María Moreno, pintora con aura

MARIA MORENO

RTVE / María Moreno, luz y guía de la obra de Antonio López

Sevilla, 18/II/2020

Ayer falleció en Madrid a los 87 años la pintora María Moreno, una gran desconocida a nivel popular, pero que representa de forma indiscutible al movimiento artístico del realismo madrileño, junto con un grupo admirable, que tuvo su reconocimiento en la última muestra colectiva llevada a cabo en 2016 en el Museo Thyssen bajo el título “Realismo de Madrid” y que recomiendo visualizar en la revista digital dedicada a la citada exposición temporal. Allí estuvo presente con obras que reflejan su sentir como artista de la luz y el aura que acompaña muchas veces a la vida.

He leído con atención reverencial, de nuevo, la vida y obras de María Moreno, que se puede consultar en su página web oficial, donde se puede comprobar que fue una pintora extraordinaria, cuidadosa hasta el último detalle de la vida, de la naturaleza viva y que en su trasvase vital y profesional de la oscuridad a la luz, la hizo brillar con luz propia a pesar de que no se prodigara en el mundo exterior. Es igual que su proceso pictórico donde los pasillos, puertas, habitaciones y ventanas de casas queridas dieron paso a la luz de los patios, jardines, flores, hasta simbolizarlo plenamente en la luz de los membrillos, recogida pacientemente y de forma magistral en la película El sol del membrillo de la que fue productora.

María Moreno, Mari, era la compañera de vida del pintor Antonio López. Lo he manifestado en diversas ocasiones en este cuaderno digital al recordar a Zenobia Camprubí o a María Teresa León: han representado a la inteligencia creadora y comprometida de las mujeres del segundo plano, de aquellas que han dejado todo, en el pleno sentido de la palabra, para acompañar el éxito de sus parejas masculinas, en el que la retroalimentación ha sido en el mayor número de ocasiones un auténtico calvario de vaciamiento existencial.

Lo decía Calderón de la Barca en La vida es sueño: La tierra sus flores, / el agua su espejo, / sus auras el aire, / sus luces el fuego. María tenía aura y sus obras también: flores, espejos, aire y fuego.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN José Antonio Cobeña Fernández no trabaja para ninguna empresa u organización religiosa, política, gubernamental o no gubernamental, que pueda beneficiarse de este artículo, no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de jubilado.