Tiempo de proposiciones

Propongo compartir lo que es mi empeño
Y el empeño de muchos que se afanan
Propongo, en fin tu entrega apasionada
Cual si fuera a cumplir mi último sueño

Pablo Milanés, Proposiciones

Necesitamos declarar las proposiciones decentes para avanzar en una sociedad más justa para todos. Escuchamos todos los días noticias que reflejan un mundo hecho polvo en búsqueda permanente de paz política e interior. Faltan proposiciones compartidas para aunar esfuerzos y voluntades a través del amor y el sufrimiento, como aquellos habitantes ejemplares de Santa María de Iquique.

Pablo Milanés lo sintetizó muy bien en una canción muy corta, porque lo bueno, si breve, dos veces bueno. No hacen falta ya muchas palabras para compartir este empeño de compartir ilusión por cambiar aquello que no nos hace felices, por mucho que el mercado se empeñe en convencernos que la felicidad es tener y no ser. Es más fácil estar atentos a disfrutar esta jornada, sin ir más lejos, inquietando el gusto de los demás a través de los sentidos, compartir mensajes que entusiasmen a los demás, sobre todo a los que están más cerca, lanzándonos por caminos y veredas anunciando que otro mundo es posible, porque la primavera llega siempre, de forma puntual, haciendo nuestro el crisol de esta morada.

Como si fuéramos a cumplir el último sueño…

Sevilla, 19/II/2015

Lucas Macías Navarro: primer oboe andaluz de fama mundial

Marcello: Concierto en Re m para oboe y orquesta. Lucas Macías (oboe). Camerata Aragón.

Ya le he dedicado en este blog palabras de respeto a su trayectoria como músico de fama mundial, en dos post que vuelvo a citar en homenaje a su excelente trabajo: Andalucía: una realidad positiva (II) y Gracias a Lucas Macías y… a Claudio Abbado. Lucas Macías ha vuelto a triunfar en su país, en un concierto de la Concertgebouw de Ámsterdam, en Madrid, el pasado 16 de febrero, tocando la Cuarta Sinfonía de Mahler. Un crítico muy apreciado por mí del diario El País, Juan Ángel Vela del Campo, no ha pasado por alto su papel en la interpretación de esta afamada orquesta que él considera divina, bajo la batuta de Mariss Jansons: “Jansons, con la Concertgebouw, se recreó más en la belleza en estado puro, en la búsqueda de la perfección. Su interpretación fue hipnótica, deslumbrante. Qué tercer movimiento, Ruhevoll, ay, de infarto. La orquesta estuvo impecable. El primer oboe fue el onubense Lucas Macías Navarro, destacado por el director en los saludos finales. No solamente vamos a hablar como ejemplo de los hermanos Gasol en el baloncesto estadounidense”.

Es importante que resaltemos los éxitos de Andalucía, no solo los que te agitan el alma todos los días. Lucas se merece que se publique a los cuatro vientos lo que él aprendió un día, siendo niño, en Valverde del Camino (Huelva), en un modesto conservatorio elemental que supo ofrecerle la acogida que necesitaba para llegar un día a ser reconocido como un intérprete genial, muy querido y respetado por grandes directores de talla internacional.

Gracias una vez más, Lucas, por ofrecernos la oportunidad de que se hable bien de Andalucía en España y a nivel mundial. Lo necesitamos con urgencia vital ante noticias que nos hielan el corazón casi todos los días, escuchándote ahora en la maravillosa interpretación que encabeza estas palabras, que nos permite comprender tu pasión por la música. También, con tu obra recientemente premiada con un “Grammy” de la Música Clásica, Oboe Concerto – Sinfonía Concertante – Mozart y Haydn, junto a Claudio Abbado y la orquesta “Mozart” de Bolonia.

Sevilla, 18/II/2015

Hay que desenmascarar a los mediocres

MEDIOCRES

Estamos instalados en el reino de la mediocridad. Hay que desenmascarar a los mediocres, dondequiera que estén, porque viven en un carnaval perpetuo. Este país no logra sacar distancia a esta lacra que nos pesa desde hace bastantes años porque ahora, en el país de los tuertos desconcertados, el mediocre es el rey. Es una plaga que se extiende como las de Egipto casi sin darnos cuenta. Los encontramos por doquier, en cualquier sitio: en la política, en las artes, en los medios de comunicación social, en la educación, en los mercados, en las religiones y en las tertulias que proliferan por todas partes en el reino de la opinión. Los mediocres suelen meter la mano en los platos de las mesas atómicas y virtuales, en las que a veces nos sentamos, con total desvergüenza. Son siempre de “calidad media, de poco mérito, tirando a malo”, como dice el Diccionario de la Real Academia. También, tóxicos o tosigosos, que suelen complicar la vida a los demás por su propia incompetencia.

Nos debería preocupar la ausencia de liderazgo y de personas con carisma para ponerse al frente de casi todo, no digamos de la política. Estamos pagando una factura insoportable por la mediocridad política que nos rodea, en sus partidos y en los gobernantes actuales, con honrosas excepciones. La mediocridad engendra tibieza y nos cuentan nuestros antepasados que Dios lo tuvo claro hace ya centenares de años, tal y como no lo transmitió el Apocalipsis, en los versículos fáciles de recordar (número pi): conozco tus obras; sé que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras lo uno o lo otro! Por tanto, como no eres ni frío ni caliente, sino tibio, estoy por vomitarte de mi boca (Ap. 3, 14-16). Así de claro, sin tapujos.

Los mediocres están haciendo su agosto. Ahora su febrero. Se acercan fechas transcendentales para nuestra Comunidad Autónoma con motivo de las elecciones de marzo al Parlamento de Andalucía y hay que detectarlos porque son legión y están infiltrados en los partidos políticos. Al igual que Diógenes de Sínope, tendremos que coger una linterna ética y gritar a los cuatro vientos ¡buscamos personas dignas y honestas! Es probable que los mediocres salgan huyendo porque no soportan dignidad alguna que les puede hacer sombra. Si es que alguna vez tuvieron cuerpo presente de altura de miras, que no es el caso. Ni de los que los eligen para puestos claves en la sociedad.

Sevilla, 17/II/2015

NOTA: la imagen se ha recuperado el 17 de febrero de 2015, de https://gentdellauri.wordpress.com/2012/07/13/el-triunfo-de-los-mediocres/

Nostalgia de la dignidad

He leído una crónica de la 65ª edición de la Berlinale, en el diario El País, en la que se recoge una manifestación del director de cine chileno Patricio Guzmán, acerca de un documental realizado en 2010, Nostalgia de la luz, que ha tenido un recorrido tortuoso para su exhibición en España y en su televisión pública: “Siempre he tenido el sueño de hacer un filme sobre la falta de memoria de España. En especial, sobre el pacto de silencio que Felipe González inventó con el Ejército. Es un escándalo lo que pasó. La falta de memoria de España le ha quitado energía para jugar un rol importante en Europa. Sigue siendo un país secundario, cuando por elementos históricos y culturales debería estar en primera línea de la UE. Pero no sé dónde encontrar el dinero para ese proyecto. Y las televisiones no emiten documentales. Nostalgia de la luz fue cofinanciada por TVE hace cinco años y aún no lo han emitido… ni lo van a hacer”.

Estas palabras no me han dejado tranquilo. Patricio Guzmán ha presentado en la Berlinale un nuevo documental, El botón de nácar, que sigue completando un homenaje a la historia dolorosa y reciente de Chile, junto a Nostalgia de la luz, porque no quiere ocultar lo que ha pasado en su país. Tengo un tremendo respeto a la historia y por eso me duele como a él que ahora se quiera olvidar oficialmente la etapa dolorosa de la dictadura hasta que la Transición consolidó la democracia en España.

Y en España se falta al respeto de su memoria histórica en muchas ocasiones. Me indigna que ahora se quieran quitar del imaginario social, histórico y político de nuestro país, las palabras izquierda o derecha, cuando todo el mundo sabe qué se quiere decir con ellas. Falta hacer todavía un recorrido objetivo sobre el dolor de la izquierda española durante la dictadura (que tuve que vivir y sufrir), probablemente con la ayuda de Patricio Guzmán, aunque tengamos que utilizar medios de financiación popular como el crowdfunding, tal y como se financió en parte Nostalgia de la luz.

La sinopsis oficial de este documental simboliza la dualidad de la distancia “entre el cielo y la tierra, entre la luz del cosmos y los seres humanos y las misteriosas idas y vueltas que se crean entre ellos. En Chile, a tres mil metros de altura, los astrónomos venidos de todo el mundo se reúnen en el desierto de Atacama para observar las estrellas. Aquí, la transparencia del cielo permite ver hasta los confines del universo. Abajo, la sequedad del suelo preserva los restos humanos intactos para siempre: momias, exploradores, aventureros, indígenas, mineros y osamentas de los prisioneros políticos de la dictadura. Mientras los astrónomos buscan la vida extra terrestre, un grupo de mujeres remueve las piedras: busca a sus familiares”.

Nada más. Se trata también de la nostalgia de la dignidad que todavía algunas personas tenemos. Como la de Valentina, la hija de las estrellas, que “a pesar de ser hija de madre y padre desaparecidos, es el personaje más jubiloso de la película. Tiene una mirada serena que observa más lejos que nosotros. Sus abuelos la criaron y le enseñaron a observar el cielo. Desde que se dedica a la astronomía, ella supo que la materia de las estrellas es la misma materia de sus padres”.

Sevilla, 13/II/2015

Elecciones en Andalucía (IV). Campañas dignas y austeras.

GASTO ELECTORAL1

Orden de 28 de enero de 2015, por la que se fijan las cantidades de las subvenciones por gastos electorales y el límite de los mismos para las elecciones al Parlamento de Andalucía a celebrar el día 22 de marzo de 2015.

Se acercan tiempos de campañas electorales. Si ya hemos reflexionado sobre ideologías, la no igualdad en las responsabilidades políticas y sobre la evaluación de los programas de acción política como marco de referencia para una legislatura, deseo abordar ahora el gasto de las campañas, que tienen un contexto público y privado de importancia extrema en tiempo de crisis, es más, ejemplarizante.

En primer lugar, por responsabilidad pública y privada. La política no gana siempre por tener un partido más dinero que otros, fundamentalmente por el respeto a las ideologías cuando son consecuentes y por la situación de contexto económico en el que se encuentra ahora la Comunidad. Sería irresponsable hacer una exhibición de medios en un tiempo revuelto por la traída y llevada crisis, por la corrupción y por el gasto público no controlado ni evaluado, cuando existen hoy alternativas de foros públicos y privados que con un gasto digno pueden albergar encuentros multitudinarios.

En segundo lugar, es el tiempo de utilizar de forma genérica las tecnologías de la información y comunicación, que supone un ahorro espectacular en el poder de convocatoria de las campañas de cada partido. Es una realidad social que el analfabetismo tecnológico se está alejando de Andalucía y solo un sector reducido de personas mayores que pertenecen a la generación atómica, no digital, podría verse más afectada, aunque siempre he pensado que todo abuelo o toda abuela siempre tiene nietos o nietas que les pueden explicar todo lo que ocurra en la etapa de campaña electoral en Andalucía, sin que se pierdan casi nada por carencia de medios.

En tercer lugar, porque la política tiene que recuperar espacios personales de encuentro, presenciales y virtuales, que se formen en la presentación en sociedad de la dignidad personal de los máximos representantes políticos que son candidatos a entrar en el gobierno de Andalucía, donde destaque sobre todo su ilusión por regenerar la vida política con efectos ejemplarizantes y escuchando a la ciudadanía, donde una vez más las tecnologías de la información y comunicación juegan un papel esencial y estelar en términos de transparencia cuando se presenten los programas. Si se hace así, el gasto en las campañas en estas elecciones que ya están detrás de la puerta, puede ser un revulsivo para los llamados a votar de forma responsable, porque se apreciará y mucho que el poderoso caballero don dinero, «que quebranta cualquier fuero», ya no es imprescindible para ganar votos. Fundamentalmente, porque la ciudadanía dejará de ser tratada como mercancía y porque la transparencia no es un portal web sino una actitud política que se mantiene en el tiempo y respeta a las personas en derechos y deberes políticos de participación ciudadana en el gobierno de la Comunidad. Ahora, en la presentación de los programas electorales.

Defiendo, sobre todo, la regeneración en los encuentros personales, en el boca a boca celular de la realidad social en la que se mueven las ideologías de las personas que van a ser candidatos y candidatas a presidir el gobierno andaluz, de sus programas, aunque todavía tengamos que contemplar listas cerradas por imperativo categórico legal. Una buena célula hace un tejido, un órgano y un sistema. Si se respeta esta cadena política digna y ética con ayuda de las TIC, estoy seguro que todo el mundo percibirá que la campaña electoral ha merecido la pena. Un político digno “es un ejemplo siempre de seriedad, gravedad y decoro en la manera de comportarse, es decir, manifiesta pureza, honestidad y recato; se aprecia y defiende su honra, estimación, modestia, mesura y circunspección, entendida ésta como atención, cordura y prudencia ante las circunstancias, para comportarse comedidamente”. Así lo he escrito en este cuaderno al referirme a las personas dignas, porque creo en ellas, en cualquier sitio que ocupen en la sociedad actual.

Lo más caro es la dignidad política, por mucho que a algunos la desprecien. Si se une a la austeridad, el triunfo ético de la campaña estará asegurado. Esa es la cuestión, porque las campañas electorales nunca son inocentes.

Sevilla, 12/02/2015

Elecciones en Andalucía (III). Evaluar los programas políticos.


Fundación Civio

Evaluar es emitir juicios bien informados. Así aprendí de Carol Weiss (1) la importancia y transcendencia de la evaluación de los programas y las políticas públicas. No existe esta cultura en España y a nivel de ciudadanía somos muy tolerantes con este tipo de actividad que es fundamental para ponderar qué ha hecho el partido al que se ha votado y cómo ha desarrollado los compromisos adquiridos en relación con las elecciones de 2012 en Andalucía.

Muchas personas pensarán que ya no es el momento de volver a leer los programas para evaluarlos. Craso error en una democracia, ya que no se suele hacer balance final de Legislatura de forma didáctica por parte de cada partido, en plaza pública, para que se entienda perfectamente por cualquier persona interesada en el empoderamiento ciudadano, que permita tomar decisiones bien informadas de cara a las próximas elecciones.

He vuelto a leer por enésima vez los programas de los tres partidos representados de forma activa hasta Enero de 2015 en el Parlamento de Andalucía (IULV-CA, PP y PSOE), de los que facilito la descarga, con un problema claro: el Acuerdo por Andalucía firmado en abril de 2012 por el PSOE Andalucía e IULV-CA, fue una novedad programática sobrevenida no avalada directamente por la ciudadanía, que sí lo hizo en los programas de cada partido. Es importante esta matización porque el Acuerdo de la izquierda [sic, aunque ahora se quiera ignorar este término, en actitud vergonzante] supuso un mar de dudas para los votantes de ambos partidos y sería ahora una buena ocasión para evaluarlo con lupa y sacar conclusiones bien informadas.

La metodología es clara: transparencia al poder en las políticas y programas políticos a examen, tanto formativo (día a día), como sumativo (final), por ejemplo al finalizar esta Legislatura. Si nos atenemos al índice del Acuerdo de Gobierno, las once piedras angulares del mismo son las que se deberían evaluar oficialmente, enmarcadas en los que he llamado programas nativos electorales, con metodologías muy sencillas como las que ya expuse en el post otra Andalucía es posible: ha llegado la hora:

1. El empleo, prioridad de la política andaluza.
2. Renovación de nuestra economía: hacia un modelo de desarrollo más sostenible y solidario.
3. Avanzar en Democracia.
4. Sostenibilidad y cohesión territorial.
5. Educación pública, democrática y de calidad.
6. Defensa de nuestro sistema público de salud.
7. Andalucía diversa, inclusiva e integradora.
8. Andalucía para todas las personas en igualdad de oportunidades.
9. Andalucía diálogo corresponsable, serio y activo con el Gobierno de España desde la defensa del Estatuto de Autonomía para Andalucía.
10. Andalucía una región fuerte en Europa.
11. Compromisos Legislativos.

Si este análisis se contrasta posteriormente con los programas nativos de ambos partidos, saldría un puzle de interés relevante, para constatar si mi voto ha sido útil para llevar a cabo los compromisos de legislatura, cada uno en la posición de gobierno en que se encuentre. Esta evaluación nos permitiría emitir un voto bien informado en las próximas elecciones andaluzas, cuando conozcamos los nuevos programas y podamos contratarlos con los anteriores para asegurar la continuidad de la ideología implícita en los mismos. Todo lo demás es carne de tertulianos que tanto proliferan en los medios de comunicación de nuestro espectro televisivo y de radio, es decir, solo opinadores (perdón por el neologismo) mayores del reino sin mezcla a veces de teoría crítica alguna.

Sevilla, 11/II/2015

(1) Weiss, C.H. (1998). Evaluation. Methods for studying programs and policies. New Jersey: Prentice Hall.

Elecciones en Andalucía (II). Todos no son (ni somos) iguales.

NORAY
Noray en Puerto Calero (Lanzarote). Foto del autor

“A veces, falta mar para recoger a todos los que se tiran del barco…
Después, suele faltar barco para recoger a todos los que se tiraron a ese mar…”

Es comprensible que exista un descrédito generalizado de la política y de los políticos que la llevan a cabo, pero los árboles impiden ver a veces el bosque y no es justo generalizar sin compasión sobre la llamada “clase” política. El hartazgo es evidente, pero es imprescindible separar la paja del heno como nos enseñaron hace ya muchos años, unos en el lenguaje del campo puro y duro, otros en la doctrina oficial de la Iglesia.

¿Por qué es necesario acabar con análisis totalitarios de los casos de corrupción? Porque por higiene mental es imprescindible diagnosticar bien la situación y colaborar en la reconstrucción de la democracia día a día, mucho más en un país tan cartesiano y dual para todo lo que se hace visible en el día a día.

Vivimos unos momentos que exigen mucho rigor en la toma de decisiones que facilita la democracia y no todos los programas políticos son iguales, ni los políticos que los ejecutan tampoco. Ser de derechas, centro o izquierda, también del arriba o abajo actual, en este país, parece que imprime carácter hasta que la muerte te separe y está mal visto socialmente que haya alternancia en la pertenencia a un determinado partido o a otro. Es verdad que aparentemente parece una gran contradicción estar defendiendo un día los valores de la socialdemocracia más exigente y al otro los del liberalismo más feroz. Normalmente pasa porque las ideologías son un flanco muy débil en nuestro país dado que los partidos no han estado muy finos a la hora de aceptar militantes en sus filas y la formación en sus idearios brilla muchas veces por su ausencia. Esta es una realidad que hay que aceptar pero lo que no es normal es que haya unos desplazamientos de pertenencia a partidos o de votos, tan agresivos, como a los que estamos asistiendo en la actualidad. El llamado voto de castigo existe, pero deja detrás una gran incógnita: ¿se conocían bien los programas de los partidos a los que se han votado?, ¿se puede cambiar tan fácilmente de chaqueta por los errores de determinados miembros de un partido?, ¿se conocía bien el ideario de un programa, más allá de acciones concretas de algunos representantes eximios del mismo?

Indiscutiblemente, todos los partidos no son iguales, ni las personas que los representan. Basta conocer la trayectoria histórica de los partidos que han existido en los últimos casi cuarenta años de democracia en este país, que ahora se quiere olvidar de un plumazo bajo la denominación de casta, para no dejar duda alguna que no es lo mismo la historia de la derecha o del centro que la de la izquierda, por mucho que se quiera generalizar sin compasión alguna en análisis que no resisten el más mínimo juicio de valor crítico. Todos no han sido iguales, luego todos no son iguales ahora si se respeta la historia y este aserto se debería defender por la militancia más activa de cada partido. Se ha tenido que hacer un camino político al andar que es de bien nacido reconocerlo y pregonarlo para que no haya duda alguna sobre su legitimidad.

Andalucía ha sido una experiencia especial a lo largo de esta etapa democrática. Se critica duramente que la izquierda haya estado gobernando durante más de treinta años y que lo siga haciendo en la actualidad, pero ha sido la decisión de los andaluces, sin más paliativos. En democracia éstas son las reglas del juego. Que esta situación haya permitido que la izquierda se haya dormido en los laureles no es discutible pero cada vez que se ha pulsado el voto andaluz la respuesta a favor de la izquierda ha sido mayoritaria, en algunos casos de forma abrumadora. Es de suponer que la decisión mayoritaria ha querido tener un gobierno que defienda valores sociales de forma contundente, donde la educación, la salud y los servicios sociales, incluyendo la atención más cercana a la dependencia, primen sobre otros.

Viví en 2012, en la etapa previa a las elecciones en Andalucía, una sensación de deserción casi colectiva que la he recordado ahora, cambiando lo que haya que cambiar, a través de un aforismo personal y transferible:

Falta mar para recoger a todos los que se tiran del barco…

Y hacía la siguiente reflexión aprovechando el texto dentro del contexto que se aconseja en todo aforismo: “Era objetivo, porque asistí a deserciones de todo tipo ante lo que podía pasar el 25 de marzo de 2012. Era inteligible, porque muchas personas que se mantenían en el puente de mando personal, político y profesional, sabían que era cierto solo con mirar a su alrededor. Y la dialéctica era obvia: barco y mar, porque en determinados momentos se controlan por la tensión económica, política o social, correspondiente. Era verdad, desgraciadamente, que cada uno estaba al final en su sitio, porque lo que defiendo desde hace años es que no todos decimos lo mismo, ni vamos en el mismo barco. Ni hacemos la misma singladura. Ni navegamos con la misma empresa armadora. Unos en cruceros, otros, en pateras, sin quilla, pero navegando siempre hacia alguna parte, buscando islas desconocidas, que se encuentran. Y pasadas esas fechas críticas, nació un nuevo aforismo, como corolario del anterior e indisolublemente unido a él:

Falta barco para recoger a todos los que se tiraron a ese mar…”

Se aproximan fechas críticas para nuestra Comunidad. Votar o no votar no debe ser la cuestión. Hay que votar, sin duda alguna y a quienes representen mejor los objetivos que tenemos como personas y como grupos insertos en una sociedad muy concreta. Todos los partidos no son iguales, ni las personas que los representan tampoco. Leamos los programas, asistamos a las presentaciones de los mismos, conozcamos a sus líderes, hablemos con la gente más próxima y tomemos nota. La lista de los proyectos políticos también la debemos hacer nuestra, no solo la que figura en unas siglas. Es probable que tomando conciencia de que tenemos que trabajar unidos para defender esa acción política diaria del partido al que voto, empecemos a ver las cosas de diferente forma, porque el empoderamiento, es decir, la capacidad para conocer lo que está sucediendo y participar posteriormente en las decisiones informadas para alcanzar los objetivos trazados, ya no es algo que corresponde solo a los demás sino a nosotros mismos.

Es obvio que todos no somos iguales ni vamos en el mismo barco a la hora de votar. Me asombra para bien, ver todos los días a muchas personas que viajamos en la vida en patera, mientras otros nos saludan desde su crucero de lujo, saludándonos desde la popa y diciéndonos incluso adiós. Es que no es lo mismo.

Sevilla, 9/II/2015

Elecciones en Andalucía (I). Ideología, ideología e ideología.

IDEOLOGIA

Estamos viviendo momentos transcendentales para Andalucía. Las elecciones de Marzo suponen un test para medir la madurez democrática en nuestra Comunidad, en un año especialmente complejo por las citas electorales que ya están programadas. Va a ser una oportunidad para calibrar la oferta política actual ante el panorama preocupante que nos ofrecen las encuestas en relación con la fragmentación posible de los votos.

Nadie niega que el bipartidismo tiene sus horas contadas. La irrupción de nuevos partidos en el amplio espectro de izquierda y centro-derecha, supone una realidad insoslayable de ampliación del abanico de respuestas múltiples a los problemas actuales, aunque hay un denominador común de desconcierto ciudadano ante el desencanto por hechos irrefutables de corrupción y por el paro galopante que sufre esta Comunidad y que sobre todo afecta a los jóvenes.

Ante este panorama tan complejo y preocupante, es necesario reflexionar en voz alta sobre las actuaciones que pueden ayudar a despejar las incógnitas electorales que nos abruman en estos días que anteceden al 22 de marzo de 2015. Hay que considerar, en primer lugar, una base política, como ciudadanos de a pie, como punto de partida para preparar un voto razonable y que lo sustente. Se resume en una sola palabra, ideología, porque cuando existe la ideología, que forja siempre una creencia, la política se hace virtud ciudadana, porque es consecuente, porque somos ciudadanos políticos, en la clave que enseñó Aristóteles. Las ideologías no son inocentes, como tantas veces he explicado en este blog. Solo me refiero en la situación actual a las ideologías democráticas, las que pueden considerarse por su contenido de respeto a las personas y a la sociedad en general, en el largo camino que existe desde la izquierda a la derecha del arco político actual.

La ideología es una proyección fantástica de la inteligencia, entendida ésta como la capacidad que tiene todo ser humano para resolver problemas, gran objetivo de la política a través de programas electorales. La inteligencia que vehiculizamos a través de la ideología podemos llamarla inteligencia social o inteligencia política, porque es evidente que ésta no es ni puede ser algo que flota por encima del desarrollo social, algo neutral o imparcial, sino que refleja lo que está pasando en el mundo que nos rodea y cómo se reacciona ante estos momentos electorales donde se decide cómo se van a abordar los problemas reales y actuales en Andalucía, a través de los programas de los partidos que participen en esta primera etapa anual de participación ciudadana.

El cerebro necesita claridad conceptual, ideología, para comprender lo que ocurre y ahí está la clave de la no inocencia. Mientras unos o muchos entorpecen el conocimiento de la verdadera dimensión social de lo que ocurre, otros desean introducir cordura en la comprensión y vías de salida a la misma. Es decir, la ideología que está detrás de los partidos no es inocente y el cerebro necesita ordenar ideas fundamentales para llegar a caracterizar el pensamiento y proyectarlo en la realidad social económica, educativa, de salud y bienestar social que cada persona debe elegir para ser y existir todos los días, de acuerdo con el programa político que mejor responde a la ideología de cada persona, a su creencia. Así lo ha fijado, limpiado y dado esplendor a través del lema ideología, el Diccionario de la Lengua Española, en su segunda acepción (texto en cursiva). Por algo será. Y los Gobiernos, los partidos, los representantes políticos lo saben, es decir, tampoco son inocentes y no vale cualquier respuesta a las ideas fundamentales, mediante el voto, en unas elecciones, porque todos no son ni somos iguales en Andalucía. Afortunadamente.

Sevilla, 8/II/2015

El compromiso revolucionario de Ernesto Cardenal


Entrevista al poeta y teólogo nicaragüense Ernesto Cardenal, quien recibió el 25 de junio de 2014, en Berlín, el premio Theodor Wanner (DW).

Siempre he admirado a Ernesto Cardenal. Lo conocí hace más de cuarenta y cinco años, cuando vivía este profeta en Solentiname, un enclave revolucionario de Nicaragua. Eran años muy difíciles para un pueblo desatendido globalmente en plena dictadura del general Somoza. Vivíamos en España una situación crítica, también desatendida por el general Franco, desde la perspectiva democrática a la que aspirábamos vivir un día no muy lejano.

El pasado 20 de enero cumplió 90 años y puse a trabajar la moviola de mi vida, no para hablar de homenajes y panegíricos para celebrar su cumpleaños, porque me consta que no le gusta, sino para agradecerle lo que me aportó en momentos cruciales de mi experiencia vital. La admiración personal se debía a su discurso permanente de no violencia para alcanzar objetivos que hicieran la vida más amable a las personas que vivían con él en Solentiname, en los años setenta, aunque al final fuera necesaria una acción de fuerza del Frente Sandinista para derrocar a Somoza y formar parte del primer gobierno revolucionario nicaragüense como ministro de cultura.

¿Por qué lo he recordado estos días? Fundamentalmente, porque su compromiso me animó un día a querer acompañarle en su lucha, ante una situación en España que se demoraba y que se hacía insoportable en mi persona de secreto, perteneciente a la iglesia católica, apostólica y romana, que a veces no veía a Dios por ningún sitio, como le ocurría a Rafael Alberti en sus paseos por Roma, peligro para caminantes.

Le escribí una larga carta. Le explicaba con ilusión inquebrantable que España y la Iglesia me habían helado el corazón y que quería incorporarme a su lucha porque era un líder creíble, que pertenecía a una iglesia diferente, comprometida con los más débiles.

Nunca recibí respuesta. No sé si la llegó a leer, pero no inicié el viaje hacia esa parte del mundo, tan querida para mí en ese momento. Me quedé para trabajar por un mundo mejor en este país y hoy tengo que reconocer que era necesario que fuera así, porque aquí, con tu quiero y mi puedo de muchas personas, pudimos caminar juntos como compañeros en momentos cruciales para nuestra democracia.

Gracias, Ernesto Cardenal, por tu gran ejemplo. Me consta que estás convencido de que otro dios es posible a través de ese otro mundo, bastante más humano, por el que luchamos todavía muchas personas sin descanso alguno.

Sevilla, 30/I/2015

Elogio de la mano

MANOS CAPILLA SIXTINA

Pero otro día toco tu mano. Mano tibia.
Tu delicada mano silente. A veces cierro
mis ojos y toco leve tu mano, leve toque
que comprueba su forma, que tienta
su estructura, sintiendo bajo la piel alada el duro hueso
insobornable, el triste hueso adonde no llega nunca
el amor. Oh carne dulce, que sí se empapa del amor hermoso.

Vicente Aleixandre, Mano entregada

Sabemos ya que nuestras manos tienen una historia de más de tres millones de años, tal y como lo describe la revista Science en su último número (1). Es una de las maravillas de la naturaleza humana que junto al habla supone una evolución transcendental para las personas de hoy. Es una experiencia gratificante mirar con delicada atención nuestras manos y reparar en lo que nos aportan día a día, tanto en la vida diaria que las necesitan para atender múltiples necesidades, como para expresar de forma maravillosa los sentimientos y emociones en momentos vitales siguiendo instrucciones de determinadas estructuras del cerebro.

Se ha descubierto que nuestros antepasados africanos decidieron un día bajarse de los árboles para su sustento y viajar hacia Europa para comer y cazar, utilizando utensilios diferentes, cada día más sofisticados en los que la mano jugaba un papel estelar a través de la trabécula, una parte de hueso esponjoso de los dedos cuya morfología varía a lo largo de la vida en función del uso que se hace de ella, según este descubrimiento científico: ”Estos resultados apoyan la evidencia arqueológica para el uso de herramientas de piedra en los australopitecos y proporcionan evidencia morfológica de que los homínidos del Plioceno ya utilizaban posturas de las manos de apariencia humana mucho antes y con más frecuencia que se consideraba anteriormente”. Coger con fuerza herramientas, utilizando la presión del pulgar, mirando de frente al resto de los dedos de una mano, era un factor determinante.

Esta gran lección de ascenso cósmico de nuestros antepasados lo simboliza y demuestra Teilhard de Chardin, el gran protagonista de este blog, con la asunción de la realidad del sistema nervioso humano: “Y sobre todo el cerebro, el gran rey de la selva por descubrir, cada vez más voluminoso y sinuoso, del tamaño de una servilleta mediana, extendida, en su córtex pensante. Y si la razón de ser de la existencia es “anímica”, el gran antecedente de la biogénesis no podía ser otro para Teilhard que la psicogénesis, porque lo anímico era el gran proyecto ya que la gran explosión de la evolución, para conocerse a sí misma, fue el cerebro. Teilhard lo simplificaba en un ejemplo muy gráfico: el tigre no es fiero porque tiene las garras, sino al revés: tiene garras porque en su evolución natural se desarrolló en él el instinto de fiereza. Por decirlo de alguna forma, las garras vinieron después. La evolución entera es la consecuencia de la ramificación de lo psíquico. El eje de avance es una línea delgada roja anímica, no material” (2).

Las manos vinieron después… Sabemos ya, por tanto, que dos huesos, el hioides y la trabécula del pulgar, han sido determinantes a lo largo de la historia para hacernos más humanos, personas más libres a través de la palabra y del apretón de manos, del saludo y de la ternura de nuestros dedos. Maravilloso. Las personas tenemos manos porque en la evolución natural que describe la revista Science, se desarrollaron por los mensajes que a tal efecto les mandaba el cerebro. Es verdad, porque las manos más humanas vinieron después.

Sevilla, 25/I/2015

(1) Skinner, M.M., Stephens, N.B., Tsegai, Z.J., Foote, A.C., Nguyen, N.H., Gross, T., Pahr, D.H., Hublin, J.J. y Kivell, T.L. (2015). Human-like hand use in Australopithecus africanus. Science, 23, Vol. 347 no. 6220, pp. 395-399.

(2) Cobeña Fernández, J.A. (2006). El punto omega (V): https://joseantoniocobena.com/2006/04/30/el-punto-omega-v/