El problema con el que vivimos a diario

Sevilla, 2/III/2021

Las artes siempre han sido fundamentales para la experiencia americana. Provocan el pensamiento, cambian nuestra forma de pensar y dan forma a cómo definimos nuestra narrativa como país.

Presidente Barack Obama, 2018

Recibo con frecuencia información de la Fundación Obama y en esta ocasión me he detenido en una referencia sobre el respeto al arte, en general, que siempre manifestó el expresidente durante su mandato en la Casa Blanca, porque me ha devuelto una esperanza viva sobre lo que podrá ocurrir ahora con la nueva presidencia en Estados Unidos. Ha sido una sensación especial al leer que el 15 de julio de 2011, la activista Ruby Bridges se reunió con el presidente Barack Obama en la Casa Blanca y mientras veía la pintura de Norman Rockwell, titulada El problema con el que vivimos todos, en una exposición temporal de junio a octubre de 2011 en un pasillo próximo al ala oeste, junto al despacho oval, el presidente le dijo: “Creo que es justo decir que si no hubiera sido por ustedes, tal vez no estaría aquí y no estaríamos mirando este cuadro juntos”. 

El problema con el que vivimos todos (The Problem We All Live With, 1963) es una pintura de Norman Ropckwell que es considerada un icono del Movimiento por los Derechos Civiles en los Estados Unidos. Representa a Ruby Bridges, una niña afroamericana de seis años, de camino a la Escuela Primaria William Frantz, un centro público para blancos, el 14 de noviembre de 1960, durante la crisis de segregación escolar de Nueva Orleans que, de forma sorprendente, fue publicada por primera vez en las páginas centrales de la revista Look, el 14 de enero de 1964. Debido a las amenazas de violencia en su contra, Ruby es escoltada por cuatro agentes federales, a los que no se les reconoce expresamente, distinguiéndose bien una pared con un insulto racial a modo de grafiti, “Negro” y las letras “KKK” (un grupo supremacista de infeliz memoria) y un tomate estrellado contra la pared.  La pintura es un óleo sobre lienzo (91 cm. X 150 cm.), que se encuentra en la actualidad en el Museo Norman Rockwell, donde se puede analizar esta obra con detalle y conocer también la historia de la niña que sirvió de modelo para el cuadro, Lynda Jean Gunn, que falleció en 2019.

Observando detenidamente el cuadro, me ha parecido una experiencia que deberíamos compartir en su fondo y forma, por el significado y significante de la cultura, como es este caso, en el que una obra de arte puede mostrarnos el compromiso social de una generación como la de Ruby Bridges que durante su primer año en la escuela para blancos de Nueva Orleans, siempre estuvo sola porque los padres de sus compañeros y compañeras, blancos, nunca quisieron que compartieran espacio, tiempo y dinero, públicos, junto a ella. Una lección que el presidente Obama no olvidó durante su etapa presidencial. ¡Qué ejemplo ante lo que vino después en esa Casa Blanca, más bien Negra por todo lo ocurrido en la era Trump!, aunque el paso firme de Ruby, una niña negra vestida de blanco impoluto, nos alimente hoy el alma para seguir avanzando siempre hacia un futuro mejor para todos, como así fue en aquellos tiempos difíciles, porque está demostrado que el mundo sólo tiene interés hacia adelante. No hay que olvidar que la incomprensión ante la dignidad humana sigue siendo un problema con el que desgraciadamente seguimos viviendo a diario. Esa es la razón de por qué debemos frecuentar el futuro, como le recomendó un día el Dr. Cardoso a Pereira, el protagonista inolvidable y excelso que nos presentó hace ya bastantes años, a través de la literatura, el escritor Antonio Tabucchi, para provocarnos el pensamiento, cambiar nuestra forma de pensar y dar forma a la narrativa diaria de nuestra azarosa vida.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.