El pueblo chileno aprueba la elaboración de su Nueva Constitución

“25/10/2020: CONTRA VIENTO Y COVID, CHILE DECIDIÓ ACABAR CON EL LEGADO DEL DICTADOR”

Texto de un cartel, ayer, durante la votación en Valparaíso (Chile)

Sevilla, 26/X/2020

Es de bien nació ser agradecido. Es lo que me pasa hoy al constatar el magnífico resultado de ayer en el plebiscito nacional chileno para aprobar o no la Nueva Constitución. Quiero resaltar hoy, en este pequeño homenaje particular al pueblo chileno, que formé parte de mi conciencia social escuchando a Víctor Jara, Quilapayún, Inti-Illimani, Violeta Parra, Julio Numhauser y otros tantos “cantores” y grupos chilenos que amaban y aman la democracia por encima de todo. La aportación de Neruda es otro cantar del alma mía, que reconozco, guardo, respeto y aprendo. También he sentido el dolor mantenido en el tiempo por la terrible dictadura de Pinochet y en recuerdo a la libertad malherida del pueblo chileno, que he grabado de forma indeleble en mi mente y en mi corazón a lo largo de 47 años y de lo que he dado pruebas fehacientes en este cuaderno digital cada 23 de septiembre. Gracias sinceras por lo que aprendí de la democracia chilena, de sus cantores, grupos folklóricos, poetas, escritores. Del pueblo llano de Iquique.

Han sido dos preguntas, en las que había que decidir aprobar o rechazar lo propuesto y un único resultado final: aprobar mayoritariamente o no la nueva Constitución y la forma de llevarlo a cabo con participación popular asegurada o no. El resultado ha sido abrumador, más de un 78% de votos a favor de la Nueva Constitución, en una primera pregunta, siendo la segunda la referida a la fórmula para llevarlo a cabo, mediante una Convención Mixta Constitucional (muy importante decisión para asegurar la participación democrática), la que ha obtenido un 79% de votos afirmativos. Se ha demostrado con esta importante mayoría que el pueblo chileno, unido, jamás será vencido. Este gran paso democrático hacia adelante permitirá reemplazar la actual Constitución, redactada y aprobada durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), gracias al histórico plebiscito surgido de las protestas populares de octubre de 2019, que ocasionaron desgraciadamente 30 muertos y miles de personas heridas.

Se votó ayer algo muy importante y revolucionario: la nueva Carta Magna será elaborada por una Convención Mixta Constitucional formada por parlamentarios y ciudadanos electos. Las 155 personas que integrarán esta convención ciudadana serán elegidas por votación popular el 11 de abril del año que viene y a partir de entonces tendrán un margen de nueve meses, prorrogables una sola vez por tres meses más, para elaborar el nuevo texto de la nueva Carta Magna.

Es llamativo constatar que ni siquiera el coronavirus ha sido capaz de frenar esta oleada democrática, al haber sido convocados a esta votación más de 14,7 millones de chilenos, con medidas muy restrictivas de seguridad sanitaria para evitar contagios y haberse desarrollado la misma con gran normalidad. Se ha confirmado algo que no he olvidado de la gran historia de democracia en Chile: con el amor y el sufrimiento se aúnan las voluntades, exactamente como se sigue cantando en Chile en su memorable Cantata Popular de Santa María de Iquique que tantas veces he citado en este cuaderno digital. Con este resultado de ayer, la dignidad se va haciendo costumbre en Chile. Una gran lección democrática para no olvidar en tiempos de coronavirus.

Me dispongo ahora a escuchar y compartir en la noosfera la nueva composición de Quilapayún e Inti-Illimani, La Nueva Constitución (letra: Eduardo Carrasco, de Quilapayún y música de Fernando julio, de Inti-Illimani), con unas palabras que me dejan el alma tranquila en democracia, aunque con la ardiente paciencia de Neruda:

Neruda dice que el viento
Con voces inmateriales
Canta a las olas del mar
Ansias de besos nupciales
Y el mensaje es que la patria
Estrene su corazón
Con su palabra más sabia
La nueva constitución

Entonces responde Parra
Basta de gran poesía
Ya no sirve el tonto grave
Llegó la antipoesía
Miren que cosa más rara
Y ocurre en nuestra nación
El pueblo quiere dictarnos
La nueva constitución

Huidobro que no es tan loco
Como un pájaro que canta
Tralalí de un dios perdido
Un aleteo levanta
El poeta es el que inventa
Con nobleza su canción
En la que ya viene escrita
La nueva constitución

Y es Violeta la que sigue
Pone su guitarra en ristre
Y empieza a tocar cantando
Acordes un poco tristes
Gracias a mi pueblo dice
Que ahora escucha mi canción
A lo mejor va e inventa
La nueva constitución

Y como es fiesta chilena
Con pebre y con vino tinto
No puede faltar de Rokha
Que aquí viene a ser el quinto
Ofrece pebre en cuchara
Apetitosa porción
Para que nazca enfiestada
La nueva constitución

Y este que canta es Carrasco
Poeticastro sencillo
Sin premios ni pergaminos
Es lana del mismo ovillo
Desconocido poeta
Pobre pero no huevón
Rengueando pero votando
La nueva constitución

Y al final llegamos todos
Poetas y no poetas
El joven del matapacos
Y el paco con su escopeta
No hay nadie que quede fuera
Porque es toda la nación
La que escribe con su puño
La nueva constitución

Me traicionó la memoria
Estaba dejando fuera
A la más grande de todas
Que debería ir primera
La honda voz de Gabriela
Que llevo en mi corazón
Para escribir con ternura
La nueva constitución

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.