Elecciones generales 2019 / 2. Programas ajustados al principio de realidad

FREUD

«Freud es según un número considerable de gentes, de médicos jóvenes sobre todo…, un profeta, un descubridor de ciertos secretos humanos, cuya patentización ha de ejercer una profunda influencia reformadora no sólo en la terapéutica de los neuróticos, sino en la psicología en general, en la pedagogía, en la moral pública, en la metodología histórica, en la crítica artística, en la estética, en los procedimientos judiciales, etc. …»

José Ortega y Gasset

Una de las grandes aportaciones de Freud al conocimiento de la conducta humana fue establecer la dialéctica entre dos grandes principios, el de placer y el de realidad (1). En la fase preelectoral en la que nos encontramos, los partidos políticos que participarán en las próximas elecciones generales están preparando los programas que definirán los objetivos a alcanzar en la próxima legislatura. Como no me interesan todos por igual, porque parto del principio de no inocencia de los mismos, me quiero centrar en los de la izquierda en general, con su cadaunada ideológica (todos no son iguales), en cuyos programas deberían hacer un esfuerzo especial por ajustarlos al principio de realidad.

Utilizando el símil freudiano, llamo principio de realidad en política al abordaje de las cuestiones de Estado a contemplar en sus programas electorales, ajustadas a la verdad verdadera de lo que se va a llevar a cabo realmente en el plazo fijado para una legislatura (aplazando los resultados, en cada caso, en función de las condiciones impuestas por el mundo exterior), teniendo en cuenta el estado del arte del Estado de Malestar Actual (principio de realidad) para reconducirlo al de Bienestar Futuro (principio de placer) soportado por otro gran principio constitucional, el llamado “interés general” en la tríada que lo justifica ideológicamente como partidos de izquierda: prioridad absoluta a la educación, salud y atención social con prelación hacia las personas mayores, gran reto en las décadas presentes y venideras, en áreas tan sensibles como pensiones, esperanza de vida y dependencia. A esta tríada, hay que añadir el denominador común de la dignidad humana, el trabajo remunerado, en términos de empleo. Los datos siguen siendo escalofriantes si analizamos con atención las cifras de paro de febrero de 2019.

Para reforzar el principio de realidad en esta etapa, es muy importante escuchar a la ciudadanía en actitud machadiana de búsqueda en común de la verdad política, para conocer cuáles son sus preocupaciones actuales, con rabiosa actualidad. El último barómetro publicado por el CIS, de febrero de 2019, debe ser tenido en cuenta en la elaboración de los programas que presentarán en los próximos días los partidos de izquierda. Es muy importante conocer que la población encuestada opina mayoritariamente que la situación política en España es “mala” en un 37, 4% que, junto a la respuesta de “muy mala” (32,7%), suma un total de un 70,1% de los encuestados opinando que la situación política es muy preocupante. Este dato permite de verdad partir del llamado “principio de realidad” estremecedor y que debe tenerse en cuenta como punto de partida en relación con la credibilidad hacia los partidos políticos y su forma actual de hacer política.

En relación con la pregunta respecto de los principales problemas que existen en España, en respuesta espontánea con prelación de los tres principales problemas, gana por goleada el “paro”, con un total del 60,6% de los encuestados, en la siguiente correlación de primer problema (39,1%), segundo (15,7%) y tercero (5.8%). Le sigue, a una distancia importante, el problema de “los/as políticos/as en general, los partidos y la política”, con un total del 29,4%, con la correlación 15,1%, 9,0% y 5,3%, respectivamente. En tercer lugar, en el ranking de problemas en España está “la corrupción y el fraude”, con un porcentaje del 23,1%, con una distribución entre primer y tercer problema del 9,3%, 9,2% y 4,6%, respectivamente.

Lo expuesto anteriormente es una fotografía instantánea y representativa del principio de realidad en este país. Al buen entendedor con pocas palabras basta en los programas políticos de la izquierda. Una lectura sosegada de este barómetro permitiría aplicar respuestas y soluciones a este principio de realidad en un programa que debe ajustarse al mismo. Todo lo demás son cánticos de sirenas y música celestial en un país muy descreído en relación con la política (véase la muestra) y con necesidades expresadas a pie de calle.

Visto lo visto, agradecería que en las introducciones o exposiciones de motivos de los programas políticos de la izquierda se hiciera una referencia a lo que técnicamente se sabe que piensa la población sobre la situación del país. Bastaría, a titulo de ejemplo, que se hiciera un cuadro de doble entrada de este avance de resultados de febrero de 2019 y a la izquierda figurara con letras mayúsculas la opinión de la ciudadanía y a la derecha la respuesta ajustada al principio de realidad. Sería extraordinario, porque lo que de verdad se busca es el principio del placer o, lo que es lo mismo, el mejor estado del bienestar posible, sin engaño alguno. Son solo proposiciones, como diría Pablo Milanés, pero en lo que va casi todo mi empeño.

Lo he manifestado en este blog en varias ocasiones: el problema radica también en que estamos sobrepasados por experiencias políticas pasadas, enmarcadas en mentiras que parecían en el mejor de los casos verdades a medias, muy lejos del interés general. Ahora hace falta en los partidos de izquierda altura de miras, sensatez extrema, diálogo donde la búsqueda de la verdad sea un esfuerzo común, guardándose cada uno la suya en aquello que no une, no toda la verdad, aunque comprendamos ahora mejor que nunca algo que experimentó en su experiencia vital el gran político canadiense Michael Ignatieff en su frustrada carrera hacia la presidencia de su nación: “Nada te va a causar más problemas en la política que decir la verdad”. Porque si no, solo nos quedará en nuestro pensamiento y sentimiento una reflexión […] que se podría convertir los próximos días en trending topic popular a todas luces: si nos dicen la verdad (algunos políticos, no todos), mentirían. Aprendiendo con humildad de la paradoja de Epiménides, cuando afirmó que todos los cretenses eran unos mentirosos, porque casualmente…, él también lo era. La izquierda está avisada por la ciudadanía.

#IzquierdaJamásVencida

Sevilla, 12/III/2019

(1) Laplanche, J. y Pontalis, J.B. (1996). Diccionario de Psicoanálisis. Barcelona: Paidós, págs. 296-299:

Principio de placer: uno de los dos principios que, según Freud, rigen el funcionamiento mental: el conjunto de la actividad psíquica tiene por finalidad evitar el displacer y procurar el placer. Dado que el displacer va ligado al aumento de las cantidades de excitación, y el placer a la disminución de las mismas, el principio de placer constituye un principio económico.

Principio de realidad: uno de los dos principios que, según Freud, rigen el funcionamiento mental. Forma un par con el principio del placer, al cual modifica: en la medida en que logra imponerse como principio regulador, la búsqueda de la satisfacción ya no se efectúa por los caminos más cortos, sino mediante rodeos, y aplaza su resultado en función de las condiciones impuestas por el mundo exterior.

Considerado desde el punto de vista económico, el principio de realidad corresponde a una transformación de la energía libre en energía ligada; desde el punto de vista tópico, caracteriza esencialmente el sistema preconsciente-consciente; desde el punto de vista dinámico, el psicoanálisis intenta basar el principio de realidad sobre cierto tipo de energía pulsional que se hallaría más especialmente al servicio del yo.