Silampur: silencio cómplice

nino-en-vertedero-electronico-nueva-delhi.jpg
Niño en un vertedero electrónico de Nueva Delhi (fotografía recuperada de http://www.elpais.com/archivo/pdf/20080119elpmed_1@28.pdf)

Desde que leí la semana pasada el artículo sobre nuestro vertedero electrónico, situado en Silampur, barrio musulmán al norte de Nueva Delhi, publicado en el suplemento mensual “Tierra” del diario El País (1), no he dejado de pensar en la metáfora viviente que simbolizaba la persona de Samir, un niño huérfano de 12 años que “fue adoptado por el dueño de un pequeño negocio ilegal de reciclado donde trabajaba su padre antes de morir. Ahora su casa y su trabajo están en ese pequeño taller: un oscuro cuartucho de pocos metros en donde se forman pequeñas montañas de estos desechos que son conocidos como basura electrónica y que es básicamente todo aquello que usa pilas o se conecta”.

Nuestro mal llamado primer mundo se beneficia de las grandes contradicciones de la humanidad, como es el caso que representa Samir y las casi 20.000 personas, fundamentalmente mujeres y niños, las famosas “bocas inútiles” de Simone de Bauvoir, que reciclan a diario los desechos electrónicos en un submundo ilegal plenamente consentido. Y esta noticia me ha sugerido adentrarme en esa realidad para amplificarla y denunciarla mediante este medio tan poderoso como es la Noosfera, la alfombra pensante del mundo digital.

Las cosas son, a veces, como no deben ser, para romper el molde de justificación fácil. En este caso, existen razones fundadas para que esta actividad ilegal no se produzca o que desaparezca a corto plazo ¿Cómo? Recurriendo al Estado de derecho mundial, que se vehiculiza a través de los grandes tratados de suscripción y adhesión libre, por ejemplo, en torno al Convenio de Basilea, entre otros, sobre el control de los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminación, adoptado por la Conferencia de Plenipotenciarios del 22 de marzo 1989, que entró en vigor el 5 de mayo de 1992, para su ratificación, aceptación, confirmación formal o aprobación (2). En el caso de España, desde el año 1989 existe un compromiso formal con el contenido del Convenio, aunque consta que la firma de la ratificación es de 7 de febrero de 1994. Se sabe además, por todos los países participantes (excepto Estados Unidos, ¡como no!, entre otros tres), que la última enmienda prohíbe de forma expresa no solo la simple reducción, sino la exportación de residuos peligrosos desde países desarrollados a los menos desarrollados.

Pero la situación en India es escalofriante, así como otros países, básicamente en China y África: solo un 1% de los desechos electrónicos es tratado en plantas legales indias, exactamente tres. El resto se concentra en Silampur, además de otros enclaves de menor relevancia, tratando 300.000 toneladas de este tipo de desechos, de las cuales, la mitad, aproximadamente, proviene de América del Norte y Europa. De cada diez ordenadores que entran, teóricamente etiquetados “para los pobres”, solo uno funciona, lo que garantiza el ciclo perverso del desecho en nombre de los países ricos que utilizan la tecnología Kleenex: usar y tirar. Y Samir espera en la puerta de su cuarto que entren nueve ordenadores, casi a diario, garantizados, que otros niños ó jóvenes que viven en países poderosos ya nos lo utilizan porque han comprado el último gadget en la tienda de la esquina, que se ha encargado de advertirle “que no sea tonto” y corra a comprarlo, porque se agotan. Y con el sufrimiento del transporte farisaicamente etiquetado y de que una vez clasificados de forma malévola en Occidente, es muy fácil endosar los que no sirven al tercer mundo jánico (como es India), no la de Bangalore. El fraude está servido.

Por no hablar de los teléfonos móviles, donde al amparo del reciclaje “garantizado”, se sabe que son una auténtica bomba de relojería cuando hay que desguazarlos para su tratamiento ecológico: “Por ejemplo, un móvil puede tener de 500 a 1.000 componentes y muchos son metales pesados como plomo, mercurio, cadmio, fósforo o cromo, químicos peligrosos como los retardadores brominados o PVC”. Me ha llamado mucho la atención el caso de estos retardadores, porque ya se sabe científicamente que “la exposición prolongada a los tóxicos, incluidos en los retardantes brominados, contenidos en muchos aparatos para evitar fuegos, provoca problemas de memoria y dificultades de aprendizaje, así como problemas mentales y de hormonas, sobre todo en los niños y las mujeres embarazadas y los fetos, asegura Joshi [uno de los especialistas en riesgos laborales más reconocidos en India]. También el plomo agudiza aún más la anemia, que es de por sí un problema grave en India. El mercurio daña el cerebro y el sistema nervioso. Muchos otros materiales son cancerígenos o pueden afectar los huesos o riñones”.

ranking-verde-de-electronicos.jpg
Ranking verde de electrónicos (recuperado de http://www.greenpeace.org/espana/campaigns/t-xicos/electr-nicos-alta-tecnolog-a/ranking-verde-de-electr-nicos, el 24 de enero de 2007)

De forma muy práctica, Greenpeace ha elaborado una lista negra ó verde, dependiendo del color del cristal ético con el que se mire, para orientar a la ciudadanía sobre el kilómetro “0” del ciclo de respeto medioambiental electrónico y, obviamente, de las personas, que recomiendo conocer y leer atentamente (3).

Samir se merece otro mundo digital mejor. Es posible que cuando tenga que revisar mi teléfono móvil por imperativo categórico de mi operadora, en su sempiterno programa de puntos, me acuerde de él y haga dos cosas: esperar a que finalice su vida útil para romper el ciclo perverso de usar y tirar, ó cuidar mucho la iniciativa de llevarlo a un punto verde de reciclado que garantice, posiblemente, la vida cerebral y emocional de esas mujeres y niños de Silampur que los esperan con el miedo metido en el cuerpo, más ó menos como a su monzón del verano.

Sevilla, 24/I/2008

(1) Rojas, A.G. (2007, 19 de enero). India: el vertedero electrónico del mundo. El país asiático absorbe la basura tecnológica de Occidente y la recicla ilegalmente. Miles de niños y mujeres trabajan en condiciones inhumanas para extraer los metales, expuestos a peligrosos residuos tóxicos, Suplemento “Tierra”, El País, 10s.
(2) http://www.basel.int/index.html; http://www.ban.org/country_status/country_status_chart.html
(3) http://www.greenpeace.org/espana/reports/ranking-verde-de-electr-nicos-3

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s