Europa se levanta

Solo faltan unas horas para saber si Europa se puede levantar con nuevos programas políticos que llevarán a cabo las personas que tendrán el encargo, por mayoría, de ejecutarlos. Es una oportunidad de iniciar ahora un camino diferente al actual, donde tenga cabida el cumplimiento de objetivos para una Europa diferente, donde los valores educativos y sociales, con el denominador común de trabajo para todos, permita vislumbrar una forma diferente de ser en Europa, en España, en Andalucía.

Ayer pude contemplar una película maravillosa, El viento se levanta, dirigida por Hayao Miyazaki, un maestro de la animación, que culmina su carrera con el Oscar que le otorgaron en la última edición de estos grandes premios. Está basada en una obra homónima del escritor japonés Kaze Tachinu (The Wind Has Risen (風立ちぬ?), 1936–37), que da vida a un poema de Paul Valéry que comienza con esta frase:

“Le vent se lève! . . . il faut tenter de vivre!
L’air immense ouvre et referme mon livre,
La vague en poudre ose jaillir des rocs!
Envolez-vous, pages tout éblouies!
Rompez, vagues! Rompez d’eaux réjouies
Ce toit tranquille où picoraient des focs!”

Paul Valéry, Le cimetière marin / El cementerio marino

El mensaje de la película se centra en la posibilidad que tiene el ser humano de lograr que se cumplan los sueños, siempre que se actúe de forma consecuente con tales deseos, a base de constancia, con esfuerzo diario, sorteando dificultades, pero sobreponiéndose a las mismas, en una dialéctica permanente de amor/odio, alegría/tristeza, superación, caídas… Es lo que ocurre al ingeniero Jirō Horikoshi, el niño protagonista de esta bella historia que sueña con ser piloto, pero ante la miopía que sufre y que le impedirá serlo, busca la alternativa a su realidad física, utilizando su inteligencia para construir aviones, no pilotarlos. Y aviones para un doble uso, donde el ser humano tiene que decidir sobre su función final, con la paradoja de que también pueden destinarse para hacer la guerra, no el amor, como le sucedió a él.

Ya se lo dijo en sueños un día Giovanni Battista Caproni, el gran diseñador italiano de aviones: «Escúchame, muchacho japonés. Los aviones no son una herramienta para la guerra, ni un negocio para ganar dinero. Los aviones son hermosos sueños y los ingenieros hacemos realidad esos hermosos sueños».

Me gustaría hoy soñar con una Europa diferente, porque es posible, siempre que seamos conscientes de que el voto particular de cada europeo, siendo más de 400 millones de votantes, es necesario para que se pueda seguir construyendo un mosaico de dignidad humana, en el que tengan cabida los sueños de cada uno, superando terremotos, trabajo diario, contrapuntos en el amor y en la familia, fracasos personales y colectivos, equivocaciones y mezquindad humana. De esta forma, hoy, 25 de mayo de 2014, día de las elecciones europeas, podríamos entender mejor el poema de Valéry y el hilo conductor de la película de Miyazaki y la vida de su estrella invitada: Jirō Horikoshi:

¡Europa se levanta…! ¡hay que intentar vivir en ella!
El viento de la crisis ha abierto y cerrado muchas páginas
en los libros de nuestras vidas.

¡Aprovechemos la fuerza del viento de las elecciones, en esta nueva etapa, para levantarnos e iniciar una nueva vida!

Sevilla, 25/V/2014

NOTA: en el cine estábamos solo nueve personas, en un aforo de 258 butacas. Cada día soy más consciente de que España no es un país de cines, librerías o bibliotecas. Es un país de bares, de fútbol, como nos lo recordó no hace mucho tiempo una campaña de Coca-Cola… Por este motivo, tengo mayor interés en cumplir un sueño: ser andaluz en Europa, no sin ella, construyendo un mundo local diferente, basado en el respeto a los derechos sociales para compartir educación, salud, servicios sociales e ilusiones íntimas en igualdad, es decir, sueños. Con la ayuda de Europa, a la que Andalucía debe tanto, porque con el dinero europeo compartido hemos podido construir, por ejemplo, la historia de salud mejor contada.

E Alfaguara va…

ALFAGUARA

Ayer se celebró un encuentro en Madrid, para recordar los cincuenta años de vida de la editorial Alfaguara. En mi vida supone mucho, porque algunos de sus libros me han acompañado en el descubrimiento de la vida, como manantial que siempre me daba agua ética para sobrevivir en un mundo diseñado por el enemigo. La propia palabra Alfaguara, es un programa de vida: manantial copioso que surge con violencia (del ár. hisp. alfawwára, y este del ár. clás. fawwārah ‘surtidor’).

Con tal motivo de fondo, la editorial reunió a tres iconos predilectos, Mario Vargas Llosa, Julián Marías y Arturo Pérez-Reverte, en un acto muy sencillo. Y contaron historias muy breves, muy humanas: “Mientras Marías de muy niño casi odiaba los libros porque le quitaban espacio para jugar, Pérez-Reverte jugaba con ellos creando barricadas y Vargas Llosa, que aprendió a leer a los cinco años, le pedía cada 25 de diciembre al niño Dios que le regalara libros y más libros”. Y se hicieron más imprescindibles todavía.

Me enteré que una parte de la editorial ha sido vendida a la multinacional Penguin Random House en el mes de marzo y ya no es un recurso cultural de España. Uno menos, porque ya dije en su momento que España no es un país de librerías, ni de editoriales por tanto, sino de bares. Espero que no se confunda el valor y el precio que lleva dentro. Y he descubierto simbólicamente que hay un movimiento para que esta palabra rara, Alfaguara, como determinadas enfermedades, se estudie y se salve de su probable desaparición del diccionario de la Real Academia Española, su hospital actual. Al menos, nos debe quedar esa palabra, como homenaje silencioso a Blas de Otero.

Las justificaciones para su permanencia son preciosas, ejerciendo un padrinazgo efectivo. No añado nada, solo que si fuera posible me gustaría que el trío Alfaguara, compuesto por Vargas Llosa, Marías y Pérez-Reverte, leyeran con atención las razones de ser de esta palabra de soledad sonora que debe seguir manando cultura a los cuatro vientos, educándonos en ciudadanía, ejerciendo como padrinos de la misma, de su editorial, mientras vivan. Por su valor, no por su precio:

ALFAGUARA

“Motivos para apadrinar: Porque significa manantial y suena a tierra y puede ser el comienzo de un río y es herencia su presencia. (Desde España)

Motivos para apadrinar: Torrente que mana, palabra constante y limpia, transparente como el lenguaje mismo. Como el propio pensamiento. Porque pertenece a un pedazo de historia nuestra que es también árabe, o viceversa. Por un periodo donde los hombres vivieron en paz a pesar de tener religiones diferentes, pensamientos distintos, razas dispares. A pesar de eso, la alfaguara manaba para darles de beber esa parte íntima del individuo que nos hace ser hombres. (Desde España).”

Desde Sevilla, 13/V/2014

Valor y precio del corazón

Todo necio confunde valor y precio
Antonio Machado, Proverbios y cantares (LXVIII)

cancion_perdida
Foto: EFE.

El próximo 21 de mayo, la casa Christie’s subastará en Londres la canción «El corazón de un hombre es como una mina» (Das Menschen Herz ist ein Schacht), de Felix Mendelssohn, que llevaba 140 años perdida y que se interpretó ayer por primera vez en público, contra la voluntad del compositor alemán. Esta composición escrita en 1842, de 29 compases para voz de contralto y piano, que fue un encargo privado de Valentin Teichmann, coordinador del Teatro de la Corte de Berlín, al compositor alemán (1809-1847), se ha encontrado ahora en Estados Unidos.

Esta pieza ya entró en la realidad del mercado al subastarse por última vez en 1872 y se desconocía su paradero hasta ahora, al saltar la noticia de su subasta. “La canción se acompaña de una carta del propio Mendelssohn dirigida a Teichmann en la que le pide que no publique la obra, lo que parece ser la razón por la que esos compases nunca vieron la luz”, según relata la BBC, que por primera vez estrenó ayer la obra en un programa radiofónico.

La canción tiene como letra parte de un poema de Friedrich Ruckert que cuenta cómo el corazón de las personas es una mina que puede producir oro y plata, pero que sólo puede dar lo que ya contiene, es decir, tiene el valor intrínseco que le da la vida a cada uno, con independencia de lo que los demás puedan pensar del corazón de secreto de cada uno.

Una vez más, el valor de mercado es el que destroza la quintaesencia del corazón de las personas. Desde la presentación de ayer, ya se ha dejado de cumplir con el encargo manuscrito de Mendelssohn. Como ocurre tantas veces cuando confundimos valor y precio. Aprendí del profesor de ética Adolfo Sánchez Vázquez que la plata tiene valor solo porque se lo han dado los seres humanos, es decir, en sí mismo no era nada. A partir de ese momento, pasó a ser mercancía, abandonando su riqueza intrínseca. Algo así sentí cuando hace un año y medio compré un objeto de plata en México D.F. Para el mercado era muy barato encontrarlo en cualquier sitio de aquél país. Para las manos aztecas que lo trabajaron, era otra cosa, probablemente lo más auténtico al recibir una forma que es lo que se aprecia, porque la plata en sí mismo, para ellos, no vale nada. Una gran lección de la dialéctica valor y precio.

Hoy, la doy a conocer también fuera del mundo de la mercancía como un pequeño homenaje, porque es un autor que muchas personas conocen a través de su famosa “Marcha nupcial”, donde han podido descubrir a través de esta composición, en las ceremonias de boda, que el corazón de los que se casaban, así como el suyo propio, podía ser como una mina que solo puede dar lo que contiene. Y en ese momento, como la encina, lo único que puede dar es corazón.

Sevilla, 7/V/2014

Paco de Lucía, de Andalucía

PACO DE LUCIA
Paco de Lucía. Retrato realizado por su viuda, Gabriela Causeco.

Hoy se publica el disco póstumo de Paco de Lucía, Canción Andaluza, que refleja un sentir de nuestra Comunidad, con un repertorio de canciones que representaban una forma de sentir en España y, obviamente, de una Andalucía que tenía helado el corazón.

Gracias a Paco de Lucía, el dolor intrínseco en la mayor parte de las canciones de este disco se torna en belleza para la inteligencia creadora de la persona que escuche todas y cada una, porque es una oportunidad de descubrir una nueva forma de dotar de destreza y calor humano la melodía que, a través de las manos que tocan una guitarra prodigiosa, acompaña a estas letras tan cargadas de tristeza y dolor humano.

Quizá sea María de la O, canción que abre este disco, la que simbolice mejor la realidad de una historia de Andalucía, cantada por Concha Piquer, que aprendieron nuestras madres de la posguerra:

¡Envidio tu suerte!
– me disen arguna al verme lusí -,
y no saben, probes,
la envidia que ellas me causan a mí.
¡María de la O!
Que desgrasiaíta, gitana tú ere
teniéndolo tó.
Te quiere reí,
y hasta los ojitos los tienes morao
de tanto sufrí.
Mardito parné
que por su curpita dejaste ar gitano
que fue tu queré.
Castigo de Dió
Castigo de Dió
é la crusesita que lleva a cuesta
María de la O

Y Paco de Lucía interpreta de forma magistral, una tras otra, canciones tristes de Andalucía Street, procurando que su guitarra nos haga olvidar por momentos una historia que tanto ha marcado nuestra querida tierra. Creo que era lo que le preocupaba cuando grabó este disco días antes de que muriera sin poder decirnos adiós.

Hoy, he comprendido mejor a mi madre, cuando a través de su Marconi tatareaba estas letras andaluzas en unos años que España y Andalucía no deben olvidar. Sobre todo para aprender de sus errores y de las “crusesitas” que llevaban a cuestas muchas mujeres de aquella época.

Mi agradecimiento expreso a Paco de Lucía. Mejor, de Andalucía.

Sevilla, 29/IV/2014

La memoria, siempre la memoria

REVERSION MEMORIA
Imagen de la portada del último número publicado por The Journal of Neuroscience, que representa la detección de la proteína Crtc1 en neuronas del hipocampo de ratón. La proteína destaca en color rojo.

He escrito en bastantes ocasiones sobre la memoria, sobre todo de la estructura cerebral que controla todos los movimientos para hacerla posible: el hipocampo. Hoy, vuelvo a hacerlo porque me ha sorprendido, en el sentido más pleno de la palabra, la investigación que se hizo pública la semana pasada sobre avances científicos en nuestro país para abordar en un tiempo no muy lejano la reversión de pérdida de memoria en personas afectadas por el Alzheimer, enfermedad que hace sufrir solo en España a más de 400.000 personas en este momento.

Quizá sea una nueva oportunidad para retomar una dedicación especial en este blog a la divulgación científica de las estructuras cerebrales, tal y como llevé a cabo durante casi tres años, salpicada del llamado principio de realidad humana de la inteligencia de cada persona, como un bien que nos pertenece a pesar de la manipulación permanente por parte de la sociedad de mercado, carente en muchas ocasiones de ética social. En mi libro Origen y futuro de la ética cerebral, dedico un capítulo completo a estas estructuras, entre la que se encuentra el caballo encorvado (el hipocampo), que puede ayudar a comprender mejor la importancia vital de esta estructura y sus implicaciones éticas.

La investigación citada, que se hizo pública la semana pasada por parte de la Universidad Autónoma de Barcelona, está centrada en la reversión de la pérdida de memoria en ratones modelos de Alzheimer mediante terapia génica (1): “La terapia consiste en la inyección en el hipocampo, una región del cerebro importante para el procesamiento de la memoria, de un gen que provoca la producción de una proteína bloqueada en los pacientes con la enfermedad, la «Crtc1» (CREB regulated transcription coactivator-1). La proteína restituida por la terapia génica permite desencadenar las señales necesarias para activar los genes implicados en la consolidación de la memoria a largo plazo”.

En la comunicación oficial de este hallazgo, se afirma que “En las personas con la enfermedad, la formación de agregados de placas amiloides, un conocido proceso que desencadena el Alzheimer, impide que la proteína Crtc1 actúe de manera normal. «Cuando se altera la proteína Crtc1 no se pueden activar los genes responsables de la sinapsis o conexiones entre neuronas del hipocampo y el individuo no puede realizar correctamente tareas de memoria», explica el doctor Carlos Saura, investigador del Instituto de Neurociencias de la UAB y responsable de la investigación. Según el científico «este estudio abre nuevas perspectivas para la prevención y el tratamiento terapéutico de la enfermedad de Alzheimer, ya que hemos demostrado que una terapia génica que activa la proteína Crtc1 es efectiva para prevenir la pérdida de memoria en ratones de laboratorio».

Es un proceso que supone un paso decisivo en el abordaje de esta enfermedad tan lesiva para las personas que la sufren y para las personas más próximas. Ayer se hizo eco el periódico El País en su página de opinión, resaltando que “La inyección del gen correcto Crtc1 directamente en el hipocampo —la región cerebral más importante para la formación de recuerdos— logra que recuperen la memoria los ratones que ya habían empezado a perderla. Inyectar genes en el cerebro de un enfermo está, por el momento, fuera de las posibilidades de la práctica médica. Sin embargo, tal limitación no resta un ápice de importancia al experimento barcelonés. Es perfectamente posible que esa acción se pueda mimetizar con una pequeña molécula —un candidato a fármaco— que estimule al gen natural del paciente o que corrija sus efectos indeseables. No hay ninguna garantía de que esa estrategia funcione, por supuesto, pero es evidente que merece la pena intentarlo. Lo que está en juego es nada menos que el futuro de la memoria”.

La industria farmacéutica tiene parte de esta palabra de futuro esperanzador para estos procesos de Alzheimer, hasta ahora irreversibles. Esperemos, una vez más, que triunfe la realidad de equilibrar los derechos y deberes de los ciudadanos, a través de una acertada política de investigación, tan maltratada en la actualidad, con los intereses farmacéuticos, tan discutidos hoy en las llamadas enfermedades raras. La enfermedad de Alzheimer no está en ese grupo, pero no sería raro que se pudiera dilatar en el tiempo esta aplicación de la investigación citada por oscuros intereses de mercado.

La memoria queda a la espera de que no se olvide este avance tan espectacular. Verdaderamente sorprendente en este tiempo de crisis, donde la investigación sufre recortes que Matisse nunca hubiera plasmado en un cuadro a través de su memoria de hipocampo.

Mis felicitaciones expresas al equipo investigador.

Sevilla, 28/IV/2014

(1) Parra-Damas A., Valero J., Chen M., España J., Martin E., Ferrer I., Rodríguez-Alvarez J. and Saura C.A. CRTC1 activates a transcriptional program deregulated at early Alzheimer´s disease-related stages (2014). J. Neuroscience. 34(17).

Un 25 de abril especial para Marcos y Jose Afonso

Hace cuarenta años que la canción «Grandola vila morena» supuso para mí una revolución interior, como ya he escrito en otras ocasiones en este blog. Hoy, renuevo mi confianza en las revoluciones donde se unen amor y sufrimiento, porque se aunan las voluntades, tal y como lo aprendí de la Cantata de Santa María de Iquique interpretada por Quilapayún.

Hoy he vuelto a escucharla completa, en la voz de su autor Jose Afonso y también por un coro de personas muy queridas para mi: Saramago, Pilar del Río, Luis Pastor, Joao Afonso (sobrino del autor) y otras personas reunidas en torno a Jose, uno de mis autores preferidos.

Sé lo que valen las palabras cuando se hacen música, habiendo sido esta canción decisiva para iniciar una revolución en 1974, pero que todavía sigue pendiente en el mundo actual portugués y en el de España, como ejemplos clamorosos que debemos recordar con la pasión histórica que merece, hoy ya sin claveles…

Inserto de nuevo en este post el que escribí en 2007 a tal efecto. Siguen vivos los recuerdos, sobre todo cuando escucho también una canción contemporánea de Luis Pastor, que me marcó desesperadamente, gracias a la composición de fondo creada por Mario Benedetti en su fondo de compromiso activo:

Con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

compañero te desvela
la misma suerte que a mí
prometiste y prometí
encender esta candela

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

Sevilla, 25/IV/2014

ENTRE MARCOS Y JOSE AFONSO

25 de abril. San Marcos y las santas revoluciones. Mañana celebramos el recuerdo de por qué decidimos en 1984 llamar Marcos a nuestro hijo. Poner nombres. También recuerdo año a año aquella revolución portuguesa de 1974, diez años antes, donde Jose Zeca Afonso jugó un papel trascendental. Me hice con su canción de forma un poco artesanal, pero Grandola, vila morena me ha acompañado siempre en mis revoluciones interiores, donde estuviera o viviese, que ha sido en muchos puntos cardinales del mundo. Marcos y la revolución de Zeca, el cuadro del niño con el fusil y el clavel, las manos anónimas sujetándolo, que compré a un hijo imaginario en Roma, muy cerca de Rafael Alberti, en la Librería Rinascita, edificio emblemático de su casco antiguo, donde hoy vive gente adinerada por la contradicción del comunismo, en la calle de las bodegas oscuras, que tantas veces paseé en busca de la libertad no vigilada por la conciencia insolidaria.

En cada esquina un amigo, en cada rostro igualdad. Maravillosa letra para componer canciones para después de las guerras particulares. Y Marcos creciendo de la mano de soledades sonoras porque la revolución silenciosa seguía adelante en el primer mundo. Sigue el cuadro en su cuarto de sueños y trabajo, como mensaje subliminal de que hay que estar cerca de quienes aportan a la sociedad amistad e igualdad, con letra y música de José Afonso.

Porque el pueblo es quien más ordena, Marcos, a la sombra de una encina de la que yo no sabía su edad, juré tener por compañera a una persona, Marcos, su voluntad. Tu nombre fue un compromiso para el proyecto que mas ordena nuestras vidas, cuando solo tenías segundos de vida real, porque queríamos que fueras un programa de vida compartida en la cultura de Marcos, aquel cronista del siglo I después de Cristo, que nos contó de forma admirable cosas de Jesús de Nazareth, tan humano que a veces le vencía el cansancio y se dormía apoyado en el cabezal del barco, soñando que otro mundo era posible. De un ser que sigue dando que hablar a las multitudes que siguen creyendo en las revoluciones que permiten a cada persona ser feliz con sus proyectos particulares de vida sin estar mediatizados por el consumo de turno.

El pueblo es quien más ordena, Marcos. Te lo recuerdo porque yo lo aprendí de Marcos del siglo I y de Jose Afonso en su pequeño rincón de Grándola.

Sevilla, 24/IV/2007

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LIBROS PUBLICADOS RECIENTEMENTE
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Retratos pintados con palabras

Cartas de quince líneas

La tegala de Saramago

Palabras de hipocampo

Origen y futuro de la ética cerebral

Nos queda la palabra

PROLOGO-RPP1

Con un sencillo análisis a través de la nube de palabras del prólogo de mi última publicación, Retratos pintados con palabras, veo que dos muy queridas para mi, personas y palabra, toman especial relevancia en mi vida de todos y en la de secreto, que tantas veces he reivindicado para expresar la mejor realidad del mundo respecto de las personas y, la palabra, como medio imprescindible para el diálogo en todos los sentidos.

Me queda, nos queda como personas, la palabra. Una realidad mágica junto al amor, en tiempos de cólera, como nuevo homenaje a Gabriel García Márquez.

Sevilla, 20/IV/2014

Vida, personas y palabras

WORDLE-BLOG3

He hecho hoy una pequeña experiencia, utilizando un programa (Wordle) para dibujar una nube de las palabras escritas en mi blog. Y me he encontrado con la sorpresa de que la palabra más relevante de los tres últimos post ha sido «vida». Después, «personas» seguida de «palabras», en plural.

Creo que responde a mi realidad mágica a la hora de escribir, porque la vida de las personas preside cualquier forma de pintar retratos con palabras. Un descubrimiento gracias a la inteligencia digital.

Fascinante: vida, personas y palabras, por ese orden, tal y como lo aprendí de uno de mis grandes maestros, Gabriel García Márquez, al escribir en este blog crónicas de la vida que anuncian siempre islas desconocidas que todavía tenemos que explorar.

Sevilla, 19/IV/2014

Seguiré aprendiendo de Gabriel García Márquez

Ayer falleció Gabriel García Márquez. Su realismo mágico ha marcado mi vida en muchas ocasiones. Hoy, sigo pensando que tengo que seguir aprendiendo de él a la hora de escribir crónicas de la vida, cuando vamos del timbo al tambo. Por ello, vuelvo a publicar un post que escribí en 2008, como homenaje a su vida, tan importante para un mundo necesitado de personas necesarias y, a veces, imprescindibles.

Sevilla, 18/IV/2014

Del timbo al tambo

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Gabriel García Márquez, mi querido Gabo, me recordó ayer al releer su Prólogo de Doce cuentos peregrinos – obra que recomendaré siempre para las mesillas de noche de las personas que me acompañan en nuestra “Isla Desconocida”-, una obligación ética al escribir palabras que se entregan a los demás, cuando se navega en los mares procelosos de la turbación ignaciana. Hoy, cuando retomo -no sin dificultades anímicas- esta bendita y sacrosanta ob-ligación [sic, con guión], resuenan sus palabras con una fuerza especial: “Aquí está, listo para ser llevado a la mesa después de tanto andar del timbo al tambo peleando para sobrevivir a las perversidades de la incertidumbre”.

Es verdad. Aquí está listo el post de hoy, para ser llevado a tu mesa, cuando voy permanentemente de mi corazón a mis asuntos, del timbo al tambo particular, personal e intransferible. Cerebro y corazón, básicamente el cerebro, para los que nos acercamos con tanto respeto a él, que nos recuerda permanentemente su papel estelar en la vida, porque diversas estructuras cerebrales hacen posible la historia jamás contada, de vivir de forma controlada para no ir del timbo al tambo. A ser posible, a los asuntos importantes para la búsqueda de la felicidad. Y estos días que pasan, pero que en algunas y algunos se quedan, estamos viviendo momentos trascendentales para cada persona, para la sociedad, para la ciudadanía, para las familias, para las amigas y amigos a los que queremos, para las compañeras y compañeros de trabajo, con los que estamos obligatoriamente obligados a vivir, estar y, lo más difícil, ser.

Leo los periódicos habituales, escucho ahora mucha radio, la sempiterna onda próxima, veo la televisión que puedo y siempre hay una voz recurrente: la petición de mi voto, variaciones sobre el mismo tema utilizando el símil musical. Pero la partitura no es la misma y buscar esas diferencias es lo que me saca de mi corazón, de mis asuntos y es lo que me lleva a estar ahora “peleando para sobrevivir a las perversidades de la incertidumbre”. Como me “recomendaba” ayer Gabo cuando leía, en momentos de silencio, uno a uno sus cuentos peregrinos. Porque entendí muy bien su estructura literaria volcada al mundo mediante sus estructuras cerebrales: somos peregrinos en un camino hacia alguna parte, aunque a veces vayamos del timbo al tambo, como desorientados, para comprender lo que solo se puede alcanzar en una disciplina de silencio y de encuentro con nosotros mismos, para responder a situaciones, preguntas y fracasos humanos y sociales que no alcanzamos a entender nunca.

Por eso doy vueltas a mi voto, a mi corazón, a mis asuntos. Porque no todos vamos en el mismo barco, porque suelo decir que navego casi siempre en patera, al lado de algún barco fletado para orientar a la “Isla Desconocida”, una patera sin quilla pero con Norte. Un barco que ahora podría ser un partido político, unas determinadas siglas, siempre a babor, a su izquierda, en la amura de babor ideológico al que tanto quiero, porque no todos los partidos son iguales, porque tampoco todas y todos somos iguales, porque no me da lo mismo lo que pase el día 9 de marzo, porque la libertad para la igualdad no todos los partidos la defienden de la misma forma, porque me preocupa el Estado del bienestar y todos los recursos públicos, su financiación, la equidad, la integración de los que buscan desde fuera la felicidad básica, las personas que emigran a nuestro país porque creen que esta felicidad –la adecuada legítimamente a sus necesidades y proyecto de vida- se puede tocar aunque sea con la punta de los dedos, la atención a las personas que dependen de los demás si la Administración lo garantiza para no confiarlo a la misericordia divina y humana. Porque no todo es mercancía y mercado. Porque no hay que confundir valor y precio. No es lo mismo, no es lo mismo…

Lleva razón Gabriel García Márquez en su prólogo: el que lea este post (por qué no este cuento) sabrá qué hacer con él. Como me pasa a mí al escribirlo. Porque la perspectiva del tiempo es lo que permite poner cada cosa en su sitio y hacer, de vez en cuando, una parada en la posada más querida. Como peregrino de la felicidad. De la vida.

Sevilla, 24/II/2008

Cajas de cartón

The Adventures of a Cardboard Box from Studiocanoe on Vimeo.

Nos lo recordó nuestro hijo Marcos hace unos días. Se trataba de valorar lo que las cajas de cartón suponen en la vida de un niño frente a los juguetes actuales. No pertenezco a la escuela maniquea que defiende todo lo anterior como lo mejor y lo de hoy lo peor, enfrentándonos constantemente a la historia, porque soy miembro activo del club de los que creen que el mundo sólo tiene interés hacia adelante. Pero la realidad de la caja de cartón de este vídeo nos hace valorar lo sencillo y creativo frente al tecnicismo actual.

Creo que la caja de cartón, tan humilde ella, siempre ofrecía y ofrece posibilidades a almas concretas, consiguiendo vida propia, y ésa es la diferencia frente a los juegos y juguetes de hoy. Cuando el alma actúa el éxito está garantizado y la inteligencia creadora se hace patente a todas luces. Sin la inteligencia, el cartón no es nada. Esa es la clave de esta pequeña historia, como en tantas experiencias de la vida.

Marcos siempre sacaba partido y daba vida al cartón más pequeño. Ponía su alma en ello y eso lo aprendimos de él. Es la razón de que agradezcamos tanto ese recuerdo.

Sevilla, 17/IV/2014