Lo que ayer fue duda hoy se puede convertir en certeza

… tras un día, otro viene, y lo que ayer fue duda hoy se convierte en certeza.

José Saramago, Cuadernos de Lanzarote II

Sevilla, 7/IV/2023

En diciembre de 2018 asistí a un acto en el Consulado General de Portugal en esta ciudad, con motivo de la celebración del día de la lectura en Andalucía, en el que se homenajeaba a José Saramago y en el que su viuda, Pilar del Río, contó una anécdota sobre el origen del libro más polémico de su compañero de vida. Paseando los dos en Sevilla por la calle Sierpes, se volvió Saramago hacia el célebre quiosco de Curro situado en la zona de La Campana y allí vio escritas unas palabras que luego dieron el título a una obra preciosa: El evangelio según Jesucristo, denostada por el Vaticano, incluso en un obituario dedicado al fallecimiento del autor, en junio de 2010, a modo de libelo de repudio, de Claudio Toscani, publicado en L´Osservatore Romano (El observador romano), periódico oficial de la Iglesia Católica, bajo el título de L´onnipotenza (presunta) del narratore, que juzgaba esta obra como un “desafío a las memorias del cristianismo del que no se sabe qué salvar si, entre otras cosas, Cristo es hijo de un Padre que, imperturbable, lo manda al sacrificio; que parece entenderse mejor con Satanás que con los hombres; que dirige el universo con potestad y sin misericordia. Y Cristo no sabe nada de Sí mismo hasta que se encuentra a un paso de la Cruz; y que María fué para él una madre ocasional; y que a Lázaro se le deja en la tumba para no destinarlo a una muerte suplementaria. Irreverencias a parte, la esterilidad lógica, antes que teológica, de esos asuntos narrativos, no produce la deconstrucción ontológica buscada, sino que se enrosca en una parcialidad dialéctica tan evidente que es preciso negarle toda credibilidad”.

Aquella mirada de Saramago, en un momento mágico para Sevilla, es justo recordarla hoy, porque lo que ayer fue duda hoy se puede convertir en certeza, intentando comprender el final de aquella obra nacida curiosamente en esta tierra, cuando Dios decía: “[…]: Hombres, perdonadle [a Jesús], porque él no sabe lo que hizo. Luego se fue muriendo en medio de un sueño, estaba en Nazareth y oía que su padre le decía, encogiéndose de hombros y sonriendo también, Ni yo puedo hacerte todas las preguntas, ni tú puedes darme todas las respuestas”.

Hoy, viernes “santo” o laico, según se mire, quiero recordar al ciudadano Jesús del que tantas veces he hablado en este cuaderno digital y que lo descubrí con mis seis años en Madrid, viendo aquella película del régimen que me enseñó muchas cosas, Marcelino, Pan y Vino, entre ellas admirar a ese Jesús del madero que fue antes un niño proletario y cómo Marcelino me animó a decir en mi casa que conocía a alguien que se llamaba “dios” y que sabía que tenía un amigo imaginario de nombre Manuel, que siempre tuvo un sitio en mi alma de niño. En este mundo tan complejo, siento la ausencia de esos amigos de la infancia, de ese líder de juventud, Jesús, comprendiendo mejor que nunca lo que Saramago quería transmitir en su atrevida lectura laica del evangelio, cuando nos recordaba que su padre le decía a Jesús aquello de “ni yo puedo hacerte todas las preguntas, ni tú puedes darme todas las respuestas”. Inolvidable, porque después de haber pasado tanto tiempo, sigo pensando lo mismo que el Nobel portugués. O lo que es lo mismo, … tras un día, otro viene, y lo que ayer fue duda hoy se convierte en certeza, a pesar de que sigo sin encontrar respuestas a la mayor parte de las grandes preguntas de la vida. Quizás, porque aquellas palabras agónicas del ciudadano Jesús, sobre el abandono que sintió aquel día lejano que se recuerda hoy, ¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?, nueve palabras en español, cuatro en hebreo, siguen todavía sin respuesta alguna para el común de los mortales, sobre todo para los nadies, los hijos de nadie, los dueños de nada, a los que defendió siempre Eduardo Galeano en su compromiso social y laico, entre las dudas y certezas de cada día, incluso hoy, en un viernes universal, santo y laico, por la gracia de Dios y de la democracia.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Una pregunta inquietante: ¿acaso soy yo?

Leonardo da Vinci, Il Cenacolo (1495-1498), fragmento en el que aparecen por este orden Judas, Pedro y Juan.

Sevilla, 6/IV/2023, Jueves Santo (publicado anteriormente el 14/IV/2022 / actualizado)

A pesar del tiempo transcurrido, Judas, y lo que representa, sigue vivo entre nosotros y recobrando cada día que pasa más actualidad, al recordar en este jueves “santo” o laico, según se mire, una pregunta histórica inquietante: ¿acaso soy yo, el que traiciona a personas próximas en nuestras vidas o a las que debo respeto, cuando sé que es verdad de antemano, participando en silencios cómplices de todo tipo? Desde una perspectiva laica, hoy es un día para no recordar en ciertos relatos históricos sobre la vida apasionante de un líder carismático, Jesús de Nazareth, al que profeso admiración, al visualizarse también la de un traidor de nombre Judas, un enemigo contemporáneo suyo, amante de silencios cómplices como personaje miserable y mediocre, de libro, que tanto detesto. Hoy he vuelto a identificarlo para quedarme con su cara, por lo que simboliza, en una obra maestra que no olvido, La Última Cena (Il Cenacolo), pintada de forma magistral por Leonardo da Vinci, obra que se conserva con celo reverencial en la iglesia de Santa María delle Grazie en Milán desde el siglo XV.

Jesús lo dijo de forma directa y escueta, según nos lo cuenta el joven periodista Marcos (Mc. 14, 17-21) en aquellas horas previas a su detención y muerte: “Y al atardecer, llega él con los Doce. Y mientras comían recostados, Jesús dijo: “Yo os aseguro que me entregará uno de vosotros, que come conmigo”. Ellos empezaron a entristecerse y a decirle uno tras otro: “¿Acaso soy yo?”. Él les dijo: “Uno de los Doce que moja conmigo en el plato. Porque el Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquél por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!”.

Leonardo da Vinci captó aquellas palabras de forma magistral, pintando a dos de los apóstoles que ya habían demostrado su lealtad, Simón Pedro y Juan junto a Judas, el tesorero del grupo, que no soltaba la bolsa con el dinero por el que vendería a Jesús, teóricamente su amigo, con un gesto de cierta sorpresa, algo muy clásico en los miserables y mediocres. Lo refrendaría poco tiempo después el beso a Jesús como señal para su detención, que el joven Marcos lo narró con alma periodística (Mc. 14, 43-46): “Todavía estaba hablando, cuando de pronto se presenta Judas, uno de los Doce, acompañado de un grupo con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes, de los escribas y de los ancianos. El que le iba a entregar, les había dado esta contraseña: “Aquél a quien yo dé un beso, ése es, préndedle y llevadle con cautela”. Nada más llegar, se acerca a él y le dice: “¡Rabbí (Maestro)!”, y le besó. Ellos le echaron mano y le prendieron”.

Estaban avisados y ya lo comentó Juan con detalle en su evangelio (Jn 12,1-8), cuando afirmó que Judas se quedaba con el oro destinado a los pobres: «Seis días antes de la Pascua, Jesús se fue a Betania, donde se encontraba Lázaro, a quien Jesús había resucitado de entre los muertos. Le ofrecieron allí una cena. Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro, muy caro, ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. Y la casa se llenó del olor del perfume. Dice Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que lo había de entregar: “¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios y se ha dado a los pobres?”. -No decía esto porque le preocuparan los pobres, sino porque era ladrón, y como tenía la bolsa, se llevaba lo que echaban en ella-. Jesús dijo: “Déjala, que lo guarde para el día de mi sepultura. Porque pobres siempre tendréis con vosotros; pero a mí no siempre me tendréis».

Judas es un prototipo de persona que perdura a día de hoy. Era todo un clásico, tradicional por antonomasia, conocido como Iscariote, nacido en Kariot, un entorno conservador al sur de Judea, lo que no le supuso problema alguno de conciencia en la traición a Jesús, que ya lo conocía bien por alguna que otra fechoría económica durante el tiempo que pasaron juntos y porque no supo apreciar nunca el valor de la amistad honrada y verdadera. La historia de la literatura en relación con Judas no ha perdido tampoco el tiempo, incluso para buscar una posible justificación a su infamia. Es lo que propuso Jorge Luis Borges con un cuento inquietante y metafórico, Tres versiones de Judas, donde expone lo que un autor de principio de siglo, Nils Runeberg, intentó desarrollar en una publicación de 1904, Cristo y Judas, con un epígrafe inquietante: No una cosa, todas las cosas que la tradición atribuye a Judas Iscariote son falsas. No acabó bien su autor a pesar de su esfuerzo por justificar lo que no había por donde cogerlo. Creo que el papel de Judas en la historia no merece muchas explicaciones. No supo apreciar lo que le ofreció un gran amigo y, además, no aprendió nada con él. Sólo quería mantener su puesto de tesorero del grupo de Jesús y traicionarle por treinta monedas entregadas por la Autoridad Competente de su tierra, religiosa por supuesto, confundiendo una vez -como todo necio- valor y precio. Nada más y nada menos, porque como tantas veces ha ocurrido en la historia, ocurre hoy y ocurrirá en el futuro, están más cerca de nosotros de lo que creemos. Ante las situaciones difíciles de la vida, los nuevos Judas, como salvadores mayores del Reino del Mundo y de este País, harán como el protagonista del cuento de Borges: intentar justificar lo injustificable, argumentando que no una cosa, todas las cosas que la tradición atribuye a los traidores integrales, son falsas.

Para que todo lo anterior no se nos olvide en este jueves santo y laico a la vez, cuando la dura realidad es que, a pesar de esos nuevos Judas que pululan por el mundo, seguimos teniendo muchos pobres y nadies entre nosotros, a las que personas anónimas, como casi siempre, les ofrecen en vida todo lo que tienen, sin nada a cambio, aunque sabemos que incluso llegan a entregarles sus vidas. Las palabras en clave de Jesús en Betania, ante Judas, nos lo recuerda con la calidad que nuestros mayores han protegido siempre la tradición oral hasta nuestros días. Lo que es incontestable es que los nuevos Judas están mucho más cerca de nosotros de lo que a veces pensamos. Leonardo da Vinci dio fe de ello.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Seguimos rodeados de mala gente que camina y va apestando la tierra

Amén: Francisco Responde | Disney+ (disneyplus.com)

Sevilla, 5/IV/2023

Como decía Antonio Machado, en su poema “He andado muchos caminos”, En todas partes he visto / caravanas de tristeza, / soberbios y melancólicos / borrachos de sombra negra, / y pedantones al paño / que miran, callan, y piensan / que saben, porque no beben / el vino de las tabernas. / Mala gente que camina / y va apestando la tierra… Hasta el Papa Francisco ha asentido con la cabeza cuando un joven le ha preguntado ¿usted cree que tiene a mala gente a su alrededor?, en imágenes que se pueden ver en el documental Amén. Francisco responde, dirigido por Jordi Évole y Màrius Sánchez, que se estrena hoy en la plataforma Disney+ y según figura en un artículo publicado también hoy en el diario El País: “Dice mucho del pontífice más aperturista al menos desde Juan XXIII su disposición a escuchar a quienes son tan diferentes a su entorno más cercano, al que, por cierto, se refiere como corrupto. Se nota amargura en cómo Francisco admite no haber terminado la limpieza en el Vaticano, la de esa suciedad con la que no pudo su antecesor. Un chico le pregunta: ¿usted cree que tiene a mala gente a su alrededor? El Papa asiente: la tiene”. En el documental se recoge un encuentro de Francisco con diez jóvenes el verano pasado, en Roma, en un local de coworking, fuera del hábitat vaticano, “con el objetivo de conversar y trasladarle las principales preocupaciones de su generación”, en el que se abordaron concretamente cuestiones tan actuales como la migración, la sexualidad, la identidad de género o la libertad religiosa.  

Constatar esta realidad en el Vaticano reafirma una realidad verificable en el mundo actual, que tanto daño hace a la humanidad y que lo manifieste Francisco es algo que sobrecoge, pero que confirma que tiene los pies en la tierra, muy lejos de la figura de Pedro a través de los siglos y que, como tantas veces he citado en este cuaderno digital, lo describió fantásticamente Rafael Alberti en el poema Basílica de San Pedro, en su libro Roma, peligro para caminantes:   Di, Jesucristo, ¿Por qué / me besan tanto los pies? / Soy San Pedro aquí sentado, / en bronce inmovilizado, / no puedo mirar de lado / ni pegar un puntapié, / pues tengo los pies gastados, / como ves. / Haz un milagro, Señor. / Déjame bajar al río; / volver a ser pescador, / que es lo mío.

La verdad es que no me consuela tontamente lo que asiente Francisco en su entorno más próximo, que se presume siempre de otra estofa, más cristiana y humana, por ejemplo, sin pretender mucho más, aunque al igual que detallaba Machado en su poema, también es verdad que andando tantos caminos en la vida, en todas partes he visto “[…] gentes que danzan o juegan, / cuando pueden, y laboran / sus cuatro palmos de tierra. / Nunca, si llegan a un sitio, / preguntan a dónde llegan. / Cuando caminan, cabalgan / a lomos de mula vieja, / y no conocen la prisa / ni aun en los días de fiesta. / Donde hay vino, beben vino; / donde no hay vino, agua fresca. / Son buenas gentes que viven, / laboran, pasan y sueñan, / y en un día como tantos, / descansan bajo la tierra. Y eso me basta para seguir creyendo que otro mundo de buena gente es realmente posible.

El que quiera entender que entienda las palabras de Francisco. Y qué es “lo suyo”, como Pedro según Alberti. O “lo nuestro”, en la terquedad de cada día. Lo que es indudable es que estamos rodeados de mala gente y desde que el mundo es mundo, tal y como lo conocemos, con perdón para los creacionistas y evolucionistas en sus legítimas interpretaciones, sigue vigente una pregunta, más que divina, humana: ¿por qué existe el mal?, a la que el cerebro humano lleva miles de años intentando buscar respuestas de todo tipo. Durante muchos siglos, esa respuesta “sólo la sabía Dios” y cuando tuvimos la oportunidad de “conocerla”, eso sí, cuando Dios “quiso”, según los creacionistas, a Adán y Eva no se les ocurrió mejor idea que mudarse de sitio, recordando unas palabras que escribí en este cuaderno de derrota (en argot marinero) en 2007: “Adán y Eva… no fueron expulsados. Se mudaron a otro Paraíso. Esta frase forma parte de una campaña publicitaria de una empresa que vende productos para exterior en el mundo. Rápidamente la he asociado a mi cultura clásica de creencias, en su primeras fases de necesidad y no de azar (la persona necesita creer, de acuerdo con Ferrater Mora) y he imaginado -gracias a la inteligencia creadora- una vuelta atrás en la historia del ser humano donde las primeras narraciones bíblicas pudieran imputar la soberbia humana, el pecado, no a una manzana sino a una mudanza. Entonces entenderíamos bien por qué nuestros antepasados decidieron salir a pasear desde África, hace millones de años y darse una vuelta al mundo. Vamos, mudarse de sitio, según los evolucionistas. Y al final de esta microhistoria, un representante de aquellos maravillosos viajeros decide escribir al revés, desde Sevilla, lo aprendido. Lo creído con tanto esfuerzo. Aunque siendo sincero, me entusiasma una parte del relato primero de la creación donde al crear Dios al hombre y a la mujer, la interpretación del traductor de la vida introdujo por primera vez un adverbio “muy” (meod, en hebreo) –no inocente- que marcó la diferencia con los demás seres vivos: y vio Dios que muy bueno. Seguro que ya se habían mudado de Paraíso”. A pesar de que sigue siendo verdad, después de haber pasado millones años, que estamos rodeados de mala gente que camina y va apestando la tierra, formando caravanas de tristeza, / soberbios y melancólicos / borrachos de sombra negra, / y pedantones al paño / que miran, callan, y piensan / que saben, porque no beben / el vino de las tabernas.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Las imágenes de Walter Reuter refuerzan la memoria democrática

Miguel Hernández, a la salida del Ayuntamiento de Valencia, al finalizar la sesión de apertura del II Congreso Internacional de Escritores Antifascistas para la Defensa de la Cultura. Domingo 4 de julio de 1937. ©Walter Reuter. FGFZ.

Sevilla, 31/III/2023

En la singladuras continuas que llevo a cabo para descubrir islas desconocidas, saliendo de mí mismo, como me aconsejó hace ya muchos años una mujer de la limpieza de la carabela “La isla desconocida”, protagonista sin par del cuento homónimo de José Saramago, he localizado hoy una muy importante para reforzar la memoria democrática de nuestro país. Me refiero al hallazgo y posterior tratamiento científico de las fotografías encontradas en 2016, en lo que se conoce como “la lata de Walter Reuter”, una lata de película que guardaba celosamente el biólogo Guillermo Fernández Zúñiga “en lo alto de un armario”, creador del llamado “cine científico”, que compartió con el fotógrafo alemán misiones importantes durante la Guerra Civil, en el Comisionado de Propaganda de la República. En ella se encontraron más de cuatro mil negativos que, en un principio, se atribuyeron a Fernández Zúñiga, pero que después de un laborioso trabajo de investigación se sabe que unos dos mil doscientos eran obra indiscutible de Reuter.

Hoy, se ha publicado un artículo muy interesante en relación con este hallazgo, que permite consolidar las primeras atribuciones al fotógrafo alemán, Salen a la luz las fotos del congreso de escritores antifascistas, 80 años perdidas, donde se detalla que la Generalitat Valenciana ha montado una exposición con 60 de las 450 imágenes que realizó Reuter en 1937 durante el evento citado, “que se habían conservado dentro de una lata, escondida en un armario”: “Cuando la viuda de Zúñiga falleció, los herederos entregaron la lata a rebosar a la Asociación Española de Cine e Imagen Científicos (ASECIC), que su padre había creado en 1966. Esa asociación se puso en contacto con la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura, que por su lado había comprado por 12.000 euros a un coleccionista cerca de 300 fotografías de un autor del que no se tenían noticias. El fondo había aparecido en los archivos del Partido Comunista de España (PCE) y tenían que investigarlo”.

Lograr definir exactamente la identidad de esas fotografías de la lata, distribuidas entre Fernández Zúñiga y Reuter fue un trabajo llevado a cabo por “Aku Estebaranz, conocedor de la obra de un fotógrafo alemán llamado Walter Reuter (1906-2005), todavía más desconocido que Zúñiga. Había visto reproducido en la prensa un retrato de un soldado con un arma y una cámara colgando del cuello. Sabía que esa foto la había hecho Reuter a un amigo suyo de las Brigadas Internacionales. Así empezó el rastreo que llevó, muchos años después, a identificar a Reuter con el contenido de la lata. Había nacido un fotógrafo, pero no era Guillermo Zúñiga, sino Walter Reuter. Al parecer, ambos fueron amigos y por algún motivo uno conservó el archivo del otro. El estudio definitivo ha descubierto 1.500 fotos de Zúñiga y 2.100 de Reuter en la lata aparecida. Reuter marcha al exilio y pasa por el campo de concentración de refugiados de Argelès-sur-Mer, después llega a París y otro amigo le permite usar su laboratorio: Robert Capa. Pero es arrestado por los nazis, que lo mandan a hacer trabajos forzados a Argelia, para construir el ferrocarril. Su mujer consigue pasaportes y billetes para ellos y su hijo y logra escapar a tiempo para subir al barco que lo llevará a México, desde Casablanca”.

Es importante señalar que Reuter vivió en España durante toda la guerra civil, hecho que da un valor incalculable a su trabajo y porque desde 1933 ya trabajó para la República, aunque desde el comienzo del golpe de estado, trabajó también en dos proyectos sociales muy importantes: “[…] las colonias escolares, instituciones educativas que refugiaron a niños afectados por la guerra, y la cartilla escolar, método de alfabetización para soldados de ese bando. «Son la imagen que la República quería dar en el extranjero sobre su lucha y posicionamiento democrático”, relata Aku Estebaranz, experto en fotos históricas. «Cuando el gobierno tenía un gran proyecto y quería difundirlo, al que llamaban era a Reuter. Fue una persona de su absoluta confianza”. Junto a este hallazgo se sabe que rehízo su vida en México con una segunda pareja a partir de 1942 después de enviudar y continuar cerca de su hijo Jasmín, nacido curiosamente en Málaga, siendo México un lugar que lo respetó siempre profundamente, habiendo instituido el Premio Walter Reuter que se entrega desde 2006, porque como se demuestra en la obra que se presenta estos días en Valencia, toda su obra presenta “una cuestión emocional que le impedía a Reuter retratar la pornomiseria y su lástima”.

El fondo fotográfico de Reuter es inmenso, tal y como se expone en el artículo publicado por DW en 2021, Walter Reuter: “El fotógrafo más comprometido con la República y la guerra civil española: «La última fotografía conocida de Reuter es del 16 de enero del 39. Es de un soldado que hace un acto heroico… Más o menos el día 26 de enero cae Barcelona e inicia el exilio. Estuvo trabajando comprometido con el gobierno republicano hasta el último momento: el que el apagó la luz fue Reuter”. Después de eso su obra se perdió. La dejó encargada en una oficina de prensa con la encomienda de mandársela a suelo galo, lo cual no sucedió. El mayor archivo del fotógrafo alemán está en México, donde vivió desde 1942 y murió a los 99 años. Consta de más de 96 mil imágenes y negativos resguardados por su hija menor, Hely Reuter, fruto de su segundo matrimonio con la mexicana Ana María Araujo. Con el hallazgo en España -analizado gracias a una subvención del Ministerio de Presidencia ibérico-, «se podrían alcanzar las 100 mil piezas. Reuter nunca contabilizó ni rastreó sus fotos, las tomaba porque le gustaba”, narra a DW Gilberto Chen, supervisor de la colección mexicana. «También destruyó mucho al final de su vida, decía que no servía. En realidad, había mucho más”.

Cuando preparaba los artículos que he dedicado frecuentemente de mi viaje a Ibiza, “guiado” por el que hicieron Rafael Alberti y María Teresa León en 1936, en los días previos al comienzo de la guerra civil, tuve la oportunidad de leer atentamente la participación de ellos en el II Congreso Internacional de Escritores Antifascistas para la Defensa de la Cultura, organizado por la Alianza de Intelectuales Antifascistas en Valencia, Madrid y Barcelona entre el 4 y el 17 de julio de 1937, del que se han escogido 60 imágenes representativas del mismo para la exposición Letras por la libertad, que se inaugura hoy en el Palacio de las Comunicaciones de Valencia, organizada y patrocinada por el gabinete de Presidencia de la Generalitat Valenciana. Me ha emocionado recordarlos y ver en alguna de ellas a poetas españoles como Miguel Hernández o Manuel Altolaguirre, junto al chileno Pablo Neruda, entre otros y por primera vez, como testimonio gráfico inolvidable que hace justicia a la memoria histórica y cultural de este país durante la Guerra Civil. Memoria Democrática, en definitiva, instantes mágicos para reforzarla anímicamente y para que no se olvide ni siquiera un momento. Mi agradecimiento expreso por esta exposición, por mostrarnos una isla cultural desconocida.

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UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Ernesto Che Guevara: una mirada implacable para la historia

Alberto  Diaz Gutierrez, Korda, Guerrillero Heroico – Che Guevara en el funeral de las víctimas de la explosión de La Coubre, 5 de marzo de 1960.

Sevilla, 30/III/2023

En la tarde del 5 de marzo de 1960, durante el acto de homenaje que el pueblo cubano ofreció a las personas que habían fallecido el día anterior en el puerto de La Habana, en la explosión de un barco francés, Le Coubre, que llevaba armas para el ejército cubano, un fotógrafo que trabajaba para el diario Revolución, Alberto Díaz Gutiérrez, conocido como Korda, tomó veintisiete instantáneas, entre las que se encontraba la más famosa que nunca había podido imaginar y por la que tampoco quiso cobrar derechos de autor, aunque cayera posteriormente en manos del mercado hasta unos límites insoportables y muy alejados del espíritu del Che y del fotógrafo que lo inmortalizó. Aparecía, a sus treinta y un años con un rostro serio y la mirada casi perdida, mostrando «absoluta implacabilidad», según Korda, con una boina negra y una estrella bien centrada, con bigote, barba y una cazadora con cremallera cerrada hasta el cuello.

Unos años después y a través de un editor italiano muy cercano a la revolución cubana, Giangiacomo Feltrinelli, en sus avatares ideológicos muy próximos a lo que estaba ocurriendo en Cuba, consiguió la posibilidad de publicar el Diario del Che en Bolivia, tras la entrega de los documentos originales por parte de Fidel Castro, traduciéndolos de forma urgente para devolver el original al mandatario cubano, obteniendo la fotografía citada del Che, entre otras que podrían figurar en el libro, a través de Korda que, de nuevo, le expresó que podía disponer de ellas sin contraprestación alguna. Para Feltrinelli, el pensamiento del Che era “necesario” para la sociedad y su editora ya había iniciado ese camino con otras publicaciones de la revolución cubana.

En este contexto he conocido hoy a través de una entrevista publicada en la edición argentina de elDiario.es, bajo el título El Che fotógrafo, su faceta menos conocida, que sí me ha interesado a mí conocer, al recordarme inmediatamente la fotografía icónica comentada anteriormente, aunque sí conocía su “afición” como faceta artística en su azarosa vida. La entradilla de la entrevista me ha llevado a una lectura atenta de esta aproximación, de nuevo, a la vida y obra de Ernesto Che Guevara: “Casi no hay rincones que no se hayan explorado en la vida del líder guerrillero. Sin embargo, la fotógrafa e investigadora Cora Gamarnik encontró que además de todo lo conocido, Ernesto Guevara tenía también pasión por las fotografías. Esas imágenes son también un acercamiento a la manera en que él miró el mundo”. Ella misma manifiesta que antes que entrar de nuevo en la figura fotografiada de Guevara era importante “[…] saber primero cómo miró el mundo cuando era un joven desconocido y luego, ya como el Che”.

Su trabajo se está centrando en la actualidad en conocer a fondo todo el material en torno a este nuevo hilo conductor y para ello se centró en un primer momento en localizar todas las fuentes posibles, hecho que pudo alcanzar “en el Centro de Estudios Che Guevara de la capital cubana, que funciona en la misma casa donde vivió, luego de la revolución, con Aleida, su esposa, y sus hijos e hijas. Su familia es la que cuida y conserva el material”. La lectura de la entrevista, que recomiendo en cualquier caso, es de gran interés para conocer esta faceta del líder revolucionario. Me ha interesado, sobre todo, conocer “los rasgos de sus imágenes”, que Cora Gamarnik describe con precisión absoluta: “Hay rasgos diferenciados, pero también hay constantes.El Che demuestra con sus fotografías haber sido un gran observador, sensible al esfuerzo humano, a los paisajes bellos. La fotografía le permitió acercarse y conocer lugares y gente. Se ve que disfrutaba de la soledad. La cámara fue un vehículo para comprender la realidad de los países que recorría y en la forma visual de expresar las ideas de un hombre curioso, íntimo, sensible. Las fotos muestran una búsqueda artística, estética. Ensaya planos, ángulos, técnicas diferentes. Saca fotos en color y en blanco y negro. Cuando puede,  revela él mismo en un laboratorio improvisado”. 

La investigadora ha ido descubriendo a Ernesto Che Guevara observando todo su trabajo: “La verdad es que me interesó todo lo que fui viendo a medida que leía sus diarios y sus muchas biografías. Mirar sus fotos es como ver a través de sus ojos, observar lo que él mismo miró. Es apasionante. También merecen un análisis aparte sus autorretratos, tomados en momentos clave. Conocemos su transformación, su paso a la clandestinidad cuando decide salir de Cuba, como cambió su rostro para esquivar a los servicios de inteligencia. El Che dejó para la historia el registro de su vida. De hecho, existen fotos suyas de bebé fotografiado por su padre, junto a su madre y sus hermanos y hermanas, hasta los rollos de fotos sin revelar que le encuentran en su mochila y le sacan sus captores en Bolivia antes de asesinarlo”.

Cuando he finalizado la lectura de la entrevista, he pensado algo de forma instantánea, como lo que ocurre cuando se obtiene una foto, ese instante mágico que queda grabado para la posteridad. La fotografía icónica de Ernesto Che Guevara, titulada oficialmente como “Guerrillero Heroico”, no se tomó por Korda para “decorar apartamentos”, como metáfora clara de su verdadera sentido, no inocente, en aras de defender una revolución, al igual que Picasso dijo de su famoso Guernica que “no estaba hecha para decorar apartamentos…Es un instrumento de guerra ofensiva y defensiva contra el enemigo”. El que quiera entender, que entienda. Efectivamente y salvando lo que haya que salvar, la imagen del Che tomada por Korda, su mirada implacable, no se hizo para decorar apartamentos, ni para beneficio del mercado en todas sus manifestaciones posibles, sino como un instrumento de la revolución cubana al servicio del pueblo. Nada más.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Cádiz enseña su diccionario, sus palabras

Sevilla, 29/III/2023

Cádiz enseña con orgullo y satisfacción su diccionario de palabras locales, pero que han viajado al Nuevo Mundo o al Mundo de Todos, con motivo de la celebración del IX Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), al que ya he dedicado un artículo en este cuaderno digital, Cádiz, capital desde hoy de la lengua española, mira a América, convirtiéndose estos días en la capital de la lengua española, y compartiendo este honor junto a las ciudades y países en los que anteriormente se han celebrado estos encuentros, desde 1979, año en que se celebró el primero en la ciudad de Zacatecas (México).

En esta ocasión quiero resaltar una iniciativa del Ayuntamiento gaditano al haber lanzado una iniciativa que acompaña a esta magna celebración de Congreso, bajo la denominación de Palabra de Cádiz, una exposición compuesta por 59 paneles distribuidos en las cuatro paredes del Mercado Central de Abastos, basada en la obra del profesor y lingüista Pedro Payán Sotomayor ‘El habla de Cádiz’, que «recoge medio centenar de palabras genuinas y propias de Cádiz (jartible, quillo, malaje, gargajillo, carajote, partidito, bastinazo, cortapicha, babeta, casapuerta, jindoy, bajío…), utilizadas no sólo por los habitantes de la ciudad sino también por los casi 500 millones de hispanohablantes del mundo. La exposición ‘Palabra de Cádiz’ pone en valor expresiones y palabras como ‘viva la Pepa’ o ‘cursi’ que no se usan sólo en la ciudad, sino que forman ya parte del patrimonio mundial. Y que serían imposibles de recopilar en su totalidad, pero de las que se han rescatado retales para resaltar los espacios comunes en el lenguaje de Cádiz y Latinoamérica».

Me parece extraordinaria esta iniciativa, porque muestra una seña de identidad de esta ciudad tan bella, así como de su provincia, a través de sus palabras, de su forma de expresarse a diario y que al igual que la Real Academia Española cuidan, a su manera, la fijación de las mismas, su brillo y su esplendor. Así lo expresó el autor del libro citado, Pedro Payán Sotomayor, en el acto de presentación oficial de esta exposición, al recordar que su libro, que data en su primera edición de 1983, “recoge lo que está en la calle, lo que el pueblo dice y expresa. Por ello una exposición como esta es lo más adecuado, porque si lo que está en el libro lo he recogido de la calle, ahora es el libro el que llega a la calle en un espacio tan especial como este”.

En Cádiz se demuestra que quedan palabras para comprender mejor la vida y su difícil situación social. algo que aprendí hace ya muchos años de Blas de Otero y que llevo grabado en mi mente y en mi corazón: sI he perdido la vida, el tiempo, todo lo que tiré, como un anillo, al agua, si he perdido la voz en la maleza, me queda la palabra. Si he sufrido la sed, el hambre, todo lo que era mío y resultó ser nada, si he segado las sombras en silencio, me queda la palabra. Si abrí los labios hasta desgarrármelos, me queda la palabra. Cádiz, con su gracia especial, con su arte milenario, nos entrega a diario el diccionario de las palabras que tienen, que le quedan, a pesar del hambre y de la sed de sus conciudadanos, sobre todo… de los que menos tienen. Palabra de Cádiz.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

¿A quién preocupa la angustia vital, a escala mundial?

Edvard Munch, El grito, 1893

[…] Miedo a la noche sin pastillas para dormir y a la mañana sin pastillas para despertar. Miedo a la soledad y miedo a la multitud. Miedo a lo que fue. Miedo a lo que será. Miedo de morir. Miedo de vivir.

Eduardo Galeano, El miedo global

Sevilla, 28/III/2023

¿Quién no ha visto alguna vez en su vida el cuadro de Munch más robado en la historia de la cleptomanía pictórica, El grito, en cualquiera de sus versiones? Me ha impresionado siempre esta expresión del grito que, según el artista, surgió como reflejo plástico de lo que escribió en su diario personal hacia 1892: Paseaba por un sendero con dos amigos – el sol se puso – de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio – sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad – mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza.

En este contexto de un loco mundo al revés en el que estamos viviendo día a día, donde apenas podemos gritar nuestro dolor interno, nuestra angustia vital, es una realidad incuestionable que la gran damnificada, en millones de personas de todo el planeta, es la salud mental, la hija pobre del Estado de Bienestar, a tenor de la atención pública que se le presta en la actualidad. Ayer se publicó en PNAS un artículo muy interesante, Global trends in emotional distress (Tendencias mundiales en la angustia emocional), en el que se demuestra científicamente que la angustia vital se ha incrementado en todo el mundo durante la última década, concretamente desde la gran crisis económica de 2009 hasta 2021, dando lugar a que las personas con pocos recursos sufren más un empeoramiento de esta vivencia, atribuible obviamente a las sucesivas crisis económicas, la pandemia última de la COVID-19 y el aislamiento que ha generado soledad no deseada.

El resumen de lo analizado en esta publicación expone lo siguiente: “En este estudio, examinamos la angustia emocional utilizando datos de encuestas representativas anuales de 1,53 millones de personas encuestadas en 113 países entre 2009 y 2021. Los participantes informaron si habían experimentado preocupación, tristeza, estrés o ira durante gran parte del día anterior. Las estimaciones dentro del país mostraron que la prevalencia de sentimientos de angustia emocional aumentó del 25 al 31 % entre 2009 y 2021, y aquellos con bajos niveles de educación e ingresos experimentaron los mayores aumentos de angustia. A nivel mundial, el período pandémico se caracterizó por un aumento inicial de la angustia en 2020 seguido de una recuperación en 2021”.

Lo que interesa resaltar fundamentalmente en este estudio, es conocer con detalle qué ha significado el estrés emocional, la angustia vital, en los encuestados: “La angustia se evaluó utilizando cuatro ítems que preguntaban si los participantes experimentaron diferentes sentimientos negativos el día anterior: estrés, preocupación, tristeza e ira. Estos elementos se alinean con los componentes más destacados de la angustia emocional que se evalúan típicamente, que incluyen ansiedad, depresión e ira. Primero se pidió a los participantes que “piensen en el día de ayer, desde la mañana hasta el final del día. Piensa dónde estabas, qué estabas haciendo, con quién estabas y cómo te sentías”. Luego se les preguntó a los participantes: «¿Experimentó los siguientes sentimientos durante GRAN PARTE DEL DÍA, ayer?» e indicaron si experimentaron cada emoción (codificados como 1 = sí y 0 = no). Las puntuaciones se escalaron como porcentaje de las puntuaciones máximas posibles (POMP) para obtener una puntuación que indica el porcentaje de sentimientos angustiantes experimentados (que van de 0 a 100%)”.

Igualmente, se expone el alcance de la muestra del estudio en relación con los participantes en el mismo: “Gallup encuestó a 1,76 millones de personas de 165 países entre 2009 y 2021. La población objetivo de la Encuesta mundial de Gallup (GWP) es la población civil no institucionalizada del mundo, de 15 años o más. Se utilizó la marcación aleatoria de dígitos de una lista de números de teléfono representativos a nivel nacional para realizar encuestas telefónicas en países donde la cobertura telefónica representa al menos el 80% de la población. Las encuestas se administraron en persona en regiones con cobertura telefónica menos extensa, incluida la mayor parte de Asia, Medio Oriente y África. Durante la pandemia, se realizaron entrevistas telefónicas en la mayoría de las naciones. En todos los países, los hogares se seleccionaron al azar y se encuestaron aproximadamente 1.000 personas cada año. Las naciones se incluyeron en nuestros análisis si los datos estaban disponibles para más de la mitad de las oleadas de encuestas entre 2009 y 2021, incluso durante la pandemia. Esto produjo un tamaño de muestra de 1.527.616 personas de 113 países”. Asimismo, el estudio ofrece información detallada de cada uno de estos pasos dados para la obtención de los resultados.

Desde mis años jóvenes, la llamada angustia vital ha sido claro objeto de estudio en la filosofía existencial y en la psicología y psiquiatría humanista y también existencial. He estudiado en profundidad esta realidad humana en mis años de investigación profesional, porque he creído que era algo que ocurría a diario en la vida ordinaria de las personas, marcando una hoja de ruta preocupante en el acontecer diario de cada persona. Desde aquellas incursiones universitarias hasta el análisis de esta realidad existencial que detalla el estudio citado, han pasado muchos años y la realidad es que el estrés emocional, en sus variadas manifestaciones, se ha recrudecido a nivel mundial. Con independencia de la influencia que tuvo la pandemia en su primer año de presencia efectiva en la vida de millones de personas, ha sido curioso constatar que no ha sido la principal causa de ese estrés emocional progresivo en la población mundial, porque se supo reaccionar adecuadamente y de forma generalizada. Lo que ha resultado importante constatar en la correlación de causas en la década analizada, expresado en los siguientes términos: “Sobre los motivos de la tendencia negativa de la salud mental en todo el planeta, Daly [uno de los firmantes del estudio] cree que “pueden influir muchos factores que varían por países y periodos”. Entre otras cosas, el investigador apunta a las consecuencias de la crisis financiera de 2008, que provocó “inseguridad laboral y problemas de deuda en mucha gente”, y a la inestabilidad política en muchos lugares del mundo. Daly menciona también la “preocupación por el declive de la cohesión social en algunas naciones, reflejada en aislamiento y soledad que pueden contribuir a la sensación de angustia”. Por último, el investigador señala al posible papel del “entorno tecnológico, con el incremento asociado de información, demandas de productividad o comparación con los demás” como otra fuente de malestar, y reconoce que la mayor conciencia de los problemas de salud mental puede estar visibilizando problemas que antes ya existían aunque no se midiesen”.

Ante lo expuesto con crudeza en este estudio panorámico mundial, surge la gran pregunta: ¿preocupa a las autoridades mundiales directamente involucradas en las políticas sociales del planeta, la angustia vital mundial que se está viviendo en la actualidad? Una vez más, estamos avisados, aunque con una mirada cercana a nuestra realidad más próxima en nuestro país, sabemos, objetivamente, que la salud mental sigue siendo la pariente pobre del Sistema Nacional de Salud y, por extensión, de los Sistemas Sanitarios Públicos de las Comunidades Autónomas. El miedo a vivir sobrevuela sobre nuestras cabezas con resultados muy preocupantes para la sociedad, de ahí la urgencia para que se tomen las medidas adecuadas de Estado de Bienestar ante el Estado de Malestar que impera a nuestro alrededor.

En este contexto, quiero hacer hoy una reflexión especial sobre esta angustia de vivir, que no es inocente porque se propaga a diario en el ocaso de la democracia, auspiciada por los personajes siniestros que difunden continuamente miedo y desesperanza sobre todo lo que se mueve en nuestro país, a través de noticias manipuladas, redes sociales mentirosas, políticos y partidos impresentables. Muchos de sus protagonistas son mediocres de profesión y lo repito hoy de nuevo hasta la saciedad: lo que representan sólo es mediocridad de mediocridades, porque (casi) todo es mediocridad. Lo que proclaman estos agoreros mayores de su reino, es de calidad media, tirando a malo, como nos enseña nuestro Diccionario de la Lengua, pero está de moda y hacen sufrir a muchas personas de buena fe y voluntad. Lo digo una y mil veces: los mediocres que operan el miedo están haciendo de cada día su día, su mes, su año, de forma silenciosa. Al igual que Diógenes de Sínope, tendremos que coger una linterna ética y gritar a los cuatro vientos ¡buscamos personas dignas y honestas, no mediocres!, porque no quiero seguir con angustia vital, además de pandemias, guerras incomprensibles y bancarrotas en cadena por la eterna avaricia de los más poderosos. Es probable que los mediocres y profesionales del miedo salgan huyendo para esconderse en paraísos sin ética alguna, no sólo fiscales, porque no soportan dignidad alguna que les pueda hacer sombra, si es que alguna vez tuvieron cuerpo presente de altura de miras, que no es el caso. Ni de los que los eligen para puestos claves en la sociedad. ¿Qué quiere decir esto? Que entre tibios, hacedores de miedo, mediocres y tristes anda el juego mundial de dirigir la vida a todos los niveles, nuestro país incluido, con especial afectación en determinados partidos que nos representan. Cuando los mediocres se instalan en nuestras vidas, en nuestra política o en nuestro trabajo diario, hay que salir corriendo porque no hay nada peor que una persona mediocre con poder equivocado, además triste y tibia, sin dignidad alguna, que azuza el miedo continuamente, el efecto halo que rodea a la angustia vital. Pero es necesario estar orientados y correr hacia alguna parte, hacia la dignidad en todas y cada una de sus posibles manifestaciones. Es la mejor forma de luchar contra la lacra social del miedo instaurado por mediocres y la mediocridad que los acompaña siempre, convirtiéndose casi sin darnos cuenta en sus indignos representantes, porque intentan invadirnos por tierra, mar y aire, sin compasión alguna. Cada vez tenemos menos tiempo para descubrirlos, aunar voluntades para ocupar su sitio y, de forma celular, boca a boca, recuperar tejido crítico social para crear nuevos liderazgos de esperanza en nuestro país, tan dañado en la actualidad y que tanto los necesita.

Lo que de verdad temo en este contexto de angustia vital generalizada es tener miedo a perder la libertad, no el que aprendí de Erich Fromm, en su precioso libreo El miedo a la libertad, que guardo en mi clínica del alma, sobre todo en un texto introductorio de este libro, presentado bajo el epígrafe de “El discurso de Dios al hombre”, que corresponde a la Oratio de hominis dignitate, un texto de Giovanni Pico della Mirandola (1463-1494) que recoge en las 900 Tesis (Conclusiones Filosóficas Cabalistas y Teológicas) que presentó a la Iglesia de Roma en 1486, en las que buscaba una confluencia sincrética entre diversas creencias y postulados religiosos de la época, con una trazabilidad importante de filósofos y teólogos latinos y árabes. Es importante conocer este contexto histórico, que le costó finalmente la excomunión al poner al hombre (como ser humano primigenio) en un puesto muy importante en la vida humana gracias a su libertad. Tras este breve análisis, comprendo mucho mejor por qué Fromm lo eligió como texto introductorio de su libro, de su miedo personal a la libertad y por qué ha pasado a la posteridad como el Manifiesto del Renacimiento:

No te di, Adán, ni un puesto determinado ni un aspecto propio ni función alguna que te fuera peculiar, con el fin de que aquel puesto, aquel aspecto, aquella función por los que te decidieras, los obtengas y conserves según tu deseo y designio. La naturaleza limitada de los otros se halla determinada por las leyes que yo he dictado. La tuya, tú mismo la determinarás sin estar limitado por barrera ninguna, por tu propia voluntad, en cuyas manos te he confiado. Te puse en el centro del mundo con el fin de que pudieras observar desde allí todo lo que existe en el mundo. No te hice ni celestial ni terrenal, ni mortal ni inmortal, con el fin de que —casi libre y soberano artífice de ti mismo— te plasmaras y te esculpieras en la forma que te hubieras elegido. Podrás degenerar hacia las cosas inferiores que son los brutos; podrás —de acuerdo con la decisión de tu voluntad— regenerarte hacia las cosas superiores que son divinas”.

Igualmente, tengo miedo a no comprender bien qué quiso exponer Eduardo Galeano en su declaración del miedo global (1), fundamentalmente porque en él se dice algo verdaderamente sobrecogedor y porque reconozco que lo que está pasando y estamos viendo, por ejemplo en Ucrania, da miedo, sintetizado en uno de sus versos: Las armas tienen miedo a la falta de guerra y un corolario anterior: Los militares tienen miedo a la falta de armas, porque la realidad es que estamos viviendo en un mundo al revés presidido por el miedo interesado que muchos meten en nuestras vidas:

Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.
Y los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.
Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.
Los automovilistas tienen miedo a caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados.
La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.
Los civiles tienen miedo a los militares. Los militares tienen miedo a la falta de armas.
Las armas tienen miedo a la falta de guerra.
Es el tiempo del miedo.
Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo.
Miedo a los ladrones y miedo a la policía.
Miedo a la puerta sin cerradura.
Al tiempo sin relojes.
Al niño sin televisión.
Miedo a la noche sin pastillas para dormir y a la mañana sin pastillas para despertar.
Miedo a la soledad y miedo a la multitud.
Miedo a lo que fue.
Miedo a lo que será.
Miedo de morir.
Miedo de vivir.

Lo más trágico que dice Galeano es tener “miedo de vivir”, la auténtica angustia vital. Es verdad que en su ocaso actual, la democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir que estamos muy preocupados por la angustia vital mundial y que en España es una realidad que debemos atender de forma urgente. Estamos avisados y el estudio analizado hoy lo corrobora. 

(1) Eduardo Galeano, Patas arriba. La escuela del mundo al revés, 1998. Madrid: Siglo XXI Editores de España.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Cádiz, capital desde hoy de la lengua española, mira a América

A mis 12 años de edad estuve a punto de ser atropellado por una bicicleta. Un señor cura que pasaba me salvó con un grito: “¡Cuidado!” El ciclista cayó a tierra. El señor cura, sin detenerse, me dijo: “¿Ya vio lo que es el poder de la palabra?” Ese día lo supe. Ahora sabemos, además, que los mayas lo sabían desde los tiempos de Cristo, y con tanto rigor que tenían un dios especial para las palabras.

Gabriel García Márquez, en Botella al mar para el Dios de las palabras, en Zacatecas (México), 7 de abril de 1997, con motivo del I Congreso Internacional de la Lengua Española.

Sevilla, 27/III/2023

Esta mañana se ha inaugurado en Cádiz el IX Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), que nació como Congreso de la Lengua Española en 1992, aquí en Sevilla, en cuya sesión de clausura se acordó que el siguiente encuentro se celebrara en México como I Congreso Internacional de la Lengua Española, que tuvo lugar el 7 de abril de 1997 en Zacatecas, bajo la presidencia de S. M. el Rey de España y el presidente de la República de México. Se celebran con periodicidad trienal en los países de la comunidad hispanohablante, teniendo lugar este año en Cádiz, del 27 al 30 de marzo, de forma extraordinaria, por las circunstancias políticas que atraviesa Perú, al haberse previsto oficialmente que se llevara a cabo en Arequipa. El lema acordado para este año es Lengua española, mestizaje e interculturalidad. Historia y futuro y reúne en su programa académico a casi 300 participantes procedentes de todo el mundo. Hay que añadir que el Instituto Cervantes y la Real Academia Española, junto a la Asociación de Academias de la Lengua Española, son las instituciones que impulsan la celebración de los Congresos Internacionales de la Lengua Española, con la participación de diversas instituciones de los países que los acogen.

Según la fuente oficial de este Congreso, “se abordarán grandes ejes transversales de la lengua española y su expansión internacional. Una de las principales líneas temáticas es la dedicada a la universalidad del español, donde se reflexionará sobre la realidad multilingüe de los países hispanohablantes, así como de las cosmovisiones indígenas y periféricas. La riqueza lingüística y literaria compartida durante siglos por las dos orillas será otra de las cuestiones tratadas en el Congreso. La idea de globalización en el mundo hispánico se aproximará a la cuestión intercultural en los ámbitos jurídicos, políticos y de las instituciones públicas, al igual que la lengua española como factor clave en la economía digital. Otro de los ejes pondrá el foco en la lengua y la educación intercultural, en la que se tratarán aspectos como los retos de la enseñanza del español o el conocimiento de lenguas originarias. La variación gramatical en el mundo hispano, la inteligencia artificial y la dependencia tecnológica también serán temáticas tratadas en el CILE, así como la lengua en relación con su carácter comunitario y dialogante entre las realidades transculturales”. 

Junto a esta actividad institucional en torno a la Lengua española, se ha previsto también llevar a cabo una programación cultural, “donde las letras, la fotografía y la música tomarán protagonismo. Carmen Linares, Marina Heredia y Arcángel ofrecerán un concierto inaugural mañana en el Gran Teatro Falla. Durante los días del CILE también se podrá disfrutar de exposiciones, representaciones teatrales, conversatorios y talleres en torno a la lengua española, las identidades y las diferentes formas de expresión cultural. Finalmente, Jorge Drexler ofrecerá, junto a otros artistas nacionales como Ángel Stanich o Baiuca, un concierto de clausura el 30 de marzo en la sala Momart”.

Gracias a este Congreso, Cádiz se convierte durante estos días en la capital de la lengua española, compartiendo desde hoy este honor junto a las ciudades y países en los que anteriormente se han celebrado estos encuentros, siendo por orden cronológico las siguientes: Zacatecas (México, 1997), Valladolid (España, 2001), Rosario (Argentina, 2004), Cartagena de Indias (Colombia, 2007), Valparaíso, (Chile, 2010); Panamá, 2013; Puerto Rico, 2016 y Córdoba (Argentina, 2019). Cádiz, como reconoce la propia organización del Congreso es “una ciudad que mira a América”, porque “la ciudad es conocida sobre todo por ser protagonista de algunos de los acontecimientos más relevantes de la historia europea y americana, desde su importancia durante las guerras púnicas o la época romana, su estratégica posición como cabecera del comercio con el norte de África en época medieval hasta la llegada a América de los españoles, el comercio de Indias y las rutas comerciales con el norte de Europa o el nacimiento de la primera Constitución española (1812) que estuvo vigente, aunque por un corto periodo, a ambos lados del Atlántico y que influyó de manera notable en la configuración de las constituciones de las naciones americanas. El derecho público y la arquitectura institucional de los nuevos Estados tienen, indudablemente, sabor gaditano. Todos estos acontecimientos hacen que Cádiz haya sido considerada desde hace siglos la ciudad más americana de Europa”. Agregan también, algo que ennoblece nuestra tierra, Andalucía, a través de Cádiz: “Esta vinculación de Cádiz con América se refleja no solo en sus calles, plazas y edificios, sino en el patrimonio inmaterial de la Lengua Española, una lengua que compartimos con casi 500 millones de personas y que se ha ido configurando con muchas palabras “de ida y vuelta” y con los sones de ambas orillas”.

¡Bienvenido sea este encuentro, junto con el programa académico y cultural que lo sustentan! Miguel de Cervantes, tan presente en estos Congresos, nos recordó algo muy importante en su obra más representativa del español escrito, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, donde pone en boca de su protagonista y amante de los libros de caballerías la siguiente expresión popular: “De gente bien nacida es agradecer los beneficios que reciben, y uno de los pecados que más a Dios ofende es la ingratitud (Don Quijote, I, XXII). Como ciudadano de a pie, agradezco este encuentro, porque la palabra española saldrá reforzada en beneficio de todos, fundamentalmente porque en este mundo al revés, la palabra es de las pocas cosas que aun nos quedan… No olvido así a uno de los maestros de la palabra española no inocente, Blas de Otero, a quien tanto debo.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

El día después de la manifestación en defensa de la sanidad pública en Andalucía, un “quejío” que se debería escuchar

Manifestación en Sevilla en defensa de la Sanidad Pública – 25 de marzo de 2023 / JA COBEÑA

Sevilla, 26/III/2023

El día de ayer no es sino sueño y el de mañana es sólo una visión. Pero un hoy bien empleado hace de cada ayer un sueño de felicidad y de cada mañana una visión de esperanza. ¡Cuida bien, pues, este día!

Juan Ramón Jiménez, palabras a modo de introducción, recogidas del sánscrito, en el Diario de un poeta recién casado (1916-1917).

Han pasado veinticuatro horas desde que dio comienzo ayer la manifestación en Sevilla y en todas las provincias restantes de Andalucía, en defensa de la sanidad pública. La guerra de cifras sobre asistentes estaba garantizada de antemano, ¡qué más da el número!, cuando la pura realidad es que la desestructuración de los servicios de la sanidad pública la sufren miles de personas en el silencio de cada día, en los pueblos y en las ciudades, sin capacidad a veces de ir a este tipo de manifestaciones. Lo importante es haber constatado ayer, en vivo y en directo, el descontento generalizado, yo diría que incluso hartazgo, de miles de personas, sobre lo que se siente a pie de calle sobre la realidad actual de la sanidad pública en nuestra Comunidad. Quien no quiera aplicar el principio de realidad sobre lo que está pasando es que niega la mayor: el ocaso del Estado de Bienestar en uno de sus pilares básicos, la sanidad pública, en un desmantelamiento progresivo y silencioso del Sistema Sanitario Público de Andalucía, donde se han abierto las puertas de par en par a la “ocupación” del Sistema por parte de la sanidad privada. En el día después de la manifestación de ayer en Andalucía, el Gobierno que la rige debería “escuchar” a todas las personas que con este tipo de actos sólo buscamos la luz con el tiempo fuera, como escuchaores y escuchaoras de todo lo que se expresa con dolor en esta tierra, donde al ir juntos, como hicimos ayer, nos tratamos como hermanos, cuando a veces no sabemos si somos amigos o seres lejanos, aunque lo único que sabemos, en tiempos políticos en los que se atenta contra la sanidad pública, es que unos de otros -no inocentes-, en Andalucía, lejos estamos.

Sé que lo expuesto anteriormente se rebate a diestro y siniestro por el Gobierno actual en la Comunidad, porque todo el revuelo sobre la reivindicaciones y protestas en plazas y calles públicas sobre la situación actual de la Sanidad Pública, es fruto de los “bulos” de la izquierda, de los comunistas de toda la vida. En definitiva, para el Gobierno en Andalucía, todo son mentiras. La realidad es que todo no es problema exclusivo de “gastar”, más que “invertir”, mucho dinero en los presupuestos generales de la Comunidad, como repite a modo de mantra el Gobierno en ciernes, porque según mi forma de analizar lo que está sucediendo, lo que está ocurriendo y doliendo tanto a miles de andaluces, es que la situación no se arregla exclusivamente con el  todopoderoso caballero don dinero, sino que es un problema ideológico, de estrategias de salud pública y de principios, no inocentes, donde no se debe confundir valor y precio, como suelen hacer los necios y mediocres, que nos rodean por tierra, mar y aire, confundiendo permanentemente el valor de lo público con el precio público que hay que pagar por ello. Y no es lo mismo. De ahí la importancia de cuidar el día después, al que hay que atender ya mismo como si en él nos fuera la vida, como si en cada día después nos fuera lo más esencial de la dignidad humana. Lo expresaba muy bien Juan Ramón Jiménez, andaluz de Moguer, cuando afirmaba “¡Cuida bien de este día! Este día es la vida, la esencia misma de la vida. En su leve transcurso se encierran todas las realidades y todas las variedades de tu existencia: el goce de crecer, la gloria de la acción y el esplendor de la hermosura. El día de ayer no es sino sueño y el de mañana es sólo una visión. Pero un hoy bien empleado hace de cada ayer un sueño de felicidad y de cada mañana una visión de esperanza. ¡Cuida bien, pues, este día! Este es nuestro reto actual para seguir luchando por la transformación de la situación actual en Andalucía, no sólo su cambio.

De lo que estoy convencido es que el quejío de ayer en la manifestaciones de Andalucía en defensa de la Sanidad Pública, como escuchaores de lo que está sucediendo, no resbala por nuestra piel, sino que la modifica para siempre. Creo que hemos comprendido bien que escuchar el dolor actual por la situación de la Sanidad Pública de esta tierra, es un elogio de la caricia o, si quieren, una exaltación de su impacto en nuestra alma de secreto, para honra de Andalucía y sus gentes, tal y como lo aprendí de las palabras de García Lorca pronunciadas hace tan solo cien años, en el primer Concurso de Cante Jondo, “canto primitivo andaluz”, tal y como rezaba en el cartel promocional del evento, celebrado en Granada en los días 13 y 14 de junio de 1922.

Cuando avanzábamos ayer durante la manifestación, en la que se recordaba por megafonía, que “la salud estaba en nuestras manos”, golpe a golpe y verso a verso, hacia el palacio de San Telmo, sede del Gobierno en Andalucía, tomé conciencia de que no sé lo que nos debemos unos a otros o a la sociedad en general, con sentimiento de clase o, al menos, de que nada que sea humano y saludable nos sea ajeno, siguiendo al pie de la letra la máxima de Terencio, aunque es verdad que por el mero hecho de vivir estamos cumplíos, volcados en un mundo al revés diseñado a veces por el enemigo de la sanidad pública, de la saludable dignidad humana. Es la razón fundamental para no olvidar nuestros compromisos sociales en el día después de los quejíos individuales y colectivos en las manifestaciones a las que asistimos ayer en Andalucía. El lema de la manifestación de ayer no lo olvidaré tampoco en ese día después, que es hoy, mañana y pasado mañana, siempre…, ¡La sanidad pública está en tus manos!, en mi situación actual, atendiendo a las Señales que aprendí hace muchos años de Mario Benedetti: En las manos te traigo / viejas señales / son mis manos de ahora / no las de antes / doy lo que puedo / y no tengo vergüenza / del sentimiento

José Antonio Cobeña Fernández

Ex secretario general del Servicio Andaluz de Salud (2000-2004)

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Razones de la razón para participar en una manifestación en defensa de la sanidad pública

Sevilla, 23/III/2023

Con el amor y el sufrimiento se fueron aunando las voluntades

Quilapayún, en el Relato II de la Cantata Popular de Santa María de iquique

Estar bien informados es consustancial con la democracia y con las actitudes que se desprenden de ella a nivel de ciudadanía, sobre todo cuando las ejercemos en nuestra vida ordinaria. En este sentido, conviene tomar nota de qué razones de la razón y no sólo del corazón (que también existen siguiendo el pensamiento de Pascal), están detrás de la convocatoria que hace la organización popular de Mareas Blancas para el próximo 25 de marzo, en todas las provincias de Andalucía y en defensa de la sanidad pública, con un lema muy claro y convincente para la asunción de responsabilidades ciudadanas: “la sanidad pública está en tus manos”. Creo que a lo largo de la historia de este cuaderno digital, casi dieciocho años, me he posicionado claramente a favor de la sanidad pública y muestra de ello son los artículos que he publicado recientemente, cuando una gota de despropósito político ha colmado el vaso del desmantelamiento controlado del Sistema Sanitario Público de Andalucía: la Orden por la que bajo el título que la define su objeto se esconden dos situaciones verdaderamente preocupantes: la posibilidad de que la sanidad privada okupe (sic) las instalaciones públicas sanitarias de todo tipo y que se ponga precio a la externalización de las consultas de atención primaria.

Es verdad que cuando tenemos que exponer razones de la manifestación citada, no sólo pre-ocupan (con guion) las dos anteriormente expuestas, que ha sido la gota que ha colmado el vaso de despropósitos políticos, sino un cúmulo de situaciones que durante los últimos años han encendido todas las alarmas sobre la situación actual del Sistema Sanitario Público de Andalucía. Me refiero a la situación caótica de la Atención Primaria, base indiscutible de garantías del funcionamiento ordenado y organizado de la sanidad pública, como la auténtica puerta de entrada al mismo, así como la falta de dotación de profesionales de todo tipo y de infraestructuras, listas insoportables de espera, marginación de la urgente atención integrada a la Salud Mental, desorganización estructural y directiva, así como la falta de financiación bien planificada y distribuida, entre otras muchas carencias. Todo ello ocurriendo en estos momentos y sufriéndolo la ciudadanía en Andalucía, sobre todo los que menos tienen y no pueden acceder a seguros privados, que están haciendo algo más que “sus agostos”, yo diría que “sus años”, con una financiación derivada de las arcas públicas hacia convenios y conciertos con organizaciones privadas que financiamos entre todos.

En la presentación telemática de la convocatoria de las manifestaciones en Andalucía por parte de la Coordinadora de las Mareas Blancas de las diferentes provincias andaluzas, el coordinador, Antonio Vergara ha justificado esta acción popular en que las reivindicaciones que vienen haciendo en los últimos meses “están fundamentadas y no son eslóganes, ni frases repetidas sin fundamento, sino planteamientos analizados siempre con la visión de lo público, de que todos los derechos sean universales y de la misma calidad para todos”, dejando muy claro que estas mareas no representan los intereses de ningún partido político o sindicato, sino exclusivamente “la exigencia de derechos para los andaluces”. Para las mareas lo importante es que se visibilice el “poder social”, sin instrumentalización alguna.

Para comprender bien las razones de la razón para defender la Sanidad Pública en Andalucía, relaciono a continuación los cuatro artículos que he publicado a lo largo del último mes y medio en este cuaderno digital, porque estimo que puedan ofrecer información suficiente para justificar la asistencia a la manifestación convocada por las Mareas Blancas de Andalucía el próximo sábado 25 de marzo en todas las provincias andaluzas: Es una realidad la venta controlada del Sistema Sanitario Público de Andalucía, la joya de la corona, Se consolida el desmantelamiento del Sistema Sanitario Público de Andalucía,  La crisis sanitaria pública actual, ¿es de modelo estratégico o de ideología? y, el último, El desmantelamiento de la sanidad pública en Andalucía no se reconduce con una corrección de errores.

Creo, por último, que existen razones de fondo y forma para estar presentes en esta convocatoria, sobre todo si creemos y defendemos a ultranza el Estado de bienestar, con el mejor modelo estratégico de salud que se adapte a las circunstancias sociosanitarias actuales, que cambian obviamente con el paso de los años, porque si hay ideología de defensa de las garantías públicas, desde la cuna hasta la tumba, suele haber dinero para su financiación, a través de la economía democrática. Lo que no es presentable es confiar sólo en la financiación para garantizar el sostenimiento de cualquier Sistema Nacional de Salud, incluso el que no está orientado a la ciudadanía en general, sin exclusión alguna, fundamentalmente porque hay modelos no inocentes, en los que el capital y los fondos de inversión hacen su permanente agosto descapitalizando los recursos públicos ya existentes de forma gradual, hasta hacerlos insostenibles como justificación de que la sanidad privada es la única salida que existe ante la situación actual de la Sanidad Pública. Por tanto, las ideologías que sustentan la democracia explicitada en el llamado Estado de Bienestar son las garantes de la economía democrática y participativa de la sociedad en ese Estado, no al revés, desde el capitalismo puro y duro, sin democracia y sin participación social alguna. Es lo que no deberíamos olvidar para seguir defendiendo los doce principios que figuran en la vigente Ley de Salud de Andalucía, sin dejar ninguno atrás: la universalización y equidad en los niveles de salud e igualdad efectiva en las condiciones de acceso al Sistema Sanitario Público de Andalucía, la consecución de la igualdad social y el equilibrio territorial en la prestación de los servicios sanitarios, la concepción integral de la salud, incluyendo actuaciones de promoción, educación sanitaria, prevención, asistencia y rehabilitación, la integración funcional de todos los recursos sanitarios públicos, la planificación, eficacia y eficiencia de la organización sanitaria, la descentralización, autonomía y responsabilidad en la gestión de los servicios, la participación de los ciudadanos y de los trabajadores del sistema sanitario, la promoción del interés individual y social por la salud y por el sistema sanitario, así como la de la docencia e investigación en ciencias de la salud, la mejora continua en la calidad de los servicios, con un enfoque especial a la atención personal y a la confortabilidad del paciente y sus familiares y, por último, la utilización eficaz y eficiente de los recursos sanitarios. Son doce razones, no inocentes, que tampoco deberíamos olvidar en esta convocatoria de la manifestación prevista para el próximo sábado 25 de marzo, que también justifican por sí mismas nuestra asistencia a ella porque, no nos engañemos, la sanidad pública está en nuestra mente y en nuestras manos.

José Antonio Cobeña Fernández

Ex secretario general del Servicio Andaluz de Salud (2000-2004)

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!