La verdad de las mentiras políticas

VARGAS LLOSA

No escribo estas palabras por desencanto existencial como algún lector puede deducir de su hilo conductor, sino por necesidad de expresar algo que me conmueve todavía: necesitamos conocer la verdad de lo que ocurre en nuestro aquí y ahora, pero la política, a veces, no es buena compañera de camino. No es la primera vez que escribo sobre este aserto, pero me lo ha recordado en esta ocasión un libro de Vargas Llosa, La verdad de las mentiras, a modo de diccionario de verdades sobre realidades contadas por autores célebres como novelas inolvidables sobre la vida y la muerte, en una dialéctica casi imposible de entender a tiempo.

En el caso de la literatura, la aproximación a ella nos descubre casi siempre la verdad de las mentiras “piadosas”, aunque no inocentes, que se narran a lo largo de la prosa novelada. Igual que en la advertencia de los títulos de crédito de muchas películas: cualquier parecido del guión con la realidad es pura coincidencia. Es decir, ya sabemos qué nos estamos jugando existencialmente, estamos avisados. No ocurre así con la política, porque las mentiras políticas nos llevan de la mano, afortunadamente con honrosas excepciones porque todos los políticos no son iguales, al descubrimiento de la falta de verdad que hay casi siempre detrás de ella, aunque nadie nos avisó de que eso no iba a ser así, confiando en ella como elemento crucial de la democracia.

¿Los programas políticos tendrían que incorporar en sus índices, la llamada de atención que hacíamos referencia anteriormente, sobre la ficción que encierran en sí mismos? No quiero pensarlo y por esa razón voy al cine a ver películas basadas en hechos reales que me conmuevan (El profesor de violín) y vuelvo a leer la obra de Vargas Llosa citada para comprobar si a través de la palabra literaria puedo encontrar la verdad que no encuentro en la realidad política actual: la ficción literaria, dice él, es por sí sola “una acusación terrible contra la existencia bajo cualquier régimen o ideología: un testimonio llameante de sus insuficiencias, de su ineptitud para colmarnos. Y, por lo tanto, un corrosivo permanente de todos los poderes, que quisieran tener a los hombres satisfechos y conformes. Las mentiras de la literatura, si germinan en libertad, nos prueban que eso nunca fue cierto. Y ellas son una conspiración permanente para que tampoco lo sea en el futuro”.

Si nos dijeran la verdad mentirían”, escribí después de las elecciones generales en España en diciembre de 2015 y finalizaba con una reflexión sobre la que hago hoy una operación rescate para comprobar si a través de mis palabras encuentro sentido a esta verdad que nos corroe en la película real del día a día: “El problema radica también en que estamos sobrepasados por experiencias políticas pasadas, enmarcadas en mentiras que parecían en el mejor de los casos verdades a medias, muy lejos del interés general. Ahora hace falta altura de miras, sensatez extrema, diálogo donde la búsqueda de la verdad sea un esfuerzo común, guardándose cada uno la suya en aquello que no une, no toda la verdad, aunque comprendamos ahora mejor que nunca algo que experimentó en su experiencia vital el gran político canadiense Michael Ignatieff en su frustrada carrera hacia la presidencia de su nación: “Nada te va a causar más problemas en la política que decir la verdad”. Porque si no, solo nos quedará en nuestro pensamiento y sentimiento una reflexión […] que se podría convertir los próximos días en trending topic popular a todas luces: si nos dicen la verdad (algunos políticos, no todos), mentirían. Aprendiendo con humildad de la paradoja de Epiménides, cuando afirmó que todos los cretenses eran unos mentirosos, porque casualmente…, él también lo era”.

Sevilla, 5/IX/2016

#IzquierdaJamásVencida

 

Unos días de verano en Mallorca / 1. George Sand y Chopin

UN INVIERNO EN MALLORCA

… y la experiencia de la vida nos enseña que allí donde no se puede vivir en paz con nuestros semejantes, no existe admiración poética ni goces artísticos capaces de llenar el abismo que se abre en el fondo de nuestra alma.

George Sand, Un invierno en Mallorca

Inicio una serie de artículos dedicados a unos días vividos recientemente en Mallorca, recogiendo el espíritu y la letra de un libro muy controvertido sobre esta isla, Un invierno en Mallorca (1), de la escritora francesa George Sand (seudónimo de su auténtico nombre y género, Amandine Aurore Lucile Dupin, baronesa Dudevant), pareja de Chopin en una arriesgada aventura de amor en la isla en el siglo XIX, concretamente desde el 15 de diciembre de 1838 al 11 de febrero de 1839, unos años después de la desamortización de la Cartuja donde finalmente se hospedaron. Inicié su lectura movido por la curiosidad de una experiencia muy atrevida de Sand y Chopin, en el contexto histórico de un país y de una isla con serias limitaciones sociales y sin vestigio alguno de lo que llegaría a ser un día todavía muy lejano en el espacio y en el tiempo.

La lectura es una semblanza muy dura sobre Mallorca, es más, creo que no me equivoco si la catalogo como demoledora. No conocía esta aventura tan atrevida para los momentos en los que tuvo lugar, pero la sombra de Chopin, “nuestro enfermo” en palabras recurrentes de Sand al referirse al gran músico, nunca por su nombre, me atenazaba en la lectura de un libro que me dejaba con el espíritu sobrecogido al leer cada página, ante una descripción que no deja títere con cabeza en esta isla. Allí estaba él, con la etiqueta equivocada de “tísico”, echado de mala manera de la primera casa que habitaron y de la que tuvieron que salir de muy mala forma, Son Vent, en Establiments, de la que tuvieron que comprar finalmente y a precio de oro todo lo que de alguna forma había entrado en contacto con el músico, como si fuese un apestado, por una enfermedad que no era tal.

Vivieron al final en una celda de La Cartuja de Valldemossa, que actualmente se puede visitar, de la que cuenta detalles verdaderamente asombrosos, donde Chopin compuso obras inolvidables en su pianino Pleyel, expresamente traído desde París, “llegado en el mejor estado posible a pesar del mar y del mal tiempo, y de la aduana de Palma…”, que “llenaba la bóveda elevada y resonante de la celda con un sonido magnífico”, tales como algunos de sus Preludios entre los que destaca el llamado “Gota de Lluvia” (op. 28, No. 15), la segunda Balada en fa mayor op. 38, el tercer Scherzo en do sostenido menor op. 39 y una de las Polonesas, la op. 40. Referido al preludio Gota de Lluvia, Sand escribió sobre el compositor: “[…] Mientras tocaba el piano tuvo un sueño en el que se vio a sí mismo ahogado en un lago y grandes gotas de agua helada caían de forma regular sobre su pecho. Cuando le hice escuchar el sonido de las gotas de lluvia que, de verdad, estaban cayendo desde el tejado, rítmicamente, negó haberlas oído. Se enfadó mucho de que yo lo interpretara como la muestra de un sonido imitativo. Protestó con toda su fuerza -y tenía razón- contra la puerilidad de dicha imitación auditiva. Su genio estaba lleno de misteriosos sonidos de la naturaleza, pero transformados en sublimes equivalencias musicales en su pensamiento pero no a través de imitaciones sin originalidad de los sonidos reales.»

Tengo que reconocer que encontré en este libro una frase en sus primeras páginas, como nota del autor, que me pareció muy afortunada: “¿Por qué viajar cuando no se está obligado a hacerlo? […] Es que no se trata tanto de viajar como de partir. ¿Quién de nosotros no tiene algún dolor que olvidar o algún yugo que sacudir?”. Efectivamente, un viaje siempre es un punto de partida para vivir nuevas experiencias, ir hacia alguna parte…, a un lugar escondido en el alma. Y esta razón de partir fue la que me impulsó a buscar ahora en Mallorca algo más que viajar a cualquier precio, sin estar obligado a hacerlo.

Sevilla, 11/VIII/2016

(1) Sand, George (1975). Un invierno en Mallorca. Palma de Mallorca: Ediciones La Cartuja.

En memoria del Maestro Gustavo Bueno

GUSTAVO BUENO

El domingo pasado murió el filósofo libertario Gustavo Bueno. Conocí a fondo su obra durante mi etapa romana en los años setenta, lejos de la España que helaba el corazón, aprendiendo a formular teoría crítica marxista a través de su pensamiento, heterodoxo para muchos autores contemporáneos, discutido hasta la saciedad por sus escarceos con la mal llamada según él “televisión basura”, en los primeros años de este siglo. Asiduo tertuliano en aquellos platós, apabullaba a sus contertulios cuando les demostraba que no sabían lo que estaban diciendo, utilizando curiosamente la mayéutica socrática, tan marxista él, organizando unas trifulcas memorables de descalificación educada del adversario a través de la palabra. ¡Cómo le echo de menos en las tertulias políticas actuales, mediocres por antonomasia!

Si por algo lo recuerdo profundamente después de aquellos años italianos de encrucijada personal, siguiendo el modelo existencial de Ferrater Mora, es por un trabajo impecable publicado en las postrimerías del siglo veinte, bajo el título apasionante y en la línea de Ítalo Calvino, Diez propuestas, «desde la parte de España», para el próximo Milenio (1995), que tantas veces he citado en mis intervenciones públicas. He leído muchas veces este texto, excelente, provocador, como toda su obra, accesible para quienes aman de verdad este país, pero siempre me llamó poderosamente la atención la propuesta séptima sobre política orientada a conseguir, como mínimo, un uno por ciento de lectores de libros escritos en español, sobre temática científica o filosófica, en la que se resaltaba -entre otras- una verdaderamente urgente y asombrosa para este país trufado permanentemente de opiniones y de los “opinantes” mayores del reino, pero de escasa teoría crítica en casi todo lo que se dice: “Ahora bien, como canon del nivel óptimo que podrían alcanzar los juicios de los ciudadanos de una democracia real, ponemos la posesión de los conceptos indispensables para formar, no ya tanto opiniones, cuanto teorías críticas o, si se quiere «opiniones sistematizadas»”.

Vuelvo a leerla hoy, con el sentimiento de pérdida en este país de un referente sobre pensamiento crítico que tanta falta nos hace, que no volverá más, porque cuando mueren estas personas imprescindibles en el sentido que proclamó a los cuatro vientos Bertolt Brecht, se muere algo en el alma de este país que tanto necesitamos cuidar en el ámbito sobre todo de la teoría crítica en todo aquello que nos permitiría vivir de forma diferente, singular, en el sentido estricto del término.

Continuaba el profesor Bueno, como siempre lo he recordado, con su hilo conductor en defensa de la teoría crítica de la ciudadanía: “No existe, en el fin del Milenio, otro camino para aproximarse a este canon que el camino de la lectura de «prosa científica y filosófica» que suministre instrumentos al efecto. El límite canónico de la democracia real (que, en realidad, es el que está inspirando las leyes de educación media obligatoria) contiene también ese ideal de «consumo universal de prosa científica y filosófica». Pero este límite canónico es inalcanzable en muchos años (por no decir en siglos, o nunca jamás). Y esto es lo que aconseja, no tanto a prescindir del canon, cuanto de revertirlo al estado real, segregando las consecuencias posibles de esta reversión”.

Indudablemente, lo que pretendía explicar con gran sentido de crítica histórica y realista de este país, es que si hubiera auténtico interés político, para él fundamentalmente ciudadano, se podría formar un “tribunal popular disperso” que en torno a 250.000 personas, el 1% de la población según sus estimaciones, en condiciones reales de leer, que podría “resistir el oleaje caótico de las opiniones ignaras [que no tienen noticias de las cosas], y de formar el núcleo de una opinión pública responsable”. Memorable, ante tanta mediocridad política, famoseo televisivo, tertulias políticas y demás correlatos de medios de comunicación que cuidan mucho más el corazón que la mente.

Recomiendo la lectura completa de esta propuesta y, después, de las nueve restantes. Es quizá el mejor homenaje que podemos tributar hoy a la memoria del Maestro Bueno. Les dejo con el Final de estas propuestas, todo un símbolo de su “independencia” creativa y política en el sentido griego del término y para que no le olvidemos nunca:

Las diez propuestas ofrecidas no tienen una intención revolucionaria, en el sentido ordinario de este término. Sin embargo estas propuestas están formuladas en el ámbito de un sistema de ideas políticas que tampoco descarta la necesidad, supuestas dadas las condiciones adecuadas, de desencadenar un proceso revolucionario en el sentido más tradicional. En cualquier caso, las propuestas que hemos presentado y defendido han sido formuladas con la intención expresa de mantenerse en situación de relativa independencia respecto de los programas de los partidos políticos del arco parlamentario español, ya sean estos partidos de izquierda, ya sean de derecha o de centro.

La «independencia» que hemos procurado mantener no significa tampoco la defensa de la posibilidad de actuar al margen de todos los partidos políticos; se trata de una independencia sinecoide [1] que se establece ante la serie de propuestas y cada uno de los partidos políticos por separado, pero no del conjunto de todos ellos. Y esto es tanto como decir que los diferentes partidos políticos de izquierda, de derecha o de centro, podrían, en principio «traducir» nuestras propuestas a sus respectivos programas. Pero esta operación no ofrece la garantía de que las diversas traducciones sean concordantes entre sí, ni siquiera en el plano concreto de la práctica política real.

Sevilla, 9/VIII/2016

(1) Nota aclaratoria sobre el término “sinecoide” que aporto personalmente y que aparece en el texto citado: [De sineogmos,ou = juntura, costura.]  Conexión característica de un término k con un conjunto de términos {a,b,c,d,…n} cuando k debe ir vinculada necesariamente, pero alternativamente, a alguno o a varios de los términos del conjunto, pero no a ninguno de sus términos en particular (por lo cual la conexión sinecoide del término k no lo hace dependiente, sino «libre» respecto de un término dado, aunque dependa del conjunto). Un reostato puede ser analizado como un dispositivo en conexión sinecoide; los vínculos del individuo con otros individuos de su grupo social (sobre todo en sociedades complejas, por oposición a las sociedades con formas elementales de parentesco) suelen ser de tipo sinecoide [63]. {TCC 1440}.

NOTA: la imagen ha sido recuperada hoy de http://www.lavozlibre.com/noticias/blog_opiniones/15/964322/gustavo-bueno-cumple-90-anos-en-plena-forma/1

Entrevista en El Correo de Andalucía

Ha sido una experiencia especial la publicación de una entrevista hoy en El Correo de Andalucía, periódico en el que estuve presente en los inicios de la Transición, con la publicación de unos artículos que se pueden descargar aquí, bajo la denominación de Periódicas. El Correo era un medio de comunicación muy valiente en aquél tiempo “que todos los días abríamos para leer sus famosas páginas centrales, porque tocábamos la libertad con los ojos…”. Son doce colaboraciones, “artículos de opinión” llamaban los eruditos, en una época donde pensar estaba casi prohibido y para opinar había que irse “a la calle” porque en casi todos los sitios estaba reservado el derecho de admisión de los que no pensábamos como los demás… Todos tienen un contexto, es decir, no son inocentes. Por cierto, no lo pretendo, solo quiero hacer justicia a una época que nos permitió construir un Estado libre y una Andalucía sin tópicos. Gracias anticipadas”.

La entrevista de hoy es casi una continuidad de aquél perfil humano como hilo conductor que estaba detrás de cada artículo, pasando el túnel del tiempo. Mi agradecimiento sincero a Juan Luis Pavón, porque sin conocernos previamente ha sido capaz de sintetizar de forma admirable la intrahistoria personal e intransferible de un niño del Sur que después de un viaje a una parte muy concreta del país, a Madrid, con su discreto encanto de la burguesía, volvió a su ciudad natal para crecer en ella trabajando con amor y el sufrimiento que aúnan voluntades, en espacio, tiempo y con dinero públicos, en la permanente búsqueda de islas desconocidas para reforzar el progreso y la dignidad del sur sin olvidar nunca los otros puntos cardinales de este gran país.

Para quien le pueda interesar.

Sevilla, 31/VII/2016

SON Y ESTÁN

«La mediocridad y la catetez causan en España mucho gasto público improductivo»

José Antonio Cobeña, autor de la Estrategia de Política Digital de Andalucía. Logró la integración tecnológica completa de la sanidad, en manos del ciudadano mediante tarjeta con microchip. Su Plan Diraya fue multipremiado. Su vida es un zigzag de experiencias en pos de una misión

Juan Luis Pavón / Sevilla / 30 jul 2016 / 21:18 h.

JA COBENA-EL CORREO

José Antonio Cobeña, apasionado por la música, con el órgano que tiene en su domicilio, en Sevilla. / Manuel Gómez

Por su blog lo conoceréis. Se titula ‘Cuaderno de inteligencia digital para buscar islas desconocidas’. Está presidido por la frase “El mundo solo tiene interés hacia adelante”, del teólogo francés Pierre Teilhard de Chardin. A lo largo de la entrevista, para explicar las vicisitudes de su vida, se reafirma varias veces en otra frase: “En el amor y en el sufrimiento se fueron aunando las voluntades”, es de la ‘Cantata de Santa Maria de Iquique’, del grupo musical chileno Quilapayún. Y su personalidad, antes y ahora, está impulsada por la “ardiente impaciencia que dará luz, justicia, dignidad a todos los hombres”, parafraseando a Rimbaud citado por Neruda. Y, camino de cumplir 70 años, está cursando estudios de piano y de violín, apasionado por tocar música de Mozart y de Vivaldi. Es José Antonio Cobeña, vecino de la sevillana calle Antioquía, al lado del Polígono San Pablo. Su esposa es trabajadora social, tienen un hijo que es ingeniero informático. Pocos directores generales ha tenido la Junta de Andalucía con una biografía como la suya.

¿Cuáles son sus orígenes en Sevilla?

Nací en Sevilla en 1947, en una casa que todavía está en pie, en la calle Jesús del Gran Poder, 111. Allí estaba la iglesia de la Purísima Concepción de los jesuitas. Soy hijo póstumo, mi padre murió con 27 años a causa de las secuelas de las gravísimas heridas que sufrió en la guerra civil cuando lo alistaron a combatir en el frente de Extremadura. Evacuado a Sevilla, y mutilado, en el hospital conoció a mi madre, enfermera. Se quedó viuda estando embarazada, yo iba a ser ese tercer hijo. La situación económica de mi madre era muy difícil, y cuando yo tenía cuatro años, a dos de los tres hermanos nos enviaron a vivir en Madrid con mis tíos, de posición social y económica muy acomodada. Y no pude volver a Sevilla ni ver a mi madre hasta que cumplí 17 años. Disfrutaba del discreto encanto de la burguesía, en el barrio de Salamanca, pero sufrí una tremenda deslocalización sentimental. Tenía comodidades pero no tenía la familia que necesitaba. Madrid sí me aportó muy buena formación porque estuve en un colegio mixto que era muy avanzado para la época: el Sagrado Corazón de Jesús.

¿Cómo cambia su vida cuando regresa a Sevilla?

Cuando tenía 17 años, yo quería ser diplomático, pero hago un giro copernicano en mi vida e ingreso en la Iglesia. Entré a estudiar en el Colegio Menor de Umbrete. Quería dedicarme a los demás, con toda la ilusión del mundo. Años después, sufrí una crisis ideológica. Estuve muy vinculado a movimientos y asociaciones en defensa de las libertades. Y me daba cuenta de que la Iglesia no daba respuesta a eso. Me fui a Italia, y en Roma me convencí. Durante más de un año estuve muy en contacto con los ambientes culturales y políticos (recuerdo cuánto me interesó conocer de primera mano todo el cine de Pasolini), y también tuve mucha relación con exiliados españoles como Rafael Alberti y María Teresa León. Al tiempo, mantenía mi vinculación con Sevilla, y publiqué artículos en ‘El Correo de Andalucía’, gracias a la generosidad de sus directores: José María Javierre y José María Requena.

¿A qué se dedicó después?

Un amigo, psicólogo y profesor de Escuela de Trabajo Social en Huelva, al saber que volvía a España me animó a trabajar allí. Y en Huelva me impliqué mucho para ayudar a su desarrollo. Estaba convencido de que Huelva necesitaba mirar menos a las carabelas (pasado) y priorizar mucho más la educación (futuro). Lo primero: relanzar dicha Escuela, que corría riesgo de cierre. Me eligieron director por unanimidad. Y sin dejar de dar clases, lo hacía en las horas que nadie quería: o a las ocho de la mañana o a las tres de la tarde. Se creó una fundación para sustentarla, implicando a instituciones como el Ayuntamiento y el Gobierno Civil. Y fuimos muy atrevidos en su modelo de gestión, en 1978-79 aprobamos un estatuto del profesorado, y un sistema de evaluación para que los alumnos valoraran a los docentes, que podían perder la titularidad de la plaza si los alumnos argumentaban que no servía para nada.

¿Alguna otra iniciativa que enlazara con su vocación social?

Estuve al frente, como presidente del consejo de administración, de la creación, en 1982, del periódico ‘La Noticia de Huelva’. Veía necesario aunar voluntades políticas y sociales para el desarrollo de Huelva. Y, aunque mis enemigos me etiquetaban como el marxismo-leninismo más feroz, me reuní con todo tipo de personas. Por ejemplo, con Fraga Iribarne, lo recibí durante una visita suya a Huelva. Cuando me di cuenta de que el periódico no iba a consolidarse como un foco de libertades sino que podía ser fagocitado por determinadas siglas políticas, no colaboré en su desarrollo y se cerró en 1984. Convoqué un acto para explicar los motivos. Recuerdo una frase del periodista Pepe Fernández: “Habéis muerto por ser excesivamente libres”. Es verdad.

¿Cómo empezó en el ámbito de la gestión sanitaria?

En Huelva, de 1983 a 1987. Me eligieron en la Diputación para afrontar diversos cometidos, desde dirigir el Hogar Infantil de Ayamonte, a afrontar el cierre del Hospital Psiquiátrico, que estaba en pésima situación. El primero de España donde se hizo eso para iniciar la reforma psiquiátrica. Y también asumí la creación del primer centro provincial de atención a drogodependientes. Lo pasé muy mal durante esos años. Me acusaban de sacar los locos a la calle y de fomentar la toxicomanía. Necesité protección policial, me intervinieron el teléfono para protegerme de las amenazas. Entre la gestión de asuntos como esos, y todo lo que acarreaba mi impulso del periódico (en el que no cobraba nada, lo hacía por altruismo y en defensa de las libertades), por lo que también era objeto de ataques desde sectores empresariales y sociales con fuertes intereses en Huelva, mi coche fue asaltado 21 veces. A veces lo despeñaban a un terraplén y tenía que rescatarlo una grúa. Siempre estaré agradecido a Mapfre, siempre me renovaba las pólizas. Y también estaré siempre agradecido a la actitud respetuosa de personas como Pedro Rodríguez, quien fuera muchos años después alcalde de Huelva. Lo conocí como fotógrafo. Estamos en las antípodas ideológicas pero siempre ha habido cordialidad y afecto entre nosotros.

¿De qué manera evoluciona para convertirse en un precursor y adalid de la digitalización de la asistencia sanitaria?

Entré como directivo del Servicio Andaluz de Salud (SAS) en 1987, y en 1990 comencé a vislumbrar que el mundo iba hacia una revolución digital. Soy doctor en Psicología y doctor en Filosofía. Y estudié muchísimo para ponerme al día sobre esa ola tecnológica. En eso fue clave para mí leer a Nicholas Negroponte y toda su línea de pensamiento y experiencias desde el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). En 1997 empezamos a forjar en el SAS la inmersión digital de todo el sistema sanitario. Ya era subdirector general, y José Haro, el director general, me ofreció hacerme cargo del área tecnológica. Y le dije que aceptaba siempre y cuando también asumiera las telecomunicaciones. Porque los avances no se extienden si no es a través de los canales de comunicación.

¿Cuál fue el primer paso?

Autoconvencernos del cambio dentro de los servicios centrales, para poder después abordar toda la red sanitaria. Comenzamos un plan masivo de 300 cursos de ofimática simple y compleja a todo el personal de los servicios centrales, que duró varios meses. Pusimos en marcha el correo electrónico, inauguramos la página web del SAS. Y todo eso es la antesala de una jornada crucial: 25 de abril del año 2000. En el salón de actos del Hospital de Antequera, reunimos a directivos de toda Andalucía y presentamos por primera vez lo que iba a ser el proyecto Diraya. Y expliqué el significado de esa palabra: Diraya, que en árabe es conocimiento. La elegí en homenaje al gran médico y pensador cordobés Averroes, que decía: “En la vida es mucho mejor trabajar en el ámbito del conocimiento, del Diraya, que hacerlo en el del Rivaya, que es la tradición”.

¿Se topó con muchas resistencias tanto en el organigrama político como entre la profesión médica?

Las resistencias fueron enormes. Aquel día en Antequera, cuando terminó el acto, noté un gran escepticismo. Como si pensaran: “a este señor le ha dado un ataque digital, y habla de que la historia de salud va a ser del ciudadano y no del médico,…”. Pues todo se logró. Era un cambio enorme, suponía integrarlo todo y abandonar tentativas de otro tipo. Y crear una historia digital de salud de cada ciudadano, cuya titularidad fuera suya. Fue una labor excepcional de trabajo en equipo, conmigo hubo muchas personas convencidas de que, con valentía, era posible transformar mentalidades y sistemas. Y, cuando decidimos buscar en la Comisión Europea fondos para apoyar este gran proyecto, la acogida fue sensacional. Tanto interés deparó su puesta en marcha que en mayo de 2003 en Bruselas se concedió a Andalucía el premio europeo de estrategia digital de salud. Por delante no solo de cualquier región sino de cualquier país.

¿Fue su momento de gloria?

Nunca me ha gustado la fama y su fanfarria. Pero fue muy emotivo, al recoger el premio en Bruselas, dar una conferencia en el Salón Carlomagno de la Comisión Europea, y defender con ardor guerrero lo que se estaba haciendo en Andalucía. E hicimos una conexión en directo con niños pacientes del Hospital Virgen del Rocío, para mostrar la realidad del proyecto Mundo de Estrellas con el que se mejoró la calidad de vida de los niños y adolescentes en sus estancias hospitalarias, mediante el uso de tecnologías de la comunicación.

¿Por qué en España no se puso en común este modelo?

Diraya ha sido premiado en muchos ámbitos internacionales. En España, recibió la Cruz al Mérito Civil. Fui a recogerla con mucho orgullo, en nombre de Andalucía, de manos de Ana Pastor, por entonces ministra de Sanidad y ahora preside el Congreso de los Diputados. Ella fue muy afable, me parece una persona con criterio. Ese día hablé un buen rato con ella con el fin de proponerle una tarjeta única digital de salud para todos los españoles. Ya teníamos la andaluza, que era la primera con chip en todo el país desde un servicio público. Me dijo que sí, se llevó la propuesta a un consejo interterritorial de sanidad, acudí a esa reunión con mucho trabajo preparado sobre direccionamiento de redes para hacer ver a los representantes de las otras 16 autonomías cómo era fácil articularlo tecnológicamente mediante servidores de intercambio. Todos votaron que sí, pero nada se hizo. Había una apabullante tozudez, falta de visión política, mediocridad al poder, catetez. Y todo eso contribuye a que el gasto público improductivo sea mucho mayor.

¿En el Gobierno andaluz fue ganando peso para ser más un político que un gestor?

Mucha gente creía que yo era persona de partido, pero en verdad nunca lo fui. Ni quise pertenecer ni tenía por qué serlo. Siempre encontré apoyo, confiaron en mí, sin estar avalado por ninguna sigla ni por ningún linaje político. Eso me valió para afrontar la soledad decisional. Esos puestos de alta responsabilidad comportan la soledad en la toma de decisiones. En eso fui valiente. Y aprendí a aplicar un adagio medieval: “En comunidades no exhibas habilidades”. Cuando una persona tiene reconocimiento por alguna habilidad, intenta machacarte una parte de tu propia organización. Cierto es que de 2000 a 2004 fueron cuatro años de una intensidad extrema. Era secretario general del SAS y lo mismo estaba para un roto que para un descosido. Igual estaba en Londres negociando con directivos de la aseguradora Lloyd’s para que compraran el riesgo de las incidencias del sistema de salud de una región más grande que cinco países de la Unión Europea, que iba a Canal Sur TV a dar la cara en un programa de Paco Lobatón ante una familia que denunciaba que su hijo había muerto en un hospital con gangrena gaseosa.

Después le encomendaron extender la transformación digital a otros ámbitos de la Junta de Andalucía.

Dejé en 2004 el SAS, Carmen Martínez Aguayo me ofreció incorporarme a la Consejería de Hacienda para la transformación digital del sistema tributario. La base de mi trabajo era la misma: establecer estrategias, procesos y resultados. De ahí nace el Centro de Información y de Atención Tributaria (Ciyat) que todavía funciona. Pero en la Junta había que ir mucho más allá: las revoluciones digitales no pueden ser sectorizadas, porque entonces se tiende a la guerra de guerrillas y a los reinos de taifa entre diversos organismos, lo que siempre he criticado. Cuando en 2012 se constituye la Dirección General de Política Digital y asumo su dirección, llega la gran oportunidad. Por vez primera se definen los principios de la política digital para toda la Junta como decisión de gobierno. El decreto que los establece, de junio de 2012, fue para mí un hito. Engloba incluso a todas las empresas públicas de la Junta.

¿Tuvo que vencer muchas reticencias?

En los primeros nueve meses como director general de Política Digital impulsé un completo trabajo de campo para examinar todo el funcionamiento digital de una macroorganización como la Junta. Sé que pisaba muchos callos. Pero era llamativa la cantidad de centros de procesos de datos, qué locura, qué gasto público.

¿Recibía más parabienes fuera de Andalucía que dentro de la Junta?

La Administración andaluza tenía prestigio a nivel internacional por algunas estrategias de servicios digitales al ciudadano. Era notorio, a ojos de los demás, que estaban bien basadas en una dimensión estratégica muy sólida. Yo no paraba de recibir invitaciones para acudir a foros y simposios (en Alemania, en México, en Irlanda, etc.), con el fin de explicar qué se hacía en Andalucía. Tuve que poner como límite salir solo una vez al mes al extranjero, no podía descuidar la enorme cantidad de trabajo por delante, por mor de atender tanta petición de dar conferencias.

¿Cómo sobrellevaba que, a nivel mediático, sobre todo con el escándalo de los ERE, se asociara Andalucía a corrupción?

Cuando iba a cualquier foro, dentro y fuera de España, yo daba la cara por la rectitud de la inmensa mayoría de las actuaciones en el seno de la Junta de Andalucía. Lo decía en los coloquios: “Pregúntenme, no se preocupen. Estoy dispuesto a contestar. No me escondo”. No he tenido una actitud vergonzante. Sí una actitud humilde, defendiendo la dignidad pública, y sabiendo que estaba en una Administración que tenía heridas de muerte.

¿Por qué presentó su renuncia?

Renuncié al cargo de director general en 2013, cuando llevaba solo 16 meses en el puesto y me había comprometido a acometer en 48 meses un gran cambio digital en la gestión de toda la Junta. El plan era definir y organizar en los dos primeros años toda la política digital, y comenzar a aplicarla en el tercer año de esa legislatura. Pero yo no estaba en los cargos a cualquier precio. Me dolió mucho cómo funcionó y cómo concluyó sin pena ni gloria la comisión de investigación en el Parlamento andaluz sobre el caso de los ERE. En mi blog está publicado el texto que escribí: ‘Palabras para una renuncia a petición propia’. Se tenía que haber sido mucho más valiente políticamente. En las conclusiones de dicha comisión, solo se hace responsables a Manuel Gómez, interventor general de la Junta de Andalucía, y al señor Guerrero, ex director general de la Consejería de Empleo. Pero tampoco se defendió que la mayor parte de los profesionales, altos cargos y dirigentes políticos de la Administración son personas dignas que a diario se afanan en pro del servicio público. No podía soportar el descrédito generalizado hacia todos, el extendido comentario de que “todos somos iguales”. No, radicalmente no.

¿Notó que es mayor la soledad cuando no se está en el poder?

El día 1 de octubre del 2013 puse fin a mi carrera. Fue a la vez presentar mi cese en el Consejo de Gobierno, entregar todos los equipos de que disponía como alto cargo (teléfono móvil, ordenador portátil, etc.), y, con 66 años, tramitar mi jubilación. Un cambio tremendo. De estar en la cresta de la ola, con un volumen enorme de actividad, a quedar en soledad, rodeado de silencio. Salvo los amigos y amigas del alma, a partir del día siguiente ya no me llamaba nadie.

¿La estrategia digital que articuló para que comenzara a aplicarse de 2014 a 2016, ha tenido continuidad?

No. Se ha mantenido técnicamente la ordenación administrativa de la política digital, pero se han paralizado casi todos los proyectos, en un contexto de crisis económica. Siguió adelante el GIRO (Gestión Integrada de los Recursos Organizativos), pero se ha perdido toda la visión estratégica. Y eso propicia que se consoliden las ‘islas’ digitales dentro de la Administración, y un mayor gasto. Porque la estrategia exige una inversión temporal para iniciar un proceso que, años después, da sus frutos mediante la economía de escala. Evidentemente, era un proyecto muy molesto para muchas personas, lo sé, y para muchas estructuras. Porque era desmontar muchos chiringuitos digitales. Cuando hay una estrategia integral, no puede haber treinta centros de atención a la ciudadanía, tiene que haber solo uno, superespecializado. Y sin automatizar la relación de la Administración con el ciudadano. Eso para mí era un principio crucial: siempre una persona (identificándose con su nombre y apellidos) atendiendo al ciudadano, no hacerlo mediante una máquina. Eso es proactividad, alta disponibilidad, servicio público. Y una diferencia enorme respecto a la gran cantidad de servicios de atención digital al usuario, despersonalizados, que son una continua fuente de quejas.

¿Su formación humanista le ayuda a no convertir la innovación tecnológica en dogma de fe?

No me interesan las revoluciones digitales que están solo en manos de tecnólogos. Negroponte dice en su emblemático libro ‘El mundo digital’, que los bits no son entes morales pero que los bits transforman una sociedad si los ponemos al servicio de la ciudadanía.

¿Cómo enjuicia la situación política actual?

El problema trasciende de Andalucía, es en toda España: Hay un deterioro social y político progresivo. Falta visión de Estado. También en política digital. Y ya no se soluciona con una estrategia local o regional. Tiene que ser una estrategia de Estado, de dimensión nacional. Lo defiendo desde mi blog. Molesta a muchas autonomías que se le diga eso, pero incurriría en una catetez digital si no lo digo. Cuando se persigue el interés general no te puedes quedar en la medianía del chiringuito digital, que es lo que se acostumbra a montar, dando bandazos. Y no solo es caro. Es inútil. Es para morir de éxito a nivel local.

¿No le han llamado para aprovechar sus experiencias y conocimientos?

Poco. En Madrid, en la Escuela Nacional de Sanidad, me invitaron para intervenir en el curso de alta dirección en sistemas de tecnología de la información. En Sevilla, en la Escuela Superior de Ingeniería Informática, me han llamado para impartir una clase de dos horas. Estoy dedicando mi tiempo a escribir en mi blog, y a aprender a tocar piano y violín.

¿Qué propone para frenar en Andalucía la fuga de jóvenes talentos?

Lo que planteé desde la política digital: generar proyectos de servicio público tan innovadores que se convierten también en creación de conocimiento público, y en convocatoria de concursos para desarrollarlo, lo que faculta a cientos de titulados. Por eso firmé desde la Consejería de Hacienda un convenio con la Universidad de Sevilla.

Vivimos en un país enfermo

HACIA ADELANTE

Siempre hacia adelante

DAR YASIN (AP) | 25-11-2011
El ciclista, en medio de una espesa niebla, mira a cámara mientras no detiene su avance por una de las calles de Srinagar (India)

Estas palabras las escribo en un día en el que también podríamos concluir que el mundo está enfermo, después de lo sucedido anoche en Niza. Mi pensamiento y sentimiento está con las víctimas de este desatino, con sus familias y con todas aquellas personas que luchan todos los días por desterrar la violencia de sus vidas. De cualquier tipo y que no deberíamos permitir que la soportaran; en ocasiones, debido a nuestros silencios cómplices y mucho más cerca de lo que creemos.

No me gusta escribir mirando hacia atrás o guardando silencio ante el presente desnudo, como el rey de Andersen, y menos con ira, pero estamos viviendo acontecimientos que necesitan un diagnóstico y tratamiento posterior, urgentes, para atender una enfermedad social que se extiende en este país como una plaga desde hace bastantes años. Me refiero a las tragaderas y comportamientos sociales que se aprecian en fenómenos tales como la oleada de solidaridad con el jugador Messi, que ha tenido una conducta de fraude fiscal impresentable, la tolerancia con los defraudadores de impuestos en general por más que estemos presuntamente convencidos de que “Hacienda somos todos” (casi siempre cuando hacemos reivindicaciones sociales que me afectan a mí y a mi familia, aunque no sea solidario a la hora de practicar ética ciudadana en el terco y próximo día a día), la utilización perversa de las redes sociales para hacer el máximo daño posible a los demás, la corrupción a nivel de partidos y entidades públicas de amplio espectro, las presuntas negociaciones políticas para clarificar la formación del Gobierno, la profusión de “Sálvame”, con perdón, que arrasa en determinado público objetivo de sofá y copa; la violencia diaria, a flor de piel, contra la mujer, contra los niños mediante el acoso escolar, contra los que son diferentes por razón de sexo, color o creencia.

No digamos nada sobre la abstención en las pasadas elecciones, más de diez millones de personas, que se ha convertido en el “partido político” con mayor número de votos, utilizando una metáfora bastante dura. Por último y como otro botón de muestra de nuestra enfermedad social, la incapacidad de diálogo constructivo por parte de los representantes políticos, permitiendo que el país continúe una deriva hacia ninguna parte.

Estamos viviendo unos tiempos modernos con sentimiento de desconcierto permanente ante las noticias políticas y económicas de diálogos casi imposibles, que llevan a un abatimiento colectivo entre los perdedores de las elecciones generales y en gran parte de las personas que me rodean, algunas con residencia política cercana a los partidos que han perdido limpiamente en democracia, porque no se sabe dónde va a parar la traída y llevada crisis. Por otra parte, tengo una sensación que me preocupa constantemente y radica en la apreciación contrastada de que no va a haber mar suficiente para acoger a todas las personas que se tiran por la borda de los diferentes barcos que surcan los mares de la vida política y económica, porque dicen que no pueden más y que hay que buscarse otra vida. Es más, los que piensan que la política no sirve para nada.

La situación es muy crítica, no cabe duda alguna, pero creo que debemos parar un momento la moviola de la tristeza y abatimiento para reconsiderar actitudes personales, familiares, laborales y políticas, para enfrentarnos a una realidad incontestable, la necesidad de hacer un pacto de Estado por la regeneración de la educación y de valores humanos, a todos los niveles imaginables. Es la mejor receta, por no decir la única, para estos momentos tan especiales que estamos atravesando, pero que debe contar con la aportación que cada una, cada uno, puede poner en su realidad propia y asociada, mirando siempre hacia adelante, como he querido simbolizar a lo largo de los diez años en este cuaderno de bitácora, como símbolo y actitud activa que aprendí hace muchos años del mensaje y del autor que da título a este blog, es decir, España solo tiene interés hacia adelante.

Escribí en 2011 unas palabras que necesito rescatar hoy en momentos de zozobra: “¿Dónde está la receta, para comprarla o el bálsamo de Fierabrás para beberlo y curar todas las heridas actuales en el cuerpo y en la mente? Sencillamente, no existen puntos de venta de estos productos mágicos, porque la revolución de la indignación activa está en el cerebro de las personas que deciden no arredrarse ante la situación adversa y seguir mirando hacia adelante, como el ciclista de la foto, avanzando en medio de la niebla espesa, con unas luces tenues que ayudan a seguir pedaleando, viviendo, trabajando, queriendo, enfrentándose de cara a la adversidad en cualquiera de sus manifestaciones. Porque la tentación de tirar la toalla y arrojarse al mar es una situación transitoria, dejando atrás compromisos y personas que necesitan manos amigas y cerebros inteligentes que luchen día a día por vencer el miedo escénico de seguir viviendo, saliendo a cubierta para dirigir la nave del alma que todos llevamos dentro, abandonando temporalmente la contramina mental y de trabajo duro, gris, que muchas veces desarrollamos, para gritar en cubierta, a cielo abierto, que no debemos abandonar los barcos en los que cada uno está enrolado, porque las creencias merecen la pena aferrarse a ellas, en cualquiera de las cuatro vertientes que un día, también muy lejano, aprendí de un gran hombre, José Ferrater Mora, en su precioso libro, El hombre en la encrucijada.

Decía el autor que necesitamos tener creencias, que no podemos vivir sin ellas, y a lo largo de las páginas de su tesis existencial demuestra que el mundo ha evolucionado hacia adelante gracias a que nuestros antepasados y muchas personas contemporáneas han tenido y tienen creencias en cuatro ámbitos, juntas o por separado da igual, de una forma u otra, da igual, pero siempre relacionadas con las Personas, la Naturaleza, Dios/dioses o la Sociedad. Así durante muchos siglos”.

La inteligencia humana, educada en libertad, que nos une a todos y no está en el mercado libre, vence siempre al miedo y al dinero (una de las causas enmascaradas de la enfermedad que sufre el país), por muy poderoso caballero que sea. Es una maravillosa lección de la historia que han escrito las personas que hasta hoy nos han acompañado en un largo viaje iniciado desde África, hace ya doscientos mil años, en la búsqueda incesante del alfa y omega de la vida, mirando siempre hacia adelante, que es la única forma de que el mundo tenga interés para todos formando parte, ahora, del Club de las Personas Dignas.

Sevilla, 15/VII/2016

La biblia de Podemos/IKEA

PODEMOS 2016

Ayer se hizo público el programa de Podemos, en formato de catálogo de IKEA, que muestra herramientas nuevas «para defender los principios que nos enseñaron nuestros padres». Su contenido es un revival del que presentaron en las elecciones de 20 de diciembre pasado, con pequeños ajustes, pero con el mensaje subliminal de IKEA: léanos y sienta la necesidad de amueblar políticamente su cabeza con nosotros, porque así, como cualquier ciudadano seguidor de la multinacional sueca, “puedo conquistar mi vida”, es decir, “sumarse al país que viene”. A tal efecto, he recuperado hoy el artículo que escribí en 2006, La biblia de IKEA, donde la declaraba como tal para fieles seguidores de una forma no inocente de consumir para cambiar hacia la república independiente de mi casa que no la de mi persona de secreto, de mi alma. Salvando lo que hay que salvar, he comprendido el valor casi religioso, bíblico, del programa de Podemos, en su ardua misión de asaltar los cielos. Haciendo una trasposición de lenguaje común a lenguaje político, he sentido las mismas reflexiones de hace diez años, con metáforas no inocentes, con mensajes subliminales de este catálogo de 2016, como el de la cocina de España, que debe modernizarse…, con criterios del imaginario de IKEA, como los que figuran siempre en sus millonarios catálogos.

Un ejemplo. He leído varias veces el programa de Podemos, como en diciembre de 2015, entrando ahora en su casa virtual, buscando desesperadamente algo que no he encontrado por ningún sitio, la política digital para el país desde la perspectiva de Gobierno Abierto y Digital, porque necesito “comprarla” para modernizar mi “casa”, es decir mi país, mi Comunidad. Coincide el catálogo de compromisos electoral con el espíritu IKEA porque “siguiéndolo puedo conquistar mi vida”, como ya lo anunciaban en 2006, cuestión que no he olvidado desde entonces: “¿qué está pasando en tu vida?” El mensaje de bienvenida no tiene desperdicio, como una admonición del siglo XXI: “Estás tan ocupado, siempre trabajando, corriendo de un lado a otro sin parar, que te has olvidado de lo bien que sienta estar en casa. Tu hogar está dejando de ser tu refugio. El exterior reclama más y más tu atención. Muy a menudo dedicamos nuestra energía a cosas que, en realidad, no son tan importantes para nosotros, desperdiciando oportunidades de disfrutar de las cosas que nos hacen felices. ¿Cómo has llegado hasta aquí? La vida en realidad es algo que está ocurriendo ahora, en este momento. La calidad de vida no depende de grandes cosas, sino de ese pequeño mundo que llamamos “mi casa”. Así que vamos a crear juntos un lugar donde puedes desconectar del exterior, ser tú mismo y disfrutar de las personas y las cosas que hacen que te sientas feliz. Ha llegado el momento de vivir en un mundo real: tu casa”. Porque el de fuera, da pánico…

He ido directamente a la sección de “Baños” en el catálogo político de 2016 y allí me he encontrado con los compromisos electorales de sanidad, la reforma fiscal para la suficiencia, la equidad y la cohesión social y, ¡atención!, la Administración Pública.

Sin comentarios. ¡Pasen y lean!

Sevilla, 9/VI/2016
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La biblia de IKEA

El domingo leí un artículo extraordinario de Juan Cueto sobre el catálogo de IKEA en El País Semanal. Está muy bien escrito, con lenguaje lleno de guiños a la sátira, pero lo que me llamó poderosamente la atención es el dato que facilitaba sobre la edición de 2007, con una tirada multimillonaria de ejemplares, que supera hoy día al libro que alcanza más ediciones en el mundo: la Biblia. Se editan 160 millones de catálogos, como manuales de ciudadanía para las “repúblicas independientes de nuestras casas” según el eslogan de este año. Y me entró curiosidad por hojear sus páginas, en un acto de rivalidad digital por excelencia: lo visualicé por Internet, en la página Web de la firma, en línea, para mayor toma de conciencia de que pasaba a engrosar la lista de los lectores digitales del nuevo sentir “político” como ciudadano e inquilino virtual de repúblicas amuebladas por IKEA.

Indudablemente es un fenómeno humano que me entusiasma analizarlo desde una esfera de inteligencia social. Para empezar, no es baladí la fecha de publicación anual en España: septiembre de cada año, en el comienzo del curso escolar, una nueva etapa en la vida de cada uno y familiar, porque toda aquella persona que se estime conocedora y usuaria de los muebles de IKEA y que se precie de estar a la última, sabe que en agosto finaliza la validez del catálogo anterior. Está programada la tensión y el estrés está asegurado: se fabrica la necesidad de consumir bienes muebles (nunca mejor dicho), para la vida horizontal, como su sempiterno embalaje, porque la verticalidad no es válida en la república independiente de la casa de cada uno. La distribución es cosa del boca a boca. En la calle no se habla durante días de otra cosa. Todo el mundo ha visto el catálogo en televisión, pero la angustia crece por momentos porque “a mi casa todavía no ha llegado”. Y un buen día de septiembre corre la voz: “está en el portal, en el jardín, hay montones, no te preocupes porque hay muchos, no faltará uno en cada casa”.

Y comienzas a hojear la biblia de IKEA. Son 362 páginas, llenas de mensajes subliminales, como veremos más adelante, escritas (corporativamente hablando) por el espíritu del fundador, Ingvar Kamprad, cuyas iniciales, IK, unidas a las de la granja (Elmtaryd) y la aldea donde nació (Agunnaryd), EA, conforma el acrónimo IKEA, en un juego de nombre/hombre hecho a sí mismo, que nace en un ámbito rural, de familia campesina, un gran desconocido, que estimula la plasticidad de los cerebros y corazones de millones de personas en los cinco continentes. Hasta agosto de 2007, puedo “conquistar mi vida”, porque muy preocupados por mi existencia se preguntan: “¿qué está pasando en tu vida?”

El mensaje de bienvenida no tiene desperdicio, como una admonición del siglo XXI: “Estás tan ocupado, siempre trabajando, corriendo de un lado a otro sin parar, que te has olvidado de lo bien que sienta estar en casa. Tu hogar está dejando de ser tu refugio. El exterior reclama más y más tu atención. Muy a menudo dedicamos nuestra energía a cosas que, en realidad, no son tan importantes para nosotros, desperdiciando oportunidades de disfrutar de las cosas que nos hacen felices. ¿Cómo has llegado hasta aquí? La vida en realidad es algo que está ocurriendo ahora, en este momento. La calidad de vida no depende de grandes cosas, sino de ese pequeño mundo que llamamos “mi casa”. Así que vamos a crear juntos un lugar donde puedes desconectar del exterior, ser tú mismo y disfrutar de las personas y las cosas que hacen que te sientas feliz. Ha llegado el momento de vivir en un mundo real: tu casa”.

A partir de la página 4 se resaltan los “valores” tradicionales de la familia: “Pelea por estar juntos”, “Coincidir es un milagro”, todo trufado de entornos de película por conseguir, pero que de la mano de IKEA están al alcance de tu mano y de tu bolsillo: la isla familiar (1.669 euros), la mesa sociable (299 euros) y las puertas/pizarra. Avanzamos en la lectura y llega el espíritu de la república independiente. “Pelea por tu espacio, … intenta encontrar un lugar que solo te pertenezca a ti”: con los pies en alto (299 euros), en un escritorio con vistas (119 euros) y con un balneario privado. Sin que le falte un detalle a tu nueva vida.

Todo muy cercano y muy al alcance de la mano. “Pelea por un buen descanso”: decídete por el confort y las ventanas estarán siempre bajo tu control (24,95 euros). “Pelea por momentos de magia”: creatividad reposada y diversión instantánea: garantizado. Con su precio, porque es mercancía, porque todo es una pelea, como la vida misma.

Todo se puede reducir a un eslogan mágico, recogido en la página 15: “una forma de pensar diferente”. Y así, durante 347 páginas más, para que nos demos cuenta que desde hace cincuenta años los creadores y creativos de IKEA “perdieron todos los tornillos” para que el transporte, el montaje y la satisfacción personal del trabajo hecho por uno mismo nos llene de orgullo al conquistar los muebles de nuestra vida, a pesar de que lo más importante, la cabeza, siga sin amueblar. Es que el espíritu de IKEA está en todo, incluso en sus tiendas/templos y en mis devociones, pero con fecha de caducidad, 31 de agosto de 2007, en esta nueva experiencia de felicidad y libertad vigiladas. Todo, por un módico precio y con consejos de un dios desconocido. Aunque Anna, la asistente virtual por Internet, siempre estará dispuesta a sacarnos de cualquier apuro existencial y a sentarse conmigo en la mesa de la contraportada del catálogo, de pino macizo, envejecido y con barniz incoloro, eso sí, siempre que pase por caja y pague 89 euros en la península ibérica.

Sabré entonces que gracias a IKEA “he vuelto a conquistar mi vida” en un mercado que no me gusta y en el que para mí ¡qué quieren que les diga! está ya, desgraciadamente, casi todo vendido…

Sevilla, 5/X/2006

El color de la vida

Todo depende del color del cristal con el que se mire cada momento de la vida. Recuerdo siempre la puerta de acceso al patio interior de la Casa-Museo de Juan Ramón Jiménez, en Moguer (Huelva), que inspiró un libro precioso y bastante desconocido en nuestro país, Por el cristal amarillo y que tanto me ayudaba en la preparación de mis clases en Huelva. O la insignificancia de ese cristal en la isla de los ciegos al color, que magistralmente describió Oliver Sacks en un libro que leo con frecuencia y que lleva ese nombre descriptivo.

Comento estas vivencias porque anoche contemplé, como aprendí de mi maestro Antonio López, la película que dirigió Víctor Erice, El sol del membrillo, sobre el desarrollo contemplativo e inacabado siempre de una obra del pintor manchego, respetuosa con el devenir real del color del membrillo. Es una película de culto y respeto al devenir de la vida, sobre todo hoy cuando estamos inmersos en la dialéctica vida atómica-vida digital.

La cámara de Javier Aguirresarobe, excepcional, nos ayuda a contemplar segundo a segundo el devenir de la vida que necesita su tiempo, tal y como nos lo describió hace ya muchos años el Eclesiastés. Tiempo atómico y tiempo digital. Es verdad, vanidad de vanidades, todo vanidad…

En homenaje a Antonio López, al que vuelvo siempre cuando voy de mi corazón a mis asuntos o del timbo al tambo, en expresión excelente de García Márquez, adjunto a continuación uno de los artículos que escribí en 2014, con ocasión de la obra permanentemente inacabada de este pintor de la realidad y el deseo, porque nunca nos podemos bañar dos veces en el mismo río, ni contemplar la vida con un cristal de color perpetuo.

Sevilla, 21/V/2016

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Antonio López, un pintor especial
FAMILIA REAL ANTONIO LOPEZ
Antonio López, Retrato de la familia de Juan Carlos I Juanma Cuéllar

Siento que Antonio López tenga que justificarse tantas veces sobre su obra inacabada. Lo sigo de cerca desde hace muchos años y siempre me ha sorprendido su realismo mágico a la hora de llevar al lienzo sus impresiones de la vida, tal y como es. Lo ha dicho recientemente con cierta sorna: “No piensen que soy un vago”, refiriéndose a los veinte años que ha empleado (nunca diría “tardado”) en finalizar un cuadro de la familia real, por encargo de Patrimonio Nacional.

El cuadro inacabado, como casi toda la pintura de Antonio López, según su concepción del arte, se presenta hoy oficialmente en el Palacio Real de Madrid y a partir del jueves 4 de diciembre podrá ser contemplado por el público junto a 113 obras dentro de la exposición El retrato en las colecciones reales. De Juan de Flandes a Antonio López. Es muy sugerente la situación, porque cuando contemplamos a esta familia según Antonio López, ya no es la misma que posó, dando razón al filósofo presocrático que afirmó que nadie se baña dos veces en el mismo río. Es lo que pensará Juan Carlos I al contemplarlo por primera vez, una vez finalizado, con un detalle pictórico que no se le debería pasar por alto. En los últimos momentos, Antonio López ha incorporado un reflejo solar que entra por la izquierda del retrato de medidas considerables (3 por 3,39 metros), dándole una fuerza especial con el paso del tiempo.

He escrito sobre Antonio López varias veces en este cuaderno digital y siempre recordando su obra inacabada, porque me ha pasado lo mismo con un dibujo que inicié en 2005 y sobre el que el 3 de julio de 2006 escribí lo siguiente: “Ayer sentí la necesidad de retomar la copia que estoy haciendo de un dibujo de Antonio López que me fascinó desde que conocí su existencia. Es una instantánea de la casa de su tío Antonio López Torres, en Tomelloso (Ciudad Real), que juega admirablemente con la luz a pesar de los claroscuros del conjunto y que está fechada en 1972-1975, como muestra de su laborioso realismo onírico. Trabajé mucho las tulipas de la lámpara, el cableado difuso de la pared, la puerta abierta, el negro distante del mueble platero y la difícil composición geométrica de la solería de las habitaciones contiguas. Desde hace un año y tres meses no he vuelto a coger el lápiz, la regla para medir las proporciones de cada loseta, la goma impertérrita, el papel de seda que cubre el dibujo en potencia, hecho con dedicación para mi hijo Marcos, al que quiero ofrecerle un trabajo concienzudo, serio, trazado en horas de dedicación a él, como símbolo de una vida llena de contrapuntos diarios por la propia contradicción de vivir contracorriente, pero con pasos hacia delante, tal y como los dibuja Antonio López en el paso firme de su tío Antonio” (1).

Miguel Delibes le dedicó en cierta ocasión unas palabras llenas de ternura, en torno la figura de su tío, el del dibujo mío inacabado: “¿Qué admirar más en Antonio? ¿Su persona o su obra? Su bondad, la modestia machadiana de su aliño indumentario, su humildad creadora, su absorbente profesionalidad, el afán de apartarse, de desplazar sobre otros su valía.

«Mi tío Antonio, el de Tomelloso, ese sí que sabe».

Tenía esta obsesión. Los elogios dedicados a él los aplicaba a su tío, con quien de niño mezcló los primeros colores. Él era solamente un copiador, un aprendiz. No era tarea fácil sacarle de su juicio. Él pintaba, sí, pero el genio era su tío. Y su tío, el de Tomelloso, era realmente un talento natural, pero Antonio era el maestro”.

Antonio López es un pintor especial, refugiado siempre en su forma de comprender el tiempo. Así lo definí en alguna ocasión, en una carta que guardo con especial aprecio, refiriéndome también a otra obra inacabada por mi parte: “Como su nombre, todo es sencillo en él: su pintura realista, la escultura viva hasta la muerte, los dibujos en blanco y negro, gracias a su tío maestro de Tomelloso. Su forma de ver la vida a través del color del membrillo, paciente hasta la extenuación para que no se escape nada de lo rutinario, de lo cotidiano que verdaderamente es porque está ahí, pendiente de que alguien lo capte.

Antonio López, trabajador del arte, ha dicho en esta etapa de su vida que ahora es más libre que cuando era joven, que le ha costado mucho llegar a algo parecido a la estima por la vida y por él mismo, que el camino ha sido complicado y que ha sido doloroso hacerse a sí mismo. Una persona de alma grande, en un modo de vivir y ser muy sencillo. Como una pintura inacabada para mí, que inicié en 2005, una copia de sus lirios y hojas verdes en un patio muy particular, que no pretenden decir nada más que sus pinceles pintan la vida con un realismo mágico que no te permiten perder detalle alguno de lo que pasa, de lo que ocurre, de lo que las personas sienten. Sencillez y maestría en estado puro».

A día de hoy, con unos retoques para perfeccionar el resultado final, el dibujo del tío de Antonio López ya está colgado en la casa de Marcos, sin finalizar, casi en borrador, aunque con los trazos ya definidos en la composición final. He preferido que sea así, porque el alma de este dibujo ya no es la misma que cuando se inició esta maravillosa aventura de copiar a un maestro. El cuadro de los lirios, siguen en trazos con apenas color. Antonio López, un pintor inacabado, me lo ha recordado en el silencio muchas veces. No es que seamos vagos, es que el tiempo huye irremediablemente a veces (tempus fugit), se lleva el alma de un determinado día y ya no podemos detenerlo para aprehenderlo y llevarlo a una paleta de colores.

Volviendo a Miguel Delibes, me ha fascinado siempre la anécdota sobre su busto en bronce que realizó Antonio López y le entregó en octubre de 2011, que él contó con el gracejo que siempre le acompañaba en recuerdos íntimos. Como también tardaba, estaba ávido de la última noticia sobre su busto. Encontrándose con un amigo común de Valladolid, Antonio Piedra, le sonsacó información, para que le informara de alguna forma cómo estaba en las manos de Antonio López, cuándo podría ver “su cabeza”, si se parecía, si era un trabajo importante para Antonio López, etc. y cuándo la podría ver finalizada. Ante tanta insistencia y después de varios rodeos, “Antonio Piedra, que mantenía una actitud reverencial, de respeto hacia el pintor-escultor, emitió un levísimo cloqueo y se diría, por sus ademanes y la exageración de su rostro, por la manera de abrir la boca, un poco exagerada, que iba a pronunciar un largo discurso, pero dijo simplemente:

– Estás hablando, la verdad”.

Hoy, salvando lo que hay que salvar, ante el cuadro ya finalizado de la familia real, quizá podríamos decir: “Están unidos…”, aunque con la socarronería típica de los borbones, Juan Carlos I ya ha dejado clara su valoración: “Estamos todos como éramos hace 20 años». Es verdad, aunque no quiero olvidar la luz especial que entra por la izquierda del cuadro…, la que a última hora ha incorporado Antonio López, el pintor sin prisas, atento a lo que pasa en la sociedad actual.

Sevilla, 3/XII/2014

(1) Cobeña Fernández, J.A. Antonio López.

Marcos y Grándola

Cada 25 de abril se convierte en un día especial para mi vida de todos y la de secreto. En este blog ya lo he reflejado en bastantes ocasiones porque se funden dos hechos transcendentales en el imaginario de mi día a día: el nombre de mi hijo, Marcos, del que hoy se celebra su santo y el recuerdo de lo que ocurrió en Portugal, hace ya cuarenta y dos años, en la llamada revolución de los claveles. No es una fecha inocente, tal y como escribí a tal efecto el año pasado y que reproduzco a continuación para que no se me olvide en mi calendario de compromisos activos en el mundo digital que tanto estimo:

Cada año vivo este día de forma especial. En primer lugar, porque celebramos el santo de nuestro hijo Marcos, no tanto por el olor de la santidad de su nombre sino porque su nombre programático, que ya he explicado otras veces en este cuaderno digital, me activa la memoria de hipocampo para recordar que poner el nombre no debe ser nunca una tarea inocente, sino un programa de vida que hay que cumplir. Marcos, un avezado “periodista” en tiempos de Jesús de Nazareth, hizo un trabajo encomiable: preparar las buenas noticias de un tal Jesús a pesar de hacer una maravillosa crónica de una muerte anunciada (lo que luego se llamó “evangelio”), de que el mundo podía cambiar, de que podemos ser diferentes, más siendo que teniendo: “Al apearlo de la peana santa, Marcos es hoy símbolo de revolución humana, de los que pensamos que todavía es posible ser personas en su real medida, la que cada uno desea a pesar de los pesares”. Marcos fue el intérprete directo y sincero de las historias que contaba Pedro sobre la amistad que tuvo con Jesús de Nazaret, y que le sobrecogió de tal forma que decidió grabarlas en su cerebro y transmitirlas boca a boca a toda aquella persona que quisiera escucharle, tal como lo ha confiado a la historia Eusebio de Cesarea: Porque todo su empeño lo puso en no olvidar nada de lo que escuchó y en no escribir nada falso (Eusebio, Hist. Ecl. iii. 39).

En segundo lugar, porque tal día como hoy, hace ya cuarenta y un años, aprendimos de la revolución de los claveles que era verdad, que la vida puede y debe ser más agradable para todos, sobre todo para los que menos tienen. Y que las revoluciones silenciosas o ruidosas existen, son necesarias y triunfan cuando compartimos ideologías, sentimientos y emociones: “En 1974, tal día como hoy, 25 de abril, festividad de San Marcos, muchos portugueses pensaron en sus corazones que otro mundo era posible en su país y surgió la revolución de los claveles, con expresiones cantadas por Jose Afonso (Grândola, Vila Morena) de forma admirable:

“en cada esquina, un amigo
en cada rostro, igualdad…”

No es una fecha inocente, como le ocurre siempre a las ideologías cuando son sinceras y comprometidas con las personas que nos acompañan a vivir juntos, con el tu quiero y mi puedo que cada uno, cada una, mejor conoce, se aplica a sí mismo y entrega a los demás.

Sevilla, 25/IV/2016

Política Digital / 4. Hay que romper la cuarta pared

En Política Digital hay que romper la cuarta pared de una vez por todas, porque existe a día de hoy en Gobiernos, Ministerios, Secretarías de Estado, Consejerías, Partidos políticos, Organizaciones y Empresas del sector TIC, etc., todos ellos con múltiples y difusas competencias políticas digitales en planes, programas y financiación pública y privada, sin mezcla a veces de integración o cohesión alguna. Siempre recuerdo una escena emocionante de una película excelente, El moderno Sherlock Holmes (1924), en la que el proyeccionista sale de su cabina y atravesando el patio de butacas se introduce en la escena que se está proyectando en ese momento, como un actor más, para comprender esta experiencia integradora, porque es un ejemplo clarificador de cómo la ciudadanía, profesionales del sector TIC y organizaciones que forman parte de los diferentes ecosistemas digitales, pueden romper esa cuarta pared digital de una vez por todas para levantarse, participar y sentarse en una simbólica mesa digital de diálogo político y técnico de amplio espectro que ponga muchas cosas digitales en su sitio. Es el elemento de cohesión por excelencia para un ejercicio práctico de política de transparencia, que no se quede solo en un portal web ad hoc, sino como actitud mantenida en el tiempo político del Gobierno Digital y Abierto correspondiente mediante planes y programas financiados y con evaluación continua.

No se comprende esta integración si no se dan elementos de cohesión en el Gobierno Digital tales como, empoderamiento, escucha activa, co-creación, transparencia en la ordenación (disposiciones) y organización administrativa digital (que no son lo mismo), mesas abiertas de diálogo sin exclusión de nadie a sabiendas de que las TIC no son inocentes e instauración de redes sociales de participación, de carácter público, que convivan con las privadas, aunque haya que declarar reglas de juego de democracia digital, que también existe. No digamos nada de la contratación de bienes y servicios digitales en el sector público, donde hay que dar una vuelta de tuerca completa a la legislación vigente para buscar fórmulas novedosas que permitan aplicar en la Administración Pública el auténtico sentido de la frase impertinente pronunciada por un pintor protegido por Alejandro Magno, Apeles de Cos que dejaba ver a través de sus pinceles su auténtica persona de secreto: Ne supra crepidam sutor judicaret: el zapatero no debe juzgar más arriba de las sandalias. ¡Valiente atrevimiento el del zapatero! Todo, porque contemplando un día una obra suya, ya había mostrado su insolencia al hacerle un comentario, a priori constructivo, sobre un fallo en el diseño de las sandalias del cuadro. Apeles, todo orgullo, corrigió el fallo. Y cuando pensó que el zapatero ya no hablaría más, ¡zas!, vuelta a empezar. Ya no solo estaba el fallo en las sandalias, dijo el humilde zapatero, sino también en la forma de las piernas pintadas en el cuadro. No sabemos si siguió opinando sobre otras zonas del cuerpo pintado por Apeles, ante su monumental enfado. Solo que le espetó la enigmática frase que después ha derivado en otra más popular y muy mal entendida: ¡Zapatero, a tus zapatos!

Él, este zapatero humilde, había roto la cuarta pared para acceder a la sabiduría infinita. La que se puede romper con un Gobierno Digital Abierto y Transparente, que permita la participación ciudadana para que quien ostenta el poder transferido por la ciudadanía y comprenda que estamos obligatoriamente obligados a entendernos en el mundo digital en el que vivimos, somos y estamos a diario.

Apeles digitales hay en todas partes, zapateros también, y es probable que debamos mirar antes nuestros pies para que no se descubra la debilidad de nuestro cerebro. Ya comprendo mejor la frase popular: ¡zapatero, a tus zapatos!, porque de piernas, brazos y cabezas mal pintados, en el ámbito político digital, andamos sobrados todos.

Sevilla, 4/IV/2016

Política digital / 1. Su presencia en programas electorales

PROGRAMAS ELECTORALES 2015

El mundo digital no es una pre-ocupación [sic, con guión] que ocupe una posición estratégica y preferente en las políticas de los partidos que concurrieron a las últimas elecciones generales en nuestro país. Es asombroso constatar que aunque se encuentran referencias digitales en palabras o constructos de amplio espectro, como el adjetivo “digital” en bastantes ocasiones, TIC o tecnologías de la información y comunicación (TIC), la atomización de propuestas de actuación es total a lo largo de cada programa y con claras diferencias de aplicación en sectores estratégicos, dependiendo de las ideologías subyacentes en cada partido. Una vez más, tenemos que concluir que la acción digital no es inocente.

En un país de «opinadores» mayores del Reino, soy consciente de lo que un día ya lejano aprendí del Profesor Gustavo Bueno cuando se empeñaba en construir un país diferente, defendiendo contra viento y marea los fundamentos de toda teoría crítica que deba sostener cualquier postulado de progreso que se presente con honestidad ante la sociedad: «la caótica pululación de opiniones «personales» actúan en forma de ruido que logra reducir al silencio a quienes pudieran hacer oír juicios responsables. Porque estos juicios, formulados aunque fugazmente en un medio de comunicación de masas, quedarán inmediatamente neutralizados y anegados por el flujo incesante y caótico, «entrópico», de las opiniones contrapuestas, heterogéneas y emitidas con el mismo rango en virtud del derecho que asiste al opinante a manifestar «su pensamiento» y del deber de los demás de respetarlo».

Como en este país se elabora escasa teoría crítica que permita crear mallas pensantes al respecto, he creído conveniente objetivar y cuantificar estas referencias digitales con breves contextos, respetando a veces la literalidad de lo expuesto por los cuatro partidos, tal y como se puede constatar en la tabla siguiente, aun cuando las de Ciudadanos son estimadas, cuantitativa que no cualitativamente y sin gran margen de error, al no haber facilitado este partido su programa en un formato digital abierto para el tratamiento de búsquedas y contenidos, cuestión cuando menos sorprendente desde la transparencia que tanto se reivindica en foros políticos. Indudablemente, habré cometido algún error en la transcripción de citas y textos, pero creo que es un exponente claro de lo desdibujadas que están las acciones de índole digital en los programas analizados.

La prelación de los partidos en la tabla obedece exclusivamente a la ordenación alfabética de sus denominaciones.

 

PARTIDO TIC POLÍTICA DIGITAL ENTORNO DIGITAL ÁMBITO
CIUDADANOS 10 0 30 – Propuestas: derecho a la protección de datos personales, derecho fundamental a la transparencia, garantías presupuestarias para estos derechos fundamentales a incluir en los cambios a introducir al respecto en la Constitución.

– Elaboración de un programa que permita la entrada en el ámbito de la innovación de empresas españolas de alta tecnologías. Red Cervera de Transferencia Tecnológica. Creación de una Red de Institutos Tecnológicos para salvaguardar la investigación aplicada. Creación de empresas de alta intensidad innovadora, con financiación pública, con especial atención a las PYMES. Eliminación de burocracia y facilitación del emprendimiento con plataformas de formación on-line. Creación del Observatorio de Innovación y Disrupción. Relaciones laborales 2.0. Políticas y ayudas a autónomos para formación y adopción de las TIC.

– Promoción de servicios e información turística a través de las TIC, favoreciendo una cultura digital e innovadora.

– Acercamiento del conocimiento, innovación, Big data, a los ciudadanos del campo y de la industria, mediante redes sociales.

– Fomento del uso de las TIC en educación primaria y secundaria. Interés por la política logística que garantice que todos los centros educativos reciben software gratuito. Desarrollo obligatorio de la competencia digital en todos los centros educativos. Introducción de la enseñanza de la oratoria en la era de las tecnologías de la información. Fomento del Sistema de Conocimiento en la Universidad (I+D+i) que permita a los universitarios formarse en la Sociedad del Conocimiento. Constitución de un Comité de Ciencia y Tecnología Asesor al Gobierno en I+D.

– Participación activa de los ciudadanos en su propio cuidado mediante las TIC y la extensión de la telemedicina. Creación del portal de transparencia sanitaria. Utilización de una tarjeta sanitaria común para todo el Sistema Nacional de Salud. Reforzamiento mediante el Consejo Interterritorial de la única base de datos de población protegida del SNS así como el acceso compartido a la Historia Clínica en todos los centros del sector público del Estado y del privado con respeto a la Ley de Protección de Datos. Actuaciones específicas en materia TIC en relación con los Sistemas de Información Sanitaria.

– En el ámbito de servicios sociales, se incentivará la conciliación laboral mediante el trabajo en red desde el propio hogar.

– Cambio de cultura pública y administrativa a través de la transparencia con la ayuda de las TIC.

Utilización de las TIC en la Administración Judicial, para que se pueda trabajar con archivos digitales que permitan la coordinación mediante medios electrónicos y refuercen su eficacia y eficiencia. Fomento de la implantación en las Administraciones Públicas de sistemas de bases de datos y protocolos de comunicación abiertos.

– Uso apropiado del espacio radioeléctrico y ampliación y despliegue de las redes de telecomunicaciones.

– Plan estratégico de Ciudades Humanas Inteligentes mediante la aplicación adecuada de las TIC.

PARTIDO POPULAR 10 0 59 – Agenda digital (primero, las personas). Alfabetización digital.

·         Mejora de los servicios públicos a través de las nuevas tecnologías en la educación y la sanidad.

·         Impulsar la historia clínica digital y un programa de desarrollo de servicios de teleasistencia y telemedicina.

·         Garantizar el uso de un internet más seguro, reforzando la seguridad de los datos personales, de la privacidad y la portabilidad de la vida digital.

·         Plan integral para la protección de los menores en internet.

·         Proporcionar internet ultrarrápido a todos los ciudadanos que lo soliciten, a través del plan de conectividad de banda ancha de alta velocidad utilizando el satélite, en particular de zonas rurales, eliminando con ello la brecha digital.

·         Conectividad ultrarrápida para todos los centros de salud en colaboración con las Comunidades Autónomas.

·         Promover la integración gradual de la televisión de ultra-alta capacidad.

– La economía digital va a ser eje del crecimiento económico, la creación de empleo, y la mejora de la competitividad en el futuro.

Universalizar la cobertura de la telefonía móvil 4G y extender la cobertura de las redes de fibra óptica de muy alta capacidad como factor productivo básico.

Impulsaremos la tecnología 5G que permitirá el desarrollo de internet de las cosas.

Generalizar el uso de internet a velocidad ultrarrápida y la presencia de nuestras pymes en las grandes plataformas de comercio electrónico para internacionalizarse así como la utilización de los servicios de nube para mejorar la productividad.

Impulsar el proceso de transformación digital a través de la iniciativa Industria Conectada 4.0 que incorporará la tecnología en los procesos productivos.

Impulsar la tecnología aplicada al turismo y desarrollar un programa para que todos los establecimientos hoteleros ofrezcan servicio de internet a alta velocidad.

Facilitar al consumidor a través de medios electrónicos el consumo energético en tiempo real y herramientas para comparar ofertas del mercado.

Promover un plan de formación de trabajadores en toda la cadena de valor y en los principales ámbitos de la economía digital en los que se demandarán empleos de calidad.

Impulsar las tecnologías del lenguaje y la traducción automática en España especialmente en lengua española y lenguas cooficiales.

– Desarrollo mediante las TIC de la economía, mercado y sociedad digital.

Consolidar el desarrollo de la economía digital para los ciudadanos y las empresas a través de las TIC. Se hará una apuesta decidida por la incorporación de las TIC en nuestro sistema productivo y en la Administración.

impulsar desde las políticas públicas la adaptación tecnológica de nuestra economía a la revolución

digital y favorecer las innovaciones que puedan ayudar a incrementar nuestra competitividad mediante planes específicos de incentivos y formación.

Completar el proceso de modernización de las redes de telecomunicaciones, universalizando el acceso de todos los ciudadanos y empresas a la banda ancha ultrarrápida.

Centrarse en los ciudadanos y en ofrecerles mejores servicios públicos a través de las nuevas tecnologías en la educación y la sanidad, potenciando el desarrollo de ciudades inteligentes, sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. Una de las prioridades será también en el uso de Internet más seguro, reforzando la seguridad de los datos personales y de la privacidad y, la protección de los menores.

Desarrollo pleno de la economía digital, garantizando que las empresas y, en particular, las pymes se incorporan al mundo digital y aprovechan las oportunidades que se presentan en los próximos años para crear empleos.

– La innovación como eje vertebrador de la Política industrial.

– Impulso del reciclaje pedagógico de los docentes, así como la adquisición de los niveles de competencia necesarios en materias esenciales para su desempeño como las TIC.

Se realizarán las inversiones necesarias para dotar a los centros educativos de los medios para la implantación de las TIC en la enseñanza, evaluando el uso de los recursos, así como los resultados obtenidos. Asimismo, se impulsará el programa de mochila digital y la introducción de materiales didácticos digitales para alumnos y docentes en los distintos niveles educativos. También, la adquisición de certificaciones en TIC, tanto para los alumnos como para el profesorado.

– Utilización de las TIC en la lucha contra la violencia de género.

– Apoyaremos la investigación y la formación en nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, ayudas técnicas, productos, aparatos y dispositivos que puedan contribuir a la vida independiente y a la participación en la sociedad de las personas con discapacidad. Apoyaremos las acciones formativas, destinadas a personas con discapacidad, en el uso de las tecnologías de la información y comunicación.

– Desarrollo de la Diplomacia Digital, avanzando en la incorporación de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación para agilizar la comunicación institucional, ofrecer un mejor servicio a los ciudadanos y potenciar la promoción de nuestra imagen como país y nuestros intereses en el exterior.

– Avanzaremos en la extensión de tres logros fundamentales de esta legislatura: la receta electrónica, la tarjeta sanitaria única y la historia clínica digital para que cualquier ciudadano pueda ser atendido y reciba sus medicamentos en cualquier punto de España.

– Plan de conectividad de banda ancha de alta velocidad para todos los ciudadanos, pymes y autónomos, que ofrecerá conexión a internet de alta velocidad a los que estén ubicados en zonas en la que no se disponga de cobertura de las redes fijas convencionales, eliminando con ello la brecha digital.

– Atención al nuevo turismo digital.

– Agenda Digital de Movilidad en el Transporte.

– Convertir en ciudades inteligentes a todas las localidades de más de 50.000 habitantes, para facilitar la movilidad urbana y mejorar el respeto al medio ambiente.

– Promover un plan para que todos los trámites administrativos puedan realizarse on-line a través de dispositivos móviles y plena incorporación de las tecnologías al funcionamiento de la Administración.

Hacer la administración más transparente a través del acceso a información con datos abiertos.

Fortalecer la ciberseguridad para incrementar la confianza.

Fomentar la contratación pública digital desde las Administraciones Públicas.

– Justicia digital, abierta e innovadora, que cuente con los medios tecnológicos que son una realidad en nuestro día a día, para prestar un servicio de calidad a los ciudadanos y facilitar a los profesionales de la Justicia instrumentos que la doten de mayor agilidad.

Culminaremos la incorporación de las nuevas tecnologías en la Administración de Justicia:

• Promoviendo, entre todas las Administraciones Públicas, un sistema de gestión procesal común único en toda la Administración de la Justicia.

• Creando un punto general de acceso para el ciudadano respecto de todos los servicios relacionados con la Administración de Justicia.

• Desarrollando plenamente la firma electrónica de resoluciones e incorporando las aplicaciones informáticas de Justicia para dispositivos móviles.

• Poniendo en funcionamiento los archivos judiciales electrónicos.

• Continuando con la dotación a todos los Juzgados e instituciones policiales y penitenciarias de videoconferencia para ahorrar tiempo y dinero a los ciudadanos en declaraciones de testigos, peritos, demandantes, demandados y detenidos, con desplazamientos costosos que se podrían realizar desde su ciudad de origen.

– Agenda digital para impulsar el talento.

– Agenda digital del papel de España en Europa y en el mundo: Apoyar la construcción del Mercado Único Digital Europeo.

Impulsar un marco regulatorio comunitario apropiado que favorezca la innovación y garantice un papel relevante de las empresas europeas en el mundo digital.

Consolidar el papel de la industria digital española aprovechando el potencial de iniciativas como el Mobile World Centre de Barcelona.

Promover iniciativas conjuntas en el ámbito iberoamericano en el ámbito de la industria digital como son las ciudades inteligentes, el procesamiento del lenguaje digital o la ciberseguridad.

PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL 11 0 87 – Aplicar políticas transversales con el objetivo de hacer fácil la adaptación de la sociedad a la realidad digital, avanzar en la digitalización del conjunto de la economía, de la administración y de la sociedad asegurando la igualdad de oportunidades en el acceso a las nuevas tecnologías y el reconocimiento de los nuevos derechos vinculados a las TIC.

– Sociedad del conocimiento, sociedad red. Las tecnologías digitales han supuesto una auténtica revolución que nos trae una nueva sociedad: la sociedad en red. Estos nuevos tiempos requieren nuevas políticas. Para el PSOE es fundamental que los valores progresistas (la igualdad, la libertad y la justicia social) impregnen esta nueva realidad que afecta a todas las personas y a todo. Crear una red de Centros de Excelencia en Innovación Industrial (CEII): una red de centros tecnológicos, inspirados en los Advanced Manufacturing Institutes de EEUU y el Fraunhofer-Institut de Alemania.

– La informatización y digitalización de todos los aspectos de nuestra vida profesional y cotidiana requiere medidas contra la brecha digital entre personas de diferentes edades, formación, género o situación geográfica.

– Poner en marcha una Estrategia para potenciar el Conocimiento en la Sociedad Red, que incluirá la creación de espacios de acceso a la formación en el uso avanzado de aquellas herramientas necesarias para tener acceso a la información y la participación, a través de una metodología de aprendizaje que permita acceder a la información y contrastarla, centros públicos de acceso que ya existen en algunas comunidades autónomas, con especial implantación en el medio rural.

• Activar planes para reducir la brecha digital, en cooperación con las CCAA y el sector TIC, con acciones específicas destinadas a colectivos con más riesgo de exclusión digital: personas mayores, personas con bajo nivel de estudios, el espacio rural, personas autónomas y/o micro pymes sin presencia en la red o uso de herramientas TIC para la productividad.

• Crear el Plan para la educación digital a personas jubiladas y mayores de 65 años que permita su incorporación a la sociedad digital y abrirles nuevas perspectivas del conocimiento y relación social.

• Impulsar un plan de igualdad específico para reducir la brecha digital en materia de género, que facilite y promueva una mayor presencia en la Sociedad Digital de las mujeres como creadoras de contenidos en la red y promotoras de proyectos TIC.

• Impulsar el plan “Educación Digital” para promover la utilización de contenidos, recursos y herramientas digitales en todos los niveles del sistema educativo y garantizar la igualdad de oportunidades durante la etapa de aprendizaje, fomentando la divulgación digital y la innovación, incluyendo el aprendizaje de lenguajes de programación, ética digital y ciberseguridad e incorporando el uso de tecnologías

digitales en el proceso de aprendizaje, creando nuevos perfiles formativos que den respuestas a las necesidades de la era digital y haciendo especial hincapié en la ética aplicada al mundo digital y al control de los problemas derivados de la ciberseguridad.

• Poner en marcha un plan soporte a la transformación y adaptación de los medios de comunicación, liderando la consecución de un acuerdo entre agregadores de noticias y medios de comunicación, salvaguardando los derechos a la información de la ciudadanía.

• Crear un Plan para el Conocimiento Público, Accesible y Universal en Red, en formatos libres y reutilizables, de los contenidos de conocimiento generados por la Administración General del Estado (estudios, libros, investigaciones).

• Establecer planes de colaboración de las instituciones públicas con espacios que generan, agregan y permiten el acceso al conocimiento libre, abierto, compartido y de calidad en la red.

• Promover el uso de fuentes abiertas por parte de las administraciones públicas, recuperando el CENATIC (Centro Nacional de Referencia de Aplicación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación) como centro autónomo y específico.

• Fomentar la participación de la sociedad y el aprovechamiento de las iniciativas ciudadanas ya en marcha para extender un tejido comunicativo en el entorno Red fundamentado sobre los datos abiertos (opendata) y los espacios digitales abiertos.

• Facilitar, en colaboración con las CC.AA., el acceso a la red a todas las zonas rurales, incluidas las de mayor dispersión, dado que facilita la posibilidad de comunicación en tiempo real, el acceso a la formación a distancia y a la sociedad del conocimiento, las relaciones económicas de zonas aisladas y, sobre todo, permite el arraigo y consolidación de las personas en sus áreas de residencia y producción, evitando la desertización del campo.

• Adoptar las medidas necesarias para ofrecer acceso en todo el territorio a banda ancha de calidad para que haya conexión en igualdad de oportunidades para todo el mundo.

• Promover un precio asequible de acceso a internet, con el objetivo de que el servicio, a igual velocidad y calidad, no cueste más que el coste medio del mismo en los países de la UE.

• Aprobar una Ley para regular el desarrollo de los derechos digitales que incluirá:

o Derecho a la formación digital para acceder a todas las oportunidades que ofrece la sociedad en red. En la sociedad red la brecha digital es una brecha de oportunidades.

o Derecho a la neutralidad de red como garantía de un internet abierto, equitativo, innovador y en libertad. Los servicios de conexión a internet fijo o móvil deben garantizar a todo el mundo: el mismo acceso a todos los espacios de internet, que no se ralentice ni corte tráfico alguno, sea del tipo que sea y que todo ello tenga el origen y destino que tenga, salvo los casos específicos de gestión adecuada de red y de legalidad.

o Derecho a la privacidad y protección de datos personales. Hay que garantizar un marco legal efectivo de protección de datos personales, que permita operar de forma consciente, informada y transparente en la relación entre proveedor de contenidos y persona usuaria.

o Derecho a la seguridad y secreto absoluto de las comunicaciones electrónicas y de los datos que circulan por la red, con las salvaguardas de legalidad adecuadas.

o Derecho a la reparación y rectificación en el caso de publicación de posibles delitos o actos en que posteriormente se pruebe su falsedad.

o Derecho al conocimiento, acceso y reutilización de los datos generados y en poder de las administraciones públicas, adoptando una estrategia integral de open data o apertura de datos. Así como también a disfrutar de las innovaciones, creaciones, productos no fungibles y conocimiento generado con presupuesto público.

o Derecho a la gestión del patrimonio y la huella digital.

o Derecho al olvido. Capacidad de borrar la huella digital a petición, siempre que sea razonable, y a disponer de nuestro patrimonio digital (cuentas de correo, de redes sociales, etc.) libremente, pudiendo decidir en cualquier momento que sus contenidos sean borrados o transmitidos libremente a los herederos.

– Innovación administrativa al servicio a la ciudadanía

• Modificar la regulación de los procedimientos administrativos para que desaparezcan definitivamente todas las cargas administrativas que no se deriven de una exigencia de interés general.

• Establecer la cobertura legal y normativa necesaria para propiciar la innovación y la adaptabilidad tecnológica en las Administraciones públicas. Crear un laboratorio de innovación pública con la participación de los particulares y de los propios empleados públicos.

• Retomar los niveles de inversión en tecnologías de la información para obtener una Administración al servicio de la ciudadanía más simple, más ágil, más cercana, y más participativa, ofreciendo servicios electrónicos de la máxima calidad.

• Hacer realidad la Administración sin papeles y la interoperabilidad real entre e intra las administraciones mediante el uso obligatorio de plataformas y sistemas de tramitación electrónicos.

• Extender a todos los procedimientos de la Administración del Estado la posibilidad de utilizar la notificación electrónica. Avanzar hacia la existencia de un registro electrónico único y simplificar el sistema de identificación digital de la ciudadanía ante la Administración.

• Aprobar un Estatuto de los derechos de la ciudadanía en relación con la Administración electrónica que establezca con mayor claridad los derechos y garantías de calidad, de responsabilidad, de seguridad y de gratuidad en el acceso de los ciudadanos y ciudadanas a los servicios públicos electrónicos, además de constituir un auténtico marco relativo a la privacidad y protección de datos. Estableceremos igualmente las condiciones para que la información pública sea abierta y reutilizable.

• Rendir cuentas de manera permanente por parte de las Administraciones públicas ante la ciudadanía. Para cada ámbito de actividad se crearán sistemas de objetivos, variables e indicadores que garanticen el seguimiento continuo y permitan a quienes desarrollan la acción política, la gestión así como a la ciudadanía valorar la eficacia y el impacto de cada actuación pública. Los resultados servirán para proseguir, modificar o abandonar, en su caso, los distintos programas, así como para exigir las responsabilidades que pudieran deducirse por un uso inadecuado de los recursos públicos.

• Impulsaremos el diseño de políticas públicas y de planes estratégicos, así como la evaluación de políticas y programas públicos para mejorar la eficacia, el impacto y la rentabilidad del gasto público. Reforzaremos el papel de la Agencia Estatal de Evaluación y Calidad de los Servicios Públicos, dotándola de medios adecuados, y propiciaremos la participación de la ciudadanía en la mejor gestión de los Servicios Públicos.

– Fomentar la constitución de pymes y cooperativas de profesionales para la constitución de empresas de información digital.

– Economía 4.0 más productiva. Es necesaria la digitalización. Por tanto, hay que elaborar una Estrategia Integral para la Transformación Digital de España que contenga: (1) una hoja de ruta con medidas: la Agenda Digital 2020, (2) una institucionalidad público-privada para gobernarla: el Consejo Nacional para la Transformación Digital y (3) un instrumento para seguir y hacer transparente el progreso de su aplicación: el Observatorio Digital. Esta iniciativa se hará dando participación sector privado, el tercer sector, la ciudadanía y la Universidad. Propuestas:

1. Conectividad digital de calidad para todos.

2. Servicios públicos digitales para un Gobierno innovador, accesible y abierto.

3. Un nuevo modelo económico basado en la Economía Digital y la Sociedad de la Información.

4. Competencias para la inclusión y formación digital.

5. Garantía y promoción de los derechos en la era digital.

– Propuestas de arquitectura inicial del Plan 2030 para el Desarrollo del Mercado Digital de Contenidos y apoyo a la industria cultural.

– Presencia digital en la economía colaborativa.

– Debemos asegurar que los ciudadanos y ciudadanas jueguen un papel activo en la gestión de su enfermedad con la ayuda de las TIC y luchando para superar también la brecha digital en este ámbito.

Hay que acelerar la revolución digital y tecnológica en la Sanidad, con las siguientes propuestas:

1. Desarrollar un Plan estratégico para la renovación tecnológica del Sistema Nacional de Salud con criterios de eficiencia, mediante acuerdos con la industria y las CCAA, para la aplicación de un proceso de compra planificada que permita una inversión que asegure la mejor calidad asistencial.

2. Reorientar la inversión digital hacia el apoyo de los clínicos con el fin de mejorar la calidad de cuidados.

3. Facilitar el acceso a sistemas de apoyo a la decisión clínica a los profesionales.

4. Promover la utilización a escala de avances tecnológicos como los tele-cuidados y la telemonitorización.

5. Extender la prescripción electrónica interoperable en todo el territorio nacional. Es necesaria la alfabetización digital de la personas mayores, debiéndose universalizar el acceso virtual a la historia clínica individual.

– Impulsar la alfabetización digital y el acceso a las tecnologías de la información y la comunicación de las personas mayores.

– Impulsar un Plan Concertado con las CCAA para la promoción del envejecimiento activo en entornos rurales que incluya luchar contra la brecha digital, generalizar programas de teleasistencia y programas interactivos.

PODEMOS 5 0 20 – Más de diez mil personas han aportado sus ideas en Plaza Podemos, nuestra plataforma para la participación digital, en la elaboración del programa electoral.

– Fomento del emprendimiento en sectores innovadores. Apoyaremos e impulsaremos el emprendimiento en sectores innovadores, particularmente en la economía digital, mediante el impulso de hubs (pequeños centros de negocio) y clústeres de innovación. Favoreceremos el acceso a espacios de trabajo y de coworking (trabajo colaborativo) a las incubadoras de emprendedores y empresas start-up, hasta conseguir crear una red de espacios de colaboración que permitan a pequeños emprendedores la mutualización de recursos, ofrecer servicios compartidos y facilitar la innovación de forma descentralizada, para que la ciudadanía y el tejido productivo se beneficien de ello.

Impulsaremos los fondos públicos de inversión en estos sectores y la colaboración público-privada para producir aplicaciones digitales de interés general. Por otro lado, regularemos la economía colaborativa para dotarla de un marco legal claro y, asimismo, fomentaremos la incorporación de servicios de la economía digital y colaborativa por parte de las administraciones (sharing).

– Las TIC al servicio de la salud: creación de una plataforma digital estatal de acceso a las historias clínicas. A propuesta del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, dinamizaremos la plataforma digital que facilita el acceso a las historias clínicas de los pacientes a cualquier usuario autorizado del sistema sanitario. Gracias a las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC), el acceso a las historias clínicas constituirá una garantía para la salud de los pacientes y un mecanismo de ahorro para el sistema, pues evitará la duplicación de pruebas innecesarias.

– Crearemos un Ministerio de Cultura y Comunicación con un organigrama que se ajustará a las particularidades del ámbito cultural. La compleja integración contemporánea entre la comunicación y la cultura, determinada por la era digital, exige un planteamiento donde se contemplen los dos sistemas en una misma política pública. Era digital en cultura y comunicación, creación de la Dirección General de la Cultura Digital. Creación de canales abiertos de TDT. Plataforma Pública de Cultura Abierta.

– Objetivos en la simplificación de procedimientos administrativos: consolidar una auténtica administración digital que permita a la ciudadanía realizar cualquier trámite de una manera más rápida y ágil, a cualquier hora y desde cualquier lugar, gracias a una ventanilla virtual única. Con ello se evitará el tener que aportar documentación que ya está digitalizada. Incorporar plenamente las nuevas tecnologías en los trámites administrativos. Avanzar hacia la superación de la brecha digital en la sociedad.

Garantizar puntos de asesoramiento permanente, tanto online como presenciales, que a su vez faciliten la tramitación del certificado digital a solicitud de los interesados.

– Gestión eficiente de los ecosistemas urbanos.

– Avanzar hacia la superación de la brecha digital.

– Círculos TIC.

Figura 1: Tabla de referencias TIC en los programas políticos de los cuatro partidos con mayor número de escaños, en las elecciones generales de 2015 (elaboración propia). Las referencias a Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) engloban las literales a este constructo, tanto en acrónimo como desarrollado.

Del análisis de contenidos TIC de los cuatro partidos que han obtenido el mayor número de escaños en el Congreso de los Diputados, se pueden plantear las siguientes conclusiones:

  1. No traducen una política digital que se ordene y organice por un Gobierno digital en sentido estricto, entendido como “la continua optimización en la prestación de servicios públicos, acceso a la información pública y participación ciudadana mediante la transformación interna y externa de las relaciones con base en el uso de las TIC, como actitud política sostenida en el tiempo y en programas políticos llevados a cabo por la Administración Pública”. Como consecuencia de ello, el constructo “política digital” no aparece en los cuatro programas analizados.
  2. Las acciones TIC salpican muchas propuestas políticas pero con diferente relevancia en función de los intereses subyacentes en cada programa electoral. No existe una transversalidad, marco unificado, coherencia, sinergia e integración de las tecnologías de la información y comunicación, vislumbrándose que las actuaciones previstas en este ámbito van a ser responsabilidad de cada Ministerio o Departamento sectorial correspondiente, sin atisbo de estrategia digital alguna.
  3. Se plantean determinadas acciones políticas digitales en sectores estratégicos como economía, educación, servicios sociales y, sobre todo, salud, pero deslavazadas y sin transversalidad digital en estos ámbitos que permita vislumbrar acciones de Gobierno Digital, aunque sí en proyectos innovadores de Administración digital que no es lo mismo. Lo vengo manifestando desde hace muchos años, porque es una confusión conceptual muy peligrosa. No existe una Administración Digital sin Gobierno Digital, no se deben alterar los términos, porque se da el caso de Administraciones que tienen magníficas infraestructuras digitales sin Gobierno Digital alguno o muy desdibujado. La denominada Administración Electrónica (Digital) es la utilización de las Tecnologías de la Información y Comunicación como soporte del Gobierno Digital, como componentes del mismo.
  4. En todos los programas se observa una gran contradicción. Aunque se deduce de su lectura que las TIC constituyen la base para construir la sociedad digital, a la hora de desarrollar este aserto no se tiene en cuenta la inseparable realidad de información más comunicación, lo que supone que las acciones políticas al respecto estén separadas con resultados ineficientes e ineficaces garantizados desde el principio.
  5. Hay que destacar dos enfoques de importancia por su proyección en un hipotético Gobierno Digital. Me refiero a las propuestas sistemáticas de Agendas Digitales por áreas temáticas que hace el Partido Popular, y la propuesta del Partido Socialista Obrero Español sobre una Ley para regular el desarrollo de los derechos digitales de los ciudadanos que incluiría el Derecho a la formación digital para acceder a todas las oportunidades que ofrece la sociedad en red, el Derecho a la neutralidad de red como garantía de un internet abierto, equitativo, innovador y en libertad, el Derecho a la privacidad y protección de datos personales, el Derecho a la seguridad y secreto absoluto de las comunicaciones electrónicas y de los datos que circulan por la red, con las salvaguardas de legalidad adecuadas, el Derecho a la reparación y rectificación en el caso de publicación de posibles delitos o actos en que posteriormente se pruebe su falsedad el Derecho al conocimiento, acceso y reutilización de los datos generados y en poder de las administraciones públicas, adoptando una estrategia integral de open data o apertura de datos. Así como también a disfrutar de las innovaciones, creaciones, productos no fungibles y conocimiento generado con presupuesto público, el Derecho a la gestión del patrimonio y la huella digital, el Derecho al olvido. También, en este Partido, es de sumo interés consultar la propuesta de Estrategia Integral para la Transformación Digital de España que debe contener: una hoja de ruta con medidas: la Agenda Digital 2020, una institucionalidad público-privada para gobernarla: el Consejo Nacional para la Transformación Digital y un instrumento para seguir y hacer transparente el progreso de su aplicación: el Observatorio Digital. Estos planteamientos, aún sin obedecer a patrones de Gobierno Digital en sentido estricto, pueden ser ejemplos muy claros de cómo se puede abordar una estrategia de gran calado político en este país y en este ámbito de actuación.
  6. No se abordan aspectos presupuestarios en las acciones TIC, quedándose en meras declaraciones de principios pero sin atisbo de abordaje político alguno, en estricto sentido del término “político” hilvanado al Gobierno digital correspondiente. Es una realidad insoslayable sobre todo cuando se debería abordar de una vez por todas, por ejemplo, el impacto económico de las infraestructuras digitales que soportan todas las acciones que se quieren desarrollar en este ámbito de las TIC, con un gasto insoportable para el erario público al multiplicarse por 17, al menos, el destinado a infraestructuras digitales de grandes servicios tales como educación y salud.
  7. No se aborda la eMovilidad, entendida como un imperativo categórico constitucional, recogido en la Constitución Española, en una sección, la primera, de los derechos fundamentales y de las libertades públicas, cuando en su Artículo 19, sobre Libertad de residencia y circulación, se dice taxativamente que “Los españoles tienen derecho a elegir libremente su residencia y a circular por el territorio nacional”. Esta determinación constitucional debe servir a un Gobierno Digital, respetando igualmente los grandes principios declarados en el Artículo 103 de la carta Magna sobre la Administración que tendrá que desarrollarlo, para obrar en consecuencia con este derecho fundamental, respetando los principios de eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y coordinación [digitales], con sometimiento pleno a la ley y al Derecho, sirviendo con objetividad los intereses generales.

La gran conclusión es que en los programas citados no se aborda política digital alguna desde la perspectiva de Gobierno digital, con visión de Estado. Siguen enumerándose acciones digitales en múltiples sectores pero sin mezcla de estrategia alguna unificada como marco de actuación del Estado y su proyección adecuada en las Comunidades Autónomas. La estrategia digital es un proceso organizativo mediante el cual el Gobierno Digital correspondiente, a través de la Política Digital, incorpora a sus funciones directivas y funcionales los sistemas y las tecnologías digitales de la información y comunicación, como escenario y motor de su progreso, y como modelo de integración tecnológica orientada a la ciudadanía. Se basa en cuatro pilares básicos de liderazgo en el servicio al usuario interno (empleados públicos) y externo (ciudadanía y Organismos Públicos), sin dejar a nadie atrás, centrados en la excelencia y en el alto rendimiento:

  1. Conocer exhaustivamente las necesidades de las personas usuarias demandantes de los servicios digitales, internos y externos, practicando acciones de Gobierno Digital y Abierto, seguras y atentas a las percepciones de la ciudadanía y de los empleados públicos que tienen la responsabilidad de atenderlas (comunicación y educación proactiva, no reactiva).
  2. Trabajar en clave de interoperabilidad interna y externa, como elemento necesario y clave para el desarrollo eficiente, sostenido y solidario de Gobierno Digital y Abierto, para la construcción de la Administración Inteligente Común en España, Comunidades Autónomas y Europa, así como en su posible proyección mundial al pertenecer a un ecosistema digital de carácter público.
  3. Motivar profesionalmente a las personas y profesionales que intervienen en estos procesos a través de la gestión del conocimiento y del talento, mediante el acceso equitativo a las TIC, como garantía interna para ofrecer, con visión integrada, servicios solventes en el ámbito presencial y telemático.
  4. Insertar los sistemas y servicios informáticos de cada Administración Pública en la actualidad, en los ecosistemas digitales públicos y privados tutelados por el Gobierno Digital correspondiente, con intercambios productivos, eficaces y eficientes, y enmarcados en la legislación vigente, en relación con los derechos reconocidos de acceso electrónico de los ciudadanos a los Servicios Públicos (Ley 11/2007).

¿Qué hacer? Solo queda la posibilidad de generación de tejido crítico para el establecimiento de pactos de Gobierno y de Legislatura para desarrollar la ordenación y organización digital en clave de Gobierno Digital, con una estrategia que contemple lo expuesto anteriormente en tal sentido. Ya se ha hecho en otros países, siendo ejemplos muy claros y recientes los de Estados Unidos, Canadá y Chile, con diferentes enfoques pero con el denominador común de implantación de Gobierno Digital. En sucesivos artículos, seguiré avanzando en el desarrollo de la implantación, que no instalación, de la política digital en España con visión de Estado y su proyección en municipios, provincias y Comunidades Autónomas.

Sevilla, 28/III/2016