Elecciones generales 2019 / 6. Los jóvenes deben ser un claro objeto de atención preferente

INFORMACIÓN JUVENIL 2019

El futuro próximo y lejano, en todas y cada una de sus manifestaciones, está en la juventud de nuestro país. Esto no lo deberían olvidar los partidos que participen en las próximas elecciones y, sobre todo, la izquierda. Deberían ser un claro objeto de deseo político. Atendiendo al último informe oficial del Observatorio de la Juventud en España, referido a 2016 y publicado en marzo de 2017, los jóvenes situados en el tramo de 18 a 29 años, en una proyección aproximada actual, se elevan a más de cinco millones de electores en 2019, con una distribución bastante ajustada entre varones y mujeres y con un peso en relación con la población total del 17%, sobre un censo general cerrado a 1 de febrero de 2019 de 34.702.383 electores en España más 2.088.974 de electores en el extranjero, según datos del INE y refrendados por la Junta Electoral Central. Un dato interesante a considerar es que 1.157.196 jóvenes van a votar por primera vez, ya que han cumplido 18 años desde las elecciones generales de 2016, un porcentaje considerable de personas que decidirán su voto con el apoyo de la información que reciban del entorno político correspondiente y que pueden dar un giro copernicano al país.

Con estos datos por delante creo que es obvio considerar que hay un nicho electoral de la juventud nada desdeñable para su presencia en los programas políticos correspondientes. Pero, una vez más, ¿se preparan los programas suplantado los verdaderos intereses y necesidades de los jóvenes desde los despachos electorales o se refrendan de forma objetiva las verdaderas necesidades de ellos? La izquierda debería ser ejemplar en una visión transformadora e ilusionante de respuestas a las realidades que están viviendo hoy los jóvenes en España y la población de niños y niñas que esperan mucho de nuestros votos en general para que su futuro no sea como el presente actual.

En el último barómetro del CIS (febrero de 2019), en el que ha participado población a partir de los dieciocho años, hay una pregunta que puede resumir muy bien la expectativa de los jóvenes también encuestados: “Pregunta 29. Indíqueme, por favor, hasta qué punto está Ud. muy de acuerdo, de acuerdo, en desacuerdo o muy en desacuerdo con la siguiente opinión: “A través del voto la gente como Ud. puede influir en lo que pasa en la política”, con los siguientes resultados: Muy de acuerdo 23,1%, De acuerdo 46,9%, En desacuerdo 18,7%, Muy en desacuerdo 6,7, N.S. 3,9%, N.C. 0,7%” (sobre una muestra de 2.964 personas encuestadas). De estos resultados se puede deducir que un 17% del censo joven electoral cree que su voto puede influir en lo que pasa en la política, hasta un porcentaje del 70% del total de las respuestas. Es evidente que tomar en consideración estos resultados tan recientes merecen una reflexión profunda sobre las verdaderas expectativas de los jóvenes.

Utilizando este barómetro de febrero de 2019, vuelvo a resaltar determinados resultados ya expuestos en esta serie y referido al porcentaje del 17% de la población encuestada y  referida a los jóvenes que deben ser tenidos en cuenta en la elaboración de los programas que presentarán en los próximos días los partidos de izquierda. Es muy importante conocer que la población encuestada opina mayoritariamente que la situación política en España es “mala” en un 37, 4% que, junto a la respuesta de “muy mala” (32,7%), suma un total de un 70,1% de los encuestados opinando que la situación política es muy preocupante. Este dato permite de verdad partir del llamado “principio de realidad” estremecedor y que debe tenerse en cuenta como punto de partida en relación con la credibilidad hacia los partidos políticos y su forma actual de hacer política.

En relación con la pregunta respecto de los principales problemas que existen en España, en respuesta espontánea con prelación de los tres principales problemas, gana por goleada el “paro”, con un total del 60,6% de los encuestados, en la siguiente correlación de primer problema (39,1%), segundo (15,7%) y tercero (5.8%). Le sigue, a una distancia importante, el problema de “los/as políticos/as en general, los partidos y la política”, con un total del 29,4%, con la correlación 15,1%, 9,0% y 5,3%, respectivamente. En tercer lugar, en el ranking de problemas en España está “la corrupción y el fraude”, con un porcentaje del 23,1%, con una distribución entre primer y tercer problema del 9,3%, 9,2% y 4,6%, respectivamente.

Proyectados estos resultados en los jóvenes de España, podemos concluir que es obvio considerar tres realidades sangrantes: el paro, los/as políticos/as en general, los partidos, la política y la corrupción y el fraude, por este orden. Para que no se olvide. La información veraz de los contenidos de los programas que se utilizarán en la próxima campaña, así como la transparencia y transferencia instantánea y permanente de los mismos, con apoyo esencial de las redes sociales, pueden ser una forma de hacer de la nueva política para y por los jóvenes como elemento diferenciador en la campaña. Basta un botón de muestra desgarrador: la tasa nacional de paro juvenil en España es la segunda más elevada de la UE, con un 35%, sólo por detrás de la griega (43%) y teniendo las peores condiciones laborales para los jóvenes. Escuchando siempre su voz, para no cometer errores con un electorado extraordinario y con potencial de valores tan necesarios e imprescindibles para construir suelo firme en nuestro país. Dando respuestas sobre planes especiales y urgentes para atacar el paro juvenil, la necesaria transformación de los partidos en su forma de hacer política y una declaración programática de lucha armada de ideología activa contra la corrupción. Tres frentes que deberán ser evaluados permanentemente, con ámbitos formativos y sumativos para que la transparencia aflore a diario de forma estratificada para jóvenes y personas mayores, en un tándem evaluativo que permita emitir siempre juicios bien informados sobre el programa político correspondiente.

En plena campaña electoral se celebrará el 17 de abril en Europa el Día Europeo de la Información Juvenil, una jornada que reivindica la importancia de acompañar a los jóvenes en su camino hacia la emancipación y su pleno desarrollo como ciudadanos. Sería extraordinario que los partidos políticos de izquierda pusieran atención especial y prioritaria a la información concreta que dedicarán a los jóvenes en sus programas electorales, para acompañarlos en su largo camino hacia la emancipación y pleno desarrollo como ciudadanos que tienen un trabajo digno, no precario, que confían en el Gobierno correspondiente y que la corrupción está erradicada como acción política de emergencia nacional. Acciones que son amores y no solo buenas razones, que permitirían vivir bajo el principio de confianza en lo que hace solo unos días han reflejado en encuestas que persiguen solo defender el interés general de la ciudadanía desde la verdad que tanto ama la juventud de este país.

#IzquierdaJamásVencida

Sevilla, 17/III/2019

Elecciones generales 2019 / 5. Austeridad en los gastos electorales

GASTO ELECTORAL 2019

Abordo hoy otra cuestión esencial en las próximas elecciones generales, en el marco legal de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG): la necesaria austeridad, es decir, severidad y ajuste a principios éticos de economía ejemplarizante, que debería contemplarse en los denominados gastos electorales y las subvenciones consustanciales con los mismos, que se cifran en una cuantía cercana a los 150 millones de euros para esta convocatoria. Basta consultar dos grandes apartados de la citada LOREG, los artículos 130 y 131, sobre Gastos Electorales y lo previsto en los artículos 174 y 175, para conocer con detalle la descripción de los citados gastos y subvenciones electorales. Respecto de los Artículos 130 y 131 es importante conocer su contenido para pedir a los partidos políticos el fiel cumplimiento ejemplarizante del principio de austeridad, sobre todo, a los que representan la izquierda:

“Artículo 130

Se consideran gastos electorales los que realicen los partidos, federaciones, coaliciones o agrupaciones participantes en las elecciones desde el día de la convocatoria hasta el de la proclamación de electos por los siguientes conceptos:

a) Confección de sobres y papeletas electorales.

b) Propaganda y publicidad directa o indirectamente dirigida a promover el voto a sus candidaturas, sea cual fuere la forma y el medio que se utilice.

c) Alquiler de locales para la celebración de actos de campaña electoral.

d) Remuneraciones o gratificaciones al personal no permanente que presta sus servicios a las candidaturas.

e) Medios de transporte y gastos de desplazamiento de los candidatos, de los dirigentes de los partidos, asociaciones, federaciones o coaliciones, y del personal al servicio de la candidatura.

f) Correspondencia y franqueo.

g) Intereses de los créditos recibidos para la campaña electoral, devengados hasta la fecha de percepción de la subvención correspondiente.

h) Cuantos sean necesarios para la organización y funcionamiento de las oficinas y servicios precisos para las elecciones.

Artículo 131

  1. Ningún partido, federación, coalición o agrupación puede realizar gastos electorales que superen los límites establecidos en las disposiciones especiales de esta Ley, que se entenderán siempre referidos en euros constantes.
  2. En el supuesto de coincidencia de dos o más elecciones por sufragio universal directo, los partidos, federaciones, coaliciones y agrupaciones de electores concurrentes no podrán realizar gastos electorales suplementarios en cuantía superior en un 25 por 100 de los máximos permitidos para las elecciones a Cortes Generales”.

Más adelante, figura la descripción referida a gastos y subvenciones electorales:

“Artículo 174

  1. Los administradores generales de los partidos políticos, federaciones y coaliciones son designados por escrito ante la Junta Electoral Central por sus respectivos representantes generales antes del undécimo día posterior a la convocatoria de elecciones. El mencionado escrito deberá expresar la aceptación de la persona designada.
  2. Los administradores de las candidaturas son designados por escrito ante la Junta Electoral Provincial correspondiente por sus respectivos representantes en el acto de presentación de dichas candidaturas. El mencionado escrito deberá expresar la aceptación de la persona designada. Las Juntas Electorales Provinciales comunicarán a la Junta Electoral Central los administradores designados en su circunscripción.

Artículo 175. Subvención de gastos en elecciones al Congreso y Senado

1. El Estado subvenciona los gastos que originen las actividades electorales de acuerdo con las siguientes reglas:

a) 21.167,64 por cada escaño obtenido en el Congreso de los Diputados o en el Senado.
b) 0,81 euros por cada uno de los votos conseguidos por cada candidatura al Congreso, uno de cuyos miembros al menos, hubiera obtenido escaño de Diputado.
c) 0,32 euros por cada uno de los votos conseguidos por cada candidato que hubiera obtenido escaño de Senador.

2. Para las elecciones a las Cortes Generales o a cualquiera de sus Cámaras, el límite de los gastos electorales será el que resulte de multiplicar por 0,37 euros el número de habitantes correspondientes a la población de derecho de las circunscripciones donde presente sus candidaturas cada partido, federación, coalición o agrupación.

3. Además de las subvenciones a que se refieren los apartados anteriores, el Estado subvencionará a los partidos, federaciones, coaliciones o agrupaciones los gastos electorales originados por el envío directo y personal a los electores de sobres y papeletas electorales o de propaganda y publicidad electoral de acuerdo con las reglas siguientes:

a) Se abonarán 0,18 euros por elector en cada una de las circunscripciones en las que haya presentado lista al Congreso de los Diputados y al Senado, siempre que la candidatura de referencia hubiera obtenido el número de Diputados o Senadores o de votos preciso para constituir un Grupo Parlamentario en una u otra Cámara.
b) La cantidad subvencionada no estará incluida dentro del límite previsto en el apartado 2 de este artículo, siempre que se haya justificado la realización efectiva de la actividad a que se refiere este apartado.

4. Las cantidades mencionadas en los apartados anteriores se refieren a euros constantes. Por Orden del Ministerio de Economía y Hacienda se fijan las cantidades actualizadas en los cinco días siguientes a la convocatoria”.

El conocimiento del Régimen Electoral General nos permite ser más libres porque tenemos información de Estado. Es lo que he pretendido con este post. Otra cosa es lo que hagan los partidos políticos, pero vuelvo a insistir sobre la necesidad del imperioso cumplimiento del principio de austeridad a la hora de gastar en lo que contempla la Ley: confección de sobres y papeletas electorales, propaganda y publicidad directa o indirectamente dirigida a promover el voto a sus candidaturas, sea cual fuere la forma y el medio que se utilice, alquiler de locales para la celebración de actos de campaña electoral, remuneraciones o gratificaciones al personal no permanente que presta sus servicios a las candidaturas, medios de transporte y gastos de desplazamiento de los candidatos, de los dirigentes de los partidos, asociaciones, federaciones o coaliciones, y del personal al servicio de la candidatura, correspondencia y franqueo, intereses de los créditos recibidos para la campaña electoral, devengados hasta la fecha de percepción de la subvención correspondiente y cuantos sean necesarios para la organización y funcionamiento de las oficinas y servicios precisos para las elecciones. Es en este punto donde la izquierda debería dar ejemplo de austeridad y transparencia desde el primer día de campaña y en sus jornadas preparatorias, porque no todos los partidos son iguales.

Esto solo lo podremos contrastar si funciona también el principio de transparencia acumulativa que nos permita conocer segundo a segundo el gasto real de cada partido en esta campaña electoral y su difusión a través de redes sociales. Sería una acción maravillosa que haría posible una mayor participación democrática en estos comicios, con utilización masiva e intensiva de las redes sociales y las tecnologías de la información y comunicación, porque el conocimiento y la divulgación y participación digital de la ciudadanía ofrece siempre muchos márgenes de información instantánea, veraz y objetiva para emitir juicios y votos bien informados.

En el marco expuesto de austeridad política, defiendo, sobre todo, la regeneración en los encuentros personales, en el boca a boca celular de la realidad social en la que se mueven las ideologías de las personas que van a ser candidatos y candidatas a presidir el gobierno de España, de sus programas, aunque todavía tengamos que contemplar listas cerradas por imperativo categórico legal. Una buena célula hace un tejido, un órgano y un sistema. Si se respeta esta cadena política digna y ética con ayuda de las redes sociales apoyadas por las tecnologías de la información y comunicación, estoy seguro que todo el mundo percibirá que la campaña electoral ha merecido la pena. Un político digno “es un ejemplo siempre de seriedad, gravedad y decoro en la manera de comportarse, es decir, manifiesta pureza, honestidad y recato; se aprecia y defiende su honra, estimación, modestia, mesura y circunspección, entendida ésta como atención, cordura y prudencia ante las circunstancias, para comportarse comedidamente”. Así lo he escrito en este cuaderno al referirme a las personas dignas, porque creo en ellas, en cualquier sitio que ocupen en la sociedad actual.

Lo que tiene más valor es la dignidad política, por mucho que a algunos la desprecien por el alto precio ético que hay que pagar, sin confundir, como todo necio, valor y precio. Si se une a la austeridad, el triunfo ético de la próxima campaña electoral estará asegurado. Esa es la cuestión, porque las campañas electorales nunca son inocentes y la izquierda no debería olvidarlo.

#IzquierdaJamásVencida

Sevilla, 15/III/2019

NOTA: la imagen se ha recuperado hoy de https://st2.depositphotos.com/3003865/6479/i/450/depositphotos_64797421-stock-photo-brown-pencil-near-house-and.jpg

Elecciones generales 2019 / 4. Derecho de sufragio de personas discapacitadas

SUFRAGIO DISCAPACITADOS

En las próximas elecciones generales se va a producir un hecho transcendental en la historia de la democracia en este país: la garantía plena del derecho de sufragio de todas las personas con discapacidad, gracias a la modificación que se llevó a cabo el pasado mes de diciembre de 2018 en la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, en su Artículo 3, mediante la Ley Orgánica 2/2018, de 5 de diciembre, para la modificación de la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General para garantizar el derecho de sufragio de todas las personas con discapacidad. El citado Artículo 3 quedó modificado de la siguiente forma:

Artículo único. Modificación de la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General.

La Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General, queda modificada en la forma siguiente:

Uno. Se suprimen los apartados b) y c) del punto primero del artículo 3 [que decían lo siguiente:

«1. Carecen de derecho de sufragio:

  1. b) Los declarados incapaces en virtud de sentencia judicial firme, siempre que la misma declare expresamente la incapacidad para el ejercicio del derecho de sufragio.
  2. c) Los internados en un hospital psiquiátrico con autorización judicial, durante el período que dure su internamiento siempre que en la autorización el juez declare expresamente la incapacidad para el ejercicio del derecho de sufragio.»]

Dos. El punto segundo del artículo 3 quedará redactado de la siguiente forma:

«2. Toda persona podrá ejercer su derecho de sufragio activo, consciente, libre y voluntariamente, cualquiera que sea su forma de comunicarlo y con los medios de apoyo que requiera.»

Tres. Se añade una disposición adicional octava con la siguiente redacción:

«A partir de la entrada en vigor de la Ley de modificación de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General para adaptarla a la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, quedan sin efecto las limitaciones en el ejercicio del derecho de sufragio establecidas por resolución judicial fundamentadas jurídicamente en el apartado 3.1. b) y c) de la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, ahora suprimidas. Las personas a las que se les hubiere limitado o anulado su derecho de sufragio por razón de discapacidad quedan reintegradas plenamente en el mismo por ministerio de la ley.»

Es un avance extraordinario que ha tardado treinta y tres años en llegar, que se ha materializado durante el último gobierno socialista. Creo que habría que hacer pedagogía electoral de este cambio tan sustancial durante la campaña, donde el apartado 2 modificado garantiza el derecho de sufragio de todas personas en este país en sus cuatro manifestaciones: activo, consciente, libre y voluntariamente. El preámbulo de la citada Ley Orgánica 2/2018, deja meridianamente clara esta imperiosa declaración de derecho a favor de las personas con discapacidad: “El 3 de mayo de 2008 entró en vigor en España la Convención Internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad que recoge el derecho de igualdad ante la ley en su artículo 12. Este Tratado internacional tiene el propósito declarado de promover, proteger y asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales para todas las personas con discapacidad, de acuerdo con lo establecido en su artículo 1. Para ello, garantizar la participación plena y efectiva en la sociedad de las personas con discapacidad se convierte en un elemento esencial para cumplir con los compromisos adquiridos internacionalmente por España. A este respecto, el ejercicio del derecho de sufragio en igualdad de condiciones supone la máxima expresión de participación política de los miembros de una sociedad democrática. Así lo recoge el artículo 29 del Tratado citado, que conmina al Estado a garantizar el derecho al voto en igualdad de condiciones para todas las personas con discapacidad, entre otras formas de participación política y pública.

El texto de la disposición final octava de la LOREG, ya modificado, no deja lugar a dudas y la izquierda debería explicarlo detalladamente en su campaña electoral y colaborar a que las personas discapacitadas puedan emitir su voto “cualquiera que sea su forma de comunicarlo y con los medios de apoyo que requieran: “Las personas a las que se les hubiere limitado o anulado su derecho de sufragio por razón de discapacidad quedan reintegradas plenamente en el mismo por ministerio de la ley”.

Impecable, democráticamente hablando, porque va a significar, por ejemplo, que más de 100.000 discapacitados intelectualmente puedan votar por primera vez en las próximas elecciones generales de este país. Personalmente, lo vivo como un logro excelente de las familias, asociaciones y profesionales que atienden de forma ejemplar a los discapacitados intelectuales. Y la lucha sigue…

#IzquierdaJamásVencida

Sevilla, 14/III/2019

NOTA: la imagen se ha recuperado hoy de https://www.antena3.com/noticias/sociedad/cientos-de-personas-se-manifiestan-para-exigir-el-derecho-a-voto-de-las-personas-con-discapacidad-intelectual_20170208589b2ba20cf207e0964432c2.html

Elecciones generales 2019 / 3. El Partido Abstencionista prepara ya su campaña. Estamos avisados.

Es una evidencia preocupante la abstención que asoló las últimas elecciones generales en 2016 y las de Andalucía, el pasado 2 de diciembre. Los datos son irrefutables y la izquierda debería hacer una reflexión muy seria, con carácter urgente, de esta situación objetiva y tan reciente en el poder decisorio de la ciudadanía.

ELECCIONES GENERALES 1 2016

En las elecciones generales de 2016 triunfó la abstención desde un análisis meramente cuantitativo, no digamos cualitativo, que sigue planteando muchas preguntas que deberían haber tenido ya una respuesta científica y cargada del principio de realidad. Los números son tercos y se pueden contrastar todavía en los resultados de las elecciones generales de 2016, en las que la abstención supuso que más de diez millones de presuntos votantes implicados no lo hicieran (exactamente 10.435.955), habiéndose convertido así en el “primer partido” triunfante en relación con las urnas, ya que del censo total supuso un 30,16 %.

Algo parecido ocurrió en Andalucía el pasado 2 de diciembre de 2018, cuando calló con una abstención clamorosa, 2.602.456 electores, ganando también las elecciones el Partido Abstencionista. Surge de nuevo la gran pregunta democrática en esta última cita electoral: ¿qué pasa en Andalucía para que más de dos millones y medio de andaluces no hablaran ese día si suyo es también el mañana, si con su silencio permiten que otros sean los que intenten solucionar sus problemas o agravarlos, según se mire; si cientos de miles pueden apagar la voz de sus deseos legítimos pero no expresados mediante el voto, porque se guarda silencio de cuatro años, porque al final varios millones de andaluces y andaluzas deciden por ellos?.

ELECCIONES ANDALUCIA 2018

Como en otras ocasiones que me he acercado a esta realidad, vuelvo a hacerme las siguientes preguntas: ¿desencanto, pasotismo, irresponsabilidad, hartazgo?, que deberíamos hacerlas por parte de todos, empezando por los círculos familiares, laborales y de amigos más próximos, porque la realidad es muy terca y la abstención está más cerca de todos de lo que parece y pensamos. Contra hechos no valen argumentos y la realidad es que en las pasadas elecciones generales y en Andalucía, en diciembre pasado, quien ha perdido es la democracia como cultura política inherente a la ciudadanía. Algo grave está pasando en este país y en esta Comunidad Autónoma, entre otras, cuando se está dando este espectáculo antidemocrático, en el sentido etimológico del término “democracia”, que conlleva siempre la participación en las cosas de la ciudad, porque los que alardean de que “no son políticos” y no están de acuerdo con la política tal y como está y se ejerce, tienen la posibilidad de hacerlo en blanco, pero no renunciar a un derecho fundamental, constitucional (Art.23.1), de “participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal” y a un deber inherente a todo ciudadano responsable.

¿Qué pasa en la izquierda de Andalucía? Hablo en presente porque creo que es necesario hacer un examen profundo de la situación actual de la denominada “izquierda” (para entendernos) y no quedarnos solo en lanzar ataques furibundos sobre todo el espectro del centro y de las derechas, como una mal entendida defensa para justificar lo ocurrido el pasado 2 de diciembre. La democracia nos enseña que hay que respetar de forma casi reverencial el resultado de las urnas. Otra cosa es conformarnos con lo ocurrido y dejar que todo siga igual. Decían los clásicos que evaluar es emitir juicios bien informados. Salvo error por mi parte en el rastreo técnico que he efectuado para evaluar lo ocurrido con la izquierda, creo que todavía no se ha hecho un examen a fondo de las circunstancias de texto y contexto en torno a las pasadas elecciones. La crisis de la izquierda data ya de hace varios años, quizá demasiados, donde se han ignorado continuamente las señales de falta de identidad de la militancia activa y pasiva en torno al espectro de la denominada izquierda. Lo ocurrido el día 2 de diciembre de 2018 en las pasadas elecciones al Parlamento de Andalucía ha sido la crónica de un desastre anunciado por el rebosamiento de la grave fractura de la izquierda. ¿Por qué un absentismo de la izquierda tan abrumador y lejano del derecho a votar?

De nuevo, acudo a mi suelo firme, a la solería ética de mi vida, a mis principios políticos aprendidos de la didáctica de la izquierda ideológica, no inocente, según Lukács, a quien profeso un gran respeto desde mis años jóvenes: “no hay ninguna ideología inocente: la actitud favorable o contraria a la razón decide, al mismo tiempo, en cuanto a la esencia de una filosofía como tal filosofía en cuanto a la misión que está llamada a cumplir en el desarrollo social. Entre otras razones, porque la razón misma no es ni puede ser algo que flota por encima del desarrollo social, algo neutral o imparcial, sino que refleja siempre el carácter racional (o irracional) concreto de una situación social, de una tendencia del desarrollo, dándole claridad conceptual y; por tanto, impulsándola o entorpeciéndola” (1).

Creo que estamos obligatoriamente obligados a votar, por diversas razones. La primera, porque la democracia se construye entre todos y la traducción inmediata para vivir en ella es formar parte activa de su configuración que, hoy por hoy, pasa por participar en procesos electorales y ser consecuentes con lo que cada uno vota. La segunda razón estriba en ejercer la responsabilidad activa de ciudadanía, porque ser responsable es la conjunción de conocimiento y libertad. Conocimiento, porque la inteligencia es el bien más preciado para vivir dignamente, entendida como la capacidad de resolver problemas en el día a día, considerando siempre que es lo más bello que tiene el ser humano. Guido Orefice o Roberto Benigni, tanto monta-monta tanto, el protagonista de La vida es bella, explicaba bien cómo podíamos ser inteligentes al soñar en proyectos: poniendo (creando) una librería, leyendo a Schopenhauer por su canto a la voluntad como motor de la vida y sabiendo distinguir el norte del sur. También, porque cuidaba de forma impecable la amistad con su amigo Ferruccio, tapicero y poeta. Hasta el último momento. Y la libertad, sin ira, libertad, para dar respuestas a las cuestiones cotidianas en las que estamos inmersos en el acontecer diario. Esa es la dialéctica de la responsabilidad, conocimiento más libertad, entendida como respuestabilidad (perdón por el neologismo), quedando probado que se puede librar de convertirse en mercancía cuando se sabe distinguir valor y precio.

En tercer lugar, porque hay que pensar en el día después de las elecciones, porque detrás del voto debe haber siempre un compromiso activo con mi voto fiado a terceros que probablemente ni conozco, a través de un papel de color blanco, alargado como la sombra ética y decente que lo protege. Es decir, tengo que mantener activo el compromiso diario de mi opción a través de la participación activa, como ciudadano o ciudadana que vive en un ámbito local concreto, en la consecución de aquellos objetivos que me han llevado a elegir una determinada opción política volcada en un programa, que nunca se debe entender como flor de un día. El éxito político, como el campo, es para quien lo trabaja y no hay que olvidar que cuando la política se entiende así podemos ser protagonistas de la misma en mi casa, mi barrio, mi trabajo, mi ciudad, mi país o, simplemente, entre mis amigos o familia del alma. Somos, como bien decía Aristóteles, animales políticos queramos o no.

Lo que no se comprende es la abstención masiva, dejar pasar una ocasión mágica de la democracia, no depositando el voto, dejando que el país viaje posiblemente, de nuevo, hacia ninguna parte, como si la cosa política, la res pública, no fuera cosa de todos. El Parido Abstencionista prepara ya estas elecciones generales. Estamos avisados.

#IzquierdaJamásVencida

Sevilla, 13/III/2019

(1) Lukács, G. (1976). El asalto a la razón. Barcelona: Grijalbo, pág. 5.

Elecciones generales 2019 / 2. Programas ajustados al principio de realidad

FREUD

«Freud es según un número considerable de gentes, de médicos jóvenes sobre todo…, un profeta, un descubridor de ciertos secretos humanos, cuya patentización ha de ejercer una profunda influencia reformadora no sólo en la terapéutica de los neuróticos, sino en la psicología en general, en la pedagogía, en la moral pública, en la metodología histórica, en la crítica artística, en la estética, en los procedimientos judiciales, etc. …»

José Ortega y Gasset

Una de las grandes aportaciones de Freud al conocimiento de la conducta humana fue establecer la dialéctica entre dos grandes principios, el de placer y el de realidad (1). En la fase preelectoral en la que nos encontramos, los partidos políticos que participarán en las próximas elecciones generales están preparando los programas que definirán los objetivos a alcanzar en la próxima legislatura. Como no me interesan todos por igual, porque parto del principio de no inocencia de los mismos, me quiero centrar en los de la izquierda en general, con su cadaunada ideológica (todos no son iguales), en cuyos programas deberían hacer un esfuerzo especial por ajustarlos al principio de realidad.

Utilizando el símil freudiano, llamo principio de realidad en política al abordaje de las cuestiones de Estado a contemplar en sus programas electorales, ajustadas a la verdad verdadera de lo que se va a llevar a cabo realmente en el plazo fijado para una legislatura (aplazando los resultados, en cada caso, en función de las condiciones impuestas por el mundo exterior), teniendo en cuenta el estado del arte del Estado de Malestar Actual (principio de realidad) para reconducirlo al de Bienestar Futuro (principio de placer) soportado por otro gran principio constitucional, el llamado “interés general” en la tríada que lo justifica ideológicamente como partidos de izquierda: prioridad absoluta a la educación, salud y atención social con prelación hacia las personas mayores, gran reto en las décadas presentes y venideras, en áreas tan sensibles como pensiones, esperanza de vida y dependencia. A esta tríada, hay que añadir el denominador común de la dignidad humana, el trabajo remunerado, en términos de empleo. Los datos siguen siendo escalofriantes si analizamos con atención las cifras de paro de febrero de 2019.

Para reforzar el principio de realidad en esta etapa, es muy importante escuchar a la ciudadanía en actitud machadiana de búsqueda en común de la verdad política, para conocer cuáles son sus preocupaciones actuales, con rabiosa actualidad. El último barómetro publicado por el CIS, de febrero de 2019, debe ser tenido en cuenta en la elaboración de los programas que presentarán en los próximos días los partidos de izquierda. Es muy importante conocer que la población encuestada opina mayoritariamente que la situación política en España es “mala” en un 37, 4% que, junto a la respuesta de “muy mala” (32,7%), suma un total de un 70,1% de los encuestados opinando que la situación política es muy preocupante. Este dato permite de verdad partir del llamado “principio de realidad” estremecedor y que debe tenerse en cuenta como punto de partida en relación con la credibilidad hacia los partidos políticos y su forma actual de hacer política.

En relación con la pregunta respecto de los principales problemas que existen en España, en respuesta espontánea con prelación de los tres principales problemas, gana por goleada el “paro”, con un total del 60,6% de los encuestados, en la siguiente correlación de primer problema (39,1%), segundo (15,7%) y tercero (5.8%). Le sigue, a una distancia importante, el problema de “los/as políticos/as en general, los partidos y la política”, con un total del 29,4%, con la correlación 15,1%, 9,0% y 5,3%, respectivamente. En tercer lugar, en el ranking de problemas en España está “la corrupción y el fraude”, con un porcentaje del 23,1%, con una distribución entre primer y tercer problema del 9,3%, 9,2% y 4,6%, respectivamente.

Lo expuesto anteriormente es una fotografía instantánea y representativa del principio de realidad en este país. Al buen entendedor con pocas palabras basta en los programas políticos de la izquierda. Una lectura sosegada de este barómetro permitiría aplicar respuestas y soluciones a este principio de realidad en un programa que debe ajustarse al mismo. Todo lo demás son cánticos de sirenas y música celestial en un país muy descreído en relación con la política (véase la muestra) y con necesidades expresadas a pie de calle.

Visto lo visto, agradecería que en las introducciones o exposiciones de motivos de los programas políticos de la izquierda se hiciera una referencia a lo que técnicamente se sabe que piensa la población sobre la situación del país. Bastaría, a titulo de ejemplo, que se hiciera un cuadro de doble entrada de este avance de resultados de febrero de 2019 y a la izquierda figurara con letras mayúsculas la opinión de la ciudadanía y a la derecha la respuesta ajustada al principio de realidad. Sería extraordinario, porque lo que de verdad se busca es el principio del placer o, lo que es lo mismo, el mejor estado del bienestar posible, sin engaño alguno. Son solo proposiciones, como diría Pablo Milanés, pero en lo que va casi todo mi empeño.

Lo he manifestado en este blog en varias ocasiones: el problema radica también en que estamos sobrepasados por experiencias políticas pasadas, enmarcadas en mentiras que parecían en el mejor de los casos verdades a medias, muy lejos del interés general. Ahora hace falta en los partidos de izquierda altura de miras, sensatez extrema, diálogo donde la búsqueda de la verdad sea un esfuerzo común, guardándose cada uno la suya en aquello que no une, no toda la verdad, aunque comprendamos ahora mejor que nunca algo que experimentó en su experiencia vital el gran político canadiense Michael Ignatieff en su frustrada carrera hacia la presidencia de su nación: “Nada te va a causar más problemas en la política que decir la verdad”. Porque si no, solo nos quedará en nuestro pensamiento y sentimiento una reflexión […] que se podría convertir los próximos días en trending topic popular a todas luces: si nos dicen la verdad (algunos políticos, no todos), mentirían. Aprendiendo con humildad de la paradoja de Epiménides, cuando afirmó que todos los cretenses eran unos mentirosos, porque casualmente…, él también lo era. La izquierda está avisada por la ciudadanía.

#IzquierdaJamásVencida

Sevilla, 12/III/2019

(1) Laplanche, J. y Pontalis, J.B. (1996). Diccionario de Psicoanálisis. Barcelona: Paidós, págs. 296-299:

Principio de placer: uno de los dos principios que, según Freud, rigen el funcionamiento mental: el conjunto de la actividad psíquica tiene por finalidad evitar el displacer y procurar el placer. Dado que el displacer va ligado al aumento de las cantidades de excitación, y el placer a la disminución de las mismas, el principio de placer constituye un principio económico.

Principio de realidad: uno de los dos principios que, según Freud, rigen el funcionamiento mental. Forma un par con el principio del placer, al cual modifica: en la medida en que logra imponerse como principio regulador, la búsqueda de la satisfacción ya no se efectúa por los caminos más cortos, sino mediante rodeos, y aplaza su resultado en función de las condiciones impuestas por el mundo exterior.

Considerado desde el punto de vista económico, el principio de realidad corresponde a una transformación de la energía libre en energía ligada; desde el punto de vista tópico, caracteriza esencialmente el sistema preconsciente-consciente; desde el punto de vista dinámico, el psicoanálisis intenta basar el principio de realidad sobre cierto tipo de energía pulsional que se hallaría más especialmente al servicio del yo.

Elecciones generales 2019 / 1. Dignidad de la izquierda por encima de todo

Inicio esta serie en el cuaderno digital en el que escribo ahora con ardiente impaciencia, ocupando un sitio en la amura de babor de “La Isla Desconocida”, el barco imaginario de José Saramago para los que amamos los cuentos de las islas desconocidas, saliendo de nosotros mismos para estar siempre con los demás, defendiendo la vida digna de todos y, sobre todo, la de los que menos tienen. Escribo porque me queda la palabra en un momento transcendental para este país ante las próximas elecciones generales de 28 de abril y porque creo que a través de ella, la palabra, podemos crear un Partido de Personas Dignas, virtual en este momento, pero que podría llegar a ser algo más, con un objetivo también muy claro: acabar con silencios cómplices que se visibilizan de forma dramática con la abstención de votantes de izquierda en el Día de la Democracia, en el día que estamos llamados a votar en libertad. Si nos lo proponemos con la dignidad de cada una, de cada uno, que tanto amo, venceremos. Dignidad de la izquierda, por encima de todo.

A diferencia de la famosa frase atribuida dudosamente a Groucho Marx, “Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros”, a partir de hoy voy a escribir sobre mis principios éticos para vivir dignamente interpretando la política e intentar transformar la sociedad y, si no gustan a los demás, no tengo otros. Sé que las personas que lean estas palabras pensarán con nostalgia en días ya lejanos para algunos, en los que con orgullo y sentimiento de clase no nos importaba sentirnos parte de lo que todo el mundo conocía como “la izquierda” y que te identificaran como integrante de sus formaciones políticas que no ocultaban con actitud vergonzante sus siglas e ideologías implícitas. Tampoco importaba que los que no estaban en este espacio ético de la izquierda se burlaran de nuestras “utopías”, como los de siempre y para tranquilizar sus conciencias han llamado y quieren seguir llamando hoy a toda pre-ocupación por los demás desde las políticas de izquierda, sobre todo cuando se centran en el beneficio del interés general y de los que menos tienen (por cierto, no solo en relación con el dinero).

El pueblo unido, jamás será vencido, / el pueblo unido jamás será vencido…

De pie, cantar / que vamos a triunfar. / Avanzan ya / banderas de unidad. / Y tú vendrás / marchando junto a mí / y así verás / tu canto y tu bandera florecer. / La luz / de un rojo amanecer / anuncia ya / la vida que vendrá. / De pie, luchar / el pueblo va a triunfar. / Será mejor / la vida que vendrá / a conquistar / nuestra felicidad / y en un clamor / mil voces de combate se alzarán, / dirán / canción de libertad, / con decisión / la patria vencerá. / Y ahora el pueblo / que se alza en la lucha / con voz de gigante / gritando: ¡adelante!

El pueblo unido, jamás será vencido, / el pueblo unido jamás será vencido…

Las próximas elecciones generales están cerca, muy cerca y necesitamos gritar a los cuatro vientos que hasta aquí hemos llegado en este país, que la izquierda tiene que organizarse urgentemente, olvidar rencillas y disputas cortesanas, y dedicarse a formar una alternativa de progreso y cambio que devuelva a través del Gobierno y del Congreso el sentido de la vida y de la dignidad humana a todo el país y sobre todo a millones de personas que malviven por el paro, por el dolor de la pobreza y que a pesar de todo piensan que un día no muy lejano se resolverá su drama personal y familiar. Los agoreros mayores del reino piensan que fuera de la derecha no hay salvación, como nos enseñaban en el catecismo de nuestra infancia sobre la pertenencia salvadora a la Iglesia oficial. Pero no es verdad.

Ha llegado el momento de actuar. Con independencia de lo que puedan hacer los partidos de izquierda o de abajo, los de toda la vida al final, en la resaca de las elecciones en Andalucía, de infeliz memoria para la izquierda digna, deberíamos aunar voluntades con el amor y el sufrimiento, desde las bases ciudadanas de la izquierda popular, para luchar por un futuro digno, propio y ajeno, como aprendimos de la voz de Quilapayún en la Cantata de Santa María de Iquique y que no me avergüenza citarla todavía hoy. Deberíamos celebrar encuentros en la calle, tomarla en el sentido más democrático del término, inundar las redes de mensajes solidarios de la izquierda digna (#IzquierdaJamásVencida, como ejemplo de hashtag, entre otros), publicar artículos en blogs y mensajes cortos en redes sociales, plantear debates en el tejido asociativo en el que estemos insertos, estar presentes en todos los medios de comunicación y celebrar actos en la Universidad Pública y en la Universidad de las Aceras y de las Calles que tanto amaba la urbanista Jane Jacobs, entre otras muchas actividades, para demostrar y demostrarnos que todavía hay una solución a la gobernabilidad de este país sin tener que esperar pacientemente y en silencio cómplice al 28 de abril desde las zonas de confort. Hay que romper definitivamente con el mantra de la crónica de una abstención anunciada de la izquierda. Es imprescindible la movilidad social y las redes sociales son esenciales para organizarnos y encontrarnos en lugares abiertos, en la Noosfera (la piel pensante que envuelve el mundo), para demostrar que otro país es posible.

La patria está / forjando la unidad. / De norte a sur / se movilizará / desde el salar / ardiente y mineral / al bosque austral / unidos en la lucha y el trabajo / irán, / la patria cubrirán. / Su paso ya / anuncia el porvenir. / De pie, cantar / el pueblo va a triunfar. / Millones ya, / imponen la verdad, / de acero son / ardiente batallón, / sus manos van / llevando la justicia y la razón. / Mujer, / con fuego y con valor, / ya estás aquí / junto al trabajador. / Y ahora el pueblo / que se alza en la lucha / con voz de gigante / gritando: ¡adelante!

El pueblo unido, jamás será vencido, / el pueblo unido jamás será vencido…

Aprendí de Víctor Jara que “hoy es el tiempo que puede ser mañana”. La mejor forma de no olvidarlo es atender estas palabras en su hoy, que ahora es el nuestro, porque no han perdido valor alguno al recordarlas en estos momentos cruciales para este país. Sería una forma de salir del silencio cómplice en el que a veces estamos instalados para complicarnos la vida en el pleno sentido de la palabra. Merece la pena porque en la izquierda digna se sabe que mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor. Palabra de Allende y ¿por qué no?, nuestra.

(Si te preocupa la situación actual de este país y crees en la izquierda digna, comparte estas palabras con quien creas que les pueden interesar, porque hoy es el tiempo que puede ser mañana. Estamos en la cuenta atrás para luchar por la gobernabilidad digna de este país, ante la incapacidad demostrada por determinados representantes políticos indignos hasta hoy)

Sevilla, 11/III/2019

NOTA: el vídeo se ha recuperado hoy de: https://www.youtube.com/watch?v=LWlkWPXfvXc

8 de marzo: el día malva

JACARANDA10

Jacarandá

…Me bastó con dar un paso dentro de la muralla para verla en toda su grandeza a la luz malva de las seis de la tarde, y no pude reprimir el sentimiento de haber vuelto a nacer…

Gabriel García Márquez, Vivir para contarla, pág. 367

Hoy es un día malva, el color que recorrerá las grandes calles y avenidas de libertad de nuestro país, celebrando el Día de la Mujer, mostrando ese color en todas sus variantes a quienes saben apreciarlo en su pleno sentido, a los que no son ciegos a cualquier color de la vida. Hoy cobra un sentido especial porque recuerda el color internacional del movimiento por la igualdad de derechos en una de sus interpretaciones históricas, el color que las sufragistas estadounidenses adoptaron como uniforme en la marcha de Washington a favor de la Enmienda por la Igualdad de Derechos en 1978. También, probablemente, como homenaje a las 129 trabajadoras que se declararon en huelga y que murieron en 1908 en el incendio provocado por el dueño de la fábrica donde trabajaban, la Cotton New York, cuando trataban telas de color violeta.

Es curioso constatar cómo el mercado controla también este color, que el año pasado pudimos comprobarlo a través de la multinacional del color de nombre Pantone, con una tonalidad específica, el ultra violet (Pantone, 18-3838), declarado oficialmente el color de 2018. Recuerdo cómo lo presentaba oficialmente al mundo la vicepresidenta de la compañía, Laurie Pressman, que lo justificó para “evocar un estilo de contracultura, el agarre de la originalidad, el ingenio, el pensamiento visionario que nos dirige hacia el futuro”. La justificación de esta elección no tuvo desperdicio: “Vivimos en tiempos complejos. Vemos el miedo de ir hacia delante y cómo la gente está reaccionando a ese miedo” y “es de los más complejos porque coge dos sombras que parecen diametralmente opuestas, como el azul y el rojo, y las une para crear algo nuevo”. Tiene el matiz “ultra”, es decir, va más allá del violeta tendiendo más al azul, “lo que habla de la cualidad espiritual de la conciencia”. Mercado, puro mercado.

Personalmente, estoy mucho más cerca del color malva que simboliza la lucha por la igualdad como hilo conductor de las manifestaciones que se llevarán a cabo hoy y confieso que no me dejo intimidar por el ultra violet del mercado cromático del mundo, porque estoy muy agradecido a disponer de ojos que ayudan a mi cerebro a interpretar el color de la vida, cualquiera que sea y, hoy, el violeta de las sufragistas que hicieron posible un Día Internacional de la Mujer o el de las telas que manejaban las 129 mujeres que murieron quemadas en el incendio provocado por el director de la fábrica donde trabajaban como respuesta a la huelga que protagonizaron. También, porque aprendí algo muy importante que decía Antonio Machado, El ojo que ves no es ojo porque tú lo veas; es ojo porque te ve. Como también decía Juan Ramón Jiménez, no quiero algo más del color con el que distingo la belleza de la vida con mis propios ojos, porque con lo que veo habitualmente no me quedo contento.

Gabriel García Márquez, mi querido Gabo, que amaba la hora malva sobre muchas otras cosas, me ha recordado también hoy la necesidad de volver a leer su prólogo de Doce cuentos peregrinos -obra que recomendaré siempre para las mesillas de noche de las personas que me acompañan en esta “Isla Desconocida”-, una obligación ética al escribir palabras que se entregan a los demás, cuando se navega en los mares procelosos atómicos y digitales de la turbación ignaciana. Hoy, cuando retomo -no sin dificultades anímicas- esta bendita y sacrosanta ob-ligación [sic, con guion] de escribir apasionadamente para la Noosfera, resuenan sus palabras con una fuerza especial: “Aquí está [su libro, Doce cuentos peregrinos], listo para ser llevado a la mesa después de tanto andar del timbo al tambo peleando para sobrevivir a las perversidades de la incertidumbre”. Como las que crea el mundo actual a la mujer que lucha dignamente a diario, sola o acompañada, por querer vivir dignamente su hora malva del alma.

En momentos en los que en un día tan especial como hoy hay que estar muy cerca de la mujeres que sufren violencia de género, les dejo con John Denver y con Ainhoa Arteta, porque en la canción de Annie podemos entender bien que cuando un hombre y una mujer no se comprenden, puede surgir el diálogo a través de la palabra hecha música, con expresiones tan bellas como las que contiene esta canción, tal y como la compuso Denver en 1974 y la siente todavía hoy Arteta, una mujer que ha renacido de sus cenizas, cantada por ella en homenaje a un amigo personal que murió hace unos años y que creyó en su voz cuando solo tenía dieciocho años, entregándole su dinero ahorrado para que pudiera aprender técnica de voz en Italia, sin contraprestación alguna. Un hombre bueno que la acompaña siempre en su persona de secreto: Ven y déjame amarte / deja que te ofrezca mi vida. / Déjame ahogarme en tu sonrisa, / déjame morir en tus brazos. / Déjame reposar a tu lado, / déjame estar siempre contigo. / Ven, déjame amarte, / ven y ámame otra vez. Una buena noticia.

Sevilla, 8/III/2019

El 8 de Marzo y las mujeres azules: un ejemplo a seguir

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER 2019

La Organización de las Naciones Unidas declara el próximo 8 de Marzo como el Día Internacional de la Mujer, con el tema “Pensemos en igualdad, construyamos con inteligencia, innovemos para el cambio”, colocando “la innovación por parte de las mujeres y las niñas, para las mujeres y las niñas, en el centro de los esfuerzos para lograr la igualdad de género”. La innovación se forja en la educación del conocimiento de las niñas y de los niños, de las mujeres, de los hombres, en cada escuela de este país y en sus familias, pensando siempre en la igualdad, tal y como lo escribí en este cuaderno digital compartido con la Noosfera en 2015, Palabras de amanecer / 1. Las mujeres azules, en el comienzo de una serie y que hoy recupero como contribución antecedente a la celebración de este día, como un homenaje muy particular al texto y al contexto de ese Día.

El color azul de aquella mañana de mayo en Sevilla, que me inspiró el artículo, nada tenía que ver con el color rosa asociado a las niñas y compañeras en las clases de mi infancia. Maravillosa y simbólica lección que no olvido.

Sevilla, 3/III/2019

Palabras de amanecer / 1. Las mujeres azules

LA MUJER CONQUISTA AL MUNDONena Sánchez (2010). Educándose, la mujer conquista el mundo – JA COBEÑA

Me he encontrado con ellas muchas veces. Las he visto casi siempre desde el coche o desde la ventanilla del autobús. Pero ayer las contemplé de otra manera, frente a frente. Están pintadas en una fachada lateral de la Escuela Infantil Pública “El Ángel de la Guarda”, situada en el Polígono de San Pablo, un barrio humilde de Sevilla que acogió en 2010 una iniciativa maravillosa, Arte para todos, donde se puede contemplar en perfecto estado esta pintura mural realizada por Nena Sánchez, natural de la isla caribeña de Curaçao. Pinta mujeres azules porque ella no pinta una raza concreta, con los prejuicios mentales de quien las mira, sino a la mujer en general. Además, no llevan en sus cabezas cestas de frutas, por ejemplo y como es natural en su tierra y en su parentela, sino libros y sobre ellos un mundo redondo que simboliza los objetivos de desarrollo del milenio, que en 2015 se deberían haber alcanzado y que ella lo hace público como leyenda de su pintura: “Educándose, la mujer conquista el mundo”.

Después de cinco años, muchas personas del Polígono, en su ir y venir del timbo al tambo, en frase tan querida por García Márquez, siguen leyendo este mensaje todos los días. Nadie lo ha borrado ni han pintado mancha alguna sobre esta obra de arte, porque respetan lo allí expuesto. Las niñas y los niños del Polígono que asisten a esa Escuela, saben que tienen un compromiso inmediato: comprender el papel de la mujer en la vida, imprescindible si se inserta en la sociedad a través de la cultura, de la educación para ser ciudadanas conociendo sus derechos y deberes.

Es lo que intentó reflejar Nena. Mi agradecimiento a esta pintora por haber formado parte de un proyecto extraordinario. Espero que con una lectura mundana y laica del cometido del ángel de la guarda de la Escuela donde pintó Nena, la educación, como dulce compañía, no desampare nunca a las niñas y niños que allí estudiaron y también lo hacen hoy, ni de noche ni de día.

Pensé en la importancia de la educación para ser ciudadanos del mundo y seguí caminando en un amanecer concreto. Se acercaban niños y niñas a la Escuela. Me abrí paso entre ellos y comprendí mejor que nunca este mensaje callejero en una pared pintada de una escuela de ángeles laicos que los deberían educar siempre para conquistar el mundo de la dignidad de todos y la de secreto.

Sevilla, 13/V/2015