Murillo pintó también la verdad de Sevilla

LA MIRADA INNOVADORA
http://www.murilloysevilla.org/

Sevilla está viviendo un acontecimiento muy interesante para recuperar señas de identidad de su memoria histórica. La celebración del cuarto centenario del nacimiento del pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo, es una oportunidad de acceder a información relevante atendiendo lo que él quiso decir a través de cada lienzo que lleva Sevilla dentro. Así lo ha manifestado el Comisario de esta efeméride, Benito Navarrete: “Bartolomé Esteban Murillo ha sido un artista utilizado desde el mismo siglo XVII por el poder de comunicación que tienen sus imágenes. El propósito del Año Murillo es intentar arrojar luz desde diferentes parcelas para interpretarlo desde una visión poliédrica para que su pintura -desde la devocional a la profana- llegue a ser entendida en su plenitud atendiendo a la memoria que su obra ha dejado a lo largo del tiempo. Un artista que ha sufrido oscilaciones cambiantes y que ahora es reivindicado por su propia ciudad con la intención de presentar su verdadera dimensión para que sea entendido y valorado en su justa medida como espejo de genialidad e innovación para las generaciones futuras”.

De esta forma, he comenzado a vivir este Año Murillo, intentando vislumbrar qué Sevilla estaba detrás de cada cuadro, imaginando que la trastienda de la ciudad estaba siempre en el momento de aproximarse al lienzo en blanco de cada obra. Lo conocí en mi infancia con la divulgación que el régimen franquista hacía de sus imágenes candorosas de vírgenes y niños divinos al gusto de los que le encargaban la representación de acontecimientos religiosos de la forma que gustaba a la iglesia y a los poderes fácticos de la ciudad. Pero Sevilla vivía momentos convulsos que Murillo también supo trasladar a sus lienzos en blanco, aunque durante siglos han ocupado un lugar mucho menos relevante que su pintura más oficial.

El año pasado escribí unas palabras en este blog como homenaje personal en el tiempo preparatorio de la celebración del Cuarto centenario del nacimiento de Murillo en la ciudad de Sevilla. Señalé una constante en su obra pictórica, la que dedicó a los niños y niñas de Sevilla que menos tenían, frente a ángeles imposibles e inalcanzables que también pintó, que hoy son vistos por millones de personas en el mundo en museos de diversas localizaciones geográficas donde la obra de Murillo se contempla con admiración y respeto. Como el niño sevillano que sonríe asomado a una ventana de libertad, pintado en 1675 y que tanto admiro. Probablemente, era un niño pobre, como tantos miles que había en Sevilla en aquella época, pero asomado a un mundo diferente a través de una ventana liberadora. Así lo he pensado en relación con los niños y niñas sevillanos que menos tienen y así lo transmito.

Ayer estuve contemplando de nuevo el monumento dedicado a Murillo en la Plaza del Museo, muy cerca de un lugar mágico, la sala V del Museo de Bellas Artes rediseñada con motivo de la celebración del cuarto centenario de su nacimiento, donde he recordado algo que me causó una gran impresión en una visita que hice a aquella sala en 2015. En aquella ocasión, tuve una experiencia extraordinaria, porque un cuentacuentos estaba enseñando a niños y niñas de dos años, con arte excelso, el pequeño secreto de la Virgen de la Servilleta. Al terminar su intervención magistral, en breves minutos doblemente buenos, les entregó unas hojas con trazos del cuadro explicado, para que los colorearan con lápices multicolores de cera. Y comenzaron a dar color a una obra que previamente ya les habían presentado en clase sus maestras, sus maestros, en el buen sentido de la palabra maestra, maestro.

Fue un momento mágico y estaba convencido de que Murillo disfrutó aquel día de forma especial, porque solo buscaba encontrar en las madres presentes su papel de vírgenes anónimas y el rostro saliente de todos y cada uno de los niños pintores, como el de la servilleta, aunque tendría que pensar detenidamente de qué forma podría pintar también a las niñas como nuevas protagonistas de sus cuadros, en una revolución de género que nunca pudo imaginar. Fui testigo directo de cómo una abuela le explicaba a su nieta que la Virgen era una madre buena. Se hizo un silencio sonoro y se despidieron del pintor. La niña, mirando hacia atrás, buscaba la servilleta original de la que le había hablado el cuentacuentos porque por más que miraba el cuadro de Murillo no la veía por ninguna parte. Solo a su abuela, en su papel maravilloso de madre que está en la tierra, con ella en brazos. Ocurrió en minutos algo especial: en esa ocasión eran los niños y niñas de Sevilla los que pintaban a Murillo, cuando él pintó como ningún otro artista de la época a los niños como centro de atención especial en su obra.

Obviamente, he pensado que Murillo, cuatrocientos años después de su nacimiento, volvería a pintar hoy con carácter preferente a los niños y niñas de Sevilla con pobreza visible e invisible, que todavía existen, a los que siempre quiso dedicar una parte muy importante de su obra, como homenaje a los que menos tienen, a los invisibles para los que tienen todo, para que comprendamos que hay que fijar prioridades al recordarlo ahora en ceremonias y festejos especiales con motivo de esta magna celebración oficial. Para que no olvidemos su mensaje pictórico ni siquiera un momento. Para que todos los niños y todas las niñas que viven en Andalucía puedan asomarse ya a las ventanas de dignidad personal que solo existen en las grandes alamedas de libertad.

Sevilla, 19/I/2018

Elegía a Fernando Camacho

En Sevilla, su ciudad y la mía, se me ha muerto como del rayo Fernando, con quien tanto quería

Desde anoche, cuando me enteré de que Fernando había ido a su cielo, estoy inmerso en el dolor de un poema de Miguel Hernández, Elegía a Ramón Sijé, que tengo grabado en el alma. Por esta razón, lo he leído muchas veces otra vez y transcribo ahora mi emoción y sentimiento hacia la estela de Fernando, con quien tanto quería. Y es verdad que quiero ser llorando el hortelano de la tierra imaginaria que ocupa y estercola, porque siempre fue un compañero del alma, tan temprano.

Es verdad, porque tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento, porque un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal lo ha derribado. Comprendo mejor que nunca lo que sentía Miguel hacia su gran amigo Ramón Sijé cuando expresaba que no hay extensión más grande que mi herida, porque lloro mi desventura y sus conjuntos y siento más su muerte que mi vida.

La vida sigue o la nave va, como queramos entender la vida, pero sé que con el calor de las personas que quiero voy más seguro de mi corazón a mis asuntos. Hoy, si pudiera, me gustaría desamordazarle y regresarlo porque lo recuerdo en mi alma joven y rebelde que siempre encontró en Fernando un sitio para volver a nuestros andamios de buenas noticias de las que él siempre fue un maestro. Sobre todo, las del joven evangelista Marcos, a quien proclamaba en su barrio de La Pañoleta, en Camas (Sevilla). Un ser anónimo para muchos, pero públicamente querido por los que menos tienen.

Sé, Fernando, que todavía tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero. Es lo único que me consuela cuando estoy obligatoriamente obligado a ir de mi corazón a mis asuntos. Los que tú, mejor que nadie, bien conoces en mi desventura y sus conjuntos.

Sevilla, 15/I/2018

NOTA: el vídeo se ha recuperado hoy de https://youtu.be/Hi6A4Y9DuEY. Tal y como se recoge en Youtube, es un «Homenaje popular al hombre, al estudioso, al profesor, al cristiano, al sacerdote, al amigo, al militante y al luchador infatigable en la defensa de los Derechos Humanos y especialmente de los más débiles, pobres y necesitados. La Pañoleta (Camas) 28 de febrero de 2015».

Cinema Verbo

CINEMA VERBO
Proyectores que se muestran en el piso principal de la librería Verbo, en Sevilla / JA COBEÑA

Dedicado a todas las personas, sin dejar a nadie atrás, que hacen posible que Sevilla disponga de más librerías en tiempos de alejamiento político de la cultura en todas y cada una de sus manifestaciones y que arriesgan capital propio y asociado en momentos de cólera mundial. De lo que estoy seguro es que aman lo que hacen.

Tengo debilidad con una película de culto, Cinema Paradiso, que sigo valorando de forma especial en su fondo y forma. El viernes pasado entré en la nueva librería Verbo, en Sevilla, que ocupa el edificio que, durante décadas del siglo pasado, desde 1906 concretamente, ocuparon sucesivamente el teatro, salón y cine Imperial, en calle Sierpes. Sentí algo especial porque me alegraba entrar en un espacio que conocía bien y que había ocupado hasta su cierre la librería Beta, que ahora se ha reabierto con trabajadores de la citada empresa anterior. Toda una noticia cultural y social en Sevilla, una ciudad de bares como ya he escrito en varias ocasiones en este blog. Me gusta mucho, además, su nueva marca “Verbo”, por el valor intrínseco de la palabra en sí (valga la redundancia).

Pero lo que no conocía era la sala de proyección que todavía alberga dos proyectores que me recordaron inmediatamente al de Cinema Paradiso, aquel espacio mágico de Totó y Alfredo que tantas veces recupero en mi moviola interior, con diálogos que tampoco olvido. Ese momento me devolvió cierta alegría porque acababa de conocer que el libro que andaba buscando en varias librerías, El cuento de la isla desconocida, estaba ya descatalogado. Sentí con profunda tristeza que era un símbolo de lo que sucede en este país con la cultura, porque una obra extraordinaria de Jose Saramago como es ésta, ya no se puede comprar en librerías de nuevo. Lo mismo que el tiempo pasa, las obras de autores galardonados con el premio Nobel pasan de editarse porque no se leen.

Volví a casa y abrí una edición preciosa que conservo, la primera que se editó en España sobre este cuento de Saramago, que compré en diciembre de 1998, mediante la contraprestación curiosa de mil pesetas que iban destinadas íntegramente (sic, en negrita), por voluntad del autor, a ayudar a los damnificados de Centroamérica a través de la Cruz Roja Internacional. Valor y precio. Sin confundirlos. Aquél viaje de la “Isla desconocida” que me regaló en el más puro anonimato José Saramago, no se me olvidará nunca, aunque ahora será más difícil regalarlo para singladuras de cercanía y amistad. Fueron 43 pequeñas páginas que el 10 de diciembre de 2005, cuando registré este blog, aparecieron como por arte de magia en mi memoria a largo plazo como abriéndose paso, hoja a hoja, para tener un sitio preferente –intercaladas- en este cuaderno de derrota, en términos marinos. Quizá fuera porque siempre he insistido en mi vida que lo importante es viajar hacia alguna parte, buscándonos a nosotros mismos y, a veces, en compañía de algunas y algunos, los más próximos y cercanos. Al fin y al cabo, tal y como finalizaba el cuento de Saramago. El compromiso de salir de nosotros para conocernos mejor.

También, tuve la sensación de que había salido a regalar islas desconocidas en los demás, que había que descubrir, al fin y al cabo imaginándolas el viernes pasado en aquél espacio mágico de las dos máquinas de proyección, en el momento en el que Alfredo aconseja a Totó que salga de sí mismo para buscar islas desconocidas: “La vida es más difícil… Márchate…, el mundo es tuyo, … no quiero oírte más, solo quiero oír hablar de ti… Hagas lo que hagas, ámalo”. Le ayudó a salir de su zona de confort y nunca he olvidado aquellas escenas ni aquellas palabras. Todo un símbolo. Hoy, gracias a la experiencia triste de un cuento descatalogado lo he recordado especialmente y lo agradezco.

Así sucedió y así lo cuento. ¿Saben por qué? Porque amo lo que hago.

Sevilla, 14/I/2018

Van Gogh: estrella invitada

El año pasado escribí el post que sigue a estas líneas, que recupero ahora porque mañana se estrena en España la película de la que hice, en aquel momento, una crónica de un estreno anunciado. Mantiene su actualidad y es un pequeño homenaje, otra vez, al pintor que me entregó ilusión por pintar la vida de vivos colores, para comprender mejor su infinitud y su eternidad.

Sevilla, 11/I/2018

Van Gogh: estrella invitada

Cuando era pequeño y soñaba como pequeño, me impresionaba leer en perfecto inglés la referencia a la estrella invitada (guest star) en aquellas películas americanas de la sesión continua habitual del cine Tívoli, local refrigerado, que hacía más llevaderas las tardes de verano en Madrid, con visita al ambigú en los descansos para probar helados de la selecta nevería de la que disponía aquel cine en concreto. Me lo ha recordado simbólicamente el anuncio del estreno de una película asombrosa, Loving Van Gogh, que veremos muy pronto en los cines de este país, porque el pintor holandés es la auténtica estrella invitada en un papel estelar, valga la redundancia, que explico más adelante.

He leído con pasión las referencias técnicas de la película porque supone una revolución espectacular en el cine animado, que se traduce en una obra ciclópea en la que han intervenido más de ciento veinte artistas bajo la dirección de la pintora polaca Dorota Kobiela y su pareja, el cineasta Hugh Wlchman, que han pintado al óleo durante cinco años de preparación de la película, más de ciento veinte obras de Van Gogh, reflejadas en 62.450 fotogramas y 12 pinturas al óleo cada segundo, que dan vida a la trama argumental de la película, extraída de la lectura de más de ochocientas cartas del pintor.

Ocho personajes de Van Gogh han cobrado vida propia en esta obra maravillosa, formando parte de su reparto: Douglas Booth como Armand Roulin, Jerome Flynn (Dr. Gachet), Saoirse Ronan (Marguerite Gachet), Helen McCrory (Louise Chevalier), Chris O’Dowd (Postman Roulin), John Sessions (Pere Tanguy), Eleanor Tomlinson (Adeline Ravoux) y Aidan Turner como Boatman, todos ellos pintados y animados especialmente para esta película.

LA COSECHA-JA COBENA
La cosecha. Copia del original de Van Gogh, 1888 / JA COBEÑA

Paseando hoy por un barrio de mi memoria he recordado que en enero de 2005 finalicé la copia de un cuadro suyo, La cosecha (en La Crau), como primer trabajo del taller en el que estaba inscrito ese año, pintado a propuesta mía por el recuerdo vivo de un libro precioso que tenía en mi biblioteca sobre el autor y publicado en 1990, año en el que se cumplía el centenario de su muerte y porque creí que era importante copiarlo en trazos que consideré siempre fáciles para un principiante. Craso error. Aquella sobrecubierta del libro, en la que figuraba también el cuadro, había sido clave para comprender mejor a este complejo artista, al que conocí a través del trigo cosechado en Arlés, el pajar, las escaleras, el carro central que tanto cuidé, un hombre con una horca y el fondo de montañas de colores púrpura y azul, el Montmajour, con un fondo turquesa de cielo bastante sobrecogedor. Lo he visto en el tráiler y me ha emocionado, porque sé lo que escribió él al contemplarlo como obra inacabada de una sola sesión, el 12 de junio de 1888: “El […] lienzo hace que desmerezca absolutamente todo el resto”, porque sabía que era de una complejidad técnica asombrosa y porque el verano, a diferencia de la primavera, no es fácil de representar. Es la primera vez que incorpora también a personas en esta serie y pretendió representar casi todas las fases de la cosecha. En la llanura de la Crau, en Arlés, donde está situada su pintura, decía que “no hay nada más que… infinitud y… eternidad”.

El gran director japonés Kurosawa ya se aproximó en 1990, con animación y financiación americana, a la pintura de Van Gogh, con su extraordinaria película Sueños, concretamente en el quinto, dedicado a los cuervos e interpretada por Martin Scorsese como Vincent van Gogh: “Un estudiante de arte se encuentra dentro del mundo vibrante y a veces caótico dentro de la pintura de Van Gogh, donde conoce al artista en un campo y conversa con él. El estudiante, en un momento determinado, pierde el rastro del artista (quien pierde una oreja y se acerca al final de su vida) y viaja a través de otras obras tratando de encontrarlo. La pintura de Van Gogh «Campos de trigo con cuervos” resulta ser un elemento importante en este sueño. Además, Kurosawa escogió como música de fondo el preludio N.º 15 en Re bemol mayor del compositor polaco Frédéric Chopin”.

CARRIL BICI FLUORESCENTE
El primer carril bici fluorescente del mundo, en Nuenen. El cielo estrellado de Van Gogh sobre el asfalto.

Espero la película con la ilusión que contaba al principio en mis citas con estrellas invitadas por el cine Tívoli de Madrid. En esta ocasión, una muy especial, Vincent Van Gogh, quien imaginaba sueños para después pintarlos para los demás en su mundo precioso de cielos estrellados, recordados hoy de forma asombrosa por sus paisanos ocasionales de Nuenen (Holanda).

Sevilla, 11/VIII/2017

2018, una odisea para vivir dignamente

SOLO ANTE EL PELIGRO1

Comienza el año y refrescamos los sueños que deseábamos cumplir en las postrimerías del año anterior, en pleno frenesí de uvas y champán. Es el momento de recordar el arte de empezar y, por qué no, el de acabar, porque casi nada comienza desde cero. Abres el periódico digital y te encuentras las noticias que no nos gustaría leer: España va mal, a pesar de los cantos de sirena del partido que tiene ahora la responsabilidad de la gobernanza del Estado, Cataluña prepara una maratón de la independencia otra vez, organizando la línea de salida, aquella famosa casilla a la que te llevaba una y otra vez el juego de la oca, habiendo pasado por la cárcel, puentes y la suerte de cada uno en los dados. También, siento que me insultan con descaro regio,¡Todo radica en la economía, idiota! y, como una gota malaya o como el rayo que no cesa, acabamos leyendo que miles de mujeres de este país sufren su soledad acompañada todos los días, algunas con resultado de muerte y que muchas parejas viven a pesar de ellas mismas, como hoy nos recuerda de forma admirable una columna de Leila Guerrero en El País, que lleva por título Instrucción 10. Léanla.

¿Estoy triste? Pues sí, aunque estar triste no es estar deprimido. ¿Pesimista? Pues no, porque estoy convencido de que soy un optimista bien informado, es decir, tenemos tiempo suficiente para saber qué nos pasa, aunque las noticias científicas acaban siempre diciendo que lo que pasa realmente es que no sabemos lo que nos pasa. Casi nada. Entramos en el año al estilo Gary Cooper, que no está ya en los cielos, es decir, solos ante el peligro de vivir, con la lista de compromisos cargada de anotaciones de buena voluntad, contemplando el reloj vital en su cuenta atrás inexorable y acompañados por las personas que queremos.

¿Qué hacer? Habiendo iniciado la subida de la cuesta de enero individual y colectiva, es importante estar bien informados para crecer en optimismo responsable y regar diariamente el jardín de la inteligencia, como decía Voltaire. ¿Equivocados de siglo al nacer o pretender nacer a una nueva vida con la lista de deseos? Probablemente, porque a veces pienso que Manuel Azaña llevaba razón cuando glosó la vida de don Ramón María del Valle-Inclán en una sola frase, al día siguiente de su entierro: “Él hubiese querido ser, no el hombre de hoy, sino el de pasado mañana”. Es lo que a veces nos pasa. Ya nos lo habían dicho y nosotros sin enterarnos al comenzar el año. Está claro, la clave está en comprender cada día (carpe diem) la odisea de vivir dignamente donde somos y estamos, tal y como dice el maravilloso Libro de Instrucciones para Vivir Dignamente que me dicen que está agotado desde hace muchos siglos.

Sevilla, 10/I/2018

NOTA: la imagen, fotograma de la película Solo ante el peligro, se ha recuperado hoy de http://hoycinema.abc.es/Media/201405/22/solo-peligro–644×362.jpg

Palabras de Lorca, palabras de libertad

PALABRA DE LORCA

Los reyes cercanos de Occidente me han regalado un libro precioso, negro y rojo, con un título programático: Palabra de Lorca. Declaraciones y entrevistas completas (1). He comenzado a leerlo con ilusión y respeto a la recopilación excelsa de palabras íntimas de Lorca, que no amaba este tipo de intervenciones públicas y privadas. Por esta razón supone una joya en estos tiempos modernos, que permite conocer mejor a Federico como homenaje a su persona de secreto, que no la de todos.

He localizado en mi biblioteca la edición que guardo, como oro en paño, de las Obras completas de Federico García Lorca en su edición de 1975, a cargo de la editorial Aguilar, buscando el capítulo dedicado en aquella edición a las entrevistas y declaraciones, sumando un total de treinta y nueve. Es una forma de contrastar un hecho representativo del conocimiento en este país de García Lorca en el año de la muerte de Franco, con la sorprendente edición actual en la que aparecen un total de ciento treinta y tres textos, entre declaraciones y entrevistas completas, algunas de ellas sorprendentes y sobrecogedoras, entre las que destaco la que se considera como última en sentido cronológico, publicada en 1978 por primera vez por su protagonista y amigo íntimo de Federico, Rafael Martínez Nadal, que narra su último encuentro en Madrid antes de que García Lorca partiera en tren hacia Granada, en un viaje que supuso su dolorosa ausencia hasta hoy. Conviene leerla varias veces para comprender bien la personalidad de Lorca y su presagio de lo que iba a ocurrir en fechas posteriores en aquellas calles de Madrid: “Rafael, estos campos se van a llenar de muertos”. Lo dijo exactamente el 16 de julio de 1936, un mes antes de su terrible asesinato.

Abro de nuevo el libro negro y rojo para seguir leyendo palabras de Lorca, con la sensación de que llegué a él, a su obra, “tarde, pero a tiempo”, como justificaba con sencillez extraña y andaluza su demora en las citas de declaraciones y entrevistas con personas que le buscaban desesperadamente para comprender qué significaba en España la libertad, sin ira, libertad. Son más de seiscientas páginas de sus palabras que, afortunadamente, se han encontrado para quedarse entre nosotros, en los rincones del alma.

Sevilla, 9/I/2018

(1) Inglada, Rafael (2017). Palabra de Lorca. Declaraciones y entrevistas completas. Barcelona: Malpaso Ediciones.

Participación ciudadana en Andalucía

LEY PARTICIPACION CIUDADANA

El viernes pasado se publicó en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA núm. 4, de 5 de enero de 2018), la Ley 7/2017, de 27 de diciembre, de Participación Ciudadana de Andalucía. No debería pasar sin pena ni gloria este logro democrático en nuestra Comunidad, porque es un instrumento excelente para que la ciudadanía participe realmente en las cosas públicas que nos afectan a todos y que son de interés general.

En la exposición de motivos de la ley, que tanto respeto por ser la expresión clara de la voluntad del legislador y que se desarrolla después en el cuerpo de su articulado, se dice que “En el contexto actual la profundización democrática es uno de los principales retos a nivel internacional puesto de manifiesto por diferentes instancias de gobierno y por la sociedad civil. La democracia representativa ha supuesto un avance histórico respecto a otros sistemas políticos, como lo atestigua la lucha por el sufragio que hasta fechas recientes había sido negado a amplios sectores de la población. Sin embargo, parece estar asentándose la idea de que la elección de nuestros representantes, a través de la emisión del voto una vez cada cuatro años, es un elemento necesario pero insuficiente. El impulso de formas directas de participación ciudadana que complementen las instituciones representativas se ha convertido en una demanda social de primera magnitud como se viene poniendo de manifiesto en los últimos tiempos”. Es obvio que viene a dar respuesta a un clamor popular para cubrir las insuficiencias de la democracia representativa.

No es sitio en este momento para hacer un comentario pormenorizado de la ley, pero es importante conocer su objeto fundamental, las finalidades de la misma y sus principios básicos, que transcribo a continuación, como tríada capitolina que no debemos olvidar. Para comenzar, el objeto de la ley tiene dos apartados bien diferenciados:

  1. Esta ley tiene como objeto la regulación del derecho de participación ciudadana en la dirección de los asuntos públicos autonómicos y locales en Andalucía, en condiciones de igualdad, de manera real y efectiva, ya sea directamente o a través de las entidades de participación ciudadana en las que se integre la ciudadanía, así como el fomento de su ejercicio, en el marco de lo establecido en la Constitución, el Estatuto de Autonomía y los tratados comunitarios.
  2. La participación ciudadana comprenderá, en todo caso, el derecho a participar plenamente en las decisiones derivadas de las funciones de gobierno y administración de la Comunidad Autónoma y de las entidades locales andaluzas, en los términos previstos en esta ley.

Asimismo, es importante conocer con detalle sus finalidades, porque son el hilo conductor de la misma que habrá que desarrollar con detalle a través de disposiciones específicas que faciliten su implementación:

a) Promover e impulsar la participación ciudadana en los asuntos públicos, instaurando la cultura participativa en el funcionamiento de las Administraciones públicas andaluzas.

b) Favorecer la mayor eficacia de la acción política y administrativa a través de la construcción colectiva, de forma que la elaboración de las políticas públicas y la valoración de los resultados alcanzados se beneficien de la riqueza que representan los conocimientos y experiencias de la ciudadanía.

c) Mejorar y fortalecer la comunicación entre la acción de gobierno y la ciudadanía.

d) Facilitar a las personas y a las entidades de participación ciudadana el ejercicio de la iniciativa para la propuesta de políticas públicas o de procesos de deliberación participativa.

e) Establecer mecanismos de participación ciudadana en la rendición de cuentas a través de la evaluación de las políticas públicas, en la prestación de los servicios públicos, así como en el conocimiento de la opinión de la ciudadanía sobre determinados asuntos públicos.

f) Fomentar especialmente la participación social de las mujeres, de las personas menores de edad, de las personas mayores y de los colectivos en situación de vulnerabilidad.

g) Difundir la cultura y los hábitos participativos poniendo en marcha estrategias de sensibilización y formación desde la infancia.

h) Fortalecer la vertebración de la sociedad civil a través de las diversas formas de participación asociada como factor esencial de reconocimiento del derecho a la participación ciudadana.

i) Favorecer la colaboración entre la Administración autonómica y la local en el fomento de la participación ciudadana y en la realización de procesos de participación en sus actividades de gobierno y administración, preferentemente a través de los convenios de cooperación previstos en el artículo 83 de la Ley 5/2010, de 11 de junio.

Para culminar la voluntad del poder legislativo en el verdadero alcance de esta ley, hay que respetar los principios básicos siguientes:

a) Universalidad, en cuya virtud el derecho de participación debe ser aplicable al conjunto de la ciudadanía, teniendo en cuenta la diversidad territorial, social y económica existente en Andalucía.

b) Transversalidad, en cuya virtud el derecho de participación de la ciudadanía se integrará en todos los niveles del ámbito de aplicación de esta ley como eje transversal de actuación.

c) Transparencia, en cuya virtud toda la información pública es accesible conforme a la Ley 1/2014, de 24 de junio, de Transparencia Pública de Andalucía, y está al servicio de la participación ciudadana de forma proactiva.

d) Veracidad, en cuya virtud la información pública ha de ser cierta y exacta, asegurando que procede de documentos respecto de los que se ha verificado su autenticidad, fiabilidad, integridad, disponibilidad y cadena de custodia, conforme establece la Ley 1/2014, de 24 de junio, de Transparencia Pública de Andalucía.

e) Eficacia, en cuya virtud tanto las Administraciones públicas como la ciudadanía deberán cooperar para que el ejercicio de la participación ciudadana sea útil y viable, contribuyendo a una gestión más eficaz de los asuntos públicos.

f) Perdurabilidad, en cuya virtud los instrumentos de participación deben enmarcarse en una perspectiva de proceso que permita una participación continua y sostenida en el tiempo.

g) Facilidad y comprensión, en cuya virtud la información en los procesos de participación ciudadana se facilitará de forma que resulte sencilla y comprensible atendiendo a la naturaleza de la misma.

h) Garantía de la incorporación de la perspectiva de género en la puesta en marcha, ejecución y evaluación de las políticas públicas.

i) Accesibilidad, no discriminación tecnológica y adaptación de medios y lenguajes, en cuya virtud los cauces y medios habilitados para la participación no deben constituir un factor de exclusión para determinados sectores de la población.

j) Gobernanza democrática, en cuya virtud la acción de gobierno es ejercida desde una perspectiva global, integradora de mecanismos, procesos y reglas que permiten la interacción entre la ciudadanía y los órganos de gobierno de las Administraciones públicas andaluzas para la toma de decisiones.

k) Rendición de cuentas, en cuya virtud podrá realizarse evaluación por la ciudadanía de la gestión de las políticas públicas.

l) Buena fe, en cuya virtud la ciudadanía ejercitará los derechos reconocidos en esta ley conforme a las exigencias de la buena fe como comportamiento leal conforme a la percepción social de cada momento, exigencias a las que igualmente deberá someterse la actuación de las Administraciones públicas.

Creo que hay un trabajo apasionante para que desde este momento comience a articularse la participación ciudadana, teniendo en cuenta que, tal y como se recoge en la exposición de motivos de la Ley, es “de vital importancia la aprobación y puesta en marcha de la Ley 1/2014, de 24 de junio, de Transparencia Pública de Andalucía, ya que, sin el conocimiento que proporciona el acceso de la ciudadanía a la información pública, difícilmente podría realizarse la formación de la opinión crítica y la participación en la vida política, económica, cultural y social, un objetivo irrenunciable que los poderes públicos están obligados a fomentar”, cuestión que no es baladí y que habría que auditar con carácter de urgencia.

Por último, la vacación de la ley hasta su entrada efectiva y legal en vigor, se ha fijado en un año, tiempo privado y público que hay que aprovechar con carácter inmediato, porque es también voluntad del legislador, tal y como recoge en el Artículo 9, referido a las obligaciones de las Administraciones públicas andaluzas respecto a la participación ciudadana, que se articule un ámbito de divulgación inmediata de esta ley para garantizarla y que “pueda ser ejercida tanto individual como colectivamente, de forma real, efectiva, presencial o telemática. También, porque es imprescindible “potenciar, fomentar y garantizar el acceso a una efectiva participación ciudadana, a través de la adaptación de las estructuras administrativas y facilitando el acceso a los colectivos más vulnerables, estableciendo los medios pertinentes para la promoción del ejercicio efectivo del derecho a la participación ciudadana a través de tecnologías de la información y comunicación (TIC), especialmente a través de la configuración de espacios interactivos en sus sedes electrónicas, portales o páginas web, así como mediante la promoción de sistemas de votación y encuesta de carácter electrónico.

En un ámbito con el que soy especialmente sensible, es importante que desde el primer momento se garantice la agenda digital de la ley, que dedica un Título (de ahí su trascendencia pública) a la creación del sistema público de participación digital, al que dedicaré artículos concretos en este blog, porque es urgente “fomentar el uso de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) en el ámbito de aquellos colectivos sociales que tienen más dificultades en ello y disponer de cauces alternativos que garanticen el ejercicio de su derecho a la participación. Asimismo, son obligaciones de la Administración “impulsar la suscripción de convenios y acuerdos con otras Administraciones públicas y entidades públicas o privadas, especialmente con organizaciones no gubernamentales y entidades de voluntariado, en los términos previstos en la legislación aplicable y garantizar el cumplimiento de la normativa en materia de protección de datos de carácter personal en los procesos de participación ciudadana objeto de esta ley. Por último y lo que ahora mismo debe ser prioritario en la agenda digital de la Ley, hay que “establecer cauces de publicidad y fomento de la participación ciudadana con el fin de que esta sea efectiva y conocida”.

En resumen, una excelente noticia de interés general, sobre la que estaremos atentos de aquí en adelante, porque el futuro democrático de Andalucía también es cosa pública (res publica) por la participación real y efectiva, día a día, de todos.

Sevilla, 8/I/2018

NOTA: la imagen se ha recuperado hoy de https://twitter.com/tere_vega

Las Reinas Magas

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En 2008 escribí, tal día como hoy, un relato impregnado de realismo mágico que he vuelto a leer con el sentimiento y la emoción de aquél día, en el que se produjo la liberación de dos cooperantes en Somalia. Era un homenaje a dos mujeres extraordinarias, como tantas otras que día a día, como por arte estrictamente humano, no de magia, nos demuestran que ese otro mundo existe, a veces más cerca de lo que parece, donde la vida deja de ser un regalo para ser feliz, demostrando con su trabajo anónimo que las mujeres son también auténticas reinas magas del contrato social más digno y desinteresado que podamos imaginar. Aquí y allí, da lo mismo. Un gran ejemplo que vuelvo a compartir hoy, la noche de los sueños cumplidos y para que no se olvide ni siquiera un momento.

Sevilla, 5 de enero de 2018

Las reinas magas (Cuento)

Érase una vez tres mujeres que vivían en una región del planeta alumbrada, de forma privilegiada, por el sol. Acababa de amanecer un día cargado de contenido histórico: 5 de enero. Salieron por la mañana temprano de sus casas, dejando sus hijas e hijos al cuidado de sus parejas. Eran tres mujeres trabajadoras: una, en la limpieza de calles; otra, enfermera en un hospital y, la última, trabajadora social para un mundo mejor. Se encontraron en la parada del autobús, el de todos los días, aunque hoy, sin saberlo, las iba a llevar a alguna aventura desconocida.

Llegaron a sus destinos, el de todos los días. Al abrir sus taquillas, algo sorprendente las hizo coincidir en un sueño: ¡por un día podrían ser reinas magas! Las tres soñaron que un día no muy lejano podrían ir a Somalia con la médico leonesa Mercedes García y la enfermera argentina Pilar Bauza y estar cerca de aquella realidad donde las personas han dejado de ser algo importante para su Gobierno y para una gran parte del mejor mundo. Y regalarles posibilidades para vivir. Y comenzaron su jornada ordinaria, como si no pasara nada. Pero en su interior, cada una había buscado su oro, incienso y mirra especial para una aventura que acababa de empezar en sus conciencias, arrebatando protagonismo a una creencia de hombres que a través de sus nombres propios, Melchor, Gaspar y Baltasar, tejían una nueva historia de hombres reyes frente a una remota posibilidad de que la mujer pudiera ser reina maga para siempre.

Soñaron despiertas y volvieron a sus palacios reales. Ya, los regalos, no eran lo mismo. Habían tocado un sueño hecho realidad, porque el mensaje durante muchos días de las dos mujeres secuestradas en Somalia –ya felizmente liberadas- había sido el mejor regalo soñado por unas reinas magas en la rutina del día a día.

Así sucedió y así lo he contado…

Sevilla (Occidente), 5/I/2008

NOTA: la fotografía de las cooperantes de Médicos Sin Fronteras, Mercedes García y Pilar Bauza, se recuperó de http://es.noticias.yahoo.com/fotos/diapositivas/fotos-somalia.html, el 5 de enero de 2008.

Las damas de la noche en silencio

TYTO ALBA

Se llaman Filosofía y Tyto Alba, dos estrellas invitadas al gran teatro del mundo, aunque bastantes ignoradas en este país, que tienen detrás una historia preciosa. En los tetradracmas de plata que circulaban en el siglo V a.C., figuraba la lechuza (Tyto Alba) de Minerva, diosa de la sabiduría, como símbolo de la filosofía que Aristóteles llegó a concebir como “la capacidad que tiene el ser humano [él decía el hombre y por eso no nos debemos ofender…] de admirarse de todas las cosas”. Mi profesor de filosofía, en años jóvenes, lo expresaba en un griego impecable, con un sonido especial, gutural y sublime, que convertía en un momento solemne de la clase esta aproximación a la sabiduría en estado puro: jó ánzropos estín zaumáxein pánta (sic: anímese a leerlo conmigo tal cual y pronunciarlo como él). Es uno de los asertos que me acompañan todavía en muchos momentos de mi vida, en los que la curiosidad sigue siendo un motivo para la búsqueda diaria del sentido de ser y estar en el mundo, de admirarme todos los días de lo que pasa en él.

Por los curiosos avatares de la vida, he conocido el difícil momento existencial que está atravesando la especie Tyto Alba en España, la lechuza común, el símbolo por definición de la capacidad de admirarse el ser humano, coincidente con la desaparición paulatina de la asignatura de Filosofía en los planes de estudios actuales: “Hasta hace una década, era fácil ver y oír lechuzas en los campanarios y graneros de los pueblos españoles. Esta elegante rapaz nocturna, protagonista de cuentos y mitos, anida en las oquedades de edificios rurales y caza pequeños roedores. Pero la lechuza común (Tyto alba) cada vez lo es menos. Aunque todavía se considera una especie de menor preocupación en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la realidad es que las poblaciones españolas se han desplomado en los últimos años. Por eso la organización científica y conservacionista SEO/BirdLife ha nombrado a esta especie la estrella de su campaña Ave del Año en 2018. Con esta elección se pone el foco en los problemas de conservación de las especies asociadas al medio agrario” (1).

Ha sido la ciudadanía la que ha declarado a la lechuza común Ave del año en España, según informa en la página oficial de SEO/Birdlife su directora ejecutiva, Asunción Ruiz: “La ciudadanía ha decidido que pongamos el foco en la lechuza común. En silencio, como cuando vuela, esta especie nos avisa, desde hace años, sobre la paulatina pérdida de vida en el campo. Se la ve menos, se la oye menos. Ocurre lo mismo con los insectos. Con los roedores. Con los paisajes y con el paisanaje”.

Al igual que esta ave preciosa, la filosofía también se ha desplomado en España en los últimos años y me gustaría que pudiera ser declarada también la asignatura del año 2018, a través de la ciudadanía, porque la capacidad de admirarnos de todo lo que ocurre a nuestro alrededor es la única forma de aprender a preguntarnos muchas cosas e intentar comprenderlas en su justo sentido. La asignatura de valores éticos compite ahora con la religión y así nos van las cosas en diferentes Comunidades Autónomas, puesto que su desaparición en 2º de bachillerato es algo potestativo en cada Comunidad. Emilio Lledó, profesor de Filosofía a mucha honra, lo decía en 2015: “Lo que está ocurriendo está dentro de esa misma tendencia pragmatoide, de obsesión con lo inmediato”, […] Eso significa la muerte de la riqueza más grande de un país, que es la cultura, porque ahí reside su libertad. La filosofía ocupa una función esencial, porque nos obliga a pensar sobre la lengua, sobre el bien, sobre la justicia, sobre lo que somos, sobre la verdad. Desde los griegos, los filósofos siempre han sido la conciencia crítica de una época” (2).

Deseo que este año que comienza devuelva a su legítimo sitio a ambas damas de la noche en silencio, porque son grandes desconocidas y, ambas, desarrollan un trabajo extraordinario. Solo necesitan la noche en silencio para cumplir su cometido (el que quiera entender que entienda).  Lo necesitamos urgentemente, porque estamos obligatoriamente obligados a filosofar y a crear conciencia crítica de lo que nos pasa, porque de lo que estamos cada vez más seguros es que no sabemos lo que nos pasa. El auténtico problema de los curiosos que nos admiramos de las preguntas que nos hacemos en vida, es que cuando nos aproximamos a ellas y las interiorizamos para aprender de las respuestas que vislumbramos, la vida ordinaria nos las cambia. Es lo que aprendí un día de Mario Benedetti: “Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas”. Y vuelta a empezar, porque la curiosidad -en expresión genuina del escritor Alberto Manguel – es “el motor de nuestras vidas”, en un mundo que se agota en la mediocridad ruidosa de lo cotidiano.

En Sevilla, a 5 de Enero de 2018, como regalo de Reyes a la Noosfera.

(1) https://elpais.com/elpais/2017/12/29/ciencia/1514557519_840516.html
(2) https://politica.elpais.com/politica/2015/10/02/actualidad/1443800282_346551.html. Es un artículo muy interesante con un título sugerente: Platón, expulsado de clase.

Anantapur, la ciudad del infinito amor

He leído con atención reverencial el contenido del último número de la revista Anantapur, que publica la Fundación Vicente Ferrer, a la que tanto admiro. Anantapur significa en hindi “la ciudad del infinito”, un lugar donde se demuestra que otro mundo es posible mediante la solidaridad humana y transformadora de la sociedad que sufre diariamente la pobreza extrema. Diez años después de publicar en este cuaderno digital el primer artículo dedicado a esta revista, vuelvo a resaltar los valores de esta Fundación y sus obras que son amores y no buenas razones.

Al finalizar el año solemos tener una visión corta de la felicidad propia y asociada, cuando con solo mirar a nuestro alrededor descubrimos que hay muchas preguntas sin responder en este mundo y que afectan a millones de personas. Por esta razón considero que la aventura de Vicente Ferrer en su querido distrito del infinito, Anantapur, puede ayudarnos hoy a ser más solidarios con los que menos tienen, aunque está demostrado que en muchas ocasiones más son.

El número 18 de la revista aborda en portada un asunto monográfico y transcendental en la sociedad actual: el futuro lo dibujan las niñas, donde aparece un dibujo de una niña india con una expresión de tristeza y sosteniendo un pequeño cartel con la siguiente leyenda: “Soy una niña, no un juguete”. Con la situación que estamos atravesando en España en una cuestión lacerante como es la violencia de género, estas palabras suenan con una fuerza especial. Es un hecho real y constatable que 110.000 mujeres lideran en Anantapur la igualdad para acabar con la pobreza. ¡Qué ejemplo tan maravilloso! Además, me ha alegrado conocer que viñetistas y diarios españoles participan en una iniciativa junto a la Fundación Vicente Ferrer para visibilizar la desigualdad y la violencia contra las niñas de la India. La acción comenzó el pasado 11 de octubre, coincidiendo con el Día Internacional de la Niña y finalizó el 25 de noviembre, Día Mundial para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.

He conocido a fondo el significado de la nueva palabra cooptada en español, aporofobia, a través de una entrevista con la creadora de este vocablo, Adela Cortina, cuyo significado aborda como “odio, miedo o rechazo al pobre”, “al que parece que no tiene mucho bueno que aportar y, en cambio, traerá problemas”. También, la realidad creciente del hospital de Bathalapalli, con atención de cinco especialidades cumpliendo estándares extraordinarios de calidad. Sobre todo, de atención digna a la salud y enfermedad en un distrito de pobreza extrema.

Aborda este número la realidad de la educación inclusiva, en un país con más de 26 millones de personas con algún tipo de incapacidad. Construyen escuelas con arquitectura inclusiva para poder dar una respuesta a niños y niñas con discapacidades de diverso tipo: “la inclusividad, como elemento transversal permite construir una sociedad llena de oportunidades”.

Los objetivos de la Asociación son resultados pretendidos siempre. De esta forma explican en este número los resultados del ejercicio fiscal de 1 de abril de 2016 al 31 de marzo de 2017, en un ejercicio de transparencia que, más allá de los números, que son extraordinarios, revelan una voluntad de atender de forma concreta los Objetivos fundamentales del Desarrollo Sostenible (ratificados por la ONU en 2015), en áreas tan concretas en Anantapur como fin de la pobreza, hambre cero, salud y bienestar, educación de calidad, igualdad de género, agua limpia y saneamientos, trabajo decente y crecimiento económico, reducción de las desigualdades y acción por el clima. En todas ellas la Fundación trabaja sin descanso en un recorrido admirable para ofrecer a Anantapur un mundo lleno de posibilidades de crecer y vivir dignamente.

Es curioso, pero en India se localizan las fábricas de sueños más importantes del mundo. Todas están vinculadas con el cine espectáculo y fantástico, que nada tiene que ver con su realidad más próxima. En este contexto tan paradójico, asistimos en nuestro aquí y ahora a la representación gráfica más dura que podamos imaginar, atados al realismo del sinsentido humano a través de problemas sociales de todo tipo y países en guerra o instalados en la miseria más absoluta. Algunas veces deberíamos soñar despiertos para defender la dignidad humana que falta en nuestro mundo más próximo, que no está en India ni Siria, sino más cerca de lo que pensamos. Sin ir más lejos, creo que esta realidad coincide con la de miles de niños y niñas en Andalucía, que siguen viviendo en umbrales de pobreza, según los datos recientes facilitados por la Red Andaluza de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN de Andalucía), en su informe sobre la POBREZA con mayúsculas y que se presentaban en el diario El País con este titular sobrecogedor: Tres de cada 10 andaluces son pobres y casi la mitad de la población corre riesgo de serlo. Andalucía, junto con Canarias, es la región más pobre de Europa: “El 32,3% de los andaluces son pobres y el 41,7% de la población se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, 13,8 puntos porcentuales por encima de la media nacional. Pese a la recuperación económica, que ha conseguido reducir en un 1,5% estos datos con respecto al año pasado [2016], Andalucía, junto con Canarias, es la región más pobre de Europa, sólo comparable a otras comarcas de Rumanía” (1). Según datos del citado informe, “La pobreza infantil sigue siendo un problema en Andalucía: un 33.11% de la población menor de 16 años está en riesgo de pobreza y exclusión social. Ante esta situación, hay que recordar de forma machacona la Recomendación de la Comisión Europea de 20 de febrero de 2013, Invertir en la infancia: romper el ciclo de las desventajas. En su punto 2.2 hablaba explícitamente de “reducir las desigualdades en la niñez invirtiendo en la educación y los cuidados de la primera infancia”. Esta propuesta acertaba en un enfoque correcto para abordar la relación entre desigualdad, educación e infancia.

Cierro la revista Anantapur y encuentro en la contraportada un mensaje precioso: “Apadrina en la India y recibe el Hiperregalo. Si tus hijos ya tienen de todo, regálales más. Regálales valores”. Infinito amor a los más próximos y lejanos que menos tienen, junto a un mensaje para no olvidar en los días previos a los Reyes que, paradójicamente, vienen a Andalucía de un Oriente infinito, no lejos de Anantapur.

Sevilla, 31 de diciembre de 2017

(1) https://elpais.com/ccaa/2017/10/16/andalucia/1508153161_705299.html