En este mundo al revés, el cerebro humano necesita ideología, cada día

Sevilla, 11/III/2025 – 09:00 h (CET+1)

Vuelvo a la carga sobre la operación urgente del rescate ético de las ideologías, grabaciones inteligentes y no inocentes, residentes en el cerebro humano, desacreditadas por las múltiples derechas y oligarquías digitales, de tanta actualidad por la alta exposición de un representante mundial de ellas, muy próximo al presidente Trump y de nombre Elon Musk.

Las ideologías existen, sobre todo con el reconocimiento de la primera vez que se recoge el lema “ideología” en un Diccionario Nacional o Gran Diccionario Clásico de la Lengua Española (1846-47), editado en Madrid-París en 1847 y elaborado por Ramón Joaquin Domínguez, en el que se desarrolla esta palabra, no circunscribiéndola exclusivamente a «la ciencia de las ideas», sino a algo muy importante: «Ciencia que tiene por objeto describir y manifestar el modo de formarse las ideas, las combinaciones que con ellas hacemos en la mente, las operaciones todas del entendimiento, en fin de las admirables facultades del alma». Lo importante también es saber identificar los adjetivos que califican siempre a estas ideologías, bien sean económicas, políticas o religiosas, entre otras, que nunca son inocentes, siguiendo el pensamiento de Georgy Lukács. Como hace la Real Academia Española de la Lengua con el lema ideología, lo verdaderamente crucial en el tiempo es cuidarla, limpiarla y darle el esplendor que necesita cada día, en un mundo que, sin compasión alguna, sobre todo cuando hablamos de ideologías políticas, se abandonan, adulteran y manipulan de forma negligente y descarada con intereses políticos bastardos, por parte de los nuevos emperadores mundiales, que suelen ir desnudos, recordando el cuento de Andersen.

Por mi aprecio personal a las ideologías, a lo largo de mi trayectoria personal y profesional, recuerdo hoy que en 1977 publiqué un artículo, en El Correo de Andalucía, un periódico imprescindible en la transición de este país, Necesidad de crisis, necesidad de religación (1), en el que resaltaba una reflexión del filósofo José Ferrater Mora, desde el exilio precisamente por su “ideología “, que recupero hoy en su contenido esencial, en un periodo de crisis galopante de ideologías, que tanto hace sufrir a personas con compromiso activo: “hay cinco estadios fundamentales que nos pueden llevar a considerar la crisis de todos en la actualidad: la Revolución americana, la Revolución francesa, la Revolución industrial-inglesa, el nacionalismo y la expansión colonial. Todos fueron animados, alentados y experimentados por ideologías que pretendían justificar los numerosos porqués de aquellos momentos. Y tuvieron sus consecuencias intelectuales”. Hoy, vivimos un nuevo estadio, bautizado como neoimperialismo, con su ideología dentro, que está haciendo estragos, comandado por los nuevos emperadores del siglo XXI, Donald Trump, Vladimir Putin y Xi Jinping, amparado también por la Revolución Digital de nuevo cuño.

Ante esta situación, continuaba razonando en el citado artículo la situación de la carencia de ideologías sociales y políticas a nivel mundial: “A este propósito, me parece muy interesante el análisis que Lukács hace de la destrucción de la razón, es decir, el irracionalismo desde Schelling hasta Hitler. Es una filosofía de la historia muy aguda y crítica, centrada en un argumento harto expresivo: «no hay ninguna ideología inocente: la actitud favorable o contraria a la razón decide, al mismo tiempo, en cuanto a la esencia de una filosofía como tal filosofía en cuanto a la misión que está llamada a cumplir en el desarrollo social. Entre otras razones, porque la razón misma no es ni puede ser algo que flota por encima del desarrollo social, algo neutral o imparcial, sino que refleja siempre el carácter racional (o irracional) concreto de una situación social, de una tendencia del desarrollo, dándole claridad conceptual y; por tanto, impulsándola o entorpeciéndola»” (2).

El cerebro no acepta la destrucción de la inteligencia, de la razón, porque es su componente esencial, como tantas veces he demostrado en este cuaderno digital. Si la inteligencia es “la capacidad que tiene todo ser humano para resolver problemas”, es cierto que necesita ideología centrada en la inteligencia social, porque es evidente que ésta no es ni puede ser algo que flota por encima del desarrollo social, sobre todo en favor de los nadies, algo neutral o imparcial, sino que refleja lo que está pasando en el mundo por la temida crisis y como se reacciona ante ella. El cerebro necesita claridad conceptual, ideología, para comprender lo que ocurre y ahí está la clave de la no inocencia. Mientras unos, muchos, entorpecen el conocimiento de la verdadera dimensión social de lo que ocurre, otros desean introducir cordura en la comprensión y vías de salida a la misma. Es decir, la ideología que está detrás de la crisis, no es inocente y el cerebro necesita ordenar ideas fundamentales para llegar a caracterizar el pensamiento y proyectarlo en su realidad social. Así lo ha fijado, limpiado y dado esplendor a través del lema ideología, el Diccionario de la Lengua Española, en su primera acepción, en su versión actual: “Conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época,de un movimiento cultural, religioso o político,etc.”. Por algo será. Y los Gobiernos lo saben, es decir, tampoco son inocentes y no vale cualquier respuesta a las ideas fundamentales, porque todos no son ni somos iguales. Ni las que sustentan a las ideologías tampoco, sobre todo cuando en su aplicación práctica deben ser las piedras angulares de la democracia. Afortunadamente, el Estado de Bienestar es el mejor ejemplo de su no inocencia ideológica y democrática, cuando asistimos a su desmantelamiento programado por ideologías contrarias a la razón y dignidad humanas que lo sustentan en beneficio del interés general, sin discriminación alguna.

(1) Cobeña Fernández, J.A., Necesidad de crisis y necesidad de religaciónEl Correo de Andalucía, 12/VII/1977, pág. 3
(2) Lukács, G. (1976). El asalto a la razón. Barcelona: Grijalbo, pág. 4 s.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, REPÚBLICA DEL CONGO Y RUANDA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Diego González Rivas, cirujano imprescindible

Curando el mundo

Sevilla, 9/III/2025 – 11:17 h (CET+1)

En un mundo tan falto de noticias ejemplares, he leído y comprendido bien el excelente trabajo que desarrolla el cirujano coruñés Diego González Rivas, que ha revolucionado la vídeocirugía pulmonar robótica, no invasiva, en una entrevista publicada hoy en el diario El País, con motivo de la publicación de su libro, Curando el mundo y que ante la pregunta incisiva de la periodista, “Estará forradísimo. ¿Para qué sirve el dinero?”, responde de forma rotunda y concisa: “Me sirve a mí. No me mueve el dinero, sino la cirugía y ayudar a los enfermos. Nunca voy a dejar de operar a alguien porque no tenga dinero. Ya no trabajo en el sistema público en España, porque hace mucho que tuve que salir para poder tener la libertad de viajar a operar y a formar. Pero a veces opero y doy masterclass en la sanidad pública. Si opero en la privada, me pagan. Si me llama un multimillonario y me pone un avión para operar a su mujer, como ha sucedido, me pagan. Con eso consigo vivir bien y, a través de mi fundación, poder operar gratis al 60% o 70% de mis pacientes por todo el mundo que ni pueden pagarme ni tienen otra oportunidad en la vida”.

La sinopsis oficial de Curando el mundo, es una declaración de intenciones de su contenido: “El profundo viaje humano y cultural del cirujano Diego González Rivas, considerado uno de los mejores del mundo, que ha operado a más de 10.000 pacientes en 136 países. La vida de Diego es una mezcla de aventura, valentía y empatía, y demuestra que, para sanar el mundo, debemos comprenderlo y narrarlo. Curando el mundo es un viaje más allá de los quirófanos. En cada destino, se sumerge en la vida local y se enfrenta a situaciones que le sacan de su zona de confort. Nos encontramos conversaciones con brujos en el Congo, cenas con príncipes saudíes o cómo operar en un hospital de Gaza sin luz. El libro no solo trata de retos médicos, sino del Diego más personal, de sus miedos, dudas y esperanzas. A través de sus ojos, descubrimos un mundo donde la medicina y el entendimiento humano están entrelazados. Desde avanzados hospitales hasta centros médicos con recursos limitados, Diego consigue encontrar el modo de curar desde el respeto y la humildad”.

Sigo de cerca el trabajo solidario y admirable que desarrolla el doctor González Rivas, a través de su Fundacióna homónima, que aconsejo frecuentar para conocer sus estatutos, así como sus fines y actividades fundacionales mediante proyectos de investigación y desarrollo, unidos a una innovación tecnológica permanente. Le agradezco su esfuerzo diario por demostrar que otro mundo es posible para los nadies, además enfermos sin recursos, aplicando una cirugía solidaria y distribuida. Fantástica lección de humanidad con compromiso social. La Fundación está destinada a salvar vidas, porque el doctor González Rivas está convencido de que “imposible es nada”.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, REPÚBLICA DEL CONGO Y RUANDA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Elogio de María Moliner, en el Día Internacional de la Mujer

María Moliner

María Moliner hizo una proeza con muy pocos precedentes: escribió sola, en su casa, con su propia mano, el diccionario más completo, útil y divertido de la lengua castellana.

Gabriel García Márquez

Sevilla, 8/III/2025 – 08:30 h (CET+1)

En este día tan especial y necesario en pleno ocaso de la democracia, ante el nuevo orden mundial que se nos viene encima por los nuevos imperialismos representados por Trump, Putin y Xi Jinping, quiero dedicar un elogio especial a María Moliner (Paniza, Zaragoza, 30 de marzo de 1900 – Madrid, 22 de enero de 1981), una mujer extraordinaria que me ha acompañado siempre en mi biblioteca, mi clínica del alma, a través de una obra suya ciclópea, el Diccionario de uso del español, donde encontré siempre refugio para comprender el significado de muchas palabras que ella liberó del academicismo lingüístico tutelado por la Real Academia Española.

Por este motivo, vuelvo a publicar unas palabras de homenaje a su persona y obra, Elogio de las bibliotecas públicas, que le dediqué recientemente en este cuaderno digital, en el que ensalzaba su figura en un país tan misógino durante la dictadura y por su desempeño profesional en defensa de las bibliotecas públicas.

Una cosa más, que decía Steve Jobs. Se acaba de publicar una novela biográfica sobre ella, de Andrés Neuman, Hasta que empieza a brillar, cuya sinopsis nos invita a conocer en profundidad a esta excelente mujer, una de las imprescindibles en nuestro país: “Solemos identificar a María Moliner con su diccionario, «el más completo, útil y divertido de la lengua castellana», según García Márquez. ¿Pero por qué se sentó a escribirlo a los cincuenta años, en plena dictadura franquista? ¿Cómo pudo completar, prácticamente sola, el diccionario de autora más importante de todos los tiempos?Hasta que empieza a brillar cuenta la historia íntima de María Moliner, partiendo de una atractiva premisa literaria: narrar de cuerpo entero a la protagonista a través de su vínculo con la lengua. A la vez, nos propone una sugerente hipótesis: ¿y si su diccionario fuese también una suerte de autobiografía oculta? Esta es la vida novelada de una figura apasionante, retratada desde una infancia difícil hasta un final insospechado, pasando por su extraordinaria labor como bibliotecaria en la República o su polémica candidatura a la Real Academia. Entre la investigación y la imaginación, combinando la comedia, el drama familiar y la tragedia colectiva, se abre paso la historia de una resistencia secreta. Un acto de justicia con el legado de una mujer que vivió a contracorriente y exploró las palabras hasta que empezaron a brillar”. No se pierdan su lectura, por favor.

oooooOooooo

Elogio de las bibliotecas públicas

Cartel en la Biblioteca Pública “José Manuel Lara”, en Alcalá de Guadaira (Sevilla) / JA COBEÑA

Sevilla, 1/X/2024

He visitado, recientemente, la excelente Biblioteca Pública “Editor José Manuel Lara”, rural, en Alcalá de Guadaira (Sevilla), con el objetivo de consultar una obra necesaria para un trabajo de investigación que estoy llevando a cabo. Ocupé un sitio de la misma, que me permitía contemplar un cartel con una fotografía de María Moliner y una frase suya paradigmática, que figura en el Prólogo  de Instrucciones para el servicio de pequeñas bibliotecas, publicadas en Valencia en 1937, en plena guerra civil española, en el que resaltaba dos funciones primordiales de los bibliotecarios. La primera, «conocer los recursos de tu biblioteca y las cualidades de tus lectores de modo que aciertes a poner en sus manos el libro cuya lectura les absorba hasta el punto de hacerles olvidarse de acudir a otra distracción. La segunda cosa que necesita creer el bibliotecario es en la eficacia de su propia misión. Para valorarla, pensad tan sólo en lo que sería nuestra España si en todas las ciudades, en todos los pueblos, en las aldeas más humildes, hombres y mujeres dedicasen los ratos no ocupados por sus tareas vitales a leer, a asomarse al mundo material y al mundo inmenso del espíritu por esas ventanas maravillosas que son los libros. ¡Tantas son las consecuencias que se adivinan si una tal situación llegase a ser realidad, que no es posible ni empezar a enunciarlas…!».

El tiempo dedicado a mis consultas en aquella biblioteca, estuvo iluminado constantemente por este mensaje de María Moliner, que en su contexto histórico en nuestro país cobra todavía hoy más fuerza. El Prólogo citado era en su fondo y forma una carta dirigida a los bibliotecarios rurales, «una de esas joyas de la literatura que andan escondidas en archivos casi olvidados. Su prosa sencilla y ordenada está llena de la belleza funcionalista que consigue el autor pulcro que no pretende nunca ser artista, pero que escribe a golpe de latido de su corazón, sin mediar artificio alguno y cumpliendo, además, con el precepto sagrado de respetar la inteligencia del lector, aun en los momentos más duros de la vida» (1).

Lo manifestado anteriormente se refuerza aún más en la breve y buena, por ello dos veces buena, presentación a sus Instrucciones: «Cuando el ejército insurrecto del general Franco avanza contra las milicias leales al gobierno legítimo de España, María Moliner —mujer y bibliotecaria valiente— alienta a su pacífica tropa de bibliotecarios rurales para que reafirmen su compromiso con los lectores y con los libros, porque piensa que la locura colectiva que asola a su querida España es fruto de la ignorancia y de la injusticia —también cultural— que discrimina secularmente a gran parte del pueblo. El entusiasmo de su palabra nace del ayuntamiento moral entre la ciencia posible de médico rural que María Moliner aprendió de su padre y la fe en «la capacidad de mejoramiento espiritual de la gente», y su mensaje suena como un emocionante canto de confianza en el ser humano y de esperanza en medio del horror de los horrores, esa guerra absurda y fratricida que desangró a España y que marcó a una y más generaciones de españoles. María Moliner sufrió la represalia del ostracismo porque se comprometió con la República constitucional, pero su espíritu, como el de todos aquellos que lucharon por una causa justa y perdieron, no ha muerto ni morirá jamás, porque renace en el corazón de cada humilde y pacífico encargado de biblioteca que cumple su misión de ayudar al usuario despistado, o incluso al airado, a encontrar su propio mejoramiento espiritual a través de «esas ventanas maravillosas que son los libros».

Maria Moliner, Instrucciones para el servicio de las pequeñas bibliotecas / Ali Smith, Biblioteca Pública

Lo expuesto anteriormente lo traigo a colación con motivo de la publicación en estos días de un libro, Biblioteca Pública, de la escritora escocesa Ali Smith (Inverness, 1964), cuya sinopsis oficial nos ayuda a comprender el hilo conductor de esta obra, necesario, aunque yo agregaría «imprescindible», para sobrevivir en los tiempos que corren, siempre con la ayuda de un libro al que puedo acceder en una Biblioteca Pública: “En Biblioteca pública Ali Smith vuelve a demostrar que el lenguaje es algo vivo y brillante y que la literatura nos ayuda a vivir. ¿Por qué los libros son tan poderosos? ¿Qué significa conocer a un escritor a través de sus libros? La voz única de Ali Smith nos trae una colección de historias inteligentes, unidas por la literatura y el amor por el lenguaje, y que constituye una defensa muy elocuente de las bibliotecas públicas, esos lugares de alegría, libertad, comunidad y descubrimiento. Como en el resto de sus obras, Ali Smith nos muestra en este volumen su amor por los libros y la pasión por sus autores favoritos, sosteniendo que uno puede conocer a un escritor mejor que a un amigo y que leer es pedir prestado sin culpa».

Hoy recuerdo también a la excelente escritora Irene Vallejo, a través de unas palabras suyas en el pregón que pronunció en el acto inaugural de la Feria del Libro de Zaragoza, en 2019, cuando afirmó que «Hoy hemos quitado los cerrojos a los libros y les hemos calzado zapatos cómodos. Los hemos traído a la plaza, donde nadie tiene negado el acceso. Esto no ha sucedido por arte de magia. Es la cosecha de años de educación y transformaciones sociales. En escuelas. En institutos. En universidades. En bibliotecas ciudadanas y rurales. Desde las Misiones Pedagógicas a los clubs de lectura. Desde las instituciones públicas a los dormitorios donde los niños cierran los ojos acunados por un cuento de buenas noches. Ha sido un gran esfuerzo colectivo». Esa es la auténtica proyección también de una Biblioteca Pública y Rural, por más señas, con su política abierta de préstamos posibles.

La magnífica atención profesional que recibí en ese espacio público, la Biblioteca Pública “Editor José Manuel Lara”, en Alcalá de Guadaira (Sevilla), pagado con dinero público y ofreciendo tiempo público, creo que era una aplicación al pie de la letra de lo expresado por María Moliner en su esplendoroso cartel, con fondo azul, que presidía una estantería repleta de libros, muy cerca de mi puesto de lectura. Durante el tiempo que trabajé allí sobre las páginas de un libro «prestado» temporalmente y que pertenecía a su fondo, encontré «mi propio mejoramiento espiritual a través de esas ventanas maravillosas que son los libros». Así lo deseó siempre María Moliner, trabajando para construir espacios y tiempo de paz a través de los libros y de la lectura, en tiempos del sinsentido de la guerra civil española. Es justo y necesario que le devuelva, hoy y siempre, el agradecimiento por su compromiso personal y colectivo para salvaguardar el interés general de la ciudadanía. Por tanto, ¡cuidemos hoy y siempre, con esmero, las bibliotecas públicas! 

(1) Bermejo Larrea, J.I., María Moliner, el espíritu de una bibliotecaria comprometida, en Centro Virtual Cervantes. Lengua.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad

Dudas éticas del turismo espacial

Sevilla, 2/III/2025 – 18:13 h (CET+1)

No es la primera vez que abordo en este cuaderno digital el controvertido fenómeno social del turismo espacial y sus bases éticas. A modo de declaración de principios, afirmo que no estoy en contra, ni mucho menos, de la investigación aeroespacial de carácter público y al servicio del interés general, por su aportación a la investigación mundial en las más diversas ramas científicas, pero la de los vuelos “turísticos” orientados al mercado y sus mercancías, en estos momentos tan delicados para la economía mundial, me parecen insultantes, como un auténtico ejemplo del mundo al revés. Basta recordar a Ron Garan, astronauta de la NASA, cuando publicó en su libro «The Orbital Perspective” (2015), que no podía evitar pensar, al contemplar este «paraíso» [del espacio], en «los casi 1.000 millones de personas que no tienen agua potable para beber, el incontable número de personas que se acuestan con hambre cada noche, la injusticia social, los conflictos y la pobreza que siguen siendo omnipresentes en todo el planeta».

El vuelo de diez minutos del aventurero Jesús Calleja, realizado el pasado martes a bordo de la nave New Shepard (MISSION NS-30), como proyecto emblemático de la empresa Blue Origin, perteneciente al presidente de Amazon, Jeff Bezos, tan próximo a Trump, con un coste aproximado de 1.250.000 dólares, vuelve a plantear su trasfondo ético, salvando lo que haya que salvar, humana y profesionalmente hablando, de la trayectoria personal y profesional de Jesús Calleja, al que respeto y admiro en sus arriesgadas aventuras. Lo que es indudable es que este vuelo auspiciado por Mediaset España en tiempos de su consejero delegado Paolo Vasile y los representantes de Amazon Prime, con fines comerciales y mercantilistas no inocentes, creo que no justifica por sí mismo esta inversión espacial, al alcance exclusivo de multimillonarios. Basta recordar también el primer vuelo tripulado por personas, en la misma nave de Calleja, New Shepard, que realizó Bezos junto a su hermano y dos pasajeros más el 20 de julio de 2021, habiendo puesto a la venta un asiento de los cuatro que tenía en esa fecha la nave, que se adjudicó mediante subasta a un precio de 28 millones de dólares. Se escogió esta fecha, 20 de julio, porque se cumplía ese día del lanzamiento 52 años desde que el ser humano pisó por primera vez la luna. Un matiz también interesante en el caso de Bezos es que uno de esos cuatro asientos de su nave, que traspasó los cien kilómetros de la llamada línea Kármán, de separación de la tierra del espacio, lo ocupó la astronauta Wally Funk, que por razones estrictas de género, ser mujer, no pudo participar en el programa espacial americano en los años sesenta.

Es muy difícil conocer con exactitud el gasto real de estos proyectos al estar enmarcados en una actividad estrictamente privada, respetable pero creo que cuestionable en estos delicados momentos que atraviesa la Humanidad. Incluso es para mí de una dudosa ética pública que programas de la Administración espacial americana, la NASA, tengan un presupuesto para este año de más de 25 mil millones de dólares.

La perspectiva orbital del astronauta Garan, citado anteriormente, es fiel reflejo de la contradicción en la ética espacial expuesta anteriormente, que también existe, siendo la sinopsis de su publicación un bello planteamiento para el momento actual de deslumbramiento fácil ante el éxito de multimillonarios o aventureros de pro: “Para el astronauta Ron Garan, vivir en la Estación Espacial Internacional fue una experiencia poderosa y transformadora, que él cree que es la clave para resolver nuestros problemas aquí en la Tierra. En paseos espaciales y a través de ventanas, Garan quedó impresionado por la asombrosa belleza de la Tierra desde el espacio, pero le preocupó saber cuánto se necesitaba hacer para ayudar a este atribulado planeta. Y, sin embargo, en la Estación Espacial Internacional, Garan, un ex piloto de combate, trabajaba codo con codo con los rusos, que solo unos años antes eran «el enemigo». Si quince nacionalidades pudieran colaborar en una de las empresas más ambiciosas y tecnológicamente complicadas de la historia, seguramente podremos aplicar ese tipo de cooperación e innovación para crear un mundo mejor. Ese espíritu es lo que Garan llama la «perspectiva orbital». Garan transmite vívidamente lo que fue aprender a trabajar con un grupo diverso de personas en un entorno que solo un puñado de seres humanos ha conocido. Pero lo que es más importante, describe cómo él y otros están trabajando para aplicar la perspectiva orbital aquí en casa, adoptando nuevas asociaciones y procesos para promover la paz y combatir el hambre, la sed, la pobreza y la destrucción del medio ambiente. Este libro es una llamada de atención y de acción para que cada uno de nosotros cuide de la estación espacial más importante de todas: el planeta Tierra. No es necesario ser astronauta para tener la perspectiva orbital. El mensaje de gran empatía de Garan es una inspiración para todos los que buscan un mundo mejor”.

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¡Paz y Libertad!

García Lorca y Cernuda defendieron siempre el inmenso tesoro milenario que cubre hoy la superficie espiritual de Andalucía


Federico García Lorca junto a su hermana Isabel, con un libro en sus manos (1914) / Archivo Fundación Federico García Lorca – Centro Federico García Lorca

Andalucía es un sueño que varios andaluces llevamos dentro

Luis Cernuda, 1931

Sevilla, 28 de febrero de 2025, Día de Andalucía

Una de las señas de identidad de los andaluces y andaluzas es ser escuchaores de la realidad en Andalucía, en el Mundo al Revés del que forma parte también. Lo he expresado en diversas ocasiones en este cuaderno digital: las personas que vivimos en Andalucía, que respetamos su identidad, es decir, su extraordinaria «superficie espiritual», que decía García Lorca, porque llevamos la luz con el tiempo dentro, como Juan Ramón Jiménez definía a Moguer, su pueblo y las personas que vivían en él, hemos aprendido a escuchar la vida de nuestro alrededor y llevarla al cante, al baile, al sentir cotidiano, el de todos los días.

Luis Cernuda hizo un retrato precioso del andaluz porque somos un enigma a pesar de la luz interior que el dolor de nuestra historia no olvida, siempre con el tiempo dentro, amor desbordante, pasión en nuestra música que acompaña siempre la alegría y calma el dolor, que compartimos hasta buscar la luz con el tiempo fuera, como escuchaores y escuchaoras de todo lo que se canta y se sufre por el dolor de esta tierra. Nos tratamos como hermanos, cuando a veces no sabemos si somos amigos o seres lejanos, (Manuel Gerena, dixit) aunque lo único que sabemos, en tiempos políticos, es que unos de otros -no inocentes- lejos estamos.

Federico García Lorca, dijo en la presentación oficial del l Concurso de Cante Jondo en 1922, en Granada, palabras definitorias del ser andaluz o andaluza: “A todos los que a través de su vida se han emocionado con la copla lejana que viene por el camino, a todos los que la paloma blanca del amor haya picado en su corazón maduro, a todos los amantes de la tradición engarzada con el porvenir, al que estudia en el libro como al que ara la tierra, les suplico respetuosamente que no dejen morir las apreciables joyas vivas de la raza, el inmenso tesoro milenario que cubre la superficie espiritual de Andalucía”.


Luis Cernuda Bidón (Sevilla, 21 de septiembre de 1902 – Ciudad de México, 5 de noviembre de 1963) 

Por otra parte, también es imprescindible recordar a Luis Cernuda cuando escribió en un artículo publicado en1931 sobre “José Moreno Villa o los andaluces en España”, que “Andalucía, ya se sabe, es el Norte de España; pero no la busquéis en parte alguna, porque no estará allí. Andalucía es un sueño que varios andaluces llevamos dentro”. Es una metáfora preciosa basada en la actitud transformadora de aquel poeta malagueño, olvidado por muchas personas instaladas en el síndrome del Sur o que sufren el complejo territorial español de nuevo cuño, por mucho que Mario Benedetti se esforzara en resaltar las virtudes de esta localización privilegiada.

Hoy se celebra el 45º aniversario de la celebración del referéndum sobre la iniciativa del proceso autonómico de Andalucía del año 1980 que dio autonomía plena a la comunidad andaluza. Me reitero también en la idea ya expresada en este cuaderno digital, al recordar otra fecha memorable, el 4 de diciembre de 1977, para reivindicar la identidad de Andalucía en el nuevo escenario que se abría en el país después de tantos años de dictadura, recordando esta idea preciosa de Cernuda, la de declarar que “Andalucía, ya se sabe es el Norte de España“, para acabar de una vez por todas con el complejo del Sur, para salir de las trincheras de la ignominia histórica que pesa como una losa en el ideario de esta tierra. Porque a pesar de lacras como el paro, la pobreza infantil y familiar, escasez de tejido industrial, problemas crónicos de sus agricultura y ganadería o los abandonos tempranos en educación, Andalucía puede ser el Norte de España en muchos caminos que se hacen hoy al andar. Aunque la advertencia de Cernuda era rotunda: “[…] pero no la busquéis en parte alguna, porque no estará allí. Andalucía es un sueño que varios andaluces llevamos dentro”.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

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¡Paz y Libertad!

Resultados definitivos de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV-INE 2024), con especial incidencia en Andalucía


Alalá, una experiencia inolvidable en Las Tres Mil Viviendas, perteneciente al Polígono Sur, en Sevilla.

No te creas si te dicen que ya no sufre mi pueblo, porque aunque los pobres [andaluces] reímos y algunas veces cantamos, la procesión va por dentro.

Ricardo Cantalapiedra (los corchetes son míos)

Sevilla, 21/II/2025 – 09:00 h (CET+1)

Un año más recojo en este cuaderno digital los resultados definitivos de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV-2024), facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), a los que dedico especial atención a su proyección en Andalucía. Es un servicio público que se realiza desde 2004 y que está basada en criterios armonizados para todos los países de la Unión Europea, siendo su objetivo fundamental disponer de una fuente de referencia sobre estadísticas comparativas de la distribución de ingresos y la exclusión social en el ámbito europeo: “La realización de la ECV permite poner a disposición de la Comisión Europea un instrumento estadístico de primer orden para el estudio de la pobreza y desigualdad, el seguimiento de la cohesión social en el territorio de su ámbito, el estudio de las necesidades de la población y del impacto de las políticas sociales y económicas sobre los hogares y las personas, así como para el diseño de nuevas políticas”. Creo que para evaluar estos resultados nada mejor que la información objetiva y veraz de los mismos, porque considero que es la vía ética más importante para emitir, posteriormente a su análisis, juicios bien informados. Los resultados finales y más relevantes son los siguientes:

  • El porcentaje de población en riesgo de pobreza o exclusión social, denominada tasa AROPE, bajó en 2024 hasta el 25,8%, desde el 26,5% de 2023. Sus tres componentes mejoraron: la tasa de riesgo de pobreza relativa, el porcentaje de población con carencia material y social severa y el porcentaje de población con baja intensidad en el empleo. La carencia material y social severa presentó la mayor mejora, mientras que en los otros dos componentes se alcanzaron los mejores datos de los 10 últimos años.
  • El porcentaje de población que se encontraba en situación de carencia material y social severa se redujo hasta el 8,3%, frente al 9,0% del año anterior.
  • El ingreso medio por persona alcanzó los 14.807 euros en 2023, con un crecimiento anual del 5,1%.
  • El 9,1% de la población llegó a fin de mes con “mucha dificultad”, frente al 9,3% de 2023.

De forma más pormenorizada, las tablas que siguen detallan estos cuatro resultados más relevantes:

Población en riesgo de pobreza o exclusión social (tasa AROPE):

Dificultades económicas de los hogares en 2024

El 9,1% de la población manifestó llegar a fin de mes con “mucha dificultad” en 2024. Este porcentaje fue 0,2 puntos inferior al registrado el año anterior. Por su parte, el 35,8% no tuvo capacidad para afrontar gastos imprevistos, frente al 37,1% del año 2023.

El 33,4% de la población no se pudo permitir ir de vacaciones fuera de casa al menos una semana al año. Este porcentaje fue 0,3 puntos superior al registrado en 2023.

Resultados por comunidades autónomas

En este epígrafe me detengo especialmente porque afecta de forma preocupante, un año más, a Andalucía: “Las tasas AROPE de riesgo de pobreza o exclusión social más elevadas en el año 2024 se dieron en Andalucía (35,6%), Castilla – La Mancha (34,2%) y Extremadura y Región de Murcia (32,4% en ambas). En el lado contrario, País Vasco (14,8%), Illes Balears (16,2%) y Comunidad Foral de Navarra (18,3%) presentaron las tasas de riesgo de pobreza o exclusión social más bajas. Andalucía alcanzó en 2023

Respecto a las tasas de riesgo de pobreza, las más elevadas se dieron en Andalucía (29,2%), Extremadura (27,5%) y Castilla – La Mancha (27,4%). País Vasco (9,4%), Illes Balears (11,3%) y Cataluña (12,9%) presentaron las tasas de riesgo de pobreza más bajas”.

Asimismo, “atendiendo a las dificultades para llegar a fin de mes, Castilla – La Mancha (13,0%), Canarias (12,4%) y Andalucía (10,9%) fueron las comunidades autónomas con mayores porcentajes de personas que llegaban a fin de mes con “mucha dificultad” en 2024. Las que presentaron los menores porcentajes fueron País Vasco (5,1%), Illes Balears (5,6%) y La Rioja (5,9%)”.

A continuación, se puede comprobar en la gráfica adjunta los datos de Andalucía (el encuadre en rojo es mío), en relación con el resto de Comunidades Autónomas:

Contra datos no valen argumentos y Andalucía, un año más, presenta datos muy preocupantes en relación con las condiciones de vida en la Comunidad. Por el carácter divulgativo de este artículo, recomiendo que se acceda al enlace institucional del INE sobre estos resultados de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV-2024), con objeto de verificarlos en el documento oficial, de la que sólo he destacado aspectos fundamentales de la misma, siempre con un respeto riguroso a la información facilitada por el Organismo público, el Instituto Nacional de Estadística.

Para finalizar, deseo expresar una vez más la importancia de conocer con datos científicos que 3.026.067 ciudadanos y ciudadanas en Andalucía (INE, padrón continuo a 1 de enero de 2022), es decir, un 35,6% del total de población en esta Comunidad, está viviendo la pobreza en sus vidas y, de forma más aguda, la pobreza severa, en un porcentaje del 10,6% del total, más de un millón de personas, arrojando cifras lo suficientemente elocuentes para confirmar que algo no estamos haciendo bien en esta Comunidad, porque contra datos no valen argumentos. Lo digo una vez más: ahí están los datos anteriormente expuestos, desnudos, junto a la gran pregunta que nos compromete a todos, qué hacer en una contraescuela del mundo al revés en nuestro país, un mundo magistralmente descrito por Eduardo Galeano, en mi Comunidad Autónoma. Personalmente, lo tengo claro: debemos compartir datos para poder emitir juicios bien informados, porque sólo ante un gobierno de Estado o Comunidad Autónoma, pre-ocupado (así, con guion) por la desigualdad actual económica, laboral y social en la población, no cualquier gobierno, porque todos no son iguales, se puede y se deben denunciar estas cifras que afectan a tantas personas, con un objetivo claro: que se aprueben leyes y disposiciones con urgencia para solucionar esta situación. Es la única vía para que se transforme la sociedad española, permitiendo que la igualdad, solidaridad y justicia social permita a todos avanzar en derechos y libertades que mejoren las condiciones de vida para salir de la pobreza en cualquiera de sus estadios, que afectan a millones de ciudadanos en este país, de andaluces y andaluzas también, niños y niñas sobre todo, los más desfavorecidos, los pobres severos, los nadies, tantas veces citados en este cuaderno digital, que procuro no olvidarlos aunque a veces yo sea un pájaro herido por el principio de realidad de la pobreza severa y exclusión social que nos asola, con cifras -desde mi punto de vista- insoportables para atender como merece la dignidad humana, tanto a nivel de Estado como en mi Comunidad Autónoma, a la que tanto quiero.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, REPÚBLICA DEL CONGO Y RUANDA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Los cuentos originales de los hermanos Grimm que nunca leí

Los hermanos Grimm y la invención del género del cuento

Sevilla, 19/II/2025 – 09:00 h (CET+1)

Cuando era niño y leía los cuentos tutelados por el Régimen, no sabía lo que los hermanos Grimm contaron en la primera versión de sus cuentos publicados en Berlín el 20 de diciembre de 1812, Cuentos infantiles y del hogar, que desde 2005 son Patrimonio de la Humanidad: “Son las personas las que se les van muriendo a los cuentos y no los cuentos los que se les mueren a las personas”. Enigmática frase, pero real como la vida misma, sobre todo si la aplicamos a los cuentos de Grimm, secuestrados y manipulados por el candor no inocente del imperio Disney y… otros imperios, porque para ellos eran crudos y obscenos. La Cenicienta, Blancanieves, La bella durmiente o Hansel y Gretel, entre otros, llevan dentro una intrahistoria asombrosa y desconocida para millones de niños y niñas de este loco mundo al revés. Es curioso constatar que la célebre Caperucita de Perrault, fue también manipulada por los hermanos Grimm (cazadores cazados, al fin), publicando una versión más edulcorada, más del gusto burgués de la época, aunque tengo que confesar que hoy día, puestos a interpretar la célebre historia de la niña, la abuela y el lobo, me quedo con la de Carmen Martín Gaite, Caperucita en Manhattan, recuperada felizmente este año en el que se cumple el centenario del nacimiento de esta célebre autora.

¿Por qué escribo hoy sobre estos cuentos infantiles y del hogar de los hermanos Grimm? Fundamentalmente, porque reconozco que los leí edulcorados, maquillados, con una carga religiosa y moralizante abrumadora, nunca como fueron publicados en origen y esa realidad me lo ha recordado la Fundación Juan March, al anunciar un ciclo de conferencias, Los hermanos Grimm y la invención del género del cuento, que comenzó ayer. Además, con la intervención de una germanista excepcional, Helena Cortés Gabaudan, autora de Los cuentos de los hermanos Grimm tal como nunca te fueron contados, un libro imprescindible para comprender el verdadero alcance ético de los cuentos publicados originalmente por los hermanos Grimm.

Me ha parecido de sumo interés leer la sinopsis oficial de las dos conferencias: “Todo el mundo cree conocer los cuentos de los hermanos Grimm, pues sin duda son los más populares del mundo occidental, y sin embargo muy poca gente los ha leído en traducciones fieles. Casi siempre se trata de adaptaciones, y mucho menos se conocen las primeras versiones de estos relatos antes de que los propios Grimm los sometieran a una profunda modificación, tanto de sus aspectos formales como del contenido, afín de adaptarlos al nuevo gusto de las familias burguesas de la épica posromántica. De esta forma, suavizan las referencias sexuales, añaden alusiones religiosas, eliminan aspectos crueles, y, al mismo tiempo, alargan mucho los textos, añaden escenas secundarias y eliminan el lenguaje tosco y grosero. En definitiva, refinan mucho el estilo consiguiendo un producto mucho más literario y los cuentos ganan en belleza a la vez que pierden en autenticidad. En estas conferencias daremos a conocer a los hermanos Grimm y explicaremos todo el proceso por el que llegaron a acuñar un género literario nuevo, a medio camino entre el cuento de tradición oral del folklore europeo y el “cuento de artista” romántico, un género que les dio la fama mundial y que viene siendo imitado desde entonces. Hablaremos también del proceso de recopilación de los cuentos y de quienes fueron los informantes de los Grimm (de nuevo, algo muy distinto de lo que se cree). Además, explicaremos el simbolismo que a nuestro modo de ver tienen los cuentos. En la segunda sesión de conferencias escucharemos algunos cuentos o fragmentos cuya simbología y aspectos más destacados serán explicados al público”.

Volveré a leer estos cuentos verdaderos, sin maquillaje alguno. He comprendido bien la frase del prólogo de la primera edición: “Son las personas las que se les van muriendo a los cuentos y no los cuentos los que se les mueren a las personas”. Estoy vivo todavía, consternado y conturbado con la deriva actual del mundo y el ocaso de la democracia, pero deseo enfrentarme al principio de realidad de esta situación, porque soy consciente de que los cuentos verdaderos, como los sueños, cuentos son, contando promesas y conquistas de las que estoy convencido de que, gracias a las ideologías del bien común, se pueden alcanzar. Terencio tenía razón: porque nada humano me es ajeno. Mejor dicho, no nos debería ser ajeno.

NOTA: la imagen se ha recuperado hoy desde la Fundación Juan March.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, REPÚBLICA DEL CONGO Y RUANDA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!

Gloria Fuertes, de guardia siempre en mi abuelidad

Grafiti de Gloria Fuertes en el muro exterior del Colegio Público “José María del Campo”, en el barrio de Triana (Sevilla)

A esta isla que soy, si alguien llega,
que se encuentre con algo es mi deseo
–manantiales de versos encendidos y
cascadas de paz es lo que tengo–

Gloria Fuertes, Isla ignorada (1950)

Sevilla, 13/II/2025 – 13:25 h (CET+1)

Hace 26 años que falleció la poetisa Gloria Fuertes y para mí sigue viva en esta ciudad y en mi persona de secreto, de forma sencilla, tal y como lo describí en 2017 en este cuaderno digital, en una reflexión para la Noosfera, la malla pensante de la Humanidad, que no olvido. Si la traigo hoy, de nuevo, a estas páginas, es porque estoy atento a los cuentos que puedo leer a mis nietos, en nuestra abuelidad plena, que vivo con ilusión casi a diario, sintiendo algo especial cuando los leo con ellos, contemplándolos en sus gestos y preguntas, experiencia inolvidable en la última lectura de una edición muy cuidada de Pedro y el lobo, respetando la gran composición de Sergéi Prokófiev, nombre que pronuncian con una vocalización perfecta, cantando y dirigiendo las notas melódicas que pulsan en diversas situaciones intrigantes de la lectura.

En esta ocasión, escribo sobre Gloria Fuertes porque me la ha recomendado el director de elDiario.es, en un cuento que lee estos días a su hijo de dos años y medio, El libro de Gloria Fuertes para niñas y niños, cuya sinopsis oficial ofrece información de sumo interés para seguir la huella didáctica de la autora: “La literatura infantil de Gloria Fuertes en una edición para toda la vida. Una defensa de la infancia y de los sueños por encima de todas las cosas. 400 páginas de poemas y cuentos , todos los grandes clásicos gloristas: «El hada acaramelada.» «La oca loca.» «El Dragón Tragón.» «La pata mete la pata.» «Donosito, el oso osado.» «Piopío Lope (el pollito miope).» «Cangura para todo.» «La tortuga presumida.» «Coleta la poeta.» Y muchos más… Esta edición única profusamente ilustrada por Marta Altés, nuestra ilustradora de mayor proyección internacional, incluye: – Un prologuillo escrito por Gloria Fuertes  a mediados de los 80 para una antología que jamás se publicó. – Cartas de las niñas y niños que Gloria recibió a lo largo de los años en su buzón. – Una carta abierta a todos los maestros firmada por la poeta. – Una selección de algunos de los poemas escritos por las niñas y niños que participaron en el Premio de Poesía Infantil Gloria Fuertes a lo largo de todas sus ediciones. – Fotografías personales  de la autora junto a sus fans más pequeños. – Historias y episodios de la vida de Gloria Fuertes narrados especialmente para los niños, y un consultorio, «Pregúntale a Gloria», para que conozcan la vida y la filosofía de la autora de su propia voz”.

Igualmente y para conocerla mejor, vuelvo a compartir hoy un artículo publicado en 2017 en este cuaderno digital, Gloria Fuertes, poetisa de guardia, como recuerdo imborrable de su buen hacer en el mundo, como persona imprescindible, ‘muy buena’, en el buen sentido de esa palabra, ‘buena’, que Antonio Machado ensalzó maravillosamente y para la posteridad.  Sé que sigue de guardia permanente entre las personas dignas. Siempre. En esta singladura de hoy, en La isla desconocida, la carabela imaginaria de Saramago, la encuentro de nuevo a través de sus versos, con la garantía de que llevan cascadas de paz dentro. Ella, al igual que la mujer zurcidora del cuento de la isla desconocida, sabe lo que significa la singladura vital diaria: “Si no sales de ti, no llegas a saber quién eres, El filósofo del rey, cuando no tenía nada que hacer, se sentaba junto a mí, para verme zurcir las medias de los pajes, y a veces le daba por filosofar, decía que todo hombre es una isla, yo, como aquello no iba conmigo, visto que soy mujer, no le daba importancia, tú qué crees, Que es necesario salir de la isla para ver la isla, que no nos vemos si no nos salimos de nosotros, Si no salimos de nosotros mismos, quieres decir, No es igual…”.

Gloria Fuertes, poetisa de guardia

Sevilla, 24/X/2017

Suelo volver, de vez en cuando, de mis asuntos a mi corazón. Hace tan solo unos días crucé mi mirada con la de Gloria Fuertes, en un dibujo troquelado en negro con fondo dorado y sobre una pared blanca, cubierta de cal, del Colegio Público “José María del Campo”, en el barrio de Triana, en Sevilla. Sentí una emoción especial, como si fuera una deuda moral hacia ella porque en el año del centenario de su nacimiento no la había recordado en este cuaderno digital en busca de islas desconocidas, quizá “ignoradas”, como ella las llamaba en su primera obra poética. Quien no la conozca bien puede recurrir a su propia autobiografía, en la que mediante sencillas palabras traza un hilo conductor vital, siempre buscando paz interior y exterior, incluso cuando quiso ir a la guerra civil para pararla, prestando un servicio especial a las niñas y niños de España y del Mundo, a las mujeres y hombres de España y del Mundo, porque ella era y sigue siendo nuestra poetisa de guardia:

Gloria Fuertes nació en Madrid
a los dos días de edad,
pues fue muy laborioso el parto de mi madre
que si se descuida muere por vivirme.
A los tres años ya sabía leer
y a los seis ya sabía mis labores.
Yo era buena y delgada,
alta y algo enferma.
A los nueve años me pilló un carro
y a los catorce me pilló la guerra;
A los quince se murió mi madre, se fue cuando más falta me hacía.
Aprendí a regatear en las tiendas
y a ir a los pueblos por zanahorias.
Por entonces empecé con los amores,
-no digo nombres-,
gracias a eso, pude sobrellevar
mi juventud de barrio.
Quise ir a la guerra, para pararla,
pero me detuvieron a mitad del camino.
Luego me salió una oficina,
donde trabajo como si fuera tonta,
-pero Dios y el botones saben que no lo soy-.
Escribo por las noches
y voy al campo mucho.
Todos los míos han muerto hace años
y estoy más sola que yo misma.
He publicado versos en todos los calendarios,
escribo en un periódico de niños,
y quiero comprarme a plazos una flor natural
como las que le dan a Pemán algunas veces.

Es verdad, porque ella, en su isla ignorada, era gloria bendita…

NOTA: la fotografía se tomó por mí el 15 de octubre de 2017, en una pared pública de un Colegio Público de esta ciudad, donde ella estaba de guardia permanente…, sin descanso alguno para almas desconocidas e inquietas, niñas y niños en Triana pura.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

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¡Paz y Libertad!

Apple y Silicon Valley ya no ayudan a “pensar de forma diferente”

Sevilla, 12/II/2025

Como siempre, una imagen vale más que mil palabras. Se obtuvo el pasado 6 de noviembre de 2024, el día después de las elecciones presidenciales en Estados Unidos en las que venció Donald Trump. Le faltó tiempo a Tim Cook, CEO de Apple para felicitarlo de forma efusiva:

Sus palabras no ofrecen duda alguna: ¡Felicitaciones, presidente Trump, por su victoria! Nos comprometemos a trabajar con usted y su administración para ayudar a garantizar que Estados Unidos siga impulsado su liderazgo con ingenio, innovación y creatividad. Este mensaje no inocente se ha respaldado dos meses después con la donación de un millón de dólares, a título personal y no desde la empresa que dirige, para contribuir con los gastos que han ocasionado las ceremonias de toma de posesión y otros festejos asociados, de todos conocidos, sumándole su presencia en el acto principal como CEO de Apple, junto a Satya Nadella (Microsoft), Mark Elliot Zuckerberg (Meta), Jeff Bezos (Amazon), Sergey Brin (Alphabet), Jen-Hsun Huang (Nvidia) y Elon Musk (Tesla), considerados los “siete magníficos” actuales, sobrecogiéndome constatar que entre todos y junto a otras tres grandes compañías tecnológicas han llegado en 2024, según Statista, a una “capitalización bursátil de 17,4 billones de dólares, cifra que supera la suma del PIB de Alemania, Japón, India y Francia juntas, y se aproxima a los 18,5 billones de dólares del PIB de China. Solo Apple tiene un valor de mercado de 3,4 billones de dólares, equivalente al PIB del Reino Unido”.

Si expongo lo anterior es porque resuenan en mi memoria de secreto las palabras que figuraban en el anuncio de Apple en una campaña promocional de 1997, liderada de forma incuestionable por Steve Jobs,  que llevaba por título “Piensa diferente”, porque he valorado siempre que es muy importante utilizar la inteligencia personal e intransferible, creadora, de la que disponemos todas las personas, aunque sea de forma diferente a los demás, con las consecuencias que suele acarrear este tipo de decisiones y aunque nos tilden de soñadores, utópicos o locos. Aquellas palabras las tengo grabadas a fuego para que nunca las olvide y las transcribo a continuación para no alterar su contenido primigenio:

Esto es para los locos. Los inadaptados. Los rebeldes. Los problemáticos. Los que no encajan en ningún sitio. Los que ven las cosas de otra manera.

No siguen las reglas. Y no tienen ningún respeto por lo establecido. Puedes alabarlos, puedes no estar de acuerdo con ellos, puedes citarlos, puedes no creer en ellos, glorificarlos o vilipendiarlos. Pero la única cosa que no puedes hacer es ignorarlos. Porque ellos cambian las cosas.

Ellos inventan. Ellos imaginan. Ellos curan. Ellos exploran. Ellos crean. Ellos inspiran. Ellos impulsan la humanidad hacia delante.

Quizás tienen que estar locos. ¿Cómo si no puedes enfrentarte a un lienzo vacío y ver una obra de arte? ¿O sentarte en silencio y escuchar una canción que nunca ha sido escrita? ¿O contemplar un planeta rojo y ver un laboratorio sobre ruedas?

Mientras algunos los ven como los locos, nosotros vemos genios.

Porque la gente que está lo suficientemente loca como para pensar que pueden cambiar el mundo, son los que logran hacerlo.

 ¡Qué diferentes a las palabras actuales de los siete magníficos, desde su atalaya multimillonaria, sobre “su colaboración” con el mundo actual!, donde su poderoso caballero don dinero hace y hará estragos a través de determinadas tecnologías de la información y comunicación, utilizando algoritmos no inocentes con el objetivo de reforzar el pensamiento unidireccional. Me pregunto ahora, ¿qué piensa Tim Cook sobre estas palabras del anuncio anterior, teledirigidas por Steve Jobs? Lo manifiesto así porque cuando escuchamos a Elon Musk, los demócratas sentimos miedo, al igual que cuando se manifiestan los otros “magníficos”, Tim Cook entre ellos, que no le van a la zaga, controlando las redes sociales y la industria digital a su antojo, convirtiéndolas en máquinas de fango. En definitiva, lo que sí sabemos es que ahora están respaldados por el omnipresente y omnisciente Míster Trump,  constatando que tienen un inmenso poder para decidir los inescrutables caminos del imperio tecnológico, digital por supuesto, en manos de unos pocos aventureros digitales, con herramientas de doble uso, según les parezca utilizar, para la guerra o para la paz, el malestar o el bienestar social, las mentiras o las verdades en medios digitales y redes sociales, la riqueza o la pobreza, la inclusión, la exclusión o la migración eterna, la salud o la enfermedad, el hambre o la sobreabundancia alimentaria, la sed y el control férreo y privado del agua, la atención al cambio climático o la contemporización con los desastres naturales sin hacer nada, entre otras muchas dialécticas sociales, obedeciendo siempre a intereses del mercado y separándose conscientemente del interés general digital, que también existe, con repercusiones gravísimas para la sociedad.

De una forma u otra, desde la toma de posesión de Donal Trump el pasado 20 de enero, el mundo depende ya de esta oligarquía digital, de “los siete magníficos”, en una subordinación jamás pensada, sujetos a sus órdenes al ritmo que nos marcan sus obsolescencias tecnológicas programadas de forma no inocente y de sus progresos calculados a un ritmo en este caso frenético, sufriendo la población a diario el síndrome de la última versión, de no llegar muchas veces a ella. También, dependientes y subordinados a su mando imperial tecnológico, que marca muchas veces a los Gobiernos el camino digital por donde debe ir el mundo, sabiendo que poseen el dominio digital omnipresente y omnisciente. En definitiva, estamos abocados al tecnofeudalismo absoluto, ya analizado por mí en este cuaderno digital, cuando abordé esta realidad a través de Yanis Varoufakis, autor del libro Tecnofeudalismo, a quien conocimos bien en 2015 como ministro de Finanzas en el gobierno heleno, una época en que Grecia resurgió serena y democráticamente en un amanecer hacia nuevos horizontes políticos que, por desgracia, no tardaron mucho en desaparecer estrepitosamente. El planteamiento reflejado en esta obra nace de un hilo conductor claro y contundente, sobre la base de que “el capitalismo ha muerto y el sistema que lo reemplaza no es mejor”, teniendo al frente a los “Siete Magníficos”, según se plantea en la sinopsis oficial del mismo: “Las dinámicas tradicionales del capitalismo ya no gobiernan la economía. Lo que ha matado a este sistema es el propio capital y los cambios tecnológicos acelerados de las últimas dos décadas, que, como un virus, han acabado con su huésped. […] Los dos pilares en los que se asentaba el capitalismo han sido reemplazados: los mercados, por plataformas digitales que son auténticos feudos de las big tech; el beneficio, por la pura extracción de rentas. A partir de esta observación, confirmada por la crisis de 2008 y la provocada por la pandemia, Varoufakis ha desarrollado su teoría del «tecnofeudalismo», según la cual los nuevos señores feudales son los propietarios de lo que llama «capital de la nube», y los demás hemos vuelto a ser siervos, como en el medievo. Es este nuevo sistema de explotación lo que está detrás del aumento de la desigualdad. […] Comprender el mundo que nos rodea es el primer paso para poder tomar el control, quizá por primera vez, de nuestro destino colectivo”.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

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¡Paz y Libertad!

Existe la inteligencia digital en las personas de edad avanzada

Imagen funcional del cerebro humano, donde se utilizan colores y forma para demostrar diferencias neurológicas entre dos personas.

Sevilla, 11/II/2025 – 07:45 h (CET+1)

Hoy se celebra en Sevilla la I Jornada SeniorTic, en la que se presentará la Asociación y sus proyectos inmediatos, con un hilo conductor claro: “Conjuguemos longevidad con tecnología: Los seniors queremos construir la era digital”. Con tal motivo, vuelvo a publicar hoy el artículo que escribí en este cuaderno digital el pasado mes de noviembre, a modo de resumen del leit motiv de este blog, que he procurado respetar a lo largo de veinte años de presencia en la Noosfera, la malla pensante de la humanidad en un mundo digital.

Hoy, como persona mayor, me uno a este esfuerzo encomiable de SeniorTic, con la palabras digitales, que aún me quedan, convencido de que “Los bits no se comen; en este sentido no pueden calmar el hambre. Los ordenadores tampoco son entes morales; no pueden resolver temas complejos como el derecho a la vida o a la muerte. Sin embargo, ser digital nos proporciona motivos para ser optimistas. Como ocurre con las fuerzas de la naturaleza, no podemos negar o interrumpir la era digital”. Lo aprendí hace ya muchos años de Nicholas Negroponte y no lo he olvidado, a través de mi inteligencia digital, ni siquiera un momento.

oooooOooooo

La inteligencia digital de las personas de edad avanzada

La tercera acepción del adjetivo “mayor”, según la Real Academia de la Lengua, aplicada a las personas, se define como “entrada en años, persona mayor”. Hoy, quiero dedicar unas palabras en este cuaderno digital a la inteligencia digital de las personas mayores, entradas en años, de edad avanzada, como es mi caso, que asistimos en un momento de nuestras vidas a la aparición de un mundo digital nuevo, cuando todavía no éramos “mayores”, pero que nos cogió subidos en un tren analógico y atómico, del que nos tuvimos que bajar un día para prepararnos a sobrevivir en esta revolución marcada por un lenguaje que tuvimos que asimilar, cada uno, cada una, como pudo, escuchando por primera vez dos vocablos que tuvimos que incorporar a nuestro lenguaje ordinario, software y hardware.

El primero, software, se acabó incorporando a nuestro diccionario RAE con una definición algo problemática, como sustantivo, que necesitaba muchas palabras para poder explicarlo: “conjunto de programas, instrucciones y reglas informáticas para ejecutar ciertas tareas en una computadora”. Igualmente, otro vocablo inseparable, hardware, equipo, con una explicación breve agregada para entenderlo de forma adecuada: “conjunto de aparatos constituido por una computadora y sus periféricos”. Han pasado ya muchos años de proximidad y vivencia junto a estos dos vocablos y sabemos, también como personas mayores, lo que han significado en los últimos cincuenta años y significan en la actualidad, hasta llegar a nuestros días, en los que los teléfonos, tabletas, relojes, televisores, llaves de vehículos, tarjetas bancarias y casi todo lo que se mueve, tenemos asumido que son “inteligentes”. Pero ante este aluvión tecnológico, desarrollado de forma exponencial mediante las tecnologías de la información y comunicación, surge una gran pregunta para abordar el inframundo tecnológico, digital por supuesto, con el que se tuvo que enfrentar nuestra inteligencia, humana por supuesto también, cuando éramos jóvenes y, ahora, cuando ya somos personas mayores, entradas en años y de edad avanzada, sin eufemismo alguno.

Lo que cuento a continuación es un resumen de mi vivencia al respecto, porque mi mundo hace cincuenta años era analógico y atómico, sorprendido por la entrada en tromba de las tecnologías de la información y comunicación. Me ayudó mucho a entender lo que estaba pasando y viendo, la lectura de un libro didáctico escrito por Nicolás Negroponte, El mundo digital, que me ha acompañado a lo largo de mi trayectoria vital y profesional, fundamentalmente porque aprendí lo que se nos venía encima y que era imprescindible subirse al tren digital de la vida si queríamos progresar adecuadamente en un mundo al revés, diseñado a veces por el enemigo. También, me sirvió para poner los pies en el suelo atómico, cuando decía al finalizar su libro: “Los bits no se comen; en este sentido no pueden calmar el hambre. Los ordenadores tampoco son entes morales; no pueden resolver temas complejos como el derecho a la vida o a la muerte. Sin embargo, ser digital nos proporciona motivos para ser optimistas. Como ocurre con las fuerzas de la naturaleza, no podemos negar o interrumpir la era digital”.

Han pasado muchos años desde aquél descubrimiento personal del mundo digital a través de Negroponte y ahora, como persona mayor preocupada por estas cuitas digitales y solidaria con millones de “personas de edad avanzada”, a las que se nos considera en muchas ocasiones “ciudadanos y ciudadanas molestos”, olvidados por los Gobiernos y Administraciones correspondientes, recuerdo algo que expuseen este cuaderno digital en 2001, en un momento especial en mi vida profesional: “No pertenezco a la legión de embajadores del tratamiento de la informática como los proclamadores de la buena nueva digital, del evangelio digital, en frase de Hans Magnus Enzesberger, aquellos que declaran a los ciudadanos como ignorantes molestos. No soy tampoco vendedor de cajas de trucos pragmáticas, en expresión del mismo autor. No me gustan las brechas digitales… Lo que he venido haciendo desde que tengo uso de razón es buscar sentido a la vida cualquiera que sea la posición que se ocupa en ese momento en el vivir diario”. Si cité a Enzesberger en aquella ocasión, fue porque aprendí mucho de él en un artículo entrañable suyo publicado en Revista de Occidente, El evangelio digital, que me conmocionó en momentos transcendentales de mi carrera pública digital, fundamentalmente porque hacía una defensa de la ciudadanía tildada presuntamente de “ignorante”, sobre todo por las precauciones que hay que tomar en la llamada sociedad de la información y del conocimiento, así como por lo que fabrican algunos intelectuales a través de los departamentos de tonterías [sic], que incluso algunas pueden ser digitales por el uso y abuso desordenado de medios electrónicos (teléfonos inteligentes, tabletas, televisión, etc.), que reflejaba en una entrevista concedida a Juan Cruz, en el diario El País, en torno a  la publicación de un libro suyo excepcional, Reflexiones del señor Z. o migajas que dejaba caer, recogidas por sus oyentes, cuando ya había alcanzado 87 años de edad: “Sí, en ese sentido hay una parte reaccionaria del señor Z. Naturalmente estos aparatos no le gustan: no tiene móvil, lo rechaza, por tanto no tiene Twitter, ¡no, por favor, qué horror! En él hay todos los aspectos: el sabio, pero también el provocador, el gurú, el payaso… ¡Sí, está entre Sócrates y Jeff Koons! [risas]. Y sí, esta es una enciclopedia que alerta contra la estupidez humana. Pero tengo la cortesía de escribir libros breves; creo que es más amable que imponerle al público libros de mil páginas”.

En este contexto, lo que me ha preocupado siempre es su reflexión acerca de que a veces digitalizamos tantos procesos humanos que se llega a considerar a los ciudadanos, sobre todo, los mayores, como ignorantes molestos por el mundo analógico en el que creen los gurús tecnológicos que estamos instalados, pasando a formar parte del macromundo de torpes digitales, sin mención alguna de la intrahistoria de brecha digital que ha existido y existe en nuestro país. En todo se debe marcar siempre una delgada línea roja, sobre todo cuando la equidad digital sigue siendo una quimera en la sociedad actual donde se están tomando decisiones desde determinados centros de poder digital, por personas que caben en un taxi (digital, por supuesto) y que pueden llegar a afectar a la quintaesencia del ser humano (1). Recuerdo de nuevo a Enzesberger, en estado puro: “Yo también digo que en este momento todos los medios hablan de la digitalización y predicen que todo ha de ser digital. ¡Abajo con el papel, es demasiado analógico! No estoy de acuerdo: yo como analógicamente, duermo analógicamente… Este es un sistema analógico. La rodilla es analógica, la lengua no es un ordenador. ¡No hay que exagerar con lo digital, no es la solución de todo! Los industriales dicen que hay que digitalizar lo más posible, porque hay capacidad de reducir el tamaño de las máquinas… ¿No te parece que se muere también analógicamente, no digitalmente?”.

Estoy convencido que nosotros, personas mayores, entrados en años y de edad avanzada, disponemos también de una de las inteligencias múltiples que vienen de serie en nuestro cerebro: la inteligencia digital. A esta investigación he dedicado muchos años de mi vida, resumiendo hoy el constructo “inteligencia digital” en pocas palabras y como definición posible desde una perspectiva científica, como la “capacidad y habilidad de las personas para resolver problemas utilizando los sistemas y tecnologías de la información y comunicación cuando están al servicio de la ciudadanía”, es decir, cuando han superado la dialéctica infernal del doble uso” (2). Inteligencia digital, aplicada también a las personas mayores, con cinco acepciones:

1. destreza, habilidad y experiencia práctica de las cosas que manejan y tratan las personas mayores, con la ayuda de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación, nacida de haberse hecho muy capaces de ella.

2. capacidad que tienen las personas mayores de recibir información, elaborarla y producir respuestas eficaces, a través de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación.

3. capacidad para resolver problemas o para elaborar productos que son de gran valor para un determinado contexto comunitario o cultural en el que son y están, a través de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación.

4. factor determinante de la habilidad social, del arte social de cada persona mayor en su relación consigo mismo y con los demás, a través de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación.

5. capacidad y habilidad de las personas mayores para resolver problemas utilizando los sistemas y tecnologías de la información y comunicación cuando están al servicio de la ciudadanía, es decir, cuando ha superado la dialéctica infernal del doble uso.

NOTA: La imagen de cabecera fue una cortesía de Arturo Toga, neurólogo en la Universidad de California, de Los Ángeles (LONI), y director del Centro para la biología computacional, que es apoyada por bioinformáticos adscritos a la hoja de ruta del NIH para la investigación médica (2007), autorizada para su publicación en mi libro citado, Inteligencia digital. Introducción a la Noosfera digital, 2007, p. 71.

(1) Morozov, Evgeny (2015, 16 de mayo). Siervos y señores de InternetEl País.com. Artículo extraordinario que demuestra que Internet tampoco es inocente.      

(2) Cobeña Fernández, José Antonio, Inteligencia digital. Introducción a la Noosfera digital, 2007, p. 22.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes para su interés personal, aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, GAZA, REPÚBLICA DEL CONGO Y RUANDA, SAHEL Y PAÍSES EN GUERRA, EN GENERAL

¡Paz y Libertad!