Maestro Lazhar

En un mundo asediado por realidades sociales que suponen angustia y desesperación para muchas personas, existe la posibilidad de creer que otro mundo es posible, gracias a actitudes como las que ayer presencié en una película extraordinaria, Profesor Lazhar, que recomiendo a las personas que como tú, lees este cuaderno digital, de forma ocasional o porque te sientes enrolado en la tripulación que busca todos los días islas desconocidas.

El guión, basado en una obra de la escritora canadiense, Évelyne de la Chenelière, pretende llegar a cada persona de secreto a través de las imágenes y del argumento muy bien trazado en los 94 minutos de metraje, trayendo a mi memoria de hipocampo el objetivo que ya pretendió Stanley Kubric, en 1968, con su película, 2001: Una odisea del espacio, cuando manifestaba que era “una experiencia no verbal: de dos horas y 19 minutos de película, sólo hay un poco menos de 40 minutos de diálogo. Traté de crear una experiencia visual que trascendiera las limitaciones del lenguaje y penetrara directamente en el subconsciente con su carga emotiva y filosófica. Quise que la película fuera una experiencia intensamente subjetiva que alcanzara al espectador a un nivel interno de conciencia como lo hace la música».

Efectivamente, Profesor Lazhar, te revuelve en la butaca de patio, porque te remueve la conciencia a través de muchos impactos visuales y auditivos: la representación de una forma de muerte ¿elegida?, la grabación de acontecimientos trágicos en las memorias de cada alumno y alumna, siendo diferente el grado de percepción de los estímulos en cada cerebro, la gestión del duelo, la dialéctica enseñar/educar, con sus correspondientes responsabilidades personales, familiares y de los profesionales de la enseñanza/educación, la de los auténticos perfiles de maestros y maestras que ocupan mucho tiempo en el desarrollo del conocimiento y de los sentimientos y emociones, a flor de piel, cuando tienes diez y once años, la persona de secreto de cada maestro, de cada maestra, que no la cuelga en el perchero real o virtual de cada clase, sino que sigue muy viva en el acto docente, en los silencios y en las explicaciones vivas, en los mensajes, en la educación para que estas niñas y niños, sean mejores ciudadanos del mundo grande o de su pequeño mundo, aunque cueste desprenderse de ellos, separarse, tal y como lo propuso el Maestro Lazhar en su fábula final: “El árbol se alegraba de ver cómo su crisálida crecía pero, secretamente, quería mantenerla un poco más en esa forma”.

Estoy muy agradecido a la vida por brindarme estos momentos tan bellos para seguir creciendo en creencias y en dignidad, cuando vivimos rodeados por el enemigo, representado por múltiples roles propios y asociados, viendo cómo la cola del Club de las Personas Tristes y Tibias, Conformistas, crece por segundos, frente a la del Club de las Personas Dignas que sigue haciendo inscripciones poco a poco, porque compromete mucho, a seguir construyendo otro mundo posible, sobre todo, persiguiendo el interés público.

SOPHIE

Aprendí lo que era ser maestro en la vida a través de mis experiencias personales con Dª Antonia León, mi maestra del Colegio de Madrid al que comencé a asistir con cinco años. Ayer, mientras veía cómo el Profesor Lazhar, enseñaba a sus alumnos y alumnas la diferencia que existe entre la muerte y la vida, con ejemplos muy precisos, en torno a la oruga y la mariposa , como paso necesario para volar, que es lo que corresponde a unas mentes prodigiosas de diez y once años: “Una crisálida es un insecto entre la oruga y la mariposa, dentro de un capullo frágil que pronto desplegará sus alas, como vosotros”, volví a agradecerle que supiera abrazarme en silencio, en algún momento especial, y poner caramelos de colores en el bolsillo de mi pantalón corto. Incluso lavarlo y plancharlo, porque una vez se manchó con tinta negra, para que no me regañaran en casa. Nada más. Por ello, gracias Dª Antonia, gracias profesor Lazhar…

Sevilla, 3/VI/2012

Es el interés público…

la lengua de las mariposas1
Fotograma de La lengua de las mariposas (1999)

Se decía de forma permanente en la campaña presidencial de Clinton, de 1992, de forma machacona para que se instalara en los cerebros de la ciudadanía americana y, por extensión, mundial: “es la economía, estúpido” (the economy, stupid), esa es la solución. Nada más. Y a estas alturas de la última película que tuvo un comienzo de infeliz recuerdo, en 2008, a la americana, estamos ya en el filo cortante de la navaja, de la existencia, sin saber si hay camino hacia alguna parte, desconcertados a nivel mundial, europeo y español. Por este motivo, no quiero callarme en estos tiempos difíciles, de tanta desazón, como los lugareños de las últimas escenas de una película extraordinaria, La lengua de las mariposas, presa del terror de la indecencia, con silencio cómplice, ante la cordada de personas dignas, que piensan de forma diferente, que creen por encima de todo en el interés público.

Y con la sombra de aquella enigmática frase de Lenin, ¿qué hacer?, en la que crecí en tiempos de una España difícil, creo que cada persona puede en su pequeña persona de secreto, sola o acompañada, trabajar por otro mundo mejor, porque es posible, sin esperar que el telediario, las noticias a través de diferentes medios, o las opiniones de barra de café, vengan a solucionar los problemas acuciantes que atraviesan España, Andalucía, las familias andaluzas. Pero ¿qué hacer?

Lo primero, tomar conciencia de que no existen recetas maravillosas, ni bálsamos de Fierabrás, para luchar contra los molinos de viento que azotan la economía doméstica, para empezar, pero no de la misma forma a todos, es decir, hay que tomar conciencia de que universalizar la bondad o la maldad, la riqueza o la pobreza, no es el camino a andar. Nunca, nunca, porque la realidad es personal e intransferible, siendo la responsabilidad personal primero y la colectiva después, en todos los casos, la que nos permitirá salir del fango económico y financiero en el que estamos instalados. Hay que recuperar de forma urgente, casi crítica, la lucha por los valores fundamentales de las personas, cada uno en su sitio, ya seamos ciudadanos de a pie o administradores públicos, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, con ejemplos muy sencillos, de las pequeñas cosas de cada día: honradez en el cumplimiento de los deberes personales, familiares y laborales, hasta en sus últimas consecuencias, los deberes derivados del cumplimiento del trabajo bien hecho, no chapucero, tan habitual ya; los deberes fiscales, plantando cara ante el escaqueo fiscal, colectivo, como por ejemplo el fraude del IVA, en una pregunta instalada en la sociedad civil y admitida como normal: ¿factura con IVA o sin IVA?; plantar cara a los alardes de cómo engañar a la Hacienda Pública, porque la sangría del empleo sumergido hunde de forma comparativa a las personas dignas, que trabajan muy bien todos los días, pero que asisten a un continuo espectáculo de café para todos y de servicios sociales, sanitarios y educativos que no se financian de aire sino que necesitan de la participación económica ciudadana, cuando algunas personas no los merecen, porque no participan para nada en la construcción social de una familia, trabajo, barrio o comunidad mejor, a través de los impuestos, sino que asiste desde su sillón particular al diseño de un mundo imposible, sencillamente porque no existe. Eso sí, porque solucionarlo es la responsabilidad de otros, siempre.

Y una pregunta es obvia: ¿no tendré yo alguna parte de esa responsabilidad en lo que está pasando por acción u omisión? ¿Qué hacer? Generosidad absoluta, con amplitud de miras, hacia los que tienen la mayor pobreza que existe: no ser dueños de su inteligencia para pedir, denunciar y obtener lo que es legítimo para ser personas. Porque si hay dignidad personal y colectiva, pública y privada, habrá trabajo, dado que las ideologías y las economías no son inocentes y los Gobiernos tampoco. Hay que tener claro también y defenderlo a los cuatro vientos que no todos somos o son iguales, que no se debe confundir valor y precio, como hace todo necio. Y hay que desenmascarar con urgencia a las personas indignas, cualquiera que sea el lugar que ocupen en la sociedad.

¿Qué hacer? Creer en el interés público, por encima del personal: es la única solución, porque si nos podemos salvar todos, siempre será mejor que uno solo, o unos pocos, sobre todo aquellos que mueven los hilos de la marioneta mundial, a través del rating, de las primas de riesgo, de los bancos malos de remate, etcétera, etcétera. Solidaridad frente a codicia. Interés público para salvar la situación del empleo, de la educación, salud y servicios sociales para todos los que lo necesiten, no solo para los que puedan acceder a ellos con privilegios o porque puedan pagarlos.

En definitiva, frente a Clinton y sus adláteres actuales, hay que gritar muy fuerte: “Es el interés público”. Sin más. Y sin insultar como lo hicieron ellos, como lo hacen todavía en el momento actual, creyendo que la malla mundial de personas que habitan el planeta Tierra es tonta. O estúpida, como creían en 1992 y creen muchos todavía hoy.

Sevilla, 30/V/2012

Personas buenas, mejores, muy buenas, imprescindibles

Hay hombres que luchan un día y son buenos, otros luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos, pero están los que luchan toda la vida, y esos son los imprescindibles

Bertolt Brecht

Sin comentarios especiales. Solo cambiaría la palabra hombres por personas. En estos momentos de desconcierto existencial necesitamos las personas que luchan, cada una donde es, está, trabaja y vive. Y debemos admirar y cuidar, sobre todo, a las imprescindibles…

Sevilla, 23/V/2012

Educación para la Ciudadanía: insustituible (II)

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Fotograma de Billy Elliot (2000). Recuperado de http://www.billyelliot.com/pages/image3.html, el 29 de septiembre de 2007

El pasado 1 de febrero de 2012, publiqué un post, Educación para la ciudadanía: insustituible, en el que declaraba de forma abierta y sin traje de camuflaje, cada vez más propio del anonimato que se utiliza en Internet, en las redes sociales, el carácter insustituible de la asignatura de «Educación para la Ciudadanía», que vuelve por las andadas del Gobierno central, tal y como lo recogía ayer el diario El País: «El próximo jueves, el Ministerio de Educación propondrá los nuevos contenidos de la asignatura de Ciudadanía que se cursa en 2º o 3º de ESO, dependiendo de la comunidad. La propuesta, a cuyo contenido ha tenido acceso EL PAÍS, elimina la única mención del decreto 1631/2006 a la homosexualidad, uno de los puntos más conflictivos para los opositores a la asignatura y los obispos —se hacía referencia al rechazo a la homofobia—. Borra cuestiones que aluden, de forma más o menos directa, a conflictos o tensiones sociales —como las “actividades sociales que contribuyan a posibilitar una sociedad justa y solidaria”—. E incluye otros conceptos, como nacionalismos excluyentes, terrorismo, el papel de la iniciativa económica privada “en la generación de la riqueza” o el respeto a la propiedad intelectual. En general, el nuevo diseño hace más hincapié en el respeto a los límites legales y constitucionales a los que se han de atener los ciudadanos. En muchos casos, se sustituyen simplemente los contenidos anteriores por referencias mucho más genéricas. “Ninguno de los puntos que se proponen eliminar fueron objeto de controversia durante la negociación de los contenidos de la materia”, en 2006, en la que estuvo presente la patronal de los colegios católicos, asegura el entonces secretario general de Educación, Alejandro Tiana. Sí lo fueron después».

Una vez más, vuelvo a manifestar mi profunda preocupación por los cambios que he conocido que se van a plantear esta semana y me gustaría que aquellas personas que comparten estos principios, porque a diferencia de la prodigiosa frase de Groucho Marx, «no tenemos otros», ayudemos a crear tejido crítico digital, divulgando, para lo que sirva, la publicación de una serie que hice en 2007, en este cuaderrno de bitácora, en los momentos difíciles en los que echaba a andar la asignatura, que he recopilado recientementede y que te puedes descargar pulsando aquí.

Divulga esta publicación, si la consideras adecuada y que responde a las expectativas de personas que día a día creemos que otro mundo es posible a través de la educación para la ciudadanía, porque las personas diferentes, y los derechos y deberes personales y colectivos, en clave de ciudadanía responsable porque se adquiere conocimiento y se ejerce la libertad, son más importantes que las mercancías, las primas de riesgo, la deuda, los recortes, el desánimo colectivo que llega a ser enfermizo, los desahucios sin compasión y el paro extendido como mancha de aceite, que genera tanta infelicidad en nuestros alrededores, en nuestra atalaya privilegiada de personas que tenemos trabajo fijo y que creemos que tenemos que luchar desde nuestra posición celular, cualquiera que sea.

Gracias anticipadas por leer estas líneas y por contribuir a que no caigan en saco roto. Lo van a agradecer las personas de bien, que aunque cueste creerlo a muchas personas, son multitud.

«Educación para la Ciudadanía: insustituible

Ayer compareció en el Congreso el ministro de Educación, Cultura y Deporte, para presentar las líneas generales en educación y deporte, destacando entre otras reformas la que figuraba en 5º lugar, en referencia a la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Como deseo ser muy riguroso en mi análisis de esta información, transcribo literalmente la misma en sus términos exactos:

5. Educación para la Ciudadanía

Quisiera anunciar también esta comparecencia de líneas generales, Señorías, la sustitución de la asignatura de Educación para la Ciudadanía por una nueva asignatura de Educación Cívica y Constitucional.

Una asignatura que ha estado acompañada desde su nacimiento por la polémica y que creó una seria división en la sociedad y el mundo educativo. Porque el planteamiento de la asignatura iba más allá de lo que debería corresponder a una verdadera “formación cívica”, conforme a las directrices y orientaciones formuladas por el Consejo de Europa.

De acuerdo a nuestro compromiso electoral, proponemos una asignatura cuyo temario esté libre de cuestiones controvertidas y susceptibles de adoctrinamiento ideológico. La materia debe centrarse en proporcionar a los alumnos el conocimiento de la Constitución como norma suprema que rige nuestra convivencia, la comprensión de sus valores, de las reglas de juego y de sus instituciones, mediante las cuales se conforma una sociedad democrática y pluralista, así como de la historia e instituciones de la Unión Europea, de la que España forma parte.

Ésta es, Señorías, una asignatura que considero especialmente relevante porque, como ya he dicho al inicio de mi intervención, creo que la educación tiene una función esencial, y es la de conseguir formar a ciudadanos libres y responsables, con capacidad para ser sujetos activos de nuestra sociedad democrática. Sin duda esta nueva Educación Cívica y Constitucional servirá a tal fin, y no a ningún otro.

Me entristece conocer esta declaración de intenciones directas, donde las razones esgrimidas son rebatibles en todos sus términos. En el año 2007 escribí diez post en torno a los contenidos de la asignatura, en momentos en los que el debate estaba candente en España. Por ello, he decidido preparar una publicación en red, Educación para la Educación en Ciudadanía y Derechos Humanos, que recoge aquellas reflexiones que llevé a cabo sobre textos oficiales que leí en el momento en que se publicaron y comenzaban a utilizarse en los Colegios de España. Me reafirmo en todos sus contenidos y vuelvo a recoger una reflexión final, enseñar a los niños y niñas de España a ser felices, que sintetizaba el resultado pretendido de aquella colaboración en red, para construir teoría crítica sobre una situación esperpéntica, que vuelve a reverdecer ahora con expresiones del Ministro totalmente fuera de lugar, sobre todo cuando pivota esta decisión sobre un aserto muy discutible en la forma y fondo de su contenido: el adoctrinamiento ideológico.

Aprendí hace muchos años, que no existen ideologías inocentes y que el adoctrinamiento, en la acepción de la Real Academia Española, acción de Instruir a alguien en el conocimiento o enseñanzas de una doctrina, inculcarle determinadas ideas o creencias, es un lema limpio, que fija una posición ética y que da esplendor a la vida digna de las personas, más todavía si la educación para la ciudadanía la imparten profesores, maestros para toda una vida de las niñas y niños de todo el país. Máxime cuando la nueva asignatura de Educación Cívica y Constitucional, no deberá escapar nunca de la necesidad de instruir a las niñas y niños de España en el conocimiento de la doctrina constitucional, al inculcarles determinadas ideas y creencias, mediante ejemplos, que nunca pueden ser asépticos porque mucho más que el libro, todo dependerá del profesor o profesora correspondiente, ciudadanos al fin, con sus correspondientes ideas y creencias, respetables por encima de todo.

Lo más importante: después de analizar a fondo los tres libros de Educación para la Ciudadanía, que tomé como muestra, pude concluir en aquél año controvertido, 2007, que mantenía la ilusión de que quien leyera los post que ahora he recopilado en formato de publicación en red, los difundiera si le parecía ético, a modo de revolución activa a través de la inteligencia digital, con objeto de crear teoría crítica (examen y juicio acerca de alguien o algo y, en particular, el que se expresa públicamente sobre un espectáculo, un libro, una obra artística, etc.) ante tanta opinión trasnochada y elevada casi siempre al rango de dogma inexpugnable. Sobre todo, porque podemos aprender, con esta asignatura, a ser felices.

Sevilla, I/II/2012

NOTA: puedes bajarte esta publicación, Educación para la Educación en Ciudadanía y Derechos Humanos, pulsando aquí. Gracias por poder atender y extender esta parte de doctrina ideológica

Sevilla, 20/V/2012

Carlos Fuentes: audaz e imaginativo

CARLOS FUENTES

El pasado 15 de mayo, falleció Carlos Fuentes, un autor al que dediqué unas palabras de reconocimiento, junto a Lula, en un post que encarto de nuevo en este cuaderno de derrota, que busca islas desconocidas para la vida ordinaria, porque ambos recibieron un premio en 2008, el Premio Internacional Don Quijote, que Lula reconoció como un canto a la imaginación, como la suya, como la de Carlos Fuentes, porque al igual que D. Quijote, la audacia y la imaginación son muy importantes para construir un mundo mejor. Y cuando muere una persona portadora de audacia, que ha hecho más que otras, y eso es lo que la hace resplandecer y brillar, distinta a otras, complacientes o conformistas, merece un reconocimiento especial, aunque sea pequeño como en este caso. Gracias, Carlos.

No es una persona más que otra…

En una época carente de valores, como la actual, el Quijote debe verse como una metáfora relevante. En el mundo en transición en el que vivió, luchó por ideales que consideraba vigentes y nobles. Su idealismo, por distante que estuviese de la realidad, acabó, sin embargo, por transformarlo en una referencia fundamental para la cultura mundial en estos últimos siglos. Don Quijote pone de relieve, con su aparente locura, la importancia de la audacia y de la imaginación en la construcción de otro mundo.

(Fragmento del discurso de agradecimiento pronunciado por el Presidente de Brasil, Lula da Silva, en la ceremonia de entrega del Premio Internacional «Don Quijote de La Mancha”, en Toledo, el 13 de octubre de 2008)

El sábado 11 de octubre leí un texto premonitorio de este post, en un anuncio con motivo de la entrega del Premio Internacional Don Quijote de la Mancha, a dos personas a las que admiro y respeto mucho: Lula da Silva y Carlos Fuentes: no es un hombre más que otro sino [sic] hace mas que otro. Es una frase cervantina, que sugiere muchas reflexiones si no se la saca de su contexto. Veamos. El texto original de Cervantes dice exactamente: “sábete, Sancho, que no es un hombre más que otro sino [sic] hace mas que otro”, en una expresión llena de sentimiento y esperanza por parte de Don Quijote, en un gesto lleno de ternura hacia Sancho porque “todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo, y han de sucedernos bien las cosas, porque no es posible que el mal ni el bien sean durables…”. Extraordinaria construcción de la didáctica humana de la comprensión en el alcance que se expresa con la solidaridad ante situaciones que son personales e intransferibles y que por mucho que se quieran cooptar, en auténtica com-pasión [sic], se demuestra que el sufrimiento no es delegable, ni asumible por los demás en su justa medida, porque las personas no son más que otras si no hacen más que otras.

Reproducción facsímil del libro El Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. (2 Volúmenes), Miguel de Cervantes Saavedra. Barcelona: Edicions Universitat, pag. 212 (recuperada de Google, el 12 de octubre de 2008).

Pero es una realidad inquebrantable que sí hay personas que hacen más que otras, yendo más allá del reclamo del anuncio. Y por ello, son más importantes en la sociedad, desde una perspectiva ética, unas determinadas personas que otras. En el caso de los personas premiadas, Lula da Silva y Carlos Fuentes, existen sobradas razones para alinearse tanto con Sancho como con Don Quijote, en el reconocimiento del Premio, porque ante ellos es fácil que nos pudiéramos poner “de pechos” sobre nuestras cabalgaduras vitales “con la mano en la mejilla en guisa de personas pensativas”, intentando solidarizarnos con ellos por tanta tristeza que en algunos momentos nos han trasladado, aunque convengamos con Don Quijote que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas. Así lo aprendí de Lula da Silva cuando leí con pasión el libro de recopilación de sus cinco propuestas para cambiar la historia, con un título que sobrecoge “Lula. Tengo un sueño” (1): “Obstinadamente me digo todo el santo día: tengo que realizar un sueño, que no es sólo mío, sino el sueño de todos vosotros; llegará un día que en este país ninguna criatura se irá a dormir sin un plato de comida, y ninguna criatura se despertará sin ningún desayuno (…) Llegará un día en que la gente tendrá conciencia de que este país que sueño y que vosotros soñáis puede ser construido. Depende de nuestra disposición para realizarlo. Depende de nuestro coraje. Depende de nuestra disposición”.

Utilizando el símil del idealismo de Don Quijote, ayer nos dejó un mensaje para “cabalgantes”: «Solo con imaginación no cambiamos la realidad, pero sin imaginación corremos el riesgo de quedar presos en el conformismo». Depende de nuestra disposición.

Carlos Fuentes resumió en el acto del Premio un mensaje aleccionador para los que hacen más que otros: «tenemos un porvenir que desear y un pasado que recordar, pero sólo deseamos y recordamos en el presente. Toda gran obra es un llamado a la acción». Depende de nuestra disposición.

Lula Sancho y Carlos Quijano, cabalgaron ayer juntos al recibir el Premio Internacional Don Quijote, sin descomponer sus figuras. Porque son grandes al enfrentarse a molinos de viento que no son imaginarios, cada uno a su estilo, cada uno a su aire cervantino, a través de las palabras que les quedan, porque saben que en sus respectivos compromisos vitales no es posible que el mal ni el bien sean durables…

Evidentemente, todo depende de nuestra disposición, porque las personas no son más que otras si no hacen más que otras. Como Lula, como Carlos.

Sevilla, 14/X/2008

(1) Luiz Inácio Lula da Silva (2003). Tengo un sueño. Barcelona: Península, p. 52s.

Sevilla, 19/V/2012

NOTA: la fotografía que encabeza este post se ha recuperado el 19/V/2012, de la siguiente dirección: http://www.decine21.com/Magazine/Muere-Carlos-Fuentes-97300. Gracias.

Aforismos

NORAY
Noray en Puerto Calero (Lanzarote). Foto del autor

Aprecio mucho el aforismo, que ya en el siglo XVIII se definía por primera vez en el Diccionario de Autoridades, como “Sentencia breve y doctrinal, que en pocas palabras explica y comprehende la esencia de las cosas” (RAE A 1726, pág. 338,1). Y vuelven a estar de moda, quizá porque la velocidad que se imprime a la vida diaria, necesita de estos “pretextos para textos fuera de contexto”, como lo ha definido recientemente Jorge Wagensberg en un artículo de opinión, extraordinario, que ha publicado en el suplemento Babelia, de El País (1).

Esta definición, en términos de ciencia, lo fundamenta en tres argumentos: la objetividad, la inteligibilidad y la dialéctica. Objetividad, porque el sujeto de conocimiento debe distorsionar lo menos posible al objeto de conocimiento. Mediante la inteligibilidad, porque hay que despejar a la esencia de todos sus matices, alcanzando la mínima expresión de lo máximo compartido. Ejemplo: Vivir envejece. Y, por último, la dialéctica, como tensión continua entre sujeto y objeto: La realidad es inteligible porque no hay bosques con más árboles que ramas (2).

Cuando estamos ante momentos cruciales de compromiso activo o, por ejemplo, cuando estábamos en fechas próximas a las elecciones del 25M, tuve una sensación extraña en mi vida profesional, que traduje en un aforismo personal y transferible:

Falta mar para recoger a todos los que se tiran del barco…

Era objetivo, porque asistí a deserciones de todo tipo ante lo que podía pasar el 25 de marzo de 2012. Era inteligible, porque muchas personas que se mantenían en el puente de mando personal, político y profesional, sabían que era cierto solo con mirar a su alrededor. Y la dialéctica era obvia: barco y mar, porque en determinados momentos se controlan por la tensión económica, política o social, correspondiente. Era verdad, desgraciadamente, que cada uno estaba al final en su sitio, porque lo que defiendo desde hace años es que no todos decimos lo mismo, ni vamos en el mismo barco. Ni hacemos la misma singladura. Ni navegamos con la misma empresa armadora. Unos en cruceros, otros, en pateras, sin quilla, pero navegando siempre hacia alguna parte, buscando islas desconocidas, que se encuentran.

Y pasadas esas fechas críticas, nació un nuevo aforismo, como corolario del anterior e indisolublemente unido a él:

Falta barco para recoger a todos los que se tiraron a ese mar…

Aunque en esta ocasión, el pretexto haya sido un texto dentro de contexto.

Sevilla, 14/V/2012

(1) Wagensberg, Jorge (2012, 12 de mayo), Pretexto para un texto fuera de contexto, en Babelia (El País)
(2) Wagensberg, J. (2012). Más arboles que ramas. Barcelona: Tusquets.

La soledad digital

SHERRY THURKLE

Necesitamos parar en seco nuestras vidas, relacionarnos, hablar, dormir y soñar. El reloj biológico así viene determinado con cada carnet genético, aunque hayamos perdido el respeto a las palabras que elaboramos en el cerebro. Y la dependencia que prolifera respecto de las tecnologías viene a manifestar con extraordinaria velocidad existencial que hay que desconectar en determinados momentos de los aparatos electrónicos que tenemos a mano para no comenzar una carrera desenfrenada hacia la dependencia… digital, hacia el silencio interior más absoluto y que aterra a algunas personas.

Así lo afirma en una entrevista reciente la psicóloga Sherry Turkle, profesora en el MIT y conocida como “ciberdiva”, en una intervención que se ha hecho ya famosa en la Conferencia TED, celebrada en California, el pasado mes de febrero, cuando aconsejaba que nuestra relación cada vez más íntima con teléfonos inteligentes, ordenadores y tabletas tiene que cambiar: “De lo contrario, estamos perdidos. Cada vez esperamos más de la tecnología y menos de los humanos. Nos sentimos solos, pero nos asusta la intimidad. Estamos conectados constantemente. Nos da la sensación de estar en compañía sin tener que someternos a las exigencias de la amistad, pero lo cierto es que pese a nuestro miedo a estar solos, sobre todo alimentamos relaciones que podemos controlar, las digitales. Pero aún estamos a tiempo de cambiar esa convivencia con la tecnología. Tenemos que volver a aprender el valor de la soledad” (1).

Hay que señalar que esta profesora ha sabido estar atenta a la revolución del uso del móvil, que ha ido mucho más allá de lo que se podía esperar en los años 90, cuando se convirtió en una defensora a ultranza de los beneficios de la era digital. Pero alerta de que la realidad de hoy es muy diferente: “Esos teléfonos que tenemos en nuestros bolsillos cambian nuestras mentes y nuestros corazones porque nos ofrecen tres fantasías muy gratificantes: podemos tener atención constante, siempre va a haber un foro en el que ser escuchado y nunca tendremos que estar solos. Las dos primeras necesidades se satisfacen a través de las redes sociales, pero la tercera es la que nos está llevando a situaciones emocionales de graves consecuencias”.

Y se ha demostrado científicamente que la soledad es necesaria en la vida diaria, es decir, necesitamos estar desconectados. También de los medios electrónicos de uso inmediato, como se describió anteriormente. Y la razón de esta necesidad se ha escrito, por ejemplo, en el laboratorio del Profesor Josep Call, experto español en estudios comparados entre los simios y los seres humanos, tal y como lo describí en un post, Los ultrasociales, publicado en 2006.

Asimismo, desde 2005 he publicado en este blog más de 400 post acerca de la inteligencia digital, entendida como la capacidad de resolver problemas con la ayuda de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación, a través de cinco acepciones de aplicación inmediata en la vida de cada persona que utiliza los medios digitales de amplio espectro. Y esta realidad incuestionable avala el papel extraordinario que juega hoy la electrónica en nuestras vidas. Pero tengo que reconocer que hace años me sorprendió mucho un análisis antropológico que puede justificar bien por qué tenemos que reconocer la identidad genética con el protagonista de una historia que tiene mucho que ver con la idea conductora de este post. Me refiero a los chimpancés, porque “por mucho que nos empeñemos, no les gusta conversar. Pasa como en los tiempos que corren, donde en todos los terrenos sociales, políticos, empresariales, universitarios, familiares, nos esforzamos en hablar porque nos aterra la soledad. Quizá porque cuando el chimpancé dio el salto a la humanización se dio cuenta de que después de tantos años era necesario un primer motor inmóvil (Aristóteles), algunos lo llaman Dios ó deidad, que justificara la puesta en marcha de la maquinaria del mundo y que permitiera a las células controladas por el cerebro articular sonidos estructurados de necesidad y deseo consciente para que nos entendiéramos. La experiencia de Atlanta refuerza una tesis emocionante. Si algo califica de humanidad a la mujer y al hombre es la capacidad de comunicarse. A pesar de los tiempos que corren que incluso nos impiden mirarnos a la cara para decirnos algo”.

El artículo de El País, citado anteriormente, termina con una reflexión muy importante: «Pinker, un acerado defensor de las posibilidades de la web para generar conocimiento, plantea que la solución no es tanto lamentarse de la tecnología como dominar sus aspectos negativos mediante la educación y el autocontrol, igual que sucede con el resto de tentaciones. Pero para no dejar lugar a la duda, Pinker avisa: “Si lo que usted busca es profundidad intelectual, no recurra a un Powerpoint o a Google”.

Creo que una vez más podremos controlar esta situación y no caer en el pesimismo digital. Estoy convencido que el uso racional de las tecnologías de la información y comunicación es una asignatura a incluir en el programa curricular de la vida, en la formación necesaria de educación para ser cada día mejores ciudadanos digitales. Aunque la necesidad de comunicarnos de hoy, tan accesible por tantos medios, que sin lugar a dudas pueden facilitar también la pre-programación que traemos para hablar, nos permita sentir y percibir de forma activa que todavía queda la palabra…, a pesar de que el hueso hioides se sustituya en bastantes ocasiones por los pulgares de ambas manos o el índice que se desplaza en el teléfono inteligente o en la tableta nuestra de cada día.

Sevilla, 1/V/2012

(1) Andreu, Jerónimo (2012, 28 de abril), “Por favor, ¿podrían #dejarmedesconectar?”, El País

La inteligencia es bella (II)

Es una historia muy corta: un vuelo. Una pareja de bailarines franceses, Benjamín Millepied (el responsable de la coreografía de la película Cisne Negro y Virgine Caussin, interpretan una coreografía, El vuelo, sobre un espejo de 400 metros cuadrados instalado sobre la arena del desierto en Marruecos, nacida a partir de un beso, que constituye la metáfora del vuelo de un avión. Un spot de Air France que me acerca a Mozart, porque la música de fondo es su maravilloso Adagio del Concierto para piano, número 23 (K. 488).

El 20 de marzo de 2011 recordé en este cuaderno de bitácora que cualquier momento de la vida puede ser bello, en la clave que siempre vuelvo a leer en mi memoria de hipocampo, “recordando mensajes que aprendí del guión de la película interpretada por Benigni, La vida es bella, leído por mí en bastantes ocasiones. Me ayudó a comprender también que la inteligencia es bella, cuando ayuda a resolver problemas del día a día. Guido Orefice o Roberto Benigni, tanto monta-monta tanto, el protagonista, explicaba bien cómo podíamos ser inteligentes al soñar en proyectos: poniendo (creando) una librería, leyendo a Schopenhauer por su canto a la voluntad como motor de la vida y sabiendo distinguir el norte del sur. También, porque cuidaba de forma impecable la amistad con su amigo Ferruccio, tapicero y poeta. Hasta el último momento”.

Hoy, dando una vuelta de tuerca real al slogan de la Compañía Air France, «Hacemos del cielo el mejor lugar de la tierra», que la promociona con esta sencilla historia, me gustaría “hacer de la tierra el mejor lugar del cielo”. Nada más.

Sevilla, 25/IV/2012, día de un joven atrevido, Marcos, que decidió escribir también una maravillosa historia dedicada a una persona que le pareció íntegra, de nombre Jesús de Nazareth. Día muy importante para nuestro hijo Marcos, que conoce bien la estela del regalo auténtico, que es vivir con inteligencia, y que sueña con volar en un mundo personal y colectivo muy diferente. También, día de Jose Afonso que puso música al inicio de la Revolución de los Claveles hace hoy 38 años, con una canción estremecedora: Grándola vila morena… Sin lugar a dudas, la inteligencia es maravillosamente bella, cuando se desarrollan a través de ella los derechos y deberes que corresponden a cada ser humano, alejándose de las mercancías… Por ejemplo, un beso, un vuelo, un adagio, una breve historia que aviva el sentimiento, alejándote del mercado, de la prima de riesgo.

El cableado de la inteligencia

tractografia
Imagen de un cerebro humano, mediante tractografía, que muestra la curvatura en dos dimensiones de fibras neuronales paralelas que se cruzan formando un ángulo recto (Martinos Center for Biomedical Imaging, Massachusetts General Hospital, MGH-UCLA Human Connectome Project)

Se ha publicado recientemente en el diario El País un artículo de divulgación científica, de lectura fascinante, Una nueva tecnología permite trazar el mapa de las conexiones neuronales, en el que se afirma que “Tanto se ha hablado de la enorme complejidad del cerebro, y resulta que, al menos en cuanto a la arquitectura de sus conexiones, es “elegantemente simple”, dicen unos científicos que han logrado hacer un mapa de altísima resolución del cableado neuronal. Y esa estructura no es una maraña de fibras, como muchos pensaban. “Hemos descubierto que el cerebro está hecho de fibras paralelas y perpendiculares que se cruzan entre sí de forma ordenada”, afirma Van J. Wedeen, del Hospital General de Massachusetts (EE UU): “El hecho de encontrar una organización simple en el lóbulo frontal de los animales superiores ha sido completamente inesperado, no creo que nadie sospechase que el cerebro tendría este tipo de patrón geométrico omnipresente”, añade. El avance, dicen los científicos, es importante para poder trazar el atlas de las conexiones cerebrales, para conocer su desarrollo y perfilar mejor las teorías sobre cómo funciona este órgano y cómo ha evolucionado”.

El Dr. Van J. Vedeen, experto del Hospital General de Massachusetts (EEUU), trabaja desde hace años en la obtención de imágenes en 3D y en colores de las fibras nerviosas del cerebro humano, basada en la resonancia magnética y las técnicas de difusión (DSI, sus siglas en inglés), también conocidas como tractografía, explicando en qué consiste la técnica: «Nos basamos en la difusión del agua y el patrón que ésta sigue. Es nuestro trazador para conocer las características de las fibras cerebrales», y su objetivo es «ver la verdadera anatomía del cerebro y no sólo su superficie» (1). En este Centro de referencia, han llevado a cabo experiencias con escáneres utilizando ratas, ratones, gatos, macacos y también humanos. «Hemos detectado que los roedores presentan un desarrollo muy importante de las áreas relacionadas con la memoria y el olfato. Algo similar ocurre con los gatos, pero en las localizaciones asociadas con el movimiento». La tractografía se realiza mediante un escáner de resonancia magnética, denominado de imagen por difusión espectral, que revela en el cerebro la orientación de todas las fibras que cruzan por un punto concreto en una vía neuronal. El escáner detecta el movimiento del agua dentro de las fibras para localizarlas y, como puede ver la orientación de múltiples fibras individuales que se entrecruzan en un punto, permite desvelar la estructura de tejido al aplicar a los datos su nuevo sistema de análisis.

Se sabe que la inteligencia se aloja en “400 pequeños órganos neuronales, cada uno conectado con otros cinco o seis». Por tanto, todas estas conexiones dentro de un órgano de tamaño relativamente reducido no pueden sino entrecruzarse. «En una misma área puedes encontrarte con 10 estructuras que ocupan el mismo nivel».

La parte más delicada de la investigación es su proyección en cerebros humanos, porque trabajar con un cerebro de un mono recién fallecido permite escanearlo durante las 48 horas siguientes de su fallecimiento pero no así con cerebros humanos, porque su densidad todavía no la soportan los escáneres actuales, situación que en los próximos años se resolverá sin lugar a dudas, brindando la posibilidad científica de investigar las enfermedades mentales sobre las que todavía se sabe muy poco: esquizofrenia o esclerosis múltiple, por ejemplo. La tractografía permitirá “conocer cómo se desarrolla la mente con la edad; identificar las diferencias entre una persona zurda o diestra; establecer el daño provocado por un trauma cerebral; o, trazar las zonas afectadas por un tumor y ayudar en la cirugía”. Así lo corrobora Van J. Wedeen: «Nos encontramos ante un nivel de detalle estructural que nunca se había pensado. Lo principal es que nos permite detectar las ´huellas dactilares´ de las distintas formas cerebrales y visualizar su bella y característica geometría. Cada conexión es un órgano con una estructura que expresa su función». Experiencias relacionadas con esta investigación se pueden visualizar en la revista de tecnología del MIT, technologie review, habiéndose obtenido sorprendentes imágenes del cerebro al descubierto.

El artículo de El País continua explicando con detalle el estado del arte actual: “El cerebro, está hecho de dos tipos de tejido: la materia gris de células nerviosas con funciones específicas, y la materia blanca hecha de largas fibras interconectadas o cables. Las trayectorias y las formas de estos cables, dónde y cómo se cruzan y conectan en sus recorridos se ha considerado siempre un asunto complejo y difícil de abordar. Pero estos investigadores muestran que el cableado cerebral está organizado geométricamente y es sorprendentemente simple. Todas las fibras forman un único tejido o rejilla tridimensional, como una tela formada por múltiples hilos y doblada. Esta estructura, además, no es exclusiva del cerebro humano, ya que los investigadores han observado el mismo patrón en sus experimentos con cuatro especies diferentes de primates no humanos, además de personas voluntarias”.

Más adelante se aborda un problema complejo, la evolución del cerebro: “La antigua idea de una maraña de miles de interconexiones del cableado cerebral no tiene sentido desde el punto de vista de la evolución. ¿Cómo podría la selección natural guiar cada uno de esos cables hacía una configuración más eficiente, más ventajosa? “La misma simplicidad de esta estructura de tejido es la razón por la que puede acomodar los cambios al azar, graduales, de la evolución”, explica Wedeen. “Para una estructura simple es más fácil el cambio y la adaptación. Esto tiene sentido desde el punto de vista da evolución y del desarrollo”, concluye”.

Las reflexiones anteriores me han sugerido traer a colación el contenido de un artículo reciente de Antonio Muñoz Molina, Ese chispazo, publicado en el suplemento Babelia, del diario El País, porque es indudable que el cableado de la inteligencia facilita reacciones memorables del cerebro, proyectadas mediante la inteligencia, por medio de chispazos inolvidables e inexplicables en muchas ocasiones: “Desde los griegos la inspiración inventiva se asoció a lo sobrenatural: en la etimología de la palabra entusiasmo está la idea de la posesión por un dios. Una de las maravillas de vivir en estos tiempos es la posibilidad de asistir a la confluencia entre la poesía y el conocimiento científico. Escáneres e imágenes magnéticas están favoreciendo una precisión cada vez mayor en el estudio de los procesos cerebrales, al mismo tiempo que la biología molecular permite conocer el sustento físico de la imaginación y la memoria. Jonah Lehrer, un divulgador de éxito especializado en la neurociencia, acaba de publicar Imagine: How Creativity Works, un libro sobre los descubrimientos en ese campo que parecía el más escurridizo y misterioso de todos: de dónde viene lo que parece surgido instantáneamente de la nada; lo intuido, lo medio soñado, lo que se escribe o se toca en un estado como de sonambulismo, la ocurrencia de un poema o de una melodía y también la de una de esas modestas invenciones que en seguida se vuelven obvias pero en las que nunca había pensado nadie: la cinta adhesiva, por ejemplo, el post-it, la canción Like a Rolling Stone de Bob Dylan, la mopa desechable, un poema de Auden, el eslogan I Love New York con el corazón rojo en el centro, el velcro, los primeros dramas históricos de Shakespeare; tantas de las cosas que implican el que según Lehrer es el más importante de nuestros talentos: la capacidad de imaginar lo que nunca antes ha existido”.

Cada vez vamos sabiendo más del porqué de estas situaciones, pero la verdad es que sabemos todavía muy poco del cableado del cerebro y, lógicamente, de la inteligencia. Todo un reto.

Sevilla, 22/IV/2012

(1) http://www.ibercampus.es/articulos.asp?idarticulo=8051

GOBIERNO ELECTRÓNICO, ABIERTO, EN ANDALUCÍA

ELIGIENDO

Estamos viviendo momentos transcendentales para Andalucía. Ha llegado la ocasión de colaborar una vez más en su construcción a través de lo más preciado que dispone el ser humano, la inteligencia expresada a través de la palabra, que todavía nos queda. Presento hoy una nueva publicación para uso libre en la Noosfera, Gobierno Electrónico, abierto, en Andalucía, con la recopilación de artículos (post) que he escrito en los dos últimos años sobre una realidad que es incuestionable en nuestra sociedad andaluza: el cuidado y atención personal de la inteligencia digital privada y pública, con la ayuda de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación, siendo una necesidad perentoria crear teoría y masa crítica sobre la necesidad de que se atienda en una proyección concreta: la relación con la Administración Pública y viceversa, con la determinación de un Gobierno Electrónico, abierto, que salvaguarde el interés público digital.

He contemplado tres grandes capítulos en esta publicación en la Red: la inteligencia pública digital, la realidad de una nueva Administración simbolizada en la Andalucía Pública 2.0 y, por último, una aplicación tangible, la necesidad de adaptar proyectos europeos en esta Comunidad, mediante la visión de la Agenda Digital de Europa, en Andalucía.

Hago una defensa a ultranza de la capacidad del recurso no agotado en nuestra Comunidad: la inteligencia, porque el cerebro no acepta la destrucción de la inteligencia, de la razón, dado que es su componente esencial, como tantas veces he demostrado en mi blog, El mundo sólo tiene interés hacia adelante. Si la inteligencia es la capacidad que tiene todo ser humano para resolver problemas, es cierto que necesita ideología centrada en la inteligencia social, porque es evidente que ésta no es ni puede ser algo que flota por encima del desarrollo social, algo neutral o imparcial, sino que refleja lo que está pasando en el mundo por la temida crisis y como se reacciona ante ella.

Asimismo, expresan estas páginas la necesidad de frecuentar el futuro, utilizando el tesoro más extendido en el mundo, la inteligencia personal e intransferible, tal y como lo he manifestado en mi cuaderno de bitácora desde 2005: “He estudiado durante muchos años la proximidad real al concepto [la inteligencia] y hoy, más que nunca, comprendo que la mejor definición sería aquella que asume la realidad social de cada uno: ser inteligente es ser capaz de resolver problemas en la relación consigo mismo y con los otros. Desde la perspectiva actual no hay nada más ultramoderno e inteligente, en la clave de José Antonio Marina: explicar, embellecer y transformar la realidad a través de la inteligencia creadora. Siempre que nos demos cuenta que también es importante e inteligente frecuentar el futuro, tal y como recomendaba el Dr. Cardoso al Sr. Pereira en “Sostiene Pereira”: “… deje ya de frecuentar el pasado, frecuente el futuro. ¡Qué expresión más hermosa!, dijo Pereira”.

Estas páginas permiten esa acción, frecuentar el futuro, aunque cuando perdamos en alguna ocasión el principio de realidad, sintamos nostalgia de la vida pasada, pero –por qué no decirlo- también de la futura…, porque es nuestra.

Sevilla, 8/IV/2012

NOTA: recuerda que puedes bajarte el libro, si lo consideras de interés personal y público, pulsando aquí.