Hoy es Navidad, la historia de una sorprendente concepción junto a la de un buen compañero

Georges de La Tour, El recién nacido (h. 1648, óleo sobre lienzo, 76 x 91 cm, Museo de Bellas Artes, Rennes)

Sevilla, 25 de diciembre de 2022

Tengo grabada en mi memoria de secreto la letra de un villancico muy popular que cantaba desde que era muy pequeño, como si nada, que decía: esta noche es nochebuena y mañana navidad, a la que seguía un deseo de José que no quiero repetir por más tiempo, por aquello de la bebida sin control: dame la bota María que me quiero emborrachar. Hoy, día de la navidad, que me gusta escribirla con minúscula para hablar de ella desde una perspectiva laica, creo que se recuerda en el mundo entero, de creencia cristiana, porque todo es debido a una historia de una sorprendente concepción junto a la de un buen compañero de una madre muy joven. Así lo he expresado en alguna ocasión en este cuaderno digital, comenzando por la interpretación laica de la sorprendente concepción de una mujer corriente, María, que da a luz un niño de nombre Jesús, acompañado por un buen hombre, José.

Para intentar comprender la intrahistoria de este día, vuelvo a contemplar hoy, de nuevo, el óleo de Georges de La Tour, El recién nacido, un pintor desconocido durante siglos para la historia del arte, porque busco comprender la sorprendente concepción de María, tal y como nos lo ha contado la historia sagrada. Sobrecoge el silencio y austeridad en este cuadro tan realista en los últimos años del pintor: “Sus célebres “noches”, de aparente simplicidad, silenciosas y conmovedoras, dan vida a personajes que surgen con magia en espacios sumidos en el silencio, de colorido casi monocromo y formas geometrizadas. La total inexistencia de halos u otros atributos sacros, así como los tipos populares empleados, justifican la lectura laica que a veces se ha hecho de sus nocturnos en obras como La Adoración de los pastores del Louvre o El recién nacido de Rennes“ (1). No hay vestigio alguno de collares o anillos, pedidos por José al platerillo de Alberti en un poema precioso, El platero, publicado en El alba del alhelí, que siempre he sentido como la gran paradoja de la creencia descreída en el dios que nos conmueve y en la Virgen, una mujer muy sencilla y confundida que solo acepta el regalo de un beso a su Niño, mucho más allá de medallas, collares y anillos, porque como estampa familiar nos puede servir para comprender la quintaesencia de la religión bien entendida.

A la Virgen, un collar
y al niño Dios, un anillo,
Platerillo,
no te los podré pagar,
¡Si yo no quiero dinero!
¿Y entonces qué? di.
Besar al niño es lo que yo quiero.
Besa, sí

En este cuadro, esta sencilla mujer no tiene casi nada, solo el regalo precioso del silencio sonoro de la noche y contemplando a su niño, fruto de una sorprendente concepción, en la que encontró, eso sí, a un gran compañero, José, al que también he reconocido siempre su difícil situación ante los demás descreídos y porque su papel en esta historia nunca ha pasado desapercibido en nuestras vidas y en nuestras fastuosas navidades blancas. José, el carpintero de Nazareth, siempre ocupó una segunda fila en una historia jamás contada bien. Era la pareja oficial de María, asunto que me ha emocionado en muchas ocasiones al describirse así, a pesar de que la historia lo ha encumbrado siempre a los altares. En el óleo de Georges de La Tour, no aparece José por ningún sitio porque realmente nunca fue protagonista de esta historia mágica, la sorprendente concepción de María. Todos comentaban siempre su silencio, aunque era un secreto a voces por la asunción de su papel en la historia difícil de María. Me gusta recordarlo despojado de su santidad, ocupando su sitio en la historia, básicamente como un hombre humilde, trabajador y bueno, con un profundo respeto a María, una persona que la historia ha colocado en un sitio muy especial difícilmente entendible si te falta la fe que nos enseñaron nuestros mayores, como le gustaba decir a Antonio Machado. Creo, sinceramente, que fue un buen compañero.

Escucho ahora a un compositor francés, Michel Corrette (1709-1795), un perfecto desconocido que ha supuesto un descubrimiento extraordinario en mi aprendizaje diario para interpretar dignamente sus partituras en clave y violín. Todo surgió al localizar en su ingente obra seis sinfonías dedicadas a la Navidad, preciosas, de las que quiero destacar hoy un movimiento en concreto: José es un buen compañero (Sinfonía III, Allegro), porque me permite contextualizar una historia de una persona que ha supuesto mucho para el devenir de la sociedad creyente, una historia, entre otras, que habla siempre de soledad y silencio ante la libre elección para la difícil tarea de vivir dignamente. Escuchándola, comprendo mejor que nunca la categoría humana de José, ignorado hasta por el evangelista Marcos: “Solo sabemos que en el capítulo 6, versículos 1 a 3 de su crónica de la muerte anunciada de Jesús (como buen periodista), dijo lo siguiente: “Se marchó [Jesús] de allí y vino a su tierra, y sus discípulos le acompañaban. Cuando llegó el sábado se puso a enseñar en la sinagoga. La multitud, al oírle, quedaba maravillada; y decía: “¿De dónde le viene esto? y qué sabiduría es ésta que le ha sido dada ¿Y esos milagros hechos por sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, de Josét, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí con nosotros? Y se escandalizaban a causa de él”. José solo ante el peligro. No aparecía por ningún sitio en la noticia contada por Marcos pero, dueño de su soledad y de sus silencios, siempre tuvo el sentido de la medida que tanto aprecio.

Correttte sabía lo que componía. José fue un buen compañero y Marcos lo entendió así. Por esta razón es sugerente intentar comprender que José admiraba a este narrador de la época, que contó cómo el emperador César Augusto quiso acabar de una vez por todas con alternativas a su poder corrupto, a través de un niño-ciudadano de su imperio, no empadronado, llamado Jesús, rey de los judíos, un revolucionario que no quiso ser emperador, que contaba cosas muy interesantes, que formó un gran equipo y que quería atender sobre todo a los más desprotegidos, a los engañados por el poder, a los nadies y a los desheredados. Y era una persona corriente, lo que suele poner muy nerviosos a los malos gobernantes: cuando se cansaba, dormía sobre el cabezal del barco, como nos lo contó hace ya muchos años un joven periodista de nombre Marcos. Mientras, José, un carpintero humilde, seguía trabajando en silencio. Es el José que todavía hoy tanto admiro. Esa es la navidad, con minúscula, que tanto aprecio. Y a María, por su soledad y también silencios, lo que pintó admirablemente George de la Tour.

Michel Corrette (1709-1795), José es un buen compañero (Seis sinfonías de Navidad, Sinfonía III, Allegro), interpretado por La Fantasía.

(1) https://www.museodelprado.es/actualidad/exposicion/georges-de-la-tour/369d61b8-c430-4c43-9f51-8ed8995aa949

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

Este libro puede ser un regalo con estela:

Ciudadano Jesús. Otra navidad es posible

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

«Los desheredados», un cuento de María Lejárraga para una noche buena y laica

María Lejárraga

¡Madre, en la puerta hay un niño, tiritando está de frío! ¡Anda, dile que entre, se calentará, porque en esta tierra ya no hay caridad, ni nunca la ha habido, ni nunca la habrá!

Villancico popular

Sevilla, 24/XII/2022

Llevo bastante tiempo leyendo todo lo que puedo sobre la escritora española María Lejárraga, una más de las olvidadas por la memoria histórica de este país y silenciada hasta límites insospechados durante la dictadura. En este ir y venir por sus escritos y, sobre todo, por su biografía, he localizado la que se considera su primera publicación, Cuentos breves. Lecturas recreativas para niños (1899), en la que apareció su nombre y apellido por primera vez durante su prolongada vida, aunque este hecho fuera recriminado por su familia y se prometiera a sí misma que no volvería a utilizar su nombre en su actividad como escritora de todos los géneros imaginables, como así fue a lo largo de su vida, con escasas excepciones. Del total de los cuentos que figuran en esta publicación he leído diez, entre los que he escogido uno, Los desheredados, sin descontextualizarlo en las postrimerías del siglo XIX en este país, porque considero que salvando lo que haya que salvar cobra plena actualidad como metáfora en esta navidad y es importante compartirlo a pesar de su crudeza, fundamentalmente porque seguimos asistiendo a un espectáculo nada edificante en relación con la pobreza severa infantil y,  muchas veces, con el maltrato físico, psíquico y social asociado a esta realidad por la propia sociedad, cuando se permite que esto ocurra con datos escalofriantes en pleno siglo XXI.

En los últimos tiempos he escrito en este cuaderno digital en reiteradas ocasiones sobre la crisis social y económica provocada por la pandemia de la COVID-19, situación que hemos olvidado en un santiamén, cuando la terca realidad demuestra que los niños y jóvenes son los que más acusan sus daños colaterales, los más desheredados. Lo acaba de ratificar un informe de la Plataforma de Infancia, formada por más de 70 organizaciones, que analiza los datos de 2021 de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV), que publica anualmente el Instituto Nacional de Estadística, donde se utiliza el indicador AROPE (ARisk OPoverty or social Exclusion), de la estrategia Europa 2020 que la Unión Europea propuso para evaluar el riesgo de pobreza y exclusión social en cualquiera de sus estados miembros, en el que se expone que un 33% de los niños, niñas y adolescentes que viven en España lo hace en riesgo de pobreza y exclusión social, cinco puntos porcentuales más que la media de la población. Es importante aclarar que la llamada tasa AROPE se define como población en riesgo de pobreza o exclusión social de aquellas personas que se encuentran al menos en una de estas tres situaciones: riesgo de pobreza, carencia material y social severa, o baja intensidad en el empleo.

Leyendo el informe se puede deducir que los niños y niñas de este país se convierten en nadies, en desheredados, con un ejemplo que ya he expuesto anteriormente, en este cuaderno digital, de mi Comunidad Autónoma, Andalucía, que me duele decirlo alto y claro: es imprescindible y urgente conocer con datos científicos que 2.738.318 ciudadanos y ciudadanas en Andalucía, es decir un 32,3% del total de población,  están viviendo la pobreza en sus vidas y, de forma más aguda, la pobreza severa, en un porcentaje del 8,1% del total, es decir, casi un millón y medio de personas, con un porcentaje muy importante de población infantil y juvenil, con cifras lo suficientemente elocuentes para confirmar que algo no estamos haciendo bien en esta Comunidad, porque contra datos no valen argumentos.

Lo que no olvido en esta navidad laica es el villancico que sonaba en los planos finales de una película de culto en mi infancia, Plácido, de Luis García-Berlanga, que cantábamos en mi colegio sin darnos cuenta de lo que decíamos, aunque era una declaración del mundo al revés de los desheredados, en toda regla: ¡Madre, en la puerta hay un niño, tiritando está de frío! ¡Anda, dile que entre, se calentará, porque en esta tierra ya no hay caridad, ni nunca la ha habido, ni nunca la habrá!

El cuento de María Lejárraga que sigue, Los desheredados, no es precisamente “recreativo”, como decía el título de su obra conjunta, pero traduce junto a los restantes relatos algo muy importante y digno de consideración en la fecha en que se publicó, 1899: que en sus relatos no se contemplara la diferenciación por sexos, cuentos para niños o para niñas, tan común en su época y que hay que preocuparse por la niñez que sufre, a veces muy cerca de nosotros. Las andanzas que viven en primera persona estos niños desheredados hoy, tan cercanos a todos, se pueden contar a miles. Otra cosa muy distinta es ser conscientes de que estas situaciones difíciles no son un cuento sino una realidad y que debemos contribuir en la medida de nuestras posibilidades para que no ocurran o minimizar su impacto. Las niñas, los niños no tienen por qué sufrir las consecuencias de este triste mundo con sus duelos y sus contrariedades, con sus crueldades y sus humillaciones, como expresa María Lejárraga en su cuento, ni esperar a que su merecida felicidad le venga del cielo, la que ese triste mundo les niega a veces a diario cuando lo justo, equitativo y saludable es que se la entreguemos a raudales por justicia social, por derecho propio, por deber de Estado.

Los desheredados

Con los ojos clavados en el suelo, con el corazón triste y angustiado, y corriendo por sus rosadas mejillas lágrimas de dolor, caminaban silenciosos los dos niños por aquel camino estrecho y tortuoso, cuya dirección desconocían.

¡Qué terribles momentos! Huían al fin por verse libres del terrible yugo de aquella mujer sin conciencia, que durante dos años les había martirizado con incalificable crueldad.

Quedaron huérfanos, él de diez años, y la niña de ocho; al morir, el padre encargó a una hermana de la madre, muerta también poco tiempo antes, la tutela de los pedazos de su alma, otorgándole al mismo tiempo el poco dinero ahorrado, la casita pequeña y rústica, y el pedazo de tierra regado con el sudor de su frente.

¡Qué horrible lucha habían sostenido durante el tiempo que estuvieron bajo su cuidado!

Hartos de malos tratos, habían decidido abandonar el pueblo. Caminaban sin rumbo, donde la casualidad los llevara, dispuestos a pedir protección a la primera alma generosa que encontrasen en su camino.

Apenas andaban cuatro pasos, volvían la vista hacia el pueblecito que los había visto nacer… Infinidad de recuerdos, ya amargos, ya alegres, acudían a su imaginación…

La madre bondadosa y amante que tantas veces había cubierto de besos aquellos rostros rosados y sonrientes antes, pálidos y tristes ahora, pero siempre bellos y angelicales; que había padecido horriblemente cuando una lágrima cruel había bañado sus ojos; que ya no sabían más que llorar; que había arrullado sus inocentes y plácidos sueños con esos cánticos alegres que para la infancia tiene la vejez bondadosa y que, henchida de cariño, les acompañó en sus juegos, ahogó sus suspiros de pena, enjugó su llanto, fue partícipe de sus alegrías, vivió para ellos gozando sólo con sus dichas y sufriendo con sus dolores, siempre insignificantes y pequeños en realidad, pero grandes y amarguísimos para ellos, ángeles de candor, que ocultos en el amoroso regazo maternal, no habían podido ver aún el triste mundo con sus duelos y sus contrariedades, con sus crueldades y sus humillaciones…

El campo; los pájaros de picos de oro y vistoso plumaje que alegraban el alma con sus armoniosos cánticos; las vistosas flores que embriagaban los sentidos con sus suaves perfumes; el cielo azul; la tierra fértil; la Naturaleza rica en esplendores… todo, todo lo que fue alegre para ellos.

Como en un cinematógrafo, veían desfilar ante su vista las gratas escenas de sus primeros años felices y tranquilos, y caminaban, caminaban…

Después de algunas horas de marcha, les sorprendió la noche cuando ya las piernas luchaban por no doblarse, y los desnudos pies casi vertían sangre y el corazón latía con alarmante violencia…

Se sentaron en medio del campo. ¡Qué angustia! Ya no podían pasar de allí, estaban rendidos, tendrían que pasar la noche al descubierto.

La niña apoyó la cabeza sobre el pecho de su hermanito, que estrechaba fuertemente su cuerpo frío; no podían pronunciar una palabra; sólo sabían llorar…

Un negro manto cubrió el antes azul y sereno cielo; el brillo de las estrellas desapareció; reinaban las tinieblas…

Una furiosa tempestad se desencadenó de repente. Lluvia torrencial, relámpagos que cegaban, truenos que ensordecían… La Naturaleza quería poner de relieve su furor y su poder aquella lúgubre noche.

A la mañana siguiente hallaron unos campesinos, con las caritas juntas y los brazos enlazados, los yacentes cuerpos de los dos niños, muertos de terror, de frío, de hambre, de pena…

El Dios de los buenos, en su infinita misericordia, quiso sin duda llevar a su lado a aquellos dos ángeles para resarcirles crecidamente con las inmensas delicias de la mansión celestial, de la felicidad que el triste mundo les había negado.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

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Platero y Eo, dos burros que nos muestran el descarnado enigma de la vida

Sevilla, 17/XII/2022

De una forma u otra Platero está muy presente en mi vida. Cuando llega la navidad sé que para este burro mágico era una forma de comprender que era algo que pertenecía sobre todo a los felices, como bien contaba Juan Ramón Jiménez en el capítulo dedicado a la Navidad (CXVI) en esta maravillosa elegía andaluza, cuya lectura casi recuerdo de forma íntegra cuando llegan estos días de forzados recuerdos, donde Platero sigue trotando libremente en mi memoria de hipocampo, agregando años a su vida real en la mente sana de los que apreciamos conocerlo tal y como era, porque no nos importa seguir siendo niños sin Nacimiento, como los de Juan Ramón, Ciento ocho años después de la primera publicación, parcial, de “Platero y yo”, al que siempre quería agregar capítulos el poeta de Moguer, lo traigo a este cuaderno digital porque ese burro de color de plata, pequeño, peludo, suave, tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos, con unos espejos de azabache de sus ojos, que son duros cual dos escarabajos de cristal negro, es y será siempre el gran embajador mundial de ese pueblo precioso, que me entregó su alma secreta durante años. Como conozco bien Moguer, abro ahora el libro y sigo andando de forma imaginaria por la calle de la Ribera, interpretando los sentimientos de Juan Ramón ante la casa que lo vio nacer, cuando invitaba a Platero a que mirara por la cancela la verja de madera, negra por el tiempo…, intentando compartir con él, como solo él sabía hacerlo, una buena noche para ser feliz.

En este contexto apareció ayer por un camino de mi vida, Eo, un burro muy especial, cuya historia contada en una película homónima polaca dirigida por Jerzy Skolimowski, ha merecido el premio del jurado del Festival de Cine de Cannes en su 75ª edición, celebrada el mes de mayo pasado, entre otros importantes reconocimientos y cuya sinopsis oficial no deja lugar a dudas de su interés más allá del espíritu cinematográfico, porque retrata la vida animal tan alejada aparentemente, solo aparentemente, de sentimientos y emociones humanas: “El mundo es un lugar misterioso, sobre todo visto a través de los ojos de un animal. En su camino, EO, un asno gris de ojos melancólicos, se topa con buena gente y otra no tan buena, conoce la alegría y la pena, y la rueda de la fortuna transforma, según el momento, su buena suerte en desastre, y su desdicha en felicidad inesperada. Pero nunca, en ningún momento, perderá la inocencia. Premio del Jurado en el festival de Cannes 2022 y candidata a los Oscar por Polonia, la película participa en Sección Oficial de la Seminci 2022. Ofrece una visión de la Europa moderna a través de los ojos de un burro. Emocionante y poética fabula contra la violencia, el maltrato animal y la ausencia absoluta de toda humanidad. Dirigida y coescrita por el veterano cineasta polaco Jerzy Skolimowski, premiado también en el festival de Cannes por “Trabajo clandestino” y “El grito”, y protagonizada por Isabelle Huppert (“Elle”, “La pianista”), una de actrices más relevantes y respetadas del panorama cinematográfico”.

Estoy convencido de que Platero y Eo son dos buenos compañeros de viaje para los que seguimos pensando que la elegía de Juan Ramón Jiménez es un libro escrito para adultos, sobre todo para los que todavía llevan con orgullo un niño dentro, tal y como lo describía Saramago en ocasiones especiales: «siempre he llevado dentro al niño que fui», al igual que ha pretendido hacerlo Jerzy Skolimowski con su película. Deberíamos leer este cuento con frecuencia para comprender bien que las palabras pueden ayudarnos a entender que otro mundo es posible, tal y como lo expresó Juan Ramón Jiménez tan cerca de Platero, dejándonos llevar por el niño que fuimos o que seguimos siendo. Igualmente, Eo puede ser un recordatorio de estas buenas intenciones, porque su director, que no su amo, creo que ha pretendido dar rienda suelta a las vivencias, quizás sin conocerlas en toda su profundidad, de las palabras introductorias de la afamada elegía de Juan Ramón: “Este breve libro, en donde la alegría y la pena son gemelas, cual las orejas de Platero, estaba escrito para… ¡qué sé yo para quién! …para quien escribimos los poetas líricos… Ahora que va a los niños, no le quito ni le pongo una coma. ¡Qué bien! Dondequiera que haya niños -dice Novalis-, existe una edad de oro. Pues por esa edad de oro, que es como una isla espiritual caída del cielo, anda el corazón del poeta, y se encuentra allí tan a su gusto, que su mejor deseo sería no tener que abandonarla nunca. ¡Isla de gracia, de frescura y de dicha, edad de oro de los niños; siempre te halle yo en mi vida, mar de duelo; y que tu brisa me dé su lira, alta y, a veces, sin sentido, igual que el trino de la alondra en el sol blanco del amanecer! Yo nunca he escrito ni escribiré nada para niños, porque creo que el niño puede leer los libros que lee el hombre, con determinadas excepciones que a todos se le ocurren. También habrá excepciones para hombres y para mujeres, etc.”.

Palabras de Juan Ramón Jiménez y escenas de Skolimowski que quizás sean la excepción del poeta. The End.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

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UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

¿Quién es Paul B. Preciado, para leerlo después y comprenderlo mejor?

Sevilla, 16/XII/2022

El contexto de la navidad nos ofrece la oportunidad de acercarnos a los libros, cuestión que siempre me emociona, aunque me siento muy lejos del mercado del libro, por razones obvias desde mi persona de secreto. Se habla mucho de la industria del libro, sé que existe, pero hay algo que no me agrada, la mercadotecnia en torno a los llamados best sellers, literatura teledirigida en muchas ocasiones tanto para quienes escriben como para quienes editan los libros por encargo. Respeto mucho a quienes viven de sus obras como escritores o escritoras, pero también a los que entregan su conocimiento a la malla pensante de la humanidad, la Noosfera, sin recibir dinero a cambio, sólo el respeto a lo creado y reconociendo siempre su autoría, en bastantes ocasiones a cambio de casi nada y no de dinero precisamente. Soy consciente de que es un debate no cerrado y que necesita una profunda reflexión en un entorno muy próximo a la llamada accesibilidad a la cultura, que como casi todo en la vida, va por barrios de riqueza o pobreza, nunca mejor dicho.

Navegando en el mar proceloso de las últimas publicaciones, anteriormente descrito con brevedad pero con firmeza ideológica, he encontrado una isla literaria, desconocida para muchas personas, pero que me ha resultado atractiva e inquietante a la vez. Se trata de una publicación reciente de un filósofo español de proyección internacional, residente en París, Paul B. Preciado, con un título programático para entender la deconstrucción del mundo que nos rodea, Dysphoria Mundi, bebiendo en las fuentes de un filósofo francés que estudié durante bastante tiempo, Jacques Derrida, que también fue profesor de Preciado. En este cuaderno digital se puede verificar mi aproximación a Derrida, en un momento crucial de mi vida, al analizar la posible deconstrucción del cerebro digital. Como siempre hago, para no arruinar el contenido del libro citado, acudo a la sinopsis oficial porque no altera para nada su contenido, aunque en este caso y como suelo hacer siempre, considero que es imprescindible saber en primer lugar quién escribe esta obra, antes de leerla, para comprenderla mejor: “Dysphoria mundi es un diario de la transición planetaria que toma la forma de un texto mutante, hecho de ensayo, filosofía, poesía y autoficción, que busca capturar las convulsiones del fin del capitalismo patriarco-colonial. Preciado describe en esta obra las modalidades de un presente revolucionario: no algo que sucedió en un pasado mítico o que sucederá en un futuro mesiánico, sino algo que nos está sucediendo. Nos encontramos frente a uno de los libros más ambiciosos que se han escrito durante la crisis del covid; un libro-mundo donde el autor recoge los cambios que se están produciendo en todos los ámbitos sociales, políticos, sexuales… La fascinante hipótesis que nos propone Preciado aquí consiste en generalizar la noción de disforia para entenderla no como una enfermedad mental, sino como un abismo epistémico y político: el que separa el antiguo régimen capitalista, patriarcal y colonial, que conduce inexorablemente a la extinción, de una nueva forma de vida que hasta ahora había sido descalificada como improductiva y anormal, y que ha acabado revelándose como la única salida posible. Explotando todos los límites disciplinarios y sus binarismos, Preciado se afirma aquí como uno de los filósofos internacionales más importantes del momento, y consigue entregar, como ha afirmado Judith Butler, una obra «monumental»: un libro imprescindible para entender el presente y más aún para adentrarse en el futuro”.

Llevo tiempo leyendo casi todo lo que se publica sobre Paul B. Preciado, algo que me ha servido para conocer bien a esta persona y a su personaje actual. Me pasó recientemente con la última Premio Nobel de Literatura de este año, Annie Ernaux, a quien no había leído con anterioridad a su galardón y descubrí en diversas entrevistas con la autora que su vida era el guion perpetuo de su obra, de tal forma que siguiendo sus declaraciones empecé a conocerla bien a través de una de sus publicaciones que ella considera el punto de inflexión de su carrera como escritora, El lugar, un punto de partida para escribir sobre su conciencia de clase en relación con su familia y su entorno vital, lejos de sus últimas publicaciones que la mercadotecnia del libro considera como lo más relevante de su extensa obra: “Fue cuando escribí El lugar (1983), a partir de la muerte de mi padre. Utilizar la ficción me pareció una especie de traición. Sentí que no tenía derecho a transformar su experiencia real en una novela. Su fallecimiento fue brutal. Murió cuando yo tenía 26 años, me había casado con un hombre de otra clase social y me había distanciado del núcleo familiar. Con su muerte, despertó mi conciencia de clase, que hasta entonces siempre había logrado reprimir… […] Desde mi adolescencia, había reprimido todo lo que no me gustaba de mi familia. Por ejemplo, que no éramos intelectuales, sino proletarios. Nunca me reconcilié del todo con el mundo de mi padre, ni tampoco con él. No por haber escrito ese libro se solucionó el problema, aunque era lo mejor que podía hacer. Pero era mejor que limitarme a olvidar. Creo que El lugar es el libro del que estoy más orgullosa, a título individual y colectivo. Mucha gente que vivió ese mismo luto [al cambiar de clase social] se dijo que no estaba sola, puede que por primera vez…”. Creo que ella misma nos ofrece una seña de identidad a través de El lugar, lo que significa que es un buen motivo para comenzar a conocer bien su sociobiografía.

Volviendo a Paul B. Preciado, considero que es imprescindible saber quién es, para comprenderlo mejor, sobre todo cuando lo explica él mismo: “Preciado, que se define como “hombre trans de cuerpo no binario”, sabe de lo que habla. Su primer contacto con la terapia psicológica tuvo lugar a los 18 años. “Mis padres me enviaron a ver a un psicólogo porque en mi colegio de monjas de Burgos les habían dicho, literalmente, que yo no era ni trigo ni cebada”, recuerda entre carcajadas. Su padre convirtió esa expresión profundamente castellana en “una teoría de género axiomática” que le repetía sin cesar. Y Preciado la transformó, con el tiempo, en un lema personal, como miembro honorario de un colectivo acostumbrado a deformar los insultos recibidos y a convertirlos en insospechados motivos de orgullo. Pese a sus críticas, no se opone a la existencia de la disciplina que inventó Freud”. ¡Cuánto pesa en España el estereotipo de no ser ni carne ni pescado, por ejemplo! En el mismo artículo del que he tomado estas notas, se informa también que “Preciado fue lesbiana radical, individuo de género no binario y, finalmente, hombre trans desde 2016, cuando empezó a llamarse Paul, “como los esclavos cambiaban de nombre cuando compraban su libertad”. “Cuando comprendí que abandonar el régimen de la diferencia sexual significaba dejar la esfera de lo humano y entrar en un espacio de subal­ternidad, violencia y control, exigí un lugar dentro del régimen de género binario”, afirma en su discurso sobre la aparente contradicción que supone abogar por la abolición de este último y luego definirse como varón. Si es hombre, es por pura supervivencia. “En el contexto español, tampoco hay otras opciones, lo que sí ocurre en Alemania, Australia o Argentina, que reconocen un sexo o género no binario”, se explica. Espera, pese a todo, que las haya en el futuro”.

Lo que verdaderamente me ha llamado la atención en la entrevista citada, por deformación profesional, que la tengo, ha sido sus palabras en torno al mundo oscuro de las psicoterapias y diagnósticos terapéuticos en torno a la sexualidad “desviada” o no de los cánones al uso: “Era necesario que alguien respondiera a quienes han tenido el poder y la soberanía de analizarnos, diagnosticarnos y sentar cátedra sobre nuestras circunstancias”, decía Preciado la semana pasada en una aireada estancia, mitad comedor y mitad despacho —una pièce de vie, que dirían los franceses—, de su piso en el barrio parisiense de Ménilmontant. Hace 15 años les hubiera mandado al garete. Esta vez aceptó la invitación. “En el momento en el que estamos, con su altísimo riesgo político, la psiquiatría y el psicoanálisis no pueden seguir trabajando con conceptos forjados en el siglo XIX, a la luz de un régimen patriarcal y colonial. Es urgente que se den cuenta de su responsabilidad”. El discurso fue explosivo. Le llovieron los insultos, aunque también un puñado de aplausos. Solo pudo leer una cuarta parte del texto que había preparado, lo que hizo que decidiera publicarlo en su totalidad, bajo el título de Yo soy el monstruo que os habla (Nuevos Cuadernos Anagrama)”. Todo esto sucedió porque “En noviembre de 2019, Paul B. Preciado (Burgos, 50 años) fue invitado a pronunciar un discurso ante 3.500 psicoanalistas reunidos en el congreso de la Escuela de la Causa Freudiana, poderoso reducto del lacanismo en territorio francés, para que diera cuenta de su proceso de transición de género. Subir solo al escenario que le proponía esa asamblea hostil, formada por quienes decretaron que su cuerpo estaba enfermo, le inspiraba cierto respeto, por lo que decidió pedir auxilio a Franz Kafka. Un siglo antes de este inopinado encuentro en París, el autor checo firmó Informe para una academia. Su narrador era un mono que, después de haber aprendido el lenguaje de los hombres, se presentaba ante un grupo de altas autoridades científicas para explicarles lo que el devenir humano supuso para él. Aquel día, Preciado se convirtió en ese simio. “Es desde esa posición de enfermo mental en la que me colocan desde donde me dirijo a ustedes”, empezó. “Yo soy el monstruo que os habla. El monstruo que vosotros mismos habéis construido con vuestro discurso y vuestras prácticas clínicas. Yo soy el monstruo que se levanta del diván y toma la palabra”.

Sigo leyendo todo lo que puedo en torno a la vida de Paul B. Preciado, antes de leer sus obras, porque me parece que es un revolucionario de la deconstrucción de normas y creencias que tanto necesita el mundo actual. Sé que cuando lo considere oportuno, porque el conocimiento sobre él crea personalmente que es suficiente, comenzaré a leerlo con la atención que merece, no precisamente su Dysphoria Mundi, su última obra, sino probablemente Yo soy el monstruo que os habla, porque por lo que ya he leído y conocido de su obra, es la exposición más brillante sobre su alma de secreto y quien me conoce sabe cómo respeto el alma humana, no el mercado ni el poderoso caballero don dinero que está detrás de muchos libros.

NOTA: la imagen de cabecera es una fotocomposición personal que integra la portada del libro Dysphoria Mundi, un dibujo del propio Preciado, que ha reinterpretado el arcano del Diablo del Tarot desde los parámetros de su obra y que ha servido para diseñar la portada de este libro, así como una imagen de él obtenida de Paul B. Preciado – Axelle Mag.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

Este libro puede ser un regalo con estela:

Ciudadano Jesús. Otra navidad es posible

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Cada persona tiene un sentido propio de la lluvia

Ludovico Einaudi – Petricor – Live In London 2016

Sevilla, 15/XII/2022

Nunca llueve a gusto de todos, porque creo que cada persona tiene un sentido propio de la lluvia. Lo he pensado así al leer una entrevista al naturalista Carlos de Hita, que ha publicado recientemente un libro especial, Sonidos del mundo, en el que manifiesta algo que me ha conmovido: “En el Amazonas es interesante el sonido de la lluvia. En la selva, cada árbol tiene su propio sonido de lluvia, cada planta, cada hoja. Cuando deja de llover, me quedo a dormir una noche entera en Belén de Pará [Brasil], cerca de la desembocadura del río Amazonas, y se produce algo maravilloso: en la oscuridad se levanta un clamor con un orden perfecto en la biofonía. Los insectos se distribuyen por capas, ocupando todos los estratos acústicos, de forma que las voces de las diferentes especies no interfieren unas con otras”.

Leyendo la entrevista citada, he recordado inmediatamente a un profesional de fotografiar instantes sagrados de la naturaleza, Sebastião Salgado, que junto a lo expuesto por Carlos de Hita, merecen un reconocimiento expreso al trabajo desarrollado por profesionales que han fotografiado o grabado instantes mágicos de la vida, incorporándolos a su paraíso particular que simboliza, al mismo tiempo, un homenaje a naturalistas en general, no inocentes por su ideología, que nos siguen aportando a diario imágenes, instantáneas y sonidos, para no olvidar que un día tuvimos que salir de un paraíso en el que muchos nacimos por tradición y creencia, para volver diariamente a él, como lo hizo Salgado, que salió a buscarlo en 2005 mediante instantes mágicos “paradisiacos” en su esencia, para “emular el ojo de Dios pero ser fiel a Darwin, para dar testimonio de los orígenes de la vida intactos, para certificar que corre el agua, que la luz es ese manantial mágico que penetra como un pincel y muta las infinitas sugerencias en blanco y negro que Salgado nos muestra del mundo. Para experimentar pegado a la tierra y los caminos aquello que relatan los textos sagrados pero también seguir la estela de la evolución de las especies; para comprobar que los pingüinos se manifiestan; para comparar la huella con escamas de la iguana y el monumental caparazón de las tortugas en Galápagos; para explicar que los indígenas llevan en la piel tatuado el mapa de su comunión con la de los ríos y los bosques; y que los elefantes y los icebergs emulan fortalezas de hielo y piel; y que la geología diseña monumentos y que todavía quedan santuarios naturales a los que aferrarnos”.

La sinopsis oficial del libro de Carlos de Hita expone que “Este libro es la crónica sonora de un viajero. Durante años, el autor se ha movido por el mundo con un micrófono en la mano, a la escucha. De oídas, se podría decir. Desde este particular «punto de vista», los paisajes, tanto los naturales como los culturales, cuentan un relato diferente. En la tierra se hablan cientos de idiomas, se convoca a la oración de mil formas, cada cultura canta y ríe a su manera. En los paisajes culturales, el sonido dibuja los perfiles del horizonte. En el coro metálico de las campanas está el perfil sonoro de las ciudades; en las llamadas a la oración desde todo tipo de minaretes, las ondulaciones de los paisajes desérticos; en las trompas de los lamas, la profundidad de los valles del Himalaya. En la naturaleza, por otra parte, no hay dos lugares que suenen con la misma banda sonora, ni dos días en los que se repita el mismo concierto. Nadie sabe lo grande que es un volcán hasta que puede medir el volumen de sus estampidos. Ni cuántos son los habitantes de la selva hasta que escucha las voces que llegan desde los límites del horizonte sonoro, más allá de los árboles. Para quien viaja con el oído el crepitar de los anfibios y los insectos en la sabana africana, el lamento de las hienas o los gruñidos de los hipopótamos son el preámbulo a la propagación de los rugidos del león; el grito de alerta del sambar en la jungla, el aviso que precede a la llamada del tigre. El silencio, el telón de fondo contra el que se compone la música de la biodiversidad. No hay límites para esta banda sonora en la que la vida en la tierra se cuenta a sí misma con sus propias voces”.

Cuando lo que tenemos más a mano es el desarrollo del espíritu urbanita, en la vida ordinaria de cada uno, cada una, podemos recurrir a la biomímica, una forma de pedir prestados los sonidos y diseños principales de la naturaleza, que le pertenecen, para crear productos y procesos sostenibles en la «nueva normalidad». Una vez más, hago un sencillo homenaje a Jane Jacobs, una mujer extraordinaria, que solo quiso poner un grano de arena en su territorio americano para que las personas pudiéramos crecer con mejor calidad de vida. ¿Por qué? Porque la magia de las ciudades y de sus barrios, sus sonidos, en todo el país, viene siempre desde abajo, desde su historia pasada y presente, incluyendo biomímicos y biomímica, desde los encuentros ilusionados de personas que van y vienen alrededor de sus asuntos, sobre todo haciendo un uso íntimo de las aceras, acompañado todo de una sucesión de miradas hacia las pinturas murales del Gran Museo de la Vida que es Sevilla, escuchando sus mensajes ocultos, solo para encontrar una sonrisa en el rostro de su vida. Tal y como lo describió Stefan Zweig en esta ciudad, paseando por sus aceras, un día ya lejano o lo que me pasó a mí un día ya lejano como alumno de la Facultad de la Calle, por estar matriculado en la Universidad de la Vida. Los albores de Sevilla ofrecen siempre regalos inesperados, cuando en el paseo del amanecer claro y luminoso de esta ciudad encontré hace años unas palabras inolvidables en una pintura mural del Polígono de San Pablo (un barrio muy popular de esta ciudad), una obra esplendorosa del artista Eric Okdec, en la que decía: “biomímico no es cosechar los recursos de la naturaleza, pero el [sino} sentarse a sus pies como estudiantes”. Así escrito, sin modificar palabra alguna, porque el corchete es mío. Junto a este lema tan sorprendente, otra acepción no menos aleccionadora: biomímica es la práctica de pedir prestados los diseños principales de la naturaleza para crear más productos y procesos sostenibles. Maravilloso. En aquel caso, porque me recordó un sonido especial de Sevilla, el de un cantor ya fallecido, El Pali,  cuando cantaba en su silla querida, en una acera de Sevilla, algo que estremece: “Ya no pasan cigarreras / por la calle San Fernando / con flores en la cabeza / y los mantones bordaos. / ¡Ay, Sevilla de mi alma! / que lo estás perdiendo todo, / los niños en la plazuela / cuando jugaban al toro”. Sonidos del mundo, en Sevilla, nada más y que no vuelven.

Si a todo lo anterior le unimos cómo olemos el petricor, la “sangre de los dioses”, según su etimología, el olor de la lluvia, el que se desprende del suelo mojado por una lluvia fina, lo que de forma común llamamos “olor a tierra mojada” y que proviene, según lo han catalogado Isabel Joy Bear y R. G. Thomas, en un artículo publicado en la revista NatureNature of Argillaceous Odor (Naturaleza del olor arcilloso), como “[…] de un aceite exudado por ciertas plantas durante periodos de sequía”, que fundamentalmente se absorbe en la superficie de las rocas arcillosas, refrendado por un trabajo de investigación llevado a cabo posteriormente por científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en 2015, en el que se demostró mediante filmación con cámaras de última generación, cómo se introduce en el aire este olor que captamos los seres humanos. Las burbujas que se rompen en el aire son las que contienen la efervescencia de este olor que debido a sus múltiples componentes no se ha podido sintetizar y comercializar todavía, aunque una esencia parecida ya se comercializa en la India bajo el nombre de “Esencia de Lluvia”, porque la economía de mercado casi todo lo puede. No hay que olvidar que los geólogos citados anteriormente ya expusieron en su artículo de 1964 que el petricor era capturado para venderse, bajo el nombre de mitti ka attar (esencia de la tierra), en Uttar Pradesh (India).

El petricor auténtico es la combinación perfecta de la naturaleza para regalarnos su aroma natural que todavía no se envasa, afortunadamente, como el resultado de unir tres componentes esenciales en el momento de la lluvia: el ozono, que nos recuerda el olor del cloro, la geosmina, lo más parecido al moho húmedo y el petricor, que es fresco, dulce y suave, emitido principalmente por las rocas arcillosas. El ozono nos envía siempre olores, obedeciendo a su etimología, también el aroma de la tierra, la geosmina y, por último, el petricor (la sangre de los dioses) que destilan las rocas arcillosas, como mensaje de la naturaleza en otoño para que no la olvidemos y sigamos salvando el planeta. Me tranquiliza saber que el petricor en estado puro no se puede envasar para beneficio de unos pocos porque la naturaleza, tan sabia, nos lo regala cada vez que llueve de forma pausada junto a nosotros, sin nada a cambio o sí: probablemente, el respeto de no convertirlo en mercancía. Esa es su grandeza y la de Einaudi intentando captar su verdadera esencia, expresando su sonido, el que ha intentado captar siempre el naturalista Carlos de Hita, resumiéndolo todo en una frase preciosa: En la selva, cada árbol tiene su propio sonido de lluvia, cada planta, cada hoja, junto al petricor en su más pura esencia, cuando la lluvia no se ha convertido todavía en mercancía, cuando todo es biomímica pura.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

Este libro puede ser un regalo con estela:

Ciudadano Jesús. Otra navidad es posible

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

En martes y 13, ni te cases ni te embarques

Sevilla, 13 de diciembre de 2022, martes

Dicen algunos miembros de lo que llamo el Club de los tristes, tibios y mediocres que hoy, martes y 13, era lo que nos faltaba, en una superstición reflejada en una paremia (refrán, proverbio, adagio o sentencia), con una larga historia, que es constatable en muchos lugares del mundo, es decir, que no ha sido una “tontería humana más”, como algunos la tildan, sino que en compañías aéreas como Iberia, entre otras internacionales, pude constatar muchas veces que suprimía esa fila 13 en su flota de aviones, justificándolo como muestra de respeto hacia pasajeros que sufren una fobia con un nombre bastante raro: triscaidecafobia, definida como “miedo irracional al número 13”, en todas sus manifestaciones posibles.

El Centro Virtual Cervantes, que cuida con esmero nuestro idioma, dedica unas palabras al enunciado básico de este refrán, En martes, ni te cases ni te embarques, explicándolo con las siguientes observaciones: “Se recomienda no hacer nada arriesgado el martes, por considerarse un día aciago, de mala suerte”, este refrán como tal se usa con alta frecuencia, la fuente es oral y de transmisión boca a boca, aunque tiene un especial interés por sus observaciones: “Como el martes estaba consagrado a Marte, el dios de la guerra en la mitología latina, se consideraba día de mal agüero para emprender algo importante. A esa superstición aluden también los refranes En todas partes tiene cada semana su martes y Para un hombre desgraciado, todos los días son martes. En otras culturas, como la egipcia o la turca, era considerado asimismo día aciago. Algunos historiadores españoles relacionaban esta superstición con el hecho de que en martes se produjeron algunas importantes derrotas de los moros a las tropas cristianas. En otros países, el día aciago es el viernes. Este refrán es uno de los pocos refranes supersticiosos que se dicen en la actualidad”. Igualmente, en el enunciado desarrollado, en tal día como hoy, En martes y trece, ni te cases ni te embarques, las variantes que publica son muy curiosas: En martes, ni tu tela urdas ni tu hija cases (Correas1627 1816); En martes, ni te cases ni te embarques, ni de los tuyos te apartes (Cuba, Panamá) (1001 nº 431); En martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu casa te apartes (Colombia, México, Puerto Rico, Rep. Dominicana) (1001 nº 431) y En martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu mujer te apartes (Argentina) (1001 nº 431). Merecería la pena conocer los contextos históricos en los que se enraízan estas variantes y una oportunidad comienza con la consulta de los hiperenlaces descritos.

Para completar este día aciago para muchos, no para mí precisamente, traigo a colación una reflexión ya publicada en este cuaderno digital, en torno a este refrán básico y sin variantes. En una sola frase, ¡Cuénteme la verdad!, está encerrado un bello relato de la escritora Diane Setterfield, El cuento número trece, que nace en las primeras páginas de la novela cuando la afamada escritora inglesa Vida Winter escribe una carta a Margaret Lea, persona muy vinculada a una librería de su padre que ha trasteado desde que era pequeña, biógrafa de “perdedores” no de personajes de gran relumbrón y “cuidadora” de libros, pidiéndole que vaya a su casa para hacer algo que siempre está dando vueltas en su cabeza desde que un avispado periodista del Banbury Herald le solicitó en una entrevista que le contara la verdad: “Señorita Winter, cuénteme la verdad”. Ella tenía su propio criterio sobre la verdad con mayúscula y minúscula y así lo manifiesta en la carta citada: “Mi queja no va dirigida a los amantes de la verdad, sino a la Verdad misma. ¿Qué auxilio, qué consuelo brinda la Verdad en comparación con un relato? ¿Qué tiene de bueno la Verdad a medianoche, en la oscuridad, cuando el viento ruge como un oso en la chimenea? ¿Cuándo los relámpagos proyectan sombras en la pared del dormitorio y la lluvia repiquetea en los cristales con sus largas uñas? Nada. Cuando el miedo y el frío hacen de ti una estatua en tu propia cama, no ansíes que la Verdad pura y dura acuda en tu auxilio. Lo que necesitas es el mullido consuelo de un relato, la protección balsámica, adormecedora, de una mentira”.

La carta finaliza comunicando a Margaret Lea que ha llegado ese ansiado momento de contar la verdad, citándola para ese primer encuentro un lunes, en un lugar determinado y a una hora concreta. Lo que viene después hay que trabajarlo con la mente, los sentimientos y las emociones, hasta llegar a descubrir cuál es el cuento número trece, camino que no voy a desvelar hoy por razones obvias. ¿Por qué esta referencia de esta novela en un día como hoy? Fundamentalmente, porque es una fecha y un día de calendario que tiene mala fama, que casi todo el mundo conoce, sobre todo las personas que fijan bodas y cruceros, por ejemplo, por el evidente riesgo popular que corren. Conocer la verdad de por qué esta mala fama, es una búsqueda de la verdad con minúscula que tiene múltiples interpretaciones aunque las más arraigadas culturalmente son las vinculadas con el valor simbólico de los números, donde el doce ocupa un lugar estelar y porque el uno y el tres, cada uno por separado, han jugado un papel muy importante en la historia de la humanidad. La elección de esta novela, de nuevo, es un guiño al poder de la literatura para convertir algo aparentemente inútil en una muestra de nueva interpretación de la vida, de sus secretos más allá de los números queridos u odiados por sí mismos.

El secreto de la distinción entre la verdad y la mentira del número trece lo refleja muy bien Vida Winter en la primera página de la novela, como cita premonitoria y a modo de dedicatoria, que aparece como referencia de sus cuentos famosos: “Todos los niños mitifican su nacimiento. Es un rasgo universal. ¿Quieres conocer a alguien? ¿Su corazón, su mente, su alma? Pídele que te hable de cuando nació. Lo que te cuente no será la verdad: será una historia. Y nada es tan revelador como una historia” (Cuentos de cambio y desesperación).

Hoy, cuando nos hemos despertado, este cuento sobre el día trece y martes de este tiempo tan complejo sigue con nosotros, esperando su lectura y la mejor interpretación posible de la Verdad. Probablemente, podría ser tu historia, la mía o la nuestra jamás contadas, llenas de verdad, revelación y misterio en un día de calendario normal, según se mire. Eso sí, sin superstición alguna.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

Este libro puede ser un regalo con estela:

Ciudadano Jesús. Otra navidad es posible

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

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Los libros, en España, gozan de muy buena salud

Sevilla, 7/XII/2022

El eminente cardiólogo Valentín Fuster, residente durante muchos años en América, dijo en 2013, durante una de sus múltiples visitas a España, algo que no he olvidado: “Yo puedo estar hablando todo el rato del desastre que hay en España. Pero igual podemos sacar unos minutos para saber si algo funciona…” o lo que es lo mismo, puedo estar hablando todo el rato de lo que hace mal este país, con la que está cayendo, pero igual podemos sacar unos minutos para saber si algo funciona…, si alguien o algo funciona bien en nuestro país, además en un ámbito, el de la cultura, tan olvidado en momentos difíciles, declarada muchas veces como la pariente pobre de la sociedad capitalista que protege, sobre todo, a determinadas “mercancías”. Traigo a colación esta reflexión después de haber leído atentamente una publicación reciente de la Federación Española de Gremios de Editores de España, Comercio Interior del Libro en España 2021, con múltiples datos de interés como para deducir después de su consulta algo que me reconforta en un escenario en el que hay muchos “artistas” que disfrutan destrozando lo que este país hace bien a diario: los libros, en España, gozan de muy buena salud. Veamos por qué.

En su presentación se afirma con rotundidad algo que demuestra la realidad objetiva que funciona bien: “Un año y otro volvemos a lo mismo. Porque nada hay más maravilloso que un libro, y nadie lo sabe mejor que nosotros. Es ésta la trigésimo tercera edición del estudio del Comercio Interior del Libro, y que sean muchas más. La pandemia de la COVID-19 ha cambiado, en parte, la concepción del mundo en que vivimos. Nos sabemos más vulnerables, miramos de reojo a nuestro alrededor y es el nuestro un mundo imprevisible y cambiante, voluble, en el que todo se sucede a una velocidad de vértigo… Pero si algo en estos años ha demostrado ser inmutable y sólido es justamente nuestro sector, el libro, pues, fiable como las matemáticas (hermanémonos con los que no son tan distintos), no ha desaparecido en la vorágine de la tecnología ni ha sido transformado por ningún virus”. Además. “si 2020 fue un buen año, este 2021 ha sido mejor. Es decir, sigue la tendencia positiva, la gente sigue leyendo un poco más cada año y el libro rebosa vida y plenitud. No parece una mala noticia para nuestra sociedad”. Llevaba razón el doctor Fuster.

He leído esta publicación siguiendo el índice del trabajo realizado, aunque siempre bajo la óptica de dos resultados pretendidos por la Federación, incluyendo como dicen siempre los auditores, algunas “limitaciones”. En primer lugar, “la cifra global de facturación por ventas de libros en el comercio interior, así como aquellas variables referidas a la oferta de libros y a su comercialización. Aunque hay una parte de la edición privada que queda fuera del estudio, las proyecciones sobre las editoriales no agremiadas y sobre la edición institucional muestran que el estudio representa una cantidad próxima al 90% de la cifra de negocio de la edición de libros”. En segundo lugar, “el empleo del sector, la distribución geográfica de la producción y de la distribución de libros, la lengua de edición, la edición en formato de bolsillo y formato electrónico, el precio de los libros según las materias, los canales de comercialización y la cantidad global pagada por derechos de autor”. Los datos que figuran a continuación aseveran este trabajo bien hecho, destacando por mi parte los siguientes, no inocentes por supuesto, entre otros muchos que cada uno puede verificar en atención a sus intereses particulares o colectivos:

1. Es importante señalar que en el informe han participado sólo las empresas asociadas a alguno de los siguientes gremios o asociaciones y que han tenido actividad editorial en 2021: la Asociación de Editores de Madrid (AEM), el Gremi d’Editors de Catalunya (GEC), el de Editores de Euskadi (GEE), la Asociación de Editores de Andalucía (AEA), la Asociación Galega de Editores (AGE), la Associació d’Editors del País Valencià (AEPV), la Associació d’Editors en Llengua Catalana (AELLC), el Gremio de Editores de Castilla y León (GECYL) y por último, la Asociación Nacional de Editores de Libros de Texto y Material de Enseñanza (ANELE)”. Lo indico porque tengo un interés especial de conocer la actividad editora en Andalucía, sobre la que puntualizaré determinados datos. En este caso de analizar el universo de empresas participantes en el informe y en el muestreo de estas, se observa el lugar no destacado que ocupa Andalucía, quinto lugar entre siete, en relación con los gremios y número de empresas que comprenden estos gremios, así como sus volúmenes de facturación anual, no superando el rango de “medianas empresas”, porque sólo hay una caracterizada como tal.

Fuente: Federación Española de Gremios de Editores de España, Comercio Interior del Libro en España 2021

2. En 2020, 12.709 personas trabajaban en el sector, mientras que para 2021, el empleo en el sector agremiado se sitúa en 12.760 empleados, 51 puestos laborales más.

3. En relación con el proceso de edición, el claro objeto del informe, se han obtenido los siguientes datos:

– Observamos un aumento en el número de títulos editados en papel, situándose en 55.197, y los libros editados en digital también han aumentado un 1,2% con respecto a 2020, llegando a los 24.176 libros editados en formato digital.

– Respecto al número de ejemplares publicados se observa la misma dinámica, un aumento de un 9,3% respecto a 2020.

– La tirada media por título en papel también ha experimentado un ligero aumento, de los 3.576 hasta los 3.590 títulos en este ejercicio.

– Las materias con mayor número de títulos editados en 2021 son, en primer lugar, No ficción con un 40,1% de los títulos, luego Ficción adultos con un 21,1% y en tercer lugar Textos no universitarios con un 17,9%, lo que suma un total de 79,1% sobre el total.

– En 2021 la edición en castellano ha supuesto el 76,0% de la producción editorial en España, manteniendo la proporción relativa de la edición. El catalán y el gallego han experimentado los mayores aumentos 7,5% y un 7,1% respectivamente, respecto al ejercicio anterior.

– En los últimos cinco años se observa una tendencia positiva respecto al porcentaje de editoriales que editan en formatos diferentes al papel, alcanzando en 2021 el 50,1%.

– La facturación de libros en formato electrónico aumenta respecto a 2020, llegando a los 134,79 millones de euros, lo que supone un 6,8% más que el año anterior.

– La edición de títulos de bolsillo ha aumentado también respecto a 2020 en un 7,9%, siendo de 4.602 títulos. La edición de ejemplares también aumenta respecto al ejercicio anterior (+7,2%) alcanzando los 16.829 títulos. La tirada media disminuye levemente, siendo de 3.657 ejemplares por título (3.680 en 2020). La facturación, se ha visto aumentada en un 3,5%, siendo de 104,33 millones de euros. El precio medio pasa de 7,48 en 2020 a 7,59 en 2021”.

Tengo que destacar algo que me ha llamado poderosamente la atención: de los títulos editados en papel, por materias, hay un dato muy revelador que merecería por sí sólo un estudio a fondo, el crecimiento de la edición de novela romántica en 2021, en relación con 2020, un 15,9%, el mayor del conjunto del género de novela, lo que se podría interpretar como la reacción popular a la situación de un país exhausto por los conflictos de la postpandemia y la reconstrucción de un presente y futuro imprescindibles para seguir viviendo, orillando a veces el principio de realidad con un toque de “romanticismo”. Con este dato es complejo buscar argumentos, aunque, repito, merece un estudio pormenorizado por títulos y autores. Lo que no se puede negar es que es un dato revelador del estado anímico de un país. Si unimos este dato al de ejemplares editados, no sólo títulos, otra vez vuelve a destacar el número de ejemplares “románticos”, 1.526.

Fuente: Federación Española de Gremios de Editores de España, Comercio Interior del Libro en España 2021

4. La edición en formato electrónico ha venido ya para quedarse definitivamente entre el público lector y así lo asevera este informe: “Mediante la venta de libros en formato electrónico se ha facturado 134.792 millones de euros en 2021, un 6,8% más que en 2021. Esta facturación supone el 5,2% del total facturado en el sector durante el ejercicio 2021. Se han editado un total de 24.176 títulos, un 1,2% más que en 2020. Aumentan muy levemente el número de libros electrónicos en catálogo, llegando a los 186.887 (un aumento del 0,1% con respecto al año anterior). El número de ejemplares vendidos en formato electrónico aumenta en un 1,7%, llegando a los 13,5 millones de euros. Aumenta el precio medio de los libros electrónicos, llegando a 10,0 euros”. No acaba de consolidarse la publicación exclusiva en formato digital en nuestro país: “El 89,7% de los libros publicados en formato digital también se editaron en papel. Solo un 10,3% de los títulos publicados en formato electrónico salieron al mercado exclusivamente en formato digital. Esta cifra disminuye con respecto a 2020, dado que en el ejercicio anterior el 13,7% de los títulos se publicaban únicamente en digital. Desciende nuevamente el porcentaje de obras que contienen material adicional en su versión digital (enlaces, comentarios, vídeos, ilustraciones…), del 20,9% del año 2020 al 19,7% en el año 2021”. También hay que destacar la primacía de Amazon en este tipo de formato: “El mayor punto de distribución continúa siendo, un año más, la Venta a través de plataformas específicas de distribución digital, con un 77,2% del sector, que implica que se mantiene estable respecto a años anteriores. Dentro de este apartado destacan especialmente las plataformas comerciales genéricas y otras plataformas, con un 46,4% de la venta, donde Amazon sigue liderando este sector con un 25,7% de las ventas. Las plataformas creadas por la propia editorial facturan el 27,4% del total”. A continuación de Amazon, 34.585 libros, con un 25,7% del total, figuran a gran distancia, Casa del Libro, con 9.209 y un 6,8% del total, siendo la tercera en liza Apple Store, por este orden, con 5.870 libros vendidos, lo que supone un 4,4% del total analizado.

Fuente: Federación Española de Gremios de Editores de España, Comercio Interior del Libro en España 2021

5. El libro de bolsillo también ha mejorado en sus resultados de 2021: “Durante 2021 se han editado 338 títulos más respecto al ejercicio anterior, lo que supone un aumento del 7,9%. Aumentan también (aunque en menor me[1]dida) los ejemplares editados (7,2%), con lo que la tirada media desciende levemente, un 0,6%. Se observa un ligero aumento en la venta de ejemplares en formato bolsillo respecto al ejercicio anterior, esta cifra ha aumentado un 2,0%, viéndose también aumentada la facturación en un 3,5%. El precio medio de cada volumen aumenta en 11 céntimos, o lo que es lo mismo, un aumento relativo del 1,5% del precio medio en cada ejemplar res[1]pecto del año anterior”.

Fuente: Federación Española de Gremios de Editores de España, Comercio Interior del Libro en España 2021

6. La buena salud del mercado interior de libros den España se traduce en los siguientes datos en la proyección a la industria del libro, que también existe: “Los datos se presentan a precio de tapa, IVA incluido. Para los libros de texto de Primaria y Secundaria, cuya facturación se informa a precios de cesión o factura desde 2007, se estima un incremento de un 20% en su facturación, siguiendo los usos y costumbres del mercado, y homogeneizando así las cifras con las de años precedentes para su comparación. El sector editorial español registró, en 2021, una facturación de 2.576,7 millones de euros, calculada a precios de tapa, I.V.A. incluido. Una cifra superior a la del ejercicio anterior. Estas ventas representan un 5,6% más que en 2020. Esta cifra no incluye las cantidades ingresadas por venta de derechos que se contemplarán al hablar de la facturación neta. En general, todas las materias crecen, especialmente Infantil y juvenil y ficción adultos, 17,7% y 8,2% respectivamente. También crecen los libros de no ficción (+7,7%) y cómics (+4,5%). En cambio, descendieron los libros de texto no universitarios (-7,8%), posiblemente como consecuencia de la paralización de los calendarios de renovación de los libros de texto. En el año 2021 se vendieron un total de 174.100 millones de ejemplares, un 5,9% más que en 2020”. Una vez más, vuelve a destacar por facturación anual de determinadas materias el género de novela romántica con un incremento sobre el año anterior del 10,1%.

Fuente: Federación Española de Gremios de Editores de España, Comercio Interior del Libro en España 2021 (el resaltado es mío).

7. Es de sumo interés conocer con detalle los diferentes canales de ventas de libros, ante la situación dramática que en algunos momentos de la historia reciente de este país ha sido el cierre progresivo de librerías y que en determinadas ocasiones he recogido con cierto dolor en este cuaderno digital: “Las Librerías y Cadenas de librerías son los principales puntos de venta de libros. Las librerías suponen un 35,2% y las cadenas libreras un 18,6% de la facturación total anual. En cuanto a los Canales para libros electrónicos aumenta un año más la facturación llegando a los 134,79 millones de euros. Un 6,8% más que en el año anterior. La venta de libros a través de los distintos canales de comercialización en 2021, detallada por canal, se puede resumir de la siguiente manera:

— Las librerías y cadenas de librerías siguen siendo los principales canales de venta de libros, superando más de la mitad del mercado total llegando juntas a un 53,9%.

— El canal librerías ha facturado una cifra de 907,72 millones de euros en 2021, un 8,2% más que el año anterior y un 11,6% más que en el 2017.

— Las cadenas de librerías facturan 480,39 millones en 2021, un 5,9% más que el año anterior, y un 16,9% más que en el 2017.

— Los hipermercados, con 217,47 millones facturados, incrementan su cifra de ventas un 6,4% respecto a 2020 y un 14,8% más que en 2017.

— Sumando estos tres canales, las ventas en el canal minorista aumentan un 10,9% en el último año, y un 17,2% con respecto a 2017.

— La venta a quioscos desciende un año más, -1,7% respecto a 2020.

— Empresas e Instituciones (donde se incluyen las ventas de libros de texto a colegios) aumenta sus ventas respecto a 2020 (+1,9%) y bibliotecas también aumenta (+2,9%).

— La venta de libros (en papel) a través de internet, ha aumentado su facturación un 23,9% en el último año y un 126,3% respecto al 2017. La facturación de libros de papel a través de internet se produce principalmente a través de Amazon, con un 62,9%, seguido a mucha distancia de la web de la editorial con un 13,2%.

— La venta al consumidor final ha aumentado un 16,6% en los últimos 5 años y un 11,2% respecto a 2020”.

8. Por último, recojo especialmente la distribución de la cifra de ventas de libros en 2021 por Comunidades Autónomas, donde Andalucía mantiene una estabilidad desde 2017, con una ligerísima mejoría del 0,2% sobre el año anterior, 2020 y sobre la de referencia, 2017, lo que se traduce que en relación con su peso de población, ocupe un lugar no destacado cuando se analizan las diferencias entre ventas y población distribuidas por Comunidad Autónoma, además de su correlación según datos de población del INE, a 1 de enero de 2022: “las Comunidades Autónomas con un mayor ratio de ventas con relación a su población son: Madrid, 7,2 y Cataluña, 3,8. La Comunidad Autónoma Vasca estaría en tercer lugar sumando 1,8. En cuanto a las Comunidades Autónomas con un ratio positivo tendríamos a Galicia, 0,6, a La Rioja, 0,4 y Asturias, 0,1. Aquellas Comunidades Autónomas con resultados negativos serían: Andalucía, 5,4, Comunidad Valenciana, 2,4, Castilla y León, 1,5, Canarias, 1,6, Castilla-La Mancha, 0,8, Extremadura, 0,8, Murcia, 0,6, Baleares, 0,5 y Aragón, 0,1:

Fuente: Federación Española de Gremios de Editores de España, Comercio Interior del Libro en España 2021

Lo expuesto anteriormente se puede resumir en el siguiente gráfico que se puede ampliar hasta la saciedad consultando la publicación objeto de este artículo:

Fuente: Federación Española de Gremios de Editores de España, Comercio Interior del Libro en España 2021

Si unimos los datos expuestos anteriormente a los que publiqué en abril de este año en este cuaderno digital sobre el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2020, elaborado por CONECTA para la Federación de Gremios de Editores de España, con el patrocinio de CEDRO y en colaboración con el Ministerio de Cultura y Deporte, con información importante sobre la lectura en nuestro país en 2020, que fue un año muy especial por la pandemia sufrida, constatamos que es una muy buena noticia conocer los resultados del informe comentado hoy. En mi caso, que me considero un filobiblion, es decir, una persona que ama los libros, es fácil entender que me interese especialmente conocer estos datos y divulgarlos porque pienso que un país que lee avanza siempre hacia la libertad de pensamiento y conductas asociadas. Decía Richard de Bury, el autor de un libro publicado en el siglo XIV, cuyo título descriptivo enuncia lo que recogen sus páginas escritas en latín,  Filobiblión. Muy hermoso tratado sobre el amor a los libros, que “La verdad que triunfa sobre todas las cosas —que vence al rey, al vino y a las mujeres, que se considera sagrada y se honra antes que la amistad, que es camino sin retorno y vida sin fin, que el santo Boecio considera triple en pensamiento, discurso y escritura— parece seguir siendo más útil, fructífera y obtiene mayores ganancias en los libros. Porque el significado de la voz perece con el sonido. La verdad latente en la mente es la sabiduría que se esconde, el tesoro que no se ve, pero la verdad que brilla en los libros desea manifestarse con fuerza a través de cada sentido. Enaltece la vista cuando es leída, al oído cuando se escucha, y además al tacto cuando se somete a la transcripción, encuadernación, corrección y conservación. La verdad escrita de los libros, no transitoria, sino permanente, se ofrece a sí misma para ser observada, y por medio de las esférulas permeables de los ojos, que pasan por el vestíbulo de la percepción y las cortes de la imaginación, entra en la cámara del intelecto, tomando su lugar en el diván de la memoria, donde engendra la verdad eterna de la mente” (1).

El informe en general es de enorme interés, pero destaqué en su momento cinco conclusiones por su impacto real en la vida diaria de los ciudadanos y ciudadanas de este país, que se enriquecen hoy con el informe que he comentado anteriormente sobre la edición de libros en nuestro país:

  1. En primer lugar, porque aun destacándose el incremento de lectores frecuentes, que ascendió a un 52,7% de la población, con un ascenso leve sobre 2019, la realidad es -aunque con tendencia a la baja- que un 36% de la población española continúa sin leer libros, cuestión bastante preocupante.
  1. Es indudable que el confinamiento tuvo un efecto positivo sobre los índices de lectura en nuestro país. La nube de palabras jerarquizadas que se recogen en la imagen correspondiente a este punto, traduce muy bien la realidad de la verdadera aportación de la lectura durante este tiempo de confinamiento tan difícil y prolongado en el tiempo: entretenimiento (99%), desconexión (97%), relajación (93%), tranquilidad (90%), ánimo positivo (83%), alegría (67%), entusiasmo (66%), fuerza mental (63%) e ilusión (63%).
  2. Señalé el incremento en el número de lectores por ocio en tiempo libre, generalizado en todas las comunidades autónomas, habiendo sido Cataluña y Andalucía las Comunidades que mayor incremento han registrado un incremento de 2,3 puntos sobre 2019, aunque sentía el puesto que ocupa todavía mi Comunidad, Andalucía, el decimoquinto, con un 59,03% de lectores en la Comunidad, estando la media en España en un 64%, lo que se traduce a que el 40,97% de la población andaluza no lee por ocio en tiempo libre.
  3. Me llamó la atención el dato de que un 51,7% de los españoles compraron libros (no de texto) en 2020, un 1,3% más que en 2019 y que la librería tradicional se mantiene como principal canal para la compra, creciendo de nuevo en 2020 a pesar del confinamiento en 3,6 puntos, alcanzando un 71,1% sobre el total de canales de compra, seguido por Internet con un 38,4%.
  4. Por último, un dato esperanzador: la lectura infantil se mantiene en valores muy elevados, aunque desciende la lectura a los más pequeños, los menores de 6 años, cuestión que debería preocuparnos en estos momentos.  Hay un ligero incremento de 1,6 puntos en la proporción de niños de 6 a 9 años que leen libros que no son de texto.

Lo he manifestado en diversas ocasiones en este cuaderno digital: el arte de leer es bello. La lectura es un acto de libertad intelectual que se modula a lo largo de la vida, convirtiéndose poco a poco en arte. Desde la escuela infantil y hasta los últimos días de la vida, tenemos millones de posibilidades de leer todo lo que se pone por delante para invitarnos a dar forma a unos caracteres que en sí mismo no son nada sin nuestra intervención personal e intransferible, porque aunque alguna vez leamos algunas palabras junto a alguien, lo que se graba en cada cerebro es irrepetible. Como si fuéramos bibliotecas ambulantes conteniendo siempre lecturas diferentes de textos llenos de palabras sueltas o frases que hemos acumulado en ellas a lo largo de la vida. En un país de bares, como España, que no de librerías, la lectura no es una tarea habitual. La mercadotecnia se ha apropiado del aserto de Gracián, lo bueno si breve dos veces bueno, dando igual la calidad de lo breve. La mensajería instantánea, donde WhatsApp, Telegram, Facebook o Twitter se ha convertido en un claro exponente de la brevedad, así como los tuits, se han apropiado de la lectura por excelencia en los micromundos personales y de redes sociales. En un modo de vivir tan rápido como el actual, la lectura pausada y continua es un estorbo para muchas personas, donde el libro supone además un reto casi inalcanzable para el interés humano de supervivencia diaria.

Con los datos expuestos anteriormente, se hace imprescindible proclamar la necesidad de la lectura como medio de descubrimiento de la palabra articulada en frases preciosas, cuando lo que se lee nos permite comprender la capacidad humana de aprehender la realidad de la palabra escrita o hablada. Maravillosa experiencia que se convierte en arte cuando la cuidamos en el día a día, aunque paradójicamente tengamos que aprender el arte de leer siendo mayores, porque la realidad amarga es que no lo sabemos hacer: “¿Pero qué queremos decir con “saber leer”? Conocer el alfabeto y las reglas gramaticales básicas de nuestro idioma, y con estas habilidades descifrar un texto, una noticia en un periódico, un cartel publicitario, un manual de instrucciones… Pero existe otra etapa de este aprendizaje, y es ésta la que verdaderamente nos convierte en lectores. Ocurre algunas afortunadas veces, cuando un texto lo permite, y entonces la lectura nos lleva a explorar más profunda y extensamente el texto escrito, revelándonos nuestras propias experiencias esenciales y nuestros temores secretos, puestos en palabras para hacerlos realmente nuestros” (2). Que los resultados de la edición de libros en España sean tan positivos como los que figuran en el informe comentado son, de verdad, una excelente noticia.

(1) De Bury, Richard. Filobiblión. Muy hermoso tratado sobre el amor a los libros. Madrid: Anaya, 1995.

(2) Manguel, Alberto (2015, 18 de abril). Consumidores, no lectores. El País, Babelia, p. 7.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

Este libro puede ser un regalo con estela:

Ciudadano Jesús. Otra navidad es posible

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

La Atención Primaria en España, necesita Atención Pública Urgente, sobre todo en Andalucía

Sevilla, 4/XII/2022

Contra hechos no valen argumentos, que dice el adagio latino: contra facta non valent argumenta. He estudiado a fondo el trabajo científico que ha desarrollado la Fundación CIVIO, a la que tanto admiro, en relación con la presión de trabajo que sufre en la actualidad la Atención Primaria en nuestro país y, en concreto, en mi Comunidad Autónoma, Andalucía, considerando que es un deber ético como ciudadano de base divulgar estos datos en la medida que pueda hacerlo con todas las garantías de trasladar la información tal y como la ha elaborado la Fundación: “En 2022, la carga de trabajo en medicina de familia se ha mantenido o incluso ha empeorado en todas las comunidades que han proporcionado datos a Civio, salvo en Castilla-La Mancha. Entre las diez áreas sanitarias más saturadas se encuentran dos de la Comunidad Valenciana, cinco de Andalucía y tres de la Región de Murcia, que rondan una media de 40 consultas atendidas al día. Aunque la Comunidad de Madrid no ha ofrecido sus datos desagregados al nivel que solicitamos, dieciséis centros de salud, la mayoría en el sur de la región, han superado los 40 pacientes diarios de media. Cataluña, Galicia, Asturias y Cantabria no han querido dar sus cifras actuales de presión asistencial”.

Para emitir juicios bien informados es imprescindible tener el conocimiento adecuado del asunto que se está tratando y trascender la mera opinión sobre lo que está pasando y estamos viviendo en la Atención Primaria de nuestro país, con resultados muy preocupantes en Andalucía, como se decía antes en la transcripción de resultados de áreas sanitarias en nuestro país, donde de las diez áreas más saturadas en medicina de familia por número de pacientes que atienden a diario, cinco se encuentran en Andalucía, concretamente en Sevilla Norte, Jaén Norte, Sevilla Este, Córdoba Sur y Jerez Costa Noroeste.

En relación con la Pediatría, la situación es todavía peor porque “está desbordada” en el momento actual y muestra de ello es que “la comunidad con peores datos ha sido Andalucía, donde se concentran nueve de las diez áreas sanitarias con mayor presión asistencial [la negrita es mía], cercana a los 30 pacientes atendidos al día”.

Esta situación, bastante dramática y significativa en Andalucía, se vuelve a repetir al analizar en 2022, la presión asistencial máxima en enfermería, situándose en torno a los 25 pacientes atendidos al día, que concentra siete de las diez áreas sanitarias más saturadas, seguida de Comunidad Valenciana, con dos, y Murcia, con una.

Ante la situación expuesta, en la que faltan lamentablemente los datos correspondientes a cuatro Comunidades, Cantabria y Galicia, porque no contestaron a la petición de CIVIO, así como Cataluña y Asturias que, aunque sí contestaron, en realidad no ofrecieron la información que se pedía, sólo caben dar respuestas urgentes, que pasan por atender las demandas justas de los profesionales directamente afectados, tanto de presupuesto público como de incremento de contratación de los profesionales que faltan, porque cuando se les escucha se constata algo todavía mucho más preocupante: los datos expuestos no reflejan la dramática situación que atraviesan a diario en las consultas, porque junto a las citas programadas, atienden también urgencias, suplencias casi a diario por ausencias de diferentes titulares cuyas bajas no se cubren y otras tareas asistenciales agregadas y no contabilizadas en estos datos, como se afirma en la investigación de CIVIO: “Por desgracia, la realidad es todavía peor que la que dibujan las cifras oficiales de los servicios de salud. “Nunca me he creído [los datos oficiales de presión asistencial]. Las medias son engañosas. Infracuantifican la realidad en la mayoría de los sitios”, dice el médico de familia Vicente Baos. En el centro de salud donde trabaja, ubicado en Madrid, la presión asistencial oficial en 2022 se ha situado en torno a las 36 consultas atendidas al día, cuando, según el médico de familia, es habitual que vean “entre 48 y 55 pacientes”. ¿Dónde está el truco? Para hacer el cálculo de los promedios, se estima el total de días laborables -sin restar las vacaciones- y se incluye el número total de personas en plantilla, sin tener en cuenta posibles ausencias. Baos pone como ejemplo su propio centro de salud, donde otro médico ha estado de baja durante ocho meses sin ser sustituido. Como consecuencia, el resto de compañeros se ha organizado para poder atender a sus pacientes, aunque, en los datos oficiales, la presión asistencial se calcularía como si la plantilla estuviera al completo”.

Para no reinterpretar los datos que se han obtenido por el excelente trabajo de investigación llevado a cabo por la Fundación Civio, recomiendo entrar directamente en el buscador que han elaborado y que permite consultar la presión asistencial en la atención primaria del área de salud sobre la que se tenga especial interés en conocer su situación. La realidad es muy terca y lo expuesto debería levantar un clamor popular para trazar un plan de urgencia y emergencia en la Atención Primaria en el Sistema Nacional de Salud y en cada Comunidad Autónoma en lo que le afecte, debiéndose tener en cuenta por la Autoridad correspondiente, porque ante la evidencia de lo que está pasando el Ministerio de Sanidad debe actuar a través del Consejo Interterritorial para intentar paliar con legislación sustantiva las desigualdades territoriales que se están dando y para buscar financiación especial para atender con urgencia extrema las demandas existentes, que también son organizativas junto a la ordenación legislativa correspondiente.

En cualquier caso, es evidente que aun habiendo financiación posible en determinadas Comunidades, las prioridades políticas no son inocentes, algo que se evidencia en el incremento de pólizas de seguros privados de salud en todo el país y que también se puede verificar en la propia patronal de este ámbito de actuación, lo que se traduce en un desmantelamiento progresivo del Sistema Público de Salud, controlado por el mercado de la salud con el silencio cómplice de determinadas autoridades sanitarias. El año pasado ya lo manifesté en este cuaderno digital, al referirme a la situación del Sistema Nacional de Salud y el beneficio obtenido por ello por el aseguramiento privado: “Analizar los datos del El seguro de salud en 2020 (2021), publicado por la Asociación Empresarial del Seguro (UNESPA), refrenda que por ejemplo, en Andalucía, la suscripción de pólizas de seguros de salud privada ha crecido seis puntos desde 2009, es decir, ha pasado del 15% de la población asegurada al 21%, ocupando en la actualidad el 8º puesto en la capilaridad del seguro privado de salud en el país. Personalmente, me ha preocupado mucho este dato y debería plantearnos qué es lo que provoca este incremento, como una manifestación más de que la sanidad pública tiene graves problemas estructurales sin resolver. Es sólo un síntoma, pero de momento sabemos que la enfermedad por la que atraviesa el Sistema Nacional de Salud es grave en su diagnóstico actual y que persiste en todo el territorio nacional desde hace tiempo”. En este contexto, traigo a colación lo manifestado de forma rotunda esta semana por la doctora Anna Lluch, la mayor experta de España en oncología de mama e incluida entre los 100 mejores médicos del mundo, según ‘Forbes’, que “defiende la precisión del diagnóstico para la eficacia del tratamiento, la biopsia líquida y la humanización del trato con las pacientes”, al responder lo siguiente a una pregunta sobre por qué se van de España tantos médicos formados aquí: “Si hay pocos médicos y muchos turnos, se queman. Eso no se soluciona con voluntarismo, sino con voluntad política. El sistema público de salud se decide en las urnas”. Impecable respuesta, que no se debería olvidar en la situación actual de la Atención Primaria, analizada hoy, que se comenta por sí misma.

Como actividad complementaria a los datos anteriormente expuestos, recomiendo consultar también los datos oficiales que el Ministerio de Sanidad presentó en abril de este año en un informe monográfico sobre Recursos Humanos, ordenación profesional y formación continuada en el Sistema Nacional de Salud, 2020-2021, que complementa y amplía la información sobre los recursos humanos del Informe Anual del Sistema Nacional de Salud 2020-2021, porque las cifras presentan la realidad de las desigualdades que existen en nuestro país al respecto. Se puede comprender entonces por qué estamos ante la situación actual, con desigualdades muy preocupantes ante una realidad de un Sistema Nacional de Salud que se tambalea en sus bases de recursos humanos y financiación asociada.  Como ya finalizaron los aplausos al personal sanitario durante las fases agudas de la pandemia, recojo como homenaje a estos profesionales y para comprender mejor la situación actual, tan injusta, de la Atención Primaria, lo que el Informe Anual del Ministerio, citado anteriormente, dice textualmente, algo que hemos olvidado rápidamente: “En el ámbito de atención primaria en 2020, se han realizado el 40% de pruebas COVID-19, se ha atendido a 2,3 millones de personas diagnosticadas de infección COVID-19 y se ha realizado el seguimiento a 5,3 millones de contactos. La atención primaria ha mantenido un alto nivel de actividad en toda la pandemia; en las primeras semanas, el número de diagnósticos COVID-19 registrados en este nivel fue superior al de casos confirmados por laboratorio. Los períodos de aislamiento o contagio de las personas trabajadoras como consecuencia del virus COVID-19 se han considerado, excepcionalmente, como situación asimilada a accidente de trabajo. Esto ha supuesto una importante carga de trabajo para los médicos de atención primaria, que han gestionado 4 millones procesos de incapacidad temporal relacionados con la COVID-19 en 2020 y de 2,8 millones en 2021. En plena situación pandémica la Atención Primaria ha atendido un total de 379 millones de consultas en 2020, con un incremento de la actividad de 12,3 millones respecto a 2019 (+3%). Las teleconsultas entre profesionales y pacientes (127 millones) aumentaron un 600% con respecto al año previo y la actividad domiciliaria (13,5 millones de visitas) un 4%. Se observa un incremento considerable en la actividad de vacunación antigripal (+48%) y antineumocócica (+21%). La morbilidad atendida en atención primaria durante 2020, presenta una disminución en casi todos los diagnósticos habituales, con un importante descenso de las enfermedades respiratorias no relacionadas con la COVID-19. En 2021 el 26% de las personas que pidió cita con su médico de familia la obtuvieron para el mismo día o el día siguiente, mientras que el resto tuvo que esperar una media de 10,8 días. En 2019 estos valores eran del 42% para la cita en el mismo día o al día siguiente y 5,9 días de espera media para el resto”. Verdaderamente clarificador para que haya un movimiento reivindicativo de todo el país en favor de estos profesionales de Atención Primaria, que tanto hicieron durante la pandemia y que tantas vidas salvaron en condiciones extremas y a los que no deberíamos olvidar ni siquiera un momento.

Hace un año escribí en este blog un artículo, El Sistema Nacional de Salud ingresa en la Unidad de Cuidados Intensivos, en el que dije algo que ratifico de nuevo en esta situación concreta de abandono de la Atención Primaria: “Desde este blog escribo estas líneas de denuncia por el silencio cómplice, clamoroso, que se detecta en casi todos los niveles de responsabilidades públicas y privadas, porque hay cauces para establecer un clima de opinión que llegue ante las autoridades pertinentes para que se aborde el citado Pacto de Estado para reforzar el Sistema Nacional de Salud, aunque los silencios son más que evidentes. ¿A qué más hay que esperar? Las Mareas Blancas, por ejemplo, hacen lo que pueden, pero hay que crear un estado de opinión que sea favorable a este abordaje inmediato de soluciones para atender a una sanidad pública enferma, que necesita inmediatamente cuidados intensivos si no queremos que desaparezca a lo largo de los años, porque el deterioro va a más hasta alcanzar situaciones insostenibles, en las que la Sanidad Privada hará su agosto una vez más como gran solucionador, teórico, de todos los problemas actuales denunciados”.

Felicito una vez más a la Fundación CIVIO por el trabajo que llevan a cabo y que ya he reconocido en varias ocasiones en este cuaderno digital. Consultar sus datos, sus trabajos en diferentes frentes, es la única forma de emitir juicios bien informados para transformar el país en el lugar que a cada uno le corresponde y trascender así el campo sin vallar de la mera opinión que nada cambia. Si además refrendamos el conocimiento que adquirimos por medio de actividades tan encomiables como las CIVIO, nos debería llevar a entender que, efectivamente, los problemas del Sistema Nacional de Salud no se solucionan con voluntarismo, sino con voluntad política, es decir, el sistema público de salud tanto a nivel nacional como de Comunidades Autónomas, se decide en las urnas, porque la ordenación, organización y financiación sanitarias, no es la misma en todos los territorios del país y porque está demostrado que no es inocente.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

Ciudadano Jesús. Otra navidad es posible

Sevilla, 2/XII/2022

Publico hoy la tercera edición, revisada y aumentada, de mi obra «Ciudadano Jesús», con un subtítulo nuevo, Otra navidad es posible, tal y como lo explico en el Prólogo que adjunto a continuación. Una vez más, pongo esta obra a disposición de quien la quiere leer, como ejemplo de inteligencia conectiva al alcance de todos, para compartir el bien más preciado de la humanidad, la inteligencia que nos ayuda siempre a ser más libres y en este caso, a través de un medio tan poderoso como es la palabra difundida a través de Internet, donde la inteligencia digital se muestra con todo su valor intrínseco. Espero que disfruten de su lectura tanto como yo lo he hecho al prepararlo en esta nueva edición, que he cuidado especialmente para enriquecerla con nuevos artículos que surgieron en un texto y contexto especial, muy cerca de esta realidad tan próxima de la navidad, año nuevo y reyes, pero lejos del mercado y sus mercancías.

La imagen de la portada lleva un mensaje dentro: los «niños Jesús proletarios», según José Saramago, de un asentamiento de chabolas en Sevilla, El Vacie, que sigue siendo una vergüenza pública por su continuidad en el tiempo, sin que se haya logrado desmantelar todavía, en 2022, para que las personas alojadas allí vivan una vida digna, aparecen junto a una imagen del actor Enrique Irazoqui en su interpretación de Jesús de Nazareth, en un descanso en el rodaje de la película de Pier Paolo Pasolini, El evangelio según San Mateo (1964), porque estimo que ha sido la mejor versión cinematográfica, humana y cercana, «comunista», como se descalifica hoy a cualquier defensor de los nadies, del gran protagonista de esta navidad, tan manipulada a lo largo de los siglos. Con esta imagen, el que quiera entender que entienda.

Pasen hojas y lean… También, podrán escuchar música seleccionada en los artículos que forman parte de este libro, porque en muchas ocasiones está comprobado que podemos soñar despiertos en navidad, una etapa en la que podemos descubrir caminos que nos enseñó Eduardo Galeano: Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena. O que Ojalá podamos mantener viva la certeza de que es posible ser solidario y contemporáneo de todo aquel que viva animado por la voluntad de justicia, nazca donde nazca y viva cuando viva, porque no tienen fronteras los mapas del alma ni del tiempo.

Ciudadano Jesús. Otra navidad es posible

Prólogo

Las páginas que siguen, marcadas siempre por la brevedad de una efeméride que se celebra anualmente, vuelven a tener este año un texto y contexto muy especiales, lastradas por una guerra y un desconcierto mundial que no deja nada igual que antes. Seguimos experimentando un tiempo de silencio, en el que vivo en la actualidad, del que salgo de nuevo un momento para recuperar una nueva edición (3ª), revisada y aumentada, de la anterior publicación del pasado 2021, Ciudadano Jesús, con un subtítulo no inocente, Otra navidad es posible, formando un todo a través de una recopilación de los artículos que he escrito a lo largo de los años de vida de mi cuaderno digital, el blog “El mundo sólo tiene interés hacia adelante”, a modo de espejo retrovisor de cómo me he aproximado a la realidad de la navidad, año nuevo y reyes, sin mayúsculas, desde que decidí abrir este medio de comunicación personal con la Noosfera en diciembre de 2005. Fundamentalmente, por un motivo que se vuelve a repetir a través de las sucesivas navidades pasadas: la navidad, este año, tampoco será ya lo que era, aunque como aviso para navegantes sigue siendo la gran preocupación del mercado salvarla siempre (económicamente) a toda costa, cuando lo que necesitamos es comprender que puede ser, de nuevo, una gran oportunidad para pasar más tiempo en el rincón de pensar y actuar adecuadamente, de forma responsable, aunque sólo sea como homenaje al auténtico protagonista de estas celebraciones: el ciudadano Jesús y su familia, a los que siempre retraté de la misma forma, a lo largo de los diecisiete años que cumple ya este cuaderno digital. En definitiva, se abre una vez más la posibilidad de que vivamos una navidad diferente, porque es posible.

Desde mi perspectiva laica, no quiero que esta navidad se escriba con mayúscula ni siquiera en su grafía ordinaria, sino que sea una navidad con especial atención a los nadies, los dueños de nada, excelentemente descritos por Eduardo Galeano y con especial relevancia ahora como consecuencia directa de la postpandemia y la guerra en Ucrania, interpretando su verdadero contenido, es decir, una historia que tiene muchos siglos de antigüedad en torno a la figura del nacimiento del ciudadano Jesús de Nazareth, que hilvanó un mensaje lleno de esperanza en su corta vida y recogido de forma espléndida, con un toque periodístico, por el joven Marcos, un “periodista” de la época que lo hizo más cercano y humano para todos.

Hace treinta y ocho años publiqué por estas fechas un artículo periodístico con el título de Ciudadano Jesús [1]. Lo he repasado cada navidad desde aquella ocasión y me reafirmo en cada párrafo del mismo, porque no ha perdido su vigencia: “Esta Navidad podía ser algo diferente. No sería bueno entrar en maniqueísmos desfasados, pero sí sería conveniente no malinterpretar el contenido revolucionario del mensaje del ciudadano Jesús. Con normalidad, con alegría, con coherencia, pero sabiendo de antemano que trabajar en su ideología y actitud de creencia lleva indefectiblemente a encontrarse de lleno con la actitud oceánica de la sociedad actual, donde el oleaje de consumo, violencia y desprecio humano suele ser el acicate para todo aquel que prescinde de la realidad del compañero. Porque nuestro sistema democrático vigente debe mucho al ciudadano Jesús, sobre todo a su actitud ante la necesidad de cambiar una sociedad tranquilizada con el bienestar codificado por las multinacionales de la alegría navideña”.

Decía Baltasar Gracián que “lo breve, si bueno, dos veces bueno”. Este pequeño libro se hace grande por su hilo conductor, que intenta reinterpretar en voces autorizadas la comprensión del niñodios juanramoniano y del ciudadano Jesús, para escritores, poetas, músicos, pintores y artistas de variado género. Me ha servido para acercarme a su figura y agradezco que me hayan dado la oportunidad de seguir interesándome por una historia contada a lo largo de los siglos y que siempre ha despertado un gran interés general que es lo que me entusiasma.

Espero que la lectura pausada de estas líneas sirva para algo bueno en un tiempo en el que necesitamos defender a toda costa el principio llamado esperanza, ante el poder omnímodo del mercado, que reviste de necesidad lo que solamente es consumo, incluso de un relato histórico que, como la rosa de Juan Ramón Jiménez, no deberíamos tocarlo mucho en beneficio de todos. Sólo reinterpretarlo, para poder transformar el mundo que no nos gusta, volviendo a leer las “pequeñas memorias” de Saramago, buscando el final de la microhistoria navideña del Nobel portugués. Y no me sorprende su reflexión recordando aquellos días: la ansiada presencia de los ángeles, una recreación de sus mayores, a los que nunca divisó en su cocina real, aunque los adultos que le rodeaban en aquella Nochebuena se empeñaban en demostrar que “lo sobrenatural, además de existir de verdad, lo teníamos dentro de casa”. Y Saramago niño, incluso ya mayor, aun dejándose llevar por el niño que siempre fue, nunca los vio, “ni uno como muestra”, porque el Niño Jesús que llevaba dentro estaba en otras cosas más mundanas, yendo del corazón a sus asuntos proletarios… Los que un día, no muy lejano, atendería como compromisos sociales el Niño-Ciudadano Jesús, incluso en la navidad de 2022.

En Sevilla, en el mes de diciembre de 2022


[1] teatro-de-barrio-libro1.pdf (wordpress.com)

En un futuro próximo, ¿tendré quien escriba por mí?

Sevilla, 30/XI/2022

Se veía venir y la verdad es que estábamos avisadas las personas a las que nos entusiasma escribir palabras útiles para todos, que luego se enlazan en múltiples formatos para llegar a formar libros en sus múltiples versiones. Ante la página en blanco de hoy, intento traducir a palabras lo que se elabora por mi cerebro, lo “esencial” para decir algo “especial”, que decía Ítalo Calvino en su “arte de empezar y arte de acabar” una obra escrita, teniendo muy presente un artículo que he leído con atención plena a primera hora de la mañana y que me resulta siempre inquietante: GPT-3 y como pueden afectar los sistemas de escritura, un artículo de Keith Darlington en el que se plantea que Internet se va a ver inundado próximamente de contenidos generados por GPT-3 (Generative Pre-Trained Transformer Version 3), desarrollado por la organización OpenAI de Elon Musk, un sistema de inteligencia artificial (IA) mediante el cual se elaborarán, por máquinas, narrativas de todo tipo, “blogs y noticias, chatbots e incluso creación de juegos ‘trivial’”.

A pesar del carácter aparentemente novedoso de esta realidad digital, hay que recordar que desde la década de 1960 ya se trabajaba en este tipo de diseños: “Por ejemplo, Sharples y Pérez describen programas automáticos de escritura de novelas que comenzaron en la década de 1960. Eran en su mayoría colaboraciones entre humanos y máquinas. Sin embargo, fue un programador llamado Scott French quien fue el primero en afirmar que había creado una novela completa escrita por IA. La novela se tituló “Solo por esta vez” y estaba escrita de tal manera que emulaba el estilo de la autora de la década de 1960, Jacqueline Susann. Scott hizo esto mediante el uso de reglas explícitamente escritas de IA simbólica. Por ejemplo, su programa usaba las reglas «Si… entonces» para mostrar cómo reaccionaría un personaje ante un evento. También usaría reglas para mostrar cómo es probable que el autor describa alguna acción en palabras. Este proyecto de escritura de libros de IA no terminó bien para Scott porque más tarde fue demandado por el patrimonio de Jacqueline Susann por copiar su estilo. El problema con el uso de IA basada en reglas era que requería mucho tiempo: Scott tardó ocho años en completar este libro. Otros proyectos de escritura automática encontraron problemas similares. La IA simbólica carecía de las capacidades de aprendizaje de las redes neuronales. Esto significaba que la programación humana que consumía mucho tiempo era la única forma en que este tipo de proyecto podía completarse”.

GPT-3, como modelo lingüístico de aprendizaje automático, funciona de la siguiente forma: “[…] el usuario puede introducir una secuencia incompleta de palabras y generar un texto a partir de ella.  Por lo tanto, se le puede comparar a un modelo de ‘autocompletar’, algo así como cuando un usuario está escribiendo un correo electrónico y el sistema le sugiere palabras para completar la frase y reducir así el esfuerzo. GPT-3 se ha entrenado con un conjunto de datos de unos 175.000 millones de parámetros (ponderaciones de neuronas artificiales) recogidos de sitios web como Reddit, Wikipedia, Google y otros, sumando mucho más texto del que ningún humano verá durante toda su vida. El entrenamiento de los programas generativos consiste en introducir parte de una frase y pedirle a la máquina que prediga la siguiente palabra. Luego se comprueba si el resultado coincide con la palabra correcta. Como en todas las redes neuronales, las ponderaciones se ajustan en función de lo bien que coincidan con la palabra correcta, por lo que, a medida que se introducen más ejemplos, la red predice la siguiente palabra con mayor precisión”.

Cuando el autor aborda conclusiones acerca de este sistema, afirma que “Sin duda, GPT-3 ha dado paso a una nueva ola de aplicaciones lingüísticas de IA que permitirá mejorar la comunicación con los ordenadores. También es probable que desencadene un movimiento hacia la automatización de los contenidos de Internet, como las crónicas deportivas, por ejemplo. El futuro de la comunicación lingüística de la IA ha tomado un nuevo rumbo como consecuencia de GPT-3. Sin embargo, a pesar de su fenomenal capacidad de aprendizaje, todavía carece de la comprensión semántica del lenguaje, ya que, a pesar de las apariencias, todavía no ofrece capacidades de escritura de narrativa extensa a nivel humano”. Aunque casi todo llegará y estando de acuerdo con él con este nuevo aviso digital, creo que olvida algo muy importante a la hora de enfrentarnos a la página en blanco: cuando se escribe siempre está detrás el alma humana y las máquinas, hoy por hoy, no la tienen, porque podemos escribir la historia mejor y jamás contada pero, si le falta alma, no es nada: «Y eso el lector lo nota. Intuye que a esa perfección le falta algo». Se llama corazón, alma, un texto en el cual se nota si el autor se ha enamorado de su libro más allá de las ideas que quiere contar”.

Esto me pasa a mí y dudo que las máquinas “copien” este sentimiento no escrito. Me he enamorado de las palabras y estoy viviendo esos momentos en los que mi alma está pendiente de todo, para que no falte de nada a las personas que quieres y, a las desconocidas que van a captar esos sentimientos y emociones que adornan siempre la inteligencia conectiva que escribe, que se expresa desde dentro de cada autor, siendo Internet un medio poderoso y lleno de recursos para difundir este momento mágico, dando la razón a San Agustín cuando escribía en un perfecto latín un constructo que me ha acompañado siempre: bonum est diffusivum sui (el bien, se difunde a sí mismo). O lo que es lo mismo: la buena literatura, escrita con alma, se difunde a sí misma. Todavía más, con la ayuda de las tecnologías y sistemas de información, porque se construye y difunde con la inteligencia digital, cada día más al alcance de muchas personas que saben qué es escribir con el alma de la pasión, aunque GPT-3, todavía, no sea capaz de sentirlo así.

Recuerdo en este momento, ante la página que escribo hoy y para finalizar, a Gabriel García Márquez,  con motivo de la edición de un millón de ejemplares de Cien años de soledad, en un homenaje dedicado a él en Cartagena de Indias, durante la jornada inaugural del IV Congreso Internacional de la Lengua Española, el 26 de septiembre de 2007, donde recordó cómo empezó su aventura de escribir: “No sé a qué horas sucedió todo. Sólo sé que desde que tenía 17 años y hasta la mañana de hoy, no he hecho cosa distinta que levantarme temprano todos los días, sentarme frente a un teclado, para llenar una página en blanco o una pantalla vacía del computador, con la única misión de escribir una historia aún no contada por nadie, que le haga más feliz la vida a un lector inexistente”. También, me acuerdo ante GPT-3 de Orhan Pamuk, Premio Nobel de Literatura en 2006, en su artículo Una mirada a mis fuentes de inspiración, en el que explica de forma minuciosa, cómo se fraguó una novela que ha tenido luego su proyección en un museo de Estambul que conserva su título: El museo de la inocencia: “Treinta y cinco años después, al terminar El museo de la inocencia, decidí que había llegado el momento. De todos los libros que había escrito, esta novela era la que más claramente suscitaba preguntas como: “¿Cuándo se le ocurrió esta idea?”, “¿Qué le inspiró para escribir esta novela?”, “¿De dónde se sacó esto?”, y así sucesivamente. Y escribe una lista de influencias, hasta trece, “sacadas de la vida, la literatura y el arte”, con una maestría proverbial, con alma.

Quizás, al escribir hoy estas palabras especiales, para decir algo especial, he copiado una experiencia contada una vez por el escritor portugués António Lobo Antúnes, sobre una idea preciosa aportada por un enfermo esquizofrénico al que atendió tiempo atrás: “Doctor, el mundo ha sido hecho por detrás”, como si detrás de todo está el alma humana que fabrica el cerebro. Porque según Lobo Antúnes “ésta es la solución para escribir: se escribe hacia atrás, al buscar que las emociones y pulsiones encuentren palabras. “Todos los grandes escribían hacia atrás”. También, porque todos los días, los pequeños, escribimos así en las páginas en blanco de nuestras vidas, como cavando un pozo con una aguja. Lo verdaderamente difícil es la soledad sonora ante la página en blanco, en cualquier soporte (no sé si le ocurre eso a GPT-3), porque podemos decirlo todo o nada, de todos los modos posibles, aunque lo verdaderamente fascinante es comprometerse todos los días en decir algo especial. Porque nos queda la palabra. Nunca inocente, por cierto, sobre todo porque en mi caso, tienen alma, algo que nunca podrá descifrar una máquina, por muy “inteligente” que sea y aunque componga con “arte digital” palabras hilvanadas y extraídas de cien mil millones de neuronas que tiene mi cerebro. El alma no está ahí ahora. Estuvo cuando escribí esas palabras «especiales»…, para nunca más volver.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.