España, el país más rico del mundo

Sevilla, 9/XII/2020

Soy consciente de que este país, tan descreído consigo mismo, ha pasado por alto la campaña publicitaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en su estrategia de Alimentos de España, en la que el cocinero José Andrés, hace una declaración de principios para todo el mundo, que le avalan para que pudiera ocupar en este país la cartera de Ministro de Asuntos Culinarios, como embajador plenipotenciario en el arte de cocinar: “Cuando llegué a Washington por primera vez, me preguntaron de dónde venía. Y yo les dije que del país más rico del mundo”.

La campaña tiene el objetivo de que “el consumidor sienta la grandeza y la diversidad de nuestros productos, hacer que se sienta seducido con lo que contemos y con lo que vea. Una campaña que despierte sentimientos profundos tanto en el consumidor como en el resto de la cadena agroalimentaria y pesquera. Se ha contado con la presencia como prescriptor del chef JOSÉ ANDRÉS una persona comprometida, con un gran respeto por nuestra cocina y amor por nuestro producto y lleva como mensaje principal: EL PAÍS MÁS RICO DEL MUNDO. #AlimentosdEspaña”.

La locución del anuncio merece la pena escucharla con el detalle que merece. Junto a la primera frase citada anteriormente, José Andrés sigue explicando su frase rotunda: “Les conté que en mi país existen bosques minúsculos donde reside el secreto de nuestra longevidad [verduras y plantas digestivas]. Y que tiene árboles donde nace oro [olivos]. Oro líquido [aceite]. Que hay llanuras extensas de colores rojos y vetas blancas [jamón ibérico]. Volcanes de los que emanan los mejores aromas del mundo [guisos variados]. Que hay lugares de extrañas rocas, esencia del Mediterráneo [frutas variadas]. Y que hay millones de perlas que salen de la tierra [uvas]. Cuevas preciosas que se pueden comer con las manos [quesos]. Les dije que los bancos más importantes, los más ricos, están en el mar [pescado variado]. Y que en ellos hay criaturas marinas que son riquísimas [mariscos]. Les conté todo eso y desde ese día, nadie dudó que venía del país más rico del mundo”. Una gran lección de ciudadanía para la malla pensante de la humanidad, la Noosfera.

Las metáforas son obvias y el hilo conductor supone también una declaración de principios: “Se ha creado un concepto paraguas que recoge toda la fuerza que debe tener #AlimentosdEspaña, potenciando su significado y que conecta directamente al consumidor con todo nuestro tejido productivo: agricultura, ganadería y pesca. Con ello generaremos el deseo de valorar y consumir nuestros productos, confiriendo así una mirada positiva y orgullosa sobre nuestros alimentos, sobre la marca y su porqué: las campañas se focalizarán en la diversidad del territorio español, vinculando turismo y gastronomía con el origen de los alimentos, a la par que otorgando merecido protagonismo a los profesionales del sector como creadores de los alimentos: si España es ”El País Más Rico del Mundo”, lo es gracias a las personas que hacen posible “la gran despensa española”.

Todo lo anterior me ha recordado el empeño que deberíamos poner en reconocer la riqueza de nuestro país en todas las vertientes imaginables y lo que un día manifestó hace años el eminente cardiólogo español Valentín Fuster, también residente en Estados Unidos, porque en cierta ocasión, en una visita que hizo a España en 2013, dijo algo verdaderamente deslumbrante para nuestro país, tan amigo de pecados capitales y descrédito de lo propio, más que de lo ajeno y que necesita urgentemente transmitir positividad: “Yo puedo estar hablando todo el rato del desastre que hay en España. Pero igual podemos sacar unos minutos para saber si algo funciona…”, si “algo” se hace bien, o lo que es lo mismo, puedo estar hablando todo el rato de lo que no nos gusta de España y Andalucía, pero igual podemos sacar unos minutos para saber si algo funciona… Y comprobaremos que es verdad, que funcionan muchas cosas en esta este país, el más rico del mundo. Necesitamos creer en ello, potenciarlo, expandirlo y comunicarlo a los cuatro vientos, empezando por nuestro entorno más cercano. Comenzando hoy a respetar el ejemplo de José Andrés, nuestro embajador culinario de alma solidaria.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.