Me quedo con Vosotros

Hace exactamente una semana, lo más importante de aquella noche de la entrega de los Goya 2019 comenzó con Rosalía, que pintó un Goya especial con su quietud inquieta. Una versión propia a capela, con mucho encanto, de una canción que entusiasmó a este país hace ya muchos años y que recuerdo especialmente en una versión adaptada por Manu Chao y la interpretación festivalera de Los Chunguitos. Ese momento mágico unió a millones de españoles escuchando asombrados la voz cálida de Rosalía, acompañada por el coro joven del Orfeón Catalàn y El Guincho, diciéndonos cosas al oído que todavía nos gusta escuchar, a pesar del tiempo transcurrido.

 Si me das a elegir / Entre tú y la riqueza / Con esa grandeza / Que lleva consigo, ay amor / Me quedo contigo

Es curioso que el protagonista de la canción, pregunta cosas muy interesantes, porque sin ideas las personas somos personas perdidas, porque podemos confundir valor y precio. Pero Rosalía no había hecho nada más que empezar y la canción seguía por sus derroteros históricos y actuales, en su texto y contexto, como los aforismos.

 Si me das a elegir / Entre tú y la gloria / Pa que hable la historia de mi / Por los siglos, ay amor / Me quedo contigo

En los tiempos que corren es asombroso rescatar una posibilidad de vuelo libre para llegar al olvido de tanto que nos hace sufrir. La falsa gloria no sirve para nada. El tarareo salía solo, aunque con un fondo de karaoke lleno de sentimiento.

Si me das a elegir / me quedo contigo / Porque me he enamorado / Y te quiero y te quiero / Y solo deseo / Estar a tu lado / Soñar con tus ojos / Besarte los labios

Y llega el punto álgido del enamoramiento que tanto se bailó en la década de los ochenta. A pesar de Los Chunguitos.

Pues me he enamorado / Y te quiero y te quiero / Y sólo deseo / Estar a tu lado / Soñar con tus ojos / Besarte los labios / Sentirme en tus brazos / Que soy muy feliz

Si me das a elegir / Entre tú y ese cielo / Donde libre es el vuelo / Para ir a otros nidos, ay amor / Me quedo contigo

Y vuelta a las ideas de libertad, creencia y vuelo, en una canción que presumía de ser bailable y sin mucho sentido. Pero no, porque en la versión de Manu Chao se cantaba que sin ideas somos personas perdidas. ¡Qué bien suena en el 2019, en un país descreído! Ya lo decía el sabio Enrique Morente en su Soleá de la ciencia, cantada con alma: Presumes que eres la ciencia / Yo no lo comprendo así / Cómo siendo tú la ciencia / No me has comprendido a mí.

Si me das a elegir / Entre tú y mis ideas / Que yo sin ellas / Soy un hombre perdido, ay amor / Me quedo contigo

Y Rosalía, tan serena, nos deja un mensaje perturbador: necesitamos ideas para no perdernos en un tiempo muy moderno, compromiso activo y no pereza, enamorarnos de la vida y de determinadas personas que son maravillosas (cada uno elige a quien cree que es mejor, con asuntos tan interesantes como soñar con unos ojos preciosos y unos labios para besar y mucho), sin abandonar las ideas propias y asociadas para que este mundo lleve las historias de cada uno por los siglos. Y Rosalía, con su quietud inquieta nos recordaba al final:

Sentirme en tus brazos / Que soy muy feliz

Después vino otro momento mágico, la intervención del actor de “Campeones” Jesús Vidal, premio Goya al mejor actor revelación, que habló como los ángeles. No tengo nada más que decir, solo recoger sus palabras y aprender de su dignidad personal maravillosa a través de tres palabras que nos recordó: inclusión, diversidad y visibilidad.

Definitivamente / si me dan a elegir / entre vosotros y mis ideas, / Rosalía y Jesús, / yo sin ellas soy un hombre perdido. / Me quedo con Vosotros…

Sevilla, 10/II/2019