Andalucía Pública 2.0 (II): ¿Andalucía de la información ó del conocimiento?

MAPA MENTAL 20

Mapa mental 2.0

En los últimos meses estoy investigando la dialéctica que se establece en la Administración Pública andaluza al abordar la realidad equívoca, a veces, entre los constructos sociedad de la información y sociedad del conocimiento. Ante la realidad económica actual hay que recuperar conceptos fundamentales para centrar bien los análisis a realizar. Es necesario hablar de Economía del conocimiento (que estudia el comportamiento y los hechos económicos vinculados con la aplicación económica del saber ó la definición de Joseph Stiglitz (2003: “Los felices 90”): “El desplazamiento de la producción de bienes a la producción de ideas, lo que supone el tratamiento, no de personal o de stocks, sino de información”), Gestión del conocimiento, entendido como el “proceso basado en el capital humano, mediante el cual se identifica el conocimiento accesible, se selecciona el conocimiento útil, se almacena de forma estructurada y se transfiere, para finalizar con el uso del conocimiento creado y almacenado, utilizando en todo el proceso los sistemas y tecnologías de la información y comunicación”, y de Ecosistema digital, entre otras y que deberían impregnar los contenidos esenciales de Andalucía Pública 2.0.

Nadie duda “que las TIC constituyen parte fundamental de la solución a la actual coyuntura económica. Su capacidad de transformar el resto de sectores económicos de un país, mejorando su productividad y abriendo nuevos mercados, debe ser aprovechada si realmente aspiramos a cimentar un crecimiento sólido y duradero en los próximos años que sitúe a la economía española en plano de igualdad a la de los países más avanzados. Esta es la visión que persigue la actual Administración y que se ha materializado en un nuevo plan, el Plan Avanza2, que refuerza el impulso al uso de las TIC y el fomento de la demanda, y que supone un incremento de recursos sobre la cantidad dedicada en los últimos años por el plan Avanza, a pesar de la situación de recorte de gastos que se ha producido en otros ámbitos. Estos diez años [se refiere a los diez años que se cumplen en 2009 en relación con este tipo de Informe por parte de Telefónica] han constituido una primera etapa; nos encontramos ahora en un punto de fundamental importancia para el desarrollo de la Sociedad de la Información en España. Administraciones Públicas, empresas, universidades e investigadores deben trabajar en colaboración, como hemos venido haciendo hasta ahora, para continuar avanzando de forma adecuada. Sin duda alguna, este informe seguirá siendo de gran valor como referencia básica que nos ayuda año tras año a caracterizar cuál es nuestra situación en este terreno y los retos más importantes que todavía tenemos por delante” (1).

En principio, parece que no hay nada que objetar, pero la realidad social está planteando una cuestión básica y es la confusión que se crea en la sociedad en general y en la andaluza en particular cuando se mezclan información y conocimiento, que no son lo mismo, porque por extensión tampoco quiere decir lo mismo la expresión sociedad de la información que la de sociedad del conocimiento. ¿Dónde se establecen las diferencias, básicamente en la Administración Pública 2.0?

En primer lugar, el conocimiento es una realidad estructural de las personas, anterior a la información, basado en las estructuras del cerebro personal e intransferible, que se desarrolla de una forma o de otra si dispones de la suficiente información desde la preconcepción hasta la situación vital de cada persona que vive en la sociedad de la información, no al revés. Evoluciona hacia conocimiento digital cuando se consolida la inteligencia digital, tal y como la definía en el post anterior, a través de cinco acepciones, eligiendo hoy una básica: desarrollar la capacidad que tienen las personas en Andalucía de recibir información, elaborarla y producir respuestas eficaces, a través de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación, lo que permite a su vez que se pueda desarrollar la capacidad y habilidad de las personas para resolver problemas utilizando los sistemas y tecnologías de la información y comunicación cuando están al servicio de la ciudadanía, es decir, cuando ha superado la dialéctica infernal del doble uso, con una vigilancia adecuada (inteligencia digital en estado puro) por parte de la Administración Pública en Andalucía 2.0.

En segundo lugar, el concepto 2.0 tiene una clara raíz antecedente del conocimiento sobre la propia información, auxiliado por las tecnologías de Internet de última generación: “En general, cuando mencionamos el término Web 2.0 nos referimos a una serie de aplicaciones y páginas de Internet que utilizan la inteligencia colectiva para proporcionar servicios interactivos en red dando al usuario el control de sus datos” (2). Es clara y precisa la generación del término basado en la inteligencia individual y colectiva, como expresión práctica de la Noosfera, que defino como conjunto de los seres inteligentes con el medio en que viven, como tercer nivel o tercera capa envolvente (piel pensante) de las otras dos: la geosfera y la biosfera. Andalucía Pública 2.0 debe ser el referente de la capa envolvente de cerebros que piensan y se comunican en Andalucía, mediante inteligencia colectiva, previa a la inteligencia compradora ó meramente utilizadora de recursos informáticos (cacharrería informática, en términos coloquiales), para saber qué hay que hacer con ellos, antes que tenerlos y por encima de todo, que sean de última generación, aunque no sepamos “usarlos” en todo su potencial, recordándonos determinadas marcas de mercado que somos tontos si no compramos lo último en tecnología, al mejor precio del mercado. Ser listo en el mercado tecnológico actual es tener el último gadget informático aunque no sepamos para qué sirve o exceda con mucho nuestras necesidades personales e intransferibles en este sentido. La Administración Pública digital, en Andalucía, no escapa de esta realidad, porque la informática debe proveerse para quien la necesita, en su justa medida, teniendo siempre en cuenta las necesidades globales atómicas, las de la inteligencia del empleado público por ejemplo, que antes que tener las mejores tecnologías informáticas a su servicio, aspira a conocer qué es lo que tiene qué hacer, qué funciones desempeñar, para poder prestar el mejor servicio posible, eso sí, con la ayuda de las tecnologías de la información y comunicación, en un perfecto equilibrio entre valores antecedentes y consecuentes: conocimiento antes que información. Aquí aparece la famosa palabra que tanto debería preocupar a la transformación digital de la Administración Pública andaluza: la situación de la trastienda pública, es decir, donde trabajamos a diario los empleados públicos. Es muy difícil prestar servicios digitales eficaces y eficientes, transfiriendo poder a la ciudadanía (empowerment), si antes la función pública no se desempeña con conocimiento previo de lo que hay que hacer, de la forma más austera posible, con capacitación para transmitir educación digital de carácter público, respetando el estado del arte de la sociedad andaluza.

En tercer lugar, hay que escuchar con respeto reverencial a la ciudadanía sobre lo que piensa respecto de la Administración Pública digital, en la actualidad, como advertencia muy seria sobre lo que debe entenderse como Andalucía Pública 2.0: conocimiento más información, no al revés. Una muestra de ello son los resultados obtenidos en el barómetro CIS, de marzo de 2009 (Estudio nº 2.794), en una pregunta muy significativa, con dos variantes:

BAROMETRO CIS A

BAROMETRO CIS B

Queda mucho camino por recorrer en la construcción de la Sociedad del Conocimiento. Hay que trabajar profundamente en la capacitación de los empleados públicos para ofrecer una Administración Pública Digital 2.0, donde el ciudadano tenga la razón suficiente para sentir el incentivo de una Administración que no vuelve al estilo de Larra digitalizado: haga mañana estas gestiones porque ahora los servidores no funcionan ó lo que es peor: se queda usted atrás porque hay otros ciudadanos de primera categoría que resuelven todos sus trámites por Internet. En definitiva, una nueva forma de brecha digital, porque la ciudadanía no conoce bien sus derechos digitales a través de los Sistemas y Tecnologías de la Información. Un ejemplo contundente para reflexionar: tienen el DNI digital, pero la gran mayoría no sabe para qué sirve… Problemas de trastienda pública, en definitiva. El barómetro del CIS ya concluía de forma severa que el 64.2% de las personas entrevistadas creía que es nada o poco probable realizar en un futuro gestiones con las Administraciones Públicas a través de Internet. Un gran reto que se puede resolver con nuevos planteamientos públicos de construcción de la Sociedad del Conocimiento, en su versión de Andalucía Pública 2.0, donde prime la inteligencia digital de las personas que trabajan en la Administración Pública de Andalucía o que necesitan sus servicios, es decir, que sepan adquirir capacidades para resolver problemas o para elaborar productos que son de gran valor para un determinado contexto público, comunitario o cultural, el andaluz, por ejemplo, a través de los Sistemas y Tecnologías de la Información y Comunicación. Pero, hablemos claro: lo primero, facilitar la construcción del conocimiento, en todas las manifestaciones posibles. Después, comprar las máquinas. Sobre todo, para no caer en la tentación de la necedad digital: confundir valor y precio.

Sevilla, 1/III/2010

(1) Sebastián, Miguel (2009). Fragmento del Prólogo de La Sociedad de la Información en España 2009, publicado por Ariel (Colección Fundación Telefónica), recuperado de http://e-libros.fundacion.telefonica.com/sie09/aplicacion_sie.html, el 27 de febrero de 2010.
(2) http://es.wikipedia.org/wiki/Web_2.0

Andalucía Pública 2.0

ANDALUCIA PUBLICA 20

Fotomontaje realizado con la fotografía cedida por cortesía del Prof. Arturo Toga, neurólogo en la Universidad de California, de Los Ángeles (LONI), y director del Centro para la biología computacional. Esta imagen del cerebro humano utiliza colores y forma para demostrar diferencias neurológicas entre dos personas.

Presumes que eres la ciencia,
Yo no lo comprendo así,
Porque si la ciencia fueras
Me hubieas comprendío a mí;
Porque siendo tú la ciencia
No me has comprendío a mí
.

Soleá de la ciencia, Enrique Morente (Morente sueña la Alhambra, 2005)

Inicio con este post una serie dedicada a la Administración Pública de Andalucía, desde la perspectiva digital. Creo que ha llegado el momento, respetando el principio que aprendí hace muchos años, referido a que cada cosa tiene su tiempo y cada tiempo su momento, de que un miembro de la “cosa pública” dedique ya un tiempo a construir teoría crítica digital, con base científica, de su realidad social en el territorio de Andalucía. Creo que es un proyecto apasionante y desde este foro virtual de Internet, a través de este cuaderno digital, voy a escribir mis reflexiones personales y transferibles sobre una realidad que me pre-ocupa (así, con guión) todos los días, sobre todo en mi tiempo y espacio, públicos, que se sustentan con dinero público.

Es una forma de ejercer el compromiso como empleado público que ejerce tareas directivas desde la realidad digital aplicada, no virtual. Porque el territorio andaluz merece un respeto digital de amplio espectro, en su quehacer diario. Y porque las teorías que sustentan las políticas digitales no son inocentes. La realidad digital, tampoco. Las tecnologías de la información y comunicación deben ser elementos que sustenten a la sociedad del conocimiento, como expresión avanzada de lo que se ha denominado de forma común “sociedad de la información”, constructo que acusa ya el paso de los años. Seguir hablando solo de sociedad de la información, hace que Andalucía no evolucione hacia la auténtica realidad liberadora del conocimiento, a través de la inteligencia digital, en todo el arco posible de formación digital, que no deja ningún espacio atrás: familiar, social, educativo, universitario, laboral y el cada día más acusado: el de los círculos propios de las personas mayores. Sociedad del conocimiento, en definitiva, sociedad que recurre permanentemente al valor más preciado de las personas: la inteligencia creadora, con apoyos digitales: teléfonos móviles, reproductores de música e imágenes, televisión, ordenadores de escritorio y portátiles, organizadores personales, videojuegos, control informático de servicios en el hogar (domótica), etc.

Es un reto, como otros muchos de los que tenemos que acometer a diario. Pero apasionante, porque la inteligencia digital, propiciada por una sociedad del conocimiento, en su proyección en la Administración de la Junta de Andalucía y sus entes instrumentales 2.0, es la que permite:

1. adquirir destreza, habilidad y experiencia práctica de las cosas que se manejan y tratan, con la ayuda de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación, nacida de haberse hecho muy capaz de ella.
2. desarrollar la capacidad que tienen las personas en Andalucía de recibir información, elaborarla y producir respuestas eficaces, a través de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación.
3. adquirir capacidad para resolver problemas o para elaborar productos que son de gran valor para un determinado contexto comunitario o cultural, el andaluz, por ejemplo, a través de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación.
4. saber discernir que es un factor determinante de la habilidad social, del arte social de cada ser humano en su relación consigo mismo y con los demás, a través de los sistemas y tecnologías de la información y comunicación.
5. desarrollar la capacidad y habilidad de las personas para resolver problemas utilizando los sistemas y tecnologías de la información y comunicación cuando están al servicio de la ciudadanía, es decir, cuando ha superado la dialéctica infernal del doble uso, con una vigilancia adecuada por parte de la Administración Pública 2.0.

Hace años escribí lo siguiente en referencia a la percepción pública de los funcionarios y funcionarias: “A Blanca, la protagonista de una novela entrañable de Antonio Muñoz Molina, En ausencia de Blanca, no le gustaba pronunciar la palabra “funcionario”, aludiendo a Mario, su marido. Cuando Blanca quería referirse a las personas que más detestaba, las rutinarias, las monótonas, las incapaces de cualquier rasgo de imaginación, decía: “son funcionarios mentales (1)”. Es muy importante, por tanto, ganar segundos de credibilidad pública digital.

Como decía la soleá que abría este post, la Andalucía Pública 2.0 y la inteligencia digital están obligatoriamente obligadas a entenderse, a comprenderse. Si esta prueba digital que se inicia hoy te convence, podemos seguir avanzando en cada aventura particular de cerebros pensantes, la Noosfera soñada de forma incipiente por Teilhard de Chardin, ilusionándonos con el saber compartido sobre la esencia de este palo: interpretar los puntos cardinales de la existencia: la vida, el amor y la muerte, desde la inteligencia del Sur 2.0, intentando comprender esa inteligencia desde una teoría crítica digital, en definitiva, de una ciencia “presumida” aplicada a la Administración Pública de Andalucía.

Sevilla, 21/II/2010

(1) Funcionarias y funcionarios: inteligencia pública: http://www.joseantoniocobena.com/?p=109

Ética de la razón política

PINTADA ANONIMA
Fotografía realizada por Marcos Cobeña Morián, el 6 de febrero de 2010

Determinados mensajes éticos se pueden descubrir en la Universidad de la calle. En un viaje reciente a la sierra de Cádiz, descubrí esta preciosa frase, cuyo autor es Michel Foucault, sobre la que sentí la necesidad de escribir desde la perspectiva de la ética de la razón política: LA RAZÓN POLÍTIKA NO ESTÁ AL LADO DEL PODER [sic]. ¿Qué ha querido expresar el autor ó autora de la pintada? Me ha parecido sugerente el planteamiento de la tapia y he reflexionado sobre su contenido con los siguientes resultados:

– La razón es una oportunidad para el poder, no para cualquier poder, pero a veces éste huye de ella, porque poder y razón son contrarios que están obligatoriamente obligados a entenderse en determinadas ideologías. A desentenderse, en otras, cuando el poder está fundado en la manipulación del conocimiento, de la ciencia, de la política y de la religión. En la sinrazón (Chomsky).
– La razón política suele vivir desesperadamente junto al poder autoritario, porque es irreconciliable para determinadas poderes fácticos con gran ausencia de valores (a pesar de que ostenten el poder).
– La razón política de determinados ciudadanos hace crisis con determinados poderes. Es cuestión de principios y de valores, porque no todo vale.
– La democracia suele estar muy atenta a la razón política, pero no a cualquiera. Esta es la razón de los partidos. Y por qué hay que elegir a uno en concreto.
– La inteligencia política es la capacidad de ser ciudadanos aún estando rodeados del poder.
– La auténtica razón política puede hacer libres a las personas que no buscan estrictamente cualquier poder, porque sabe que es mal consejero en determinadas ideologías, dado que ninguna es inocente, afortunadamente (pero no todas son iguales, afortunadamente).
– La auténtica razón política suele viajar en patera, al lado de los barcos en los que suelen viajar siempre los que dicen que todas y todos viajamos en el mismo barco.
– El poder es necesario para cambiar la sociedad forjada en valores humanos y sociales, construidos de forma responsable con razones políticas.

Doy las gracias al profesor o a la profesora que pintó así una página de la vida inteligente. Ahora, digital por supuesto. A quien la fotografió.

Sevilla, 14/II/2010

Haití, la tierra de las montañas

imagen humana de Haiti
Imagen recuperada de http://www.unicef.org/spanish/childalert/haiti/people.php, el 17 de enero de 2010

Quiero estar cerca de la tragedia de Haití. He procurado leer todo lo que he podido en estos días sobre la historia hermosa de Haití, su conciencia de clase que le permitió ser la primera nación en abolir la esclavitud, a pesar de que España, con Colón a la cabeza, les llevara a una situación de dolor africano, en beneficio de países conquistadores. El lema de su escudo, la unión hace la fuerza, es esperanzador para su conciencia de pertenencia a una tierra de montañas, que así se traduce la palabra Haití.

Y vuelve a resonar en mi persona de secreto las palabras de la persona que hacía comunidad, el Eclesiastés, con una dureza enorme, sin respuestas: “He estudiado durante muchos años la proximidad real al concepto [inteligencia] y hoy, más que nunca, comprendo que la mejor definición sería aquella que asume la realidad social de cada uno: ser inteligente es ser capaz de resolver problemas en la relación consigo mismo y con los otros. Desde la perspectiva actual no hay nada más ultramoderno e inteligente, en la clave de José Antonio Marina: explicar, embellecer y transformar la realidad a través de la inteligencia creadora. Siempre que nos demos cuenta que también es importante e inteligente frecuentar el futuro, tal y como recomendaba el Dr. Cardoso al Sr. Pereira en “Sostiene Pereira”. Paradójicamente, a esas cuestiones ya respondió hace siglos la persona que mejor conocía la comunidad, es decir, el más inteligente, el superdotado de entonces, porque respondía a todos los problemas en los pueblos ribereños que hoy se debaten en guerras fratricidas: el Eclesiastés. Cuando todo era silencio sin respuesta ante la adversidad, decía: mejor es caminar juntos que uno solo, porque si te caes siempre habrá alguien que te levante. Muy inteligente. Había resuelto un gran problema para el presente y para el futuro de la inteligencia social de cada uno, sin discriminación alguna” (1).

Aquellas preguntas, aplicadas hoy, son un buen antídoto contra el conformismo personal y social:

– ¿Qué gana el que trabaja con fatiga en Haití, si se demuestra antes ó después que todo es vanidad de vanidades, solo vanidad, algo así como intentar atrapar el viento?
– ¿Qué diferencia hay entre el hombre, las mujeres, las niñas y niños de Haití, y el animal, si ambos vuelven siempre al polvo?
– ¿Quien guiará a los hombres, mujeres, niñas y niños de Haití a contemplar lo que hay después de ellas y ellos?

Y cuando consulto cómo es la tierra de las montañas, solo me queda una respuesta previa del Eclesiastés: “Estas preguntas demandan respuestas que se elaboran en el cerebro a lo largo de la vida, habiendo ocupado las religiones diversas que existen en el mundo, dominadas por dos monoteístas, cristianismo e islamismo (3.400 millones de personas), un papel estelar en el prontuario de soluciones, orientando a millones de seres humanos hacia una creencia específica alojada en el “alma”: la de la existencia de Dios y sus diversas manifestaciones como solución integral e integrada a la lógica ilógica de la existencia humana resumida en las tres preguntas anteriores. Y curiosamente ya estábamos advertidos por Qohélet: la respuesta no la vamos a saber nunca porque “[Dios] también ha puesto el afán en sus corazones, sin que el hombre llegue [nunca] a descubrir la obra que Dios ha hecho de principio a fin” (Eclesiastés 3, 11)” (2).

Y como, paradójicamente (¡cuánta dureza de corazón!), no vamos a tener muchas respuestas a mano, muchas personas viajan a Haití, cada cual a su manera, para estar cerca de esa realidad. Más o menos, como sigue narrando el autor en el capítulo 4 de ese excepcional libro: más valen dos que uno solo, pues obtienen mayor ganancia de su esfuerzo, pues si cayeren el uno levantará a su compañero […] La cuerda de tres hilos no es fácil de romper… Al fin y al cabo, la quintaesencia del lema de Haití.

Sevilla, 17/I/2010

(1) Inteligencia social (http://www.joseantoniocobena.com/?p=4)
(2) Estructuras cerebrales y Dios (http://www.joseantoniocobena.com/?p=466)

La caja negra del cerebro

CONEXIONES NEURONALES

Un bosque de neuronas: un tinte se inyecta en cada neurona y después se extiende para revelar su morfología. Esta imagen demuestra una fracción minuciosa de las células y de las conexiones dentro de la microcircuitería del neocórtex (reproducida con la autorización expresa de IBM).

Comienzo 2010 con una renovación de mi compromiso intelectual y científico con el estudio del cerebro y con el deseo de divulgarlo en la Noosfera. El pasado 15 de julio de 2009, se presentó a la sociedad mundial, desde Estados Unidos, a través de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), el Proyecto denominado Conectoma Humano (1), dotado con 21,3 millones de euros para los próximos cinco años, que permitirá conocer con el máximo detalle cómo funciona el cerebro, su caja negra, en su vuelo diario e ininterrumpido, de forma similar a cómo se ha logrado descifrar el genoma humano.

Fue Olaf Sporns, profesor de neurociencias en la Universidad de Indiana (EE.UU.), quien publicó un artículo en 2005 en el que atribuía los defectos a gran escala de la investigación en neurociencia general a la ausencia de una descripción anatómica de base, “fundacional”, del cerebro. Antes de ponerse a investigar, era necesario hacer un mapa. A él se debe el nombre de “Conectoma”, el mapa cerebral, un atlas sistemático y completo de todas las conexiones del cerebro.

En 2007 publiqué en la Noosfera mi libro Inteligencia digital. Introducción a la Noosfera digital, en el que ya abordaba esta perspectiva de investigación, aludiendo al Proyecto BlueGene: “Recientemente, he leído un artículo asombroso en relación con el estado del arte en la investigación sobre las neuronas que sitúa muy bien la importancia de su estudio y que ha sido publicado con motivo de la Conferencia sobre Corteza Cerebral del Centenario Cajal, celebrada tal efecto en Barcelona en el mes de abril de 2006 y en la que intervino Javier de Felipe, investigador del Instituto Cajal (CSIC) y codirector del encuentro: «Funcionamos gracias a la existencia de circuitos formados por miles de neuronas que interactúan entre ellas» (…) Esos circuitos se modifican por influencia del entorno, lo que determina cambios constantes, aunque a escala microscópica, en la estructura del cerebro y en unos niveles de actividad que pueden medirse mediante registros eléctricos. Por tanto, el cerebro es «plástico y moldeable», insiste el neurocientífico español. Pero, como matiza Idan Segev, neurobiólogo de la Universidad Hebrea de Jerusalén, está formado por unidades funcionales igualmente complejas en su funcionamiento pero con cierto «carácter universal». Son las neuronas. Las hay en cualquier animal, desde un insecto a un mamífero. Segev, experto en modelización y uno de los pocos científicos con acceso al supercomputador BlueGene de Lausana dedicado al estudio del cerebro, equipara esta unidad básica a un microprocesador. De esa equivalencia ha tratado de extraer algo parecido al lenguaje eléctrico de las neuronas. Lo define como la suma de pulsos eléctricos, cada uno de ellos de un centenar de milivoltios y una duración de milisegundos, que forman algo parecido a un código de barras. A través de este lenguaje el cerebro «representa un rostro, una letra o una emoción», asegura. No es el único código que existe, dice Segev. Cada subconjunto de células especializadas tiene el suyo propio. Más que la neurona individual, lo que cuenta es el circuito. «Cuando me enamoro hay una región específica del cerebro que se activa», dice. La activación no provoca el nacimiento de nuevas neuronas, pero sí el establecimiento de nuevas conexiones en la corteza de acuerdo con la intensidad de los estímulos recibidos. Los circuitos y sus conexiones pueden ser temporales o, por el contrario, permanentes. Así se definirían, según Segev, los distintos tipos de memoria (a corto o largo plazo), el peso del aprendizaje y, por encima de todo, cambios físicos «evidentes» no sólo en la corteza cerebral sino incluso en las propias neuronas, algo que se está viendo desde hace apenas cinco años. «En la corteza hay partes de la neurona que se mueven en una dirección u otra y producen nuevas ramas con las que hacer conexiones», explica. Estos mecanismos guardan relación con el conocimiento y la memoria (2)”.

A esta explicación del Proyecto añadía lo siguiente: “Los científicos también esperan poder conocer cómo y por qué ciertos microcircuitos funcionan mal en el cerebro, como sucede en alteraciones psiquiátricas como el autismo, la esquizofrenia y la depresión”. Creo que se abren unas posibilidades que obligan a estar muy cerca de estas realidades auspiciadas por IBM y la École Polytechnique Fédérale de Lausanne (EPFL) bajo la denominación científica de Proyecto Blue Brain (Cerebro azul), que explico más adelante. El proyecto intentará en palabras del doctor Henry Markran, director del Laboratorio de Circuitos Neuronales integrado en el Instituto de Mente y Cerebro de la EPFL, “hacer una réplica en software de una columna de la neocorteza. La neocorteza constituye aproximadamente el 85% de la masa total del cerebro humano y se le atribuye responsabilidad por las funciones cognitivas del lenguaje, el aprendizaje, la memoria y el pensamiento complejo. Una réplica exacta de la columna de la neocorteza es el primer paso esencial para simular el cerebro completo y también brindará el enlace entre los niveles genéticos, moleculares y cognitivos de la función cerebral. En fases siguientes del proyecto, se ampliará la simulación para incluir circuitos de otras regiones del cerebro y, con el tiempo, del cerebro completo”.

A tal propósito y para aproximarse a la realidad del Proyecto Conectoma, creo que es de sumo interés consultar la matriz diferenciadora entre cerebro humano y digital de acuerdo con el estado del arte actual (2006) que introduje en mi libro citado anteriormente (3), con referencias permanentes a la base de supercomputación necesaria para la investigación contemplada en el citado Proyecto.

CrawlingCelegans
Desplazamiento del nemátodo Caenorhabditis elegans (recuperado de http://es.wikipedia.org/wiki/Caenorhabditis_elegans, el 2 de enero de 2010)

Como método antagonista al gran despliegue de medios de este Proyecto, la Universidad de Harvard se ha aproximado al conocimiento de la circuitería del cerebro desde unas bases científicas diferentes , a través del nemátodo Caenorhabditis elegans del que ya se conoce su Conectoma y que, con sólo 302 neuronas, es uno de los organismos modelo más simples con un sistema nervioso. Lo he conocido con detalle en el excelente blog que ya citaba al comienzo de este post, http://cesartomelopez.blogspot.com/2009/05/como-el-comer-poco-hace-que-vivas-mas.html, y me parece una investigación fascinante en busca de lenguajes científicos que ayuden a conocer la quintaesencia de dos kilos de circuitos cerebrales, aproximadamente. La aventura de este nemátodo en la nave espacial Columbia que se desintegró al volver a la Tierra en 2003, sugiere el potencial de este organismo y su enorme contribución al conocimiento del ser humano: http://www1.uprh.edu/salterns/geomicrobiolgy/Caenorhabditis%20elegans…pdf, confiando que su aportación al descubrimiento del funcionamiento de las neuronas sea una realidad en un tiempo relativamente corto.

Para hacer el seguimiento del proyecto recomiendo la consulta y lectura programada de avances del proyecto en la siguiente dirección: http://grants.nih.gov/grants/guide/rfa-files/RFA-MH-10-020.html. Mientras, tenemos que seguir descifrando día a día la caja negra de nuestros cerebros. Con la visión de que esta investigación solo tiene interés si sigue avanzando hacia adelante.

Sevilla, 2/I/2010

(1) Casino, Gonzalo (2009, 13 de diciembre). Desentrañar el cerebro, El País Semanal, pág. 26-30
(2) Pujol Gebelli, X. (2006, 3 de mayo). Paisajes en el cerebro. El País, p. 38.
(3) Cobeña Fernández, J. A. (2007). Inteligencia digital. Introducción a la Noosfera digital, pág. 56-64.

Noches, días y rincones de paz

MIND AND LIFE

El antiguo modelo de enseñanza ya no es válido
en una sociedad basada en el conocimiento

Linda Darling-Hammond

El pasado 13 de diciembre de 2009, tuve la suerte digital de admirarme con un programa (Redes 50) dirigido por Eduard Punset, dedicado a la educación para fabricar ciudadanos. En estos días de contexto navideño, en clave nuclear de divertimento comercial, he preferido escribir sobre la experiencia que conocí a través del programa, basada en la creación de rincones de paz, como lugar al que niñas y niños acuden para encontrarse consigo mismo, antes de entrar en el aula, por ejemplo. Es una experiencia que se lleva a cabo en colegios de Estados Unidos, siguiendo un modelo auspiciado por la profesora Linda Lantieri, experta en aprendizaje social y emocional, resolución de conflictos e intervención en situaciones de crisis, de fama mundial y con cuarenta años de experiencia en el campo de la educación. Es directora de The Inner Resilience Program y una de las fundadoras de Collaborative for Academic, Social and Emotional Learning (CASEL). También es cofundadora del Resolving Conflict Creatively Program (RCCP), un programa de aprendizaje social y emocional que se ha puesto en marcha en cuatrocientas escuelas de quince distritos escolares en Estados Unidos y también en centros experimentales en Brasil y Puerto Rico, experiencias recogidas en un libro ya publicado en español, Inteligencia emocional infantil y juvenil Ejercicios para cultivar la fortaleza interior en niños y jóvenes, de gran interés para los que andamos pre-ocupados con la formación inteligente de las ciudadanas y de los ciudadanos de hoy y de mañana.

En la entrevista que he citado anteriormente realizada por Eduard Punset a Linda Lantieri, se aborda la necesidad del trabajo interior de las personas en los siguientes términos:

Eduard Punset:

Cuando hablas de trabajo interior, ¿a qué te refieres? ¿A mirar en nuestro interior, a contemplar?

Linda Lantieri:

No exactamente. Entre los componentes de la inteligencia emocional está la conciencia de uno mismo, y también el control de las emociones, la relación con los demás y la capacidad de tomar buenas decisiones. Todo eso ya está incluido. A lo que me refiero es a ayudar a las personas para que entrenen voluntariamente la mente, ya sea mediante algo como la meditación, o bien a través de lo que denominamos «el rincón de la paz» en las aulas, un sitio al que los niños puedan ir para estar en calma, apaciguar la mente y empezar a centrar la atención.

Linda Lantieri es autora también de un alegato a favor del aprendizaje social y emocional en el Congreso de los EUA, que se puede leer con detalle (en inglés) en la siguiente dirección: http://www.redesparalaciencia.com/1236/fundacion/testimonio-de-linda-lantieri, que es digno de tenerse en cuenta para la preparación de ciudadanía responsable.

He pensado en la necesidad de que en los centros de trabajo, en nuestras casas, en centros de ocio, se crearan también estos “rincones de paz”, donde pudiéramos entrar para recuperar la calma que no tenemos a diario, para apaciguar la mente tan estresada por el con y sin-vivir de muchos días, así como para empezar a centrar la atención en lo verdaderamente importante, como hacen las niñas y niños de la experiencia.

Y cuando seguía leyendo a la profesora Lantieri, he recordado en mi rincón de paz el villancico que cerraba la maravillosa película “Plácido” de Berlanga, en estos días de navidad a pesar de todo, como aviso para navegantes de la inteligencia digital y emocional. Quizá como rincón de la intranquilidad ética:

en esta tierra nunca ha habido caridad, ni nunca la ha habido, ni nunca la habrá

Sevilla, 26/XII/2009

Víctor Jara y mi memoria de hipocampo

Te recuerdo Amanda / la calle mojada / corriendo a la fábrica / donde trabajaba Manuel…

VICTOR JARA

Víctor Jara, fotografía recuperada el 6 de diciembre de 2009, de http://radionuevaaurora.files.wordpress.com/2007/09/056-victor-jara.jpg

Es verdad que recuerdo la muerte de Víctor Jara, cuando yo llevaba un año trabajando en el Hospital Universitario San Pablo, en la antigua Base americana “San Pablo Frontera”, en septiembre de 1973, en unas condiciones difíciles para estar cerca de la vida y de la muerte de las personas que allí se atendían. Con veintiseis años. Fueron días de contradicción interna porque recordaba a Víctor Jara en canciones protesta que me sabía de memoria y no comprendía por qué le habían asesinado de forma tan brutal. Además, con escasa información en un país que agonizaba en su dictadura feroz, que asimilaba personalmente de forma difícil en mis compromisos con la Universidad de Sevilla.

Llevo días leyendo numerosas referencias a la muerte de Víctor Jara, en el Estadio Nacional que nunca olvidaré, gracias a Costa Gavras, en su película desgarradora, Missing, que tantas veces he recordado, como acicate para que no abandone el compromiso con la ética social.

El 16 de septiembre de 1973, lo enterraron de forma humilde y clandestina gracias al aviso de una persona que descubrió su cadáver junto a la tapia del cementerio. Y el pasado 5 de diciembre de 2009, volvió a recibir sepultura digna, en el mismo sitio de 1973, después de que exhumaran su cadáver de nuevo para poder certificar la violencia con la que actuaron los soldados y oficiales de Augusto Pinochet contra sus palabras, su testimonio de vida, su compromiso ético.

Treinta y seis años después, lo he acompañado por las calles de mi memoria de hipocampo, la de secreto, hasta depositarlo de nuevo en el mismo sitio que ha estado en estos treinta y seis años de mi vida, recordando su sonrisa, sus rizos, que tanto enfadaron al soldado que le golpeó brutalmente en el estadio, en una muerte lenta (1), porque era un cantante marxista-leninista (en interpretación celtibérica que tanto resonaba en mis oídos en aquella época y durante la famosa transición):

-¡Así que vos sos Víctor Jara, el cantante marxista, comunista concha de tu madre, cantor de pura mierda! -gritó el oficial.

Después, he buscado siempre a Víctor Jara a través de Quilapayún, conjunto con el que convivió durante años muy importantes de su vida. Y lo he encontrado hoy, escuchando de nuevo canciones de compromiso para que no olvide nunca mi memoria histórica, a Víctor Jara:

Levántate y mira la montaña
de donde viene el viento, el sol y el agua.
Tú que manejas el curso de los ríos,
tú que sembraste el vuelo de tu alma.

Levántate y mírate las manos
para crecer estréchala a tu hermano.
Juntos iremos unidos en la sangre
hoy es el tiempo que puede ser mañana.

Sevilla, 6/XII/2009

(1) Délano, M. (2009, 6 de diciembre). La muerte lenta de Víctor Jara. El País, Domingo, pág. 12s.

Malviviendo, malmuriendo…

VICTORIA

Victoria, una niña moldava con parálisis cerebral que juega con su «papusha», demostrando al mundo que puede mantener el nivel académico de niños de su edad. Fotografía de Isabel Muñoz, en El País Semanal (2009, 15 de noviembre), pág. 27.

Para Zurdo y Negro, para su grupo, que ayer dejaron un mensaje manifiesto de coraje para navegar en mares procelosos, en tiempos de crisis.

Ayer asistí a la segunda jornada programada por el Evento Blog España 2009 y decidí estar en las dos sesiones paralelas de la mañana, descubriendo una vez más el inmenso mundo que hay detrás y delante de los blogs. Pero de todas las experiencias presentadas, me marcó sobremanera las de un grupo alternativo a los códigos políticamente correctos y éticamente aceptados en determinada sociedad actual, denominado “Malviviendo”, que se ha buscado un hueco en la Noosfera a través de una serie de cortos, transgresores, gamberros, que rompen moldes, que reflejan una realidad molesta a nuestros ojos y oídos pero que se debe escuchar y ver alguna vez. Ellos se presentan así:

“Somos un grupo de jóvenes que hemos terminado los estudios y tras engrosar las listas del paro hemos decidido dar un paso al frente y crear nuestra propia serie, sin presupuesto de producción (¿acaso 40 euros para el primer capítulo puede considerarse presupuesto?), con pocos medios técnicos y con mucha imaginación.

El hambre agudiza el ingenio.

Esta temida crisis, que lleva varios años instalada en el audiovisual español, lleva a experimentar con nuevas fórmulas, nuevos intentos de llegar a un gran público que cada vez decide más detenidamente lo que ve y es realmente exigente con los contenidos, con independencia absoluta de lo que opinan los audímetros.

En esta tesitura, el joven creador es el que más difícil tiene el progresar, pues el conservadurismo impera en el mercado.

Por eso, Malviviendo quiere romper esquemas.

Nos hemos aliado a las nuevas tecnologías. Internet será nuestro cobijo y nuestro compañero de viaje. Con internet, rompemos fronteras y nos acercamos a quien nos quiera ver. Así de simple.

Por eso, Malviviendo quiere ser una serie transgresora, gamberra, que rompa moldes.

Quiere innovar en contenidos, con guiones ingeniosos e historias enrevesadas y propias del mundo que nos rodea.

Quiere, en definitiva, ser un momento de dispersión mental, de no pensar en otras cosas y reírse de una crisis que nos venden como el final del mundo.

Desde la modestia, pero con el ímpetu de la juventud, queremos que Malviviendo consiga entretenerte y convencerte”

Cuando comenzaba a digerir tanto mensaje alternativo, de raíces andaluzas profundas, he leído y visto con atención reverencial el reportaje publicado hoy en El País Semanal, sobre Niños del mundo. Cómo se hizo. El mundo de la infancia es un pañuelo, que no te deja vivir en paz (1), forzando muchas preguntas sin respuesta, en torno a nuestro pequeño mundo, donde se malvive y malmuere de forma tan escandalosa.

Hoy sobran palabras. Solo he escrito algunas para quienes queramos escuchar y ver con otros ojos y oídos de secreto, atentamente, al pequeño mundo y el de jóvenes que malviven y malmueren. Ayer, gracias a la Noosfera, la malla pensante que algunas veces te hace vivir y sufrir para y con los demás, pude conocer claves de malvivir, ratificadas por el reportaje citado: “Si fuéramos capaces de observar esa mirada y escuchar con avaricia su mente y su corazón, podríamos evolucionar mejor como seres humanos, desarrollar nuestra dimensión universal y abrirnos realmente al mundo: podríamos recuperar los valores que en nuestra alocada carrera hacia eso que llamamos progreso dejamos en el camino. Nos daríamos cuenta de que manteniendo esta situación impedimos el avance de toda la humanidad, porque la verdadera medida del progreso es la forma en la que viven los niños”.

Sevilla, 15/XI/2009

(1) Huete Machado, Lola (2009, 15 de noviembre). Niños del mundo. Cómo se hizo. El mundo de la infancia es un pañuelo, El País Semanal, pág. 14-17.

Peter Pan, de nuevo

peter-pan

Sigo buscando “islas desconocidas”, que existen, en la clave de Saramago, en un viaje existencial verdaderamente apasionante y leo un perfil de Leopoldo María Panero (Madrid, 1948), en el que se vuelve a recordar la figura de Peter Pan volando junto a Campanilla: «El desvío en la ruta, la visita a la Isla-Que-No-Existe, está previsto en el itinerario. Cruzarán el cielo otros nombres hasta ser llamados, uno tras otro, por la voz de la señora Darling». Hemos vuelto a hablar todos los días de Peter Pan, del síndrome que lleva su nombre y que no está reconocido oficialmente por las clasificaciones mundiales de enfermedades mentales, pero que busca hacerse un sitio en las mismas. La señora Darling dibujada por Panero en Así se fundó Carnaby Street. 1970, está llamando a muchas personas por su nombre, sobre todo a las instaladas en este síndrome, que hace su agosto en épocas de vacas flacas, como la actual. Se habla de la generación “Peter Pan”, en la que están instaladas las personas treintañeras que se conforman con lo que hay en todos los planos posibles: personal, afectivo, laboral, de amistad y de la llamada realización personal, que no se sabe bien qué se quiere decir o simbolizar cuando se utiliza la expresión. Se habla, en general, del síndrome de Peter Pan, intentando explicar la conducta de aquellas personas que no quieren crecer, en cualquier edad, o que esperan hacerlo en un momento que nunca llega ó que esperan tener siempre una Wendy cerca de sus vidas.

¿Qué sucede realmente en la actualidad, en las personas calificadas como Perterpanes de hoy, en un síndrome capitalista, comunista y socialista por definición, da igual, que afecta a todas las clases sociales, aunque no de causalidad idéntica? Realmente, está bastante claro su perfil. Son personas, en su mayoría varones, kidults, adultescentes o Generación X, como los retrataba Josep Garriga en un reportaje reciente (1), que han crecido con todo tipo de bienestar o malestar, en la infancia y en la adolescencia, con objetivos nada claros y que descubren un día que permanecer en su situación los hace menos vulnerables ante la vida, negándose a crecer en cualquier perfil humano, fijándose metas muy triviales, de corto alcance, como determinadas armas, aceptando o destrozando cuanto encuentran a su paso, porque no merece la pena crecer. Son adultos en potencia, aunque hayan alcanzado la treintena de años. Siempre buscan un hombre ó una mujer con rol de madre protectora que los ampare, es decir, cualquier hada Campanilla que les permita localizar un espacio que realmente no existe. Son personas que aportan muy poco a la sociedad, que se conforman con casi nada y que un buen día explotan y/ó destrozan a su alrededor todo lo que se mueve, pero desde su atalaya particular del vuelo, cogiendo la mano de Campanilla, porque no acaban de descubrir que también son protagonistas de la vida en su rol personal e intransferible y que nadie va a venir a sacarte las castañas del fuego. Es decir, que tienen que dejar de volar y asumir responsabilidades de todo tipo.

Las personas que asumen el rol de Peter Pan se caracterizan “por la inmadurez en ciertos aspectos psicológicos, sociales, y por el acompañamiento de problemas sexuales. La personalidad masculina en cuestión es inmadura y narcisista. El sujeto crece, pero la representación internalizada de su yo es el paradigma de su infancia que se mantiene a lo largo del tiempo. De forma más abarcadora, según Kiley, las características de un «Peter-Pan» incluyen algunos rasgos de irresponsabilidad, rebeldía, cólera, narcisismo, dependencia, negación del envejecimiento, manipulación, y la creencia de que está más allá de las leyes de la sociedad y de las normas por ella establecidas. En ocasiones los que padecen este síndrome acaban siendo personajes solitarios. Con escasa capacidad de empatía o de apertura al mundo de los «grandes», al no abrirse sentimentalmente, son vividos como individuos fríos o no predispuestos a darse, lo que vuelve como un “boomerang” a través de la no recepción de entregas o muestras ajenas de cariño. Algunos profesionales avanzando tal vez audazmente en sus diagnósticos los han denominado esquizo-afectivos. También se dice que este padecimiento se da por el no haber vivido una infancia normal, que hayan trabajado desde muy pequeños u otras razones más” (2).

Esta isla es ya conocida. En el argot de mi educación del discreto encanto de la burguesía, no tendremos perdón de Dios, de cualquier dios, si no la exploramos detenidamente, para buscar espacios de recuperación vital para estas niñas-niños frustrados, que avanzan en soledad personal e intransferible hacia el abismo de la no cooperación social, para ayudarles a vivir, paradójicamente, en un mundo que a veces parece diseñado por el enemigo. Sin necesidad de las Wendy de turno, que también existen en su síndrome tan particular, para que sus respectivas mamás naturales ó artificiales dejen de amarlos tan desesperadamente.

Sevilla, 8/XI/2009

(1) Garriga, Josep (2009, 25 de octubre). La generación “peter pan” está hipotecada, El País, pág. 32.
(2) Extraído del artículo “Síndrome de Peter Pan”, en Wikipedia.

Nuevas sonrisas y nuevas lágrimas

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Fotografía-postal, de Erich Lessing, entregada ayer, 31 de octubre de 2009, en la Sala de Exposiciones del Teatro de Aracena (Huelva)

En los tiempos que corren, de falta de respeto a la memoria histórica de nuestro país, que arrastra tanto dolor y silencio cómplice, en los días en los que se espera encontrar el cuerpo de García Lorca que no su alma, que ya está afortunadamente con nosotros, hago este pequeño homenaje simbólico a tanto esfuerzo de personas anónimas y de algunas autoridades comprometidas con dicho recuerdo existencial, al traer a nuestras memorias la obra de un fotógrafo experto en memoria histórica, al que se le otorgó en 1956 el premio American Art Editor’s Award, al retratar de forma directa las consecuencias dramáticas de la ocupación y revolución húngara.

He andado muchos caminos y he abierto muchas veredas en la trayectoria personal, como lección aprendida de Antonio Machado, cuando sigo haciendo camino en el andar de cada día. Ayer, en Aracena (Huelva), gracias a un fotógrafo excepcional, Erich Lessing, comprometido con la memoria histórica, y a una exposición suya de una obra escogida, bajo el patrocinio del Centro Andaluz de la Fotografía, relacionada con su actividad fotográfica durante el rodaje de excelentes películas, he recuperado de mi memoria de hipocampo muchos recuerdos de las sonrisas y lágrimas de la vida ordinaria, la que nos hace humanos de necesidad por mucho que multinacionales de la alegría facturada se esfuercen a diario en hacernos ver y entender que la vida es fácil si logramos algunas vez entender su chispa.

De toda la exposición me impactó mucho una fotografía de Julie Andrews, en un descanso del rodaje de “Sonrisas y Lágrimas”, que reproduzco en la cabecera de este post. Y pensé que Lessing quiso dejar para la posteridad la impronta real de la sonrisa en esa relación madre-hijo, en la lectura de una carta quizás imposible, como homenaje a esta necesidad, dado que en su caso, tuvo que emigrar desde Viena a Palestina a los 16 años, por la ocupación de Hitler, arrancándolo de su familia más cercana. Cuando regresó a Viena, en 1947, su madre ya había fallecido en el campo de concentración de Auschwitz.

En los tiempos actuales, en los que la memoria histórica busca abrirse paso con un esfuerzo a veces sobrehumano, se quiere negar a toda costa un principio ya demostrado científicamente: en el cerebro no es fácil borrar lo que algún día se grabó de forma consciente y con gran carga de sentimientos y emociones. Se sabe por los avances de las neurociencias que a pesar de los esfuerzos terapéuticos y farmacológicos, la memoria se suspende pero no se borra. Desgraciadamente, sí se sabe que se pierde completamente cuando el cerebro enferma, por ejemplo en un síndrome de Alzheimer desolador, entre otros vinculados con la senectud, que tanto hacen sufrir a las personas más cercanas de quienes los padecen.

La fotografía de Lessing me pareció extraordinariamente didáctica. La vida de cada una, de cada uno, que es lo más parecido a una película en blanco y negro, con la acromatopsia (1) ética que corresponda, permite descansos, para recuperar esos momentos que tanto nos reconfortan y que nos devuelven felicidad. Pero también sabemos que la dialéctica de las sonrisas y las lágrimas, permite apartarnos junto a una pared de la vida personal e intransferible, sentir el abrazo de los que nos quieren, aunque inmediatamente nos llamen mediante megafonía para seguir rodando, viviendo en definitiva, en la filmación jamás contada. Esa es la auténtica obra maestra, el extraordinario guión que está detrás, que nos entrega Lessing con la instantánea asociada de su cámara cerebral.

Sevilla, 1/XI/2009

(1) Acromatopsia: ceguera del color, enfermedad que no permite agregar a la óptica de la vida el color. Todo se ve siempre de color gris. Para comprender bien los efectos de esta enfermedad, recomiendo la lectura de un libro de Oliver Sacks, excelente, que tengo entre mis preferidos: La isla de los ciegos al color, editado por Anagrama en 1999. Ante una realidad tan sugerente, recuperaré la lectura que en su momento me sobrecogió tanto y la proyectaré en este cuaderno que registra ya tantas islas desconocidas: “experimentos de la naturaleza, lugares benditos y malditos por su singularidad geográfica, que albergan formas de vida únicas”, en frase del propio Sacks.