¿Interpretar el mundo? No, transformarlo

Sevilla, 5/IX/2021

Cambia el rumbo el caminante
Aunque esto le cause daño
Y así como todo cambia
Que yo cambie no es extraño

Julio Numhauser, Cambia todo cambia

Sé el cambio que quieres ver en el mundo

Frase de cabecera de Pierre Chevelle , atribuida a Gandhi

Los que nos hemos educado alrededor de la tesis XI contra Feuerbach, defendida por Karl Marx, aprendida en la España de la dictadura que nos helaba el corazón y que en síntesis decía que “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”, tenemos conciencia de que la praxis transformadora del mundo al revés es la única solución a sus males sempiternos, agudizados ahora por la pandemia, la pobreza severa, las guerras, las migraciones y el cambio climático que, a título indicativo, no exhaustivo, representan los males, dolores e injusticias sociales que acosan al mundo actual.

Después de muchos años de dialéctica marxista de teoría y praxis, hoy comparto la experiencia de un emprendedor francés muy joven, Pierre Chevelle, que tiene la osadía de afirmar que se puede cambiar el mundo “en 2 horas”, en un alarde de praxis total. En una primera impresión, suenan estas palabras como las típicas de un charlatán de feria, pero leyendo el contenido de su proyecto de vida, la realidad terca es que te atrapa hasta límites insospechados. Es autor de una trilogía bajo el mismo título, Cómo cambiar el mundo en dos horas, pero con diversas iniciativas, hasta 10, a modo de micro compromisos como las llama él y de las que entresaco a continuación las cinco primeras.

En un artículo reciente de Anna Argemi, publicado en el diario El País, se dice que “Según Chevelle, existen ya en nuestro planeta muchas micro iniciativas encaminadas, por ejemplo, a mejorar el lugar de la mujer en la sociedad, la calidad de los alimentos o la biodiversidad, por citar algunos ejemplos. Para el autor, el reto hoy en día no consiste tanto en innovar y descubrir el Mediterráneo, sino en dar apoyo a esas soluciones que actúan ya en un marco muy concreto para que sean adoptadas de manera masiva por la sociedad civil. ¿Y si la manera más simple de cambiar el mundo fuera uniéndose a esas personas que ya están manos a la obra en ello? Por todo ello, presenta de manera práctica y dinámica 10 proyectos que quieren cambiar el mundo… Y a cada uno de nosotros de manera que cada lector encuentre la manera que le conviene para contribuir al cambio. Chevelle los ha seleccionado basándose en tres criterios: la innovación social, el impacto y la accesibilidad. En este primer artículo presento los cinco primeros proyectos”. A continuación, aborda estos proyectos con una pregunta definitoria de la quintaesencia de su obra: “¿Y si la manera más simple de cambiar el mundo fuera uniéndose a esas personas que ya están manos a la obra en ello?

A partir de aquí comienza a desgranar cinco proyectos a lo que hice referencia antes y que figuran en el primer tomo, en los siguientes términos, que los mantengo de forma íntegra por su indudable interés y a título informativo:

“1) Microdon.fr. Permite a privados y a empresas redondear salarios o compras para con esa moneda financiar iniciativas solidarias. También puede donarse tiempo en vez de dinero. La web cuenta ya con 12 años a sus espaldas y en este tiempo han apoyado 1.500 asociaciones que han recibido 30 millones de euros. Cuentan en su base de datos con 7.500 trabajadores que donan gratuitamente su tiempo.

2) Letsdoitworld.org. El movimiento de limpieza empezó en el 2008 en Estonia cuando 50.000 personas se dieron cita un mismo día para dejar el país como los chorros del oro en solo cinco horas. Cabe señalar que 50.000 personas representan nada más y nada menos que el 4% de la población total del país báltico. De Estonia al mundo entero, puesto que son los instigadores del World Clean Up Day, que agrupa hoy en día 180 países y más de 50.000 voluntarios con un único objetivo: liberar al planeta de la basura.

3) Wikipedia. ¿Quién no ha recurrido en algún momento a la “enciclopedia de internet” para recabar una información básica sobre personajes o lugares? No muchos son conscientes sin embargo de que esta enciclopedia gratuita y universal puede ser no solo leída sino también editada y modificada por cualquiera que tenga conocimientos para enriquecerla. Modificar un artículo puede ser una buena contribución a la causa.

4) Makesense. Se trata de una comunidad internacional de ciudadanos que ayudan a los emprendedores sociales a resolver sus desafíos. Y lo hacen participando en “atracos de ideas”, es decir, talleres de creatividad donde una decena de personas exponen sus ideas para ayudar al emprendimiento social. Tras 10 años de funcionamiento contabilizan 200.000 ciudadanos movilizados para resolver retos sociales y medioambientales, el acompañamiento de 8.000 proyectos de emprendimiento en siete países y 10.000 colaboradores de empresas y organizaciones comprometidas con la transición.

5) Passerelles et compétences. ¿Por qué no poner en contacto profesional con asociaciones que necesitan ayuda de un experto, sea en el ámbito financiero, tecnológico, de comunicación? Passerelles et compétences nació con la voluntad de establecer un puente entre profesionales que quieren donar su tiempo y sus competencias de manera voluntaria y gratuita a asociaciones de la economía social y solidaria. Desde su fundación en Francia hace 15 años suman 6.600 voluntarios y 3.101 asociaciones que han recibido ayuda de su parte”.

En el segundo tomo de su trilogía trata de sintetizar lo aprendido en el primero sobre determinadas iniciativas, como las expuestas anteriormente, que se pueden convertir en micro compromisos, atendiendo a tres principios:

– Colaborar con asociaciones, sin gastar un céntimo.

– Deconstruir los prejuicios sobre las religiones y actuar inmediatamente tras los ataques que se puedan producir en tal sentido.

– Movilizar a un líder en una causa que esté muy cerca de nuestro corazón.

En el tercer tomo, el autor señala que a través de la lectura del mismo, a modo de una guía práctica, se podrá aprender cómo salvar una vida… en 45 minutos, a financiar a asociaciones sin gastar dinero y cómo iluminar el día de una persona sin hogar en 5 minutos. Todo ello complementado por una actitud para aprender cómo debemos cambiar nosotros primero para poder cambiar el mundo después, aceptarnos como seres imperfectos y hacer que nuestros seres queridos se comprometan en compromisos concretos.

Lo expuesto anteriormente es un botón de muestra de cómo podemos abordar hoy la transformación del mundo con iniciativas solidarias. Quedan atrás las experiencias individuales que son un ejemplo y muchas veces imprescindibles para alentar a esta llamada mundial para la construcción de un mundo nuevo. En pleno confinamiento por la pandemia planteé el año pasado una reflexión sobre la reconstrucción del nuevo orden mundial en los siguientes términos, que reproduzco para finalizar estas líneas dedicadas a la nueva formulación de aquella tesis tan didáctica de Karl Marx contra Feuerbach, centrada en la necesaria transformación del mundo que habitamos en la actualidad. “Necesitamos pensar ya en la Reconstrucción del Mundo para poder reconstruir España. Así de claro y contundente. Es difícil salir de este túnel amargo de la COVID-19 sin una visión estratégica de alcance planetario que siente las bases para establecer un nuevo orden mundial político y económico para salvaguardar la salud pública, económica y democrática del planeta Tierra. Las soluciones que hasta ahora cohesionaban el mundo declarándolo una aldea común ya no valen y los ordenadores portátiles de los hombres de negro han comenzado a cerrarse masivamente sin capacidad de reinicio alguno. Eso sí, habiendo salvado previamente la totalidad del dinero invertido, dejando a millones de ciudadanos y Estados a su “mala” suerte”.

Tengo que reconocer que existe un problema grave consistente en que no existen manuales perfectos o guías didácticas para transformar el mundo, preparar el futuro, el día después, o al menos yo no los conozco, aunque lo expuesto sobre los proyectos del joven emprendedor francés Pierre Chevelle sea una oportunidad para iniciar una metodología nueva, celular, de la transformación del mundo, tan necesaria y benéfica para todos. El problema es de tal magnitud que será necesaria una Reconstrucción del Mundo con un alcance que no se ha conocido jamás por la transformación que debe suponer. Casi todas las respuestas que teníamos para todo lo que se movía en él hace solo un años y medio, desde la fecha del inicio de la pandemia, a modo de interpretaciones, ya no sirven para casi nada y ahora, en medio de una incertidumbre mundial incalculable, tenemos que barajar el cambio masivo de todas las preguntas y respuestas para construir el nuevo futuro a tenor de lo ocurrido, en una macro empresa de transformación mundial en la que deberíamos empeñarnos todos, sin excepción alguna.

Una cosa más. Creo que viendo y escuchando atentamente el vídeo de Julio Numhauser junto a su hijo, cantando “su” canción protesta, Cambia todo cambia, desde su doloroso exilio en Suecia, se comprende bien que me atreva a proponerla como el himno del nuevo orden mundial, de la nueva normalidad, de la Nueva Transformación Mundial. Divulguémosla, porque nos llena el corazón de realidad y esperanza junto a los micro compromisos de Pierre Chevelle.

NOTA: la imagen se ha recuperado hoy de Pierre Chevelle.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.