que rodean a la eutanasia.

El cine es un medio extraordinario para crear conciencia y tejido crítico social sobre muchos asuntos de la vida ordinaria. Costa-Gavras viene cumpliendo desde hace ya muchos años una función cultural y social muy importante, a través de su cine, necesario e imprescindible. Escribo hoy sobre él, a modo de pequeño homenaje y para que se consolide el derecho inalienable de cada persona, de luchar por una muerte digna en la vida y para que no se olvide, ni siquiera un momento. Muchas personas sufren también algo que olvidamos con frecuencia, los reveses en momentos transcendentales de amor y gloria, cuando les llevan paradójicamente «a morir en vida». Fundamentalmente, porque también necesitan rodearse de dignidad humana cuando se pierden las ganas de vivir a pesar de todo. Son también «últimos suspiros», porque falta la vida digna.

(1) Ferrater Mora, José, El hombre en la encrucijada, 1965. Buenos Aires: Editorial Sudamericana.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Un lápiz deja de señalar la censura, cuando la libertad es la de todos

A minha liberdade é de todos

Sevilla, 26/IX/2024

En la singladura diaria que inicié esta mañana, he descubierto una historia preciosa que me hace recordar la importancia de proteger la democracia frente a la ignominia partidista de la extrema derecha, de las dictaduras y de la censura pura y dura. Ha sido en la lectura del excelente boletín diario y puntual de Juanlu Sánchez en elDiario.esAl día, en el que cuenta la intrahistoria de un lápiz azul que utilizaba la censura durante la dictadura de Salazar en Portugal, de la marca Viarco, modelo Olímpico 291: ”Los censores de revistas y periódicos de la dictadura de Salazar solo usaban el color azul para sus anotaciones y tachones porque, en el caso de que acabaran en imprenta por error, no salían: las máquinas solo reproducían el negro sobre blanco. Un lápiz concreto se convirtió en símbolo de la censura: el Viarco Olímpico 291. Con la llegada de la democracia, la propia marca hizo una nueva versión que llamó “mi libertad”. Lo cuenta en este hilo Jorge Corrales”.

La intrahistoria de este lápiz de la censura portuguesa, la contó con detalle el año pasado la Comisión conmemorativa del 50 aniversario del 25 de abril, en colaboración con el movimiento reivindicativo Gerador: “durante el período de la dictadura en Portugal, el país que se veía en la prensa, en los libros, en las obras de teatro, en los discos, en las películas y en tantas otras formas de expresión, estaba lejos de corresponderse con aquel en el que vivíamos. Todo pasó por la criba de la censura. En la memoria histórica de su actuación quedan las líneas azules que marcaron los extractos, frases u obras enteras cuya publicación estaba prohibida. El lápiz azul fue, durante 48 años, el instrumento elegido por la comisión de censura para visar, restringir y eliminar cualquier registro que debilitara los valores del Estado Novo”.

De ahí nació el proyecto de hacer un mural colaborativo, con especial proyección en las escuelas del país vecino: “En 2024, transformamos un símbolo de opresión en una fuente de libertad y creatividad. La Comisión Conmemorativa 50 Aniversario 25 de Abril, Gerador, el Plan Nacional de las Artes y Viarco, marca que fabricó el histórico lápiz “Olímpico 291” utilizado por la censura, se unieron en la acción “Mi libertad es la de todos”. La iniciativa comenzó con la creación de una edición especial del lápiz azul original y una invitación a cualquier persona a participar en la construcción de un mural colaborativo”. Se impulsó el proyecto entre los más jóvenes, “la importancia de la libre expresión, el movimiento colectivo y el pensamiento que involucra a toda una comunidad. En esta iniciativa participaron más de 10.000 alumnos de más de 200 centros educativos de todo el país, incluidas comunidades autónomas. Utilizando el lápiz azul de edición especial, el desafío consistía en pintar la libertad a partir de un cuadrado de papel del tamaño de un azulejo tradicional portugués. Luego, las inscripciones se digitalizaron y ahora son visibles para todos en el Muro de la Libertad. También abrimos la posibilidad de participar de forma digital a cualquier persona. Hasta mayo de 2024 estuvo disponible un mosaico digital que cualquier persona, sin límites de participación, podía llenar libremente, con su teléfono móvil, tableta o computadora, escribiendo, dibujando o tachando lo que quisiera. Las entradas fueron visibles de inmediato y ahora se encuentran entre los miles de mosaicos que componen el Mural de la Libertad”.

En este contexto he recordado inmediatamente mi experiencia personal con un lápiz de carpintero, rojo, cuya semblanza escribí en una página de este cuaderno digital en 2017, Un lápiz de carpintero, al contar que una mañana del mes de mayo de ese año, encontré en una de las aceras de esta ciudad (las que amaba Jane Jacobs) un lápiz de carpintero rojo, usado, hecho en España, de nombre “Carpintero”, en cursiva dorada, fabricado por Molin (Spain). Lo he asociado inmediatamente con el que conservo todavía sin haberle sacado punta alguna (desde el punto de visto físico, no intelectual y sentimental), que regalaban con la primera edición de un libro maravilloso de mi querido maestro Manuel Rivas, El lápiz del carpintero, una obra que ocupa un lugar preferente en las estanterías de mi biblioteca de toda la vida, en una sección que lleva por título: Libros para llevarse a una isla desconocida y desierta. Rápidamente he ido al capítulo 5 del libro y he vuelto a leer, al menos tres veces, aquellas andanzas del pintor que había conseguido un lápiz de carpintero en la cárcel de la Falcona, en Santiago de Compostela, cuando su amigo Marcial Villamor, sindicalista y carpintero, se lo regaló, un lápiz de su oficio, antes de que lo mataran los paseadores que iban de caza a aquella prisión. Ese lápiz había pasado por muchas manos obreras y comprometidas y él pudo sustituir la teja con la que habitualmente pintaba por ese lápiz maravilloso en sus resultados, que más adelante explica con lujo de detalles Manuel Rivas.

El lápiz del carpintero, Alfaguara / Carpintero, Molín

Entre el lápiz rojo de aquel carpintero, encarcelado y asesinado bajo la dictadura franquista y el de color azul de la dictadura salazarista, hay diferencias sensibles. El primero, porque es un símbolo que marcaba la libertad deseada y deseante de un país bajo la dictadura de Franco. El segundo, todo lo contrario. De ahí la importancia de esta nueva edición del lápiz azul, Olímpico 291, con su nueva leyenda: mi libertad es la de todos. Ese es el verdadero mensaje aleccionador que quiero compartir hoy con la malla pensante de la humanidad, la Noosfera según Teilhard de Chardin, hoy y siempre.


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: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

 

´Equidistante´ es una palabra no inocente en política

Sevilla, 25/IX/2024

Según la Real Academia Española, “equidistar”, una entrada que contiene la forma «equidistante», es estar a la misma distancia cuando nos referimos a dos personas o cosas con relación a otra, o de una persona o cosa con relación a otras, es decir, estar a la misma distancia, poniendo la Academia un ejemplo: los puntos de una circunferencia equidistan de su centro. También se utiliza este verbo en sentido figurado: un planteamiento que equidista del idealismo y del pragmatismo. Si traigo hoy esta palabra a colación es porque se utiliza cada día más en la actitud política que se califica como equidistante y, personalmente, la considero como un auténtico peligro para la democracia, porque no es inocente.

La persona equidistante suele considerarse a sí misma como árbitro o árbitra de casi todo, inocente e inmaculada también al estar más allá de toda sospecha, sine labe concepta (sin pecado concebida), detentadora de sabiduría infinita; tampoco “es política”, no se polariza porque le causa horror comprometerse con alguien o con algo, aséptica ante casi todo por lamentable que sea, fundamentalmente porque casi todo le resbala; suele frecuentar la mediocracia porque le enseñaron en sus años jóvenes que “en el término medio está la virtud”. Como dijo una vez Xavier Vidal-Folch, “la equidistancia es inane. Es la nada. Porque nada deslinda entre los extremos, nada dirime entre los opuestos, nada aclara de lo confuso, nada concluye en el litigio”. Para el discreto encanto de la política burguesa, ser equidistante es lo que hay que ser, ¡que ya está bien, lo que sufre la gente de bien! Fuera compromisos que vayan más allá del “ande yo caliente, ríase la gente”.

Al equidistante no le preocupan los nadies, los hijos de nadie, los dueños de nada, los ningunos, los ninguneados (Galeano, dixit). ¿Cómo se puede ser equidistante, políticamente hablando,  ante tanta injusticia social en nuestro país, ante la situación actual en relación con los Presupuestos del año próximo en el Congreso de los Diputados, por hablar de determinado estado de opinión en el país? Las palabras nos juegan a veces malas pasadas y equidistar es uno de los casos de mayor actualidad. La falsa pulcritud que exhiben los equidistantes de nuevo cuño, tan asépticos ellos y ellas, se deja ver en editoriales como el que hoy ha publicado el diario El País, Trabajar por los presupuestos, donde se da una de cal y otra de arena tanto al Gobierno como a la Oposición. No lo entiendo, mejor dicho sí, porque navegar en mares tranquilos de equidistancia es más beneficioso en el largo plazo político y hay que “estar bien con todos” por lo que pueda pasar. Es, en lenguaje paladino de Berceo, nadar y guardar la ropa. El editorial contrasta permanentemente los logros del Gobierno con las asignaturas pendientes da aprobar, por parte de la sociedad en general y el Gobierno correspondiente, en un continuo sí pero no.

Todavía no he digerido una parte del editorial citado: “El Gobierno decidió ayer retirar la tramitación de la senda de estabilidad, indispensable para la confección de los presupuestos, por la falta de apoyos en el Congreso. El Ejecutivo está en su derecho de apurar los plazos para negociar y convencer a Junts, aunque eso le cueste prorrogar temporalmente las actuales cuentas. Del mismo modo, entra dentro de la lógica que el PP rechace respaldar la senda y los presupuestos por mucho que Hacienda advierta de que sus comunidades contarán con menos margen de maniobra”. La entradilla ya presagiaba algo así, a modo de obviedad memorable: “La mejor garantía para las políticas sociales es forjar una mayoría parlamentaria que apruebe las cuentas de 2025, no prorrogar las actuales”.

Un aviso en toda regla para el aguerrido navegante político, de nombre Pedro Sánchez, eso sí, desde la equidistancia en estado puro por parte de El País, actitud periodística que no cumple con su función: informar con verdad objetiva para que el lector o lectora sea el que saque sus propias conclusiones. Sobre todo cuando analizamos situaciones críticas con responsables políticos desiguales o lo que es lo mismo, en relación con la intrahistoria pasada y presente de políticos y sus políticas, del Gobierno y de la Oposición, que no son iguales.

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UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Desgraciadamente, sigue confundiéndose con Velintonia, la casa de Vicente Aleixandre, su valor y precio

Vicente Aleixandre en Velintonia, su casa en Madrid

Velintonia es de todos, de todos y de todos

Vicente Aleixandre

Sevilla, 24/IX/2024

No olvido una reflexión de Antonio Machado, al expresar con unas palabras ejemplares la confusión ciega a la que muchas veces nos lleva Don Dinero: todo necio confunde valor y precio (Proverbios y cantares, LXVIII). Las he recordado al leer ayer una noticia que saltó a los medios de comunicación y que recojo ahora de forma literal en la versión del diario El País: «Amaya Aleixandre, la heredera mayoritaria, con un 60%, de la casa de su tío, el poeta y premio Nobel de Literatura Vicente Aleixandre, ha echado este lunes un jarro de agua fría al anuncio realizado por la Comunidad de Madrid este verano, cuando el consejero de Cultura, Mariano de Paco, aseguró que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso iba a comprar la vivienda del poeta, Velintonia. “La Comunidad de Madrid ha actuado a mis espaldas, en connivencia con los otros dueños del inmueble, que carecen de escrúpulos, y sin que yo aceptase previamente ni la venta, ni el precio de la compra”, ha señalado este lunes en un comunicado de prensa que contrasta con la versión del gobierno regional, donde una fuente de alto rango asegura que la oferta de adquirir el inmueble por 3,2 millones de euros había sido aceptada por todos los herederos». De nuevo, Velintonia está en el huracán de la confusión de valor y precio.

Vicente Aleixandre ocupa un lugar importante en mi persona de secreto. Por esta razón sigo sin comprender cómo la Administración no ha resuelto ya la compra de Velintonia respetando la historia democrática que encierran sus paredes, para salvar su interés general y público, gran principio constitucional.

Explico mi apego a este excelente poeta. Cuando contemplo cualquier mano, algo que me ocurre con frecuencia con las de mis nietos, recuerdo siempre un poema de Vicente Aleixandre, Mano entregada, que he utilizado en varias ocasiones, hace ya bastante tiempo, como mensaje en las felicitaciones de Navidad que mandaba imprimir de forma personalizada y artesanal, en una librería preciosa que había aquí en Sevilla, ya desaparecida desgraciadamente, con un nombre programático, Fernán Caballero:

Pero otro día toco tu mano. Mano tibia.
Tu delicada mano silente. A veces cierro
mis ojos y toco leve tu mano, leve toque
que comprueba su forma, que tienta
su estructura, sintiendo bajo la piel alada el duro hueso
insobornable, el triste hueso adonde no llega nunca
el amor. Oh carne dulce, que sí se empapa del amor hermoso.

Cuando paseo por Sevilla, procuro acercarme también a Aleixandre, sentándome cerca de él en su paseo, un homenaje de Sevilla a su obra, a un poeta sevillano como yo, pero con un paso fugaz por la ciudad que lo vio nacer al trasladarse la familia a Málaga cuando solo tenía dos años y por razones laborales, ciudad a la que siempre homenajeó en su obra, en la que descubrió el sabor del mar durante sus nueve años de estancia familiar hasta el traslado a Madrid. Me detengo siempre a leer el poema que figura en un azulejo que hermosea la ciudad, un fragmento de En la plaza, porque es verdad todo lo que allí dice formando parte de su Historia del corazón:

Era una gran plaza abierta, y había allí olor de existencia.
Un olor a gran sol descubierto, a viento rizándolo,
un gran viento que sobre las cabezas pasaba su mano,
su gran mano que rozaba las frentes unidas y las reconfortaba.

Y era el serpear que se movía
como un único ser, no sé si desvalido, no sé si poderoso,
pero existente y perceptible, pero cubridor de la tierra.

Cuando supe en 2022 que Velintonia, la casa de Vicente Aleixandre en Madrid durante toda su vida adulta, desde 1927 y hasta su fallecimiento en 1984, salió a subasta pública por la cantidad exacta de 4.561.750 euros, sentí un profundo dolor y la desazón por haber llegado hasta aquí esta ceremonia de confusión cultural, ante el cúmulo de despropósitos, públicos y privados, de las diferentes Administraciones y el poder omnipresente del poderoso caballero Don Dinero por parte de su reducida familia, así como la oscura “pertenencia” (por decirlo de alguna manera) de toda su obra escrita y determinados objetos personales, por parte de la familia del poeta Carlos Bousoño, ya fallecido. Todo lo contrario de lo que la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre viene haciendo desde hace muchos años, veintisiete en concreto, por su ingente labor para salvar el legado del poeta y el valor histórico de su casa.

Cuando he sabido que después de su fallecimiento hubo un proyecto, entre otros, de que la casa fuera adquirida con dinero público para que se destinara a un fin obviamente “poético”, como “La Casa de la Poesía” y que la Administración competente estimó que Madrid ya no necesitaba ese destino, porque ya había una en Getafe, vuelve la desazón a mi vida. Sin comentarios. Con el problema familiar actual, se confunde una vez más el valor y precio de la vida y obra de Vicente Aleixandre. Escribir hoy estas líneas es para ofrecerle de nuevo un modesto homenaje desde su tierra de nacimiento fugaz, pero con un sentimiento de agradecimiento permanente a su vida y obra escrita a duras penas en Velintonia, en cuadernos muy cuidados, casi siempre de noche y acostado, por su delicada “salud de hierro”, como él mismo afirmaba en momentos de confidencias a medianoche. Su misión en la vida la reafirmó de forma muy clara cuando conoció que le habían otorgado el premio Nobel de Literatura en 1977: “El poeta está siempre formulando una pregunta y el lector siempre va a su vez manifestando una muda respuesta que percibe en su espíritu el escritor. Pues bien, el Premio Nobel, con su grandeza, ha significado para mí la respuesta simbólica de un mundo completo de lectores”.

RTVE Play Radio – Por tres razones- «Velintonia es de todos, de todos y de todos» 29/06/2021

Cuando finalizo hoy la lectura de la noticia de las nuevas incidencias con la compraventa de Velintonia, escucho con atención reverencial el reportaje, en el que su voz resuena más fuerte que el viento, como decía Alberti y que me embarga de nuevo. Velintonia fue siempre el refugio de su exilio interior, que acogió también a sus amigos del alma de la generación del 27 y los Novísimos, como maestro indiscutible. Ese es su valor, que no su precio. Estas palabras son mi “muda respuesta” a su obra, como él quería. Para mí queda muy claro que Velintonia, es de todos, de todos y de todos. Palabras inolvidables de Aleixandre, mi paisano, al que tanto debe este país.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Johann Sebastian Bach también triunfó ayer en Brandeburgo

Sevilla, 23/IX/2024

La socialdemocracia triunfó ayer, aunque por la mínima, en las elecciones de Brandeburgo (Alemania), venciendo a la ultraderecha y dando un respiro al país, asediado por un nacionalismo muy peligroso para la democracia. Es curioso pero tengo asociado este Estado federal al inconmensurable Bach, concretamente en una composición suya sublime, los Conciertos de Brandenburgo, seis obras perfectamente entrelazadas que hoy comparto con la Noosfera como símbolo de satisfacción por los resultados electorales de ayer en el Estado alemán homónimo.

Bach se sentiría orgulloso hoy porque en su vida demostró una ideología próxima a la izquierda. El pasado 24 de marzo, se cumplió el 303 aniversario de un hecho histórico: la presentación en sociedad de unos conciertos para muchos instrumentos (Six Concerts avec plusieurs instruments, en el original), compuestos en 1721 y que escucho siempre con respeto reverencial, que dedicó de forma no inocente al margrave (marqués) Christian Ludwig de Brandenburg-Schwendt (1677-1734), Su Alteza Real Mi Señor, hermano del Rey de Prusia, conocidos desde su redescubrimiento en 1849, como los Conciertos de Brandenburgo (Brandeburgo, en correcto español). Para mí es una obra sublime del barroco, de la que conservo en mi memoria de hipocampo secreto la interpretación al clave y dirección de los seis conciertos, simultáneamente, por parte de uno de los músicos que mejor comprendieron la música de Bach, Karl Richter, sobre el que he escrito en diversas ocasiones en este cuaderno digital.

Portada de los Six Concerts avec plusieurs instruments, escrita en francés, compuestos por J.S. Bach y dedicados al Margrave (Marqués) de Brandenburg [sic], el 24 de marzo de 1721

Leí un artículo aleccionador en 2021, en homenaje al 300 aniversario de esta obra magna, escrito por Luis Gago en el diario El País, La audaz y perenne juventud de los Conciertos de Brandeburgo, en el que descubrí aspectos desconocidos del compositor en las palabras que escribí con tan excelso motivo: “Lo que verdaderamente me ha entusiasmado es la declaración de Gago sobre Bach en su obra cuando viene a decir que su música nunca fue inocente: “Tampoco puede pasarse por alto, en línea con la tesis de un polémico artículo de Susan McClary sobre el Bach más político aparecido en 1987, que, en el arranque mismo de la película [Crónica de Anna Magdalena Bach, 1967], el servidor (Bach) ostente una clara posición de primacía sobre su patrón (el príncipe), sobre todo teniendo en cuenta que Straub y Huillet, decididos a ofrecer una imagen del genio plenamente desromantizada y a deslizar tras la asepsia aparente de las imágenes y el guion sus posiciones políticas izquierdistas, incidirán más adelante en el incómodo sometimiento del compositor a sus superiores durante su posterior destino profesional en Leipzig, cuyas autoridades municipales jamás cobraron conciencia de la magnitud del talento de su díscolo empleado”. En aquellos días aprendí una de las obsesiones de Bach, a modo de metáfora de la vida: hacer que a través de la música, lo diferente suene mejor cuando está unido. ¡Qué mensaje tan necesario y oportuno en los tiempos políticos y bélicos actuales! Su maestría en el contrapunto no tiene límites, como ocurre en la vida de todos, de cada uno. También en la política, en el contrapunto de la polarización actual.

Sobran más palabras. Una hora, treinta y ocho minutos, cincuenta y dos segundos, te sumergen en una experiencia musical inolvidable. Los conciertos de Brandeburgo, que se pueden visualizar y sentir en el vídeo que encabeza estas palabras, fueron grabados del 1 al 10 de abril de 1970 en el Castillo Nuevo de Schleissheim (Munich), bajo la dirección de Karl Richter, probablemente uno de los mejores intérpretes de Bach que han existido. Destaco un momento mágico de Richter, entre otros muchos (más bien diría que a lo largo de todos los conciertos), dirigiendo a la orquesta Bach en posiciones casi imposibles, al simultanear la dirección con la interpretación al clave, moviendo las manos en giros indicadores de melodías preciosas interpretadas por Richter y su orquesta como solo ellos sabían hacer. Me refiero, por ejemplo, al primer movimiento del Concierto número 5, Allegro, donde se puede observar la maestría de Richter en el clave. Pasen, vean y escuchen. Creo que es un regalo de Otoño en estado puro y, concretamente una oportunidad para que nos acompañe Bach en la celebración de la victoria ayer de los socialdemócratas alemanes, que frenan de esta forma el ascenso ultra en las elecciones de Brandeburgo. Una buena noticia para democracia universal.

Concierto de Brandenburgo N.º 1 en Fa mayor BWV 1046 

Guía práctica

[00:28~] 1º. Allegro

[04:23~] 2º. Andante (en re menor)

[08:12~] 3º. Allegro

[12:53~] 4º. Menuetto; Trío I (2 oboes y fagot);
Menuetto Polacca (violines y violas); Menuetto Trío II (2 cornos y 3 oboes); Menuetto.

Concierto de Brandenburgo N.º 2 en Fa mayor BWV 1047 

[20:50~] 1º. Allegro

[26:00~] 2º. Andante (en re menor)

[29:44~] 3º. Allegro assai

Concierto de Brandenburgo N.º 3 en Sol mayor BWV 1048 

[32:35~] 1º. Allegro

[38:38~] 2º. Adagio

[39:41~] 3º. Allegro

Concierto de Brandenburgo N.º 4 en Sol mayor BWV 1049 

[45:06~] 1º. Allegro

[52:44~] 2º. Andante (en mi menor)

[56:44~] 3º. Presto

Concierto de Brandenburgo N.º 5 en Re mayor BWV 1050

[1:01:48~] 1º. Allegro

[1:11:44~] 2º. Affettuoso (en si
menor)

[1:16:38~] 3º. Allegro

Concierto de Brandeburgo N.º 6 en Simayor BWV 1051 

[1:22:00~] 1º. Moderato

[1:28:22~] 2º. Adagio ma non tanto
(en Mi♭ mayor)

[1:33:07~] 3º. Allegro

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UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

¡Si tanto defiendes a los inmigrantes, llévatelos a tu casa!

Cayuco que llegó ayer a la playa El Puertito en Adeje (Tenerife), con 48 migrantes, de los cuales 37 eran hombres, nueve mujeres y dos niños.

Sevilla, 22/IX/2024

El país anda muy revuelto con la situación de la inmigración en general, pero sobre todo con la de los menores no acompañados. Si algo faltaba para coronar esta ceremonia de confusión social, la encuesta del CIS publicada esta semana, en la que se ha situado la inmigración como primer problema en nuestro país, ha puesto sobre nuestras conciencias que nos detengamos a analizar objetivamente el problema en toda su magnitud verdadera. Estoy convencido de que la realidad social no es tal y como la pinta el CIS, sino que como los sondeos tampoco son inocentes, depende mucho de cómo se realizan las preguntas para teledirigir o no las respuestas, que en este caso sorprenden por su impacto mediático y político, casi siempre muy interesados en algunas siglas porque reafirma “lo mal que está el país” y “si va a peor” con este resultado de la inmigración, “pues mejor”.

No se puede negar la realidad de llegada masiva de cayucos a Canarias, su derivada archiconocida ya de la respuesta de acogida a los menores que van en ellos y el escándalo del rechazo parlamentario por mayoría de la reforma de la Ley de Extranjería, que hubiera permitido aliviar la situación en principio y consolidar desde su aprobación un principio solidario de Estado, la acogida proporcional de estos menores por parte de todas las Comunidades Autónomas del país, sin excepción alguna. Todo ello trufado con el discurso antiinmigración y racista de fondo, por parte de la derecha ultramontana y su más allá, que no se sostiene cuando se contrasta con los datos reales de lo que está ocurriendo y, por supuesto, con un olvido doloroso de la memoria histórica de este país cuando se habla de migración en general, porque la historia de este país, no tan lejana, nos recuerda lo sucedido realmente con los emigrantes españoles durante la dictadura.

Centrándonos en el Barómetro último, correspondiente al mes de septiembre de este año, en el contexto social y político antes citado, mediante una encuesta realizada exactamente a 4.027 ciudadanos, uno de sus resultados estrella es que la inmigración se ha convertido en el principal problema para los españoles, desbancando al paro, que pasa a un tercer lugar, un clásico de primera fila durante mucho tiempo atrás. En solo tres meses, la inmigración ha pasado de ser la novena inquietud para la ciudadanía a la primera, con un dato sorprendente: la suma de quienes señalan la inmigración como primer, segundo o tercer problema ha pasado en ese tiempo de un 11,2% registrado en el barómetro de junio a un 30,4% en el de septiembre. Me ha llamado poderosamente la atención que ante la pregunta 9 del barómetro, que ha arrojado los datos anteriores tan sorprendentes, “¿Cuál es, a su juicio, el principal problema que existe actualmente en España? ¿Y el segundo? ¿Y el tercero? (RESPUESTA ESPONTÁNEA). (MULTIRRESPUESTA)”, la que sigue como 10, “¿Y cuál es el problema que a Ud., personalmente, le afecta más? ¿Y el segundo? ¿Y el tercero? (RESPUESTA ESPONTÁNEA). (MULTIRRESPUESTA)”, los ciudadanos que responden cambian radicalmente la jerarquía de problemas que más les afectan, “la crisis económica, los problemas de índole económica; la sanidad; los problemas relacionados con la calidad del empleo y la vivienda”, por este orden, bajando el problema de inmigración al quinto lugar.

Sigo de cerca a un experto en estadística social, Kiko Llaneras, y él atribuye este ascenso a un matiz técnico: “El abrupto salto del indicador entre julio y septiembre seguramente se explica, en parte, por un matiz técnico. Como han señalado los expertos Paco Camas y Alejandro Solís, el cuestionario del CIS de este mes incluía, antes de preguntar sobre los problemas, otras dos cuestiones que mencionaban las “desigualdades entre países” y “el aumento de población inmigrante”. Es plausible un efecto ancla o marco, es decir, que al poner la inmigración en la cabeza de los encuestados, esto empuje esa respuesta al interrogarlos sobre los problemas del país. Es cierto al mismo tiempo que el repunte de este mes tiene precedentes. El porcentaje de gente que citaba la inmigración como problema alcanzó cotas similares a las actuales en los meses de septiembre de 2018 y 2019. Ese es otro patrón: los picos de inquietud suelen ocurrir tras el verano, quizás por efecto de las llegadas de migrantes a las costas españolas que, aunque sean solo una parte, dejan más imágenes e impacto”. Con independencia del análisis técnico de Llaneras, en el que confío plenamente, señalé al principio otras razones que no se deben pasar por alto: la actitud política ante el problema de los inmigrantes en el país y, sobre todo, de los menores no acompañados, amplificada por sus medios de noticias y redes sociales afines, así como la derechización europea a la hora de abordar estas cuestiones, donde se suele atajar el problema con desembolsos de grandes sumas de dinero, en general, cuando la realidad estriba en que el problema hay que atajarlo en origen, en los países de los que provienen estas llegadas de inmigrantes a nuestras costas, bajo el imperio del terrorismo migrante en origen y destino, que también existe.

Otra realidad que asola el país es que el problema de la inmigración no acaba de abordarse con respuestas de Estado, casi siempre muy burocratizadas, dejando el peso de las mismas a las organizaciones no gubernamentales que trabajan por doquier y se multiplican en miles de respuestas que se pueden constara a diario. El fenómeno social por excelencia es que la respuesta a la migración la deben dar siempre otros, no tomándose conciencia de que es un problema de solidaridad en la acogida a los que necesariamente se juegan la vida en el mar todos los días en busca de una felicidad para ellos posible. Por ello, me irrita cuando veo en manifestaciones contra la inmigración pancartas con el texto, dirigido al presidente del país o a las autoridades correspondientes, el texto siguiente: “¡llévatelos a tu casa!”, como señalaba recientemente elDiario.es en un artículo excelente: “Si tanto te gustan, llévatelos a tu casa”, es el grito de guerra favorito de esta xenofobia a la española. Paradójicamente, muchos entre quienes lo gritan ya tienen a uno o varios migrantes en su casa, limpiándola o cuidando a sus hijos por una miseria, o en su empresa, trabajando por la comida o por la habitación”. Estoy plenamente de acuerdo en que esta frase maldita es el mejor ejemplo de la xenofobia a la española. Triste realidad celtibérica, que se convierte en grito de guerra por parte de la derecha extrema y parte de la prudente, extensible, cuando vociferan de esta forma, a tenernos que llevar a casa a todos los que no les gustan, a la gente -para ellos- de mal, incluidos los que defendemos a los nadies, sin ir más lejos.

En este contexto, he recordado que cuando ejercía responsabilidades públicas importantes en mi Comunidad en relación con la salud mental y buscaba desesperadamente nuevas fórmulas de acogida de pacientes mentales en hogares especializados, insertos en los barrios de la ciudad, para que hicieran una experiencia de convivencia humana fuera del hospital psiquiátrico de toda la vida, me decían casi siempre en las comunidades de vecinos que sondeaba para alquilar una vivienda de acogida la misma frase: “Si tanto los defiende, lléveselos a su casa”. Así, muchas veces, aunque tengo que manifestar que a pesar de esta dura carga profesional, emocional y sentimental en las gestiones realizadas en aquél tiempo, también encontré personas, comunidades de vecinos y organizaciones dispuestas a vivir una experiencia nueva y solidaria en su lugar de residencia. Muy pocas, pero las hubo, comprobando que en ese caso muchas personas se llevaban esos pacientes a sus conciencias, a sus bloques de viviendas también. Una gran lección que no olvido, menos en los tiempos que corren, por ejemplo con la atención errática a los menores migrantes no acompañados, que estamos contemplando y viviendo en un clima político enrarecido, no inocente, que no es capaz de comprender en el Congreso -nuestra casa, porque el poder emana del pueblo-, esta realidad flagrante que afecta al mundo entero, a nuestro país, inserto en la aldea global en la que vivimos, estamos y, cuando nos dejan, somos.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Otoñar con muy poco ruido también se puede

Ángel González

Sevilla, 21/IX/2024

Mi escritura es circular y quien frecuenta estas páginas sabe mi aprecio por el poeta Ángel González. Estas palabras que siguen las escribo cada año y siguen manteniendo su valor cuando se acerca el otoño de 2024. Confieso que lo vivo de forma especial al recordarlo hoy de nuevo con emoción y conciencia de clase humana y solidaria con “los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados”, reconociendo que fue Eduardo Galeano quien los identificó como nadie para que marcaran mi vida olvidando nuestro olvido hacia ellos. Los recuerdo en este otoño porque estamos obligatoriamente obligados a otoñar, que es soñar de una forma diferente, para no perder para siempre ángeles que necesita este país, como son la luz, el fuego y la vida, que cuiden de ellos, de nosotros, de todos, sin dejar a nadie, a los nadies, atrás.

Cuando mañana, a las 14 horas y 44 minutos en horario peninsular (13:44 en Canarias), se igualen el día y la noche en el hemisferio norte, en una ceremonia temporal y puntual que nunca falla y que los sabios del lugar llaman equinoccio de otoño (aequinoctium,  aequus nocte, «noche igual»), las personas a las que nos gusta otoñar sentiremos una especie de aviso, porque también se puede humanizar este tiempo y su momento si somos capaces de aprehenderlo en su justo sentido. Por ejemplo, acudir prestos a compartir esta estación con el poeta Ángel González, aunque en mi caso él me acompaña siempre a lo largo del año y sus otras estaciones, siendo consciente de que estamos saliendo hoy de un verano obstinado en perpetuarse, / cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.

Entrando en mi clínica del alma, mi biblioteca, vuelvo a leer en las horas preparatorias del nuevo equinoccio de otoño sus poemas dedicados a los Otoños, en plural, porque existen millones de otoños, los que vive cada ser humano a su forma y manera: mi otoño, tu otoño, su otoño, nuestro otoño, vuestro otoño, el otoño de ellos, de ellas…, el otoñar de todos. De todas formas, los otoños de González me inspiran otra forma de comprender la vida y me gusta compartirlo para hacer más llevadero ese ser y estar en el mundo de todos y cada uno, otoñando la vida. Comienza su entrega de sentimientos y emociones con un poema precioso, El otoño se acerca, que vuelvo a compartir hoy:

El otoño se acerca con muy poco ruido:
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.

Se diría que aquí no pasa nada,
pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ángel
que se llamaba luz, o fuego, o vida.

Y lo perdimos para siempre.

Lo he manifestado en otoños anteriores y hoy, vuelvo a buscar el ángel que se llamaba luz, fuego, o vida, y no lo encuentro, rodeado de malas noticias por todas partes, en un país con desasosiego permanente desde hace ya varios años, en este otoño tan especial que sigue entrando con el ruido de los malos augurios de desastres climatológicos, guerras y economía maltrecha, estando obligatoriamente obligados a entenderlo. Al menos, podemos encontrar un ángel, en medio de tantos demonios, de apellido González. Lo agradezco una vez más, porque necesitamos momentos amables en esta azarosa vida, en este otoño en el que también estamos obligatoriamente obligados a otoñar, que es soñar de una forma diferente, para no perder para siempre ángeles que necesita este país, que necesitamos todos, con nombres preciosos y que hoy día tienen más valor que nunca: luz, fuego y vida.

Gracias, Ángel González, un otoño más, porque sé que te llamas así por los solsticios y equinoccios que alumbraron con su cambiante luz, su vario cielo, el viaje milenario de tu carne trepando por los siglos y los huesos (1). No te olvido.

(1) González, Ángel. Para que yo me llame Ángel González, en Áspero mundo, 1956. Madrid: Rialp.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

El filósofo Markus Gabriel propone una nueva red social: AGORA

Sevilla, 20/XI/2024

Estoy educado en escuelas presocráticas y en la historia de la filosofía clásica según Johannes Hirchsberger, es decir, mi pensamiento se ha formado en las raíces aristotélicas y platónicas por definición, que posteriormente han sido reformuladas por filósofos de todo tipo, mientras que la ciencia ponía a la filosofía en su sitio, como ocurrió con la famosa revolución copernicana y el creacionismo de Darwin, por marcar dos hitos transcendentales en la historia de la humanidad. Hay que asumir también y es mi caso, que la historia de las religiones y la de la Iglesia hizo el resto. En este contexto, tengo que confesar que al igual que hizo Diógenes, junto a su famosa linterna, busco filósofos que me ayuden a interpretar la vida en su situación actual. Esta es la razón de que hoy comente en mi singladura diaria por mares procelosos, algo importante: he vuelto a localizar a Markus Gabriel (Remagen, Alemania, 1980), un filósofo alemán de vanguardia y representante destacado del Nuevo Realismo, catedrático de epistemología, filosofía moderna y contemporánea en la Universidad de Bonn, director del Centro Internacional de Filosofía (International Center for Philosophy NRW) y del Centro para la Ciencia y el Pensamiento (Center for Science and Thought) en la Universidad de Bonn, que cuida el intercambio interdisciplinario entre la filosofía y las ciencias naturales para encontrar soluciones productivas y sostenibles a varias de las cuestiones más urgentes de nuestro tiempo.

Además, mi interés estriba en que está iluminando la salida del túnel crítico actual del tiempo que nos toca vivir, diciendo cosas tan interesantes como que “el mundo no existe”, porque existen sólo personas individuales y cosas que pasan, expuesto magistralmente en su obra  Por qué el mundo no existe (Pasado & Presente, 2015), hasta llegar a nuestros días en los que defiende la tesis de que el camino más acertado es buscar los puntos de encuentro entre realidad y ficción, donde en el momento actual la  balanza mundial sufre un gran desequilibrio “gracias” a Internet o a una proyección muy peligrosa en redes sociales: los bulos, las mentiras, las falsas noticias, porque le ética digital, por ejemplo, va siempre detrás de los acontecimientos, la realidad: “vivimos en una nueva posmodernidad porque la sociedad digital ha transformado el espacio público en una Matrix donde es imposible distinguir entre realidad y ficción”, dice Gabriel. Se da el hecho de que cuando se quieren poner finalmente las puertas al campo digital, el mundo está hecho trizas, por lo que es evidente que siempre llega tarde la solución a los problemas actuales que nos acucian.

En 2021 escribí un artículo sobre la obra que acababa de publicar, Ética para tiempos oscuros. Valores universales para el siglo XXI, donde según la sinopsis oficial de la editora “analizaba los grandes problemas humanos de estos tiempos oscuros: la amenaza a la democracia por parte de la ultraderecha, la xenofobia, el populismo, la coerción a la libertad y al pensamiento a través de la digitalización a ultranza y la obsesión con la tecnología, el consumismo desaforado y los retos de nuestro entorno, en especial, el coronavirus y el cambio climático. Para poder enfrentarnos a ellos necesitamos recuperar los valores universales nacidos de la Ilustración, y la filosofía será una herramienta fundamental para crear una sociedad más libre y justa, capaz de desafiar a los retos del siglo XXI!”. Vuelvo a considerar, años después, el indudable interés por su lectura en tiempos oscuros y difíciles por definición, en pleno ocaso de la democracia. En este libro ya abordaba los peligros que nos acechan: “A los peligros de la crisis ecológica, así como de las nuevas guerras debidas a la potenciación del nacionalismo, que amenazan la vida de cientos de millones de personas, solo se les puede responder por medio del progreso moral. Ha llegado la hora de que el ser humano se acuerde de su capacidad moral y empiece a admitir que solo una cooperación global —que deje a un lado los egoísmos de los Estados nacionales— puede frenarnos en nuestro acercamiento cada vez más acelerado al precipicio de la historia mundial”. Y presentaba también determinadas respuestas a esta crisis galopante de valores, ofreciendo vías para alcanzar un nuevo progreso moral en el siglo XXI, entre las que destaca la detección de la nueva esclavitud humana que existe en la actualidad, el progreso y retroceso moral en tiempos de desafección democrática, los límites que tiene el economicismo, arrojando una luz sobre una posible y necesaria pandemia metafísica, porque la ética es hoy más necesaria que nunca, la ética de todos y para todos.

Ahora, días después de haberme dado de baja en “X”, he escuchado algo de Gabriel que me ha interesado sobremanera, según lo ha manifestado en una entrevista reciente: “¿por qué no producimos una nueva red, Ágora, para intercambiar ideas, como queríamos que fuera Twitter? Ahora no existe”. Esta reflexión me ha recordado algo que aprendí cuando me acerqué hace ya muchos años a la filosofía presocrática y descubrí que los atenienses, que amaban las palabras quietas y andantes, corrían todos los días hacia el Ágora porque estaban “ávidos de las últimas noticias”, que “volaban” también, aunque su primer deseo, el de los emisores de aquellas palabras fugaces, fuera andar acompañando a la ciudadanía política, en su sentido primigenio, a las personas que a través de ellas conformaban con sus actos la Ciudad, la Polis, su mundo real circundante Era un círculo saludable y perfecto, que ha perdurado a lo largo de los siglos, fundamentalmente porque era la base de la última noticia, la mejor red social que ha existido basada en la palabra y con un aliciente especial: el encuentro personal, físico, real, no virtual. De ahí les venía el temor hacia la palabra escrita frente a la tradición oral, un hecho que nos debería dar que pensar hoy día. Lo que se escribe sin sentido todos los días en las redes sociales al uso, confundiendo a la humanidad con noticias falsas por doquier, done al final no se dice nada verdadero, descubre en multitud de ocasiones que se conoce a quien las escribe, cuestión ésta no inocente en el mundo digital donde el anonimato es el rey. En este respeto del tiempo cíclico de los clásicos, de Sócrates por ejemplo, en boca de Platón, hay que estar muy atentos a lo que él decía sobre la autosuficiencia humana que desprecia el conocimiento a lo largo de los siglos: “Lo que una vez está escrito rueda de mano en mano, pasando de los que entienden la materia a aquellos para quienes no ha sido escrita la obra, sin saber, por consiguiente, ni con quién debe hablar, ni con quién debe callarse. Si un escrito se ve insultado o despreciado injustamente, tiene siempre necesidad del socorro de su padre, porque por sí mismo es incapaz de rechazar los ataques y de defenderse”. Me basta en estos momentos de radiografía permanente de lo que está pasando a nuestro alrededor, por ejemplo, referirnos a la escritura actual que aparece en las redes digitales para comprender bien el problema expuesto por Platón, porque la belleza no solo está en escribir bien lo que se pretende decir con palabras, sino en el fondo de las mismas. 

En este contexto, Markus Gabriel ha revolucionado la visión del mundo actual con su llamado “novismo”, con una proyección esencial, el Nuevo Realismo, somo señala en la entrevista citada: “El posmodernismo y grandes filósofos como Kant o Nietzsche entendían la realidad como algo incomprensible y por ello construyeron una visión del pensamiento aislado de la realidad. Eso es un daño político para la humanidad porque produce un espacio público de pura lucha: competición en vez de cooperación. Y la textura de la sociedad moderna necesita una forma de cohesión social. Tras la Revolución Francesa y la Industrial, la diferenciación del trabajo ha sido la forma de la sociedad moderna y funcionaba. Pero ahora, como dice el sociólogo Luhmann, lo que tenemos es una diferenciación de sistemas sin una visión del bien que nos una. El Nuevo Realismo quiere producir una nueva visión del bien, algo que nos una más allá del compromiso progresista contra la extrema derecha. La unión en la lucha contra los locos no es suficiente. Necesitamos un retorno a la realidad y el Nuevo Realismo es un discurso sobre los hechos. La existencia de más de dos géneros no es una construcción social, es un hecho. El cambio climático también. El Nuevo Realismo cambia la visión: ya no se trata de lucha de clases, de géneros o de intereses, sino de la cooperación de la humanidad frente a la realidad”. Esta corriente filosófica la ha desarrollado en su trilogía compuesta entre 2013 y 2018 en Por qué el mundo no existeYo no soy mi cerebro y El sentido del pensamiento.

Finalmente, lo que me ha llamado la atención sobremanera es su nueva conceptualización de “la filosofía del “entre”, el punto de encuentro para que se salve la polarización actual: “Todo lo que inventé hasta ahora en términos de conceptos tiene algo de nuevo: Nuevo Realismo, Nueva Ilustración, neoexistencialismo… Por eso mis estudiantes dicen que la doctrina de Gabriel es el novismo [ríe]. Pero lo que hace falta es un concepto positivo que capte la línea entre los polos de la polarización, algo que esté entre y más allá de la izquierda y de la derecha. Aún no lo tenemos. Necesitamos una política del “entre” y para eso no tenemos conceptos. Sabemos que es un “entre”, ya no es un centro. Todos los centrismos están siendo deconstruidos por las buenas razones. No hay centro. Tampoco periferia. Pero ¿qué hay? El gran desafío de la filosofía para los próximos decenios sería un concepto positivo del “entre”.

Entre los extremos hay que buscar los puntos de encuentro, el consenso, el diálogo permanente. La preposición “entre” juega un papel transcendental, porque relativiza los dogmatismos, la sinrazón, los extremismos, la búsqueda de la verdad juntos, guardándose cada uno la suya en esta travesía mundial en la que estamos instalados, mientras que descubrimos lo que nos une en la búsqueda de la línea delgada roja entre dos ideologías políticas diferentes, por ejemplo, con el nexo lógico del interés general, del bien común. Lo anteriormente expuesto da la razón a un aserto de Gabriel Markus que no he olvidado: “Vivimos en una época que necesita la filosofía”. También su expresión en un nuevo espacio digital: Ágora, porque también lo necesita.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

La ley ELA dará una respuesta del Estado del Bienestar a una verdad humana que no tiene tiempo que perder

Congreso de los Diputados – 18 de septiembre de 2024 La presidenta, Francina Armengol, junto a los representantes del Consorcio Nacional de Entidades de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ConELA) y de la Fundación Luzón, en el marco de la firma del acuerdo para la Proposición de Ley para mejorar la calidad de vida de personas con ELA

Sevilla, 19/IX/2024

La atención integral que garantizará la llamada ley ELA, que dará respuesta a una realidad humana, verdadera, a una enfermedad, la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), que afecta de forma severa a 4.000 personas de este país, que la sufren en mayor o menor grado y, por extensión, a sus familias y amigos, cuidadores de estos pacientes en casi todos los casos, dio ayer un paso de gigante después de tres largos años de tramitación parlamentaria en el Congreso de los Diputados, concretamente desde el primer primer proyecto de ley que fue presentado por el grupo Ciudadanos en diciembre de 2021. Esta demora de tres años en la necesaria tramitación que ahora se acelera tiene una realidad que asumir en su deber político: más de 2.500 personas con ELA han muerto sin beneficiarse de las ayudas que ahora propone la ley.

Este avance se produjo ayer con la firma de un acuerdo, por parte de los grupos parlamentarios PSOE, Sumar, PP y Junts, por el que se tramitará de forma urgente la futura Ley ELA, con un futuro próximo de aprobación, en torno al 10 de octubre, después de que a principios de semana PP, PSOE, Sumar y Junts llegaran a un consenso y elaboraran un único texto que recibió el visto bueno de los enfermos, que también han estado presentes en el acto oficial de la firma a través de representantes de «conELA», el Consorcio Nacional de Entidades de ELA, manifestando su presidente, Fernando Martín, que «La ley ELA no podía tener ideología porque es una verdad humana». También asistió la representación de la Fundación Francisco Luzón. Creo que todavía resuena en la mente y en la conciencia de los parlamentarios, en general, las palabras que pronunció en febrero pasado, en sede parlamentaria, Juan Carlos Unzué, también enfermo de ELA  y muy conocido en el país por su pasado en el mundo del fútbol, cuando afirmó, desolado por la escasa asistencia de señores y señoras diputadas, lo siguiente: «¿Cuántos hay en la sala? Creo que he contado cinco. Imagino que el resto de diputados tendrá algo muy importante que hacer, porque hemos venido a vuestra casa, sabéis lo que ha costado a muchos de mis compañeros estar aquí, no solo económicamente, sino de esfuerzo físico. Espero que esto quede grabado y nos escuchen. Les pediría voluntad para tramitar esa ley, para que esas ayudas lleguen lo antes posible, y empatía, para que, aunque sea un ratito, se pusieran en nuestro lugar para entender nuestras necesidades y reivindicaciones». Aprovechó también para cargar contra el Gobierno y contra la oposición: «La bloqueó [la futura Ley] 50 veces y la proposición quedó en un cajón sin tramitar antes de las pasadas elecciones» […] Ellos tienen responsabilidad, pero el resto de los partidos políticos que conformaban la oposición deberían haberse unido, haber presionado al Gobierno y tampoco lo hicisteis. Sois responsables todos de que esa tramitación no esté hecha y de que esas ayudas no hayan llegado. No nos vale con buenas intenciones y palabras bonitas, necesitamos hechos, acciones, que esa ley se tramite ya y que esas ayudas estén al servicio de los afectados lo antes posible. Les pido por favor que nos cuiden. Si algo no tenemos es tiempo que perder»

El documento aprobado, cuyo contenido se recogerá finalmente y de forma íntegra en un proyecto de Ley, responderá a las reivindicaciones que llevaban reclamando años los pacientes para afrontar en las mejores condiciones posibles el final de esta cruel y durísima enfermedad, entre los que sobresalen a personas diagnosticadas con ELA y otros procesos neurológicos irreversibles que cumplan ciertos criterios, el reconocimiento de la discapacidad y dependencia para las personas afectadas, contemplando un procedimiento de urgencia para la revisión de estos grados, con un plazo máximo de tres meses para su resolución. También se recogerá algo que ha siso un clamor en la atención a estos pacientes, los cuidados continuados las 24 horas de cada día, especialmente dirigidos a las personas afectadas por esta enfermedad que dependan completamente de terceros para realizar actividades básicas (como respirar o comer) contarán con asistencia continuada las 24 horas. Igualmente, los servicios de rehabilitación y fisioterapia, tanto en el hospital como en el propio domicilio, para mejorar o mantener las capacidades funcionales de los pacientes, ayudando a prolongar su autonomía en la medida de lo posible. Una especial atención dedicará también la Ley a las personas cuidadoras de estos pacientes, de forma que aquellos cuidadores que hayan dejado su empleo para dedicarse al cuidado de una persona en situación de gran dependencia (Grado III) podrán mantener la base de cotización de su última actividad laboral, siempre que esta sea superior al mínimo del Régimen General. Esto permite que su futura pensión no se vea afectada negativamente por haber dejado de trabajar. El 50% del coste adicional de cotización será asumido por el cuidador, mientras que el otro 50% será cubierto por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO). Esto alivia la carga económica que supone mantener su cotización a la Seguridad Social. Además, recibirán prioridad en las políticas de empleo y formación específica para cuidar a los enfermos. La protección a los electrodependientes, con bonificaciones especiales y la garantía de la continuidad del suministro eléctrico, también estará presente en la Ley. Por último, se creará y regulará un Registro Estatal de Enfermedades Neurodegenerativas, así como una estructura dentro del Instituto de Salud Carlos III dedicada específicamente a la investigación de la ELA.

Cuando la Ley entre en vigor, a mediados de octubre si se cumplen las expectativas contempladas en la actualidad en las sedes del Congreso y del Senado, las Comunidades Autónomas desempeñarán un papel especial en relación con el seguimiento de lo dispuesto en la Ley. Una cuestión crucial es que esta Ley no va acompañada de una memoria económica, pero se basa en la actualidad en la previsión de lo que supondrá su puesta en marcha, con cifras facilitadas por el Consorcio de entidades conELA, en torno a 240 millones de euros anuales.

Finalmente deseo puntualizar algo que considero esencial para comprender lo anteriormente expuesto. Sólo desde una perspectiva social de consolidación del Estado de Bienestar, se podrá garantizar la atención integral a lo que se disponga finalmente en el texto legal, es decir, el blindaje político de la llamada cuarta pata de ese Estado del Bienestar, a la que tanto se maltrata en la actualidad desde las posiciones políticas de la derecha y todas sus extensiones políticas de su más allá, al buen entendedor sobran las siglas, que no defienden precisamente la atención de los servicios públicos, favoreciendo en muchos casos su desmantelamiento o cuando menos, la infrafinanciación de la dotación necesaria para su subsistencia digna, dejándolos morir poco a poco. Este debate es necesario que se aborde en el Congreso de los Diputados con carácter general, ante el ocaso de la democracia que nos asola por tierra, mar y aire, con un afectado principal, el Estado del Bienestar, con millones de personas detrás. Esta Ley, así como otras de índole social, sólo subsistirán con la dignidad legal y social que les corresponde, si el Estado del Bienestar se consolida y, en el caso que nos ocupa, la atención integral a los enfermos de ELA y las personas que los cuidan, garantiza el cuarto pilar del mismo, evidentemente junto a los otros tres que se tambalean políticamente en este momento, la educación, la salud y las pensiones. Sólo a través de atención política de Estado, que permita construir y cuidar un sistema de cuidados justo, eficiente y sostenible, permitirá que los pacientes de ELA sean atendidos como la Ley prevé en todos los supuestos que el texto contempla en la actualidad.

Ante lo expuesto, no olvido las palabras de Juan Carlos Unzué en el Congreso, en febrero de este año, dirigidas a las señoras y señores diputados, ausentes la mayoría: «Les pido por favor que nos cuiden. Si algo no tenemos es tiempo que perder». Hoy, siguen resonando estas palabras en mi conciencia social de clase.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Federico García Lorca fue un socialista puro

Eduardo Ugarte (i), Pedro Salinas (c) y Federico García Lorca (d), delante del camión de La Barraca

El más terrible de los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza muerta

Federico García Lorca, en Doña Rosita la soltera, o el lenguaje de las flores (1935)

Sevilla, 18/IX/2024

Tengo que agradecer al cantor Miguel Poveda (sabiendo que cantor es el que debe y cantante el que puede hacerlo, diferencia clave para comprender el compromiso social de los artistas, tal y como aprendí en su día de Facundo Cabral), que me recordara el viernes pasado, en su espectáculo en la bienal de Flamenco de Sevilla, muy centrado en Federico García Lorca, concretamente en su Poema del Cante Jondo, la necesidad de rescatar en cada aquí y ahora, su vida y obra como la mejor expresión de que olvidamos el olvido de la memoria histórica y democrática de este país.

El poeta granadino, al igual que hace ahora Miguel Poveda como artista, defendió la necesidad de las expresiones de la cultura al alcance de todos, fundamentalmente de los que menos tienen, implicándose en el proyecto de La Barraca, durante el tiempo que fue posible hasta la llegada de la guerra civil. En una entrevista del 7 de abril de 1933 en el diario La Voz, García Lorca defendió que en los momentos tan críticos como los que vivía España, el teatro tenía el deber de afrontar los problemas sociales, porque la noción del arte por el arte ya resultaba insostenible. Y con respecto a su última obra, La Casa de Bernarda Alba, manifestó algo que no deberíamos olvidar: «Ahora estoy trabajando en una nueva comedia. Ya no será como las anteriores. Ahora es una obra en la que no puedo escribir nada, ni una línea, porque se han desatado y andan por los aires la verdad y la mentira, el hambre y la poesía. Se me han escapado de las páginas. Mientras haya desequilibrio económico, el mundo no piensa. Ya lo tengo visto. Van dos hombres por la orilla de un río. Uno es rico, otro es pobre. Uno lleva la barriga llena, y el otro pone sucio el aire con sus bostezos. Y el rico dice: ‘¡Oh, qué barca más linda se ve por el agua! Mire, mire usted, el lirio que florece en la orilla.’ Y el pobre reza: ‘Tengo hambre, no veo nada. Tengo hambre, mucha hambre.’ Natural. El día que el hambre desaparezca, va a producirse en el mundo la explosión espiritual más grande que jamás conoció la Humanidad. Nunca jamás se podrán figurar los hombres la alegría que estallará el día de la Gran Revolución. ¿Verdad que estoy hablando en socialista puro?”.

Por si quedara alguna duda sobre su ideología, tampoco olvido lo manifestado en una entrevista en el diario madrileño El Sol, fechada en 1934, en la que el poeta expresó claramente su posición: “Yo siempre soy y seré partidario de los pobres. Yo siempre seré partidario de los que no tienen nada. Y hasta la tranquilidad de la nada se les niega”. Se refería concretamente a los nadies de siempre, que todavía existen por doquier, a los que dedicó Eduardo Galeano hace ya bastantes años unas palabras especiales, cargadas de un profundo significado: Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. / Los nadies: los ningunos, los ninguneados, / corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:/ Que no son, aunque sean. / Que no hablan idiomas, sino dialectos. / Que no profesan religiones, sino supersticiones. / Que no hacen arte, sino artesanía. / Que no practican cultura, sino folclore. / Que no son seres humanos, sino recursos humanos. / Que no tienen cara, sino brazos. / Que no tienen nombre, sino número. / Que no figuran en la historia universal, / sino en la crónica roja de la prensa local. // Los nadies que cuestan menos que la bala que los mata.

Vemos a los nadies de hoy a diario, cerca, muy cerca, mucho más cerca de lo que creemos, en nuestro país, en nuestra Comunidad y surge la gran pregunta: ¿qué hacemos por ellos, por los migrantes, como un ejemplo paradigmático del mundo actual de nadies y que arrastra tanta hambre? Tristemente, poco, porque hay que reconocer que la Gran Revolución, con la que García Lorca soñaba, sigue sin llegar. Mientras, el hambre hace estragos, hambre de casi todo, incluso la de los hambrientos de paz que aspiran a la explosión espiritual más grande que jamás conoció la Humanidad. Son palabras de García Lorca que nos quedan, las de un socialista puro.

Me quedo ahora escuchando la interpretación de Miguel Poveda, ensalzando un poema de García Lorca, ¡Ay!, uno de sus poemas del cante jondo, junto a la guitarra espléndida de Jesús Guerrero, con una buena letra, breve, dos veces buena. Quizás entendamos mejor que nunca la frase enunciada anteriormente, “Yo siempre soy y seré partidario de los pobres. Yo siempre seré partidario de los que no tienen nada. Y hasta la tranquilidad de la nada se les niega”:

El grito deja en el viento
una sombra de ciprés.

(Dejadme en este campo,
llorando.)

Todo se ha roto en el mundo.
No queda más que el silencio.

(Dejadme en este campo,
llorando.)

El horizonte sin luz
está mordido de hogueras.

(Ya os he dicho que me dejéis
en este campo,
llorando.)

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

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¡Paz y Libertad!