El maletín de García Lorca y su sueño de las manzanas

Tomoko Yoneda, de la serie ‘El sueño de las manzanas. F.G.L. Briefcase El maletín de Federico García Lorca, 2020.

Sevilla, 6/III/2021

El macrocosmos de la cultura está haciendo una esfuerzo prodigioso para acercarla todos los días a la ciudadanía que la esperan con ardiente paciencia, tal y como nos lo recomendó Neruda. Una manifestación de esta situación plausible es la exposición que ofrece la Fundación MAPFRE en estos días, en Madrid, sobre la obra de la fotógrafa japonesa Tomoko Yoneda, que tiene una virtud incontestable por el hilo conductor de la muestra: hacer visible lo que la sociedad arrincona como invisible por su desprecio memorable de la memoria histórica.

En la presentación de la exposición, su comisario, Paul Wombell, afirma que “En sus retratos de hermosos paisajes e interiores de edificios vacíos, la fotógrafa evoca el espíritu de acontecimientos anteriores. Sus temas principales son la memoria y cómo la historia, tanto personal como política, define el presente”. La frase final de estas palabras, bajo el epígrafe “La imagen residual”, define bien la vida y obra cultural de Yoneda: “La filósofa política Hannah Arendt ha escrito que en los tiempos modernos los seres humanos vivimos entre el pasado y un futuro incierto y debemos aprender a pensar de manera diferente sin recurrir a los modos de pensamiento más tradicionales. Sus textos han sido una gran influencia para la fotógrafa. Al igual que Arendt, Yoneda pide al espectador que mire más profundamente mientras ella crea nuevas imágenes fotográficas capaces de sugerir un futuro diferente”.

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Tomoko Yoneda, de la serie ‘El sueño de las manzanas. Colina. Vista de la ubicación del cerro del Mosquito, batalla de Brunete, España, 2019.

Lo que he podido ver de la exposición me parece bellísimo y transido en bastantes ocasiones de un dolor pleno dentro de las imágenes que reflejan aquello que pasó y hoy no queremos recordarlo. He leído todas las cartelas de las diferentes salas y me he detenido en una por su proximidad a nuestro país, a su cultura de amor y muerte, El sueño de las manzanas, un encargo de la Fundación MAPFRE a la fotógrafa de una nueva serie sobre la Guerra Civil y la figura de Federico García Lorca, representando escenarios de las batallas del Jarama y Brunete, el maletín del poeta y el mono azul que llevaba con orgullo militante durante su participación activa en “La Barraca”, con las siguientes palabras que evocan un poema precioso de García Lorca, Gacela de la muerte oscura:

“Yoneda recorre los campos de batalla de la guerra civil española, desde Granada hasta los enclaves donde tienen lugar las batallas del Jarama y de Brunete en las afueras de Madrid, en las que lucharon y murieron los integrantes de la Brigada Abraham Lincoln que atravesaron el Atlántico para apoyar la causa republicana. En la lucha feroz que se libra alrededor del cerro del Mosquito a principios de julio de 1937, mueren Jack Shirai, único brigadista estadounidense conocido de origen japonés, y el comandante afroamericano Oliver Law. La otra muerte a la que alude Yoneda en estas fotografías es el asesinato a manos de soldados del bando nacional del poeta, dramaturgo y director de teatro Federico García Lorca, acaecido en Granada un año antes. Yoneda fotografía diversos objetos y el mono azul que García Lorca lleva durante su recorrido por distintas provincias con el grupo de teatro La Barraca representando obras del repertorio clásico español. Con su mezcla de formas teatrales populares y experimentales y sus referencias a la cultura y los mitos andaluces, García Lorca desafía la ortodoxia de la representación teatral para crear el teatro de lo imposible (2019-2020 – Copias cromogénicas).

Tomoko Yoneda, de la serie “El sueño de las manzanas”. El mono de Lorca en La Barraca, 2020.

He abierto mi libro de poemas de García Lorca por la página dedicada a su gacela de la muerte oscura y he querido ver la obra de Yoneda en las palabras del poeta, imaginándome por unos momentos qué llevaría Lorca en aquél maletín en momentos cruciales de su vida y lo que vivía en su alma de secreto con su mono azul de compromiso activo con la cultura republicana, creando “el teatro de lo imposible” para algunos, pero posible para él.

Quiero dormir el sueño de las manzanas,
alejarme del tumulto de los cementerios.
Quiero dormir el sueño de aquel niño
que quería cortarse el corazón en alta mar.

No quiero que me repitan
que los muertos no pierden la sangre;
que la boca podrida sigue pidiendo agua.

No quiero enterarme
de los martirios que da la hierba,
ni de la luna con boca de serpiente
que trabaja antes del amanecer.

Quiero dormir un rato,
un rato, un minuto, un siglo;
pero que todos sepan que no he muerto;
que hay un establo de oro en mis labios;
que soy el pequeño amigo del viento Oeste;
que soy la sombra inmensa de mis lágrimas
.

Cúbreme por la aurora con un velo,
porque me arrojará puñados de hormigas,
y moja con agua dura mis zapatos
para que resbale la pinza de su alacrán.

Porque quiero dormir el sueño de las manzanas
para aprender un llanto que me limpie de tierra;
porque quiero vivir con aquel niño oscuro
que quería cortarse el corazón en alta mar.

Carlos Cano, Gacela de la muerte oscura (Federico García Lorca)

Por ahora, no necesito nada más que dormir el sueño de las manzanas, comprendiendo mejor que nunca y gracias ahora a Tomoko Yaneda, las palabras premonitorias del poeta en su sueño de lo posible y cantado por Carlos Cano: “Quiero dormir un rato, / un rato, un minuto, un siglo; / pero que todos sepan que no he muerto; / que hay un establo de oro en mis labios”. También, soñar un momento sobre el contenido de su maletín, conteniendo libros imaginarios para sus sueños de persona libre y solidaria.

(1) García Lorca, Federico, Diván del Tamarit – 1936, en Poesía completa. Madrid: Galaxia Gutenberg, 2011

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo, no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.