¿Es España un país para personas mayores? / 3. Ámbito de las pensiones

Paco Roca, Mural en el Metro de Madrid

Yo no creo en la edad.

Todos los viejos
llevan
en los ojos
un niño,
y los niños
a veces
nos observan
como ancianos profundos.

Pablo Neruda, Oda a la edad

Sevilla, 8/II/2021

Este año es una oportunidad histórica para enfocar adecuadamente el problema actual de la financiación de las pensiones en nuestro país. Se ha dado un paso muy importante en 2020 al aprobarse el 19 de noviembre, en una sesión plenaria del Congreso de los Diputados, la tercera renovación en 25 años de las recomendaciones del Pacto de Toledo para la reforma del sistema público de pensiones. Las anteriores datan de 2003 y 2011, habiendo sido la segunda un auténtico varapalo al sistema. Son 21 recomendaciones que se deben abordar con urgencia absoluta dado el deterioro del sistema actual.

Lo primero que hay que hacer en relación con este asunto es informarse detalladamente de las citadas recomendaciones, que se deben contextualizar con la lectura del documento completo, aprobado en la fecha citada y publicado por el Boletín Oficial de las Cortes Generales. Congreso de los Diputados (BOCG-CD, número 187, de 27 de noviembre de 2020) y que de forma resumida plantean las siguientes acciones de gobierno con carácter urgente:

Recomendación 0: Defensa del mantenimiento y mejora del sistema público de pensiones. — Rechaza la sustitución del sistema de reparto por otro de capitalización. — La financiación del sistema de la Seguridad Social debe adecuarse a la naturaleza de la protección, de modo que las prestaciones no contributivas se financien mediante aportaciones del Estado.

Recomendación 1: Consolidación de la separación de fuentes y restablecimiento del equilibrio financiero. Separación de fuentes: — Las cotizaciones sociales deben ser destinadas exclusivamente a financiar prestaciones contributivas. — La financiación de las prestaciones no contributivas de la Seguridad Social ha de efectuarse exclusivamente a través de aportaciones del Estado. Existen gastos hasta ahora sufragados por la Seguridad Social que deben ser asumidos por el Estado con financiación tributaria (con cargo a sus Presupuestos Generales), según un calendario que permita superar el déficit financiero de la Seguridad Social no más tarde de 2023.

Recomendación 2: Mantenimiento del poder adquisitivo y mejora de las pensiones. La Comisión defiende el mantenimiento del poder adquisitivo de los pensionistas mediante la revalorización anual de sus pensiones en base al IPC real, así como su garantía por Ley y su preservación mediante la adopción de medidas para asegurar el futuro equilibrio social y financiero del sistema.

Recomendación 3: Fondo de reserva. — La disminución del Fondo obedece al persistente desequilibrio financiero que ha deteriorado las cuentas de la Seguridad Social durante sucesivos ejercicios presupuestarios, siendo conveniente establecer un remanente mínimo sujeto a una regla endurecida de disponibilidad. — Una vez que se recupere el equilibrio de las cuentas de la Seguridad Social, debe retomarse la regla según la cual los excedentes de las cotizaciones, sin límite alguno, han de incorporarse al Fondo de Reserva, así como que la disposición de sus activos debe ajustarse estrictamente al pago de prestaciones de naturaleza contributiva. — El Fondo de Reserva puede ser una importante ayuda para resolver desequilibrios coyunturales entre los ingresos y los gastos de la Seguridad Social, pero no es el mecanismo adecuado para resolver desequilibrios financieros de naturaleza estructural.

Recomendación 4: Integración y convergencia de regímenes. Se requiere un análisis de convergencia de los diferentes regímenes hasta reducirlos a dos: trabajadores por cuenta ajena y trabajadores por cuenta propia. Se debe continuar avanzando hacia la plena equiparación de los derechos y obligaciones de los trabajadores autónomos con los del Régimen General. Deben promoverse, en el marco del diálogo social, las medidas necesarias para aproximar las bases de cotización de los autónomos a sus ingresos reales.

Recomendación 5: Adecuación de las bases y periodos de cotización. — Evaluación de la ampliación de la progresiva del período de cálculo de la base reguladora de las pensiones. — Evaluación de la ampliación del periodo cotizado exigible, por Ley, para alcanzar una pensión del cien por cien de la base reguladora. — Resulta adecuado el mantenimiento y mejora de las pensiones mínimas, con una estructura y cuantías que no desincentiven la cotización.

Recomendación 6: Incentivos al empleo. El sistema de incentivos debe concentrarse en las situaciones y colectivos cuyo empleo se persigue favorecer de forma especial. A este respecto, solamente debe priorizarse con este tratamiento preferente a los colectivos de personas con discapacidad o en riesgo de exclusión social y a las víctimas de violencia de género; asimismo, deben adoptarse medidas de fomento de la contratación de los parados de larga duración, y de los jóvenes, así como incentivarse el mantenimiento del empleo de las personas contratadas que tengan 55 o más años.

Recomendación 7: Modernización e información al ciudadano. Debe darse cumplimiento a las obligaciones de información de modo que cada ciudadano pueda disponer de información periódica individualizada sobre sus futuros derechos de pensión.

Recomendación 8: Gestión del sistema. Potenciar la mejora de la gestión, a través de la creación de una agencia de la Seguridad Social que permita la gestión integrada de las funciones de afiliación, recaudatorias y de gestión de prestaciones, con arreglo al marco competencial establecido en la Constitución y los diferentes Estatutos de Autonomía. Abordar de manera inmediata un plan integral de recuperación y renovación de la plantilla de personal al servicio de la Seguridad Social.

Recomendación 9: Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social. Es necesario completar el proceso de modernización y transparencia en el funcionamiento de las Mutuas, así como dotarlas de un cierto margen de flexibilidad en el uso de sus recursos, compatible con un estricto control por la Seguridad Social.

Recomendación 10: Lucha contra el fraude. — Debe favorecerse que todas las Administraciones implicadas puedan cruzar la información existente en sus bases de datos. — Deben reforzarse los medios de la Inspección de Trabajo y el régimen sancionador a las empresas que no cumplan con sus obligaciones frente a la Seguridad Social.

Recomendación 11: Contributividad. Es necesario preservar y reforzar el principio de contributividad sin menoscabo de la solidaridad del sistema.

Recomendación 12: Edad de jubilación. Es necesario reforzar dos líneas básicas de actuación: — Fomentar la permanencia de los trabajadores en activo. — Atender a las situaciones de vulnerabilidad que la prolongación de la vida laboral pueda generar en determinados colectivos.

Recomendación 13: Prestaciones de viudedad y orfandad. Debe llevarse a cabo de manera gradual la reformulación integral de las prestaciones por muerte y supervivencia —en especial la de viudedad— manteniendo su carácter contributivo.

Recomendación 14: Juventud y Seguridad Social. Los jóvenes se ven especialmente perjudicados por la precariedad y el subempleo, lo que dificulta generar amplias carreras continuas de cotizaciones. Estas circunstancias determinan el descrédito de nuestro sistema de seguridad social entre la juventud. Un objetivo básico es que los jóvenes recuperen la confianza en el sistema.

Recomendación 15: Solidaridad y garantía de suficiencia. En relación con el concepto de suficiencia, es preciso: — Fijar una referencia adecuada, que podría ser la tasa de sustitución (porcentaje de la pensión media sobre el salario medio de los trabajadores ocupados) — Establecer un ámbito territorial de medición comparada, en concreto el de los países más avanzados de la Unión Europea.

Recomendación 16: Sistemas complementarios. Es necesario impulsar los planes de pensiones de empleo, sustentados en el marco de la negociación colectiva. En cuanto al tercer pilar, su gestión debe ser más transparente.

Recomendación 17: Mujeres y Seguridad Social. Se deben adoptar medidas de carácter estructural para conseguir la equiparación de la cobertura por pensiones entre mujeres y hombres, y potenciar la corresponsabilidad entre géneros.

Recomendación 18: Personas con discapacidad. Deben intensificarse las medidas dirigidas a su activación, favoreciendo su acceso al empleo. En particular, se propone la compatibilidad de la percepción de las pensiones por incapacidad permanente con la realización de un trabajo.

Recomendación 19: Trabajadores migrantes. Deben apoyarse los puentes de inmigración legal para satisfacer la demanda del mercado laboral español. A tal fin, la Seguridad Social debe adecuar los procesos con medidas que faciliten la gestión de los trámites de contratación, afiliación e integración en el sistema.

Recomendación 20: Seguridad Social y economía digitalizada. Debe actuarse frente a realidades relacionadas con las características de las actividades que se desarrollan a través de plataformas digitales, como son la economía informal, los falsos autónomos y la infracotización.

Recomendación 21: Control parlamentario, seguimiento, evaluación y reforma del Pacto de Toledo. El Gobierno debe comparecer anualmente ante la Comisión para informar de la situación puntual de la Seguridad Social en relación con el cumplimiento de las recomendaciones efectuadas. Transcurridos cinco años, el Congreso de los Diputados habrá de proceder a una revisión general de las recomendaciones, así como evaluar a su grado de cumplimiento.

Con este programa tan ambicioso de actuación, estamos a la altura de febrero de 2021, en plena pandemia, y la situación a 1 de enero de este año es la siguiente en relación con las pensiones de jubilación (Gráfico 1), por su carácter mayoritario en relación con la población afectada en esta serie, adjuntando a continuación un gráfico descriptivo (Gráfico 2) de las pensiones contributivas en general.

Gráfico 1: Evolución de las pensiones del Sistema de Seguridad Social. Avance enero 2021 (elaboración propia)

Gráfico 2: Pensiones contributivas en vigor a 1 de enero de 2021

En este contexto, el Ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, en su comparecencia del pasado 28 de enero, en la Comisión de Trabajo, Inclusión, Seguridad Social y Migraciones del Congreso de los Diputados afirmó que se está “diseñando una reforma de pensiones que tiene como marco de referencia las recomendaciones aprobadas por el Pacto de Toledo en noviembre”, con el siguiente detalle, abordándose en primer lugar un primer bloque de reformas de especial calado económico y social:

1. Las grandes líneas “quedan plasmadas en el componente 30 del Plan de Recuperación y Resiliencia previo diálogo con los interlocutores sociales”, con objeto de que . En este sentido, el ministro ha afirmado que “el sistema de pensiones sea equitativo, moderno y sostenible”.

2. Algunas de las recomendaciones que se aprobaron en el Pacto de Toledo ya se han comenzado a implementar tras su aprobación en el Parlamento. Es importante señalar el traspaso de una gran parte de los gastos no contributivos del sistema, “lo que permite cumplir en gran medida la recomendación 1 del Pacto, referida a la consolidación de la separación de fuentes”. De esta forma, según la Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2021 el Estado aportará casi 14.000 millones de euros, lo que permitirá avanzar en “el equilibrio del sistema mediante el traslado del déficit a aquellas partes de la Administración con capacidad para corregirlo”.

3. La recomendación 17, referida a la reducción de la brecha de género, se ha comenzado a abordar con la entrada en vigor desde el 1 de enero de la igualación de los permisos por nacimiento de hijo entre hombres y mujeres. También se anunciará en los próximos días el nuevo complemento para la reducción de la brecha de género, que sustituirá al actual complemento de maternidad y estará en vigor hasta que la brecha de género en pensiones se sitúe por debajo del 5%.

4. También se ha comenzado a abordar un punto crítico en la situación actual del sistema, la reforma e impulso de los sistemas complementarios de pensiones, siguiendo la recomendación número 16. En los Presupuestos Generales ya vigentes para 2021, ya figura “la habilitación para crear un fondo de pensiones colectivo de promoción pública”, pendiente de desarrollo.

5. Respecto al nudo gordiano de la revalorización de las pensiones, “se está ultimando un acuerdo con los interlocutores sociales sobre un nuevo mecanismo permanente de revalorización”. Este nuevo mecanismo, será “sencillo, transparente, justo y basado en el IPC” y será llevado próximamente al Parlamento, cumpliendo la recomendación 2 del Pacto de Toledo.

6. Se abordarán también medidas con carácter inmediato para alinear la edad efectiva y legal de jubilación, siguiendo la recomendación número 12, con dos escenarios en las mesas de diálogo: la reforma de los incentivos a la jubilación demorada y la revisión del sistema de jubilación anticipada.

7. Formando parte de un segundo paquete de reformas a tenor de las recomendaciones señaladas por el Pacto de Toledo, se está analizando la cotización por ingresos reales de los trabajadores autónomos, siguiendo la recomendación 4: “estamos trabajando en un sistema progresivo y flexible, en el que los trabajadores podrán elegir su base de cotización en función de las previsiones de rendimientos esperadas y modificarla a lo largo del año”.

8. Atendiendo a las recomendaciones 5, 11 y 17: “se realizará un análisis en profundidad para que el sistema de pensiones sea más justo y acorde a las diferentes trayectorias laborales”, porque uno de los objetivos prioritarios es “atender a la realidad de un mercado laboral en el que las interrupciones y las lagunas son cada vez menos excepcionales”, porque “la contributividad es identificada como uno de los pilares clave en el Pacto de Toledo” y, en el contexto actual de carreras menos lineales y con mayores interrupciones y cambios, “exige una perspectiva amplia de la trayectoria laboral”.

9. También se estudiará “un replanteamiento de las bases máximas como instrumento para corregir la desigualdad”, porque la evidencia empírica demuestra “que la esperanza de vida de pensionistas de diferentes niveles de ingresos no es la misma”.

10. Una gran medida será la “sustitución del factor de sostenibilidad por un mecanismo de equidad intergeneracional”, que no sería regresivo y que tendría en consideración “otros indicadores al margen de la esperanza de vida”.

Hay mucho trabajo por delante, pero creo sinceramente que estamos en el buen camino de hacer la vida más amable de los pensionistas de este país, aunque hay que abordar medidas de mucho calado como he intentado sintetizar en este artículo. Ante la pregunta planteada en el título, ¿Es España un país para personas mayores, en el ámbito de las pensiones?, creo que podemos llegar a serlo, pero abordando con urgencia los problemas señalados en las 21 recomendaciones del Pacto de Toledo, fruto de un consenso político aleccionador en el Congreso de los Diputados.

Como aprendí en mi niñez sobre los diez mandamientos, el mundo de las pensiones en nuestro país se encierra al final en dos recomendaciones, la 0 y la 1 del Pacto de Toledo: hay que rechazar de plano, en nuestro Estado de Bienestar, la sustitución del sistema de reparto por otro de capitalización, para salvaguardar la equidad y solidaridad del sistema. En segundo lugar, las cotizaciones sociales deben ser destinadas exclusivamente a financiar prestaciones contributivas, es decir, la financiación de las prestaciones no contributivas de la Seguridad Social ha de efectuarse exclusivamente a través de aportaciones del Estado. La brecha económica y social en el mundo de los pensiones, entre las contributivas, no contributivas y entre las categorías establecidas tanto a nivel nacional como de Comunidades Autónomas, es una cuestión que hay que analizar a fondo y sin demora.

Cerrando esta serie, donde he escrito sobre tres ámbitos de la pregunta sobre si este país es para personas mayores, soy consciente de que sólo he hecho maniobras de aproximación al problema, porque quedan muchos aspectos por analizar, pero tanto en relación con la pandemia, como en la dependencia y en las pensiones tenemos mucho recorrido por delante para dar un primer paso, estar perfectamente informados, porque el conocimiento de lo que está pasando nos permitirá ser más libres, aunando esfuerzos y voluntades con un denominador común: la unión de todas las personas, sin discriminación de edad para vivir en un mundo mejor. Este país sólo tendrá interés para personas mayores si frecuenta el futuro justo, si va hacia adelante, con tu quiero y mi puedo, con ideología solidaria, que nunca es inocente al igual que nos pasa a las personas mayores, porque llevamos siempre en nuestros ojos un niño dentro de mirada profunda, como me ha recordado hoy Pablo Neruda al enfrentarme a la página en blanco de este artículo, porque no creemos sólo en la edad. Para que no lo olvidemos, ni siquiera un momento:

Al hombre, a la mujer
que consumaron
acciones, bondad, fuerza,
cólera, amor, ternura,
a los que verdaderamente
vivos
florecieron
y en su naturaleza maduraron,
no acerquemos nosotros
la medida
del tiempo
que tal vez
es otra cosa, un manto
mineral, un ave
planetaria, una flor,
otra cosa tal vez,
pero no una medida..

NOTA: la imagen se puede visualizar en el contexto de mi publicación en este blog, Un mural que nos pregunta ¿qué ha ocurrido?, el pasado 25 de julio de 2020.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.