Pasolini está en la lista de espera de la Cineteca de Bolonia

Sevilla, 13/IV/2023

A estas alturas de la “película” de este cuaderno digital, nadie podrá negar el aprecio que he expresado siempre a Pier Polo Pasolini y a una obra suya emblemática, Il vangelo secondo Matteo (El evangelio según Mateo, 1964) que, como contó muy bien el periodista Juan Arias en un determinado momento, nació junto a él en un encuentro de escritores compartido en Asís con el director italiano: “La idea del ateo y homosexual Pasolini de hacer un filme sobre la vida de Jesús fue una pura casualidad. El cineasta tenía 42 años y fue convidado a Asís a un congreso de escritores. Coincidió que también a mí me habían convidado para hablar de un tema curioso: “Jesús escritor”. Recuerdo que Pasolini se sentó a mi lado y cuando en el programa vio el título de mi ponencia, me dijo entre curioso e incrédulo: “¡Pero si Jesús nunca escribió!”. Le pedí que esperara y vería que sí había escrito. El cineasta nunca había leído los evangelios. Cuando yo conté la historia de que Jesús había escrito una sola vez y con el dedo de su mano en el polvo del suelo del templo para salvar a una mujer adúltera de la muerte por lapidación, Pasolini intrigado me dijo: “Pero no has contado qué escribió”. Le expliqué que los evangelios no lo cuentan y él, inquieto en la silla, como enfadado, me susurró: “¡Pero los apóstoles fueron locos por no contar lo único que Jesús escribió en su vida!”.

A partir de esa experiencia inolvidable, Pasolini se quedó un día mas en Asís y leyó de un tirón el evangelio atribuido a Mateo, quedando tan sorprendido que decidió allí mismo llevar esa historia a una película, la que tantas veces he citado en este cuaderno digital, tal y como se puede leer en mi última publicación Ciudadano Jesús. Otra navidad es posible. En su portada, figura una imagen tomada por Domenico Notarangelo en un descanso durante el rodaje de “Il vangelo secondo Matteo” (1964), en la que aparecen Enrique Irazoqui, que interpretó el papel de Jesús y Pier Paolo Pasolini. Él expresó algo muy importante en relación con esta obra tan paradigmática y, aparentemente, contraria con su ideología. “Mi lectura del Evangelio sólo podía ser la lectura de un marxista, pero al mismo tiempo se iba extendiendo en mí la fascinación de lo irracional, de lo divino, que domina todo el Evangelio. Como marxista, no puedo explicarlo y tampoco el marxismo”. ¡Que curioso que el propio Papa Francisco haya afirmado sobre esta obra que es “quizás el mejor film que se ha rodado sobre Jesús”!

Pasolini hizo con esta película un cine diferente, singular, diverso: “Jesús es mostrado continuamente caminando entre el desierto o entre pueblos en ruinas. Su mirada, como la de Pasolini, no evita a los leprosos ni a los cojos, sino que se detiene en ellos; la cámara, por su parte, se complace, por ejemplo, en la mano del mesías que acaricia los rostros marchitos de quienes acuden a él para encontrar salud. El contacto entre dos cuerpos alivia, de ahí la alegría del rostro de la adolescente María (Margherita Caruso) al ver regresar a José, al saber que, sin importar lo que digan los demás, él ha decidido estar con ella” (1). Me emocionó esta película cuando la vi de nuevo en Roma, en 1976, sabiendo como sabía a través de Rafael Alberti que aquella ciudad era un peligro para caminantes que hacen camino al andar. Pasolini sigue muy presente en mi pensamiento crítico y acudo frecuentemente a él. Por ejemplo, a una obra magnífica de Miguel Dalmau Soler, Pasolini. El último profeta, que ganó el XXXIV Premio Comillas de Historia, Biografía y Memorias 2022, año en el que cumplió el centenario del nacimiento del director italiano.

Pero, ¿por qué traigo hoy a colación esta referencia a la película de Pasolini? Lo hago sorprendido por una cita sobre esta obra preciosa en un artículo en el diario El País sobre el que se podría llamar el Hospital del Cine, la Cineteca de Bolonia, con un comienzo, nunca mejor dicho, de “película”: “A veces, la paciente que ingresa es una estrella. Otras, no la conoce nadie. Pero a todas se las cuida y escucha, porque cada una tiene una historia que contar. Algunas tan solo sufren los achaques de la edad. Pero en el laboratorio se lidia también con casos más desesperados: fracturas, cortes, quemaduras, afonía, incluso trozos desaparecidos. Y, por supuesto, desmemoria. Al fin y al cabo, las enfermas más jóvenes suman 40 o 50 años. Y las hay incluso que superan el siglo de vida. “No sé si en alguna ocasión rozamos la obstinación terapéutica. Les coges cariño a las películas”, sonríe Céline Stéphanie Pozzi, una de las principales responsables de velar por los filmes que la rodean. Aunque, si fuera un hospital geriátrico, la Cineteca de Bolonia rozaría más bien el milagro: se entra dolida, o hasta decrépita, se sale casi siempre esplendorosa. Y lista para volver a brillar. Cuando el cine ya no hace magia, acude a este gran sótano. Y encuentra decenas de hechiceros dispuestos a ayudar”.

Leyendo este artículo he conocido que “En una estantería, El evangelio según Mateo, de Pasolini, aguarda a que llegue su turno de cuidados”. Es decir, está en lista de espera para recibir la atención que merece, porque los años no pasan en balde y porque acusa el paso del tiempo, que no perdona nada, tampoco al celuloide. Espero con emoción conocer algún día que la han llamado para ingresar y ser atendida de forma inmediata, porque Pasolini hizo con ella un gran milagro: apear al suelo de todos, a la calle y sus aceras, una figura enigmática y atractiva por los siglos de los siglos, la de un ciudadano llamado Jesús, pero traído a nuestros días: “Hasta cierto límite de conciencia, más bien en toda conciencia, es una obra marxista: no podría rodar escenas sin que hubiera un momento de sinceridad, entendida como actualidad. De hecho, ¿cómo podría representar a los soldados de Herodes? ¿Podría hacerlo con bigotes, dientes rechinantes, vestidos con harapos, como coros de ópera? No, no podría hacerlos así. Los vestí un poco como fascistas y los imaginé como escuadrones fascistas”.

Por todo lo anterior, es muy importante que tras la atención que reciba la película en su delicada situación actual, aunque pase por la Unidad de Cuidados Intensivos Cinematográficos, vuelva a la vida que siempre tuvo gracias a que la Cineteca de Bolonia “rozará el milagro”, sabiendo que en la espera actual, con la ardiente paciencia de Neruda, sueña con salir esplendorosa por los siglos de los siglos. Que así sea.

(1) https://cinedivergente.com/el-evangelio-segun-san-mateo/

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Picasso, persona y personaje, cincuenta años después

Carlos del Amor en el Telediario Especial: 50 años de la muerte de Picasso

Sevilla, 8/IV/2023

Hoy se cumple el 50 aniversario del fallecimiento de Pablo Picasso en Mougins (Francia), que ha recordado recientemente la televisión pública de este país, de la mano de Carlos del Amor, en un bloque informativo especial del Telediario 2, desde su Málaga natal, «donde pasó parte de su infancia. Desde allí, se ha hecho un recorrido biográfico que ha pasado también por A Coruña, Barcelona, París, Madrid o Guernica, ciudades que marcaron su trayectoria», con una parada obvia en relación con su obra de proyección internacional, Guernica, que por sí misma simboliza la magia de su pintura.

Carlos del Amor ha hecho un trabajo impecable para resaltar aspectos esenciales de Picasso como persona y personaje, que no se deben separar, sin obviar los pasajes oscuros de su alargada y, a veces, polémica trayectoria vital. Me he sentido muy identificado con la semblanza en los planos dedicados a Guernica, donde todavía pueden contar aquel bombardeo algunos supervivientes del mismo. No olvido mi visita a aquel lugar en el verano de 2018, tan representativo de la locura de las guerras. Cuando finalicé aquel encuentro, que era una deuda con él, me di cuenta de que había vivido aquella experiencia vital en silencio, con la mirada puesta en el famoso cuadro de Picasso, guardado en mi memoria de secreto, que interpreté mejor que nunca al compartir con Begoña, en su casa rediviva, el drama de su terrible bombardeo, el 26 de abril de 1937. Picasso nos legó una pintura plagada de preguntas a través de mujeres, niños y animales que sufren. Hay pocos hombres, solo el mensaje explícito de que esos hombres son solo lobos para el hombre, en una reinterpretación de la mítica frase de Hobbes: homo homini lupus (el hombre es un lobo para el hombre). En este cuadro se representa la verdad expresa de la guerra y el sufrimiento que siempre conlleva, sobre todo para los más débiles, mujeres, niños y ancianos. Nos debería servir hoy para convertirnos en militantes de la paz, de cualquier paz que se deba defender en los círculos donde somos y estamos, sobre todo cuando se lucha con dignidad por otro mundo mejor y posible. Los niños y niñas de Guernica jugaban aquella tarde en sus aceras, hablando en euskera, con aires de libertad, en paz. Los habría pintado Picasso, en esa ocasión, de forma admirable, porque él llevaba ese dolor dentro.

Junto a semblanzas casi siempre muy amables con la obra del pintor, también se expuso la otra cara más controvertida de su persona de todos, en su relación con las mujeres, que las llevó siempre a su obra desde diferentes perspectivas, como lo expresaba Dora Maar, por ejemplo, una de las siete mujeres que formaron parte de su azarosa vida, al afirmar que «cuando Picasso cambiaba de mujer, todo cambiaba», no escapando este contexto de la crítica feminista, desde hace ya unos años, que acusa al pintor de ser un maltratador y un misógino, señalando este reportaje a una historiadora, Estrella de Diego, que pide «recuperar matices», sin que esta crítica deba suponer en ningún caso «una enmienda a la totalidad de la obra de Picasso». Un ejemplo de este debate se encuentra reflejado en la obra de Eugenia Tenenbaum, Las mujeres detrás de Picasso, que «ve más sombras que luces en el artista», cuya sinopsis oficial no deja dudas al respecto, porque «pone el foco en las protagonistas tanto de la vida como de la obra del célebre pintor. Olga Khokhlova, Dora Maar, Françoise Gilot o Jacqueline Roque son solo algunos de los nombres que inspiraron al malagueño, le ayudaron a promocionar su obra y le cuidaron en todas las etapas de su vida. ¿Cuánto sabemos de él y cuánto de ellas? Mujeres de talento desbordante, todas tuvieron que superar innumerables obstáculos y enfrentarse a las violencias que sobre ellas vertieron tanto el artista y el entorno en el que les tocó vivir como, más tarde, la historiografía y sus sesgos de género. Este libro nos acerca a las biografías de quienes hicieron que Pablo se convirtiera en Picasso y de quienes existieron no gracias al pintor, sino a pesar de él».

Cuando finalizó el bloque informativo dedicado el pasado martes a Picasso, tomé conciencia de nuevo, de acuerdo con Terencio, de que nada humano me es ajeno y que se puede y se debe hablar de Picasso desde todas las perspectivas posibles de su vida, en libertad plena, como persona y personaje, pero con una condición: conocerlo bien para poder emitir juicios bien informados, incluso cuando se conmemora el 50 aniversario de su fallecimiento, lejos de su tierra, en un exilio no inocente, al que no se debe descargar de su memoria democrática e histórica. Fundamentalmente, porque las lleva dentro.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Lo que ayer fue duda hoy se puede convertir en certeza

… tras un día, otro viene, y lo que ayer fue duda hoy se convierte en certeza.

José Saramago, Cuadernos de Lanzarote II

Sevilla, 7/IV/2023

En diciembre de 2018 asistí a un acto en el Consulado General de Portugal en esta ciudad, con motivo de la celebración del día de la lectura en Andalucía, en el que se homenajeaba a José Saramago y en el que su viuda, Pilar del Río, contó una anécdota sobre el origen del libro más polémico de su compañero de vida. Paseando los dos en Sevilla por la calle Sierpes, se volvió Saramago hacia el célebre quiosco de Curro situado en la zona de La Campana y allí vio escritas unas palabras que luego dieron el título a una obra preciosa: El evangelio según Jesucristo, denostada por el Vaticano, incluso en un obituario dedicado al fallecimiento del autor, en junio de 2010, a modo de libelo de repudio, de Claudio Toscani, publicado en L´Osservatore Romano (El observador romano), periódico oficial de la Iglesia Católica, bajo el título de L´onnipotenza (presunta) del narratore, que juzgaba esta obra como un “desafío a las memorias del cristianismo del que no se sabe qué salvar si, entre otras cosas, Cristo es hijo de un Padre que, imperturbable, lo manda al sacrificio; que parece entenderse mejor con Satanás que con los hombres; que dirige el universo con potestad y sin misericordia. Y Cristo no sabe nada de Sí mismo hasta que se encuentra a un paso de la Cruz; y que María fué para él una madre ocasional; y que a Lázaro se le deja en la tumba para no destinarlo a una muerte suplementaria. Irreverencias a parte, la esterilidad lógica, antes que teológica, de esos asuntos narrativos, no produce la deconstrucción ontológica buscada, sino que se enrosca en una parcialidad dialéctica tan evidente que es preciso negarle toda credibilidad”.

Aquella mirada de Saramago, en un momento mágico para Sevilla, es justo recordarla hoy, porque lo que ayer fue duda hoy se puede convertir en certeza, intentando comprender el final de aquella obra nacida curiosamente en esta tierra, cuando Dios decía: “[…]: Hombres, perdonadle [a Jesús], porque él no sabe lo que hizo. Luego se fue muriendo en medio de un sueño, estaba en Nazareth y oía que su padre le decía, encogiéndose de hombros y sonriendo también, Ni yo puedo hacerte todas las preguntas, ni tú puedes darme todas las respuestas”.

Hoy, viernes “santo” o laico, según se mire, quiero recordar al ciudadano Jesús del que tantas veces he hablado en este cuaderno digital y que lo descubrí con mis seis años en Madrid, viendo aquella película del régimen que me enseñó muchas cosas, Marcelino, Pan y Vino, entre ellas admirar a ese Jesús del madero que fue antes un niño proletario y cómo Marcelino me animó a decir en mi casa que conocía a alguien que se llamaba “dios” y que sabía que tenía un amigo imaginario de nombre Manuel, que siempre tuvo un sitio en mi alma de niño. En este mundo tan complejo, siento la ausencia de esos amigos de la infancia, de ese líder de juventud, Jesús, comprendiendo mejor que nunca lo que Saramago quería transmitir en su atrevida lectura laica del evangelio, cuando nos recordaba que su padre le decía a Jesús aquello de “ni yo puedo hacerte todas las preguntas, ni tú puedes darme todas las respuestas”. Inolvidable, porque después de haber pasado tanto tiempo, sigo pensando lo mismo que el Nobel portugués. O lo que es lo mismo, … tras un día, otro viene, y lo que ayer fue duda hoy se convierte en certeza, a pesar de que sigo sin encontrar respuestas a la mayor parte de las grandes preguntas de la vida. Quizás, porque aquellas palabras agónicas del ciudadano Jesús, sobre el abandono que sintió aquel día lejano que se recuerda hoy, ¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?, nueve palabras en español, cuatro en hebreo, siguen todavía sin respuesta alguna para el común de los mortales, sobre todo para los nadies, los hijos de nadie, los dueños de nada, a los que defendió siempre Eduardo Galeano en su compromiso social y laico, entre las dudas y certezas de cada día, incluso hoy, en un viernes universal, santo y laico, por la gracia de Dios y de la democracia.

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UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Una pregunta inquietante: ¿acaso soy yo?

Leonardo da Vinci, Il Cenacolo (1495-1498), fragmento en el que aparecen por este orden Judas, Pedro y Juan.

Sevilla, 6/IV/2023, Jueves Santo (publicado anteriormente el 14/IV/2022 / actualizado)

A pesar del tiempo transcurrido, Judas, y lo que representa, sigue vivo entre nosotros y recobrando cada día que pasa más actualidad, al recordar en este jueves “santo” o laico, según se mire, una pregunta histórica inquietante: ¿acaso soy yo, el que traiciona a personas próximas en nuestras vidas o a las que debo respeto, cuando sé que es verdad de antemano, participando en silencios cómplices de todo tipo? Desde una perspectiva laica, hoy es un día para no recordar en ciertos relatos históricos sobre la vida apasionante de un líder carismático, Jesús de Nazareth, al que profeso admiración, al visualizarse también la de un traidor de nombre Judas, un enemigo contemporáneo suyo, amante de silencios cómplices como personaje miserable y mediocre, de libro, que tanto detesto. Hoy he vuelto a identificarlo para quedarme con su cara, por lo que simboliza, en una obra maestra que no olvido, La Última Cena (Il Cenacolo), pintada de forma magistral por Leonardo da Vinci, obra que se conserva con celo reverencial en la iglesia de Santa María delle Grazie en Milán desde el siglo XV.

Jesús lo dijo de forma directa y escueta, según nos lo cuenta el joven periodista Marcos (Mc. 14, 17-21) en aquellas horas previas a su detención y muerte: “Y al atardecer, llega él con los Doce. Y mientras comían recostados, Jesús dijo: “Yo os aseguro que me entregará uno de vosotros, que come conmigo”. Ellos empezaron a entristecerse y a decirle uno tras otro: “¿Acaso soy yo?”. Él les dijo: “Uno de los Doce que moja conmigo en el plato. Porque el Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquél por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!”.

Leonardo da Vinci captó aquellas palabras de forma magistral, pintando a dos de los apóstoles que ya habían demostrado su lealtad, Simón Pedro y Juan junto a Judas, el tesorero del grupo, que no soltaba la bolsa con el dinero por el que vendería a Jesús, teóricamente su amigo, con un gesto de cierta sorpresa, algo muy clásico en los miserables y mediocres. Lo refrendaría poco tiempo después el beso a Jesús como señal para su detención, que el joven Marcos lo narró con alma periodística (Mc. 14, 43-46): “Todavía estaba hablando, cuando de pronto se presenta Judas, uno de los Doce, acompañado de un grupo con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes, de los escribas y de los ancianos. El que le iba a entregar, les había dado esta contraseña: “Aquél a quien yo dé un beso, ése es, préndedle y llevadle con cautela”. Nada más llegar, se acerca a él y le dice: “¡Rabbí (Maestro)!”, y le besó. Ellos le echaron mano y le prendieron”.

Estaban avisados y ya lo comentó Juan con detalle en su evangelio (Jn 12,1-8), cuando afirmó que Judas se quedaba con el oro destinado a los pobres: «Seis días antes de la Pascua, Jesús se fue a Betania, donde se encontraba Lázaro, a quien Jesús había resucitado de entre los muertos. Le ofrecieron allí una cena. Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro, muy caro, ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. Y la casa se llenó del olor del perfume. Dice Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que lo había de entregar: “¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios y se ha dado a los pobres?”. -No decía esto porque le preocuparan los pobres, sino porque era ladrón, y como tenía la bolsa, se llevaba lo que echaban en ella-. Jesús dijo: “Déjala, que lo guarde para el día de mi sepultura. Porque pobres siempre tendréis con vosotros; pero a mí no siempre me tendréis».

Judas es un prototipo de persona que perdura a día de hoy. Era todo un clásico, tradicional por antonomasia, conocido como Iscariote, nacido en Kariot, un entorno conservador al sur de Judea, lo que no le supuso problema alguno de conciencia en la traición a Jesús, que ya lo conocía bien por alguna que otra fechoría económica durante el tiempo que pasaron juntos y porque no supo apreciar nunca el valor de la amistad honrada y verdadera. La historia de la literatura en relación con Judas no ha perdido tampoco el tiempo, incluso para buscar una posible justificación a su infamia. Es lo que propuso Jorge Luis Borges con un cuento inquietante y metafórico, Tres versiones de Judas, donde expone lo que un autor de principio de siglo, Nils Runeberg, intentó desarrollar en una publicación de 1904, Cristo y Judas, con un epígrafe inquietante: No una cosa, todas las cosas que la tradición atribuye a Judas Iscariote son falsas. No acabó bien su autor a pesar de su esfuerzo por justificar lo que no había por donde cogerlo. Creo que el papel de Judas en la historia no merece muchas explicaciones. No supo apreciar lo que le ofreció un gran amigo y, además, no aprendió nada con él. Sólo quería mantener su puesto de tesorero del grupo de Jesús y traicionarle por treinta monedas entregadas por la Autoridad Competente de su tierra, religiosa por supuesto, confundiendo una vez -como todo necio- valor y precio. Nada más y nada menos, porque como tantas veces ha ocurrido en la historia, ocurre hoy y ocurrirá en el futuro, están más cerca de nosotros de lo que creemos. Ante las situaciones difíciles de la vida, los nuevos Judas, como salvadores mayores del Reino del Mundo y de este País, harán como el protagonista del cuento de Borges: intentar justificar lo injustificable, argumentando que no una cosa, todas las cosas que la tradición atribuye a los traidores integrales, son falsas.

Para que todo lo anterior no se nos olvide en este jueves santo y laico a la vez, cuando la dura realidad es que, a pesar de esos nuevos Judas que pululan por el mundo, seguimos teniendo muchos pobres y nadies entre nosotros, a las que personas anónimas, como casi siempre, les ofrecen en vida todo lo que tienen, sin nada a cambio, aunque sabemos que incluso llegan a entregarles sus vidas. Las palabras en clave de Jesús en Betania, ante Judas, nos lo recuerda con la calidad que nuestros mayores han protegido siempre la tradición oral hasta nuestros días. Lo que es incontestable es que los nuevos Judas están mucho más cerca de nosotros de lo que a veces pensamos. Leonardo da Vinci dio fe de ello.

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UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Ernesto Che Guevara: una mirada implacable para la historia

Alberto  Diaz Gutierrez, Korda, Guerrillero Heroico – Che Guevara en el funeral de las víctimas de la explosión de La Coubre, 5 de marzo de 1960.

Sevilla, 30/III/2023

En la tarde del 5 de marzo de 1960, durante el acto de homenaje que el pueblo cubano ofreció a las personas que habían fallecido el día anterior en el puerto de La Habana, en la explosión de un barco francés, Le Coubre, que llevaba armas para el ejército cubano, un fotógrafo que trabajaba para el diario Revolución, Alberto Díaz Gutiérrez, conocido como Korda, tomó veintisiete instantáneas, entre las que se encontraba la más famosa que nunca había podido imaginar y por la que tampoco quiso cobrar derechos de autor, aunque cayera posteriormente en manos del mercado hasta unos límites insoportables y muy alejados del espíritu del Che y del fotógrafo que lo inmortalizó. Aparecía, a sus treinta y un años con un rostro serio y la mirada casi perdida, mostrando «absoluta implacabilidad», según Korda, con una boina negra y una estrella bien centrada, con bigote, barba y una cazadora con cremallera cerrada hasta el cuello.

Unos años después y a través de un editor italiano muy cercano a la revolución cubana, Giangiacomo Feltrinelli, en sus avatares ideológicos muy próximos a lo que estaba ocurriendo en Cuba, consiguió la posibilidad de publicar el Diario del Che en Bolivia, tras la entrega de los documentos originales por parte de Fidel Castro, traduciéndolos de forma urgente para devolver el original al mandatario cubano, obteniendo la fotografía citada del Che, entre otras que podrían figurar en el libro, a través de Korda que, de nuevo, le expresó que podía disponer de ellas sin contraprestación alguna. Para Feltrinelli, el pensamiento del Che era “necesario” para la sociedad y su editora ya había iniciado ese camino con otras publicaciones de la revolución cubana.

En este contexto he conocido hoy a través de una entrevista publicada en la edición argentina de elDiario.es, bajo el título El Che fotógrafo, su faceta menos conocida, que sí me ha interesado a mí conocer, al recordarme inmediatamente la fotografía icónica comentada anteriormente, aunque sí conocía su “afición” como faceta artística en su azarosa vida. La entradilla de la entrevista me ha llevado a una lectura atenta de esta aproximación, de nuevo, a la vida y obra de Ernesto Che Guevara: “Casi no hay rincones que no se hayan explorado en la vida del líder guerrillero. Sin embargo, la fotógrafa e investigadora Cora Gamarnik encontró que además de todo lo conocido, Ernesto Guevara tenía también pasión por las fotografías. Esas imágenes son también un acercamiento a la manera en que él miró el mundo”. Ella misma manifiesta que antes que entrar de nuevo en la figura fotografiada de Guevara era importante “[…] saber primero cómo miró el mundo cuando era un joven desconocido y luego, ya como el Che”.

Su trabajo se está centrando en la actualidad en conocer a fondo todo el material en torno a este nuevo hilo conductor y para ello se centró en un primer momento en localizar todas las fuentes posibles, hecho que pudo alcanzar “en el Centro de Estudios Che Guevara de la capital cubana, que funciona en la misma casa donde vivió, luego de la revolución, con Aleida, su esposa, y sus hijos e hijas. Su familia es la que cuida y conserva el material”. La lectura de la entrevista, que recomiendo en cualquier caso, es de gran interés para conocer esta faceta del líder revolucionario. Me ha interesado, sobre todo, conocer “los rasgos de sus imágenes”, que Cora Gamarnik describe con precisión absoluta: “Hay rasgos diferenciados, pero también hay constantes.El Che demuestra con sus fotografías haber sido un gran observador, sensible al esfuerzo humano, a los paisajes bellos. La fotografía le permitió acercarse y conocer lugares y gente. Se ve que disfrutaba de la soledad. La cámara fue un vehículo para comprender la realidad de los países que recorría y en la forma visual de expresar las ideas de un hombre curioso, íntimo, sensible. Las fotos muestran una búsqueda artística, estética. Ensaya planos, ángulos, técnicas diferentes. Saca fotos en color y en blanco y negro. Cuando puede,  revela él mismo en un laboratorio improvisado”. 

La investigadora ha ido descubriendo a Ernesto Che Guevara observando todo su trabajo: “La verdad es que me interesó todo lo que fui viendo a medida que leía sus diarios y sus muchas biografías. Mirar sus fotos es como ver a través de sus ojos, observar lo que él mismo miró. Es apasionante. También merecen un análisis aparte sus autorretratos, tomados en momentos clave. Conocemos su transformación, su paso a la clandestinidad cuando decide salir de Cuba, como cambió su rostro para esquivar a los servicios de inteligencia. El Che dejó para la historia el registro de su vida. De hecho, existen fotos suyas de bebé fotografiado por su padre, junto a su madre y sus hermanos y hermanas, hasta los rollos de fotos sin revelar que le encuentran en su mochila y le sacan sus captores en Bolivia antes de asesinarlo”.

Cuando he finalizado la lectura de la entrevista, he pensado algo de forma instantánea, como lo que ocurre cuando se obtiene una foto, ese instante mágico que queda grabado para la posteridad. La fotografía icónica de Ernesto Che Guevara, titulada oficialmente como “Guerrillero Heroico”, no se tomó por Korda para “decorar apartamentos”, como metáfora clara de su verdadera sentido, no inocente, en aras de defender una revolución, al igual que Picasso dijo de su famoso Guernica que “no estaba hecha para decorar apartamentos…Es un instrumento de guerra ofensiva y defensiva contra el enemigo”. El que quiera entender, que entienda. Efectivamente y salvando lo que haya que salvar, la imagen del Che tomada por Korda, su mirada implacable, no se hizo para decorar apartamentos, ni para beneficio del mercado en todas sus manifestaciones posibles, sino como un instrumento de la revolución cubana al servicio del pueblo. Nada más.

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UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Cádiz enseña su diccionario, sus palabras

Sevilla, 29/III/2023

Cádiz enseña con orgullo y satisfacción su diccionario de palabras locales, pero que han viajado al Nuevo Mundo o al Mundo de Todos, con motivo de la celebración del IX Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), al que ya he dedicado un artículo en este cuaderno digital, Cádiz, capital desde hoy de la lengua española, mira a América, convirtiéndose estos días en la capital de la lengua española, y compartiendo este honor junto a las ciudades y países en los que anteriormente se han celebrado estos encuentros, desde 1979, año en que se celebró el primero en la ciudad de Zacatecas (México).

En esta ocasión quiero resaltar una iniciativa del Ayuntamiento gaditano al haber lanzado una iniciativa que acompaña a esta magna celebración de Congreso, bajo la denominación de Palabra de Cádiz, una exposición compuesta por 59 paneles distribuidos en las cuatro paredes del Mercado Central de Abastos, basada en la obra del profesor y lingüista Pedro Payán Sotomayor ‘El habla de Cádiz’, que «recoge medio centenar de palabras genuinas y propias de Cádiz (jartible, quillo, malaje, gargajillo, carajote, partidito, bastinazo, cortapicha, babeta, casapuerta, jindoy, bajío…), utilizadas no sólo por los habitantes de la ciudad sino también por los casi 500 millones de hispanohablantes del mundo. La exposición ‘Palabra de Cádiz’ pone en valor expresiones y palabras como ‘viva la Pepa’ o ‘cursi’ que no se usan sólo en la ciudad, sino que forman ya parte del patrimonio mundial. Y que serían imposibles de recopilar en su totalidad, pero de las que se han rescatado retales para resaltar los espacios comunes en el lenguaje de Cádiz y Latinoamérica».

Me parece extraordinaria esta iniciativa, porque muestra una seña de identidad de esta ciudad tan bella, así como de su provincia, a través de sus palabras, de su forma de expresarse a diario y que al igual que la Real Academia Española cuidan, a su manera, la fijación de las mismas, su brillo y su esplendor. Así lo expresó el autor del libro citado, Pedro Payán Sotomayor, en el acto de presentación oficial de esta exposición, al recordar que su libro, que data en su primera edición de 1983, “recoge lo que está en la calle, lo que el pueblo dice y expresa. Por ello una exposición como esta es lo más adecuado, porque si lo que está en el libro lo he recogido de la calle, ahora es el libro el que llega a la calle en un espacio tan especial como este”.

En Cádiz se demuestra que quedan palabras para comprender mejor la vida y su difícil situación social. algo que aprendí hace ya muchos años de Blas de Otero y que llevo grabado en mi mente y en mi corazón: sI he perdido la vida, el tiempo, todo lo que tiré, como un anillo, al agua, si he perdido la voz en la maleza, me queda la palabra. Si he sufrido la sed, el hambre, todo lo que era mío y resultó ser nada, si he segado las sombras en silencio, me queda la palabra. Si abrí los labios hasta desgarrármelos, me queda la palabra. Cádiz, con su gracia especial, con su arte milenario, nos entrega a diario el diccionario de las palabras que tienen, que le quedan, a pesar del hambre y de la sed de sus conciudadanos, sobre todo… de los que menos tienen. Palabra de Cádiz.

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UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

¿A quién preocupa la angustia vital, a escala mundial?

Edvard Munch, El grito, 1893

[…] Miedo a la noche sin pastillas para dormir y a la mañana sin pastillas para despertar. Miedo a la soledad y miedo a la multitud. Miedo a lo que fue. Miedo a lo que será. Miedo de morir. Miedo de vivir.

Eduardo Galeano, El miedo global

Sevilla, 28/III/2023

¿Quién no ha visto alguna vez en su vida el cuadro de Munch más robado en la historia de la cleptomanía pictórica, El grito, en cualquiera de sus versiones? Me ha impresionado siempre esta expresión del grito que, según el artista, surgió como reflejo plástico de lo que escribió en su diario personal hacia 1892: Paseaba por un sendero con dos amigos – el sol se puso – de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio – sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad – mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza.

En este contexto de un loco mundo al revés en el que estamos viviendo día a día, donde apenas podemos gritar nuestro dolor interno, nuestra angustia vital, es una realidad incuestionable que la gran damnificada, en millones de personas de todo el planeta, es la salud mental, la hija pobre del Estado de Bienestar, a tenor de la atención pública que se le presta en la actualidad. Ayer se publicó en PNAS un artículo muy interesante, Global trends in emotional distress (Tendencias mundiales en la angustia emocional), en el que se demuestra científicamente que la angustia vital se ha incrementado en todo el mundo durante la última década, concretamente desde la gran crisis económica de 2009 hasta 2021, dando lugar a que las personas con pocos recursos sufren más un empeoramiento de esta vivencia, atribuible obviamente a las sucesivas crisis económicas, la pandemia última de la COVID-19 y el aislamiento que ha generado soledad no deseada.

El resumen de lo analizado en esta publicación expone lo siguiente: “En este estudio, examinamos la angustia emocional utilizando datos de encuestas representativas anuales de 1,53 millones de personas encuestadas en 113 países entre 2009 y 2021. Los participantes informaron si habían experimentado preocupación, tristeza, estrés o ira durante gran parte del día anterior. Las estimaciones dentro del país mostraron que la prevalencia de sentimientos de angustia emocional aumentó del 25 al 31 % entre 2009 y 2021, y aquellos con bajos niveles de educación e ingresos experimentaron los mayores aumentos de angustia. A nivel mundial, el período pandémico se caracterizó por un aumento inicial de la angustia en 2020 seguido de una recuperación en 2021”.

Lo que interesa resaltar fundamentalmente en este estudio, es conocer con detalle qué ha significado el estrés emocional, la angustia vital, en los encuestados: “La angustia se evaluó utilizando cuatro ítems que preguntaban si los participantes experimentaron diferentes sentimientos negativos el día anterior: estrés, preocupación, tristeza e ira. Estos elementos se alinean con los componentes más destacados de la angustia emocional que se evalúan típicamente, que incluyen ansiedad, depresión e ira. Primero se pidió a los participantes que “piensen en el día de ayer, desde la mañana hasta el final del día. Piensa dónde estabas, qué estabas haciendo, con quién estabas y cómo te sentías”. Luego se les preguntó a los participantes: «¿Experimentó los siguientes sentimientos durante GRAN PARTE DEL DÍA, ayer?» e indicaron si experimentaron cada emoción (codificados como 1 = sí y 0 = no). Las puntuaciones se escalaron como porcentaje de las puntuaciones máximas posibles (POMP) para obtener una puntuación que indica el porcentaje de sentimientos angustiantes experimentados (que van de 0 a 100%)”.

Igualmente, se expone el alcance de la muestra del estudio en relación con los participantes en el mismo: “Gallup encuestó a 1,76 millones de personas de 165 países entre 2009 y 2021. La población objetivo de la Encuesta mundial de Gallup (GWP) es la población civil no institucionalizada del mundo, de 15 años o más. Se utilizó la marcación aleatoria de dígitos de una lista de números de teléfono representativos a nivel nacional para realizar encuestas telefónicas en países donde la cobertura telefónica representa al menos el 80% de la población. Las encuestas se administraron en persona en regiones con cobertura telefónica menos extensa, incluida la mayor parte de Asia, Medio Oriente y África. Durante la pandemia, se realizaron entrevistas telefónicas en la mayoría de las naciones. En todos los países, los hogares se seleccionaron al azar y se encuestaron aproximadamente 1.000 personas cada año. Las naciones se incluyeron en nuestros análisis si los datos estaban disponibles para más de la mitad de las oleadas de encuestas entre 2009 y 2021, incluso durante la pandemia. Esto produjo un tamaño de muestra de 1.527.616 personas de 113 países”. Asimismo, el estudio ofrece información detallada de cada uno de estos pasos dados para la obtención de los resultados.

Desde mis años jóvenes, la llamada angustia vital ha sido claro objeto de estudio en la filosofía existencial y en la psicología y psiquiatría humanista y también existencial. He estudiado en profundidad esta realidad humana en mis años de investigación profesional, porque he creído que era algo que ocurría a diario en la vida ordinaria de las personas, marcando una hoja de ruta preocupante en el acontecer diario de cada persona. Desde aquellas incursiones universitarias hasta el análisis de esta realidad existencial que detalla el estudio citado, han pasado muchos años y la realidad es que el estrés emocional, en sus variadas manifestaciones, se ha recrudecido a nivel mundial. Con independencia de la influencia que tuvo la pandemia en su primer año de presencia efectiva en la vida de millones de personas, ha sido curioso constatar que no ha sido la principal causa de ese estrés emocional progresivo en la población mundial, porque se supo reaccionar adecuadamente y de forma generalizada. Lo que ha resultado importante constatar en la correlación de causas en la década analizada, expresado en los siguientes términos: “Sobre los motivos de la tendencia negativa de la salud mental en todo el planeta, Daly [uno de los firmantes del estudio] cree que “pueden influir muchos factores que varían por países y periodos”. Entre otras cosas, el investigador apunta a las consecuencias de la crisis financiera de 2008, que provocó “inseguridad laboral y problemas de deuda en mucha gente”, y a la inestabilidad política en muchos lugares del mundo. Daly menciona también la “preocupación por el declive de la cohesión social en algunas naciones, reflejada en aislamiento y soledad que pueden contribuir a la sensación de angustia”. Por último, el investigador señala al posible papel del “entorno tecnológico, con el incremento asociado de información, demandas de productividad o comparación con los demás” como otra fuente de malestar, y reconoce que la mayor conciencia de los problemas de salud mental puede estar visibilizando problemas que antes ya existían aunque no se midiesen”.

Ante lo expuesto con crudeza en este estudio panorámico mundial, surge la gran pregunta: ¿preocupa a las autoridades mundiales directamente involucradas en las políticas sociales del planeta, la angustia vital mundial que se está viviendo en la actualidad? Una vez más, estamos avisados, aunque con una mirada cercana a nuestra realidad más próxima en nuestro país, sabemos, objetivamente, que la salud mental sigue siendo la pariente pobre del Sistema Nacional de Salud y, por extensión, de los Sistemas Sanitarios Públicos de las Comunidades Autónomas. El miedo a vivir sobrevuela sobre nuestras cabezas con resultados muy preocupantes para la sociedad, de ahí la urgencia para que se tomen las medidas adecuadas de Estado de Bienestar ante el Estado de Malestar que impera a nuestro alrededor.

En este contexto, quiero hacer hoy una reflexión especial sobre esta angustia de vivir, que no es inocente porque se propaga a diario en el ocaso de la democracia, auspiciada por los personajes siniestros que difunden continuamente miedo y desesperanza sobre todo lo que se mueve en nuestro país, a través de noticias manipuladas, redes sociales mentirosas, políticos y partidos impresentables. Muchos de sus protagonistas son mediocres de profesión y lo repito hoy de nuevo hasta la saciedad: lo que representan sólo es mediocridad de mediocridades, porque (casi) todo es mediocridad. Lo que proclaman estos agoreros mayores de su reino, es de calidad media, tirando a malo, como nos enseña nuestro Diccionario de la Lengua, pero está de moda y hacen sufrir a muchas personas de buena fe y voluntad. Lo digo una y mil veces: los mediocres que operan el miedo están haciendo de cada día su día, su mes, su año, de forma silenciosa. Al igual que Diógenes de Sínope, tendremos que coger una linterna ética y gritar a los cuatro vientos ¡buscamos personas dignas y honestas, no mediocres!, porque no quiero seguir con angustia vital, además de pandemias, guerras incomprensibles y bancarrotas en cadena por la eterna avaricia de los más poderosos. Es probable que los mediocres y profesionales del miedo salgan huyendo para esconderse en paraísos sin ética alguna, no sólo fiscales, porque no soportan dignidad alguna que les pueda hacer sombra, si es que alguna vez tuvieron cuerpo presente de altura de miras, que no es el caso. Ni de los que los eligen para puestos claves en la sociedad. ¿Qué quiere decir esto? Que entre tibios, hacedores de miedo, mediocres y tristes anda el juego mundial de dirigir la vida a todos los niveles, nuestro país incluido, con especial afectación en determinados partidos que nos representan. Cuando los mediocres se instalan en nuestras vidas, en nuestra política o en nuestro trabajo diario, hay que salir corriendo porque no hay nada peor que una persona mediocre con poder equivocado, además triste y tibia, sin dignidad alguna, que azuza el miedo continuamente, el efecto halo que rodea a la angustia vital. Pero es necesario estar orientados y correr hacia alguna parte, hacia la dignidad en todas y cada una de sus posibles manifestaciones. Es la mejor forma de luchar contra la lacra social del miedo instaurado por mediocres y la mediocridad que los acompaña siempre, convirtiéndose casi sin darnos cuenta en sus indignos representantes, porque intentan invadirnos por tierra, mar y aire, sin compasión alguna. Cada vez tenemos menos tiempo para descubrirlos, aunar voluntades para ocupar su sitio y, de forma celular, boca a boca, recuperar tejido crítico social para crear nuevos liderazgos de esperanza en nuestro país, tan dañado en la actualidad y que tanto los necesita.

Lo que de verdad temo en este contexto de angustia vital generalizada es tener miedo a perder la libertad, no el que aprendí de Erich Fromm, en su precioso libreo El miedo a la libertad, que guardo en mi clínica del alma, sobre todo en un texto introductorio de este libro, presentado bajo el epígrafe de “El discurso de Dios al hombre”, que corresponde a la Oratio de hominis dignitate, un texto de Giovanni Pico della Mirandola (1463-1494) que recoge en las 900 Tesis (Conclusiones Filosóficas Cabalistas y Teológicas) que presentó a la Iglesia de Roma en 1486, en las que buscaba una confluencia sincrética entre diversas creencias y postulados religiosos de la época, con una trazabilidad importante de filósofos y teólogos latinos y árabes. Es importante conocer este contexto histórico, que le costó finalmente la excomunión al poner al hombre (como ser humano primigenio) en un puesto muy importante en la vida humana gracias a su libertad. Tras este breve análisis, comprendo mucho mejor por qué Fromm lo eligió como texto introductorio de su libro, de su miedo personal a la libertad y por qué ha pasado a la posteridad como el Manifiesto del Renacimiento:

No te di, Adán, ni un puesto determinado ni un aspecto propio ni función alguna que te fuera peculiar, con el fin de que aquel puesto, aquel aspecto, aquella función por los que te decidieras, los obtengas y conserves según tu deseo y designio. La naturaleza limitada de los otros se halla determinada por las leyes que yo he dictado. La tuya, tú mismo la determinarás sin estar limitado por barrera ninguna, por tu propia voluntad, en cuyas manos te he confiado. Te puse en el centro del mundo con el fin de que pudieras observar desde allí todo lo que existe en el mundo. No te hice ni celestial ni terrenal, ni mortal ni inmortal, con el fin de que —casi libre y soberano artífice de ti mismo— te plasmaras y te esculpieras en la forma que te hubieras elegido. Podrás degenerar hacia las cosas inferiores que son los brutos; podrás —de acuerdo con la decisión de tu voluntad— regenerarte hacia las cosas superiores que son divinas”.

Igualmente, tengo miedo a no comprender bien qué quiso exponer Eduardo Galeano en su declaración del miedo global (1), fundamentalmente porque en él se dice algo verdaderamente sobrecogedor y porque reconozco que lo que está pasando y estamos viendo, por ejemplo en Ucrania, da miedo, sintetizado en uno de sus versos: Las armas tienen miedo a la falta de guerra y un corolario anterior: Los militares tienen miedo a la falta de armas, porque la realidad es que estamos viviendo en un mundo al revés presidido por el miedo interesado que muchos meten en nuestras vidas:

Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.
Y los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.
Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.
Los automovilistas tienen miedo a caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados.
La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.
Los civiles tienen miedo a los militares. Los militares tienen miedo a la falta de armas.
Las armas tienen miedo a la falta de guerra.
Es el tiempo del miedo.
Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo.
Miedo a los ladrones y miedo a la policía.
Miedo a la puerta sin cerradura.
Al tiempo sin relojes.
Al niño sin televisión.
Miedo a la noche sin pastillas para dormir y a la mañana sin pastillas para despertar.
Miedo a la soledad y miedo a la multitud.
Miedo a lo que fue.
Miedo a lo que será.
Miedo de morir.
Miedo de vivir.

Lo más trágico que dice Galeano es tener “miedo de vivir”, la auténtica angustia vital. Es verdad que en su ocaso actual, la democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir que estamos muy preocupados por la angustia vital mundial y que en España es una realidad que debemos atender de forma urgente. Estamos avisados y el estudio analizado hoy lo corrobora. 

(1) Eduardo Galeano, Patas arriba. La escuela del mundo al revés, 1998. Madrid: Siglo XXI Editores de España.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Cádiz, capital desde hoy de la lengua española, mira a América

A mis 12 años de edad estuve a punto de ser atropellado por una bicicleta. Un señor cura que pasaba me salvó con un grito: “¡Cuidado!” El ciclista cayó a tierra. El señor cura, sin detenerse, me dijo: “¿Ya vio lo que es el poder de la palabra?” Ese día lo supe. Ahora sabemos, además, que los mayas lo sabían desde los tiempos de Cristo, y con tanto rigor que tenían un dios especial para las palabras.

Gabriel García Márquez, en Botella al mar para el Dios de las palabras, en Zacatecas (México), 7 de abril de 1997, con motivo del I Congreso Internacional de la Lengua Española.

Sevilla, 27/III/2023

Esta mañana se ha inaugurado en Cádiz el IX Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), que nació como Congreso de la Lengua Española en 1992, aquí en Sevilla, en cuya sesión de clausura se acordó que el siguiente encuentro se celebrara en México como I Congreso Internacional de la Lengua Española, que tuvo lugar el 7 de abril de 1997 en Zacatecas, bajo la presidencia de S. M. el Rey de España y el presidente de la República de México. Se celebran con periodicidad trienal en los países de la comunidad hispanohablante, teniendo lugar este año en Cádiz, del 27 al 30 de marzo, de forma extraordinaria, por las circunstancias políticas que atraviesa Perú, al haberse previsto oficialmente que se llevara a cabo en Arequipa. El lema acordado para este año es Lengua española, mestizaje e interculturalidad. Historia y futuro y reúne en su programa académico a casi 300 participantes procedentes de todo el mundo. Hay que añadir que el Instituto Cervantes y la Real Academia Española, junto a la Asociación de Academias de la Lengua Española, son las instituciones que impulsan la celebración de los Congresos Internacionales de la Lengua Española, con la participación de diversas instituciones de los países que los acogen.

Según la fuente oficial de este Congreso, “se abordarán grandes ejes transversales de la lengua española y su expansión internacional. Una de las principales líneas temáticas es la dedicada a la universalidad del español, donde se reflexionará sobre la realidad multilingüe de los países hispanohablantes, así como de las cosmovisiones indígenas y periféricas. La riqueza lingüística y literaria compartida durante siglos por las dos orillas será otra de las cuestiones tratadas en el Congreso. La idea de globalización en el mundo hispánico se aproximará a la cuestión intercultural en los ámbitos jurídicos, políticos y de las instituciones públicas, al igual que la lengua española como factor clave en la economía digital. Otro de los ejes pondrá el foco en la lengua y la educación intercultural, en la que se tratarán aspectos como los retos de la enseñanza del español o el conocimiento de lenguas originarias. La variación gramatical en el mundo hispano, la inteligencia artificial y la dependencia tecnológica también serán temáticas tratadas en el CILE, así como la lengua en relación con su carácter comunitario y dialogante entre las realidades transculturales”. 

Junto a esta actividad institucional en torno a la Lengua española, se ha previsto también llevar a cabo una programación cultural, “donde las letras, la fotografía y la música tomarán protagonismo. Carmen Linares, Marina Heredia y Arcángel ofrecerán un concierto inaugural mañana en el Gran Teatro Falla. Durante los días del CILE también se podrá disfrutar de exposiciones, representaciones teatrales, conversatorios y talleres en torno a la lengua española, las identidades y las diferentes formas de expresión cultural. Finalmente, Jorge Drexler ofrecerá, junto a otros artistas nacionales como Ángel Stanich o Baiuca, un concierto de clausura el 30 de marzo en la sala Momart”.

Gracias a este Congreso, Cádiz se convierte durante estos días en la capital de la lengua española, compartiendo desde hoy este honor junto a las ciudades y países en los que anteriormente se han celebrado estos encuentros, siendo por orden cronológico las siguientes: Zacatecas (México, 1997), Valladolid (España, 2001), Rosario (Argentina, 2004), Cartagena de Indias (Colombia, 2007), Valparaíso, (Chile, 2010); Panamá, 2013; Puerto Rico, 2016 y Córdoba (Argentina, 2019). Cádiz, como reconoce la propia organización del Congreso es “una ciudad que mira a América”, porque “la ciudad es conocida sobre todo por ser protagonista de algunos de los acontecimientos más relevantes de la historia europea y americana, desde su importancia durante las guerras púnicas o la época romana, su estratégica posición como cabecera del comercio con el norte de África en época medieval hasta la llegada a América de los españoles, el comercio de Indias y las rutas comerciales con el norte de Europa o el nacimiento de la primera Constitución española (1812) que estuvo vigente, aunque por un corto periodo, a ambos lados del Atlántico y que influyó de manera notable en la configuración de las constituciones de las naciones americanas. El derecho público y la arquitectura institucional de los nuevos Estados tienen, indudablemente, sabor gaditano. Todos estos acontecimientos hacen que Cádiz haya sido considerada desde hace siglos la ciudad más americana de Europa”. Agregan también, algo que ennoblece nuestra tierra, Andalucía, a través de Cádiz: “Esta vinculación de Cádiz con América se refleja no solo en sus calles, plazas y edificios, sino en el patrimonio inmaterial de la Lengua Española, una lengua que compartimos con casi 500 millones de personas y que se ha ido configurando con muchas palabras “de ida y vuelta” y con los sones de ambas orillas”.

¡Bienvenido sea este encuentro, junto con el programa académico y cultural que lo sustentan! Miguel de Cervantes, tan presente en estos Congresos, nos recordó algo muy importante en su obra más representativa del español escrito, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, donde pone en boca de su protagonista y amante de los libros de caballerías la siguiente expresión popular: “De gente bien nacida es agradecer los beneficios que reciben, y uno de los pecados que más a Dios ofende es la ingratitud (Don Quijote, I, XXII). Como ciudadano de a pie, agradezco este encuentro, porque la palabra española saldrá reforzada en beneficio de todos, fundamentalmente porque en este mundo al revés, la palabra es de las pocas cosas que aun nos quedan… No olvido así a uno de los maestros de la palabra española no inocente, Blas de Otero, a quien tanto debo.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓNJosé Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

Cartones con alma

El editor cartonero Javi Gil y la poeta Luz Pichel, en La cartonera del escorpión azul (rtve.es)

Sevilla, 22/III/2023

Cuando lo único que te ofrece la vida, a veces, es tener la dureza del acero para sobrevivir, aparecen experiencias humanas que dan sentido a lo que hacemos a diario las personas que tenemos la impresión de vivir «equivocados» de siglo, mucho más cuando creemos que está diseñado por el enemigo. Me ha ocurrido al descubrir una isla desconocida, mi misión “posible” en este cuaderno digital, al conocer ayer la existencia de una experiencia nacida en Argentina, que se ha consolidado también en Madrid, con un nombre sorprendente: la cartonera del escorpión azul, cuya sinopsis oficial, presentada por la televisión pública de este país, en su espacio “La aventura de saber”, nos dice que “Las editoriales cartoneras nacen durante los años del corralito en Argentina. Eloísa cartonera es considerada la primera. Su intención es dignificar las condiciones de vida de los recolectores de cartón por las calles. Se paga más caro el kilo de cartón y se invita a los cartoneros a convertirse en editores e incluso en poetas. El resultado son libros artesanales fabricados con cartón y realizados de una manera barata y sostenible. Nos acercamos a la madrileña Cartonera del escorpión azul”.

En el reportaje citado se cuenta, con brevedad “graciana” (lo breve, si bueno, dos veces bueno), que este proyecto editorial, La cartonera del escorpión azul, nace en 2020, durante la pandemia, a través de una idea muy clara del poeta Javi Gil, editor de la misma, sobre la necesidad contextual de interacción humana ante tanta soledad, en el que se busca que los autores, poetas, sean interpretados por un diálogo caligráfico excelente a través de la mano artística de Chilis Cubero, que lee primero cada libro para expresarlo después a través de una escritura muy bella, la esencia de la caligrafía, interviniendo después un autor gráfico que ilustra los poemas,  haciendo también una “lectura” desde su arte, lo que da como resultado obras muy personalizadas de cada autor o autora, como se explica detalladamente en el reportaje. Así lo explica la poeta Olga Muñoz sobre como editar sus poemas “finos y afilados”, a los que Javi Gil buscó “casa y vestido”, en una interpretación maravillosa del alma de este editor, en la que el cartón es una envoltorio especial, un auténtico regalo, tal y como lo expresa también la poeta Luz Pichel, cuando afirma que cada obra realizada en torno al cartón y a la caligrafía utilizada a su propósito, “no es una edición sino un regalo”, porque transmite algo fundamental: “los cartoneros tienen ese encanto de lo pobre, del tacto…” y al final lo que se obtiene es pura artesanía.

Una actividad relevante de este proyecto es la de los talleres en los que participan los autores “editando” ellos mismos sus libros en torno al cartón, presentando uno de ellos, “Los camaleones en la azotea”, en el que Javi Gil “sólo” les ofreció cartones con su sello editorial para que ellos mismos crearan su editorial bajo el nombre que se creó el taller, con una puntualización que me pareció sorprendente: en cada libro lo que manda es el cartón que lo envuelve, es decir, si toda la edición no es idéntica, mejor todavía, porque cada uno tiene su propia identidad. Verdaderamente sorprendente en los tiempos que corren, tan “modernos”, porque es el triunfo de la obra artesanal sobre la producción industrial. Como bien dice Javi Gil, “cada cartón tiene su memoria, ya sea de un detergente o de la leche”, que los protegió en algún momento de su vida como mercancía y esa “naturalidad esencial” es lo que da más valor a cada obra poética, lo que les ofrece su alma.

La base del proyecto nació en Argentina a través de Eloísa Cartonera, que iluminó a Javier Gil para darle vida en nuestro país. Escuchar a este editor con alma de cartón, cómo explica el nacimiento del proyecto en Argentina sobrecoge, pero al mismo tiempo ofrece una perspectiva esperanzadora sobre el alma humana para llevarnos a una reflexión: un triste cartón que protege cosas normalmente, mercancías, puede también envolver vida, porque a través de la mano humana, se demuestra que tiene alma. A mí me lo enseñó hace ya muchos años nuestro hijo Marcos, cuando un día nos pusimos a valorar lo que las cajas de cartón suponen en la vida de un niño frente a los juguetes actuales. No pertenezco a la escuela maniquea que defiende todo lo anterior como lo mejor y lo de hoy lo peor, enfrentándonos constantemente a la historia, porque soy miembro activo del club de los que creen que el mundo sólo tiene interés hacia adelante. Pero la realidad de la caja de cartón, como las que envolvían primitivamente cosas materiales y utilizan en la actualidad las editoras cartoneras como la de Javi Gil, nos hace valorar lo sencillo y creativo frente al tecnicismo actual. En 2014 escribí un artículo en este cuaderno digital, Cajas de cartón, en el que ya hablaba de estos cartones con alma. Creo que la caja de cartón, tan humilde ella, siempre ofrecía y ofrece posibilidades a almas concretas, consiguiendo vida propia, y ésa es la diferencia frente a los juegos y juguetes de hoy.

 The Adventures of a Cardboard Box from Studiocanoe on Vimeo.

Cuando el alma actúa el éxito está garantizado y la inteligencia creadora se hace patente a todas luces. Sin la inteligencia, el cartón no es nada. Esa es la clave de esta pequeña historia, como en tantas experiencias de la vida. La verdad es que Marcos, nuestro hijo, siempre sacaba partido y daba vida al cartón más pequeño. Ponía su alma en ello y eso lo aprendimos de él. Es la razón de que hoy haya escrito estas palabras, también con alma.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

UCRANIA, ¡Paz y Libertad!

La primavera, según Cernuda, nos ilumina la mente

Ramón Gaya, Retrato de Luis Cernuda, 1932 (Ver nota)

Pero la primavera está ahí, loca y generosa. Llama a tus sentidos, y a través de ellos a tu corazón, adonde entra templando tu sangre e iluminando tu mente

Luis Cernuda, en Ócnos

Sevilla, 21/III/2023, Día Mundial de la Poesía / Actualizado a las 12:50 CET

Anoche, a las 22:24 horas en España, entró oficialmente la primavera en este país. Llega, al menos, como una buena noticia que nunca falla. Por este motivo vuelvo a publicar, actualizado, el artículo que hace un año escribí sobre este regalo de la naturaleza, a la que tanto maltratamos, pero que ella vuelve una vez más a entregarnos su júbilo, que según Cernuda, vence la desesperanza y el miedo al iluminar nuestra mente.  

Cuando llega esta estación, la primavera en Sevilla, Cernuda me recuerda siempre cosas importantes con su prosa poética, porque lo único que sabemos es que no sabemos en realidad lo que nos pasa y él nos ayuda a entenderlo (1), fundamentalmente porque estamos atravesando una etapa histórica plagada de dificultades y sinsentidos en un mundo al revés. En este caso, cuando canta a la primavera recordando a su tierra natal desde la tragedia del exilio, añorando cómo la naturaleza cuida a Sevilla:

Este año no conoces el despertar de la primavera por aquellos campos, cuando bajo el cielo gris, bien temprano a la mañana, oías los silbos impacientes de los pájaros, extrañando en las ramas aún secas la hojosa espesura húmeda de rocío que ya debía cobijarles. En lugar de praderas sembradas por las corolas del azafrán, tienes el asfalto sucio de estas calles; y no es el aire marceño de tibieza prematura, sino el frío retrasado quien te asalta en tu deambular, helándote a cada esquina.

Abstraído en este imaginar, marchas con nostalgia por la avenida del parque, donde revuela espectral a ras de tierra y te precede, fugitiva ala terrosa, una hoja del otoño último. Tan reseca es y oscura, que se diría muerta años atrás; imposible su verdor y frescura idos, como la juventud de aquel viejo, inmóvil allá, traspuesta la reja, hombros encogidos, manos en los bolsillos, aguardando no sabes qué.

Al acercarte luego, hallas que el viejo tiene a sus pies manojos de flores tempranas, asfodelos, jacintos, tulipanes, de vívidos colores increíbles en esta atmósfera aterida. Casi da pena verlas así, expuestas en mercado norteño, como si ellas también sintieran su hermosura indefensa ante la hostilidad sombría del ambiente.

Pero la primavera está ahí, loca y generosa. Llama a tus sentidos, y a través de ellos a tu corazón, adonde entra templando tu sangre e iluminando tu mente; quienes a la invocación mágica, a pesar del frío, lo sórdido, la carencia de luz, no pueden contener el júbilo vernal que estas flores, como promesa suya, te han traído e infundido en tu miedo, tu desesperanza y tu apatía.

La primavera, con su luz y fragancia de azahar en Sevilla, llama a mis sentidos y se aloja en mi corazón, regalándome un júbilo de emociones y sentimientos, a modo de flores, que me ayudan a caminar en un mundo loco, al revés, que nos asola y nos da miedo, desesperanza y apatía, con una misión posible que necesitamos ahora más que nunca: iluminar la mente. También, para comprender qué significa la paz en tiempos de guerra, tan lejos, tan cerca.

Hoy se celebra también el Día Mundial de la Poesía, auspiciado por la UNESCO y adoptado como tal en la 30ª Conferencia General en París en 1999, con el objetivo de apoyar la diversidad lingüística a través de la expresión poética y fomentar la visibilización de aquellas lenguas que se encuentran en peligro. Conmemora a su vez «una de las formas más preciadas de la expresión e identidad y lingüística de la humanidad. La poesía, practicada a lo largo de la historia en todas las culturas y en todos los continentes, habla de nuestra humanidad común y de nuestros valores compartidos, transformando el poema más simple en un poderoso catalizador del diálogo y la paz». Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, nos lo recordaba el año pasado mediante un mensaje con motivo de esta celebración en el que manifiesta lo siguiente, con una referencia expresa a los pueblos indígenas: La orquestación de las palabras, el colorido de las imágenes y la contundencia de una buena métrica otorgan a la poesía un poder sin parangón. Como forma de expresión íntima que permite abrirse a los demás, la poesía enriquece el diálogo que cataliza todo progreso humano y es más necesaria que nunca en tiempos turbulentos. Ello es especialmente cierto  para  los  pueblos  indígenas,  cuyas  lenguas  y  culturas  se  ven  cada  vez  más  amenazadas,  en  particular  por  el  desarrollo  industrial,  el  cambio  climático y los conflictos. Para estas comunidades, la poesía desempeña un importante papel en el mantenimiento de la diversidad lingüística y cultural y en la conservación de la memoria.

En este contexto local y mundial, expreso a Luis Cernuda, mi paisano, el más sincero agradecimiento a su obra, porque siempre reconozco el trabajo que hizo con amor desde su alma exiliada, tan lejos de sus primaveras en Sevilla, cuando escribía estas palabras desde la sordidez de Escocia, que le llevaban a recordar entrañablemente su niñez y juventud en esta ciudad, en la que Stefan Zweig siempre pensó que se podía ser feliz. Aprendí de él algo muy importante que pidió a sus paisanos en esta sacrosanta ciudad: el reconocimiento a su trabajo bien hecho y envuelto en bellas palabras, que siempre lo merece ahora y en cualquier estación del año: «más el trabajo humano, con amor hecho, merece el reconocimiento de los otros». No lo olvido en este tiempo tan difícil y complejo, porque hoy día me duele todavía que su país y sus paisanos olvidemos algo simbólico que nos enseñó él a comprenderlo: el valor intrínseco de la poesía, de la prosa poética, porque la primavera, por ejemplo, llama a nuestros sentidos, y a través de ellos a nuestro corazón, adonde entra templando nuestra sangre e iluminando nuestra mente. ¿Existe algo más bello?

Finalizo esta reflexión especial con un ejemplo del trabajo bien hecho de Mozart al ensalzar también la primavera, en una obra dedicada a Haydn en 1785, en un cuarteto recogido en su catálogo como No. 14 K. 387 in Sol mayor, fruto de un largo y laborioso trabajo, según sus palabras, del que he elegido el tercer movimiento (Andante cantabile), De la primavera, como homenaje al compositor salzburgués, interpretados por un cuarteto nacido en aquella ciudad, Hagen Quartet, que lo expresa de forma especial. Una delicia, en un día en el que la entrada de la nueva estación se celebra con una espera y esperanza sentidas. Para seguir viviendo y construyendo un mundo diferente, más amable, más cercano, más humano.

(1) Cernuda, Luis, La Primavera, en Ócnos (Poesía completa, vol. I), Madrid: Siruela, 1993.

NOTA: El 27 de diciembre de 2018, el Estado adquirió por 10.000 euros, en el remate final de una subasta de Durán, el Retrato de Luis Cernuda, 1932 (O/L, 65 x 55 cm.), pintado por Ramón Gaya: “Se ofrecía, también de su mano, un dibujito previo, a tinta, muy sencillo, pero como una especie de primera idea o boceto del óleo (23 x 18,5 cm.), fechado también en 1932. Ambos habían estado presentes en la muestra Entre la realidad y el deseo. Luis Cernuda 1902-1963, en la Residencia de Estudiantes en Madrid y en el Convento de Santa Inés en Sevilla, en 2002, y aparecían también, con otras piezas que se subastaban, en el libro A una verdad. Luis Cernuda (Sevilla-Madrid, Universidad Internacional Menéndez Pelayo, 1988), edición coordinada por Andrés Trapiello y Juan Manuel Bonet. Ambos fueron vendidos por los precios iniciales, 10.000 euros el óleo y 3.000 la tinta, y en ese precio fueron adjudicados al Estado cuando ejerció su derecho”.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN:José Antonio Cobeña Fernández no trabaja en la actualidad para empresas u organizaciones religiosas, políticas, gubernamentales o no gubernamentales, que puedan beneficiarse de este artículo; no las asesora, no posee acciones ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de persona jubilada.

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