Hay que aprender a decir que no

Actuación en directo de Rozalén en el acto de entrega de los Premios CYGNUS de Cine Solidario y Valores. Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares – 21 de enero de 2021

Sevilla, 3/V/2021

Desde que finalizó la gala de los premios Goya de este año, he querido dedicar en este cuaderno digital unas palabras de homenaje y reconocimiento a una cantora diferente en el mercado musical actual, Rozalén, sabiendo que cantante es quien puede cantar y cantora quien debe hacerlo. Tiene una trayectoria impecable por aunar arte y cultura sin exclusión alguna, por su permanente preocupación en hacer llegar a una parte de la población afectada por la diversidad de sordera su voz y sus palabras con letras que penetran hasta el fondo del alma, ayudada por el lenguaje de signos que lo hacen todo más accesible. En sus conciertos suele estar acompañada por Beatriz Romero, técnica especialista en interpretación de la lengua de signos y guía de interpretación de personas sordociegas.

La cantora Rozalén recibió un Goya en la 35ª edición de los Premios Goya 2021, en la categoría de “Mejor Canción Original” con “Que No, Que No”, una cumbia que figura como tema principal de La boda de Rosa, película dirigida por Icíar Bollain y protagonizada por Candela Peña. La canción ha sido compuesta junto a la formación de música tropical mexicana La Sonora Santanera y como se declara en la sinopsis oficial de la misma, en la página web de Rozalén, la canción “suena a vida y color, a mestizaje y a satisfacción. La satisfacción de quien ha aprendido a amarse a sí mismo sin necesidad del reconocimiento de los demás. Es un tema con un elevado contenido autobiográfico que pudo haber nacido en el diván de la propia Rozalén. “Habla de mí”, reconoce sin tapujos. La letra encajó como un guante en el proyecto de Bollain. El mensaje consiste en poner límites. “No se puede decir que sí porque sí, es algo que tiene que salir del corazón, porque si no existe un compromiso lo que se da carece de valor”, explica la cantante y compositora: “Muchas veces decir que no, ponerse límites, es un gran primer paso”. Es, claramente, lo que le pasa al personaje de Candela Peña, protagonista de la película”.

Es muy importante conocer a fondo la letra de esta canción porque es un mensaje esperanzador para las personas singulares que necesitan luchar por su autoestima y respeto a sí mismos:

Llevo un tiempo que no descanso, que como poco, cuesta sonreír… He pasado por el aro y he hecho cosas que no me hacen feliz. Tengo la bandeja llena de peticiones, de mil favores, y absolutamente nadie pregunta por mí. Lo pienso y me enciendo un incienso, y despliego todo el arsenal de velas. Me paro, respiro, sonrío, me fío, descorcho una botella. Si elijo ser mi prioridad no es cuestión de egoísmo. El tiempo de calidad parte dedicado a uno mismo.

Y si no me sale del corazón, voy a aprender a decir que no. Quien bien me quiere lo va a comprender, yo no nací solo pa`complacer. Y si no me sale del corazón, voy a aprender a decir que no. Si quiero mejorar el mundo, primero voy a mimarme yo (Que no, que no…).

Me he vestido con ropa a la moda, me he puesto muy mona pa´gustarme a mí. He comprado un ramito de rosas y, nerviosa, me he pedido salir. Tengo la cabeza llena de mil razones que me aseguran que el amor más verdadero está más cerca de lo que creo. Ay, qué tontería, María, si te quedas sola pa´toda la vida, vistiendo los santos con cientos de gatos, llorando sin compañía. Si elijo ser mi prioridad no es cuestión de egoísmo. El tiempo de calidad parte dedicado a uno mismo.

Y si no me sale del corazón, voy a aprender a decir que no. Quien bien me quiere lo va a comprender, yo no nací solo pa`complacer. Y si no me sale del corazón, voy a aprender a decir que no. Si quiero mejorar el mundo, primero voy a mimarme yo.

Una vez escuchada la canción ganadora de un Goya este año, quiero dedicar también unas palabras finales a la explicación de la idea base del guion por parte de una productora de la película, Cristina Zumárraga, partiendo de un planteamiento atrevido que se comprende mejor al escuchar de fondo la canción de Rozalén: “La película la empezamos a desarrollar Icíar (Bollain) y yo hace varios años […] Era un tema que le inquietaba y le apetecía explorar a ella. Se enteró de que en Asia se estaban produciendo matrimonios de mujeres consigo mismas. Estuvo en un festival en Japón con una película anterior y decidió ir con la guionista Alicia Luna a investigar y a entrevistar a los responsables de una agencia que se dedicaba a organizar este tipo de bodas. El espíritu de estas bodas era diferente y obedece a la presión social que existe con las mujeres que no se casan. La idea es tener un gran día aunque no se casen con nadie, vestirse de novia, tener su ceremonia, su tarta, álbum de fotos… Tirando de ese hilo descubrió que también se estaban produciendo matrimonios de personas en solitario en Europa y Estados Unidos, aunque con un matiz diferente, porque aquí, en Occidente, funciona como un símbolo de que ante todo lo primero es quererse uno mismo y de que no hay que poner la felicidad de uno en manos de terceros. Hay que quererse y respetarse uno mismo para poder querer a otros. Con esa idea central se construyó el guion”.

Y si no me sale del corazón, voy a aprender a decir que no. Si quiero mejorar el mundo, primero voy a mimarme yo. Rozalén lo ha tenido muy claro: “No se puede decir que sí porque sí, es algo que tiene que salir del corazón, porque si no existe un compromiso lo que se da carece de valor”, aunque el sí o no de cada día quedará siempre en nuestra persona de secreto a pesar de todo, recordando al poeta ítalo-argentino Antonio Porchia cuando escribió brevemente sobre una duda existencial de nuestra autoestima que siempre resulta inquietante: “sé lo que te he dado; no sé lo que has recibido”.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo, no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.