Nos lo recordó nuestro hijo Marcos hace unos días. Se trataba de valorar lo que las cajas de cartón suponen en la vida de un niño frente a los juguetes actuales. No pertenezco a la escuela maniquea que defiende todo lo anterior como lo mejor y lo de hoy lo peor, enfrentándonos constantemente a la historia, porque soy miembro activo del club de los que creen que el mundo sólo tiene interés hacia adelante. Pero la realidad de la caja de cartón de este vídeo nos hace valorar lo sencillo y creativo frente al tecnicismo actual.
Creo que la caja de cartón, tan humilde ella, siempre ofrecía y ofrece posibilidades a almas concretas, consiguiendo vida propia, y ésa es la diferencia frente a los juegos y juguetes de hoy. Cuando el alma actúa el éxito está garantizado y la inteligencia creadora se hace patente a todas luces. Sin la inteligencia, el cartón no es nada. Esa es la clave de esta pequeña historia, como en tantas experiencias de la vida.
Marcos siempre sacaba partido y daba vida al cartón más pequeño. Ponía su alma en ello y eso lo aprendimos de él. Es la razón de que agradezcamos tanto ese recuerdo.
Efectivamente, deberíamos aprender de su arte para hacer recortes (Cut-Outs) en la crítica situación actual y que sólo se permitieran si aportan soluciones reales a la crisis que estamos atravesando en un desierto de valores.
Está demostrado que los recortes en derechos y deberes, que no en mercancías, están laminando los valores esenciales del ser humano y sus necesidades básicas.
Matisse, cuando vio que estaban mermadas sus fuerzas comenzó a recortar papeles pintados con gouaches de colores muy vivos para expresarse a través de ellos, dejándonos composiciones de gran belleza. ¡Ojalá aprendieran los artífices de los recortes actuales sin ton ni son, a valorar que también puede haber arte en la expresión de las ideologías! Lo que ocurre es que como no son inocentes, rápidamente se suele descubrir el fiasco, como nos pasa a menudo, al confundirse valor y precio.
Aprendamos todos de los recortes de Matisse. Él supo vivirlo como una oportunidad de hacer muy bien las cosas. También podríamos haberlo hecho mejor atendiendo la difícil situación actual, porque recortar por recortar no sirve para nada, sólo para abaratar los valores, destrozándolos y cayendo finalmente en la deflación de los mismos.
De lo que estoy convencido es que Matisse, con sus recortes, con su pintura en tiempos difíciles en la que sólo utilizaba tijeras artísticas, nunca lo hubiera hecho así.
Hoy entrego a la Noosfera, la malla pensante del mundo digital, un nuevo libro, RETRATOS PINTADOS CON PALABRAS, recopilando en este caso los post dedicados a personas que marcan una impronta en la vida, que son necesarias y, a veces, imprescindibles. Una vez más, agradezco su lectura, aunque el prólogo y el epílogo, centran como siempre mis objetivos al pintar estos retratos.
Sevilla, 14/IV/2014
El libro se distribuye bajo una Licencia Creative Commons 4.0 Internacional, basada en una obra centrada en el blog www.joseantoniocobena.com, en los términos que figuran al finalizar un adelanto del Prólogo que reproduzco a continuación:
Prólogo
Pintar retratos con palabras es una oportunidad para recuperar sentimientos y emociones de la intrahistoria de determinadas personas, como las que figuran a continuación, en la clave del que escribió magistralmente Antonio Machado, así como en la interpretación dada por Bertolt Brecht de las personas que he pintado especialmente en mi blog desde 2005, cambiando el término “hombre” por “personas”: hay personas que luchan un día y son buenas, otras luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenas, pero están las que luchan toda la vida, y esas son las imprescindibles.
Es muy importante que sean retratos del corazón, tal y como lo recogía el lema “retrato”, en el tesauro de Baltasar Henríquez, en 1679, primer documento en el que figura esta acepción para la posteridad del español, sabiendo que las palabras van a estar presentes siempre en la paleta lexicográfica de este libro:
HEN B 1679 (Pág: 396,2)
y que nunca más se volverá a recuperar, quedando en el día de hoy sólo varias acepciones que desde 1788 fueron enriqueciendo esta forma de comprender qué significaba retratar a alguien, aunque en la actualidad se mantiene un lema de resultados más pobres en nuestro lenguaje diario:
TER M 1788 (Pág: 368,2)
El Diccionario de mayor divulgación del español, de la Real Academia Española, recoge a partir de 1869 (RAE U 1869 (Pág: 681,1) una acepción extraordinaria de retrato, descripción de la figura y carácter de alguna persona, que ya se ha mantenido hasta nuestros días, enriqueciéndola, en la última edición oficial de 2001: descripción de la figura y carácter, o sea, de las cualidades físicas o morales de una persona, aunque habiendo perdido aquella referencia tan magistral a la que hacíamos referencia al comienzo de este prólogo, es decir, los retratos del corazón.
¿Por qué doy tanta importancia a la palabra y a cómo se pueden pintar retratos con ella? Fundamentalmente, porque no hay nada más humano que la palabra, mucho más cuando en el mundo actual es de las pocas cosas que nos quedan en nuestro interior sin tener que comprarlas a cualquier precio, es decir, podemos librarlas -si queremos- de convertirlas en mercancía, porque la palabra “es un producto de la evolución humana que solo se encuentra en las personas, como resultado de un trabajo de relojería suiza en el cerebro, porque estamos programados para hablar, desde nuestra concepción. Así lo analicé en un post que escribí en este cuaderno, ¿Por qué hablan las personas?, el 13 de abril de 2008: “Sin lugar a dudas, entre otras razones entrelazadas entre sí, por culpa de FoxP2, el gen que, con un juego de palabras más o menos acertado, mejor se expresa. El cerebro vuelve a maravillarnos de nuevo hoy, a través del conocimiento científico del gen FoxP2, que me permite volver a centrar el foco de interés cerebral en la génesis y desarrollo de la habilidad del lenguaje humano, gracias a la expresión correcta y ordenada de este gen”. Y citaba también a Gary Marcus, “que está en los cielos de la investigación actual más solvente, mi autor de los últimos meses, por su interesante aportación a la investigación del cerebro desde la genética, con una reflexión impresionante: “lo que hace interesantes a los humanos no es el hecho de las palabras en sí mismas, sino poder aprender y crear nuevas palabras” .
Espero que este libro sirva a las personas que buscan islas desconocidas en los demás, porque es el auténtico camino para retratar con la inteligencia y las palabras las cualidades que hacen que nuestra especie sea tan extraordinaria al comprender que por encima de todo nos queda la palabra, tal como lo aprendí de Blas de Otero haciendo camino al andar en mi vida, pintando retratos en mi blog:
Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.
Retrato de Rogiero, en Portugal en mayo de 2013. / PIERRE GONNORD
El 30 de agosto de 2013 se cruzó Rogiero conmigo y no lo he olvidado. Un niño en Portugal, a los que adoraba Saramago. Hoy, ha vuelto a mi persona de secreto, al descubrirlo en una exposición que se ha inaugurado en Almería, bajo la dirección del Centro Andaluz de la Fotografía, con un título precioso El sueño va sobre el tiempo, que muestra la obra del fotógrafo francés Pierre Gonnord, de alma española y que un día decidió acercarse al universo gitano y fotografiarlo también en Sevilla, como a Rogiero, en una barriada especial, las Tres Mil Viviendas, así como en Los Pajaritos, barrio que conozco muy bien porque trabajé allí en los veranos de los años sesenta, en una farmacia muy querida para mí y donde aprendí a convivir con la pobreza, con familias gitanas y payas, de las que guardo imágenes sobre las que podría escribir en un día no muy lejano y en el tiempo que pueda marcar mi particular Sala de espera.
Tiene ahora cuatro años o cinco, qué más da, pero ya mira como un adulto. Así lo describía el artículo que me permitió conocerlo: “En esta imagen, comparable a los retratos de corte de Velázquez o Ribera, parece un chico fuerte y orgulloso. Hay algo de nobleza en ese gesto adusto. Se ha acostumbrado a dormir al raso y cuidar de sus hermanos —por debajo suyo hay cuatro pequeños más— mientras sus padres trabajan como braceros en los campos para poder comer. Su madre, como ahora la hermana mayor de Rogiero, tampoco pudo elegir su destino, se casó a los 14 años y empezó a parir. Con veintipocos ya tiene 7. De esa niña sin adolescencia solo distinguimos sus ropajes, sus manos de campesina y sus brazos, estrechando a su pequeño contra su pecho en un gesto protector. No es la pobreza lo que se ve en la imagen sino la vida, cargada de tradiciones ancestrales. Parece como si el fotógrafo quisiera escuchar sin tabúes a esa gente que corre de un lado para otro”.
Más comentarios dañarían la quintaesencia de lo que nos transmite Rogiero. Su expresión vale más que mil palabras, porque sus sueños van sobre el tiempo de su raza, tal y como lo pintó en su día Federico García Lorca:
El sueño va sobre el tiempo
flotando como un velero.
Nadie puede abrir semillas
en el corazón del sueño.
¡Ay, cómo canta el alba!, ¡Ay, cómo canta!
¡Qué témpanos de hielo azul levanta!
El tiempo va sobre el sueño
hundido hasta los cabellos.
Ayer y mañana comen
oscuras flores de duelo.
¡Ay, cómo canta el alba!, ¡Ay, cómo canta!
¡Qué espesura de anémonas levanta!
El pasado domingo se celebró un concierto de gratitud de la ciudad de Lucerna (Suiza) a Claudio Abbado. Quien ama la música clásica sabe que en el mes de enero de este año murió en Bolonia este afamado director de orquesta, que estuvo en España en 2013 y sobre el que escribí un post resaltando la figura de un oboísta de gran prestigio, Lucas Macías, andaluz por más señas, natural de Valverde del Camino (Huelva), que compartió un concierto con él, que vuelvo a resaltar como realidad positiva de Andalucía: “Lo decía el cronista del diario “El País”, en su edición de 26 de marzo de 2013: “No le gusta a Abbado que le llamen maestro. Prefiere que se dirijan a él como Claudio. Al oboísta Lucas Macías Navarro todos le conocen por Lucas. Claudio y Lucas demostraron ayer la importancia del diálogo intergeneracional en música. Realizaron juntos un Concierto para oboe y orquesta de Mozart verdaderamente antológico. El oboísta de Valverde del Camino nació en 1978 y es solista de su instrumento en la Concertgebouw de Ámsterdam y en la Orquesta del Festival de Lucerna. Es de los músicos más completos que han salido de nuestro país en mucho tiempo. Ayer demostró su musicalidad intachable, su técnica asombrosa, su instinto endiablado tanto cuando tocó como solista como cuando se integró en la orquesta. La comunicación musical entre Claudio y Lucas es absoluta”.
¿Por qué vuelvo a citarlos hoy? Básicamente porque me ha impresionado la crónica que publicó ayer el diario El País, bajo un título muy sugerente: Sinfonía de lágrimas, porque el concierto de homenaje de la ciudad de Lucerna a su director tan querido y respetado, “suyo”, sí, para siempre, fue eso una sinfonía adornada de lágrimas tal y como lo recogía el citado cronista: “El cierre tenía que ser con Mahler, y al final de la Tercera sinfonía explotó colectivamente la emoción. Los músicos empezaron a abrazarse entre ellos, el público se puso en pie en una ovación interminable y nadie quería saludar en solitario, ni director ni instrumentistas. Fue una sinfonía de lágrimas, sin histéricas apoteosis, recordando a un director que siempre ha creído que la música por encima de todo es un ejercicio espiritual, un diálogo del alma”.
Sin lugar a dudas, mucho más cuando entre lágrimas se podía leer también en el programa de mano del concierto, probablemente a duras penas, una frase de su oboísta preferido, Lucas Macías: “Gracias Claudio por haber sido el Ángel de la Guarda de los jóvenes músicos. Gracias por enseñarnos que en la música, como en la vida misma, lo fundamental es escucharnos los unos a los otros”.
Creo que esta noticia, frente a las clásicas populares de la secesión de Cataluña, crisis, deflación, contaminación, corrupción y otras perlas de cada día, suponen un bálsamo que reconforta el alma y que nos permite dialogar con ella, a la que tanto aprecio y sobre la que escribo con frecuencia en los últimos días, porque me queda la palabra y… el alma.
Gracias sinceras, Lucas, porque llevas a Andalucía a todas partes con tu música preciosa como solista de oboe. También al cronista de ayer, Juan Ángel Vela del Campo, por sus palabras impecables. Por supuesto a Claudio, como le gustaba que le llamaran en el día a día, porque dibujaba con su batuta música para que el alma pueda dialogar, que tanta falta nos hace para escucharnos todos los días, en la clave de otro andaluz universal, Antonio Machado:
Tu verdad no; la verdad.
y ven conmigo a buscarla.
La tuya, guárdatela.
Emma caracterizada como la aviadora Amelia Earhart. / JAIME C. MOORE
He leído hoy una noticia y un post, en relación con la situación de la mujer en Afganistán, en un caso, y la interpretación de modelos de mujer desde Estados Unidos, en el otro, que me han impactado. En relación con la primera noticia, relacionada con las próximas elecciones en Afganistán, es muy reveladora de los avances frente al integrismo de los talibanes: “Las afganas han ocupado por unas horas la sede de la Loya Jirga, la tradicional asamblea de notables. Un millar de mujeres han acudido a escuchar a Habiba Sarabi, una de las tres candidatas a vicepresidenta en las elecciones del sábado (la única con posibilidades de pasar a la segunda vuelta). “Hombres y mujeres somos iguales y debemos trabajar para hacerlo efectivo”, dice la popular exgobernadora de Bamiyán en un mitin que hubiese puesto los pelos de punta a los talibanes”.
Respecto de lo leído en el post, me ha llamado la atención la iniciativa de la fotógrafa estadounidense Jaime C. Moore, “que se hizo muy popular hace casi un año con las instantáneas de su hija Emma, por su quinto cumpleaños, caracterizada como distintas mujeres famosas en la historia por sus logros y no por su físico o por ser consortes de un hombre conocido”. Leer el blog de esta artista americana, es un bálsamo de respeto creativo hacia la mujer que lucha hoy por la dignidad de lo que somos realmente y no por la que presuntamente ofrece el mercado y sus mercancías, desde todas las perspectivas posibles y sin compasión, sin límite alguno: “»Mi hija no ha nacido en la realeza, pero ha nacido en un país donde ahora puede votar, convertirse en médico, piloto, astronauta o incluso en presidente si ella quiere, y eso es lo que de verdad importa».
Como se comenta en el post citado, reflejando lo hablado con Jaime C. Moore, en relación con las cinco mujeres escogidas para su reportaje en el que aparece siempre su hija, «Son muy diferentes en cómo vivieron sus vidas y en cómo cambiaron las nuestras para mejor. Una cosa importante para mí era la forma en la que estas mujeres increíbles superaron obstáculos y perseveraron para cambiar sus vidas simplemente porque querían hacerlo… Amelia quería pilotar un avión (en los años veinte del siglo pasado), así que lo hizo. No dejaron que las «reglas» sociales dirigieran sus vidas, levantaron la barrera y nosotros debemos continuar haciéndolo». También, y desde un punto de vista práctico, buscaba mujeres de las que hubiera fotografías que «sentía que pudiera recrear, por su forma de vestir, etcétera».
No quiero olvidar lo que escribí un día ya lejano en este blog sobre una niña paquistaní, Malala Yousafzai, Premio Nacional de la Paz por su defensa de los derechos humanos frente a los ataques de los integristas talibanes: “Acompaño a Malala en esta aventura digital, al escribir en un blog, como compromiso activo. Mucho más cuando he visto el video reportaje del videoperiodista Adam Ellick, en un trabajo de investigación con la joven y su familia, porque su padre es maestro y también activista en favor de la educación y de los derechos de las mujeres. Aquí todo es más fácil (Europa/España/Sevilla), pero el compromiso con ella se puede demostrar como el movimiento, haciendo camino digital al andar. Y ante el momento actual de crisis permanente, casi existencial, la revolución digital puede hacer viable otro mundo, porque el conocimiento se enriquece día a día a través de este medio, otorgando la capacidad de ser cada día más responsables, es decir, que podemos tomar mejores decisiones al tener mayor acceso a la información que se torna en conocimiento, y a la libertad para interpretarlo y tomar decisiones con la ayuda de las tecnologías de la información y comunicación”.
También, sobre los sueños en Afganistán: “Por otra parte, he sabido hoy [18 de agosto de 2009, dos días antes de las elecciones generales] que a preguntas de un periodista, un niño afgano en Kabul, aguador profesional, vive con la ilusión de volar muy alto porque quiere ser piloto. El problema radica en que cuando se le pide que concrete el sitio, no sabe responder sobre lugares alternativos a su dura proximidad, porque no conoce otra posibilidad que volver a su casa cada día, volando bajo, con unos cuantos afganis que recauda, quizá, por la sed de expertos en matar sueños”.
Una niña americana y un niño afgano, niñas y niños pilotos por un día, con diferencias muy claras más allá del género, pero modelos para las niñas/mujeres y niños/hombres de hoy.
Ayer se difundió a escala europea y también mundial, el informe de Caritas Europa sobre la crisis y su impacto humano, donde España no sale bien parada, fundamentalmente por los datos en referencia a cómo están impactando en España las conocidas “medidas de austeridad” y la forma en que se han tomado las mismas.
El informe está centrado en el quinteto de la pobreza en Europa, compuesto por Grecia, Irlanda, Italia, Portugal y España, y es demoledor en el abordaje de la realidad actual, siendo todos conscientes de que la situación no ha mejorado sustancialmente, máxime cuando la pobreza se ha instalado para quedarse en algunas capas sociales, arrancando a la clase media su estatus tradicional para llevarla a situaciones insospechadas y amplificando la denominada “clase baja”.
Me he quedado con una frase del secretario general de Cáritas Europa, Jorge Nuño-Mayer, en la presentación del informe, porque traduce perfectamente el sentimiento popular de lo que ha pasado con la crisis: “la política de la Unión Europea es incoherente, porque se comprometió, con la firma de la Estrategia Europa 2020, a disminuir la pobreza, crear crecimiento y aumentar la escolarización (…), pero las prioridades económicas están por delante de las sociales, de las personas», fundamentalmente porque muchas veces son consideradas como “ignorantes molestas”, en la clave que un día aprendí de Hans Magnus Enzesberger.
Lo que verdaderamente llama la atención en el informe, es la situación de la pobreza en nuestro país, al ser el segundo miembro de la Unión Europea con mayor tasa de pobreza infantil, con una tasa de pobreza media del 29,9% (Eurostat, 2013) y solamente superada por Rumania. Asimismo, recoge textualmente los datos siguientes: “la tasa de pobreza infantil en España ha sido alta en relación con la media europea, al menos desde 2005 (cuando comenzaron a estar disponibles en Eurostat los datos comparables). La tasa de 2011 es de 27,2% y ha ido en aumento desde 2009 (cuando era el 23,7%), mostrando un incremento de 3,5 puntos porcentuales en dos años (Eurostat, 2012e). La tasa media de la UE-27 fue del 20,5% en 2010 (Eurostat, 2012e), cuando la tasa de pobreza infantil en España era sólo superada por Bulgaria, Letonia y Rumania (2010 es el último año del que hay datos suficientes disponibles para hacer comparaciones)”.
Del informe destaco el análisis de las siguientes tendencias generales y algunas diferencias en los cinco países analizados:
“Los antecedentes de la crisis son diferentes en estos países, habiendo impactado y evolucionado de forma diferente en cada uno. Existen tanto similitudes como diferencias observables en el impacto sobre las personas vulnerables:
– Los altos niveles de desempleo, que en cuatro de los cinco países están muy por encima de la media europea.
– Los niveles muy altos de desempleo juvenil en los cinco países, y un aumento marcado en el último año en la mayoría de ellos.
– Existe una tasa muy alta de desempleo en todos los países y una muy alta proporción de los desempleados son a largo plazo, lo que indica que el problema se está convirtiendo en estructural.
– Los aumentos de la pobreza en la mayoría de los países, siendo la pobreza infantil un problema particular en todos y mostrando un aumento desde 2007.
Muchos de los países tienen deficiencias en sus sistemas de bienestar social, lo que provoca a menudo que los trabajadores ocasionales o atípicos o aquellos que llegan al final de los subsidios de desempleo estén en dificultad extrema. Las tradiciones fuertes de apoyo de las familias, en función de cada país, están siendo puestas a prueba en muchos casos”.
¿Qué hacer ante esta situación? El secretario general de Cáritas-Europa lo ha expresado de forma tajante: “Tenemos la esperanza de que la gente pueda estar en el centro de las decisiones políticas».
Hace muchos años, aprendí con la letra de una canción, que la culpa de todo eso no la tengo yo, ni usted, ni el vecino, ni siquiera la tienen nuestros parientes: la culpa de todo eso, la tiene hoy esa gente que apuesta por las mercancías, frente a los derechos y deberes de los niños, de las personas en general:
“Quién tiene la culpa si la paloma sueña ser águila.
Quién tiene la culpa de que la flor se muera de espaldas.
Quién tiene la culpa de la indiferencia que cierra los ojos para la decencia y los abre grandes a las apariencias.
Estribillo
Ni yo ni usted ni el vecino, ni siquiera sus parientes, la culpa de todo esto, la tiene la gente. (BIS)
Quién tiene la culpa de la fe perdida de los días sucios y de las mentiras.
Quién tiene la culpa que no cambie nada y tener las manos frías y gastadas.
Estribillo
Ni yo ni usted ni el vecino, ni siquiera sus parientes, la culpa de todo esto, la tiene la gente (BIS)
Quién tiene la culpa de este gran silencio.
Quién tiene la culpa de que yo esté muerto…
Estribillo
Ni yo, ni usted ni el vecino, ni siquiera sus parientes, la culpa de todo esto, la tiene la gente (BIS).
Algo se muere en el alma de España, cuando sus niños son cada día más pobres, cuando sigue a todo esto, a estas noticias, a este informe, un gran silencio cómplice, mirando los responsables -muchas veces- a otro lado…
Niño, mirada en Kabul (20/11/2008) Miradas. Un niño afgano a las afueras de su tienda de campaña en un campo de refugiados de Kabul, Afganistán, el 19 de noviembre. (S.Sabawwon / EFE)
Estoy viviendo momentos apasionantes en relación con la publicación de mis últimos libros en formato electrónico y he leído hoy en el diario “El País”, una frase de Nélida Piñón, la escritora brasileña y miembro del jurado que elegirá mañana la obra ganadora de la I Bienal de Novela Mario Vargas Llosa, en Lima, que resume de forma espléndida este estado de ánimo, de alma: “La buena literatura tiene que estar escrita bajo «el desgobierno de la pasión».
Creo que es una expresión muy acertada, es más, imprescindible en la literatura actual, porque podemos escribir la historia mejor y jamás contada pero, si le falta alma, no es nada: «Y eso el lector lo nota. Intuye que a esa perfección le falta algo». Se llama corazón, alma, un texto en el cual se nota si el autor se ha enamorado de su libro más allá de las ideas que quiere contar”.
Esto me ha pasado a mí. Me he enamorado de mis libros y estoy viviendo esos momentos en los que mi alma está pendiente de todo, para que no falte nada a las personas que quieres y, a las desconocidas que van a captar esos sentimientos y emociones que adornan siempre la inteligencia conectiva que escribe, que se expresa desde dentro de cada autor, siendo Internet un medio poderoso y lleno de recursos para difundir este momento mágico, dando la razón a San Agustín cuando escribía en un perfecto latín un constructo que me ha acompañado siempre: bonum est diffusivum sui (el bien, se difunde a sí mismo). O lo que es lo mismo: la buena literatura, escrita con alma, se difunde a sí misma. Todavía más, con la ayuda de las tecnologías y sistemas de información, porque se construye y difunde con la inteligencia digital, cada día más al alcance de muchas personas que saben qué es escribir con el alma de la pasión. O contemplando los ojos de este niño afgano.
El epitafio de la tumba del Presidente Adolfo Suárez, “La concordia fue posible”, nos lleva a una reflexión del pasado político de nuestro país y he sentido nostalgia al conocerlo, porque me gustaría pensar que debería utilizarse en el momento político actual, como el mejor homenaje que se le puede tributar a una persona que fue clave en la llamada transición política de España, para no quedarnos en los penegíricos que se proclaman a los cuatro vientos en estos momentos.
Hay que hablar de concordia y pasar a la acción teórica y práctica de lo que significa en la realidad actual de España. En el diccionario de la RAE, cualquiera de las cuatro acepciones del lema podría ser una buena proyección de cómo se debe entender en la política cotidiana y por políticos actuales responsables de llevarla a cabo:
Es importante rescatar el sentido primigenio de la concordia, porque el país no está para muchos trotes y la desafección política es clamorosa. Probablemente, el recuerdo en estos días de la concordia practicada por el Presidente Suárez, puede devolvernos la esperanza de que tenemos una necesidad urgente de recuperar actitudes imprescindibles y hacerla presente en nuestros días.
No sólo fue, sino que debe ser, porque no hay otra salida.
Despliegue policial en la zona oeste de Río el pasado 13 de marzo. / Antonio Lacerda (EFE)
Ayer se publicó esta fotografía en el diario El País, en referencia a la situación conflictiva en las favelas de Río de Janeiro, en plena operación de lavado de imagen de la ciudad, del país, por la proximidad del Mundial de fútbol, porque se impone esconder o limpiar las vergüenzas.
Contemplarla plantea la contradicción de la pobreza, mafias, narcotráfico y sensibilidad personal. La pintada no deja lugar a dudas, que traduzco en los siguientes términos:
Cuando se es madre,
nunca se está sola en los
pensamientos. Una madre
siempre debe pensar por dos… Una vez por
ella y otra por su Hijo.
Probablemente, lo que está haciendo la madre de este soldado y las madres de las personas a las que apunta.