Las cartas de Mozart son el espejo de su alma musical e inquieta

Sevilla, 29/X/2021

Acudo con frecuencia a compartir con Mozart su música excelente y su azarosa vida para conocerle mejor. En este sentido, la Fundación Juan March dedica a partir de hoy y hasta el 21 de mayo de 2022, un ciclo musical bajo el título Mozart a través de sus cartas, que nos ayudarán a conocer detalles muy importantes de su azarosa vida, porque “La vida de Mozart nos es conocida, en buena medida, a través de su epistolario. Las innumerables cartas escritas por el compositor, por su padre y por otras personas de su entorno describen con detalle sus continuos viajes, sus tribulaciones más íntimas o la génesis de algunas de sus obras. Este ciclo de siete conciertos, articulados en torno a siete lugares e hitos destacados en la biografía mozartiana, presenta algunas de las creaciones más relevantes de su catálogo camerístico en combinación con la lectura de sus cartas, que iluminan el contexto compositivo y vital del compositor salzburgués”.

Además, han preparado un programa de mano excelente, que recomiendo leer íntegramente, página a página, con una introducción magnífica, Hacer público lo que fue privado: las cartas de Mozart, de Alberto Hernández Mateos, que nos da una perspectiva de sumo interés sobre las cartas originales y cruzadas de Mozart y su familia: “El epistolario mozartiano reúne un ingente número de cartas que hace posible profundizar en la vida y el pensamiento del genio de Salzburgo. Pero, si a las cartas escritas o recibidas por el propio Mozart se añaden las de su padre, Leopold, las de su hermana, Nannerl, y las de su esposa, Constanze, se obtiene un conjunto documental que permite reconstruir numerosos aspectos de la vida cotidiana, de la cultura y del modo de pensar que van más allá de las circunstancias personales o familiares de los Mozart y se extienden a cuantos habitaron en la Europa del siglo XVIII”.

El programa también presenta unas palabras del experto musicólogo, Luis Gago, como un acicate para conocer la extensa correspondencia de Mozart, unas doscientas cartas escritas entre 1756 y 1791, que nos ofrecen “una visión privilegiada de la gestación, la cronología y los estrenos de muchas de sus obras, pero su interés va mucho más allá, puesto que constituyen asimismo un testimonio de primera mano de cómo se viajaba por Europa en la segunda mitad del siglo XVIII, de cómo era acogido el compositor en las numerosas ciudades que visitó, de sus relaciones con la realeza y la aristocracia, de sus luchas profesionales para sobrevivir como músico independiente y de las circunstancias que rodearon la interpretación de su música. Su correspondencia es, además, un documento invaluable para trazar un completo perfil psicológico del autor de La flauta mágica, que se autorretrata sin pudor y con una insólita franqueza en sus juicios y en sus confesiones, de ahí que, al margen de su interés musical, aquella posea una trascendencia literaria y autobiográfica excepcional. Las cartas, en fin, arrojan mucha luz –que ha sido interpretada de maneras muy diferentes– sobre la complejísima relación del compositor con su padre, Leopold, una figura crucial en su desarrollo personal y profesional”.

En medio de tanto ruido mundano, la música de Mozart nos puede elevar temporalmente a su cielo. He elegido en estas horas de espera a la inauguración del ciclo, la primera obra que lo abrirá, Sonata en Sol mayor KV 283 (Allegro, Andante y Presto), en este caso interpretada por un joven Daniel Barenboim con su maestría pianística, aunque estaré expectante con la que esta tarde llevará a cabo Alba Ventura, al piano, con las voces en off de Carlos Hipólito, como Mozart y María Adánez, como Anna Maria Mozart, la madre del compositor. El ciclo respeta una cronología en lugares donde Mozart regaló al mundo su forma de interpretar la vida: Mannheim, 1777. Sonatas para piano; Viena, 1791. El Réquiem; Viena, 1781-1783. El triunfo del contrapunto; Viena, 1785. Diálogos con Haydn; París, 1778. Mozart desolado; Viena, 1786-1788. Tríos con piano y Londres, 1764. Junto al Bach inglés. Invito desde este cuaderno digital a seguir de cerca este ciclo de siete conciertos, leer atentamente el programa de mano de forma recurrente para asimilar lo allí expuesto y seguir disfrutando de la música del compositor salzburgués al que tanto admiro y aprecio. ¡Pasen, lean y escuchen!

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo, no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.