La cultura recuerda a las víctimas de la COVID-19

UNA ABUELA BELLOWS

George Bellows, Una abuela, 1914

Sevilla, 22/VII/2020

La cultura nos ofrece unas oportunidades extraordinarias de interpretar la realidad en cualquiera de sus manifestaciones, dotándolas de alma. En esta ocasión lo he encontrado en una actividad que comenzó a desarrollar la semana pasada el Museo Thyssen bajo la denominación Anónimos. Canciones para un personaje desconocido. El ciclo “se centra en explorar aquellos personajes que contemplamos en numerosas obras de la colección y de los cuales no tenemos ningún relato biográfico. Personajes desconocidos, pero protagonistas en su tiempo, a los cuales queremos dedicar esta edición de AperitivosThyssen, creando un relato contemporáneo en torno a ellos con la complicidad de los músicos participantes en el ciclo. […] Cada músico o grupo invitado dialoga con uno de estos personajes huérfanos de historia, dotándoles de un relato vital, y homenajeándolos a través de su música”.

El sábado pasado se inauguró el ciclo con la intervención de dúo asturiano Elle Belga, que ofrecieron un homenaje a las víctimas de la Covid-19 inspirado por la obra Una abuela, pintada en 1914 por George Bellows, un pintor muy preocupado por el realismo social de su época. De acuerdo con la ficha técnica del cuadro “Al no querer identificar el retrato con un personaje, Bellows nos acerca a un arquetipo. Una mujer de cierta edad, con una gran dignidad y fortaleza interior, posa rígida mirando fijamente hacia el espectador. Bellows siempre se sintió interesado por las posibilidades expresivas de los personajes de edad madura y, como en otras pinturas, concentra su atención en el rostro y las manos de la figura”.

UNA ABUELA BELLOWS1

No estuve allí el sábado pasado para escuchar la palabra y la música de Elle Belga, hilvanadas por la mirada penetrante de una abuela, la de Bellows, figura que ha sido un arquetipo de las abuelas y abuelos que han fallecido durante el estado de alarma. El último disco de los artistas que intervinieron, Simetría, grabado aquí en el Sur, en El Puerto de Santa María, recoge 11 obras que, por sus títulos, podemos deducir que es una muestra de música atemporal pero sensible con todo lo que ocurre: Increíble amor, Amamos honradamente, Simetría, Seres invencibles, Cantar de siega, Niego, Manuel, El lagarto está llorando, Carmencita Roiz, Belleza insobornable y Llegarán. He elegido Increíble amor, porque simboliza lo que verdaderamente nos une en momentos especiales de la vida.

En estos momentos de nueva normalidad me ha parecido un acierto identificar la cultura con el respeto, a través del arte, de lo ocurrido durante el estado de alarma en nuestro país, que ha afectado de forma abrumadora a las personas mayores, anónimas en casi todos los casos. Se han unido la música y la pintura para mostrarnos una forma diferente de contemplar la vida y la muerte. Es su aportación digna y ética. Para que no se olvide el ejemplo porque lo único que se persigue es que cada músico o grupo invitado a estos encuentros dialogue con uno de los personajes huérfanos de historia, elegidos del fondo pictórico del Museo Thyssen, dotándoles de un relato vital, y homenajeándolos a través de su música. Nada más.

 

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.