La verdadera historia según la otra María

En un día de amor yo bajé hasta la tierra:
vibraba como un pájaro crucificado en vuelo
y olía a hierba húmeda, a cabellera suelta,
a cuerpo traspasado de sol al mediodía.

Rosario Castellanos (1925-1974), Apuntes para una declaración de fe, en El evangelio según la Otra María

Sevilla, 30/VI/2021

En la esquina de la avenida César E. Chávez y la calle Breed en Boyle Heights (Los Ángeles, California), se encuentra un mural precioso, Resurrección del Planeta Verde, del artista mexicano Ernesto de la Loza, que es uno de los pocos que aún se conservan en esa ciudad de una obra ingente del autor a lo largo de más de treinta años, con 40 obras reconocidas mundialmente. Ocupa una superficie de 15×5 metros, sobre una pared de una tienda de conveniencia muy concurrida y conocida en ese barrio. En él se representa a una curandera que toca la cabeza de una mujer joven, cuyos ojos parecen cerrados en pacífica resignación, tal y como lo pude comprobar en una sesión similar de curanderismo al aire libre en la Plaza del Zócalo, junto a la Basílica de la Virgen de Guadalupe, en México D.F, en mi visita de 2012. “El rico marrón de la piel de la mujer resalta contra el rojo y el naranja del aura curativa que las rodea. A su derecha, una figura santa vierte espirales de agua azul y púrpura de un recipiente con forma de cuerno. El líquido cae en cascada en una escena moderna de microscopios e instrumentos de laboratorio (1).

Ese mural es el que figura también en el anverso de un disco compacto, de una obra musical fantástica, El evangelio según la otra María, del compositor John Adams, un Oratorio de Pasión interpretado por la Filarmónica de Los Ángeles y el Master Chor de nombre homónimo, bajo la dirección musical de Gustavo Dudamel, editado por Deutsche Grammophon en 2014, que se puede escuchar completa en una publicación que me ha parecido extraordinario rescatar para que forme parte de este cuaderno digital que busca islas desconocidas. Antes de disfrutar de esta excelente grabación, quise conocer con detalle su libreto, escrito por Peter Sellars, porque estaba convencido de que me ayudaría a comprender mejor su transformación en una forma de componer música expresando los sentimientos de una historia tan impactante como la de María, Marta y Lázaro, tres protagonistas que no dejan tranquilo a nadie. Sobre todo, la de la otra María, expresión que no olvido desde que la conocí con detalle y que muchas personas identifican con la maltratada María Magdalena.

Tal y como lo narra Thomas May en la página de la web oficial de Dudamel, “Durante varios años, Adams y su colaborador Peter Sellars contemplaron una pieza complementaria de un oratorio de Navidad, El Niño, estrenado en París en 2000, como mensaje subliminal de un nuevo siglo por experimentar. Su objetivo, explica Sellars, era situar esta nueva obra, la historia de la Pasión, “en la tradición del arte sacro en el eterno presente. La violencia, el sufrimiento y la transformación son los componentes importantes de esta historia, y al basarse en todo su repertorio de experiencias como compositor dramático, Adams las describe con una humanidad abrasadora. Pero su interpretación inquebrantable de la condición humana es solo una parte del vasto espectro de La Otra María. Operando en dos planos simultáneos – el bíblico y el contemporáneo – su partitura llega al corazón de su tema a menudo perturbador con una aguda intuición psicológica, particularmente en el retrato del personaje del título de la obra”, tal y como lo ha afirmado Adams. Y Dudamel entrega su parte en este Oratorio, porque él ha manifestado con ocasión de conciertos anteriores que “tú técnicamente puedes conocerlo todo, pero si no inspiras al grupo no vas a hacer nada especial. Nadie quiere escuchar algo completamente limpio, perfecto, pero que no tenga ningún tipo de alma”. Y este Oratorio la tiene, gracias también a Dudamel.

Lo que más me ha unido a esta experiencia ha sido el tratamiento de la otra María, la hermana de Marta y Lázaro, no la Magdalena en su sentido histórico estricto aunque sí en la mente de los autores del Oratorio, a la que ya he dedicado algunos artículos en este cuaderno digital, sobre todo en el tratamiento que dio a esta figura histórica la pintora del renacimiento, Artemisa Gentileschi. La mujer natural de Magdala siempre me pareció una persona enigmática, de extraordinaria valía y una gran desconocida, bastante maltratada por la tradición bíblica y la iglesia oficial. Es lo que ha intentado exponer Adams al tratar musicalmente la figura de una María bastante desconocida así como sus sentimientos y cómo lo percibe esto el oyente de esta obra: “El matiz armónico más sutil o el giro melódico pueden colorear e influir por completo en cómo el oyente se siente y percibe a una persona o evento. La música está por encima y más allá de todo el arte de sentir, es el papel del compositor dar profundidad emocional y psicológica a un personaje o una escena. Ninguna otra forma de arte proporciona herramientas tan potentes. ”Esta es una Pasión no solo de Jesús, sino de una familia que amaba y fueron amados por él: María de Betania, su hermana Marta y su hermano Lázaro. Sus creadores rechazan la versión convencional de la “prostituta reformada” de María Magdalena, considerándola una identidad sin fundamento impuesta siglos después del hecho. Presentan en cambio a una mujer de rica complejidad emocional, una mujer psíquicamente dañada cuya turbulenta vida interior y duro pasado van de la mano con sus profundos poderes de intuición y volátil sensualidad” (2).

Leyendo sobre la obra de Sellars se comprende mejor cómo ha tratado a María de Betania el compositor Adams: “Ella es, en palabras del poema de Rosario Castellanos, al que Adams pone música en el Acto I, “como un pájaro crucificado en vuelo”. Su “otredad” se revela en su turbulento sentido de alienación en el mundo: su estado de ánimo salvaje cambia de una alegría casi maníaca a un autodesprecio suicida, sus ataques de ira amarga y sus momentos de tierna compasión. Sobre todo, es su “alteridad” lo que alimenta su hambre de autoconocimiento, ese “alimento espiritual” que obtiene al sentarse a los pies de Jesús. Su hermana Marta es lo opuesto a la inquieta María que busca. Emocionalmente estable, confiada, es tan confiada que literalmente se “distrae con mucho servicio” hasta el punto de quejarse a Jesús. Es Marta quien cocina la comida, administra el hogar y soporta las cargas de la vida cotidiana. Pero su dolor cuando muere su hermano [Lázaro] y luego cuando Jesús es ejecutado no es menor que el que sintió María”.

Se comprende mejor todo cuando se aborda la “simultaneidad” narrativa, “su manera de fusionar el “pasado mítico” de los evangelios con imágenes vívidas de la vida moderna, una estrategia que sigue siendo deliberadamente provocativa. Esta es una historia de Pasión que comienza con mujeres que han sido encarceladas por protestar en nombre de los pobres. Marta no solo alimenta a Jesús, sino que también ayuda a administrar una casa para mujeres desempleadas”. La verdad es que leer el libreto de este oratorio de Pasión no te deja indiferente y me ha parecido un hallazgo extraordinario que debía compartir con la Noosfera, sobre todo con personas de alma inquieta.

El libreto es el resultado de aunar fuentes históricas con experiencias actuales, la mayor parte de ellas de mujeres que han sufrido su compromiso vital desde diversas perspectivas. Sellars ha utilizado la autobiografía de Dorothy Day (1897-1980), “la activista social estadounidense y líder del Movimiento de Trabajadores Católicos, relatando sus esfuerzos revolucionarios para seguir el mensaje de justicia social de Jesús. Estos enmarcan las secciones iniciales de los dos actos de La Otra María, que colocan a María y Marta en el “presente eterno” mientras dirigen un refugio para los indigentes y luego se unen a César Chávez en las líneas del frente de la marcha de protesta de la United Farm Workers.

En el texto introductorio del disco que aparece en la página oficial de Gustavo Dudamel, sigue ofreciendo información sobre la base literaria y marcadamente social del libreto, por la inclusión de textos de la poeta y ensayista afroamericana June Jordan (1936-2002), que “agrega una resonancia dolorosa a las reflexiones de las mujeres durante la escena de la muerte de su hermano Lázaro”. También, “un breve poema de intensidad abrasadora de la novelista y poeta Louise Erdrich (n. 1954) que articula el complejo amor de María por Jesús. “Para María, lo erótico y lo espiritual son imposibles de desenredar”, dice Adams. “La imagen de Erdrich, de María lavando los pies de Jesús, es una asombrosa mezcla de abyecta sumisión y deseo, pero también expresa el dolor y la rabia de una mujer que ha sido agredida sexualmente y golpeada”.

La lectura del libreto que más me ha conmovido es la referida a la obra de la poeta mexicana Rosario Castellanos (1925-1974) y la mística y abadesa del siglo XII Hildegard de Bingen, “quienes aparecen en el libreto de El Niño [el Oratorio de Navidad de Adams] e infunden aún más la espiritualidad femenina en momentos poderosos de la narrativa”. No se olvida de “una oración de Rubén Darío (1867-1916) y “Pascua”, del escritor y químico italiano (y sobreviviente de Auschwitz) Primo Levi (1919-1987), cuyas palabras de perdón, celebración y esperanza da Adams. al agradecido Lázaro, figuran en los momentos finales del Acto I”.

Es importante escuchar completo este Oratorio de Pasión, conocer el libreto y comprender qué supuso para Gustavo Dudamel dirigir la orquesta y coros que expresan el contenido sensible y no inocente de este Oratorio. Lo encumbran a los cielos laicos que también existen: “La orquesta misma se convierte en un personaje, o tal vez en un narrador omnisciente, particularmente en los pasajes que retratan la muerte y resurrección de Lázaro, el terror y el sufrimiento del Gólgota, con sus multitudes burlonas y una oscuridad cada vez más espesa, y el “trino voraz” de la primavera que vuelve a despertar una transición radiante a la escena final”. Cuando Maria, la Otra, percibe la identidad del jardinero [Jesús resucitado], que la llama por su nombre, en un destello de reconocimiento, la música de Adams también nos ayuda a compartir su transformación espiritual.

Dudamel hace el resto, porque todo se transforma, como podría pasar con la sociedad actual del poscoronavirus, que no sólo debería cambiar sino alcanzar la transformación completa al servicio del ser humano y su planeta de convivencia, que se desea verde, con los destellos que aparecen en el mural de Los Ángeles, la Resurrección del Planeta Verde, con una protagonista, mujer por más señas, que bien podría ser el símbolo de la Otra María, el de cualquier mujer que nos enseña qué significa la dignidad humana, como la de un pájaro crucificado en vuelo, como lo expresó de forma extraordinaria Rosario Castellanos de su alma mexicana, en su resurrección propia.

(1) L.A. muralist campaigns for his ‘Resurrection’ | Culture Monster | Los Angeles Times (latimes.com)

(2) El evangelio según la otra María

NOTA: la imagen de cabecera es una fotocomposición personal, de la que hay que reseñar la imagen del mural obtenida de L.A. muralist campaigns for his ‘Resurrection’ | Culture Monster | Los Angeles Times (latimes.com) y la del anverso del disco compacto de El evangelio según la otra María.

Play List traducida

Disco 1


1. Escena 1: Al día siguiente en la cárcel de la ciudad nos registraron por drogas

2. Una mujer llamada Marta lo recibió en su casa.

3. Escena 2: Y tenía una hermana llamada María

4. Me sorprende que empiece a rezar a diario

5. Coro: En un día de amor

6. Escena 3: Un hombre estaba enfermo, llamado Lázaro.

7. Lázaro muere

8. ¿Por qué estás lejos, Señor?

9. En mi propio y silenciosamente explosivo aquí

10. ¡No toques mi brazo izquierdo!

11. Cuando llegó María donde estaba Jesús

12. Jesús dijo: Quitad la piedra

13. Lázaro resucita de entre los muertos

14. Estribillo: Desplázate, cielos

15. Escena 4: Cena en Betania

16. Porque el sepulcro no puede alabarte

17. María lava los pies de Jesús

18. Escena 5: Y hubo algunos que se indignaron dentro de sí mismos

19. Sabemos que no habrá utopías

20. Dime: ¿En qué se diferencia esta noche de todas las demás?

Disco 2

1. Coro: Quien rasga su carne por las costuras

2. Escena 1: Arresto de Jesús

3. Escena 2: Arresto de las mujeres

4. Levantado a las dos de la madrugada, cuchicheando todo el día …

5. Dichos acusados

6. Oración de las mujeres mexicanas

7. Escena 3: Gólgota

8. Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí

9. Allí estaba junto a la cruz de Jesús …

10. Cuando Jesús vio a su madre …

11. Escena 4: Noche

12. Su hijo le gritó …

13. Escena 5: El Sepulcro; María despertando

14. María se despierta al amanecer

15 Coro: Es primavera

16. Escena 6: Terremoto y reconocimiento

17. ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada