Por un planeta 50-50

HUELLA MUJERES

La huella de las mujeres en la historia

Se celebra hoy el Día Internacional de la Mujer, con un mensaje que pretende unificar la lucha solidaria por la igualdad de género: Por un Planeta 50-50 en 2030: Demos el paso para la igualdad de género. Este tema contribuirá a reflexionar sobre cómo acelerar la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible con objeto de impulsar la aplicación efectiva de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible. Asimismo, se centrará en nuevos compromisos de los gobiernos bajo la iniciativa “Demos el paso” de ONU Mujeres y otros compromisos existentes en materia de igualdad de género, el empoderamiento y los derechos humanos de las mujeres.

En el cuento de la isla desconocida de Jose Saramago, queda claro el papel de la mujer en la vida de cada persona de todos y en la de secreto. Hay que saber hacia dónde navegamos en el río de la vida todos los días y a qué puerta se llama de las ofertas reales que se nos ofrecen para descubrir el amor que lo mueve todo, pero saliendo cada uno de sí mismo para contemplar lo que hay que cambiar en cada persona de secreto para compartirlo con los demás. Existen, además, varias puertas a modo de oportunidades, a las que podemos llamar y entrar dependiendo de nuestra actitud ante la vida: la Puerta de las Peticiones, la de los Obsequios y… la del Compromiso. Además, ese atlas de nuestras islas desconocidas de género, a configurar, es siempre personal e intransferible, de difícil localización por personas ajenas a nuestro barco de secreto. A menos que la mujer de la limpieza que nos presentó Saramago en su cuento acuda también en nuestra ayuda…

Conozco muy bien a esas personas que nos ayudan a salir de nosotros mismos y suelen ser mujeres excelentes que nos enseñan otra forma de ser en el mundo. Hoy es su día y podemos agradecérselo con palabras y hechos especiales que deben ser amores y no solo buenas razones.

Sevilla, 8/III/2016, Día Internacional de la Mujer

Harnoncourt miró siempre al cielo

Sus expresiones faciales dirigiendo la Filarmónica de Viena, en los Conciertos de Año Nuevo de 2001 y 2003, dejaron huella para siempre ante millones de telespectadores. Todo lo mostraba con su mirada y con el baile armónico de sus manos, siempre sin batuta, para dejar volar la música en estado puro. Nikolaus Harnoncourt luchó hasta el final de su vida para que se respetara la quintaesencia de la música antigua sin reinterpretaciones de sonidos que nunca emitieron los instrumentos de época en el barroco o en el clasicismo. Ese fue su proyecto de vida representado por el Concentus Musicus Wien hasta el sábado pasado, el día de su silencio definitivo al apagarse definitivamente los focos de su dilatada existencia.

El pasado 6 de diciembre anunció su ausencia del concierto habitual en el Musikverein de Viena, su querida ciudad, mediante el programa de mano de ese día, en el que figuraba una carta facsímil suya, manuscrita, con palabras especiales y sentidas de despedida de una vida que le ha dado tanto. Eran palabras cargadas de respeto a su querido público, así comenzaba la carta, a quien tanto amó cuando les transmitía la autenticidad de las obras de Bach o Mozart, por poner solo algunos ejemplos especiales: “Se ha desarrollado una relación increíblemente profunda entre nosotros en el escenario y con ustedes en la sala de conciertos —¡nos hemos convertido en una venturosa comunidad de descubridores! —“.

HARNONCOURT

Se atrevió un día a decir que Mozart “no era un genio” y se ganó la antipatía de la cohorte de musicólogos defensores a ultranza del mito salzburgués, sin ver más allá de sus manos. Lo cuestionaba todo porque no quería que se sacara nada de contexto histórico y esa opinión era solo un reflejo del proyecto que inició con tan solo 23 años un día ya lejano de 1953 con su querido Concentus Musicus Wien.

En una entrevista con motivo de su 85 cumpleaños, ante la pregunta sobre la composición que le gustaría escuchar cuando estuviera próxima su partida de este mundo, afirmó después de sus famosos silencios el nombre del coral de Bach, que resume su vida de respeto reverencial a uno de sus maestros preferidos: “Vor deinen Thron tret’ ich hiermit” (“Con esto me presento ante tu trono”). Mirando a Dios como solo él sabía hacerlo, a sus músicos, a su querido público.

He entrado en su página web oficial y se puede leer con detalle la extensa programación de conciertos que tenía por delante, como si no pasara nada, sabiendo que difícilmente se puede agregar un solo día a la vida. Le bastaba solo su afán diario, como lo aprendió siendo muy joven del evangelista Mateo, al que conoció muy bien de la mano prolífica de Juan Sebastián Bach en una de las composiciones más brillantes de la Pasión sufrida por un hombre bueno. Así lo aprendió e interpretó con sus manos desnudas ante orquestas y público en los cinco continentes, dedos que mejor que nadie sabían dibujar bellas partituras barrocas en el aire, mirando al cielo.

Sevilla, 7/III/2016

 

 

Días de reflexión

Congreso_de_Diputados

Estuve muy atento ayer a la sesión de investidura de un nuevo Presidente del Gobierno. El balance de la sesión ya se conoce y a tenor del desarrollo del debate es muy difícil pronosticar un cambio de votos que saque adelante mañana la investidura de Pedro Sánchez. Todo fue una representación real del voto emitido el 20 de diciembre, aunque con una diferencia esencial. Por estar viviendo este país una democracia representativa en un escenario de voto fragmentado, ayer era un día en el que se pedían acuerdos y consensos para sacar adelante el país a quienes tienen confiada esa grandiosa responsabilidad derivada de los resultados del 20 de diciembre. Y eso no ocurrió. Me temo que muchos pensarán que esa responsabilidad hay que derivarla entonces a los que votaron fragmentación, es decir, al final la culpa de todo eso… la tiene la gente.

He vuelto a reflexionar sobre los contenidos que publiqué durante la etapa electoral previa al pasado 20 de diciembre y me reafirmo en todas y cada una de las reflexiones que eran su hilo conductor: el diálogo y el interés general, un Congreso llamado consenso, la obligación ética de votar y la quintaesencia de las campañas electorales. Quizá doy en estos días de reflexión especial relevancia a un post dedicado a la verdad política, imprescindible en estos momentos: en política es imprescindible decir siempre la verdad. Vuelvo a leerlo una y mil veces y creo que en un día tan importante como el de hoy y parte de mañana para los diputados y diputadas del Congreso, sería necesario recordarlo porque en ella, la verdad que buscamos entre todos guardando cada uno la suya, está el secreto de la democracia auténtica.

Sevilla, 3/III/2016

En política es imprescindible decir siempre la verdad

MUJICA

Yo no estoy de acuerdo con Bertolt Brecht, porque no hay hombres imprescindibles, sino causas imprescindibles, caminos imprescindibles.

Jose Mujica, expresidente de Uruguay

Estamos viviendo momentos muy importantes para este país. Se acercan las elecciones generales que van a marcar un rumbo político diferente al actual atendiendo al mapa que se dibuja por la terca, necesaria e higiénica realidad de partidos emergentes dispuestos a romper el bipartidismo imperante. Y una solución para recuperar la credibilidad política que anda por los suelos, es recuperar la verdad, con la reflexión aleccionadora que nos entregó Antonio Machado, como telón de fondo: ¿Tu verdad? No, la Verdad, / y ven conmigo a buscarla. / La tuya, guárdatela.

Estoy leyendo la biografía inspiradora de Jose Mujica (1), porque creo que es un referente hoy en el buen hacer político. También porque afirma, cuando habla de su trayectoria de compromiso ciudadano en relación con la verdad, que ha aprendido a decirla porque “al fin y al cabo lo más cómodo de la vida es la verdad. Lo que es hay que reconocerlo” (2). Nunca ha perdido la oportunidad de decirla, incluso reconociendo sus propios errores, sus “metidas de pata”. Asombra escucharlo porque desde su humilde condición de chacarero, jornalero o trabajador del campo a secas, dice cosas que convencen porque están rodeadas de verdad, la que buscamos todos los días, porque es una realidad que no sólo hay que exigirla a los políticos, sino que atañe a todos por el mero hecho de practicar la inteligencia en sociedad.

La cosa anda por decir escuetamente la verdad en política: de lo que se va a hacer, de lo que se promete, de lo que se analiza, de lo que se critica, de los programas, de la transparencia. En política es a veces un camino arduo y casi clandestino, porque la falsa tutela numérica de los votos, a cualquier precio en la feria política del todo vale, constituye la piedra angular de las mentiras, donde la verdad es la gran ausente.

Cuando nos convencemos que necesitamos la política para defender causas y caminos imprescindibles, la verdad también se constituye en elemento no solo necesario sino imprescindible. Vuelvo a sus palabras: “Pero no hay milagro, eso es pura poesía, y fantasía, tu progreso sale del trabajo, del compromiso, de la ciencia, de la seriedad, del levantarse todos los días y volver a empezar, y sentir una derrota. Y, finalmente, tengo el derecho para gritar que en este mundo derrotados son solo aquellos que dejan de luchar”. El progreso político de la sociedad sale sólo de la verdad. Aunque tengamos que reconocer con Michael Ignatieff, político canadiense que mordió el polvo de la mentira, que “Nada te va a causar más problemas en la política que decir la verdad”. Ya lo afirmé en su momento, cuando escribí sobre el fuego y las cenizas de su trayectoria (3): “Es escalofriante el poder de esta reflexión, porque es una realidad ciudadana que emerge sobre todas las querellas más o menos criminales en torno a las personas que trabajan en política, porque muchas personas están convencidas de que en política se miente continuamente: “los políticos, mienten más que hablan”.

La cuestión está en buscarla en común, sabiendo guardarla, aunque nademos en ella y nos mojemos a veces sin más remedio. Porque es un asunto de todos como ciudadanos, sin excepción: lo que es hay que reconocerlo.

Sevilla, 26/X/2015

(1) Percy, Allan y col. (2015). MUJICA. Una biografía inspiradora. Ediciones B: Barcelona.

(2) Palabras de Jose Mujica en la CNN2 en español, el 13 de diciembre de 2013.

(3) Cobeña, José Antonio (2014, 25 de agosto). HAGAMOS UN AGOSTO DIFERENTE (VII) Una reflexión política ejemplar: Michael Ignatieff.

En un lugar de… Sevilla

Tal es mi búsqueda / Seguir la estrella / Poco me importan mis posibilidades / Poco me importa el tiempo / O mi desesperación / Y luego luchar siempre / Sin preguntas ni descanso / Condenarse / Por el oro de una palabra de amor

Jacques Brel, La quête (La búsqueda)

Se celebra este año el cuarto centenario de la muerte de Cervantes y es un clamor unánime la frialdad institucional ante esta celebración que debería ser un referente mundial de la cultura de nuestro país. Es un ejemplo palpable de la consideración política de la cultura enmarcada en el macrocosmos del recorte, donde una vez más se confunde valor y precio.

No quiero participar de este silencio cómplice y he decidido tomar una iniciativa que tendré presente a lo largo del año. Consiste en volver a leer El Quijote, de principio a fin, en una edición muy cuidada que se publicó en 2004 por la Real Academia Española, con motivo del IV Centenario de su primera impresión en Madrid, por Juan de la Cuesta. De esta lectura surgirán reflexiones en este blog que sigue buscando siempre islas desconocidas. Asimismo, pasando por el túnel del tiempo, voy a viajar en esta aventura a través de Twitter con el hashtag #EnUnLugarDe, en el que cada persona que lo etiquete podrá comprometerse a estar cerca de Cervantes desde su lugar de descubrimiento del mismo, en la forma que mejor estime, pero participando en la universidad popular que lee en zapatillas a este gran maestro de la literatura universal, tal y como le gusta concebirla a Michel Onfray.

Hoy vuelvo a leer las primeras palabras del prólogo del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha: «Desocupado lector: sin juramento me podrás creer que quisiera que este libro, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse», escuchando de fondo a Jacques Brel, en una actuación memorable encarnando a Don Quijote en el Teatro de los Campos Elíseos de París, en el contexto social de mayo del 1968, cantando La quête. Hizo una interpretación muy personal de la comedia musical El Hombre de la Mancha, donde dejó muy claro que aún es posible soñar cabalgando en un rocinante muy particular, quizá la carabela de Saramago en La Isla Desconocida, que nos conduce todavía hoy a buscar caminos o surcar mares en el terreno de la pregunta. Probablemente, en una sana locura quijotesca de compromiso social, porque a pesar de todo hay que seguir la estrella, el oro de una palabra de amor, como le ocurría a Alonso Quijano, el Quijote que puede nacer hoy en el lugar en el que cada uno vive.

Sevilla, 26/II/2016

Si los blancos hablasen como los negros

HASHTAG

No necesitan los negros hablar como los blancos. En todo caso, tenemos que estar agradecidos los blancos porque fueron ellos, los negros, los que nos enseñaron a hablar hace ya 50.000 años. He leído con atención una noticia sobre un hashtag que ha revolucionado las redes sociales, #Silosnegroshablasencomolosblancos,(Jade (@supremenyx) que me ha recordado un proceso científico que sigo muy de cerca: el lenguaje nació en África, confirmándose por el descubrimiento del hueso hioides que facilita hablar, habiéndose dado este paso tan importante de la evolución humana en ese continente tan desconocido y al  que tanto debemos: «Hoy comienza a saberse que a través del ADN de determinados pueblos distribuidos por los cinco continentes, el rastro de los humanos inteligentes está cada vez más cerca de ser descifrado. Los africanos, que brillaban por ser magníficos cazadores-recolectores, decidieron hace 50.000 años, aproximadamente, salir de su territorio y comenzar la aventura jamás contada. Aprovechando, además, un salto cualitativo, neuronal, que permitía articular palabras y expresar sentimientos y emociones. Había nacido la corteza cerebral de los humanos modernos, de la que cada vez tenemos indicios más objetivos de su salto genético, a la luz de los últimos descubrimientos de genes diferenciadores de los primates, a través de una curiosa proteína denominada “reelin”.

Por esta razón, he recuperado un artículo que mantiene su frescura, Inteligencia africana: una deuda histórica mundial, a pesar del tiempo transcurrido desde que lo escribí. Me sumo al movimiento social a través de las redes que ha propiciado el tuit de esta estudiante francesa de 19 años. Necesito explicarlo con más palabras que las que permite un tuit, pero cada uno tiene su compromiso en el mundo Internet. En mi caso, a través de este post, con más palabras, en un blog que desea ser consecuente con su compromiso intelectual descrito en su título: el mundo sólo tiene interés hacia adelante, pronunciada por Pierre Teilhard de Chardin, un descubridor de otra forma de explicar el punto alfa y omega de la aparición del ser humano en el mundo.

Sevilla, 24/II/2016

NOTA: imagen recuperada de El País, el 24 de febrero de 2016: http://elpais.com/elpais/2016/02/22/planeta_futuro/1456143517_583170.html

Inteligencia africana: una deuda histórica mundial

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He leído con atención científica la controversia que ha surgido en torno a las manifestaciones recientes de James Watson, codescubridor de la estructura del ADN y premio Nobel, en The Sunday Times: «Todas nuestras políticas sociales se basan en el hecho de que su inteligencia [de los africanos] es igual que la nuestra, cuando todas las pruebas indican que realmente no es así». Y sabemos que ante el clamor mundial, se ha disculpado, en esta ocasión, en The Independent diciendo: «No es un debate acerca de la superioridad o inferioridad, sino acerca de la búsqueda y comprensión de las diferencias, de por qué algunos son grandes músicos y otros grandes ingenieros».

Estas palabras se han pronunciado en los prolegómenos de la presentación de su último libro de memorias en el Reino Unido, “Evitar aburrir a la gente: lecciones de una vida de ciencia”, donde se manifiesta en torno a la relación inteligencia-raza y hace un guiño a la célebre conferencia del ex presidente de la Universidad de Harvard, “Larry” Summers, en la que sugería que la escasa presencia femenina en las carreras de ciencias se debía a diferencias innatas entre ambos sexos, algo que Watson califica como “una teoría impopular pero no infundada”. Este hecho lo recogía también, personalmente, en un post que a tal efecto escribí en este cuaderno el 28 de enero de 2007, Cerebro y género: materia blanca contra materia gris, con una interpretación que puede ser de gran interés recuperar en esta ocasión: “Es una verdad histórica, pero no científica que los hombres tienen más materia blanca que las mujeres, porque “ellas” tienen más materia gris. Y eso “los hombres” no lo pueden aguantar: cómovaasereso, todo seguido, como dando más fuerza al grito de desesperación biológica, sobre algo aprendido desde la tierna infancia para gran desconsuelo de la realidad humana de todos los días. Pero, ¿qué se quiere decir con manifestaciones grotescas de la materia gris, algo más conocida, o sobre la supremacía de la materia blanca? Y Lawrence “Larry” Summers, el Presidente de la Universidad de Harvard, vino el 14 de enero de 2005 a reforzar estas ideas, echando leña al fuego, cuando aportó reflexiones científicas en relación con el progreso más lento de las mujeres en las ciencias y las matemáticas, en la conferencia titulada «Remarks at NBER Conference on Diversifying the Science and Engineering Workforce» (1), porque “podría deberse a diferencias innatas entre los sexos”. Vemos que el horno cerebral, en definitiva, no está para bollos.

Y en el mismo post, relacionado en ese momento con la problemática de género, señalaba la importancia también de los contextos sociales que de forma muy pormenorizada trato en mi libro sobre “Inteligencia digital”, en una dialéctica tan radical como establecer comparaciones fuera de contexto del paradigma “nacer blanco ó nacer negro, esa es la cuestión”: “Es muy difícil, en el contexto enunciado, echar culpas a las diferentes sustancias presentes en el cerebro humano, para identificar comportamientos que están cargados muchas veces de meras ideologías. Es verdad que nacemos con determinación sexual y con componentes que están asociados a una configuración corporal derivada de sustancias químicas que llegan a conformar una forma de ser en el mundo. Pero la necesidad de mantener en buen estado el cableado del cerebro es fruto de la conjunción indisoluble e interactiva de la sustancia gris y blanca en cada ser humano, con posibilidades ingentes de que la vida proporcione o no las posibilidades ocultas del carné genético. Y de ello sabemos todavía más bien poco. Ahí radica la belleza de la investigación: porque sabemos que está todo en la sede de la corteza cerebral, aunque todavía no lo hayamos descubierto. Y eso que todavía no hemos explicado la función de una tercera sustancia de funciones atractivas: la sustancia negra. Para algunos, “la que faltaba”, porque sabemos que como parte de la sustancia gris, con aspecto de media luna, contiene melanina, que le proporciona el color oscuro, siendo responsable de neuronas donde juega un papel fundamental un neurotransmisor, la dopamina, cuyo déficit o hiperactividad nos hace enfermar siendo jóvenes ó mayores, a través de la esquizofrenia o el Parkinson”.

Y ante los interrogantes y justificaciones de Watson para recoger los platos rotos de sus desafortunadas manifestaciones en la prensa británica, sobre el debate que desea plantear acerca de “la búsqueda y comprensión de las diferencias, de por qué algunos son grandes músicos y otros grandes ingenieros», la respuesta no está en el viento: las posibilidades de las inteligencias múltiples son una realidad científica en el cerebro humano, respetando los contextos en los que se crea, desarrolla, vive, sufre y ama un ser humano. He estudiado a fondo la teoría de Howard Gardner, conozco bien sus éxitos y sus limitaciones, pero es muy convincente desde la investigación humana en el laboratorio de la vida, el más complejo. Así lo escribí en mi Tesis Doctoral (no publicada): “Howard Gardner, el precursor de las inteligencias múltiples que nos abre hoy las puertas a un nuevo planteamiento de inteligencia digital, de gran impacto social, hizo una manifestación en su presentación de la teoría científica de las inteligencias múltiples en los siguientes términos: “Es de la máxima importancia que reconozcamos y alimentemos toda la variedad de inteligencias humanas y todas las combinaciones de inteligencias. Somos tan diferentes entre nosotros, en gran parte, porque todos tenemos diferentes combinaciones de inteligencias. Si llegamos a reconocer esto, pienso que, como mínimo, tendremos una oportunidad mejor de enfrentarnos adecuadamente a los muchos problemas que se nos presentan en el mundo. Si podemos movilizar toda la gama de habilidades humanas, no sólo las personas se sentirán más competentes y mejor consigo mismas, sino que incluso es posible que también se sientan más comprometidas y más capaces de colaborar con el resto de la comunidad mundial en la consecución del bien general. Tal vez, si podemos movilizar todas las inteligencias humanas y aliarlas a un sentido ético, podamos ayudar a incrementar la posibilidad de supervivencia en este planeta, e incluso contribuir a nuestro bienestar”.

Mi visión de la inteligencia digital, como “capacidad de las personas para resolver problemas utilizando los sistemas y tecnologías de la información y comunicación cuando están al servicio de la ciudadanía”, viene a corroborar esta visión de las inteligencias múltiples del profesor Gardner, que he recogido expresamente en mi libro anteriormente citado: “La teoría de las inteligencias múltiples nace en el contexto de la crisis conceptual, teórica y práctica del uniformismo inteligente y de su correspondiente evaluación. Para Gardner, la inteligencia es un conjunto de habilidades, talentos o capacidades mentales, que se organiza a la luz de los orígenes biológicos de cada capacidad para resolver problemas, en un determinado entorno cultural, con una operación nuclear identificable (sensibilidad para entonar bien, por ejemplo) y que se debe codificar en un sistema simbólico (el lenguaje, la pintura y las matemáticas, entre otros). A través de las investigaciones llevadas a cabo, Gardner propone la taxonomía de ocho inteligencias diferentes (últimamente afirma que ya se debería hablar de ocho inteligencias y media, al incluir la supranatural como la capacidad de los seres humanos de hacer preguntas fundamentales acerca de la existencia. La razón por la cual yo considero que ésta es una media inteligencia es porque aún no tenemos evidencia desde el punto de vista neurológico de su existencia (Gardner, 1996), no aisladas entre sí, trabajando en concierto: musical, cinético-corporal, lógico-matemática, lingüística, espacial, naturalista, la interpersonal e intrapersonal, siendo estas dos últimas las que propongo de un marcado interés para el análisis de las habilidades sociales en el mundo actual: la inteligencia interpersonal es la capacidad para entender a las otras personas: lo que les motiva, cómo trabajan, cómo trabajar con ellos de forma cooperativa… La inteligencia intrapersonal, el séptimo tipo de inteligencia, es una capacidad correlativa, pero orientada hacia dentro. Es la capacidad de formarse un modelo ajustado, verídico, de uno mismo y de ser capaz de usar este modelo para desenvolverse eficazmente en la vida. La inteligencia interpersonal permite comprender y trabajar con los demás, mientras que la inteligencia intrapersonal permite comprenderse y trabajar con uno mismo. No es ajena a esta investigación la problemática derivada de la continua búsqueda de la mejor definición de inteligencia, cuestión que no se puede simplificar y que supone pronunciarse sobre unas formas de entender la investigación y que pueda servir de contexto a este libro. En algo si se está de acuerdo en la comunidad científica ante un término tan complejo: la inteligencia es la capacidad de captar relaciones complejas y de resolver problemas en un contexto útil… Las demás cuestiones relacionadas con ella –sus bases neuronales y de cálculo, su origen, su cuantificación- siguen estando abiertas, son discutibles y en algunos casos tienen ramificaciones incluso políticas (Yam, 1999)” (2)

Hechas estas reflexiones y poniendo a cada persona en su sitio (diversas asociaciones científicas y de derechos humanos ya lo han hecho), quiero manifestar que no me gusta criminalizar las situaciones de debilidad de los seres humanos, como la manifestada por Watson en esta entrevista, a pesar de sus provocaciones históricas, detestables y muy controvertidas. Su inteligencia, compartida con Crick y Wilkins, al recibir el Premio Nobel en 1962, por sus aportaciones trascendentales sobre el ADN, como larga molécula formada por dos hélices enrolladas sobre sí mismas, en la que moléculas de azúcar y fosfato forman las hélices, y pares de bases nitrogenadas enfrentadas y unidas por dos puentes de hidrógeno mantienen unida la estructura, ha permitido conocer a fondo, también, las bases moleculares de la inteligencia. Y es justo reconocer que su descubrimiento aportó una de las grandes tesis para nuestra investigación compartida con otros científicos: la biología se puede explicar de un modo químico estándar, situando a la biología molecular como el centro en la explicación de los sistemas vivos, es decir, hay que concluir definitivamente en que casi todos los aspectos de la vida están gestionados a nivel molecular: «El ADN es una molécula mucho menos sofisticada que una proteína evolucionada y por esta razón revela sus secretos más fácilmente. No podíamos saberlo por adelantado: sólo fue cuestión de suerte tropezar con una estructura tan bella» (Qué loco propósito. Francis Crick, 1988).

La inteligencia, hoy por hoy, no tiene color. La conjunción de blancos, grises y algunas veces, negros, atribuida a las materias que conforman el cerebro, sigue dándonos muchos quebraderos de cabeza. Sobre todo, porque tenemos que estar muy agradecidos al continente africano y doloridos al mismo tiempo por la muerte letal que les rodea entre enfermedades (sida), esclavitud histórica y de nuevo cuño en pateras, guerras fratricidas y con una deuda histórica mundial: “hace doscientos mil años que la inteligencia humana comenzó su andadura por el mundo. Los últimos estudios científicos nos aportan datos reveladores y concluyentes sobre el momento histórico en que los primeros humanos modernos decidieron abandonar África y expandirse por lo que hoy conocemos como Europa y Asia. Hoy comienza a saberse que a través del ADN de determinados pueblos distribuidos por los cinco continentes, el rastro de los humanos inteligentes está cada vez más cerca de ser descifrado. Los africanos, que brillaban por ser magníficos cazadores-recolectores, decidieron hace 50.000 años, aproximadamente, salir de su territorio y comenzar la aventura jamás contada. Aprovechando, además, un salto cualitativo, neuronal, que permitía articular palabras y expresar sentimientos y emociones. Había nacido la corteza cerebral de los humanos modernos, de la que cada vez tenemos indicios más objetivos de su salto genético, a la luz de los últimos descubrimientos de genes diferenciadores de los primates, a través de una curiosa proteína denominada “reelin” (3).

Sevilla, 22/X/2007

NOTA: la imagen es un fotograma de la película española “El negro que tenía el alma blanca”, 1927 (dir. Benito Perojo), muda. Fuente: Gubern, Román: Benito Perojo. Pionerismo y supervivencia. Madrid: Filmoteca Española, 1994. Pág. 127.

(1) Las siglas NBER corresponden a The National Bureau of Economic Research, con sede en Cambridge, Massachusetts MA.
(2) Cobeña Fernández, J.A. (2007). Inteligencia digital. Introducción a la Noosfera digital, p. 115s.
(3) Cobeña Fernández, J.A. (2007), ibídem, p. 15-28.

La cultura cura

 

MUSICA LAETITIAE COMESLa música es compañera en la alegría y medicina para el dolor

Hoy ha publicado El País Semanal una carta que les envié recientemente, en la que quería destacar el mensaje de la acción positiva que desarrolla la cultura en el sentido más pleno del término. También como símbolo de agradecimiento por la atención recibida en el Servicio de Urología del Hospital Universitario Virgen del Rocío, por parte de todos los profesionales que me han atendido, sin dejar a nadie atrás.

Las artes ennoblecen el alma humana, aunque algunos poderes políticos no lo entiendan así, instalados en la contracultura del recorte en las artes. En el Barroco, los claves recordaban en su tapa algo que hoy deberíamos rescatar: la música es compañera en la alegría y medicina para el dolor. En un artículo precioso de Miguel Ángel García Vega (El País Semanal, 7-2-2016), El poder sanador del arte, se afirmaba con rotundidad científica. Lo pude comprobar mientras escribía estas palabras desde mi habitación del hospital. Junto a una ventana con vistas.

Luis Cernuda, en un poema escrito en momentos difíciles para él y dedicado a sus paisanos de Sevilla, decía que “el trabajo, con amor hecho, merece la atención de los otros”. Efectivamente, es lo que quiero destacar en momentos en los que es necesario reforzar positivamente el Sistema Sanitario Público de Andalucía, con el que me siento plenamente identificado.

Es un orgullo trabajar todos los días en la Administración pública, al servicio del interés general de la ciudadanía, pero se hace más patente en los servicios de salud. La piedra angular del Sistema Sanitario Público de Andalucía, en el que se encuadra ese Hospital, son sus profesionales y quiero destacar este aspecto en momentos en los que se desacreditan los servicios públicos y tanto sufren por los recortes de la traída y llevada crisis. Sobre todo, como le ocurre a todo necio, cuando se confunde valor y precio.

Sevilla, 21/II/2016

 

 

Noches laicas…, en España

EL RECIEN NACIDO-LA TOUR

Este óleo de Georges de La Tour, El recién nacido, un pintor desconocido durante siglos para la historia del arte, se podrá contemplar a partir del 23 de febrero en la exposición temporal sobre este autor en el Museo de Prado. Sobrecoge el silencio y austeridad en este cuadro tan realista en los últimos años del pintor: “Sus célebres “noches”, de aparente simplicidad, silenciosas y conmovedoras, dan vida a personajes que surgen con magia en espacios sumidos en el silencio, de colorido casi monocromo y formas geometrizadas. La total inexistencia de halos u otros atributos sacros, así como los tipos populares empleados, justifican la lectura laica que a veces se ha hecho de sus nocturnos en obras como La Adoración de los pastores del Louvre o El recién nacido de Rennes“ (1).

Necesitamos lecturas laicas como las de La Tour en el realismo cotidiano de este país, carente de la magia de García Márquez. Ayer asistimos al juicio penal de Rita Maestre, por su “performance” (así lo llamaron sus correligionarios) en la ocupación de la capilla de la Universidad de Somosaguas, en 2011, que considero irreverente y nada oportuna, pero que más allá de las formas, tiene una crítica de fondo que sí se debería tratar con urgencia en este país, tan descreído por horas, por mucho que le cueste reconocerlo a la Iglesia de toda la vida. No es lógico que un Estado laico siga manteniendo a día de hoy espacios católicos, apostólicos y romanos, sólo de una determinada creencia y con exclusividad absoluta, en edificios públicos y no se hagan análisis críticos de esta situación para abordarla legalmente como corresponde.

Soy consciente de la existencia del Concordato y de los Convenios con las Diócesis, pero esta lección realista de la religión según de La Tour es una metáfora que no deberíamos olvidar. Un nuevo Gobierno de cambio y progreso debe analizar lo sucedido e incorporar en el lugar que corresponda de prioridades (hay otras mucho más candentes y urgentes por supuesto) la declaración laica de estas circunstancias tan discriminatorias sobre la presencia de la Iglesia Católica en nuestro país.

Creo sinceramente que era lo que en el fondo quería denunciar Rita Maestre en su representación crítica con sus 21 años y a través de su compromiso activo con el realismo difícil de nuestro país, en un área que muchos entienden como de heridas de sentimientos religiosos, legítimos por supuesto, pero que obvian el análisis objetivo y certero de la necesidad de laicidad total en nuestro Estado. Espero que la nueva Constitución resuelva a favor del Estado su laicidad real y objetiva, dejando que la Iglesia copie a de La Tour la sencillez de sus noches de silencio laicas y no religiosas, con el afán evangélico del cada día, según San Mateo, para que nazca quizá una fe nueva en un mundo cada vez más descreído y con menos luz en su alma de secreto. Por mucho que algunos hayan querido renombrar el cuadro como La Navidad, cuando no era eso lo que se quería representar. Esa es la lección magistral de laicidad por parte de La Tour.

Sevilla, 19/II/2016

(1) https://www.museodelprado.es/actualidad/exposicion/georges-de-la-tour/369d61b8-c430-4c43-9f51-8ed8995aa949

 

Falta mar…

COSTA CONCORDIA

Navegamos en mares procelosos de corrupción y desencanto, en los que cunde el mal ejemplo de abandonar el barco metafórico de la dignidad, con la tentación de que el mundo se pare para bajarnos o arrojarnos directamente al otro mar de la presunta tranquilidad y seguridad existencial. Se constata a veces, en esa situación, que falta ya mar para acoger a todos los que se tiran a él. Lo expresaba en 2012 en un post dedicado a los aforismos, porque en ese momento apreciaba que eran numerosas las deserciones en el barco político de aquella legislatura, siendo testigo directo del abandono apresurado de los que tenían la obligación de mantenerse en el puente de mando de la responsabilidad política que se le había encomendado, arrojándose a un mar repleto de desertores de la dignidad.

Acabábamos de conocer también en esos días la triste noticia de cómo el capitán Schettino abandonaba de forma vergonzante el crucero Costa Concordia, que chocó el 12 de enero de 2012 por una maniobra indebida con una roca junto a la isla del Giglio, en un ejemplo patético de irresponsabilidad y cobardía. Todavía resuena en mis oídos la grabación en italiano de los gritos del jefe de guardacostas cuando le conminaba a que volviera al barco del que se había tirado de forma tan lamentable e indigna: “Suba a bordo. Es una orden. No ponga más excusas. Ha abandonado el barco, ahora estoy yo al mando. ¡Suba a bordo!”. Decía que se había “caído” por la popa cuando lo que constataron es que cuando llegó a la costa su ropa no estaba mojada. Nadó y guardó la ropa de la indignidad, nunca mejor dicho.

Lo he recordado especialmente en los últimos días, cuando nos asaltan las noticias continuas de la miseria política que propicia la corrupción, que se extiende como mancha de aceite en todo aquello que tiene que ver con la política, causando daños irreparables. Creo que es urgente pedir a los dirigentes políticos que no abandonen sus barcos de dignidad, especialmente aquellos que demuestran los auténticos valores de la política decente, que existe, porque son millones de personas las que con su voto les han dado respaldo en la buena fe política, aunque también compromete diariamente a los ciudadanos de a pie. Porque cuando depositamos nuestro voto confiamos en un programa, en unas personas, en una ideología, en un progreso, etc. Queremos ser escuchados en el silencio, a veces, de los sin voz. Porque el silencio de la urna existe ante los ruidos propagandísticos. En pocos centímetros de papel una persona se proyecta y proyecta la sociedad. Soñamos con unir muchos papeles y así, casi pegados, afirmar conjuntamente que se cree en la posibilidad de ser pueblo y ser escuchado. El voto es, en definitiva, un compromiso activo.

Por ello, alerto contra la tentación de tirarnos al mar de la burbuja personal de confort, de la presunta seguridad, ante el hartazgo por el acoso diario de la política mal entendida. Fundamentalmente, porque siguiendo con el aforismo, es probable que cuando un día quizá lejano queramos volver al barco de la dignidad, falte ya barco, es decir, el sitio decente que teníamos asignado en la vida y que en ese momento nos correspondía asumir. Porque también es verdad que nadie se baña dos veces… en los ríos que van a dar a la mar.

Sevilla, 15/II/2016

NOTA: la imagen se ha recuperado hoy de: http://www.theatlantic.com/photo/2012/01/the-wreck-of-the-costa-concordia/100224/

 

¡Buenos días!


Dedicado a mi hijo Marcos, de quien tanto aprendo todos los días…

Saludarnos cuando comienza el día es un signo de educación y respeto en todo encuentro humano. Recibir este saludo con medios digitales puede tener también un componente humano cuando la inteligencia digital aplicada está al servicio de las personas, sabiendo de antemano que estos medios son casi siempre de doble uso. Con esta justificación de fondo, deseo dedicar hoy unas palabras especiales a un proyecto ejemplar, ¡Buenos días!, que han llevado a cabo dos personas, Álvaro Reinoso de la Orden y Marcos Cobeña Morián, con la ilusión de trasladar al mundo digital su saber hacer en el mundo del diseño gráfico y del desarrollo informático, respectivamente. Ellos explican muy bien cómo nació el proyecto y sus vicisitudes hasta llegar al momento mágico de entregarlo a la Noosfera, fruto de la cocreación y de la inteligencia conectiva digital que tanto admiro.

Como afirman, “esta no es una aplicación de alarma convencional. Se trata de una pequeña galería de arte metida en tu smartphone. Cada día al despertar recibirás una imagen con una idea motivadora deseándote los “buenos días”. Esta no es una aplicación de alarma convencional. Se trata de una pequeña galería de arte metida en tu smartphone. Cada día al despertar recibirás una imagen con una idea motivadora deseándote los “buenos días”.

Dibujo y realidad se fusionan para presentarte una idea que no habías pensado. Esta técnica se llama SketchShooting (dibujar/disparar), y la desarrolla un artista visual sevillano, desde 2012, llamado Álvaro Reinoso (aro), con la única intención de compartir energía positiva.

Descárgate esta app y ¡déjate llevar por una visión del mundo llena de fantasía que gusta a grandes y pequeños!”.

Así lo recibí y así lo he contado. Como si fuese un relato, de forma breve pero dos veces buena. Vean los vídeos promocionales de esta aplicación y comprenderán muy bien qué hay detrás de este proyecto. Un ejemplo para emprendedores de la vida, de sueños hechos realidad, llevado a cabo por dos personas que merecen siempre la atención de los otros, porque su trabajo está hecho con amor, como defendía siempre Luis Cernuda. ¿Cómo? Bajándose hoy la aplicación para recordar todos los días, buenos, que el mundo sólo tiene interés hacia adelante.

Sevilla, 12/II/2016

Las personas somos sueños también

He leído un artículo de Gustavo Martín Garzo, La vida imaginativa, publicado en el diario El País del pasado 6 de febrero, que me parece fascinante. Comenta el contenido imaginativo de la última película de José Luis Guerín, La academia de las musas, que resulta sorprendente abordar en nuestro mundo diseñado a veces por el enemigo. El guión recupera una figura ancestral, las musas, para que en el terreno de la duda existencial en el que vivimos casi siempre se recupere su papel en el siglo XXI.

Aparentemente es un asunto de mujeres-musas, pero no es ese el resultado pretendido. Es también cosa de hombres, aunque no lo queramos reconocer. Todos podemos encontrar alguna vez en la vida la belleza y el amor a través de la comprensión de la historia de las musas y su lugar en un mundo alocado, que ha perdido el norte hace ya muchos años porque no ha entendido el rol de la mujer en el mundo, su lenguaje maravilloso de musa cuando estamos dispuestos a respetarlo y comprenderlo en todas sus expresiones de amor.

Cuenta Martin Garzo que en una de las escenas de la película “el profesor y una alumna viajan a Cerdeña a escuchar el canto milenario de unos pastores [el del tráiler]. Las musas se confunden con las ninfas de las fuentes y de los bosques. Ellas son las guardianas de la armonía del mundo e inspiran los distintos tipos de poesía, así como las artes y el amor. Y esos pastores las llaman con sus cantos misteriosos y las piden que abandonen el reino mudo de la naturaleza y regresen con ellos. Una ninfa que rompe a hablar, eso es una musa: un puente entre la naturaleza y la historia, entre el mundo de los vivos y el de los muertos, entre la realidad y el sueño. Y esta película nos dice que solo a través del amor, considerado como una de las bellas artes, se pueden conseguir cosas tan insensatas”. Impecable.

Otro gallo cantaría si un día decidiéramos buscar las musas de nuestra vida, sin distinción de género buscador. Nos daríamos cuenta de que solo consiste en estar atentos a lo que nos transmite la vida a través de pequeñas cosas, sobre todo de palabras que suenan como la música, el auténtico secreto de las musas que desean transmitir en todo momento. Lo que ocurre es que llevamos siglos con una invocación muy bien relatada por John Milton, en El paraíso perdido, cuando pide a las musas algo muy sutil: “Canta, celeste Musa, la primera desobediencia del hombre. Y el fruto de aquel árbol prohibido cuyo funesto manjar trajo la muerte al mundo y todos nuestros males con la pérdida del Edén, hasta que un Hombre, más grande, reconquistó para nosotros la mansión bienaventurada”. Como si no existieran otras Musas que nos indicaran una y mil veces el camino de la belleza y del amor sin tener que recurrir al pecado.

En este tiempo de turbación recomiendo siempre hacer mudanzas, a pesar de lo preconizado por San Ignacio de Loyola en sentido contrario. ¿Por qué? Porque necesitamos salir de nuestra burbuja de supuesto confort y hacer como Adán y Eva, mudarnos, viajar para encontrar musas que reinterpreten nuestras vidas y nos permita ser felices. Arrastramos siglos de dolor por la educación que hemos recibido, la mía en concreto, donde el supuesto error/pecado de Adán y Eva destruyó muchas posibilidades de que las musas griegas nos devolvieran la vida. Adán y Eva no fueron expulsados. Se mudaron a otro Paraíso. Esta frase formaba parte de una campaña publicitaria de una empresa que en 2007 vendía productos para exterior en el mundo y se quedó grabada en mi persona de secreto. Rápidamente la he asociado a mi cultura clásica de creencias, en sus primeras fases de necesidad y no de azar (la persona necesita creer, de acuerdo con Ferrater Mora) y he imaginado -gracias a la inteligencia creadora- una vuelta atrás en la historia del ser humano donde las primeras narraciones bíblicas pudieran imputar la soberbia humana, el pecado, no a una manzana sino a una mudanza en búsqueda de lo desconocido, en una carrera protagonizada por dos protagonistas rebeldes con causa: su amor. Entonces entenderíamos bien por qué nuestros antepasados decidieron salir a pasear desde África, hace millones de años y darse una vuelta al mundo. Vamos, mudarse de sitio. Y al final de esta microhistoria, un representante de aquellos maravillosos viajeros decide escribir hoy al revés, con alma y desde Sevilla, lo aprendido. Lo creído con tanto esfuerzo.

Aunque siendo sincero, me entusiasma una parte del relato primero de la creación donde al crear Dios al hombre y a la mujer, la interpretación del traductor de la vida introdujo por primera vez un adverbio “muy” (meod, en hebreo) –no inocente- que marcó la diferencia con los demás seres vivos: y vio Dios que muy bueno. Seguro que ya se habían mudado de Paraíso en busca de alguna Musa que les hiciese comprender mejor qué es la vida, el mejor beso.

Guerín nos lo recuerda también recuperando un texto maravilloso de Borges, en el que queda claro que se nos permite todavía soñar en algo o en alguien que no está todavía en el catálogo de Amazon: “Son Paolo y Francesca / y también la reina y su amante / y todos los amantes que han sido / desde aquel Adán y su Eva / en el pasto del Paraíso. / Un libro, un sueño les revela / que son formas de un sueño que fue soñado / en tierras de Bretaña. /Otro libro hará que los hombres, / sueños también, los sueñen”.

Sevilla, 11/II/2016