Paco de Lucía, de Andalucía

PACO DE LUCIA
Paco de Lucía. Retrato realizado por su viuda, Gabriela Causeco.

Hoy se publica el disco póstumo de Paco de Lucía, Canción Andaluza, que refleja un sentir de nuestra Comunidad, con un repertorio de canciones que representaban una forma de sentir en España y, obviamente, de una Andalucía que tenía helado el corazón.

Gracias a Paco de Lucía, el dolor intrínseco en la mayor parte de las canciones de este disco se torna en belleza para la inteligencia creadora de la persona que escuche todas y cada una, porque es una oportunidad de descubrir una nueva forma de dotar de destreza y calor humano la melodía que, a través de las manos que tocan una guitarra prodigiosa, acompaña a estas letras tan cargadas de tristeza y dolor humano.

Quizá sea María de la O, canción que abre este disco, la que simbolice mejor la realidad de una historia de Andalucía, cantada por Concha Piquer, que aprendieron nuestras madres de la posguerra:

¡Envidio tu suerte!
– me disen arguna al verme lusí -,
y no saben, probes,
la envidia que ellas me causan a mí.
¡María de la O!
Que desgrasiaíta, gitana tú ere
teniéndolo tó.
Te quiere reí,
y hasta los ojitos los tienes morao
de tanto sufrí.
Mardito parné
que por su curpita dejaste ar gitano
que fue tu queré.
Castigo de Dió
Castigo de Dió
é la crusesita que lleva a cuesta
María de la O

Y Paco de Lucía interpreta de forma magistral, una tras otra, canciones tristes de Andalucía Street, procurando que su guitarra nos haga olvidar por momentos una historia que tanto ha marcado nuestra querida tierra. Creo que era lo que le preocupaba cuando grabó este disco días antes de que muriera sin poder decirnos adiós.

Hoy, he comprendido mejor a mi madre, cuando a través de su Marconi tatareaba estas letras andaluzas en unos años que España y Andalucía no deben olvidar. Sobre todo para aprender de sus errores y de las “crusesitas” que llevaban a cuestas muchas mujeres de aquella época.

Mi agradecimiento expreso a Paco de Lucía. Mejor, de Andalucía.

Sevilla, 29/IV/2014

La memoria, siempre la memoria

REVERSION MEMORIA
Imagen de la portada del último número publicado por The Journal of Neuroscience, que representa la detección de la proteína Crtc1 en neuronas del hipocampo de ratón. La proteína destaca en color rojo.

He escrito en bastantes ocasiones sobre la memoria, sobre todo de la estructura cerebral que controla todos los movimientos para hacerla posible: el hipocampo. Hoy, vuelvo a hacerlo porque me ha sorprendido, en el sentido más pleno de la palabra, la investigación que se hizo pública la semana pasada sobre avances científicos en nuestro país para abordar en un tiempo no muy lejano la reversión de pérdida de memoria en personas afectadas por el Alzheimer, enfermedad que hace sufrir solo en España a más de 400.000 personas en este momento.

Quizá sea una nueva oportunidad para retomar una dedicación especial en este blog a la divulgación científica de las estructuras cerebrales, tal y como llevé a cabo durante casi tres años, salpicada del llamado principio de realidad humana de la inteligencia de cada persona, como un bien que nos pertenece a pesar de la manipulación permanente por parte de la sociedad de mercado, carente en muchas ocasiones de ética social. En mi libro Origen y futuro de la ética cerebral, dedico un capítulo completo a estas estructuras, entre la que se encuentra el caballo encorvado (el hipocampo), que puede ayudar a comprender mejor la importancia vital de esta estructura y sus implicaciones éticas.

La investigación citada, que se hizo pública la semana pasada por parte de la Universidad Autónoma de Barcelona, está centrada en la reversión de la pérdida de memoria en ratones modelos de Alzheimer mediante terapia génica (1): “La terapia consiste en la inyección en el hipocampo, una región del cerebro importante para el procesamiento de la memoria, de un gen que provoca la producción de una proteína bloqueada en los pacientes con la enfermedad, la “Crtc1” (CREB regulated transcription coactivator-1). La proteína restituida por la terapia génica permite desencadenar las señales necesarias para activar los genes implicados en la consolidación de la memoria a largo plazo”.

En la comunicación oficial de este hallazgo, se afirma que “En las personas con la enfermedad, la formación de agregados de placas amiloides, un conocido proceso que desencadena el Alzheimer, impide que la proteína Crtc1 actúe de manera normal. “Cuando se altera la proteína Crtc1 no se pueden activar los genes responsables de la sinapsis o conexiones entre neuronas del hipocampo y el individuo no puede realizar correctamente tareas de memoria”, explica el doctor Carlos Saura, investigador del Instituto de Neurociencias de la UAB y responsable de la investigación. Según el científico “este estudio abre nuevas perspectivas para la prevención y el tratamiento terapéutico de la enfermedad de Alzheimer, ya que hemos demostrado que una terapia génica que activa la proteína Crtc1 es efectiva para prevenir la pérdida de memoria en ratones de laboratorio”.

Es un proceso que supone un paso decisivo en el abordaje de esta enfermedad tan lesiva para las personas que la sufren y para las personas más próximas. Ayer se hizo eco el periódico El País en su página de opinión, resaltando que “La inyección del gen correcto Crtc1 directamente en el hipocampo —la región cerebral más importante para la formación de recuerdos— logra que recuperen la memoria los ratones que ya habían empezado a perderla. Inyectar genes en el cerebro de un enfermo está, por el momento, fuera de las posibilidades de la práctica médica. Sin embargo, tal limitación no resta un ápice de importancia al experimento barcelonés. Es perfectamente posible que esa acción se pueda mimetizar con una pequeña molécula —un candidato a fármaco— que estimule al gen natural del paciente o que corrija sus efectos indeseables. No hay ninguna garantía de que esa estrategia funcione, por supuesto, pero es evidente que merece la pena intentarlo. Lo que está en juego es nada menos que el futuro de la memoria”.

La industria farmacéutica tiene parte de esta palabra de futuro esperanzador para estos procesos de Alzheimer, hasta ahora irreversibles. Esperemos, una vez más, que triunfe la realidad de equilibrar los derechos y deberes de los ciudadanos, a través de una acertada política de investigación, tan maltratada en la actualidad, con los intereses farmacéuticos, tan discutidos hoy en las llamadas enfermedades raras. La enfermedad de Alzheimer no está en ese grupo, pero no sería raro que se pudiera dilatar en el tiempo esta aplicación de la investigación citada por oscuros intereses de mercado.

La memoria queda a la espera de que no se olvide este avance tan espectacular. Verdaderamente sorprendente en este tiempo de crisis, donde la investigación sufre recortes que Matisse nunca hubiera plasmado en un cuadro a través de su memoria de hipocampo.

Mis felicitaciones expresas al equipo investigador.

Sevilla, 28/IV/2014

(1) Parra-Damas A., Valero J., Chen M., España J., Martin E., Ferrer I., Rodríguez-Alvarez J. and Saura C.A. CRTC1 activates a transcriptional program deregulated at early Alzheimer´s disease-related stages (2014). J. Neuroscience. 34(17).

Un 25 de abril especial para Marcos y Jose Afonso

Hace cuarenta años que la canción “Grandola vila morena” supuso para mí una revolución interior, como ya he escrito en otras ocasiones en este blog. Hoy, renuevo mi confianza en las revoluciones donde se unen amor y sufrimiento, porque se aunan las voluntades, tal y como lo aprendí de la Cantata de Santa María de Iquique interpretada por Quilapayún.

Hoy he vuelto a escucharla completa, en la voz de su autor Jose Afonso y también por un coro de personas muy queridas para mi: Saramago, Pilar del Río, Luis Pastor, Joao Afonso (sobrino del autor) y otras personas reunidas en torno a Jose, uno de mis autores preferidos.

Sé lo que valen las palabras cuando se hacen música, habiendo sido esta canción decisiva para iniciar una revolución en 1974, pero que todavía sigue pendiente en el mundo actual portugués y en el de España, como ejemplos clamorosos que debemos recordar con la pasión histórica que merece, hoy ya sin claveles…

Inserto de nuevo en este post el que escribí en 2007 a tal efecto. Siguen vivos los recuerdos, sobre todo cuando escucho también una canción contemporánea de Luis Pastor, que me marcó desesperadamente, gracias a la composición de fondo creada por Mario Benedetti en su fondo de compromiso activo:

Con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

compañero te desvela
la misma suerte que a mí
prometiste y prometí
encender esta candela

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

Sevilla, 25/IV/2014

ENTRE MARCOS Y JOSE AFONSO

25 de abril. San Marcos y las santas revoluciones. Mañana celebramos el recuerdo de por qué decidimos en 1984 llamar Marcos a nuestro hijo. Poner nombres. También recuerdo año a año aquella revolución portuguesa de 1974, diez años antes, donde Jose Zeca Afonso jugó un papel trascendental. Me hice con su canción de forma un poco artesanal, pero Grandola, vila morena me ha acompañado siempre en mis revoluciones interiores, donde estuviera o viviese, que ha sido en muchos puntos cardinales del mundo. Marcos y la revolución de Zeca, el cuadro del niño con el fusil y el clavel, las manos anónimas sujetándolo, que compré a un hijo imaginario en Roma, muy cerca de Rafael Alberti, en la Librería Rinascita, edificio emblemático de su casco antiguo, donde hoy vive gente adinerada por la contradicción del comunismo, en la calle de las bodegas oscuras, que tantas veces paseé en busca de la libertad no vigilada por la conciencia insolidaria.

En cada esquina un amigo, en cada rostro igualdad. Maravillosa letra para componer canciones para después de las guerras particulares. Y Marcos creciendo de la mano de soledades sonoras porque la revolución silenciosa seguía adelante en el primer mundo. Sigue el cuadro en su cuarto de sueños y trabajo, como mensaje subliminal de que hay que estar cerca de quienes aportan a la sociedad amistad e igualdad, con letra y música de José Afonso.

Porque el pueblo es quien más ordena, Marcos, a la sombra de una encina de la que yo no sabía su edad, juré tener por compañera a una persona, Marcos, su voluntad. Tu nombre fue un compromiso para el proyecto que mas ordena nuestras vidas, cuando solo tenías segundos de vida real, porque queríamos que fueras un programa de vida compartida en la cultura de Marcos, aquel cronista del siglo I después de Cristo, que nos contó de forma admirable cosas de Jesús de Nazareth, tan humano que a veces le vencía el cansancio y se dormía apoyado en el cabezal del barco, soñando que otro mundo era posible. De un ser que sigue dando que hablar a las multitudes que siguen creyendo en las revoluciones que permiten a cada persona ser feliz con sus proyectos particulares de vida sin estar mediatizados por el consumo de turno.

El pueblo es quien más ordena, Marcos. Te lo recuerdo porque yo lo aprendí de Marcos del siglo I y de Jose Afonso en su pequeño rincón de Grándola.

Sevilla, 24/IV/2007

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LIBROS PUBLICADOS RECIENTEMENTE
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Retratos pintados con palabras

Cartas de quince líneas

La tegala de Saramago

Palabras de hipocampo

Origen y futuro de la ética cerebral

Nos queda la palabra

PROLOGO-RPP1

Con un sencillo análisis a través de la nube de palabras del prólogo de mi última publicación, Retratos pintados con palabras, veo que dos muy queridas para mi, personas y palabra, toman especial relevancia en mi vida de todos y en la de secreto, que tantas veces he reivindicado para expresar la mejor realidad del mundo respecto de las personas y, la palabra, como medio imprescindible para el diálogo en todos los sentidos.

Me queda, nos queda como personas, la palabra. Una realidad mágica junto al amor, en tiempos de cólera, como nuevo homenaje a Gabriel García Márquez.

Sevilla, 20/IV/2014

Vida, personas y palabras

WORDLE-BLOG3

He hecho hoy una pequeña experiencia, utilizando un programa (Wordle) para dibujar una nube de las palabras escritas en mi blog. Y me he encontrado con la sorpresa de que la palabra más relevante de los tres últimos post ha sido “vida”. Después, “personas” seguida de “palabras”, en plural.

Creo que responde a mi realidad mágica a la hora de escribir, porque la vida de las personas preside cualquier forma de pintar retratos con palabras. Un descubrimiento gracias a la inteligencia digital.

Fascinante: vida, personas y palabras, por ese orden, tal y como lo aprendí de uno de mis grandes maestros, Gabriel García Márquez, al escribir en este blog crónicas de la vida que anuncian siempre islas desconocidas que todavía tenemos que explorar.

Sevilla, 19/IV/2014

Seguiré aprendiendo de Gabriel García Márquez

Ayer falleció Gabriel García Márquez. Su realismo mágico ha marcado mi vida en muchas ocasiones. Hoy, sigo pensando que tengo que seguir aprendiendo de él a la hora de escribir crónicas de la vida, cuando vamos del timbo al tambo. Por ello, vuelvo a publicar un post que escribí en 2008, como homenaje a su vida, tan importante para un mundo necesitado de personas necesarias y, a veces, imprescindibles.

Sevilla, 18/IV/2014

Del timbo al tambo

gabo-doce-cuentos-peregrinos.jpg

Gabriel García Márquez, mi querido Gabo, me recordó ayer al releer su Prólogo de Doce cuentos peregrinos – obra que recomendaré siempre para las mesillas de noche de las personas que me acompañan en nuestra “Isla Desconocida”-, una obligación ética al escribir palabras que se entregan a los demás, cuando se navega en los mares procelosos de la turbación ignaciana. Hoy, cuando retomo -no sin dificultades anímicas- esta bendita y sacrosanta ob-ligación [sic, con guión], resuenan sus palabras con una fuerza especial: “Aquí está, listo para ser llevado a la mesa después de tanto andar del timbo al tambo peleando para sobrevivir a las perversidades de la incertidumbre”.

Es verdad. Aquí está listo el post de hoy, para ser llevado a tu mesa, cuando voy permanentemente de mi corazón a mis asuntos, del timbo al tambo particular, personal e intransferible. Cerebro y corazón, básicamente el cerebro, para los que nos acercamos con tanto respeto a él, que nos recuerda permanentemente su papel estelar en la vida, porque diversas estructuras cerebrales hacen posible la historia jamás contada, de vivir de forma controlada para no ir del timbo al tambo. A ser posible, a los asuntos importantes para la búsqueda de la felicidad. Y estos días que pasan, pero que en algunas y algunos se quedan, estamos viviendo momentos trascendentales para cada persona, para la sociedad, para la ciudadanía, para las familias, para las amigas y amigos a los que queremos, para las compañeras y compañeros de trabajo, con los que estamos obligatoriamente obligados a vivir, estar y, lo más difícil, ser.

Leo los periódicos habituales, escucho ahora mucha radio, la sempiterna onda próxima, veo la televisión que puedo y siempre hay una voz recurrente: la petición de mi voto, variaciones sobre el mismo tema utilizando el símil musical. Pero la partitura no es la misma y buscar esas diferencias es lo que me saca de mi corazón, de mis asuntos y es lo que me lleva a estar ahora “peleando para sobrevivir a las perversidades de la incertidumbre”. Como me “recomendaba” ayer Gabo cuando leía, en momentos de silencio, uno a uno sus cuentos peregrinos. Porque entendí muy bien su estructura literaria volcada al mundo mediante sus estructuras cerebrales: somos peregrinos en un camino hacia alguna parte, aunque a veces vayamos del timbo al tambo, como desorientados, para comprender lo que solo se puede alcanzar en una disciplina de silencio y de encuentro con nosotros mismos, para responder a situaciones, preguntas y fracasos humanos y sociales que no alcanzamos a entender nunca.

Por eso doy vueltas a mi voto, a mi corazón, a mis asuntos. Porque no todos vamos en el mismo barco, porque suelo decir que navego casi siempre en patera, al lado de algún barco fletado para orientar a la “Isla Desconocida”, una patera sin quilla pero con Norte. Un barco que ahora podría ser un partido político, unas determinadas siglas, siempre a babor, a su izquierda, en la amura de babor ideológico al que tanto quiero, porque no todos los partidos son iguales, porque tampoco todas y todos somos iguales, porque no me da lo mismo lo que pase el día 9 de marzo, porque la libertad para la igualdad no todos los partidos la defienden de la misma forma, porque me preocupa el Estado del bienestar y todos los recursos públicos, su financiación, la equidad, la integración de los que buscan desde fuera la felicidad básica, las personas que emigran a nuestro país porque creen que esta felicidad –la adecuada legítimamente a sus necesidades y proyecto de vida- se puede tocar aunque sea con la punta de los dedos, la atención a las personas que dependen de los demás si la Administración lo garantiza para no confiarlo a la misericordia divina y humana. Porque no todo es mercancía y mercado. Porque no hay que confundir valor y precio. No es lo mismo, no es lo mismo…

Lleva razón Gabriel García Márquez en su prólogo: el que lea este post (por qué no este cuento) sabrá qué hacer con él. Como me pasa a mí al escribirlo. Porque la perspectiva del tiempo es lo que permite poner cada cosa en su sitio y hacer, de vez en cuando, una parada en la posada más querida. Como peregrino de la felicidad. De la vida.

Sevilla, 24/II/2008

Cajas de cartón

The Adventures of a Cardboard Box from Studiocanoe on Vimeo.

Nos lo recordó nuestro hijo Marcos hace unos días. Se trataba de valorar lo que las cajas de cartón suponen en la vida de un niño frente a los juguetes actuales. No pertenezco a la escuela maniquea que defiende todo lo anterior como lo mejor y lo de hoy lo peor, enfrentándonos constantemente a la historia, porque soy miembro activo del club de los que creen que el mundo sólo tiene interés hacia adelante. Pero la realidad de la caja de cartón de este vídeo nos hace valorar lo sencillo y creativo frente al tecnicismo actual.

Creo que la caja de cartón, tan humilde ella, siempre ofrecía y ofrece posibilidades a almas concretas, consiguiendo vida propia, y ésa es la diferencia frente a los juegos y juguetes de hoy. Cuando el alma actúa el éxito está garantizado y la inteligencia creadora se hace patente a todas luces. Sin la inteligencia, el cartón no es nada. Esa es la clave de esta pequeña historia, como en tantas experiencias de la vida.

Marcos siempre sacaba partido y daba vida al cartón más pequeño. Ponía su alma en ello y eso lo aprendimos de él. Es la razón de que agradezcamos tanto ese recuerdo.

Sevilla, 17/IV/2014

Deberíamos aprender de Matisse

MATISSE

Exposición sobre los “recortes” de Matisse / Tate Gallery – Henri Matisse: The Cut-Outs

Efectivamente, deberíamos aprender de su arte para hacer recortes (Cut-Outs) en la crítica situación actual y que sólo se permitieran si aportan soluciones reales a la crisis que estamos atravesando en un desierto de valores.

Está demostrado que los recortes en derechos y deberes, que no en mercancías, están laminando los valores esenciales del ser humano y sus necesidades básicas.

Matisse, cuando vio que estaban mermadas sus fuerzas comenzó a recortar papeles pintados con gouaches de colores muy vivos para expresarse a través de ellos, dejándonos composiciones de gran belleza. ¡Ojalá aprendieran los artífices de los recortes actuales sin ton ni son, a valorar que también puede haber arte en la expresión de las ideologías! Lo que ocurre es que como no son inocentes, rápidamente se suele descubrir el fiasco, como nos pasa a menudo, al confundirse valor y precio.

Aprendamos todos de los recortes de Matisse. Él supo vivirlo como una oportunidad de hacer muy bien las cosas. También podríamos haberlo hecho mejor atendiendo la difícil situación actual, porque recortar por recortar no sirve para nada, sólo para abaratar los valores, destrozándolos y cayendo finalmente en la deflación de los mismos.

De lo que estoy convencido es que Matisse, con sus recortes, con su pintura en tiempos difíciles en la que sólo utilizaba tijeras artísticas, nunca lo hubiera hecho así.

Sevilla, 15/IV/2014

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LIBROS PUBLICADOS RECIENTEMENTE
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Retratos pintados con palabras

Cartas de quince líneas

La tegala de Saramago

Palabras de hipocampo

Origen y futuro de la ética cerebral

Retratos pintados con palabras

ANTONIO MACHADO1
Joaquín Sorolla, Antonio Machado, 1917

Hoy entrego a la Noosfera, la malla pensante del mundo digital, un nuevo libro, RETRATOS PINTADOS CON PALABRAS, recopilando en este caso los post dedicados a personas que marcan una impronta en la vida, que son necesarias y, a veces, imprescindibles. Una vez más, agradezco su lectura, aunque el prólogo y el epílogo, centran como siempre mis objetivos al pintar estos retratos.

Sevilla, 14/IV/2014

El libro se distribuye bajo una Licencia Creative Commons 4.0 Internacional, basada en una obra centrada en el blog www.joseantoniocobena.com, en los términos que figuran al finalizar un adelanto del Prólogo que reproduzco a continuación:

Prólogo

Pintar retratos con palabras es una oportunidad para recuperar sentimientos y emociones de la intrahistoria de determinadas personas, como las que figuran a continuación, en la clave del que escribió magistralmente Antonio Machado, así como en la interpretación dada por Bertolt Brecht de las personas que he pintado especialmente en mi blog desde 2005, cambiando el término “hombre” por “personas”: hay personas que luchan un día y son buenas, otras luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenas, pero están las que luchan toda la vida, y esas son las imprescindibles.

Es muy importante que sean retratos del corazón, tal y como lo recogía el lema “retrato”, en el tesauro de Baltasar Henríquez, en 1679, primer documento en el que figura esta acepción para la posteridad del español, sabiendo que las palabras van a estar presentes siempre en la paleta lexicográfica de este libro:

RETRATO-HENRIQUEZ
HEN B 1679 (Pág: 396,2)

y que nunca más se volverá a recuperar, quedando en el día de hoy sólo varias acepciones que desde 1788 fueron enriqueciendo esta forma de comprender qué significaba retratar a alguien, aunque en la actualidad se mantiene un lema de resultados más pobres en nuestro lenguaje diario:

RETRATO-TERREROS
TER M 1788 (Pág: 368,2)

El Diccionario de mayor divulgación del español, de la Real Academia Española, recoge a partir de 1869 (RAE U 1869 (Pág: 681,1) una acepción extraordinaria de retrato, descripción de la figura y carácter de alguna persona, que ya se ha mantenido hasta nuestros días, enriqueciéndola, en la última edición oficial de 2001: descripción de la figura y carácter, o sea, de las cualidades físicas o morales de una persona, aunque habiendo perdido aquella referencia tan magistral a la que hacíamos referencia al comienzo de este prólogo, es decir, los retratos del corazón.

¿Por qué doy tanta importancia a la palabra y a cómo se pueden pintar retratos con ella? Fundamentalmente, porque no hay nada más humano que la palabra, mucho más cuando en el mundo actual es de las pocas cosas que nos quedan en nuestro interior sin tener que comprarlas a cualquier precio, es decir, podemos librarlas -si queremos- de convertirlas en mercancía, porque la palabra “es un producto de la evolución humana que solo se encuentra en las personas, como resultado de un trabajo de relojería suiza en el cerebro, porque estamos programados para hablar, desde nuestra concepción. Así lo analicé en un post que escribí en este cuaderno, ¿Por qué hablan las personas?, el 13 de abril de 2008: “Sin lugar a dudas, entre otras razones entrelazadas entre sí, por culpa de FoxP2, el gen que, con un juego de palabras más o menos acertado, mejor se expresa. El cerebro vuelve a maravillarnos de nuevo hoy, a través del conocimiento científico del gen FoxP2, que me permite volver a centrar el foco de interés cerebral en la génesis y desarrollo de la habilidad del lenguaje humano, gracias a la expresión correcta y ordenada de este gen”. Y citaba también a Gary Marcus, “que está en los cielos de la investigación actual más solvente, mi autor de los últimos meses, por su interesante aportación a la investigación del cerebro desde la genética, con una reflexión impresionante: “lo que hace interesantes a los humanos no es el hecho de las palabras en sí mismas, sino poder aprender y crear nuevas palabras” .

Espero que este libro sirva a las personas que buscan islas desconocidas en los demás, porque es el auténtico camino para retratar con la inteligencia y las palabras las cualidades que hacen que nuestra especie sea tan extraordinaria al comprender que por encima de todo nos queda la palabra, tal como lo aprendí de Blas de Otero haciendo camino al andar en mi vida, pintando retratos en mi blog:

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.

Sevilla, abril de 2014

Licencia de Creative Commons
Retratos pintados con palabras by Jose Antonio Cobeña Fernández is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en http://www.joseantoniocobena.com.

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A Rogiero no le hacen falta mil palabras

ROGIERO
Retrato de Rogiero, en Portugal en mayo de 2013. / PIERRE GONNORD

El 30 de agosto de 2013 se cruzó Rogiero conmigo y no lo he olvidado. Un niño en Portugal, a los que adoraba Saramago. Hoy, ha vuelto a mi persona de secreto, al descubrirlo en una exposición que se ha inaugurado en Almería, bajo la dirección del Centro Andaluz de la Fotografía, con un título precioso El sueño va sobre el tiempo, que muestra la obra del fotógrafo francés Pierre Gonnord, de alma española y que un día decidió acercarse al universo gitano y fotografiarlo también en Sevilla, como a Rogiero, en una barriada especial, las Tres Mil Viviendas, así como en Los Pajaritos, barrio que conozco muy bien porque trabajé allí en los veranos de los años sesenta, en una farmacia muy querida para mí y donde aprendí a convivir con la pobreza, con familias gitanas y payas, de las que guardo imágenes sobre las que podría escribir en un día no muy lejano y en el tiempo que pueda marcar mi particular Sala de espera.

Tiene ahora cuatro años o cinco, qué más da, pero ya mira como un adulto. Así lo describía el artículo que me permitió conocerlo: “En esta imagen, comparable a los retratos de corte de Velázquez o Ribera, parece un chico fuerte y orgulloso. Hay algo de nobleza en ese gesto adusto. Se ha acostumbrado a dormir al raso y cuidar de sus hermanos —por debajo suyo hay cuatro pequeños más— mientras sus padres trabajan como braceros en los campos para poder comer. Su madre, como ahora la hermana mayor de Rogiero, tampoco pudo elegir su destino, se casó a los 14 años y empezó a parir. Con veintipocos ya tiene 7. De esa niña sin adolescencia solo distinguimos sus ropajes, sus manos de campesina y sus brazos, estrechando a su pequeño contra su pecho en un gesto protector. No es la pobreza lo que se ve en la imagen sino la vida, cargada de tradiciones ancestrales. Parece como si el fotógrafo quisiera escuchar sin tabúes a esa gente que corre de un lado para otro”.

Más comentarios dañarían la quintaesencia de lo que nos transmite Rogiero. Su expresión vale más que mil palabras, porque sus sueños van sobre el tiempo de su raza, tal y como lo pintó en su día Federico García Lorca:

El sueño va sobre el tiempo
flotando como un velero.
Nadie puede abrir semillas
en el corazón del sueño.

¡Ay, cómo canta el alba!, ¡Ay, cómo canta!
¡Qué témpanos de hielo azul levanta!

El tiempo va sobre el sueño
hundido hasta los cabellos.
Ayer y mañana comen
oscuras flores de duelo.

¡Ay, cómo canta el alba!, ¡Ay, cómo canta!
¡Qué espesura de anémonas levanta!

Sevilla, 11/IV/2014

ooooooooooooooooooooooooooooooo

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