Viaje a la isla de Bes, de Teócrito, a Ibiza / 4. Una guía espiritual imprescindible, María Teresa León

Sevilla, 6/III/2023

Desde las cuatro caras del monumento dedicado por Ibiza a “sus corsarios”, cerca, muy cerca del bar La Estrella, cerrado a cal y canto, como casi toda la isla, leí unas hojas del recuerdo vivo de Ibiza que María Teresa León recoge en su Memoria de la melancolía, nueve páginas llenas de contenido histórico que nunca se borraron de su memoria. Ese día, fueron mi guía para un viaje interior en mi persona de secreto, hacia alguna parte. Quise que fuera así, porque el relato de Rafael Alberti sobre esta visita tiene una ausencia que no logro entender muy bien, aunque soy consciente del contexto en el que el poeta lo escribió, en Madrid, en 1937, “durante los bombardeos enemigos y el espíritu fuerte de nuestra resistencia”. Prefiero la narración de María Teresa León donde Rafael Alberti es Rafael y no Javier, el protagonista, alter ego del poeta en el relato citado. Es ella la que en Memoria de la melancolía narra las peripecias que sufrieron a las tres semanas de haber llegado a la isla y, de esta forma, es la que podía iluminarme para conocer sus recorridos en esta salida fugaz de su molino de Socarrat hacia la playa d´En Bossa, al conocer que se había iniciado la sublevación militar que suponía el comienzo de la guerra civil en la península, palabra maestra para los ibicencos. Perdidos en un primer  momento por una salida apresurada de su residencia en el Puig des Molins, se encontraron en la playa citada con Pau, un personaje que habían conocido en el Bar La Estrella junto a Justo Tur, personaje ya citado en esta serie, porque era un lugar en el que funcionaba una radio que utilizaba su dueño, un alemán emigrado, de cuyo altavoz, orientado hacia la calle, saludaba a los que deambulaban por allí con los compases de continuos cuplés: “Que tengo sangre gitana en la palmita de la mano”…, pero que también les permitía conocer la situación del país a través de bandos incendiarios. Conociendo su situación, porque ya se habían presentado días anteriores como de ideología “comunista”, sabían que su casa sería “visitada” por la guardia civil inmediatamente, como así ocurrió, aunque tanto Rafael como María Teresa ya habían salido con lo puesto buscando un refugio cerca de la playa citada d´En Bossa.

En este entorno, que sintetizo de forma consciente, porque María Teresa León también lo hace en su Memoria, es importante saber que fueron otros veinte días de refugio preocupante, los que siguieron a su llegada, rodeados de escasos amigos y conocidos, Pau, Tur, Araquistain, Escandell y otras personas que también habían huido hacia la montaña, sabiendo que en el cuartel de Dalt Vila ya estaban detenidos los conocidos como “de izquierdas” de la isla, dado que en los primeros días de la insurrección, las escasas tropas que la custodiaban eran leales al golpe de Franco: “Apoyados en los troncos de los pinos, seis o siete corazones creían en el valor y la razón del pueblo de su patria”. Tenía sentido leer allí estas líneas del libro de María Teresa, porque ella misma recuerda el monumento a los corsarios desde el que yo lo estaba haciendo: “Allí [en la zona donde estaban refugiados] conocimos el valor de las torres de vigía que a medio caer sobrenadan muertas en el agua del pasado, vivas cuando la piratería berberisca razziaba todo en la tierra y apresaba todo en el mar. Tiempos crueles para la isla que obligaron a los ibicencos a armarse para una guerra de represalia. El último valiente tiene una estatua. Es el capitán Riquer. Lo conocen todos los niños de la isla. Venció al pirata gibraltarino que pirateaba con bandera inglesa -¡qué raro!- en 1806”. Hice unas fotografías en ese lugar y leí las placas que todavía rodean el monumento al corsario más famoso de la isla, de apellido Riquer, de nombre Antoni, en su lucha contra el capitán corsario italiano afincado en Gibraltar, Miguel Novelli “El Papa”, al mando del bergantín Felicity, que fue inaugurado el 6 de agosto de 1915, para que se recordara siempre que “En lucha secular y heroica pugnaron por la religión y por la patria: sea gloriosa y perdurable su memoria”.

María Teresa prosigue su narración contando la llegada por aire de unos aviones que arrojaban propaganda republicana anunciando que para el 15 de agosto sería liberada Ibiza, con mensajes de cierto candor según ella: “[…] el 15 de agosto, festividad de la Virgen, aniversario de los desembarcos de Jaime I el Conquistador, la Republica recobraría Ibiza”. En este contexto, cuenta una anécdota de cómo la acogieron en una casa donde unas mujeres payesas le ofrecieron todo tipo de atenciones, sólo por querer bañarse en una alberca de aquella montaña: “¡Dios, Dios, como escuecen en los ojos los recuerdos!”, creo que porque su amigo Escandell había contado a aquellas mujeres que ella “trabajaba para los pobres”, a lo que ella apostilla: “¿Qué habían entendido de aquella explicación tan vaga? Seguramente todo el problema español, pues su soledad se había roto al encontrarme, al saber que millones de seres pensaban como sus hijos y se habían levantado en armas para defenderlas. Alguien de lejos, hablando de distinto modo, había entendido su lenguaje”. Habló con aquellas mujeres de acogida durante bastante tiempo, le contó una de ellas que su hijo trabajaba en las salinas, “donde perdía sus ojos”, que aquellos terrenos ya no eran comunales sino de una Salinera “que las explotaba” explotándolos. Se despidieron de forma apresurada con la esperanza de que todo terminaría bien.

Lo que vino después lo describe ella en muy pocas frases pero llenas de contenido ideológico. En los primeros días de agosto, unos destructores atacan el castillo de Dalt Vila y finalmente, se libera la ciudad: “Se ha entregado el castillo”. Bajaron de la montaña y allí se encontraron con una columna de milicianos que avanzaba hacia ese enclave, llevando al frente al capitán Bayo. Se incorporaron a esa columna y les dijeron que iban a poner la bandera valenciana en el castillo. Se la dieron finalmente “con las valientes barras amarillas y rojas y “lo rat penat” [el murciélago] en el remate del asta”. A pesar de que alguien quiso que la bandera que tenía que ondear en lo alto del castillo era la republicana, fue María Teresa la que intervino diciendo que debía ser la señera porque ese día se conmemoraba el día en que Jaime I el Conquistador había conquistado la isla “para mayor gloria nuestra”.

A partir de aquí, ella cuenta un suceso que creo de especial importancia recordarlo tal y como lo narra en su memoria de la melancolía: “[…] De pronto, hacia la parte del Museo Cartaginés oímos gritos. Era Rafael que trataba de evitar que manos anarquizantes sacasen de la iglesia santos y ornamentos o que entraran en el museo tan dormido y quieto. Habían encendido una hoguera, Rafael iba de uno a otro convenciéndoles de que dejaran vivos los ángeles, los santos. Por no sé qué milagro vimos que le obedecían. […] Ante una situación que narra de las primeras horas de la liberación de la capital por fuerzas republicanas, en la que se encontró sentada entre militares y paisanos que formaban parte de un tribunal, el tribunal del pueblo, le “entraron a un hombre gordo y viejo, que había disparado contra las fuerzas republicanas, respondiendo él: Yo no sé ni leer ni escribir. Ella refiere en estas páginas algo especial: “¡Ni leer ni escribir! ¿Cómo podíamos exigirles que comprendiesen lo que estaba ocurriendo en España? ¿Es que teníamos derecho a pedirles […] a los liberadores que respetasen las obras de arte si ellos no habían oído esa palabra en su vida? ¿Arte? ¿Teníamos derecho a enfrentarlos con una palabra que no habían oído nunca? ¿Cómo hablar en nombre de la cultura si los habíamos dejado sin cultura? […] Jamás me he sentido más desgraciada. Sí, todos eran mi gente pobre y mi pueblo. La guerra civil me había enseñado su cara. Dejé mi puesto, volví al Molin del Socarrat y aquella misma noche decidimos regresar a la península”.

Pocos días después, zarparon hacia la península en el destroyer [sic] “Almirante Antequera”, con palabras de María Teresa León hermosas, como siempre, mientras el barco se alejaba del muelle donde se alzaban y agitaban pañuelos de amigos del alma en momentos muy difíciles, inolvidables: “¡Adiós, adorable isla pequeña de Astarté! Nos vamos, pero mucho hemos de hablar de ti, hermosa entre las hermosas!”, isla de Ibiza. Llegaron a Valencia el 11 de agosto de 1936, cuarenta y cuatro días después de su llegada a Ibiza.

Cerré el libro paseando por La Marina. Aquella tardenoche ibicenca me dejó sin palabras y comprendí cómo fueron aquellas semanas en las que Rafael Alberti y María Teresa León residieron en esta isla preciosa, milenaria y con una memoria histórica y democrática que este viaje vuelve a enriquecerla en nuestras personas de secreto.

Ya en el hotel, volví al libro que detalla este viaje con pormenores importantes, Rafael Alberti en Ibiza (1), escrito por Antonio Colinas y que nos ayudó a situar geográficamente los movimientos de esta pareja en la isla, que forma parte ya de nuestra memoria democrática. Era la mejor forma de que cualquier movimiento por esta “pitiusa” nos llevara, en nuestra mente, a sus sitios frecuentados por las circunstancias, con el encanto especial de las páginas escritas con gran delicadeza por María Teresa León, nuestra guía espiritual aquellos días que hoy, al enfrentarme a la página en blanco, no olvido.

(1) Colinas, Antonio, Rafael Alberti en Ibiza. Seis semanas del verano de 1936, Barcelona: Tusquets, 1995.

NOTA: la imagen de María Teresa León se ha recuperado hoy de José María García de Tuñón Aza, La melancolía de María Teresa León, El Catoblepas 113:9, 2011 (nodulo.org)

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

La vida sólo tiene interés hacia adelante

Sevilla, 5/III/2023

El mundo y la vida sólo tienen interés hacia adelante. Cuando era joven y pensaba las cosas de joven, descubrí a un pensador que ha sido un maestro de vida y al que he dedicado la quintaesencia de este blog, Pierre Teilhard de Chardin, fundamentalmente porque comprendí bien la ardua tarea de desentrañar el recorrido que va desde el alfa de la vida humana hasta su omega, como complementario. Así lo he descrito en artículos de este cuaderno digital que desarrollé en 2006 bajo el epígrafe de El punto omega, a través de doce entregas que definen bien mi posición teórica y práctica al respecto. El comienzo de aquél camino intelectual era un presagio de lo que desarrollé posteriormente y que invito a leer con la pasión que lo escribí en aquel momento: “Era la una y media de la madrugada. Fue un momento sobrecogedor, difícil de explicar. La última frase del libro “Origen y futuro del hombre”, de Josef Vital Kopp, era un homenaje a cuarenta años de permanencia en algún lugar oculto de mi cerebro, después de aquella primera lectura y análisis en 1966, de meses de estudio hasta que la Autoridad competente me recomendó que no investigara tanto sobre Teilhard de Chardin, porque era una persona que había muerto como había vivido: solo, equivocado de siglo, contraviniendo las teorías de la creación, reviviendo las teorías darwinistas en una nueva interpretación de raíces dudosas acerca de la creación y la evolución de las especies. Desde la portada, pasando por el índice y por mis propias anotaciones, pasaron imágenes y secuencias extraordinarias para un joven de dieciocho años que había descubierto que otro mundo era posible. Y he vuelto a leer página a página al autor que interpretando a Teilhard de Chardin me llevó de la mano (creo que también de la inteligencia) a descubrir una interpretación del mundo que se simboliza en la cabecera de este diario digital: el mundo sólo tiene interés hacia adelante (Tientsin, 1923, recogida en sus Lettres de voyage, 1923-1939)”.

Se cumplen cien años de aquella obra y de la publicación de aquella frase en la que el adverbio sólo ya llevaba tilde. Si lo recuerdo ahora es porque todos los días lo utilizo en este cuaderno digital y a pesar de la indicación de la Real Academia Española de la Lengua (RAE) en 2010, sobre la recomendación de no utilización de la misma, la he seguido poniendo con especial énfasis porque siempre consideré que era necesario enfatizar lo que quería decir: la única manera de que el mundo y la vida de cada persona progrese es mirar sólo hacia adelante. Entonces, la RAE dijo lo siguiente, en el Departamento de “Español al día”: “Sin embargo, ese empleo tradicional de la tilde en el adverbio solo y los pronombres demostrativosno cumple el requisito fundamental que justifica el uso de la tilde diacrítica, que es el de oponer palabras tónicas o acentuadas a palabras átonas o inacentuadas formalmente idénticas, ya que tanto solo como los demostrativos son siempre palabras tónicas en cualquiera de sus funciones. Por eso, a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde en estas formas incluso en casos de ambigüedad. La recomendación general es, pues, la de no tildar nunca estas palabras. Las posibles ambigüedades pueden resolverse casi siempre por el propio contexto comunicativo (lingüístico o extralingüístico), en función del cual solo suele ser admisible una de las dos opciones interpretativas. Los casos reales en los que se produce una ambigüedad que el contexto comunicativo no es capaz de despejar son raros y rebuscados, y siempre pueden evitarse por otros medios, como el empleo de sinónimos (solamente o únicamente, en el caso del adverbio solo), una puntuación adecuada, la inclusión de algún elemento que impida el doble sentido o un cambio en el orden de palabras que fuerce una única interpretación”.

Ahora resulta que en la sesión plenaria del pasado 2 de marzo, esta institución que limpia, fija y da esplendor a la lengua española, acordó una nueva redacción que se publicará en el Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD), que «no modifica la norma sino que la hace más clara», sólo un inciso, en la que se recogerá que ya no será obligatorio no poner la tilde si no existe ambigüedad y que será optativo ponerla en los textos y contextos donde la persona que escribe estime que existen riesgos de ambigüedad. En su momento no seguí la norma de 2010 y he mantenido a lo largo de estos años la tilde en el adverbio “sólo”, porque estimé que reforzaba la claridad conceptual de lo que deseaba expresar con rotundidad, que el mundo sólo tiene interés hacia adelante, tal y como lo expresó Teilhard de Chardin hace cien años. Al fin y al cabo, es lo que quiso expresar también Antonio Machado en unas excepcionales palabras, cuando lo importante es andar hacia adelante también, porque lo que queda atrás ya no existe, porque todo fluye y nada permanece: Caminante, son tus huellas / el camino y nada más; / caminante, no hay camino, / se hace camino al andar. / Al andar se hace el camino, / y al volver la vista atrás / se ve la senda que nunca / se ha de volver a pisar. / Caminante no hay camino / sino estelas en la mar. Lo importante es ir sólo hacia adelante, frecuentando el futuro, haciendo camino al andar.

Este cuaderno digital que está hojeando en este momento de lectura, deja constancia de mi recorrido vital y virtual que he recorrido sólo hacia adelante, transmitido también mediante palabras a la Noosfera, la piel digital pensante que descubrí en mi juventud a través de Pierre Teilhard de Chardin. Esa fue la razón de elegir el título de este blog, el mundo sólo tiene interés hacia adelante, junto con un canto al fenómeno de la soledad sonora y creadora ante la página o pantalla en blanco, tan queridas por el arte de empezar y el arte de acabar preconizados por Ítalo Calvino. Tampoco olvido que en este camino, sólo hacia adelante, también hice un contrato social con Jose Saramago en aquél 10 de diciembre de 2005, cuando acompañado por mi hijo Marcos elegí el dominio que me abría el cuaderno digital al universo entero. Fundamentalmente, porque no quería que fuera inocente, como no lo es ideología alguna de este mundo en danza perpetua, deseoso de seguir buscando islas desconocidas, una vez tomada la decisión de acudir solamente a las puertas de las decisiones, no a las de regalos o a las de peticiones, que me permitieran como al protagonista de su cuento de la isla desconocida, descubrir junto a la sencillez de una mujer de la limpieza qué significado tiene salir de nosotros mismos para encontrarnos. Sólo…, para vivir dignamente.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Se consolida el desmantelamiento del Sistema Sanitario Público de Andalucía

Sevilla, 2/III/2023

Sabíamos que nada ni nadie lo iba a parar. Finalmente, se ha publicado hoy en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía la Orden de 23 de febrero de 2023, por la que se actualiza y desarrolla el sistema de presupuestación y tarifación de convenios y conciertos que suscriba el Servicio Andaluz de Salud para la prestación de asistencia sanitaria en centros sanitarios. Todo lo que expuse en un artículo anterior, con un título explícito, Es una realidad la venta controlada del Sistema Sanitario Público de Andalucía, la joya de la corona, cobra especial importancia hoy con la publicación definitiva de la Orden comentada en el mismo, así como la aproximación que hice unos días después sobre la auténtica crisis del Estado de Bienestar en nuestro país, en nuestra Comunidad, sobre lo que reflexioné en el artículo posterior, La crisis sanitaria pública actual, ¿es de modelo estratégico o de ideología?. Se ha firmado la Orden por la consejera de Salud y Consumo el día después de haberse debatido en el parlamento andaluz, el pasado miércoles 22 de febrero, en sesión plenaria, en la comparecencia de la consejera informando sobre los conciertos privados para las consultas médicas en atención primaria (como se puede leer detalladamente a partir de la página 77 del Diario de Sesiones) y en la que intervinieron también María Isabel Mora Grande, del Grupo Parlamentario (G.P.) Mixto-Adelante Andalucía, Inmaculada Nieto Castro, del G.P. Por Andalucía, Rafael Segovia Brome, del G.P. Vox en Andalucía, María Ángeles Prieto Rodríguez, del G.P. Socialista y María Beatriz Jurado Fernández de Córdoba, del G.P. Popular de Andalucía. Son 26 páginas que considero necesario leerlas para ver la “altura” del debate, en el que soy consciente del encorsetamiento de los tiempos destinados al mismo, pero que traducen una forma de hacer política que deja mucho que desear. Para muestra, un botón final, en la intervención de cierre de la comparecencia por parte de la consejera [la negrita es mía]:

“Bueno, pues voy a terminar, señorías. Este —y yo sé que les molesta— Gobierno no va a privatizar nada: ene, a, de, a. No es no. Clarísimo, ¿verdad? Clarísimo. Y voy a terminar, señorías. A mí me gustaría, de verdad, de verdad, que termináramos con algo muy importante y que este Gobierno, el Gobierno de la nación cambiara, de la mano del Partido Popular o de la mano del que quiera, me da igual, pero que lo haga ya, que lo haga ya, tiene que cambiar la «Ley del sí es sí». Sí, sí, sí, esto sí, esto es sí, esto es sí. Más de quinientas sentencias rebajadas, más de cincuenta personas en la calle, violadores de mujeres, de niños. Sí, señorías, sí, sí. [Rumores y aplausos.] Pero es que el Consejo del Poder Judicial dice, el Consejo del Poder Judicial dice que pueden ser 4.000. Señorías, no se espanten, no se espanten, no. No, no me digan nada, no me digan nada, porque yo esta tarde he estado ahí sentada en mi sitio y ha habido comparecencias donde estaban hablando de salud y yo no podía contestar. Así que yo me lo digo, yo me lo guiso y yo me lo como. [Rumores.] Señorías, termino. Este Gobierno no privatiza nada, al contrario, lucha por los profesionales, por la sanidad y por Andalucía. Y, como estamos cerca del Día de Andalucía, viva Andalucía”.

El contenido del debate era de esperar. Por parte del Gobierno de la Comunidad todo es perfecto, hay más gasto en sanidad, que no inversión, en su sentido más profundo, el “modelo” continúa, no se va a privatizar nada, n-a-d-a, como un mantra impertinente, no se escuchan unos a otros al estar todos instalados en el “tú más”, por definición y, mientras, la Orden sigue su camino. Por parte de la oposición, se ha llegado tarde y mal, porque merecía la pena esta ocasión para describir la situación actual del Sistema Sanitario Público de Andalucía, con un problema estructural y de financiación muy grave, con carencia de modelo organizativo y público convincente para todos, con profesionales ninguneados en bastantes ocasiones, olvidados, como si la pandemia no los hubiera encumbrado al sitio que siguen mereciendo tener, con gastos que deberían analizarse con lupa, con listas de espera imposible, con sangría de ciudadanos buscando una alternativa para esta situación en los seguros privados, siendo todos conscientes de que “la joya de la corona” puede llegar a ser sólo bisutería fina. La lista de hechos consumados es larga, estremece a cualquiera y todo ello no figuró en el debate, algo que debería haber liderado la oposición en un acto responsable en nombre de millones de ciudadanos de esta Comunidad. El Estado de Malestar es el que triunfó finalmente, en silencio, porque la célebre Orden era sólo un botón de muestra, la punta de un iceberg sanitario.

Ante la política de hechos políticos consumados y publicados en el periódico oficial de la Comunidad, sigo defendiendo el pronunciamiento ciudadano contra estas manifestaciones de rodillo de poder, legítimo sin lugar a dudas, pero manifiestamente lesivo para los intereses generales en relación con la sanidad pública. Este medio que utilizo para expresar mi pensamiento y sentimiento sobre lo que está ocurriendo con la Sanidad Pública en Andalucía, para ser más concretos, no me permite entrar en un comentario de texto sobre lo que se dijo ese día en sede parlamentaria, un lugar cuasi sagrado para la democracia, sobre la Orden publicada definitivamente hoy. Me encantaría hacerlo, pero lo breve, si bueno, dos veces bueno, que decía Baltasar Gracián. Por ello voy a sintetizar de nuevo mi punto de vista sobre todo lo que concierne a la Orden citada y ya publicada:

1. Me reafirmo en lo dicho anteriormente en los dos artículos citados. La ordenación y organización administrativa de las políticas de sanidad pública deben responder a un Modelo, a un Paradigma concreto, claro y que se conozca bien, en aplicación de la legislación sustantiva del país, como es por ejemplo la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, respetando obviamente las peculiaridades de la Comunidad Autónoma correspondiente, en este caso en la Ley 2/1998, de 15 de junio, de Salud de Andalucía, así como toda la legislación complementaria que existe en esta Comunidad y en este ámbito de competencia. Por este orden, no al revés, es decir, primero lo sustantivo, que salvaguarda siempre el interés general y después la “peculiaridad”, porque si no se respeta este orden jurídico se abren, por ejemplo, vías de agua en el Sistema Sanitario Público de Andalucía, como las que abre esta Orden publicada hoy, en dos aspectos concretos: la puerta abierta, de par en par, para que los servicios sanitarios se lleven a cabo en espacios públicos por parte de empresas o entidades privadas, así como la apertura a la contratación de “consultas médicas de atención primaria” [sic], aunque se declara la “rebaja” de las tarifas fijadas, dado que “Estas tarifas máximas se corresponde con consultas realizadas en las instalaciones de las empresas adjudicatarias, caso de no realizarse la prestación del servicio en dichas instalaciones la tarifa máxima se verá reducida al 35%” [dicho así exactamente].

2. Por si lo dicho anteriormente fuera poco, a este Gobierno de Andalucía creo que le consta la existencia del Proyecto de Ley por la que se modifican diversas normas para consolidar la equidad, universalidad y cohesión del Sistema Nacional de Salud, actualmente en tramitación en el Congreso de los Diputados, en cuya exposición de motivos II se dice textualmente lo siguiente: “El artículo primero modifica la Ley 14/1986, de 25 de abril, para blindar el sistema público de salud de nuestro país, identificando como modelo de gestión del SNS la gestión directa, entendida como tal aquella que se presta a través de las administraciones públicas o de entidades de entre las que conforman el sector público institucional estatal, autonómico y local o mediante la creación de consorcios creados por varias administraciones públicas o entidades integrantes del sector público institucional, es decir, a partir de centros cuya titularidad es cien por cien pública. Adicionalmente, se establecen las excepciones que habilitan la gestión indirecta de las estructuras y servicios públicos que integran el SNS y el régimen jurídico de los consorcios sanitarios. De forma excepcional y justificada se habilita la gestión indirecta bajo una visión complementaria y de apoyo y nunca sustitutoria. En consecuencia, para poder gestionar de forma indirecta la prestación y gestión de servicios sanitarios y sociosanitarios, las administraciones públicas deberán motivar el cumplimiento de los siguientes criterios: a) la utilización óptima de sus recursos sanitarios propios, b) la insuficiencia de medios propios para dar respuesta a los servicios y prestaciones y, c) la necesidad de recurrir a fórmulas diferentes a la de gestión pública directa”.

Si lo traigo a colación es para resaltar que este Gobierno de Andalucía “conoce” este texto, que es sustantivo aunque esté en fase de aprobación parlamentaria, pero quedan claros en el mismo aspectos que la Orden publicada contraviene, si atendemos a la literalidad del proyecto en el detalle de la exposición de motivos citada anteriormente, donde resalto lo siguiente: “[…] para poder gestionar de forma indirecta la prestación y gestión de servicios sanitarios y sociosanitarios, las administraciones públicas deberán motivar el cumplimiento de los siguientes criterios: a) la utilización óptima de sus recursos sanitarios propios, b) la insuficiencia de medios propios para dar respuesta a los servicios y prestaciones y, c) la necesidad de recurrir a fórmulas diferentes a la de gestión pública directa”. Si no ha cambiado el documento de Memoria que acompañaba en su momento a la Orden publicada hoy, creo que deja bastante que desear, tal y como lo dije en el artículo : “Los documentos expuestos y, sobre todo, la Memoria justificativa, son un ejemplo de simplificación del fondo y forma del texto legal hasta unos límites insufribles, porque la declaración de motivos del texto de la Memoria no desarrolla las dos actividades “novedosas” expuestas anteriormente, que son de un calado excepcional. Se despacha en un folio y medio, y creo que es un ejemplo de lenguaje críptico, que esconde la auténtica intencionalidad de la norma: dar unos pasos de gigante en la privatización de la sanidad denominada hasta ahora “pública”, “okupándola” de verdad de una vez por todas”.

3. En relación con el respeto al principio de transparencia y participación ciudadana, creo que no ha sido el mejor, porque en la fase “oficial” de tramitación pasó sin pena ni gloria, en pleno verano de 2022, sin que se haya tenido conciencia de su redacción hasta fechas cercanas, a pesar de lo que se manifiesta en la exposición de motivos de la Orden: “Por último, en relación con el principio de transparencia, la orden ha sido objeto del trámite de consulta previa y sometida, durante el procedimiento de elaboración, a los trámites de audiencia e información pública posibilitando la participación tanto de las organizaciones y entidades implicadas como de la ciudadanía, permitiéndose por lo demás el acceso a los documentos del proceso de elaboración de esta orden, en los términos establecidos en el artículo 13.1.c) de la Ley 1/2014, de 24 de junio, de Transparencia Pública de Andalucía, mediante su publicación en la sección de transparencia del Portal de la Junta de Andalucía”. No creo que haya habido una voluntad clara y firme de que la tramitación se conociera por la ciudadanía y por los representantes legítimos de ella.

4. En definitiva, el objeto de la Orden, “la tarifación de los convenios y conciertos que suscriba el Servicio Andaluz de Salud con entidades, tanto públicas como privadas, para la prestación de la asistencia sanitaria en centros sanitarios”, va más allá de la simple tarifación, cuyo coste es difícil a veces de conocer con exactitud plena, porque una cosa es el Presupuesto y otra la Cuenta General definitiva que consolida el gasto que se ha producido, que casi nunca se conoce y, menos, se divulga, donde se suelen dar “desviaciones” cuantiosas y muy significativas, por ejemplo, en los conceptos de gasto final en conciertos y convenios con entidades privadas, a pesar del fárrago de números que se dieron por todas partes en el debate parlamentario del pasado 22 de febrero.

Por último, como lo que nos queda es hacer también oposición desde la calle, en democracia, sugiero algo de nuevo que decía también en el artículo publicado el pasado 14 de febrero, con un título explícito, Es una realidad la venta controlada del Sistema Sanitario Público de Andalucía, la joya de la corona, a la hora de responder a la pregunta crucial: ¿Qué hacer ahora?: “para emitir juicios bien informados, compartir esta información y demostrar con datos que la situación es muy preocupante. Si nos preocupa de verdad y no sólo de boquilla la sanidad pública, hay que actuar ya, empezando por desenmascarar estas actuaciones encubiertas del Gobierno andaluz que, poco a poco, van demoliendo el Estado del bienestar. En segundo lugar, aunar esfuerzos y voluntades para divulgar lo que está pasando, cada uno a nivel celular, boca a boca, para compartir acciones que se puedan programar para contener esta avalancha de derribos del sector público con voladuras controladas. Después, actuar con el arma más poderosa, el voto en las elecciones, porque todos los partidos no son iguales ni sus políticas tampoco. Lo expresé con datos el pasado mes de diciembre en este cuaderno digital, en un artículo que he vuelto a consultar hoy para reforzar mi compromiso intelectual actual con esta situación tan preocupante, La Atención Primaria en España, necesita Atención Pública Urgente, sobre todo en Andalucía, porque contra hechos no valen argumentos, mucho más después de haber estudiado a fondo el trabajo científico que ha desarrollado la Fundación CIVIO, a la que tanto admiro, en relación con la presión de trabajo que sufre en la actualidad la Atención Primaria en nuestro país y, en concreto, en mi Comunidad Autónoma, Andalucía, considerando que era un deber ético como ciudadano de base divulgar estos datos en la medida que puedo hacerlo con todas las garantías de trasladar la información tal y como la ha elaborado la Fundación”.

Una cosa más, para terminar y que ya he manifestado en artículos anteriores como hilo conductor. Sigo muy pre-ocupado (con guion), es decir, muy ocupado de forma prioritaria, en tratar de averiguar qué está pasando en la sociedad actual con la crisis de la sanidad pública en este país y, por aproximación, con la de Andalucía. Es cierto que el estrés que ha sufrido la Sanidad Pública durante la pandemia por la COVID-19, ha sido algo excepcional y mantenido en esta travesía tan difícil, que ha supuesto poner al límite al Sistema y que ha dado muestras de sus fisuras a pesar del trabajo excepcional de sus profesionales, sin dejar a ninguno atrás y que nunca les reconoceremos de forma suficiente, digna y justa. Pero a través de esas fisuras hemos visualizado también problemas estructurales que han llevado a esta Sanidad Pública, enferma de financiación y de falta de profesionales, junto a graves problemas organizativos, a una situación límite que exigiría en estos momentos un Pacto de Estado, en el que se debería partir del reconocimiento de la salud como pilar básico del llamado Estado de Bienestar, ¿podríamos hablar también de Comunidad de Bienestar?, como derecho fundamental que es en este país, donde se deberían abordar los problemas sustantivos de presente y futuro, así como las peculiaridades del Estado de Autonomías y de los Sistemas de Salud descentralizados, para finalizar en una legislación de rango sustantivo para todo el país, como debería ser la publicación urgente de una Ley por la que se modifican diversas normas para consolidar la equidad, universalidad y cohesión del Sistema Nacional de Salud. Este Pacto de Estado debería evitar discriminaciones de todo tipo y salvaguardar exclusivamente el interés sanitario general, basado en el principio de equidad, como precepto constitucional que no se debería olvidar nunca, teniendo siempre en mente la realidad flagrante de la pobreza severa en el país, donde cualquier enfermedad hace siempre especial mella.

Las personas que defendemos el llamado Estado de bienestar, también la Comunidad Autónoma de Andalucía de bienestar, desde la perspectiva socialdemócrata, no liberal ni conservadora a ultranza, por reducir a tres la actual lucha de modelos sociales de hacer política, aunque hay más modelos posibles, tenemos la ob-ligación (seguimos con los guiones, que marcan prioridades), de unirnos en el análisis didáctico de lo que está pasando, porque si no lo hacemos es probable que solo sepamos que lo que pasa es que no sabemos lo que nos pasa. Sigo partiendo de la base de que es imprescindible seguir defendiendo los principios del Estado de bienestar, con el determinante económico que lo sostiene, sin lugar a dudas, porque no se alimenta del aire ni del espíritu en sentido más literal, sí del ideológico, nunca inocente, porque no debe serlo dado que todos no somos iguales ni los Gobiernos tampoco, sobre todo del que piensa en todos los seres humanos sin excepción alguna y dando prioridad absoluta, proporcional y progresiva, a los que menos tienen. Pero al tener que optar por un modelo, no pienso en el Estado conservador, ni en el Estado liberal, que existen y campan a sus anchas, con horizontes anclados en el vencimiento del mal llamado “comunismo” en su retorcida interpretación actual, sabiendo que el capitalismo es su benefactor máximo, el que está detrás de todo lo que se mueve. Lo vemos de forma muy clara en la Orden publicada, sin paliativo alguno. No hay duda alguna: se debería haber esperado a la aprobación por las Cortes generales de la nueva Ley por la que se modifican diversas normas para consolidar la equidad, universalidad y cohesión del Sistema Nacional de Salud. Todo lo demás es ir deprisa, deprisa, hacia el desmantelamiento progresivo, silencioso, del Sistema Sanitario Público de Andalucía, confundiendo permanentemente el valor de lo público con el precio público que hay que pagar por ello. Y no es lo mismo.

 José Antonio Cobeña Fernández

Ex secretario general del Servicio Andaluz de Salud (2000-2004)

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Viaje a la isla de Bes, de Teócrito, a Ibiza / 3. Retornos de Vicente Aleixandre

Sevilla, 2/III/2023

Los retornos de lo vivo lejano siempre están presentes en mi vida, al igual que Rafael Alberti los vivió y llevó a palabras bellísimas en una obra homónima. Si lo traigo a colación ahora es porque un día después de la visita al Puig des Molins y a Dalt Vila, me reencontré en un mercadillo hippie de Ibiza con un poeta de su generación, Vicente Aleixandre, en una experiencia que ya he contado en este cuaderno digital, Vicente Aleixandre vuelve a Ibiza desde Sevilla,  que hoy reproduzco de nuevo por su profundo significado y por lo que simbolizaba para Aleixandre su Historia del corazón. El libro al que me refería en ese artículo, ya ha llegado a la Biblioteca Pública Insular de Ibiza, habiéndome manifestado la dirección del centro su agradecimiento por haberlo recuperado, que “en breve catalogaremos para que resulte visible y consultable por el público lector”. Creo que la misión está cumplida y que el retorno de Aleixandre a Ibiza, de donde nunca debió salir, es ya una realidad plena.

Al igual que Ibiza está presente en estos retornos de Alberti, a través de un poema inolvidable, bajo el título de Retorno a una isla dichosa, vuelvo a leer los retornos dedicados por él a Vicente Aleixandre y fechados en 1958, Retornos de Vicente Aleixandre (que no figuraban en la primera edición de 1952), haciendo un recorrido de tiempos dolorosos en los que ambos se encontraron e incluso compartieron páginas de El mono azul y mítines desde la acera republicana y añorando un reencuentro en el futuro para que “su misma luz de hoy pudiera hablarle”:

¿Dónde estás tú, mi amigo,
de dónde vienes tú, desde qué fondo
de los años me llegas,
en este mediodía tan distante
de aquellos otros o de aquellas noches
en las que te encontraba,
alto, pulido y rubio,
ya como en busca de lo que iba a darte
con el tiempo esa voz en la que alienta
todavía el verdor claro de entonces?

Han pasado las cosas. Han caído
mares de oscuridad, negros telones.
Precipitadas nieblas en derrumbe
nos han ahogado hasta quedar algunas
sangres preciosas sepultadas. Óyelas,
como yo las escucho, aquí, tan lejos,
tanto, que con las manos puedo, a veces,
tocarles el sonido…

                                Sí, han pasado,
han pasado las cosas. Pero mira:
siempre la muerte retrocede, siempre
sus yertas oleadas ceden paso
a esa doliente luz donde se abre,
niño feliz de espuma azul, la vida.

Y así, mi amigo, ahora,
en este mediodía tan distante,
de sol subido en las mecidas cumbres
de los bosques, de pájaros, de cielos,
de estas involuntarias extensiones
que hace tiempo me habitan, tú me llegas,
nuevo otra vez, reverdecido y joven,
como si tantos años sucedidos
hubieran sido únicamente un día,
sólo un día sin sombras.

                                      Que tus soles
venideros no pasen y, altos, sigan
penetrándote siempre
de igual temblor para que en mi retorno
tu misma luz de hoy pueda hablarme.

Vicente Aleixandre vuelve a Ibiza desde Sevilla

Sevilla, 16/II/2023

No es una distopía al uso, sino una historia breve, real como la vida misma, que deseo compartir con la Noosfera. En un viaje reciente que he efectuado a Ibiza, siguiendo la estela del que hicieron Rafael Alberti y María Teresa León a esa isla en 1936 y donde vivieron de forma compleja los primeros días de la guerra civil, tuve un encuentro mágico con mi paisano Vicente Aleixandre, poeta al que admiro y al que he dedicado varias páginas en este cuaderno digital. Fue en un mercadillo hippie, muy conocido en la isla, en el que encontré una obra suya preciosa, Historia del corazón (1), editada en 1977, que conocía bien, porque en ella figura un poema, Mano entregada, al que dediqué un artículo en este cuaderno en 2015, Elogio de la mano, como pequeño homenaje a su obra y por una razón del corazón, como su historia: me apasiona la contemplación de la mano humana.

Al abrir el libro, antes de comprarlo, descubrí que pertenecía al fondo de la “Casa de Cultura y Biblioteca Pública de Ibiza”, con páginas selladas y con el registro y signaturas oficiales de la citada Biblioteca. No me lo pensé dos veces y lo compré por una módica cantidad comparándola con el valor inmenso de lo que significaba para mí, no confundiendo la relación valor y precio que aprendí hace ya muchos años de otro paisano nuestro, Antonio Machado, con una finalidad clara: devolverlo a su legítima “dueña”, una Biblioteca Pública a la que le pertenece y, simbólicamente, a la ciudadanía de Ibiza, concretamente a la Biblioteca Pública Insular, con una denominación actual diferente a la de los registros y sellos que figuran en el libro, para que los niños y niñas, jóvenes y personas mayores, en Ibiza, puedan leer a este autor extraordinario a través de una obra simbólica y de una calidad excepcional, que vuelve a esa tierra preciosa desde la ciudad en que nació y para tener un sitio en sus estanterías de uso público.

Vicente Aleixandre vuelve a su casa, a Ibiza, a su Biblioteca Pública, lugar de donde no debía haber salido. Lo devuelvo, es más, lo entrego con la mano entregada que aprendí a comprenderla leyendo sus versos en un poema que vuelvo a reproducir hoy, completo:

Pero otro día toco tu mano. Mano tibia.
Tu delicada mano silente. A veces cierro
mis ojos y toco leve tu mano, leve toque
que comprueba su forma, que tienta
su estructura, sintiendo bajo la piel alada el duro
hueso
insobornable, el triste hueso adonde no llega nunca
el amor. Oh carne dulce, que sí se empapa del amor
hermoso.

Es por la piel secreta, secretamente abierta, invisiblemente entreabierta,
por donde el calor tibio propaga su voz, su afán
dulce;
por donde mi voz penetra hasta tus venas tibias,
para rodar por ellas en tu escondida sangre,
como otra sangre que sonara oscura, que dulcemente oscura te besara
por dentro, recorriendo despacio como sonido puro
ese cuerpo, que ahora resuena mío, mío poblado
de mis voces profundas,
oh resonado cuerpo de mi amor, oh poseído cuerpo,
oh cuerpo sólo sonido de mi voz poseyéndole.

Por eso, cuando acaricio tu mano, sé que sólo el
hueso rehúsa
mi amor -el nunca incandescente hueso del hombre-.
Y que una zona triste de tu ser se rehúsa,
mientras tu carne entera llega un instante lúcido
en que total flamea, por virtud de ese lento contacto de tu mano,
de tu porosa mano suavísima que gime,
tu delicada mano silente, por donde entro
despacio, despacísimo, secretamente en tu vida,
hasta tus venas hondas totales donde bogo,
donde te pueblo y canto completo entre tu carne.

Como dije en mi artículo de 2015, en homenaje a Aleixandre, sabemos ya que nuestras manos tienen una historia de más de tres millones de años, tal y como lo describió la revista Science ese año, en su artículo precioso (2). Es una de las maravillas de la naturaleza humana que junto al habla supone una evolución transcendental para las personas de hoy. Es una experiencia gratificante mirar con delicada atención nuestras manos y reparar en lo que nos aportan día a día, tanto en la vida diaria que las necesitan para atender múltiples necesidades, como para expresar de forma maravillosa los sentimientos y emociones en momentos vitales siguiendo instrucciones de determinadas estructuras del cerebro. Hoy, es lo que he sentido al envolver con mis manos el libro de Aleixandre y depositarlo en Correos para que vuelva a Ibiza, a una Biblioteca Pública, un lugar en el que creo que volverá a estar a disposición de quien lo quiera leer y comprender qué significa una historia preciosa del corazón. Nada más.

(1) Aleixandre, Vicente, Historia del corazón, 1977 (3ª ed.), Madrid: Espasa-Calpe.

(2) Skinner, M.M., Stephens, N.B., Tsegai, Z.J., Foote, A.C., Nguyen, N.H., Gross, T., Pahr, D.H., Hublin, J.J. y Kivell, T.L. (2015). Human-like hand use in Australopithecus africanus. Science, 23, Vol. 347 no. 6220, pp. 395-399.

NOTA: en la fotocomposición de la imagen, realizada por el autor de este artículo, se ha utilizado una imagen de Vicente Aleixandre recuperada de la página web: La esclarecedora biografía de Vicente Aleixandre, escrita por Emilio Calderón (mundiario.com).

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Viaje a la isla de Bes, de Teócrito, a Ibiza / 2. Un paseo por el Puig des Molins y por Dalt Vila

Menos turismo, más futuro! Pintada mural localizada en Ibiza capital / JA COBEÑA

Sevilla, 1/III/2023

Tengo que aclarar que nuestra llegada a Ibiza debía respetar, en la medida de lo posible, la experiencia de la llegada a la isla de Rafael Alberti y María Teresa León, nada más desembarcar del vapor-correo, Jaime II, aquel 28 de junio de 1936. A pesar de fijar nuestro “desembarco” aéreo y terrenal en Santa Eulalia del Río, por imperativos del viaje organizado al que nos habíamos suscrito María José y yo, nos dirigimos al día siguiente a la capital de la isla, Eivissa (Ibiza), en transporte público, porque sabíamos dónde habían tenido su primera residencia, concretamente en Puig des Molins (La Colina de los Molinos), junto al cementerio púnico que tantas veces describieron y mantuvieron en sus recuerdos más íntimos.

Es verdad que nada más llegar a la capital, nos encontramos con una pintada cerca de la estación de autobuses, que manifestaba cierto resentimiento hacia el turismo actual, de un colectivo de lugareños más jóvenes, con una frase que no hemos olvidado: “Menos turismo, más futuro”, con la firma de Juventud Republicana. Nos hizo reflexionar sobre qué significa en la actualidad la sobreexplotación del turismo en aquella isla, a pesar de que brilla por su ausencia en la época en que la hemos visitado, como pudimos comprobar día a día en las diferentes excursiones a las que fuimos, paseando por calles, playas, calas y pueblos prácticamente cerrados a toda actividad humana. Siempre nos decían lo mismo: “si estuviéramos haciendo esta ruta en pleno verano, no podríamos dar un paso…”. Era el presente de casi todas las localidades en las que pudimos, eso sí, observar la belleza del mar, de las innumerables calas, las iglesias-fortaleza, la presencia de la Iglesia en todas y cada una de las localidades visitadas y su toponimia actual, en la que se puede comprobar que cada lugar elevado a la categoría de pueblo, siempre tienen el nombre del santo a la santa bajo la que se organizó la presencia humana en los diferentes puntos de la costa y del interior en la isla, junto a una palabra lugareña que los sitúa en su momento histórico: Santa Eularia del Rius, Sant Antoni de Portmany, Sant Josep de sa Talaia, San Miquel de Balassat, Santa Gertrudis de Fruitera o Sant Carles de Peralta, entre otras muchas localizaciones.

Calles a través nos llevaron en la capital al Puig des Molins, una zona acotada en la actualidad, en la que divisé, sin poder acceder a él, el molino en el que se alojaron nuestros protagonistas y auténticos guías de este viaje, el Molino del Socarrat, que Alberti describió como “un molino de velas oscuras, que no funcionaban, pero de las que quedaba el armazón. Pagábamos nada: cinco pesetas” (1). Lo fotografié a duras penas, dada la lejanía, pero destacaba sobre todos como en aquella época, con una casa adosada en la actualidad. Allí, abrí las páginas de Retornos de lo vivo lejano, una obra preciosa de Alberti y leí los versos siguientes en su retorno a una isla dichosa, Ibiza:

Venid, días dichosos, que regresáis de lejos
teniendo por morada las velas de un molino;
por espejo de luna, la que el sol tiró al pozo,
y por bienes del alma,
todo el mar apresado en pequeñas bahías.

[…] Isla de amor, escúchame, antes de que te vayas,
antes, ya que has venido, de que escapes de nuevo:
Concédeme la gracia de aclarar los perfiles
del canto que a mi lengua le quede aún, poniéndole
esa azul y afilada delgadez de contornos
que subes cuando al alba renaces sin rubores,
feliz y enteramente desnuda, de las olas
.

Se hizo un silencio sepulcral, nunca mejor dicho, cerca del cementerio púnico y nos dispusimos a entrar en la Villa Alta, Dalt Vila, tantas veces transitada por María Teresa y Rafael. Tengo que reconocer que siempre recurrí a la mejor guía que pude encontrar para recorrer aquel enclave tan peculiar, el libro de Antonio Colinas, citado anteriormente, a pesar de que todo cambia y casi nada permanece de lo que describió sobre este enclave aquella pareja de escritores excelsos. Hay que recordar que en los años treinta del siglo pasado, Ibiza fue un lugar escogido por pensadores, escritores y artistas de diverso género, desde el filósofo Walter Benjamin, un miembro de la familia del pintor Gauguin, su nieto Paul-René Gauguin, hasta Albert Camus, el arqueólogo Adolf Schulten o el fotógrafo Man Ray, al que he dedicado determinadas reflexiones en este cuaderno digital, entre otros célebres nombres de la cultura mundial.

De la vida placentera que pudieron tener durante los días previos al comienzo de la guerra civil, tres semanas exactamente, ocuparon sus recuerdos los detalles de la vivienda austera del molino, la higuera y el pozo que la circundaba, todo a modo de atalaya prodigiosa para divisar Alberti siempre el mar, su mar, así como la valla aparentemente protectora para el acceso a su lugar de estancia en la isla que tantas sorpresas les guardaba, un entorno que les permitía, a priori, cumplir el sueño de escribir El trébol florido, aunque el tiempo demostrara posteriormente que no fue posible, porque los albores de la guerra lo impedirían.

Aquel día nos dirigimos a Dalt Vila, para hacer el camino inverso que frecuentaban Rafael y María Teresa desde el Puig des Molins hacia el puerto, para descansar después de casi cuatro kilómetros de camino entre los restos de las sepulturas púnicas, mal protegidas entonces del vandalismo humano, hasta llegar al Paseo de Vara del Rey, la antigua S´Alamera, que facilitaba el acceso a un lugar emblemático en la vida de ellos aquellos días, el Bar la Estrella, muy cerca del monumento dedicado a los corsarios ibicencos, que todavía permanece en el mismo lugar en el que lo frecuentaban nuestros guías virtuales, Rafael y María Teresa, aunque no pudimos disfrutar de más recuerdos interiores del local porque, como nos ha ocurrido en casi todas las visitas de interés, estaba cerrado por final de temporada.

Entramos a Dalt Vila por unos túneles cercanos a los baluartes de Santiago, San Jorge y Santa Tecla, hasta llegar a la Casa del Rey Moro, al antiguo Seminario y a la plaza de la catedral, junto al Museo Arqueológico que, haciendo honor a nuestra experiencia de una Ibiza cerrada en invierno, tampoco pudimos visitar, a pesar de las palabras excelsas de María Teresa León sobre el fondo que pudo contemplar en la visita que describe en Memoria de la melancolía. Otra vez será. Comenzamos el descenso hacia el puerto por la Calle Mayor y allí pude contemplar el acceso a la casa de un gran amigo de Rafael y María Teresa en aquellos días y durante una parte importante de sus vidas, Justo Tur Puget, que conserva su encanto a pesar del paso de los años, un lugar al que dedica palabras hermosas María Teresa León en sus citadas Memorias: “La Vila de viviendas palaciegas, donde vivía mi amigo Justo Tur, en una casa de aljimeces…”. Desde allí bajamos al mirador de la plaza del Soto, para contemplar una panorámica marina excepcional., hasta llegar al arrabal árabe y la majestuosa entrada a la ciudad amurallada conocida como Portal Nou.

Placa conmemorativa y zaguán de entrada de la casa que perteneció a Justo Tur, en la calle Mayor de ibiza, en Dalt Vila / JA COBEÑA

Bajamos por la calle Mayor, recordando la procesión que vivió en primera persona María Teresa, que también cita en las páginas dedicadas a Ibiza, con motivo de la celebración de las fiestas de San Cristóbal, pudiendo tomar unas imágenes del interior del Monasterio de San Cristóbal, de un azulejo conmemorativo, con un texto que no nos dejó indiferentes: “Canonesas [regulares] de San Agustín. Aquí se reza por todos los hombres y mujeres. Todos somos hermanos y hermanas”. Sin comentarios laicos. Finalizamos la visita frente al Mercado de las Verduras, una actividad tradicional multisecular en Ibiza, que todavía perdura, también cerrado como no podía ser menos en este ferrafebrero de Ibiza.

El Bar La Estrella, en la actualidad, junto a la placa conmemorativa colocada por el Ayuntamiento de Ibiza en 2021

Rafael Alberti y María Teresa León sólo llevaban dieciocho días en Ibiza, desde su llegada el 28 de junio, hasta que se produjo el comienzo de la guerra civil, el 18 de julio de 1936. Allí, en el barrio de La Marina, volvimos a leer las páginas dedicadas por ella a esta isla junto al monumento a los corsarios y muy cerca de su querido bar La Estrella, despidiéndonos de todo lo visto como un símbolo de una visita fugaz pero con el tiempo dentro, tal y como lo ha recogido el Ayuntamiento de Ibiza en una placa colocada en ese bar, en homenaje a los dos ilustres visitantes: “¡Adiós, Pau! ¡Adiós, Escandell! ¡Adiós, Justo Tur! Adiós, adorable isla pequeña de Astarté! Nos vamos, pero mucho hemos de hablar de ti, hermosa entre las hermosas… Tenemos que sentarnos en el café de la Estrella -¿Verdad, Pau? ¿Verdad, Escandell?- mirarnos, recordar…».

Caminamos de regreso a Santa Eulalia del Río, para coger el autobús de línea. Al regresar a la estación volvimos a encontrarnos con el mensaje de la pintada que nos saludó nada más comenzar nuestra visita a la capital y pensamos que es verdad: Ibiza debe pensar en su futuro, frecuentarlo, para ir más allá del turismo. La cultura milenaria que desprende la isla puede ser un reclamo para el mundo. Así lo proclamaron a los cuatro vientos cuantos pensadores y artistas vivieron en la isla huyendo del mundanal ruido, a partir de los años treinta del pasado siglo. ¡Qué paradoja en la actualidad!, que también experimentamos cuando en este paseo de regreso a lo conocido, descubrimos el monumento donado en 2016 por el fundador del Grupo Pachá, Ricardo Urgell, a la ciudad de Ibiza, dedicado a los orígenes y las influencias del mundo hippie en la isla de Ibiza, realizado por la escultora Ció Abelli, en una réplica de la fotografía de Toni Riera, “Padre e hija, caminando”, tomada curiosamente en Ámsterdam, no en aquella tierra.

Con la experiencia vivida, constatamos, una vez más, la realidad próxima del mundo al revés, que proclamó a los cuatro vientos Eduardo Galeano: Hace ciento treinta años, después de visitar el país de las maravillas, Alicia se metió en un espejo para descubrir el mundo al revés. Si Alicia renaciera en nuestros días, no necesitaría atravesar ningún espejo: le bastaría con asomarse a la ventana. Al fin del milenio, el mundo al revés está a la vista: es el mundo tal cual es, con la izquierda a la derecha, el ombligo en la espalda y la cabeza en los pies (2). 

(1) Colinas, Antonio, Rafael Alberti en Ibiza, Barcelona: Tusquets, p. 28, 1995.

(2) Galeano, Eduardo, Si Alicia volviera, en Patas arriba. La escuela del mundo al revés. Madrid: Siglo XXI Editores de España, 1998.

NOTA: todas las fotografías de las diferentes composiciones, han sido realizadas por JA COBEÑA.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!