2018, una odisea para vivir dignamente

SOLO ANTE EL PELIGRO1

Comienza el año y refrescamos los sueños que deseábamos cumplir en las postrimerías del año anterior, en pleno frenesí de uvas y champán. Es el momento de recordar el arte de empezar y, por qué no, el de acabar, porque casi nada comienza desde cero. Abres el periódico digital y te encuentras las noticias que no nos gustaría leer: España va mal, a pesar de los cantos de sirena del partido que tiene ahora la responsabilidad de la gobernanza del Estado, Cataluña prepara una maratón de la independencia otra vez, organizando la línea de salida, aquella famosa casilla a la que te llevaba una y otra vez el juego de la oca, habiendo pasado por la cárcel, puentes y la suerte de cada uno en los dados. También, siento que me insultan con descaro regio,¡Todo radica en la economía, idiota! y, como una gota malaya o como el rayo que no cesa, acabamos leyendo que miles de mujeres de este país sufren su soledad acompañada todos los días, algunas con resultado de muerte y que muchas parejas viven a pesar de ellas mismas, como hoy nos recuerda de forma admirable una columna de Leila Guerrero en El País, que lleva por título Instrucción 10. Léanla.

¿Estoy triste? Pues sí, aunque estar triste no es estar deprimido. ¿Pesimista? Pues no, porque estoy convencido de que soy un optimista bien informado, es decir, tenemos tiempo suficiente para saber qué nos pasa, aunque las noticias científicas acaban siempre diciendo que lo que pasa realmente es que no sabemos lo que nos pasa. Casi nada. Entramos en el año al estilo Gary Cooper, que no está ya en los cielos, es decir, solos ante el peligro de vivir, con la lista de compromisos cargada de anotaciones de buena voluntad, contemplando el reloj vital en su cuenta atrás inexorable y acompañados por las personas que queremos.

¿Qué hacer? Habiendo iniciado la subida de la cuesta de enero individual y colectiva, es importante estar bien informados para crecer en optimismo responsable y regar diariamente el jardín de la inteligencia, como decía Voltaire. ¿Equivocados de siglo al nacer o pretender nacer a una nueva vida con la lista de deseos? Probablemente, porque a veces pienso que Manuel Azaña llevaba razón cuando glosó la vida de don Ramón María del Valle-Inclán en una sola frase, al día siguiente de su entierro: “Él hubiese querido ser, no el hombre de hoy, sino el de pasado mañana”. Es lo que a veces nos pasa. Ya nos lo habían dicho y nosotros sin enterarnos al comenzar el año. Está claro, la clave está en comprender cada día (carpe diem) la odisea de vivir dignamente donde somos y estamos, tal y como dice el maravilloso Libro de Instrucciones para Vivir Dignamente que me dicen que está agotado desde hace muchos siglos.

Sevilla, 10/I/2018

NOTA: la imagen, fotograma de la película Solo ante el peligro, se ha recuperado hoy de http://hoycinema.abc.es/Media/201405/22/solo-peligro–644×362.jpg

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s