Cuaderno en clave / 3. El barroco tiene una clave bien temperada


Preludio I, Libro I, de “El Clave bien temperado” de J.S.Bach. Nicolás Gazzano

Incorporo a este cuaderno un ejercicio de la última clase de piano, en la que teníamos que hacer una reflexión libre sobre la relación del barroco con Bach. Me animó a publicarlo mi profesora, que tanta pasión pone en su trabajo y en la forma de entender la música. Pensó en la excelsa obra de Bach “El clave bien temperado” para explicarnos el esplendor del barroco, sin habernos dicho nada de esta reflexión antes de entregar el trabajo. Feliz coincidencia.

MONOGRAMA BACH
Monograma de Bach

Sin lugar a dudas el barroco es un periodo excelso en la historia de la música. Pero tiene un compositor por excelencia que resume en fondo y forma los valores de este movimiento: Johann Sebastian Bach (Eisenach, 1685 – Leipzig, 1750), que según Beethoven no debería haberse llamado Bach (Arroyo), sino Mar, por sus más de mil composiciones, su capacidad creativa en un tiempo de transición musical y una prolífica familia que ha dignificado la música.

Quizá sea su obra “El clave bien temperado”, cuyo título de 79 palabras muestra señas de identidad de la época en que fue compuesta, la que nos puede mostrar de forma explícita los grandes valores que encierra y que muestran el discreto encanto del barroco. Decía el doctor Albert Schweitzer que “el efecto impresionante que produce esta obra no es causado por su forma, ni por la estructura de sus piezas, sino por el concepto del mundo que en ellas se refleja… Ninguna obra, mejor que El clave bien temperado, nos revela tan patentemente el hecho de que Bach entendía el arte como una religión” (1). Sus cuarenta y ocho preludios y fugas suponen un muestrario artístico para compositores e intérpretes que todavía consideran hoy esta obra como el pan cotidiano de toda persona que se aproxime al piano, tal y como lo entendió Schumann.

La obra de Bach se puede dividir en tres grandes períodos bien diferenciados, marcados por las influencias y la asimilación de los estilos musicales del barroco. El primer período, el de aprendizaje y estudio, va desde 1700 hasta 1713, estando ya en Weimar. En este período, que está centrado en la música para clave y órgano y cantatas sacras, asimila y supera la música alemana del siglo XVII y principios del XVIII en el ámbito instrumental y vocal religioso. El segundo período, el de maestría, empieza en 1713, en Weimar, y acaba en 1740, afincado ya en Leipzig. En este período, después de haber asimilado y superado completamente el estilo alemán del periodo anterior, a partir de 1713 asimila y es influido por la música italiana de finales del siglo XVII y primer cuarto del siglo XVIII, cuando, cogiendo y sintetizando las características del estilo italiano (claridad melódica y dinamismo rítmico) y del estilo alemán (sobriedad, contrapunto complejo y textura interna), logra hacer su estilo personal inconfundible, adaptable perfectamente a todos los géneros y formas de su tiempo menos el género de la ópera.

El último período de su música va desde la publicación de Clavier-Übung III en 1739 y acaba con la muerte del compositor en 1750, componiendo El arte de la fuga. En este período, se centra significativamente en la música instrumental, como haría más adelante Beethoven, y su estilo personal se vuelve más contrapuntístico, con una leve influencia de la nueva música galante naciente en aquellos momentos (2).

Su gran pasión fue la enseñanza musical, representada de forma especial en El clave bien temperado, donde el papel del instrumento preferido, el clave, ocupa un lugar especial, sin dejar atrás los seis complementarios: el órgano, las cuerdas, el violín y las flautas (dulce y travesera), la voz humana y el coro. Una de las mejores representaciones de la enseñanza que preconizó de forma especial Bach, se encuentra en un cuadro extraordinario de Vermeer, La lección de música, donde se contempla un virginal que toca una joven, en el que figura una inscripción en su tapa, tan del gusto del barroco: Musica laetitiae comes, medicina dolorum (La música es compañera en la alegría y medicina para el dolor), que era todo un programa didáctico para los que deseaban aprender a tocar un instrumento tan completo como el clave y su proyección majestuosa en el órgano.

TITULO CBT BACH
Portada de “El clave bien temperado”, con el título de 79 palabras…

¿Qué significa el temperamento bien afinado?: “… se refiere al tipo de afinación de los instrumentos musicales, incluida la voz humana. Las primeras formas de afinación eran las pitagóricas (o las de Aristógenes), en que la escala se dividía en doce partes desiguales matemáticamente perfectas por la regla de 3:2. Pero esos instrumentos sólo permitían ejecutar obras muy sencillas en una sola tonalidad, ya que en otras tonalidades sonaban terriblemente desafinadas (se generaban desagradables armónicos). Con el paso de los siglos, los instrumentistas trataron gradualmente de destemplar algunos intervalos de la escala (especialmente el tercer grado), para permitir que una obra se pudiera tocar en otras tonalidades (para facilidad de los cantantes). El «temperamento bueno» fue el que en la época de Bach permitió en mayor grado esa capacidad de ejecución en muchas tonalidades. Aunque el «temperamento bueno» es una evidente mejora barroca a la afinación griega antigua, de todos modos, para un oído moderno, las obras se siguen oyendo claramente desafinadas” (3).

Esta obra colosal nos muestra una aportación grandiosa del barroco: la música, tal y como la conocemos hoy, ha sido capaz de comprenderse a sí misma a través de 21 sonidos diferentes que permiten tocar una escala musical y así sigue expresándose contemplando también los siete semitonos ascendentes (sostenidos) y sus siete semitonos descendentes (bemoles). ¿Por qué, entonces, utilizamos una escala limitada a doce sonidos cuando es posible obtener veintiuno? Por una razón simple, casi banal: la necesidad práctica de adaptar el teclado a las dimensiones y anatomía de una mano humana, ya que de otra manera no podríamos tocarlo (4).

Musica laetitiae comes, medicina dolorum. Efectivamente, la música está cerca de la alegría, pero en la dialéctica de la vida siempre está también cerca del dolor, de la tristeza, fiel reflejo de la complejidad de la vida. Así lo siguen reflejando hoy día en este tipo de instrumentos barrocos los artesanos holandeses que fabrican los diferentes modelos de cuerda pulsada con una púa de pluma de ganso, de cuervo o cóndor (llamada plectro), según el patrón artístico reflejado por Vermeer. Para que valoremos las aportaciones de la dialéctica de la razón de la razón y de la razón del corazón a través de la música, tal y como nos lo enseñó Bach. Una clave… bien temperada en un periodo excelso: el barroco.

Sevilla, 13/X/2015

(1) Brendel, Albert (2013). De la A a la Z de un pianista. Un libro para amantes del piano. Barcelona: Acantilado (1ª ed.), p. 21.
(2) https://es.wikipedia.org/wiki/Johann_Sebastian_Bach
(3) https://es.wikipedia.org/wiki/El_clave_bien_temperado
(4) http://enriquearenz.com.ar/juan-sebastian-bach-y-su-obra-el-clave-bien-temperado/

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